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domingo, 4 de marzo de 2012

El Barça vuelve a vencer al Bilbao Basket en Miribilla (65-72)

Ndong, Huertas, Navarro y Mickeal celebran el triunfo - ACB Photo.
Jugó el Barça uno de sus partidos más completos de la temporada, aunque le sobró el último cuarto. O concretamente los últimos ocho minutos, en los que encajó un parcial de 20-8 y llegó a ver rebajada su renta a seis puntos tras un triple del incombustible Vasileiadis a poco menos de medio minuto del final. Pero Mickeal no falló los dos tiros libres, Banic erró la acción siguiente y la victoria azulgrana quedó vista para sentencia. El conjunto de Xavi Pascual volvió a vencer por 65-72 en Miribilla, donde levantó la Liga ACB en junio y la Supercopa en octubre y continúa líder en solitario de la Liga con un triunfo de margen sobre el Madrid. 

Empezó fino, finísimo, el Barça con Ndong atento en el rebote y Sada corriendo que se las pelaba y viendo el aro y a sus compañeros. El base de Badalona, titular esta vez como Navarro -errático, sólo anotó una canasta en juego, tuvo un 0/6 en triple y 5/8 en tiros libres-, fue un ciclón  para suerte de su equipo que retorcía con facilidad a un Bilbao Basket con un Jackson excesivamente revolucionado que no tardó en irse, con dos personales, al banquillo. Ahí es donde se sentó Mumbrú un momento, hasta que le dijeron que tenía que irse. Es lo que tiene que hacer el jugador al que le pitan una descalificante como era  el caso de Mumbrú, que le recriminó al árbitro una personal a que le señaló sobre Lorbek, se ganó una técnica, siguió pidiendo explicaciones y fue invitado a abandonar la pista.

Vasileiadis, indefinible

Los azulgrana ya acumulaban un parcial de 0-11 ante de la salida obligada de Mumbrú y Lorbek Y Navarro anotaron cinco de los seis tiros libres correspondientes para cerrar el primer cuarto con 6-23 tras un parcial de 2-21. El Bilbao Basket tenía una valoración de -2. Todo le continuó saliendo a pedir de boca a los azulgrana, e incluso Wallace, tan irregular durante el curso, era capaz de anotar dos triples seguidos, mientras Vázquez se mostraba infalible bajo el aro y si los visitantes no alcanzaron los 20 puntos de ventaja antes del descanso (21-40 a los 16m 30s) fue por Vasileiadis. Un jugador indefinible, de carácter, inconformista. Un líder sin medias tintas.

Al tirador griego se le añadió su compatriota, Mavroeidis, que volvió a la pista tan entonado en la pintura como ingenuo en su forma de defender y tuvo que irse al banquillo cargado con dos personales. Grimau y Vasileiadis aportaban la garra al Bilbao Basket, golpeado de nuevo por la batería de pívots azulgrana: Wallace acertó con su tercer y último triple sobre la bocina del tercer cuarto (44-61), mientras Banic todavía no había lanzado ni una vez a canasta. Esperó a hacerlo al último minuto y no acertó en ninguno de sus dos intentos. Su equipo lo encontró a faltar y más un día en que D'or Fisher era baja.

Con un tiro libre de Rabaseda los azulgrana igualaron su máxima ventaja (45-64) a ocho minutos largos del final. Y a partir de ahí, como reconoció Xavi Pascual, concedieron “errores absurdos”, concesiones que buscó y supo aprovechar el Bilbao Basket con Raül López dirigiendo el cotarro y Vasileiadis espléndido. El tirador griego metió su primer triple a 26'6 segundos para ajustar el marcador (62-68). Grimau le hizo dos personales a Mickeal, esta última la quinta de equipo, y el estadounidense, impasible pese a su 1/7 en tiros de campo, no fallaría desde la personal. Banic se animó a lanzar por segunda vez, Perovic acertó con un tiro libres y Vasileiadis acertó con otro triple. Pero no había tiempo para mucho más y acabó venciendo el que tenía más fondo de armario y quien había dominado prácticamente todo el partido. 
 
BILBAO BASKET 65 (6+22+16+21): Jackson (12), Blums, Mumbrú, Hervelle (9) y Mavroeidis (8) -quinteto inicial-, Raül López (8), Vasileiadis (22), Grimau (6), Banic, Josh Fisher y Samb. BARÇA 72 (23+21+17+11): Sada (5), Navarro (7), Mickeal (6), Lorbek (15) y Ndong (2) -quinteto inicial-, Huertas (8), Ingles, Rabaseda (1), Wallace (11), Vázquez (12) y Perovic (5). Árbitres: Pérez Pizarro, Jiménez y Martínez Fernández.

domingo, 23 de octubre de 2011

Navarro se luce en el retorno con el Bilbao Basket de Grimau a un Palau que cumple 40 años

Grimau trata de superar a Navarro - EFE.
Con los nervios a flor de piel apareció Roger Grimau por el Palau con una camiseta que no era la azulgrana, que defendió ocho temporadas, cuatro como capitán. "Va a ser duro. No sé cómo voy a reaccionar", había dicho días antes. En el momento de la verdad intentó aguantar las lágrimas como pudo cuando su amigo Juan Carlos Navarro le obsequió con una camiseta con su número en el Barça, el 44, la frase "Roger sempre capità" y repleto de firmas. Grimau le dio un abrazo, se llevó el regalo enmarcado al banquillo. Ahí, más recogido, lloró. Su grandeza va más allá del deporte, como demostró con el partido concluido, con su discurso sincero: "Por primera vez en mi carrera jugar me ha costado mucho. Pido disculpas a la gente de Bilbao porque no he podido jugar como quería". Entre otras cosas, porque le tocó defender a Navarro -"da igual como le defiendas, si él está bien"-, imparable con 27 puntos en la victoria ante el Bizkaia Bilbao Basket por 91-72, el día del 40º aniversario del Palau y de la entrega a Xavi Pascual (en su partido 150 en Liga ACB, 121 victorias) de su tercer Trofeo AEEB-Díaz Miguel al mejor entrenador del curso pasado. De nuevo La Bomba como referente de ataque azulgrana en un inicio en el que el equipo había jugado más para sus pívots y el nuevo capitán tiraba menos. 

"En Sevilla (por la derrota ante el Cajasol) sobre todo en la primera parte no jugamos nada bien. [Esta vez] en el tercer cuarto y el último cuarto no nos hemos relajado", dijo Navarro con toda la razón. Los azulgrana no atendieron al claro tanteo al descanso (52-36) y nunca vieron reducida su renta a menos de 12 puntos. Siempre surgió Navarro,  MVP de la cuarta jornada y partícipe con cinco puntos del parcial inicial de 18-5 en menos de seis minutos. Entonces Erazem Lorbek ya llevaba seis de sus 19 puntos: el ala-pívot esloveno está en un momento más que dulce e incluso repartió cuatro asistencias. En el Barça todos miran hacia todos: no hay ni egoísmos ni reivindicaciones individuales. Para caso, el de Perovic, muy suelto y atento pese a la inactividad. El pívot croata jugó un rato en Euroliga y fue dado de alta por primera vez en esta Liga por la ausencia de CJ Wallace, con permiso del club para viajar a Estados Unidos, donde hace unas horas murió su padres, Charles, su primer entrenador y que le hacía jugar de base. 

D'or Fischer

De 3 juega Mickeal, recuperado definitivamente para la causa, como pudo demostrar con su lucha, con ocho rebotes, cuatro de ellos ofensivos. Él también fue una tortura para Grimau, nervioso al principio fallando una canasta y perdiendo una pelota que se le escapó de las manos. Su amigo Navarro no desaprovechó el regalo en un equipo con tantas rotaciones que ambos entrenadores acabaron el primer cuarto con un quinteto completamente renovado. Así, el Bilbao Basket había mejorado sus prestaciones bajo la dirección de Raúl López, sin un Jackson Menor y un D'or Fischer empequeñecido. El ex jugador del Madrid fue el máximo anotador de los visitantes con 13 puntos, pero más de la mitad los logró en el último período, incluido un triple sobre al bocina. 

A Fotis Katsikaris le resultó imposible parar a los azulgrana, pro mucho que puntualmente ordenase la defensa zonal, pues el Barça martilleaba por todos los lados: con Huertas anotando también tiros forzados, Vázquez machacando y Lorbek y Navarro, a lo suyo. A los azulgrana sumaban por todos los sitios, mientras al Bilabo Basket le costaba mucho más anotar en un día gris de Mumbrú y con aportaciones discontinuas de Fischer, Hampl o Banic. En el día del emotivo retorno de Grimau al Palau brilló Navarro y José Manuel Calderón, que se entrena con el Barça B, lo pudo disfrutar en la grada como espectador. 

BARÇA 91 (24+28+16+23): Sada (4), Navarro (27), Eidson (2), Lorbek (19) y Ndong (4) -quinteto inicial-, Huertas (3), Perovic (12), Mickeal (10), Rabaseda (-), Vázquez (7) e Ingles (3). BIZKAIA BILBAO BASKET 72 (14+22+14+22): Jackson (4), Blum (1), Mumbrú (5), Banic (10) y D'or Fischer (13) -cinco inicial-, Raúl López (5), Grimau (6), Hampl (8), Vasileiadis (7), Stevic (6), Fisher (7), Árbitros: Daniel Herrezuelo, Benjamin Jiménez y Martín Fernández. Sin eliminados. Incidencias: partido de la cuarta jornada de la Liga ACB disputado en el Palau Blaugrana ante 5.274 espectadores.

jueves, 13 de octubre de 2011

Vasileiadis y los tiros libres golpean al Madrid en Bilbao (86-82)

Raül López y Jackson festejan el triunfo - ACB Photo / A. Arrizalaga.

Dice Manel Comas que los tiros libres son lo único que año tras año no evoluciona en el baloncesto, que viene a ser -esto ya no lo añade el técnico- como la materia: ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. En este caso evoluciona. Cada vez se incite más preparación física y en la dinámica de tiro, hasta el punto de que algunos jugadores disponen de un entrenador personal. El tiro libre exige al jugador tener la tranquilidad de repetir la secuencia de movimientos con la que no falla y de realizarla fatigado. En Miribilla el Madrid perdió, en parte, porque falló 12 tiros libres (20/32). Sergio Llull, de hecho, erró tres seguidos, seis de once en el global. Mientras que Kostas Vasileiadis metió 6/6, todos en el último cuarto, cuando más penalizaba el fallo y cuando aportó  11 de sus 18 puntos. La tranquilidad del griego de nervios de acero, la genialidad de Aaron Jackson y el trabajo impagable de Roger Grimau en esos minutos permitieron al Bizkaia Bilbao Basket volver a ganar por 86-82 al Madrid, al que ya eliminaron el curso pasado en las semifinales de la Liga ACB. Continúa el Efecto Miribilla.

Fue cuestión de "confianza". "Hemos confiado en la victoria y al final hemos podido ganar", razonó Àlex Mumbrú, un representa de la amplia familia de ex madridista de los Hombres de Negro, en Teledeporte. El Bilbao, como se suele decir en estos cosas acabó venciéndose a sí mismo, pues estuvo a  punto de desperdiciar una renta de 19 puntos (62-42 a los 25m 43s), un parcial fruto de un juego coral arrollador contra el que el Madrid se quedó mudo. El conjunto de Pablo Laso, que cumplía 44 años, malvivía con jugadores intermitentes y sólo reaccionó con los únicos tres que fueron regulares: Felipe Reyes, omnipresente, Ante Tomic, bailarín, y Rudy Fernández, muchas cosas, desde sus mates pasando por las protestas y la buena labor defensiva. Sergio Llull apareció y desapareció con la misma facilidad: le faltó temple al jugador-remontada del conjunto blanco. El Madrid se movió siempre entre extremos. Se puso a un punto a 22 segundos después de que Reyes anotase dos tiros libres, el segundo tras irse al banquillo para secarse las manos con la toalla, en un gesto con el que seguramente quiso encontrar la calma: 80-79. Rudy cometió falta sobre Raül López y éste no falló, tampoco Rudy ni Vasileidis y sí Llull el segundo. El rebote lo tocó -que no agarró- Reyes y ahí se le escapó el partido al Madrid. Un encuentro mejor jugado por el Bilbao, maravilloso en su comparencia con un 14-0 de parcial en poco más de tres minutos, procurándose acciones bajo el aro (de ellas dos canastas con tiro adicional) ante un rival sin voz ni discurso, sin ritmo ni criterio, superado una y otra vez.

Al inicio, 14-0

Le costó un mundo anotar su primera canasta al Madrid, obra de Llull más por habilidad que por pizarra. Señal que el conjunto de Laso no carburaba adecuadamente, empezando por Velickovic, confundido ahora que juega de 4 y que como Jackson se fue al banquillo con dos personales muy rápidas. Aunque el base ya había cumplido anotando cuatro tiros libres y haciendo girar al Bilbao -también giró sobre sí mismo para cedérsela a Banic-.

Todo le salía de rechupete al conjunto de Katsikaris, decidido a olvidar el debut con derrota en Alicante: D'or Fischer se mostraba como un muro, Grimau era una lapa y Raül López, en su estreno oficial en Miribilla, nada más salir rebañó un rebote y no tardó en meter dos triples. El Madrid, poco a poco, salía de su letargo: un triple de Suárez, olvidado por el técnico como el irregular Sergio Rodríguez, otro tiro de tres de Pocius (1/4)... Y la entrada en pista de Rudy, el cromo más ilusionante del nuevo proyecto y el primero que haría las maletas si la NBA vuelve a estar operativa. El mallorquín se ofreció, repartió y protestó mucho. Se enfadó, por ejemplo, con un jugador que, para lo bueno y lo malo, siempre parece estar a punto de explotar: Vasileiadis. El tirador griego fue el máximo anotador con 18 puntos y ofreció un recital de canastas inverosímiles: la primera a una mano, la segunda un triplazo.

Hubo una canasta que Vasileiadis, siempre dado al gesto extremo, no pudo celebrar porque se dolió en la pista. Se fue cojeando al banquillo -le sustituyó Fisher-, pero no tardó en volver y en decantar un partido que se alargó más de dos horas y que resultó muy emocionante. La zona se le atragantó al Bilbao, pero supo sobrevivir al arsenal del Madrid, mermado, eso sí, por la pobre actuación de Carroll (siete puntos, 3/11, sólo lanzó una vez en la primera parte) y por el olvido de Laso de Sergio Rodríguez -hace tiempo que funciona mejor de revulsivo-, Mirotic o Suárez. Entre los tres sumaron... cinco puntos. Los mismos que Grimau. "Los números no lo dicen todo. Roger ha hecho -2 de valoración, pero ha sido clave en la victoria", le elogió Katsikaris. Y tiene razón el técnico, pues capturó un par de rebotes al final, ambos defensivos además de meter sus dos últimos tiros libres. El principal décifit en la estadística, que también señala sus vaivenes hasta el final del tercer cuarto, cuando intentó una remontada muy difícil y que se encargó de complicarse más. Para suerte del Bilbao y de ese jugador Vasileiadis.  

86 BIZKAIA BILBAO BASKET (24+22+18+22): Jackson (12), Grimau (5), Mumbrú (15), Banic (13) y D'or Fischer (10) -quinteto inicial-, Raül López (11), Josh Fisher (2), Vasileiadis (18), Stevic y Hampl. REAL MADRID 82 (14+19+25+24): Llull (10), Carroll (7), Suárez (3), Velickovic (5) y Begic -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (2), Rudy Fernández (17), Pocius (3), Reyes (18), Mirotic y Tomic (17). Árbitros: Martín Bertrán, García Ortiz y Calatrava. Excluyeron por cinco faltas personales a los locales Jackson (min.39) y Grimau (min.40). Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga ACB disputado en el Bilbao Arena de Miribilla ante 8.311 espectadores.