Mostrando entradas con la etiqueta Lasme. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lasme. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de abril de 2013

A Londres, por rebotes y por Navarro

El Barça se gusta primero y sabe sufrir después para vencer al Panathinaikos (64-53) y llegar en su cuarta Final Four en cinco años

Navarro conduce el balón ante Ukic - AFP.

El billete hacia Londres requería un esfuerzo titánico por parte de todo un grupo muy solvente antes de llegar a la serie de cuartos y que las había pasado canutas para forzar el quinto partido ante un correoso Panathinaikos, el mismo rival que le había apartado de la Final Four de hace dos años en el Palau Sant Jordi. Lanzado por su público, no defraudó el Barça, imperial al inicio cuando se escapó 37-18 (a los 13m 35s), y que supo sufrir cuando se colapsó al llegar a los 51 puntos, pues no anotó en más de ocho minutos. Juan Carlos Navarro rompió la racha con un triple y otra canasta (56-45) para un partido que no quedó decidido hasta que a 1m 38s Huertas anotó otro triple (62-53). Ése fue el recurso más esquivo para los visitantes (1/16), que acusaron el partido menor de su estrella Diamantidis. Los rebotes (46 por los 32 de su rival), el espíritu colectivo y la puntualidad de Navarro en los buenos y en los malos momentos fueron los grandes argumentos de un Barça que con su victoria por 64-53 alcanzó su cuarta Final Four en cinco años, todas con Xavi Pascual como técnico, y se enfrentará en semifinales al Madrid en Londres.

El gran mérito del Barça en esta serie lo resumió Jasikevicius en una frase: “Lo más importante es ganar cuando no estás en tu mejor momento”. Siempre crítico, el base lituano reconoció que el equipo no tiene la chispa que debería, pero que no le falta carácter. Los azulgrana no escatimaron esfuerzos nunca y tuvieron una puesta en escena extraordinaria con Huertas como director de orquesta y Jawai omnipresente e inteligente para sacar de quicio a Sofo y provocar las tres personales con las que Diamantidis se fue al banquillo a los 4m 37s. Lorbek ponía nervio –aunque no puntería– e Ingles acertaba con sus tres primeros tiros, dos de ellos triples. La solución preferida en el primer cuarto (4/6) de los azulgrana, a los que también les funcionaba de maravilla la zona 2-3.

La irrupción de Todorovic

Con Diamantidis en el banquillo o en la pista sin duende, el Panathinaikos era una marioneta ante un Barça coral lanzado de nuevo por Navarro y Jawai que solo lamentaba que Wallace se lesionase en un codo. La irrupción de Todorovic, con sus primeros minutos en la serie, demostró que es un jugador con presente y futuro. Para muestra, su tremendo movimiento ante Lasme, el gran responsable de que el conjunto griego empezase a reducir diferencias. Los visitantes lograron llevar el partido a su terreno y los azulgrana, en más de 13 minutos, solo anotaron siete puntos, cinco de ellos de Tomic, discontinuo en la primera parte por acumular personales en un suspiro.

El Panathinaikos no aprovechó lo suficiente la pájara del Barça (51-45), por más que Diamantidis empezase a hacer lo que tan bien sabe hacer, echaba en falta más frescura de Bramos, Gist o Ukic, al que poco le entraba. Navarro salió al rescate, replicó Maciulis y el partido se sufrió punto a punto (59-53 a 2m 41s) hasta el triple de Huertas, que abrazó eufórico a Navarro. La Bomba se dejó abrazar, pero no llevar por la alegría. Quedaba poco más de minuto y medio y el rival había demostrado mil y una veces que podía levantarse de nuevo. Diamantidis falló un triple que podía hacer ajustado las cosas y el Barça pudo tener por fin un respiro en una trepidante alargada hasta el quinto partido. Bien vale un billete para la Final Four.

BARÇA 64 (28+16+7+13): Huertas (10), Navarro (15), Abrines (2), Lorbek (6) y Jawai (9) -quinteto inicial-, Tomic (5), Wallace (0), Jasikevicius (6), Sada (0), Todorovic (3). PANATHINAIKOS 53 (14+19+10+10): Diamantidis (6), Ukic (7), Maciulis (9), Lasme (16) y Tsartsaris (4) –quinteto inicial-, Bramos (3), Gist (6), Banks (2) y Schortsanitis (0).

jueves, 11 de abril de 2013

El duende de Diamantidis

La estrella de Panathinaikos empata la serie tras un triple que congela al Palau (65-66)

Diamantidis defendido por Sada - EFE. 

“Sabe lo que tiene que hacer”, resumió Epi, una institución del barcelonismo. Hablaba de Diamantidis, un jugador con duende, un maestro del control que descontroló a un Barça que se frotaba las manos porque se veía yendo al OAKA de Atenas con un 2-0 y que acabó cabizbajo, sabiendo que ha perdido el factor cancha a favor que se había ganado por su inmaculada trayectoria en la Euroliga. La estrella del Panathinaikos congeló al Palau a 8'4 segundos con un triple tan bien ejecutado como mal defendido por su extraño defensor, Jawai, que no le hizo falta, como se había acordado en el tiempo muerto. El error del pívot australiano se sumó a tantos otros, como los de Navarro y Jasikevicius en las dos últimas oportunidades locales. La Bomba, que también falló un tiro libre antes del triple decisivo de Diamantidis, había sido el agitador de su equipo junto a Sada y el propio Jawai para disfrutar de una ventaja cómoda (40-27 a los 22m 17s) que los visitantes supieron remontar con el encanto de Diamantidis, la muñeca de Bramos y Ukic y la contundencia de Gist. Y por los errores de un Barça golpeado por las bajas y obligado a ganar un partido en el infierno del OAKA.

“Cuando se dicen cosas se tienen que hacer porque los detalles marcan mucho. Habíamos hablado de hacer falta”, destapó Sada, que es “el único jugador exterior del Barça capaz de bajar el rendimiento de Diamantidis”. Otro apunte de Epi, que observó que los dos triples del genio griego llegaron con Sada en el banquillo. Diamantidis tiró más tiros libres (cuatro) que triples (tres) y no le hizo falta apuntar más para ser fundamental para el devenir de un encuentro de nuevo repleto de fallos y de nervios. De una cita de excesos, como dos pérdidas de Wallace que pretendían ser asistencias hacia los pívots. En la primera CJ engañó a todos con un reparto que despistó al receptor, Jawai. Y en la segunda, Wallace le lanzó una piedra a Tomic. Dos acciones que resumen la baja anotación de los jugadores interiores locales, que se repartieron 12 puntos.

Lorbek estuvo fuera de combate y apenas tuvo dos arrebatos, Tomic sufrió la dureza de Lasme y fue menos incisivo que de costumbre y a Wallace le traicionó el tiempo de posesión, pues metió una canasta fundamental fuera de tiempo, como comprobaron los árbitros en el instant replay. Mientras que el técnico del Panathinaikos Pedoulakis se ponía rojo como un tomate diciendo que no era válida. Tanto él como varios miembros del club habían calentado la previa haciendo dudar de la neutralidad arbitral.  

Navarro empezó juguetón con cinco puntos seguidos, pero su equipo se atascó porque estaba torpe para anotar de dos (1/7 en el primer cuarto) y se repuso de un 11-19 gracias a su tino con los triples y al concurso de Abrines, que reaparecía tras perderse el partido precedente por una gastroenteritis y demostró que está tan en forma como convencido de sus posibilidades. Los azulgrana tardaron 22 minutos en capturar su primer rebote ofensivo, de Jawai, que mejora con el paso de los partidos y Xavi Pascual le premia con más papel. Como a Sada en esta serie que se le complica al Barça. El base no dejaba de darle vueltas a las últimas decisiones: “En los finales de partido no quiero tirar una moneda. La gente que tenga miedo más vale que no sea del Barça. Iremos a Atenas con mucha rabia y concentración para ganar. Quien tenga miedo que no juegue a baloncesto”.

BARÇA 65 (11+21+18+15): Sada (6), Navarro (20), Ingles (3), Lorbek (7) y Tomic (6) -quinteto inicial-, Jawai (4), Abrines (10), Jasikevicius (2), Huertas (5) y Wallace (2). PANATHINAIKOS 66 (16+11+21+18): Xanthopoulos (0), Diamantidis (10), Maciulis (5), Tsartsaris (1) y Schortsanitis (4) -quinteto inicial-, Ukic (8), Lasme (9), Gist (14), Bramos (13) y Banks (0).
  

martes, 9 de abril de 2013

El flotador de Sada

El base catalán rescata a un Barça que se repone de los golpes para adelantarse en la serie ante Panathinaikos tras vencer en la prórroga (72-70)

Jasikevicius bota el balón ante Ukic - EFE. 


Su cometido no es ser un gran anotador y su trabajo suele ser más oscuro que vistoso. Es difícil definir la importancia en un equipo de jugadores como Víctor Sada (Badalona, 1984). Quizás el adjetivo que mejor les represente es responsables. Tipos incansables que dignifican el concepto de deportista, por más que no alcancen un nivel extremo para ser considerados estrellas. Pero explotan al máximo sus aptitudes, que no son pocas. Y ahí está Sada, un tipo relajado ante la prensa y un torbellino en la pista para lo bueno y lo malo. Ante el Panathinaikos Sada (13 puntos) mostró dos caras muy diferentes: la primera en el inicio, cuando sufrió como su equipo el recital de Diamantidis (2-14 a los 4m 24s); y la otra en el último cuarto, cuando sus compañeros supieron encontrarle y él supo ofrecerse para rescatar –como antes habían hecho Navarro, Jasikevicius y Tomic– a un Barça que alcanzó una prórroga de la que salió vencedor con Sada como motor. Un triple de La Bomba a falta de dos minutos del tiempo extra acabó dando la victoria por 72-70 a los azulgrana, que se adelantan en la serie de cuartos de final de la Euroliga por 1-0, en un encuentro que acabó con seis tiros libres fallados y que empezó con otra mala noticia para los locales, la baja de Abrines, añadida a la de Mickeal, Rabaseda, Todorovic y Oleson.

Sacó ofreció su flotador simbólico al equipo, que agradeció la ayuda. Se estaba ahogando. A 7m 38s los locales perdían 49-56 tras un triple de Ukic. Sada replicó con otro y siguió anotando y también minimizó a Diamantidis para desconsuelo de un Panathinaikos que no entendía el criterio arbitral, especialmente algunas personales en ataque a Lasme, muy rigurosas. Tomic cometía una pérdida imperdonable, replicada con otro castigo al propio Lasme, Jasikevicius pisó la línea, Diamantidis falló un triple, Tomic un gancho... Las canastas valían su precio en oro y Diamantidis forzó la prórroga con un triple y Gist alargó su brazo para taponar en la última acción del tiempo reglamentario a Tomic, que le devolvió el gesto en la tiempo extra, después del triple vencedor de Navarro y otra clase magistral de Sada.

Aunque el Barça, frágil y torpe al inicio tanto en el primer como en el tercer cuarto, no hubiese podido llegar hasta ahí sin la entrada de Huertas y el golpe sobre la mesa de Tomic y Navarro, básicos para arreglar las cosas al descanso (34-32). Entre Bramos, Lasmpe y Ukic volvieron a dejar al Palau con los pelos de punta (36-44 a los 25m 35s), pero de nuevo su equipo se repuso por el talante, el talento y la puntería de Jasikevicius. El resto lo solventó sobre todo Sada con su flotador milagroso.

BARÇA 72 (11+23+11+19+8): Sada (13), Navarro (14), Ingles (4), Lorbek (-) y Tomic (13) -quinteto inicial-, Jawai (9), Huertas (8), Jasikevicius (11) y Wallace (-). PANATHINAIKOS 70 (21+11+19+13+6): Ukic (9), Diamantidis (10), Maciulis (6), Tsartsaris (7) y Schortsanitis (5) -quinteto inicial-, Lasme (14), Gist (14), Banks (-) y Bramos (5). Árbitros: Belosevic (SRB), Sahin (ITA) y Bissang (FRA). Eliminado: Lasme (min. 35). Incidencias: Primer encuentro de la serie de cuartos de final de la Euroliga disputado en el Palau Blaugrana ante 6.195 espectadores.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Navarro y los triples enfrían a un Obradoiro modélico (83-88)

Navarro supera a Lasme - ACB Photo - Jorge Marqués.
No entiende ni de rivales ni selecciona sus actuaciones. Para Juan Carlos Navarro cualquier partido es de suma responsabilidad y al contrario de lo que sucede con otras estrellas, más selectivas, se vacía igual. Así que en el Multiusos Fontes do Sar La Bomba volvió a explotar enfriando a un entusiasta Blu:sens Monbus -el Obradoiro de siempre- que llegó a contar con una renta de 12 puntos en el tercer cuarto (59-47 a los 26m 13s) y resistió hasta los últimos dos minutos, en las que encajó un parcial de 5-12 para perder por 83-88. Navarro aportó 22 tantos con 4/7 en triples, la solución salvadora  (11/28) para un Barça capaz de anotar cinco en el último cuarto. El jugador franquicia azulgrana completó una semana muy especial convirtiéndose en el segundo mejor triplista de la historia de la Liga ACB con 886 superando a Velimir Perasovic con el que estaba empatado, pero lejos de momento de Alberto Herreros (1.233). Han sido unos días eternos para Navarro, que además pasó a ser el máximo anotador de siempre de la Euroliga, renovó su contrato hasta 2015 y celebró los 14 años de su debut en la Liga ACB ante el Granada. 

Tuvieron que exprimirse al máximo los azulgrana para vencer en Santiago de Compostela gracias a la puntería de Wallace desde más allá de Wallace (tres triples en el epílogo) y a la fiabilidad de Huertas y Navarrro, que como el propio Wallace no fallaron los tiros libres (6/14 hasta entonces, 14 de 33 al final) en los momentos calientes para confirmar la octava victoria del Barça en nueve jornadas. A 1m 17s Oriol Jonyent puso el 80-81, pero dos triples de Mickeal y Huertas sentenciaron un partido muy costoso para el Barça, que fue acribillado a triples (6/7) en un tercer cuarto en el que llegó a recibir 17 puntos en seis minutos. Todo le salía de perlas al Obradoiro, mientras que Navarro sostenía como podía a los azulgrana, rescatados por la visión de Huertas y un Mickeal discontinuo.

Anotar más

Lo pasó fatal el Barça ante un Obradoiro modélico que atesoraba 67 puntos de media y que jugó a anotar más puntos que el rival y no a encajar menos, un gesto de agradecer en pleno debate sobre la baja puntuación en las canchas (Cajasol y Baloncesto Fuenlabrada también protagonizaron otra oda al ataque, 97-99 para los madrileños en la prórroga con 34 puntos y 11 rebotes de Gustavo Ayón, mientras que Paul Davis alcanzó los 27 tantos).

Estuvieron tocados los azulgrana, acribillados en el tercer cuarto por los triples de Corbacho (4/7) y Ere (4/4) y la pericia bajo los aros de Lasme, el único que había capturado rebotes (siete) en su equipo en un primer cuarto, que como el segundo ganó el Obradoiro, directo y sin rodeos. 
Palacio, imperial
El Barça, muy incómodo y que insistía demasiado en los triples (4/15 al descanso, sólo lanzó cuatro más de dos) se sostenía (40-35) gracias fundamentalmente a Lorbek y a Navarro. Si el pívot esloveno anotó nueve de los primeros once puntos de los azulgrana -y asumió siete de los nueve tiros iniciales de su equipo- después surgió Navarro, esta vez suplente en beneficio de Mickeal, perdido en el Fontes do Sar. Todo lo contrario que Milt Palacio, imperial en la selección de tiros, capaz de merendarse gran parte del partido a Huertas y a Sada y meter triples sobre la bocina. En uno de los tres sin fallo que metió pareció buscar un alley-oop, pero le salió un tiro a tablero afortunado.

El Obradoiro trabajaba y se merecía su suerte, desde el inicio fantástico de Oriol Junyent, otro veterano (35 años) en el equipo de más edad de la competición, que dio carrete a su equipo como Corbacho, crecido incluso ante Navarro, que había salvado a su equipo con 11 puntos, la mitad de los que anotó en el tercer cuarto. La Bomba continúa su racha triunfal y completó una semana llena de buenas noticias y récords. Titulares que atesoran que sigue siendo el jugador más desequilibrante de Europa.

BLUE:SENS MONBUS 83 (20+20+24+19): Rodríguez (2), Corbacho (16), Ebi Ere (18), Junyent (13) y Lasme (10) -quinteto inicial-, Hopkins (2), Bulfoni (4), Palacio (15), Washington (3) y Kendall. BARÇA 88 (17+18+25+29): Huertas (12), Eidson (6), Mickeal (9), Lorbek (11) y Vázquez -quinteto inicial-, Sada (4), Navarro (22), CJ Wallace (14), Perovic (3) y Ndong (8). Árbitros: De la Maza, Perea y Soto. Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la novena jornada de la fase regular de la liga disputado en el pabellón Multiusos Fontes do Sar ante 5.200 espectadores.