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viernes, 14 de febrero de 2014

El remedio de Brad Oleson

El tirador de Alaska finiquita a un incómodo Olimpia Milano con 15 puntos en el último cuarto (80-70)

Oleson lanza a canasta ante Samuels y Moss - AFP.

Hijo de una asistente dental y de un minero, Brad Oleson (Anchorage, Alaska, EE UU, 1983) tiene unos pies privilegiados que le permiten ser un portento en defensa y en ataque, acelerar y frenar sin aparente esfuerzo. Además, es un buscavidas que se adapta a todo. De ser reconocido en Alaska Fairbanks, de la NCAA, pasó a firmar por el modesto Rosalía, de Santiago de Compostela, para jugar en LEB Plata y al que ascendió a Oro al segundo año. Era el líder sin discusión, como en su primer equipo de ACB, el Fuenlabrada, su

viernes, 31 de mayo de 2013

El despertador de Navarro

La Bomba anota de carrerilla justo antes y después del descanso para impulsar al Barça a un Gran Canaria penalizado por la escasez de su banquillo (69-63)

Toolson trata de frenar a Navarro - ACB Photo / Miguel Ruiz. 

Puede tener el día más nefasto que se le recuerde, incluso llegar a dos minutos y medio del descanso con cero puntos, una pérdida infantil y tres tiros fallados. Pero Juan Carlos Navarro (Sant Feliu, 1980) es capaz de cualquier cosa al mínimo pestañeo y de carrerilla, entre el final de la primera parte y el inicio del metió 10 puntos (en 2m 40s) e incluyendo dos tiros libres por una técnica pitada a Pedro Martínez camino de los vestuarios. Los azulgrana se pusieron por delante, después del 6-5 inicial, y ya no cedieron, a pesar de un parcial de 0-11 en los últimos instantes del Gran Canaria, penalizado por la escasez de su banquillo. Solo dos puntos anotaron los suplentes y fueron de la estrella, Toolson, que jugó lejos de su nivel por tener averiada la rodilla. Al arreón de Navarro replicó un Wallace muy fino en el tiro (5/7 en tiros de campo), un Sada omnipresente (siete puntos y cinco rebotes) y un Tomic con visión amplia (cuatro asistencias) para un Barça que venció por 69-63 y se adelanta 1-0 en la serie de semifinales.

“Dormir poco y soñar mucho” es uno de los lemas de Pedro Martínez, que ha logrado acompañar al Gran Canaria hacia la mejor temporada de su historia, superando por primera vez los cuartos de final de la Copa del Rey y de la Liga ACB. En sus primeras semifinales, los visitantes tuvieron una puesta en escena imponente con múltiples argumentos: la velocidad de Newley, la intensidad de Roberto Guerra y la insistencia de Báez y de Nelson. El Gran Canaria se escapó (11-21) y Oleson fue el primero en replicar para los azulgrana, revitalizados por Navarro antes y después de un descanso al que se había llegado con 29-30 en el marcador y 1/8 en triples. Navarro había anotado el primero de su equipo al séptimo intento. El acierto de su capitán engrandeció al Barça, capaz de meter cuatro triples, dos de ellos de un Wallace excelente. Sada parecía una locomotora y Tomic asistió a Oleson para distanciar a los locales (55-43 a los 28m 48s).

Los azulgrana no echaron en falta los puntos de Lorbek, que no anotó –y lo hizo desde la línea de personal– hasta a falta de 9m 16s; a 4m 48s el Gran Canaria perdía 63-50. Báez volvió a anotar, Bellas y Newley recuperaron la puntería y Toolson se convirtió en el único suplente en anotar. “No es normal la poca aportación del banquillo, pero no lo personalizo en nadie. Tenemos que mejorar todos”, advirtió Pedro Martínez, que vio cómo, con 67-63, Toolson fallaba un triple y Tomic se hacía con el rebote. En esa jugada suspiró de alivio el Barça, estupendo en su balance de pelotas recuperadas (13) y pérdidas (9) por el 4-14 de un Gran Canaria que no le va a poner nada fácil el acceso a la final.


BARÇA 69 (16+13+26+14): Huertas (4), Navarro (14), Rabaseda (-), Wallace (13) y Tomic (8) –quinteto inicial–; Sada (7), Jasikevicius (2), Ingles (6), Mavrokefalidis (2), Oleson (9) y Lorbek (4). GRAN CANARIA 63 (21+9+15+18): Bellas (11), Guerra (4), Newley (13), Nelson (21), Báez (12) –quinteto inicial–; Toolson (2), Alvarado (-), Oguchi (-), Beirán (-) y Slokar (-).  

domingo, 19 de mayo de 2013

Punto y final para Unicaja

El Barça, que se enfrentará en cuartos al Bilbao Basket, se lleva un partido de difícil digestión (57-50) y deja sin playoffs a un rival perdido que cede su puesto al Obradoiro  

Rabaseda se prepara para penetrar ante Zoric - ACP Photo / À. Caparrós.

– El partido no se ha acabado todavía...
– El partido no ha empezado...
Queda poco menos de medio minuto y un periodista ya ha recogido todos los bártulos de la tribuna de prensa y se dirige hacia la salida. Su vecino no le convence. No aguanta ni un momento más un partido de difícil digestión tras el descanso, con un Barça anotando ocho puntos en el tercer cuarto y un Unicaja quedándose en seis en el último y atesorando un 1/14 en triples. Con el penúltimo fallo desde más allá de 6'75, de Andy Panko, los visitantes pierden la opción de ganar el partido (la derrota se concreta en 57-50) y de entrar en los playoffs. Su puesto lo ocupará el Obradoiro, que sí ha hecho los deberes y logra su primera clasificación para las eliminatorias por el título –se enfrentará al Madrid– tras ganar al Bilbao Basket en Fontes do Sar por 79-73. Los vascos serán el rival del Barça en cuartos. Valencia Basket-CAI Zaragoza y Baskonia-Gran Canaria completan los cruces.

Con un robo a Urtasun y un contraataque de libro Rabaseda acaba desequilibrando un partido repleto de dudas, errores y tensión de ambos equipos. Una cita solo vistosa en la primera parte, cuando Wallace tiene un inicio fulgurante, Huertas está suelto, Sada aparece en todos los sitios y debuta Mavrokefalidis, el fichaje de los azulgrana para los playoffs para sustituir al lesionado Jawai. El pívot griego, que llega del Spartak de San Petersburgo y con pasado en Valencia, se empareja con Zoric y en su primera oportunidad anota su única canasta en juego. A Mavrokefalidis le necesitará cuatro intentos para meter un tiro libre, el gran déficit de su nuevo equipo en la primera parte (4/14). “Loukas lleva dos días con nosotros y ha jugado siete minutos. Tenemos que entenderle más y él a nosotros, tenemos que ubicarlo mejor en el campo. Estoy contento con su estreno”, analiza Xavi Pascual, su nuevo técnico.

Estoy bastante decepcionado”

En los dos primeros cuartos Unicaja domina el rebote, sobre todo el ofensivo, y se procura cinco tiros más (37-32 al descanso). Pero al conjunto de Repesa le falta un líder, un jugador regular que le guíe y le dé soluciones ante las dudas. Panko se estanca en cuatro puntos en el primer cuarto, Urtasun anota sus dos canastas en el segundo, el período en el que Vidal anota sus cuatro puntos. Únicamente Vázquez sobrepasa los diez puntos en un equipo que las ha pasado canutas durante todo el curso, que no se clasificó para la Copa del Rey de Vitoria y no estará entre los ocho mejores en la Liga ACB. 

A Repesa le preguntan en rueda de prensa cuál ha sido el principal problema de un curso tan convulso en el que llegó al Top 16 de la Euroliga. Cariacontecido, el técnico aprovecha la cuestión para enfatizar que el club debe renovarle: “Es mi primera temporada en ACB y para muchos jugadores también. [Con alguna victoria más] podíamos quedado quintos o sextos... Es la primera vez como entrenador que no me clasifico para unos playoff. Estoy bastante decepcionado”. ¿Está preocupado por su futuro? “Si salud está bien, si la familia está bien, no estoy preocupado”, responde. Es su única frase en castellano antes de repetir que cuando se mira al espejo sabe que lo ha dado todo por el equipo, aunque “no lo suficiente”.

Dragic remata un parcial de 0-10

A su Unicaja le ha faltado orden y lectura de las jugadas. Y claridad y acierto en ataque, pues solo el Cajasol, con 2.448, ha anotado menos puntos que los malagueños (2.481). Unicaja solo ha metido seis puntos más de los recibidos. Cinco consecutivos mete Dragic para rematar un parcial de 0-10 que vuelve a poner por delante a los visitantes (43-44 a los 29m 56s). Sobre la bocina y con una contra supersónica Huertas se marca una canasta exquisita para aliviar a su equipo, que solo había anotado dos triples, ambos de Ingles (2/17 en la segunda parte).

Un poco de Tomic, algo de Jasikevicius y Rabaseda, que se marca el mencionado contraataque y no falla dos tiros libres, frustran a un Unicaja que se despide del curso sabiendo que debe hacer de nuevo una profunda renovación. El puesto de Repesa y el de varios jugadores pende de un hilo.

BARÇA 57 (19+18+8+12): Huertas (7), Oleson (6), Rabaseda (3), Wallace (7), Tomic (11) -quinteto inicial-, Sada (1), Jasikevicius (2), Todorovic (4), Lorbek (4), Ingles (6), Abrines (3) y Mavrokefalidis (3). UNICAJA 50 (17+15+12+6): Calloway (5), Vidal (4), Panko (4), Vázquez (10) y Zoric (7) -quinteto inicial-, Urtasun (4), Perovic (4), Kinsey (5), Lima (0) y Dragic (7). Árbitros: Arteaga, Bultó y Castillo. Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima cuarta jornada, última de la fase regular de la Liga Endesa, disputado en el Palau Blaugrana de Barcelona ante 4.013 espectadores. 

jueves, 25 de abril de 2013

A Londres, por rebotes y por Navarro

El Barça se gusta primero y sabe sufrir después para vencer al Panathinaikos (64-53) y llegar en su cuarta Final Four en cinco años

Navarro conduce el balón ante Ukic - AFP.

El billete hacia Londres requería un esfuerzo titánico por parte de todo un grupo muy solvente antes de llegar a la serie de cuartos y que las había pasado canutas para forzar el quinto partido ante un correoso Panathinaikos, el mismo rival que le había apartado de la Final Four de hace dos años en el Palau Sant Jordi. Lanzado por su público, no defraudó el Barça, imperial al inicio cuando se escapó 37-18 (a los 13m 35s), y que supo sufrir cuando se colapsó al llegar a los 51 puntos, pues no anotó en más de ocho minutos. Juan Carlos Navarro rompió la racha con un triple y otra canasta (56-45) para un partido que no quedó decidido hasta que a 1m 38s Huertas anotó otro triple (62-53). Ése fue el recurso más esquivo para los visitantes (1/16), que acusaron el partido menor de su estrella Diamantidis. Los rebotes (46 por los 32 de su rival), el espíritu colectivo y la puntualidad de Navarro en los buenos y en los malos momentos fueron los grandes argumentos de un Barça que con su victoria por 64-53 alcanzó su cuarta Final Four en cinco años, todas con Xavi Pascual como técnico, y se enfrentará en semifinales al Madrid en Londres.

El gran mérito del Barça en esta serie lo resumió Jasikevicius en una frase: “Lo más importante es ganar cuando no estás en tu mejor momento”. Siempre crítico, el base lituano reconoció que el equipo no tiene la chispa que debería, pero que no le falta carácter. Los azulgrana no escatimaron esfuerzos nunca y tuvieron una puesta en escena extraordinaria con Huertas como director de orquesta y Jawai omnipresente e inteligente para sacar de quicio a Sofo y provocar las tres personales con las que Diamantidis se fue al banquillo a los 4m 37s. Lorbek ponía nervio –aunque no puntería– e Ingles acertaba con sus tres primeros tiros, dos de ellos triples. La solución preferida en el primer cuarto (4/6) de los azulgrana, a los que también les funcionaba de maravilla la zona 2-3.

La irrupción de Todorovic

Con Diamantidis en el banquillo o en la pista sin duende, el Panathinaikos era una marioneta ante un Barça coral lanzado de nuevo por Navarro y Jawai que solo lamentaba que Wallace se lesionase en un codo. La irrupción de Todorovic, con sus primeros minutos en la serie, demostró que es un jugador con presente y futuro. Para muestra, su tremendo movimiento ante Lasme, el gran responsable de que el conjunto griego empezase a reducir diferencias. Los visitantes lograron llevar el partido a su terreno y los azulgrana, en más de 13 minutos, solo anotaron siete puntos, cinco de ellos de Tomic, discontinuo en la primera parte por acumular personales en un suspiro.

El Panathinaikos no aprovechó lo suficiente la pájara del Barça (51-45), por más que Diamantidis empezase a hacer lo que tan bien sabe hacer, echaba en falta más frescura de Bramos, Gist o Ukic, al que poco le entraba. Navarro salió al rescate, replicó Maciulis y el partido se sufrió punto a punto (59-53 a 2m 41s) hasta el triple de Huertas, que abrazó eufórico a Navarro. La Bomba se dejó abrazar, pero no llevar por la alegría. Quedaba poco más de minuto y medio y el rival había demostrado mil y una veces que podía levantarse de nuevo. Diamantidis falló un triple que podía hacer ajustado las cosas y el Barça pudo tener por fin un respiro en una trepidante alargada hasta el quinto partido. Bien vale un billete para la Final Four.

BARÇA 64 (28+16+7+13): Huertas (10), Navarro (15), Abrines (2), Lorbek (6) y Jawai (9) -quinteto inicial-, Tomic (5), Wallace (0), Jasikevicius (6), Sada (0), Todorovic (3). PANATHINAIKOS 53 (14+19+10+10): Diamantidis (6), Ukic (7), Maciulis (9), Lasme (16) y Tsartsaris (4) –quinteto inicial-, Bramos (3), Gist (6), Banks (2) y Schortsanitis (0).

domingo, 14 de abril de 2013

Báez encoge al Barça

El ala-pívot dominicano captura dos rebotes ofensivos decisivos para decidir la victoria del Gran Canaria ante un rival que pierde once puntos de ventaja (70-73)

Wallace, a punto de lanzar ante Báez - ACB Photo / À. Caparrós.

“Queda mucho partido, pero hay que cerrar la canasta en defensa”, apremia Xavi Pascual (Gavà, 1972) en un tiempo muerto. Quedan 2m 26s y el Barça está tieso después de perder su máxima ventaja del partido (61-50), recibir un parcial de 3-16 (llegó a ser de 3-19) y fallar lo infallable. El Gran Canaria se suma al carrusel de errores y el Barça se acerca 68-69 a 31'2 segundos con una suspensión de Huertas y una acción de Jawai, su jugador interior más en forma. Pascual dice a sus jugadores que no hagan falta y Nelson prueba suerte y falla, pero Eulis Báez Benjamín (Santo Domingo, República Dominicana, 1982) vuela para hacerse con el rebote ofensivo. La jugada acaba con Tomás Bellas recibiendo la personal de Huertas y anotando el primer tiro libre y errando el segundo. Y ahí está de nuevo Báez, haciéndose con otra captura ante varios jugadores locales. Wallace le hace falta y el ex jugador, entre otros, de Valladolid y Penya, acierta con el segundo. De nada sirve la única canasta a última hora de un Tomic desconocido (1/6), pues Newley –de nuevo brillante ante el Barça como en la primera vuelta, donde también ganó el Gran Canaria– acierta con los tiros libres y el invento de buscar un triple con Eriksson –que no había jugado hasta entonces–, Ingles, Huertas y Lorbek y con Tomic sacando de banda. Ingles falla y se consuma por 70-73 la décima derrota en Liga ACB de los azulgrana, inquietos ante la inminente visita a Atenas para tratar de ganar al menos un partido al Panathinaikos y continuar aspirando a estar en la Final Four de Londres.

Está al límite de fuerzas el Barça, que ha padecido lo indescriptible en sus cuatro últimos partidos. Ganó los dos encuentros con prórroga, ante el Obraidoro –vencedor a domicilio ante el Madrid por 61-64– y en el primer partido de la serie de cuartos al Panathinakos, y perdió en el tiempo reglamentario contra los griegos en el segundo encuentro tras un triple de Diamantidis y perder 13 puntos de margen. Once dejaron escapar los azulgrana ante un Gran Canaria liderado por el coraje de Báez, que aterrizó en España procedente de la NCAA (Florida IU y W. Illionis) para firmar por el Vic, pasar por León y hacerse un hueco en la Liga ACB en el Valladolid y la Penya. De hecho, al conjunto de Pedro Martínez le sobraron líderes, pues disfrutó de Bellas, que venía de ser MVP de la jornada anterior, o de Newley, un hábil velocista que desde el principio le hizo un traje al Barça y se marcó tres contraataques en el primer cuarto y se unió a Nelson –otro líder– y al propio Báez para remontar en el último cuarto ante unos locales que anotaron dos canastas... en nueve minutos.

El rendimiento de los interiores

El Barça se atascó por completo después de un inicio cómodo y decidido por sus jugadores exteriores. Bajo la mirada de Jasikevicius y Navarro, reservados por Pascual, Huertas, Ingles y Abrines se sentían liberados y anotaban con facilidad. De hecho, los tres sumaron siete puntos cada uno en el tercer cuarto (59-50) y en el segundo había surgido Oleson como un cohete para encadenar ocho puntos seguidos -el tirador de Alaska acabó con un esguince de grado I en el tobillo izquierdo- y replicar la reacción visitante, que tenía en Báez a su principal promotor. La antítesis de Lorbek, que empezó el curso con problemas físicos y que lleva varios partidos con la moral baja, fallando situaciones inverosímiles. El ala-pívot esloveno necesitó cuatro intentos para anotar su primera canasta y varios de sus intentos se quedaron cortos. “En la posición de 4 tenemos un problema y es una realidad. Necesitamos mejorar las prestaciones y nos están haciendo daño”, reconoció Pascual, que sigue sin poder contar con Todorovic y que vio cómo Wallace sólo anotaba tres puntos. 17 sumaron entre los tres interiores disponibles. El mismo déficit que ante la derrota del Panathinaikos.

“No nos puede pasar lo mismo que el otro día”, lamentó Huertas: “Han dado la vuelta al partido en dos o tres minutos y eso no puede ser. Somos un equipo grande y no puede pasarnos eso. Creo que es más que nada una cuestión de confianza”. Y ésa debe ser el principal motor de los azulgrana en su visita al OAKA, donde se juegan su futuro en la Euroliga. 

BARÇA 70 (18+16+25+11): Huertas (11), Abrines (11), Oleson (15), Wallace (3) y Jawai (12) –quinteto inicial–, Ingles (9), Hezonja (0), Tomic (2), Lorbek (4), Sada (3) y Eriksson (0). GRAN CANARIA 73 (16+13+21+23): Scheyer (5), Guerra (8), Newley (18), Báez (13) y Slokar (6) –quinteto inicial–, Nelson (12), Bellas (4), Toolson (3) y Beirán (4).  

domingo, 7 de abril de 2013

La omnipresencia de Sada

Inmenso, el base de Badalona saca de un gran entuerto a un Barça que vence en la prórroga a un Obradoiro excelente (81-86)

Wallace trata de evitar un mate de Mejri - ACB Photo / J. Marqués. 

Se le señala como un elemento clave para resolver la eliminatoria de cuartos de final ante Panathinaikos y reducir a un genio como Diamantidis. Víctor Sada (Badalona, 1984) asume esa responsabilidad como ha hecho y cumplido tantas otras veces ante titanes como Llull o Bo McCalebb, y llega al momento decisivo del curso en plena forma. Estando en todos los sitios. La omnipresencia es el gran valor de Sada, que parece tener muelles en los pies y piernas de acero, y que suma, por tanto, en muchos aspectos del juego, tanto en los que 

lunes, 1 de abril de 2013

Festival de carrerilla, ovación para Mickeal

El Barça aplasta tras el descanso a un Valencia Basket empequeñecido por las bajas interiores y consolida la tercera plaza (94-62)

Jasikevicius dando instrucciones ante Pau Ribas - EFE.


Para un jugador los buenos gestos de su afición no tienen precio. Es como si cada uno de los espectadores le abrazase y le dijera al oído “te mereces esto y más”. Pete Mickeal no pudo evitar emocionarse viendo cómo el Palau entero le aplaudía en su primer partido en casa desde que sabe que la temporada se ha acabado para él por habérsele reproducido un tromboembolismo pulmonar, una dolencia que superó hace dos años. La grada quiso mostrar su apoyo a uno de los jugadores más relevantes de la historia del club y capital en la consecución de la segunda Euroliga. Después, con la Liga ACB en marcha, los aficionados locales disfrutaron de un festival de carrerilla de su Barça. Porque los azulgrana desmontaron así, de carrerilla, al Valencia Basket tras un parcial de 24-5 en los seis primeros minutos del tercer cuarto (68-45) para acabar venciendo por 94-62. Un resultado que se explica por la determinación del conjunto de Xavi Pascual, pero también por las cuatro bajas de peso y todas en el juego interior (Pietrus, Doellman, Lishchuk y Faverani) de un rival que fue capaz de competir hasta el descanso (44-38), convocó -aunque no jugaran- a cuatro jugadores del equipo de EBA (Juan Luis Navarro, Pla, Tirado y Abia) e hizo debutar a sus dos últimos refuerzos, Khycaniuk y Hanley.

“Hoy es el mejor día desde que recaí. Estar aquí con mis compañeros y toda esta gente que me quiere...”, le dijo Mickeal al periodista de TV3 Jordi Robirosa justo ante de comenzar un partido especial para el alero estadounidense, que se lo pasó en grande con el recital de sus compañeros. Hasta ocho jugadores locales anotaron al menos un triple (12/22) en un Barça que alcanzó los 127 puntos de valoración y en el que todos jugaron de maravilla. Empezando por el capitán Juan Carlos Navarro, que salió disparado para anotar un triple y repartir tres asistencias consecutivas. Ingles emuló a La Bomba con otros tres repartos en un suspiro en un primer cuarto con un Tomic omnipresente. Duda por unas molestias en la rodilla y tras no haber jugado ante el Montepaschi, el pívot croata fue de nuevo el máximo anotador de su equipo con 17 puntos.

El Valencia Basket conseguía replicar al Barça con el concurso de Dubljevic y Khycaniuk, recién llegado del Asseco Prokom, y superó el primer momento complicado –tras dos triples de Wallace y Oleson– con siete puntos seguidos de Pau Ribas. Pero tras el descanso los visitantes se paralizaron ante el festival azulgrana. Navarro continuó como faro, Sada y Huertas se gustaron al contragolpe y Jasikevicius y Wallace vivieron unos instantes en los que se sentían capaces de cualquier cosa y no fallaban ante un rival sin fondo de armario ni puntería (4/24 en triples) que echó en falta un mejor papel de su capitán, Rafa Martínez, y de Kelati.

BARÇA 94 (25+19+29+21): Huertas (9), Navarro (10), Ingles (5), Lorbek (12), Jawai (2) -quinteto inicial-, Tomic (17), Sada (4), Oleson (7), Jasikevicius (9), Wallace (13), Abrines (5) y Todorovic (1). VALENCIA BASKET 62 (21+17+14+10): Markovic (5), Pau Ribas (15), Kelati (6), Dubljevic (13) y Hrycaniuk (6) -quinteto inicial-, Hanley (6), Rafa Martínez (8) y San Miguel (3). Árbitros: Arteaga, Cortés y Oyón. Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima séptima jornada de la Liga disputado en el Palau Blaugrana ante 4.216 espectadores.   

jueves, 21 de marzo de 2013

Navarro tiene la llave

Ayudado por Lorbek y Tomic, La Bomba hace líder matemático de su grupo a un Barça que vence al Caja Laboral (83-74)

Navarro bota el balón ante Lampe - AFP. 

El sereno era un tipo polivalente, que tanto abría puertas como vigilaba las calles, regulaba la iluminación, avisaba de los incendios... Su figura llegó a ser capital en España y en algunos países de Sudamérica hasta que la sociedad se modernizó. Por su repertorio Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) recuerda a un sereno, pero su discurso y talento, en cambio, son atemporales. Volvió a demostrarlo ante un Caja Laboral mejorado tras su cándida visita a Badalona ante una Penya liderada por Albert Oliver y Àlex Suárez, pues el capitán azulgrana se sacó del bolsillo la llave adecuada en cada momento. Navarro supo cuándo replicar a un rival necesitado para hacerse con la cuarta plaza y, junto a Lorbek y Tomic, lideró a un Barça que alcanzó su undécima victoria (83-74) en el Top 16 de la Euroliga y se aseguró matemáticamente la primera plaza del grupo F a falta de dos jornadas por disputarse. Ahora mismo el rival de los azulgrana en cuartos sería el Panathinaikos y los vitorianos estarían eliminados.

Cada año que pasa Navarro tiene más ojos o al menos lo parece. Tiene una visión más amplia y más serena del juego. Esta vez repartió seis asistencias. En lo que no cambia La Bomba es en su fiabilidad cuando se le necesita, ya sea para ayudar a marcar diferencias (42-27 a los 19m 1s) como para replicar un parcial de 7-22 con un triple y de responder con otro justo después, tras un mate de Nocioni, que no había anotado hasta entonces, y la enésima canasta de Lampe (55-53 a los 25m 3s). Ahí surgió Lorbek, seco en la primera parte por haberse cargado de personales y tan dado a resurgir en los momentos calientes. Así que el pívot esloveno se marcó seis puntos consecutivos al final del tercer cuarto y otros diez más en un último cuarto en el que el Caja Laboral llegó a perder (71-63) y que se acercó 76-74 con un triple de Heurtel, que tiene madera para llegar a ser un excelente base. Al francés le sobra valentía para jugarse las canastas decisivas, pero le falta recorrido. Navarro y Tomic no fallaron desde la línea de personal y Heurtel se la jugó y falló, antes de que Lorbek pusiese el broche a la noche con su segundo triple.

Mucho antes, a unos segundos del descanso, Mickeal le había recriminado a Xavi Pascual  haberle cambiado por Rabaseda. El alero estadounidense se fue a los vestuarios hecho una furia y rezando bien alto y ya no volvió a jugar. Poco (13m 8s) participó Wallace, pero su actuación resultó prodigiosa, con 13 puntos sin fallo y haciéndole un traje a Nemanja Bjelica. Tampoco estuvo nada mal la actuación de Sada, gigante en una noche en la que su compañero Huertas falló sus cinco tiros, aunque repartió seis de las 27 asistencias de su equipo. Todorovic también aprovechó bien sus minutos en un Barça suelto y energético que ya sabe a qué juega y disfruta de un amplio fondo de armario y de un ataque generoso (1.000 puntos), a la altura de su espléndida defensa (846, marca que comparte con el CSKA).

BARÇA 83 (18+24+22+22): Huertas (0), Navarro (14), Mickeal (2), Lorbek (16), Tomic (14) —quinteto inicial—; Sada (8), Jasikevicius (0), Todorovic (4), Wallace (13), Ingles (5), Rabaseda (3) y Jawai (4). CAJA LABORAL 74 (12+20+18+18): Caja Laboral: Cook (0), Causeur (5), Nocioni (11), Pleiss (2), M. Bjelica (7) —quinteto inicial—; San Emeterio (6), Heurtel (10), Jelinek (3) y N. Bjelica (9). Árbitros: Christodoulou (Grecia), Sahin (Italia) y Javor (Eslovenia). Palau Blaugrana. 4.773 espectadores.


domingo, 10 de marzo de 2013

La ley de Huertas

El base brasileño gestiona a la perfección una apurada victoria azulgrana a domicilio ante el CB Canarias (81-89)


Huertas intenta parar a Úriz - ACB Photo / A. 

Los críticos y los defensores de Marcelinho Huertas (Sao Paulo, Brasil, 1983) coinciden en un punto: es explosivo, tiene esa chispa que echa para atrás a los detractores y que hace que sus admiradores le definan como un jugador imprevisible y eléctrico que decide rápido y no se esconde. En todo caso, no hay dudas de que el base brasileño se ha asentado este curso en Barcelona y lo demuestra con actuaciones tan completas como la que tuvo en la visita a un CB Canarias que se define por ser un equipo aguerrido, sobre todo en casa,

domingo, 3 de febrero de 2013

Tomic y Huertas ajustician a un Manresa corajudo (76-88)

Sexta victoria consecutiva de un Barça en el que debuta Oleson

Oleson protege el balón ante Oleson - EFE.

En la estadística figurará como uno de los tres mates que se produjeron en el partido, pero el de Hanga fue más allá. En la acción del alero húngaro se rompió el tablero de vidrio y la espera para que cambiasen la canasta y sincronizasen el marcador se alargó 40 minutos. Hasta esa acción el Barça se había comportado como un huracán y, amo y señor del rebote (25 por 39), llevaba el ritmo de la cita ante un Manresa que sólo había metido una canasta en el primer cuarto, un triple, precisamente, con el sello de Hanga. Hasta el famoso mate los azulgrana habían llegado a ganar por 19-40 tras tres zarpazos seguidos de Lorbek (16 puntos), tan cómodo como el inalcanzable Tomic (24 puntos con 10/14 tiros de dos y ocho rebotes). Tras el mate (22-40 a los 15m 49s) surgió un Manresa convencido con Javi Rodríguez como cartero (ocho asistencias), Hanga como tipo omnipresente y Arteaga y Asselin como batalladores. Los locales, muy corajudos, llegaron a acercarse a ocho puntos dos veces a mediados del tercer cuarto, pero fueron ajusticiados por Tomic y Huertas (también ocho asistencias) en el debut como azulgrana de Oleson (76-88). El ex jugador del Caja Laboral sumó diez puntos, tres rebotes y otras tantas asistencias en su primera cita con un Barça que sumó su sexto triunfo consecutivo y que ya piensa en la Copa del Rey de Vitoria, donde se enfrentará en cuartos a un Madrid que también ganó a domicilio al Bilbao Básket (74-84).

“Creemos que ya nos puede ayudar un poquito”, explicaba Xavi Pascual minutos antes del partido cuando en Esport 3 le preguntaban por Oleson. El recién incorporado rozó los 26 minutos y sólo jugó menos que Tomic, con algo más de 29. Oleson se desgastó y en su primera acción obstaculizó a Asselin, autor de los primeros puntos del Manresa, todos de tiro libre (4-12 a los 6m 16s). A los locales les faltaba puntería y músculo ante unos visitantes que disfrutaban corriendo y en los que sólo desentonaba Mickeal, que era un coladero mientras Jawai disfrutaba bajo el aro y Abrines había sido titular y no se había escondido.

El banquillo del Barça era un mina: Lorbek salía para marcarse ocho puntos seguidos, Sada aceleraba en un día con menos presencia de Jasikevicius y regresó Todorovic, que no jugaba en Liga desde hacía cuatro jornadas por decisión técnica. Mientras Wallace sube su cotización y Lorbek se va entonando. Javi Rodríguez continuó agitando a su equipo, pero entre Huertas y Tomic se encargaron de finiquitar un triunfo muy largo del Barça, y todo por un detalle que quedará como una anécdota en la estadística. Lo que vino después fue una réplica de coraje de un Manresa que lucha por la salvación y acumulaba dos victorias consecutivas, tantas como en la primera vuelta. Jaume Ponsarnau tiene mucho camino por delante y la confianza de un club acostumbrado a optimizar sus recursos a partir de la entrega y el corazón.

BÀSQUET MANRESA 76 (11+25+19+21): Javi Rodríguez (5), Arteaga (9), Palsson (1), Arco (7), Ramsdell (2) –quinteto inicial–, Asselin (16), Devries (8), Hernández (4), Hanga (17), Yanev (7) y Kody. BARÇA 88 (23+27+18+20): Huertas (7), Abrines (2), Wallace (5), Mickeal (8), Tomic (24) –quinteto inicial–, Sada (2), Jasikevicius, Todorovic, Rabaseda (3), Oleson (10), Lorbek (16) y Jawai (11). Árbitros: Juan Carlos Arteaga, Lluís Guirao y Anna Cardús.

jueves, 17 de enero de 2013

De la batuta de Jasikevicius al mazo de Tomic

El Barça ahoga a un Besiktas sin aliento ni casi rotación (59-73)

Jasikevicius jugó a gran nivel en Estambul - FCB. 

Es puro nervio y no se muerde la lengua. “Hemos hablado mucho. Quizá más que en cualquier equipo que haya estado. Pero hablar es una cosa, luego ponerlo en la pista ya es mucho más difícil”, decía hace días Sarunas Jasikevicius (Kaunas, Lituania, 1976): “Estamos en enero y seguimos muy irregulares. Estamos preocupados y mucho”. El base lamentaba que el ímpetu de los entrenamientos no se tradujese en la pista, donde el equipo era otro, especialmente en la Liga ACB, donde volvió a sucumbir en la visita al Estudiantes y con Navarro viéndolo desde casa lesionado. Tampoco viajó La Bomba a Estambul, pero los azulgrana esta vez no le echaron de menos. Jasikevicius cogió la batuta del equipo ante el Besiktas durante 26 minutos y encontró aliados por todos los sitios: el mazo de Tomic (15 puntos), la visión de Wallace (seis asistencias, además de ocho puntos y otros tantos rebotes) y el carácter de Sada. Un juego coral para un triunfo fundamental (59-73) para continuar con paso firme en el Top 16 ante un rival ahogado y sin aliento en el último cuarto, pues cinco de sus jugadores jugaron 30 o más minutos.

Kunter exprimió a sus mejores jugadores y el más destacado al principio fue Vidmar, imparable en la pintura y que iba a punto por minuto. 12 llevaba a los 12m 30s, cuando Tomic había hecho de la suyas y Jasikevicius había anotado sin pestañear. Markota y Jerrells se unieron a la causa local, mientras Falker se multiplicaba para capturar todos los rebotes habidos y por haber. Abrines y Hezonja coincidieron en la pista: en teoría son el futuro del club.

Lorbek entró enchufado y Jasikevicius y Sada parecían dos gacelas ante un Besiktas muy entero hasta el último minuto el tercer cuarto. Justo antes de un dos más uno de Mickeal y un par de canastas de Markota. Los locales se pasaron cinco minutos y medio secos sin anotar y los azulgrana lo aprovecharon para abrir brecha (48-60 a 4m 48s) tras un triple de Wallace. Desde más allá de 6'75 redondearon su triunfo los azulgrana, que el domingo visitarán al Valladolid, capaz de remontarle 17 puntos en contra en el Palau en la primera vuelta.


BESIKTAS 59 (10+22+16+11): Jerrells (17), Christopher, Guler, Markota (13), Nalga -quinteto inicial-, Vidmar (14), Ewing (9), Akin, Ozer (3) y Falker (3). BARÇA 73 (15+19+17+22): Sada (5), Ingles (5), Mickeal (9), Wallace (8) y Tomic (15) -quinteto inicial-, Jasikevicius (9), Jawai (6), Lorbek (11), Huertas (3), Abrines (2) y Hezonja. Árbitros: Christodoulou, Maestre y Koromilas.
  

jueves, 13 de diciembre de 2012

Teodosic saca su genio

El base serbio anota un triple oportuno para romper la imbatibilidad de un Barça discontinuo que accede como primero de grupo al Top 16 (75-78)

Wallace coge a Krstic - FCB / Àlex Caparrós. 

Las ocasiones diferencian entre el buen jugador y el agitador que aglutina a todo un equipo. Y Milos Teodosic es un agitador, por más que con su cara no se exprese tan bien como con su muñeca. Apenas se mueve un músculo en el rostro el base serbio, que  gesticula lo mínimo pase lo que pase. Teodosic es un tipo de hechos y no de gestos. Por hechos entiende triples como el que eliminó a España en cuartos de final del Mundial de Turquía y otro menos importante, pero igual de decisivo, como el que rompió la imbatibilidad en la Euroliga del Barça, derrotado por el CSKA Moscú 75-78, pero que accede al Top 16 como primero de grupo porque en Rusia había ganado a su rival por 21 puntos. 13 anotó Teodosic, que a falta de 42 segundos metió el triple decisivo (5/8 su equipo), mientras Navarro, quien había rescatado a los locales de un inicio nefasto, no estuvo fino en ese momento: falló un tiro libre y un triple –como Mickeal– y Jackson acabó sentenciando desde la línea de personal. El tiro de tres sobre el suspiro de Navarro fue tan anecdótico el traspié de un Barça al que se le presenta un grupo bien difícil: Maccabi Tel Aviv, Khimki, Montepaschi Siena, Besiktas, Fenerbahçe, Olympiacos o Zalgiris y Caja Laboral, Milán o Cedevita.

Tuvo varias caras el Barça. En el inicio se presentó como un equipo tierno y totalmente blandengue, mordido sin piedad por Teodosic y machacado por Kaun y Khryapa. Los azulgrana parecían un equipo de mantequilla ante un CSKA lanzado (3-15 a los 4m 18s) y tardaron más de dos minutos en anotar gracias a un triple de Lorbek, pretendido en verano por los rusos. El ala-pívot esloveno resultó fundamental para espabilar a su equipo gracias a Huertas y Mickeal, pero los visitantes volvieron a escaparse. Jasikevicius, pillo, se levantó del banquillo para protestarle a Lamonica, que le castigó con una técnica que encendió a la grada y a sus compañeros. En especial a Navarro, tan arrollador que se marcó dos triples y diez puntos consecutivos. Y entre Mickeal y Lorbek de nuevo el Barça sacó pecho (47-37 a los 19m 10s) y la misma diferencia dejó minutos después Navarro (51-41 a los 21m 30s).

Ése fue el inicio de otro colapso de los azulgrana, que perdieron cinco pelotas en un tercer cuarto en el que Tomic se cargó rápido con cuatro personales y sólo Wallace aguantó el tipo en defensa ante un CSKA que se puso a un punto a 8m 52s tras otra acción de Krstic (58-57), replicado por Ingles. Mientras que Jackson era capaz de anotar un buen triple como de perder una pelota solo en su siguiente acción para suerte del Barça, que se puso 70-64 a 2m 44s gracias a Tomic. Un sinfín de malas decisiones y un parcial final de 5-14 castigó con la derrota a un Barça que igualmente acabó como primero de grupo y tendrá un grupo en el Top 16 de lo más complejo.

BARÇA 75 (19+28+11+17): Jasikevicius, Ingles (6), Mickeal (11), Lorbek (11) y Tomic (12) –quinteto inicial–, Sada (2), Huertas (11), Navarro (17), Wallace (3), Rabaseda (2) y Jawai. CSKA MOSCÚ 78 (24+17+14+23): Teodosic (13), Micov (3), Weems (12), Kaun (14) i Khryapa (11) –quinteto inicial–, Jackson (7), Sokolov, Krstic (15), Christmas (3) y Ponkrashov. Árbitros: Lamonica, Maestre y Latisevs.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Kelati regresa para bloquear al Barça (81-78)

Lesionado en el Supercopa, el alero estadounidense capitaliza el excelente papel del banquillo del Valencia Basket y minimiza el gran partido de Huertas

Kelati se prepara para tirar a canasta - ACB Photo. 

La imagen de Thomas Kelati (Walla Walla, Washington, 1982) retorciéndose de dolor en el Príncipe Felipe de Zaragoza tras resbalarse en una acción durante las semifinales de la Supercopa ACB ante el Barça conmovió a su entrenador. “Con él todo es diferente, nos da tranquilidad. No quiero adelantarme al alcance de la lesión”, advirtió Velimir Perasovic sobre Kelati, que estuvo casi dos meses para recuperarse de ese esguince de grado 2 en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda. Cuando lo hizo el alero estadounidense tuvo una lesión muscular que obligó a retrasar su regreso en su segunda etapa en el club. Una vuelta que se produjo en La Fonteta y ante el mismo rival. Autor de 15 puntos y de la última canasta en juego (79-76 a 11'9 segundos), Kelati capitalizó el gran papel del banquillo del Valencia Basket, capaz de aportar 53 puntos. Sólo 22 contabilizó la segundad unidad de un conjunto azulgrana frágil –17 pérdidas– y al que no le bastó el gran partido de Huertas, MVP de la jornada empatado con English con 22 puntos y seis asistencias para un 33 de valoración, y Tomic (14 tantos y siete rebotes). Doellman fue un ciclón en el último cuarto, cerrado con los tiros libres de Ribas, pues Navarro no acertó con dos triples a última hora que hubiesen forzado la prórroga (81-78). Es la cuarta derrota en nueve partidos de los azulgrana, séptimos y con el mismo balance que el undécimo, el Valladolid.

Lo mejor para el Barça fue comprobar una vez más que Huertas tiene está en un gran momento, se reconoce y lleva la batuta del equipo. Escogido mejor jugador brasileño por segundo año consecutivo, el base fue el faro de los azulgrana en un inicio sin dudas (10-21) y conectó a su equipo después de que el Valencia Basket se espabilase gracias a los triples de Dubljevic y a ocho puntos en un suspiro de Kelati, fundamental para que su equipo se escapase en el último minuto del tercer cuarto (64-55). Entre medias Wallace jugó uno de sus partidos más completos (12 puntos y seis rebotes) y Huertas, a pesar de su gran puntería (3/4 en triples), no era suficiente para contener a los locales, lanzados también por Quinn y Ribas, otros dos suplentes valiosos. Lorbek sólo anotó cuatro puntos al inicio del tercer cuarto y Jawai fue de nuevo discontinuo, como Ingles.

A remolque en el marcador, los azulgrana se reengancharon al partido por la complicidad entre Huertas y Tomic, y sufriendo con Doellman, Ribas y, claro, Kelati. Esta vez Navarro no tuvo la puntería de otras veces y falló los triples que hubiesen forzado la prórroga.

VALENCIA BASKET 81 (13+28+25+15): San Miguel (3), Martínez, Keselj (5), Doellman (11) y Lishchuk (2) –quinteto inicial–, Ribas (9), Dubljevic (19), Pietrus (4), Quinn (13) y Kelati (15). BARÇA 78 (23+20+17+18): Huertas (21), Navarro (13), Mickeal (4), Lorbek (4) y Tomic (14) –quinteto inicial–, Sada (4), Todorovic, Wallace (12), Ingles (2), Rabaseda y Jawai (4). Árbitros: Martín Bertrán, Araña y Pérez Nin.

miércoles, 13 de junio de 2012

Lorbek y Wallace recuperan a un Barça modélico que fuerza el quinto partido en el Palau (75-81)


Wallace, felicitado por sus compañeros tras meter un triple y recibir una personal - ACB Photo. 


Blanco de las críticas desde que aterrizó en el Barça, incluso antes por haber conseguido el pasaporte congoleño y no ocupar plaza de extranjero por el Acuerdo Cotonou, CJ Wallace (Atlanta, Georgia, EE UU) lleva un curso año personal y deportivo muy difícil. A finales de octubre falleció Charles Judson, su padre, y en el parqué CJ apenas ha tenido buenas jornadas, citas que se pueden contar con los dedos de la mano. Pero, curiosidades del destino y de su puntería, Wallace cuadró un partido casi perfecto en el Palacio de Deportes para anotar 16 puntos (3/4 en triples y seis rebotes). Con su concurso y el de Lorbek, exquisito con 24 tantos, el Barça se recuperó tras el mazazo del tercer partido, en el que llegó a ceder por 31 puntos, y forzó el quinto y último en el Palau (sábado, La 1, 19:00 horas) tras vencer al Madrid (75-81). El campeón de la Liga ACB levantará la copa en Barcelona.   

Escarmentado y vulgarizado en el encuentro anterior, el Barça quiso ser cauto, calculador y sobre todo mucho más agresivo. Tuvo un comportamiento modélico y reconocerse de nuevo en la pista, empezando por su defensa. Por un día Xavi Pascual combinó la individual con la zona, bien dispuesta tras una canasta. Ahogado por Huertas, Navarro o Ingles, Carroll nunca se sintió cómodo y tan sólo anotó uno de sus nueve tiros, cuando quedaban poco menos de cuatro minutos. Tampoco fue el día de Velickovic ante unos azulgrana excelentes con los triples por primera vez en la serie (10/20) que se crecieron ante un pabellón con más de 13.000 personas, ante la ausencia de Ndong por problemas físicos y el castigo a Eidson –jugó cuatro segundos–. El técnico visitante exprimió al máximo al quinteto inicial y tuvo que sacar rápido a Wallace por las tempranas personales de Vázquez. La irrupción de Wallace supuso el primer golpe sobre la mesa del Barça, que llegó a ponerse 25-32 en el ecuador de la primera parte y se fue al descanso con 34-39, con 14 puntos de CJ, todos en el segundo cuarto. 10 llevaban el sello de Lorbek en un Barça en el que sólo hubo seis anotadores, uno muy simbólico, Ingles, pues sólo aportó un tiro libre. En el Madrid destacaban Singler y Tomic, infalible con sus seis primeros tiros.    

El temple de Mickeal

A partir del control del rebote los azulgrana podían pudo gobernar el ritmo del partido para evitar las transiciones rápidas de su rival, con más piernas y más físico en esta recta final. Los azulgrana salieron convencidos de sus posibilidades y de su competitividad, algo que dice mucho de su carácter y de la preparación mental y desde la pizarra del cuerpo técnico después del desastre del miércoles. Aquella noche la imagen de la impotencia fue la de Mickeal, que agredió a Velickovic. El vídeo mostró que la acción había venido precedida de una colleja de Suárez. El fin no justifica los medios y Mickeal se centró esta vez en jugar a baloncesto, tuvo un comportamiento muy diferente -no protestó ninguna de las personales que le señalaron– y anotó un triple que puso la máxima diferencia (60-73 a 4m 32s). Una diferencia abismal para la mayoría de los equipos, pero no estos dos finalistas, que a excepción del tercer partido, han brindado epílogos deliciosos. Esta vez la épica la puso Mirotic, capaz de anotar en menos de un minuto siete puntos y de poner el 75-79 a 43'3 segundos. Lorbek replicó al límite de la posesión y Llull falló una entrada fundamental.  

Así que el resultado fue el gran regalo esperado por Navarro en su 32º cumpleaños. El capitán fue de menos a mucho y tras anotar dos puntos en los dos primeros cuartos se jugó los tres primeros tiros de su equipo de la segunda parte. La Bomba fue generoso, supo doblar para sus compañeros y buscar especialmente a Lorbek, con el que se entiende a la perfección. Tampoco faltaba Huertas, tranquilo en la dirección y revolucionado en ataque. Sergio Rodríguez y Llull hicieron resistir al Madrid ante el penúltimo acelerón de los azulgrana, que no pudieron respirar tranquilos ni con once a favor (68-79) a 2m03s. La reacción de Mirotic resultó insuficiente y Lorbek sentenció. El esloveno lo celebró con Wallace, excelente en un día clave para su día. “Wallace callando bocas”, escribió en su cuenta de Twitter Pedro Martínez, el entrenador que le dirigió el curso en el Gran Canaria.  

MADRID 75 (15+19+21+20): Tomic (12), Suárez, Velickovic (7), Singler (11) y Llull (12) -equipo inicial- Pocius, Reyes (6), Mirotic (14), Rodríguez (9), Begic y Carroll (4). BARÇA 81 (17+22+23+19): Marcelinho (15), Navarro (12), Vázquez, Lorbek (24) y Mickeal (13) -equipo inicial-, Sada, Wallace (16), Ingles (1), Rabaseda y Eidson. Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Antonio Conde y Benjamin Jiménez. Sin eliminados. Sin eliminados. Incidencias: Cuarto partido de la serie final por el título disputado en el Palacio de deportes de Madrid ante 13.248 espectadores. 

lunes, 11 de junio de 2012

El Madrid vulgariza al Barça para quedarse a un paso del título (85-59)


Llull celebra una canasta - ACB Photo.

Desquiciado e impotente vivió tres cuartas partes del partido el Barça, sacudido por su falta de ideas ante un Madrid que parecía de juego recreativo, tan capaz de anotar la canasta más inverosímil como de procurarse la más fácil. Mickeal perdió los nervios y se ganó una descalificante agrediendo a Velickovic que los árbitros no consideraron como tal y le señalaron antideportiva y técnica por su enfrentamiento con Suárez, uno de los más  discretos de un Madrid colosal. Primero Carroll, después Reyes y Llull y, finalmente, todo el equipo vulganizaron a la peor versión del Barça que se recuerda en muchísimo tiempo (85-59). El conjunto de Pablo Laso tiene en su mano sentenciar la final y llevarse el título de la Liga ACB el miércoles (La 1, 22:00 horas), de nuevo en el Palacio de Deportes. 

Hubo tantas diferencias entre un equipo y otro que la crónica se explica sola con números tan dispares: 48 rebotes por 23, 19 asistencias por sólo tres de los azulgrana, nefastos en casi todo, incluso en tiros libres (17/29). El Barça echó de menos a Navarro (1/8) y al resto, pues sólo Wallace superó los nueve puntos. El ex jugador del Gran Canaria anotó 11 de sus 13 tantos cuando el Madrid ya había alcanzado una barrera insalvable: los 30 puntos. Los blancos llegaron a sumar a distanciarse por un máximo de 31 (76-45 a 6m 18s) tras la enésima asistencia de Sergio Rodíguez (9), que esta vez no precisó de los triples (0/4, 3/16 su equipo) para cuajar otra excelente actuación, al nivel de la que mostró un Madrid más eléctrico, más paciente y coral.  

El acelerón de Carroll

Un equipo que disfruta con Carroll, que no necesita demasiado tiempo para decirlo todo. Es un excelente finalizador, más si cabe cuando tiene espacio y su defensor, Ingles en este caso, llega siempre más tarde o simplemente paga con su cara de frustración. Xavi Pascual se desgañitaba ante las pocas soluciones del australiano ante el inmenso repertorio de Carroll, que salió a la pista como sustituto del sustituto, por Pocius, reemplazo de Singler –ambos con dos personales– y anotó 12 puntos en poco más de cuatro minutos. Los azulgrana se sostuvieron por su espíritu colectivo, pues hasta ocho jugadores anotaron en el primer cuarto (25-23) con Pete Mickeal un paso por encima del resto en un encuentro eléctrico, jugado a muchas revoluciones y con Llull desatado y Navarro de nuevo invitado “al teatro” por la grada. 

El Barça se partió en mil piezas, por todos los sitios. Pascual fue rebuscando en su banquillo sin encontrar soluciones. Puso a Eidson y Rabaseda, que apenas estuvieron en pista y aportaron confusión. El primero lleva tiempo fuera de foco y el segundo estaba encendido con Mirotic, travieso con Reyes al lado. El capitán del Madrid pasó a coger el micrófono del partido con su habitual corazón en la lucha por el rebote y su pericia en el tiro desde media distancia. Poco le importó al conjunto de Laso que no entrasen los triples (1/7 en la primera parte). Ese déficit lo compensó con un excelente acierto con los tiros de dos (16/24) y se fue al descanso con otro acelerón de Llull. Dos imágenes resumieron la caraja de los visitantes: Sada se resbaló ante un eslalon de Sergio Rodríguez y Lorbek falló dos tiros libres de tres en el último suspiro antes del paso por los vestuarios (46-32). Mermado Ndong y agobiado por las personales Vázquez, el Barça trampeaba sin un cinco puro. 

El declive de Eidson

Los azulgrana sólo sacaron los dientes en la fea acción de Mickeal y el Madrid, inconformista, continuó mordiendo a su rival histórico, que le había ninguneado las últimas temporadas y al que había birlado la Copa del Rey en el Palau Sant Jordi esta temporada. Hasta ahora aquel era el único encuentro desequilibrado entre ambos y marcó el declive de Eidson, que se lesionó en una jugada fortuita y que no volvió a ser el mismo. Fichaje de relumbrón lleva una final patética (2/16) y unas eliminatorias por el título decepcionante: acumula 48 puntos, de los cuales 25 los anotó en cuartos ante un Lucentum Alicante repleto de bajas y vacío de fuerzas. 

Tomic disfrutaba en la pintura, Llull anotaba una bomba a una mano propulsado como si saltase en una cama elástica mientras el Barça fallaba tiros libres y sólo parecía tener una solución en ataque, el triple. Salvador en el primer partido, Huertas se llevó la palma desde 6'75, distancia desde la que Wallace salvó su partido cuando todo estaba más que sentenciado y el público celebraba un triunfo sin discusión.      

MADRID 85 (25+21+23+16): Llull (12), Suárez (2), Singler (4), Velickovic (3) y Tomic (8) -quinteto inicial- Reyes (15), Carroll (17), Begic (5), Pocius (1), Mirotic (12) y Sergio Rodríguez (6). BARÇA 59 (23+9+10+17): Sada (4), Navarro (8), Mickeal (9), Lorbek (9) y Vázquez (2) -quinteto inicial- Wallace (13), Ndong (0), Huertas (4), Ingles (4), Rabaseda (3) y Eidson (3). Árbitros: Arteaga, Conde y García Ortiz. Incidencias: Tercer partido de las eliminatorias por el título de la Liga. Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Lleno. 13.109 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Tirso Lorente, histórico entrenador del Real Madrid y técnico del equipo del Madrid de la Liga EBA

viernes, 1 de junio de 2012

Navarro conduce al Barça a su sexta final de Liga consecutiva en Valencia (73-77)

Navarro trata de superar a Rafa Martínez - ACB Photo /M.A. Polo.

Las buenas bandas sonoras se han hecho a medida de las películas. Es imposible olvidarse de la de Tiburón, esa pieza que simula el movimiento del escualo y cómo se aproxima a su víctima como tampoco se entiende Carros de fuego sin esa sintonía que describre el esfuerzo a cámara lenta y que funcionaría para hacer un documental sobre Juan Carlos Navarro. Sobre cuántas veces aparece cuando se le necesita, por más que como le sucede ahora el entrenador le reserve porque está averiado por una fascitis plantar. Navarro es la banda de sonora del Barça, al que sacó de un apuro en La Fonteta con otra actuación formidable: 17 puntos en 21 minutos, 11 en los últimos ocho... La Bomba supo despejar las dudas de un Barça que volvió a vencer por 73-77 al Valencia Basket en La Fonteta y se clasificó para su sexta final de Liga ACB consecutiva, en la que se enfrentará al vencedor de la eliminatoria entre Madrid y Caja Laboral, que se resolverá este sábado en el Palacio de los Deportes (20:30 horas, Teledeporte).  

Sufrieron de lo lindo los azulgrana en un encuentro pasional, trabado y trepidante a partes iguales. Un partido que seguramente se hubiese llevado el Valencia Basket, lanzado por Caner-Medley en la zona y por De Colo en todos los sitios. El base francés se reservó 10 de sus 22 puntos para el epílogo y festejó como el que más la contra de Claver, minúsculo en la serie, que pondría el 72-68 a 1m 23s. El Barça necesitaba reaccionar rápido y lo hizo con Navarro como director de orquesta, metiendo dos tiros libres (8/8) y el primer y único triple de los azulgrana (1/11) para poner el 72-73 a 54 segundos. A La Bomba le sobró  temple, el que le faltó a San Miguel para no jugarse los dos siguientes ataques y a Rafa Martínez para fallar un tiro libre sin tocar aro, con lo que su equipo perdió la opción de forzar la prórroga. Los tiros libres de Wallace hicieron imposible cualquier remontada de los locales, que cerraron un curso muy positivo desde la llegada de Perasovic al banquillo. 

Le faltó muy poco a los locales para forzar el quinto partido en el Palau, por más que al principio sufrieran a Lorbek y a Ndong, y sobre todo a Mickeal, que hacía cuanto quería de Newley, y que lideró al Barça cuando más cómodo estaba (24-31) poco antes del descanso y en un tercer cuarto en el que los visitantes se mantuvieron por delante en el marcador (50-51). Por más que los visitantes tuviesen demasiadas grietas y no encontrasen el antídoto contra Rafa Martínez y especialmente ante Caner-Medley y De Colo. Hasta que Xavi Pascual sacó a Navarro y colorín colorado, la serie se acabó. El Barça espera rival en su sexta final de Liga consecutiva.  

VALENCIA BASKET 73 (18+11+21+23): San Miguel (4), Claver (4), Caner-Medley (15), Martínez (11), Faverani (11) -cinco inicial-; De Colo (22), Newley (2), Ogilvy (-), Pietrus (4), Dean (-). BARÇA 77 (20+13+18+26): Huertas (6), Eidson (4), Mickeal (14), Lorbek (8), Ndong (9) -cinco inicial-; Sada (4), Navarro (17), Ingles (2), Rabaseda (-), Wallace (9), Vázquez (4). Árbitros: Pérez Pizarro, García Ortiz y Peruga. Eliminados con cinco faltas Lorbek por parte del Barcelona y Faverani por parte del Valencia. Pabellón: Fuente de San Luis, 'La Fonteta'. 8.400 espectadores.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Navarro resurge para hacer reaccionar a un Barça que avasalla en Valencia (64-80)


Navarro bota el balón ante De Colo - ACB Photo.

Un disfraz que le iría como anillo al dedo a Juan Carlos Navarro sería el de un vigilante de la playa, por su barba desaliñada, pero también porque aporta soluciones rápido y se anticipa a las dificultades. El grupo le ha echado de menos durante las últimas semanas por su y disfrutó de su presencia en La Fonteta, donde resultó fundamental nada más salir, siendo uno de los cuatro cambios seguidos que hizo Xavi Pascual para dejar claro que estaba muy molesto con el rendimiento de sus jugadores y con que Faverani campaba por la pista como Pedro por su casa. Pero fue aparecer La Bomba y mejorar un Barça, que de perder por un máximo de cinco puntos (25-20) se fue al descanso con 30-40 a favor. A partir de entonces los azulgrana avasallaron a su rival de la mano de sus dos bases, Huertas y Sada, la batería de sus pívots, y con Navarro como jugador capital (15 puntos) en un triunfo por 64-80 ante el Valencia Basket que hace que los azulgrana puedan ser finalistas de la Liga ACB en caso de vencer el viernes (Esport 3, 20:45 horas).  

Navarro resurgió en Valencia con una actuación propia de quien está bien rodado y no de alguien que tan sólo acumulaba 24 minutos en las eliminatorias por el título, todos en semifinales. En el tercer partido el capitán azulgrana estuvo incisivo e imparable en los 11 minutos que jugó. Nada más salir se hizo con una pelota para asistir a Ndong y después capturó un rebote ofensivo para anotar por primera vez. En un suspiro cambió el Barça dirigido por Sada, al que sólo pudo parar un golpazo en la cabeza. Una transformación que continuó Huertas, muy aplicado tras la derrota ante el Olympiacos en la Final Four de la Euroliga, más reconocible que nunca. 

Claver y Caner-Medley, desaparecidos

Por el Valencia Basket no hay jugador más en forma que Faverani, imparable en esta serie y la principal referencia de su equipo ante la escasa aportación en ataque de Claver, que tardó más de 28 minutos en sumar sus primeros puntos y fue pitado cuando en el epílogo falló dos tiros libres seguidos (5/11 su equipo, por los 7/11 de los azulgrana). Tampoco aparecieron De Colo, nada fino con la puntería (6/16 en tiros de campo) y Caner-Medley (1/6). Sin ellos con un Rafa Martínez discreto que aportó cinco de sus siete puntos al inicio el Valencia Basket se quedó sin voz tras la primera aparición en el partido de Navarro y la penúltima canasta de Faverani, que sólo aportó dos puntos en toda la segunda parte. 

Tras el descanso, y con Navarro descansando en el banquillo, el Barça continuó la obra iniciada por su capitán. Wallace y Vázquez se lucían en la zona como lo había hecho Lorbek y Navarro volvería a salir a la pista para responder a un triple de Claver con otro tiro de tres. La Bomba se marcó otro triple antes de una técnica a Dean por simular una falta y Navarro anotaría los dos tiros libres (47-64 a 9m 08s). El camino estaba totalmente despejado para un Barça que llegó a ganar por 23 puntos y que continuó varios pasos por encima de su rival con Ndong y Vázquez muy cómodos y Huertas incomodando con sus ocurrencias. A los azulgrana sólo les faltó que Eidson, Mickeal, Ingles y Rabaseda tuviesen un buen partido. Justo lo contrario que Sada, que tuvo estadísticas de lo que es, un jugador para todo (siete rebotes, cinco asistencias y tres puntos). 

VALENCIA BASKET 64 (17+13+17+17): San Miguel (3), Martínez (7), Claver (7), Caner-Medley (3), Faverani (14) -quinteto inicial-; Ogilvy (5), Newley (7), Pietrus (3), De Colo (13) y Dean (2). BARÇA 80 (16+24+19+21): Huertas (13), Eidson (4), Mickeal (1), Lorbek (10), Ndong (11) -quinteto inicial-; Sada (3), Navarro (15), Vázquez (8), Wallace (11), Ingles (4) y Rabaseda (-). Parciales: 17-16, 13-24, 17-19 y 17-21. Árbitros: Redondo, García González y Jiménez. Sin eliminados. Pabellón: Fuente de San Luis, 'La Fonteta', 9.000 espectadores.



domingo, 20 de mayo de 2012

Mickeal vuelve a brillar en un Barça que alcanza las semifinales tras superar al Lucentum (57-84)


Mickeal ante Llompart - ACB Photo / Óscar Gimeno.

Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, 1978) podría dar conferencias de liderazgo, amor propio y espíritu de superación. Es un tipo duro al que no le importa no le digan o escriban sobre él y que se olvida de las estadísticas, por más que a veces no le sonrían. Mickeal es perseverante y luchador y continúa intentándolo aunque las cosas no le funcionen. Siempre dice que la mejor decisión que tomó en su carrera fue fichar por el Barça y resultó uno de los grandes responsables de la segunda Euroliga en París, pero también uno de los más perdidos en las semifinales ante el Olympiacos en Estambul. Mickeal aparcó aquella jornada participando con nueve puntos y seis rebotes en una victoria a domicilio más demasiado abultada por cuanto se vio en la pista (57-84) ante un Lucentum Alicante roto en un último cuarto en el que su entrenador, Txus Vidorreta, fue excluido por dos técnicas seguidas. Los azulgrana ya están en semifinales por la vía rápida y esperan rival del vencedor de la serie Valencia Basket-Lagun Aro, empatada a una victoria después de que dos tiros libres de Sergi Vidal aseguraron el triunfo en la prórroga del conjunto de Sito Alonso (86-92). Tampoco falló Pablo Prigioni para dar la victoria al Caja Laboral por 88-90, también en la prórroga, ante el Bilbao Basket, con lo que el grupo de Dusko Ivanovic alcanza la penúltima ronda. Se enfrentará al Madrid o al Banca Cívica.  

Compitió más que en el Palau el Lucentum Alicante y lo hizo, entre otras cosas, porque recuperó a Llompart, el jugador que lleva la batuta y que no había viajado a Barcelona por el fallecimiento de su madre. La frescura del base mallorquín y el descaro de Freire contagió a los locales, muy enteros a partir del rebote ofensivo y de la eficacia de Koné en el tiro desde 5 metros. Se acercó varias veces en el marcador el conjunto de Vidorreta, pero siempre encontró la réplica instantánea de los azulgrana -sin Navarro, que no viajó por su fasicitis plantar- gracias a la pericia de Eidson y sobre todo de la contundencia bajo los aros de Ndong, máximo anotador del Barça con 14 puntos. Aunque sería Wallace (11) con seis tiros libres seguidos y un triple quien pusiese tierra de por medio en un último período en el que los locales perdieron los nervios y a su entrenador, disconforme con el criterio arbitral. Los azulgrana, que habían pasado dificultades, cerraron la eliminatoria con un marcador inflado y gracias a su poder interior, pues también sobresalió Vázquez y sólo faltó mejor rendimiento de Lorbek, despistado desde que se cargase con dos personales al principio. 

Al ritmo de Huertas

En el inicio pudo correr el Barça de la mano de Huertas, liberado por fin y en su salsa, y gracias a su superioridad en el rebote propio. Lanzados por un Mickeal inconmensurable, los azulgrana cuadraron un primer cuarto notable (13-24) y en el segundo hicieron un amago de escaparse (18-31) con otra contra de Rabaseda. Pero el Lucentum Alicante no se vino abajo y con Llompart llevando la batuta y Urtasun y Stojic aportando los primeros dos triples para su equipo en la serie –tras un 0/19 acumulado–. Los locales se pusieron 31-35, pero entre Vázquez y Ndong respondieron al descanso (34-42). Todavía se acercó más el Lucentum al incio del tercer cuarto (39-42). Entonces replicó Eidson en un equipo que dejó de mirar a sus pívots. 

Con un triple, su primera canasta en juego (2/8), Ivanov superó la marca de su equipo en el primer partido de la serie en el ecuador del tercer cuarto (44-53 a 26m 13s). Y con la segunda acción del pívot búlgaro puso el 53-59 a 7m 50s. Y hasta ahí aguantó el Lucentum Alicante, despedido con una gran ovación por su público tras una temporada memorable pese a los problemas económicos y las dudas sobre la supervivencia del equipo. El entrenador ayudante y primero por la exclusión de Vidorreta premió con minutos en el epílogo a los jóvenes Kouril, Astilleros y Miñarro.   

LUCENTUM ALICANTE 57 (13+21+15+8): Llompart (16), Freire (8), Stojic (3), Ivanov (9) y Barnes (6) -quinteto inicial-, Koné (9), Urtasun (6), Ordín, Jódar, Kouril, Astilleros, Miñarro. BARÇA 84 (24+18+15+27): Huertas (9), Eidson (13), Mickeal (9), Lorbek (4), Ndong (14) -quinteto inicial-, Wallace (11), Vázquez (10), Ingles (8), Sada (2), Rabaseda (4). Árbitros: Hierrezuelo, Jiménez y Cortés. Excluyeron por cinco faltas a Freire (m.38), del Lucentum; y al visitante Wallace (m.37). Expulsaron por dos técnicas al preparador lucentino, Txus Vidorreta (m.34). Incidencias: Segundo partido de la eliminatoria de cuartos de final por el título de liga de la ACB, disputado en el Centro de Tecnificación de Alicante ante unos 4.500 espectadores.