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lunes, 11 de junio de 2012

El Madrid vulgariza al Barça para quedarse a un paso del título (85-59)


Llull celebra una canasta - ACB Photo.

Desquiciado e impotente vivió tres cuartas partes del partido el Barça, sacudido por su falta de ideas ante un Madrid que parecía de juego recreativo, tan capaz de anotar la canasta más inverosímil como de procurarse la más fácil. Mickeal perdió los nervios y se ganó una descalificante agrediendo a Velickovic que los árbitros no consideraron como tal y le señalaron antideportiva y técnica por su enfrentamiento con Suárez, uno de los más  discretos de un Madrid colosal. Primero Carroll, después Reyes y Llull y, finalmente, todo el equipo vulganizaron a la peor versión del Barça que se recuerda en muchísimo tiempo (85-59). El conjunto de Pablo Laso tiene en su mano sentenciar la final y llevarse el título de la Liga ACB el miércoles (La 1, 22:00 horas), de nuevo en el Palacio de Deportes. 

Hubo tantas diferencias entre un equipo y otro que la crónica se explica sola con números tan dispares: 48 rebotes por 23, 19 asistencias por sólo tres de los azulgrana, nefastos en casi todo, incluso en tiros libres (17/29). El Barça echó de menos a Navarro (1/8) y al resto, pues sólo Wallace superó los nueve puntos. El ex jugador del Gran Canaria anotó 11 de sus 13 tantos cuando el Madrid ya había alcanzado una barrera insalvable: los 30 puntos. Los blancos llegaron a sumar a distanciarse por un máximo de 31 (76-45 a 6m 18s) tras la enésima asistencia de Sergio Rodíguez (9), que esta vez no precisó de los triples (0/4, 3/16 su equipo) para cuajar otra excelente actuación, al nivel de la que mostró un Madrid más eléctrico, más paciente y coral.  

El acelerón de Carroll

Un equipo que disfruta con Carroll, que no necesita demasiado tiempo para decirlo todo. Es un excelente finalizador, más si cabe cuando tiene espacio y su defensor, Ingles en este caso, llega siempre más tarde o simplemente paga con su cara de frustración. Xavi Pascual se desgañitaba ante las pocas soluciones del australiano ante el inmenso repertorio de Carroll, que salió a la pista como sustituto del sustituto, por Pocius, reemplazo de Singler –ambos con dos personales– y anotó 12 puntos en poco más de cuatro minutos. Los azulgrana se sostuvieron por su espíritu colectivo, pues hasta ocho jugadores anotaron en el primer cuarto (25-23) con Pete Mickeal un paso por encima del resto en un encuentro eléctrico, jugado a muchas revoluciones y con Llull desatado y Navarro de nuevo invitado “al teatro” por la grada. 

El Barça se partió en mil piezas, por todos los sitios. Pascual fue rebuscando en su banquillo sin encontrar soluciones. Puso a Eidson y Rabaseda, que apenas estuvieron en pista y aportaron confusión. El primero lleva tiempo fuera de foco y el segundo estaba encendido con Mirotic, travieso con Reyes al lado. El capitán del Madrid pasó a coger el micrófono del partido con su habitual corazón en la lucha por el rebote y su pericia en el tiro desde media distancia. Poco le importó al conjunto de Laso que no entrasen los triples (1/7 en la primera parte). Ese déficit lo compensó con un excelente acierto con los tiros de dos (16/24) y se fue al descanso con otro acelerón de Llull. Dos imágenes resumieron la caraja de los visitantes: Sada se resbaló ante un eslalon de Sergio Rodríguez y Lorbek falló dos tiros libres de tres en el último suspiro antes del paso por los vestuarios (46-32). Mermado Ndong y agobiado por las personales Vázquez, el Barça trampeaba sin un cinco puro. 

El declive de Eidson

Los azulgrana sólo sacaron los dientes en la fea acción de Mickeal y el Madrid, inconformista, continuó mordiendo a su rival histórico, que le había ninguneado las últimas temporadas y al que había birlado la Copa del Rey en el Palau Sant Jordi esta temporada. Hasta ahora aquel era el único encuentro desequilibrado entre ambos y marcó el declive de Eidson, que se lesionó en una jugada fortuita y que no volvió a ser el mismo. Fichaje de relumbrón lleva una final patética (2/16) y unas eliminatorias por el título decepcionante: acumula 48 puntos, de los cuales 25 los anotó en cuartos ante un Lucentum Alicante repleto de bajas y vacío de fuerzas. 

Tomic disfrutaba en la pintura, Llull anotaba una bomba a una mano propulsado como si saltase en una cama elástica mientras el Barça fallaba tiros libres y sólo parecía tener una solución en ataque, el triple. Salvador en el primer partido, Huertas se llevó la palma desde 6'75, distancia desde la que Wallace salvó su partido cuando todo estaba más que sentenciado y el público celebraba un triunfo sin discusión.      

MADRID 85 (25+21+23+16): Llull (12), Suárez (2), Singler (4), Velickovic (3) y Tomic (8) -quinteto inicial- Reyes (15), Carroll (17), Begic (5), Pocius (1), Mirotic (12) y Sergio Rodríguez (6). BARÇA 59 (23+9+10+17): Sada (4), Navarro (8), Mickeal (9), Lorbek (9) y Vázquez (2) -quinteto inicial- Wallace (13), Ndong (0), Huertas (4), Ingles (4), Rabaseda (3) y Eidson (3). Árbitros: Arteaga, Conde y García Ortiz. Incidencias: Tercer partido de las eliminatorias por el título de la Liga. Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Lleno. 13.109 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Tirso Lorente, histórico entrenador del Real Madrid y técnico del equipo del Madrid de la Liga EBA

jueves, 17 de mayo de 2012

Huertas y Eidson acribillan a un Lucentum mermado (73-43)


Huertas observa la pelota ante Barnes y Stojic - ACB Photo / Álex Caparrós.


Su fichaje se alargó durante varias semanas y se convirtió, a su pesar, en uno de los seriales del verano. Marcelinho Huertas (Sao Paulo, Brasil, 1983) viajó a Barcelona para pasar la revisión médica y firmar un contrato de cuatro temporadas por el Barça y volver rápidamente a la selección brasileña, concentrada por el Preolímpico Americano. Huertas sería presentado a finales de septiembre y venía de ser nombrado el mejor base de la Liga ACB y con la responsabilidad de sustituir a Ricky Rubio. Huertas, cuya incorporación costó más de dos millones de euros al club, está viviendo un curso discontinuo, siendo uno de los focos de las críticas en los dos partidos clave, ante Olympiacos en la Final Four y en la final de la Copa del Rey contra el Madrid. Entre ambos partidos anotó seis puntos y perdió cinco balones. Pero a diferencia del traspiés del Palau Sant Jordi Huertas se ha recuesto al instante de la decepción de la Euroliga. En el partido por el tercer puesto se marcó 21 puntos y en el primero de los cuartos de final de la Liga ACB contra un Lucentum Alicante mermado por las ausencias el base brasileño alcanzó los 14 puntos con 4/6 en triples. Exacto porcentaje desde más allá de 6'75 que Eidson (12 puntos), que se lesionó en la final de Copa  los playoffs y pidió perdón a sus compañeros por rendir tan mal en Estambul (0/4). Entre ambos acribillaron a un rival que hizo un récord negativo con su puntuación, la peor en la historia de las eliminatorias por el título de Liga. 

Los azulgrana se adelantan 1-0 en su serie ante un Lucentum Alicante que, como bien resolvió Sada, “venía en cuadro”. El conjunto de Txus Vidorreta tiene lesionados a Rautins, Dewar y Ellis, y hecho polvo a Llompart, al que se le acaba de morir su madre. Los visitantes compiteron en el segundo y en el tercer cuarto, sostenidos por las defensas cambiantes de su entrenador –ahora una individual, ahora una zonal y luego una mixta– y resultaron un muñeco de trapo para el Barça en el primero y en el último. El Lucentum Alicante no anotó ningún triple (0/13), uno de los grandes argumentos de un Barça que jugó sin Navarro –dolorido por su fascitis plantar– y que sumó casi la mitad de sus puntos con tiros de tres (12/27). 

El debut de Nacho Ordín 

Comenzaron los locales con una puntería extraordiaria desde el perímetro con Eidson, Wallace y Huertas como primeros protagonistas. El base brasileño era el director de orquestra de un Barça que fallaba canastas inverosímiles bajo el aro y tardó 9m 40s en anotar su primera canasta de dos, obra de Ingles, para cerrar un primer cuarto en el que sólo Urtasun y Barnes habían anotado por los visitantes. De hecho, su estrella, Ivanov, se marchó al descanso (35-20) con un punto de tiro libre. El pívot búlgaro, uno de los que fueron aspirante al MVP, cuajó una actuación completa a falta de puntería (siete puntos, 13 rebotes y cuatro asistencias) en un equipo en el que debutaba el mítico Nacho Ordín, cedido por el Girona y al que se le notó que sólo lleva tres entrenamientos con sus nuevos compañeros. 

Jugó siempre el Barça contra sí mismo y tuvo momentos de desconexión y de lamentos como los de Mickeal, siempre inconformista, que erró sus primeros cinco tiros y que pudo celebrar sus dos canastas solo tras un par de recuperaciones de Eidson y de Ingles. Los azulgrana recuperaron 14 pelotas y repartieron hasta 24 asistencias. Koné empezó a carburar por el Lucentum Alicante y en el tramo final comenzó a anotar el jugador que más años lleva en el club, Stojic, mientras Ndong y Ndong se lo pasaban de vicio en la pintura. Su equipo olvidó la decepción de la Euroliga y ya piensa en ganar el domingo en el Centro de Tecnificación de Alicante para tener más días para preparar las semifinales, en las que se enfrentaría al vencedor del Valencia Basket-Lagun Aro, con 1-0 para los valencianistas, vencedores por un claro 82-60. El Caja Laboral se impuso 77-73 al Bilbao Basket.  

BARÇA 73 (21+14+17+21): Huertas (14), Mickeal (7), Eidson (12), Lorbek (6) y Ndong (4) –quinteto inicial–, Sada (5), Vázquez (11), Wallace (6), Ingles (8) y Rabaseda. LUCENTUM ALICANTE 43 (6+14+14+9): Ordín (4), Urtasun (3), Stojic (9), Barnes (6) e Ivanov (7) –quinteto inicial–, Freire (4), Jódar (2) y Koné (8). Árbitros: De La Maza, Garcia y Martínez. Incidencias: Primer partido correspondiente a los cuartos de final del 'play off' de la Liga disputado en el Palau Blaugrana ante 3.886 espectadores.

viernes, 11 de mayo de 2012

Un Barça peleado contra sí mismo y acribillado por Spanoulis se queda sin final en Estambul (68-64)


Spanoulis a punto de tirar ante Ndong - Euroleague. 


Ha perdido pelo, tiene una entrada importante, pero ha ganado en presencia y en acierto. Vassilis Spanoulis (Larissa, Grecia, 1982) es como el palomita en los juegos infantiles, el participante al que se le permite todo porque es el pequeño. El tirador tiene carta blanca en un Olympiacos debilitado en su presupuesto, pero grandioso en su esfuerzo que controló la semifinal ante un Barça peleado contra sí mismo, muy tímido e impreciso casi siempre. Casi siempre tembloroso, sobre todo en el caso de Huertas, Mickeal y Eidson, perdidos casi siempre, en un equipo que nunca tuvo el gobierno de la cita y sólo pudo optar a ser un superviviente. Lo que le dejó ser un Olympiacos aplicado en defensa, con un Dorsey que parecía tener un imán con los rebotes ofensivos, y un Mantzaris que inquietó a Navarro, mermado físicamente y máximo anotador pese a todo de su equipo con 18 puntos. Perdedores por 68-64 en un final ajustado en parte por unos árbitros quisquillosos con el Olympiacos, los azulgrana tendrán que conformarse con luchar por el tercer puesto con el Panathinaikos. Mientras que el conjunto de Ivkovic se vengó de la final perdida hace dos años en París y opositará, con todo merecimiento, por su segunda Euroliga contra el CSKA de Moscú. 

Rodeado de periodistas en la previa, Sada había dicho que el equipo estaba en el mejor momento de la temporada y que tenían que ir por esa línea, que jugar de otra forma en una final era una eliminación asegurada. Y el Barça se presentó como otro equipo, como un plantel blando en defensa y tan inocente que a cada ataque parecía descubrir que el 7 rival, ese tal Spanoulis, era muy bueno, cuando es algo que se sabe desde hace años y del que Sada habló maravillas durante ese canutazo con los periodistas. El tirador griego agrietaba cuanto quería a unos azulgrana que necesitaron casi cuatro minutos en anotar sus primeros puntos (8-2) y se recuperó con la aportación de Ndong, debilitado por un virus estomacal, y por su dominio en rebote, en especial el ofensivo. Las capturas hicieron que la sangría no fue mayor.  

Dorsey, con un imán

Spanoulis llevaba la batuta de un partido en el que el Barça no se sentía cómodo ni se reconocía, en el que no podía hacer nada más que intentar sobrevivir a su caraja. Lo hizo gracias a un Vázquez muy centrado y valiente y con un Navarro infalible por momentos que puso el 26-27 (a los 16m 35s), la que sería su única ventaja en un partido en el que fue siempre a remolque y en el que siempre se encontró a Spanoulis cuando se acercaba en el marcador. En ese momento Spanoulis se marcó un dos más uno ante Perovic, bastante entero pese a ser un actor de rango bastante inferior al secundario. Con un mate de Dorsey se llegó al descanso (33-29). Era el aviso del ex jugador del Caja Laboral de que iba a ser protagonista a partir de entonces. Vaya si lo fue.  

El regreso de los vestuarios resultó nefasto otra vez para los azulgrana, golpeados por Printezis, al que en Málaga se quitaron de en medio por bajo rendimiento, y a Dorsey, poco valorado en Vitoria (41-33 a los 22m 23s). Resistió como pudo el Barça con la única canasta de un Mickeal enfadado con sí mismo y el concurso de Vázquez, gigante, todo lo contrario que Eidson, irrelevante desde el inicio o Huertas, errático casi siempre, especialmente al final. El brasileño perdió un balón inocente al inicio del último cuatro, un regalo para Antic. Huertas lo remedió en la jugada siguiente, pero los azulgrana estuvieron más enteros con Sada en pista, que consiguió inquietar a Spanoulis y fue valiente en ataque. El base de Badalona fue quien acercó más a su equipo (56-55 a 6m 22s). Fue entonces cuando surgió Dorsey para capturar cualquier rebote ofensivos: de uno, por ejemplo, sacó Printezis un triple, con otro, Papanikolau, inmenso, se fue a la línea de personal. 

Navarro volvió a morder (63-61 a 1m 30s) y otra vez replicó Spanoulis con un triple. Los árbitros empezaron a ser más rigurosos con los contractos del Olympiacos y el Barça pudo jugar un final apretado por su pericia con los tiros libres. Pero Huertas falló un triple básico, Dorsey anotó un dos más uno y el resumen fue un mal tiro de tres desde muy lejos y con todo perdido, después de que Papanikolou fallase dos tiros libres con la tranquilidad de que todo estaba hecho, de que su equipo se había impuesto a un rival superior por nombres, pero muy inferior en el Sinan Erzem Arena de Estambul. 

OLYMPIACOS 68 (17+16+17+18): Spanoulis (21), Mantzaris (4), Keselj (-), Dorsey (8), Antic (4) -quinteto inicial-, Law (4), Printezis (14), Papanikolaou (9), Sloukas (2) y Hines (2). BARÇA 64 (11+18+18+17): Huertas (4), Navarro (18), Lorbek (9), N''Dong (10) -quinteto inicial-, Mickeal (4), Sada (6), Wallace (3), Vázquez (8), Ingles (-), Perovic (2). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Robert Lottermoser (GER) y Tolga Sahin (ITA). Eliminaron por cinco faltas personales a Law (min.38). Incidencias: Segunda semifinal de la Final a Cuatro de la Euroliga disputada en el Sinan Erzem Arena de Estambul ante 15.262 espectadores.

jueves, 3 de mayo de 2012

Navarro reactiva a un Barça que se asegura el primer puesto remontándole al Madrid (86-83)


Navarro avanza ante Sergio Rodríguez - ACB Photo - À. Caparrós.

No había jugador más desconsolado en el Palau Sant Jordi que Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980), abatido por una derrota muy clara, sin excusas, en casa y ante el rival de siempre, un Madrid muy superior afilado con la pareja Llull y Carroll. La Bomba estaba desconsolado por haber perdido la Copa del Rey. Navarro sólo había acertado con tres de sus 13 tiros en una final en la que fue duda hasta el último momento por sus dolores en los pies. Dos meses y medio después, esta vez en el Palau Blaugrana, la cara de Navarro era otra muy diferente. Sonreía La Bomba, satisfecho de la actuación de un equipo que “ha tenido valentía al final y lo ha conseguido”. Liderados por él en la segunda parte y sostenidos por Mickeal en la primera, los azulgrana pasaron de ir con prisas, de ceder por 13 puntos a un suspiro del descanso a ser pacientes y mejorar en defensa, con lo que pudieron correr al contraataques para acabar remontando y ganando por 86-83. A falta de una jornada el conjunto de Xavi Pascual ya tiene el primer puesto asegurado de la fase regular de la Liga ACB con tres triunfos más que su rival. Un mérito que le permitirá jugar las eliminatorias por el título con el factor cancha a favor. Antes tratará de hacerse con su tercera Euroliga en la Final Four de Estambul.    

Perdida la Supercopa por muy poco, ganada por mucho la Copa y desequilibrado el partido de ida por Pocius, Pablo Laso volvió a plantear un encuentro muy incómodo para el Barça. Lo pasó rematadamente mal el conjunto de Xavi Pascual en la primera parte, cuando llegó a ceder por 13 puntos, justo los que anotó en el primer cuarto (15-28) Tomic. El pívot croata era ese jugador imparable y  habilidoso que demuestra ser de vez en cuando. Tan bien jugaban Tomic y Velickovic, titular esta vez, que Lorbek y Ndong andaban perdidos en la zona. En el caso del senegalés, como en el de su sustituto, Vázquez, se cargó de faltas muy pronto ante un Madrid equilibrado, pues Reyes, en su partido 500 en ACB, demostraba que es un imán para los rebotes, y Suárez se lucía con los triples. El recurso con el que los azulgrana se agarraron al partido antes de la irrupción fulgurante de un Mickeal inconmensurable en el segundo cuarto, omnipresente. Volvió a recordar al 3 alto que brilló en Lugo, Vitoria o en Barcelona antes de sus problemas de salud. A esa pieza que los azulgrana echaron en falta ante Siskauskas en la Final Four de Berlín de 2009 y que desatacó al equipo en la edición siguiente en París para levantar la Euroliga. Un triple indefinible desde su campo de Navarro sobre la bocina dejó un 42-48 muy abierto al descanso. 

Carroll, puro torbellino  

Si Mickeal había sostenido al Barça hasta entonces fueron Eidson y Navarro los que fueron recortando las diferencias ante un rival que ya no podía correr tanto, que no encontraba canastas tan sencillas y que no acababa de encontrar una versión entera de Llull. Inmenso estaba Carroll, puro torbellino, que se topó con un triple de Navarro como respuesta a cada uno de sus tres aciertos desde más allá de 6'75, en un duelo de alto voltaje, toda una oda al baloncesto ofensivo. 


El Barça había recuperado su esencia en defensa, con Sada dando ejemplo y Ndong siendo el pívot de este curso, el que se había ganado el MVP del mes de abril, y que volvió a multiplicarse tanto que colocó cinco tapones. A 5m 38s sería Eidson quien pondría de nuevo por delante a los azulgrana tras el 6-5 inicial. Fue entonces cuando Sergio Rodríguez asumió la responsabilidad y brilló un instante, mientras Ndong fallaba tres tiros libres, Begic cometía personal en ataque, Navarro continuaba haciendo de las suyas, y Vázquez ponía el 86-83 desde la línea de personal a 2m 17s. No habría ya más canastas en un epílogo repleto de nervios e imprecisiones, como el último ataque del Madrid, que se acabó jugando saltando sobre un pie Sergio Rodríguez. Falló, Eidson capturó el rebote y el Barça, a una semana de la Final Four, se asegura el primer puesto en la fase regular de la Liga, lo que le da factor cancha a favor.    

BARÇA 86 (17+25+19+25): Sada (-), Navarro (23), Eidson (19), Lorbek (4), Ndong (7) -cinco inicial-, Wallace (3), Vázquez (8), Huertas (6), Mickeal (16) e Ingles (-). MADRID 83 (28+20+20+15): Llull (4), Singler (3), Suárez (8), Velickovic (11), Tomic (17) -cinco inicial-, Pocius (-), Carroll (13), Mirotic (10), Reyes (7), S. Rodríguez (8) y Begic (2). Árbitros: Pérez Pizarro, Bultó y Calatrava. Sin eliminados. Asistencia: Asistieron al encuentro 6.577 espectadores en partido correspondiente a la trigésimo tercera jornada de la Liga Regular disputado en el Palau Blaugrana.

domingo, 8 de abril de 2012

Ndong desquicia a un CAI Zaragoza obtuso (49-68)


Hettsheimeir y Ndong luchan por un balón - ACB Photo / Esther Casas.


En un equipo con tantas piezas un gran inconveniente puede y debe solucionarse con naturalidad. Cuando los médicos del club notificaron que Pete Mickeal tenía una tendinopatía rotuliana en la rodilla izquierda Xavi Pascual le dio de baja del torneo para inscribir a Boniface Ndong. Entró en la convocatoria un pívot por un alero y el nuevo fue el mejor, con 17 puntos y 9 rebotes (26 de valoración), ante un CAI Zaragoza obtuso que se propuso remontar en el último cuarto prácticamente con una jugada: el triple. Una solución con la que insistieron sin criterio ni remedio pese a la nefasta jornada de los tiradores (2/17 desde más allá de 6'75) y que facilitó las cosas a un Barça que corrió de maravilla y acabó pletórico (49-68). 

Ndong está viviendo su temporada más completa en Barcelona desde que llegó de Málaga y promedia nueve puntos y seis rebotes en 20 minutos de juego. Algo más, en concreto 22m 24s, jugó en Zaragoza el pívot senegalés, el faro de su equipo de principio a fin. Tal fue su importancia que fue el único jugador interior en anotar en la primera parte (24-30) y en la que Cabezas, girando sobre sí mismo –acción marca de la casa– ante Navarro y deshaciéndose de Sada había puesto al CAI Zaragoza por primera –y única– vez por delante (24-23 a los 17m 02s) tras un parcial de 8-0. Los azulgrana, cómodos hasta entonces por su defensa, replicaron con dos acciones consecutivas de Ndong y un parcial acumulado de 0-14.

La liberación de Lorbek 

Lorbek se había liberado y después de haber fallado sus cinco tiros en la primera parte acertó con los cuatro primeros que lanzó en el tercer cuarto para desarbolar a un rival al que su entrenador, José Luis Abós, pedía organización. Sus jugadores le hicieron caso a medias y Stefansson se puso las botas forzando tiros libres (9/9). Los puntos del tirador le venían de perlas a un CAI Zaragoza falto de efectivos, pues sus dos mejores anotadores, Wright y Rafa Hettsheimeir, tenían una jornada para olvidar y sólo anotaron siete tantos entre los dos con un balance de 3/20. 

Al fogonazo de Stefansson respondió Eidson y Marcelinho Huertas, tan gigante que cogió los mismos rebotes que Ndong (nueve) pese a que les separan 23 centímetros. Ése el espíritu del Barça de Xavi Pascual, que de nuevo contó con un Ingles tan centrado en defensa como en ataque y con un Wallace más que correcto. 

Definitivamente, el mencionado Huertas ha recuperado la confianza y se jugó las dos últimas posesiones en el segundo y también en el tercer cuarto: primero retrocedió y metió un triple que lanzó como suele hacer a un pie y después palmeó en el aire su propio tiro. Pocos jugadores se sientan tan tranquilos como el base brasileño en los momentos calientes. Sobre la bocina Rhodes dejó el segundo triple de su equipo y su 11º puntos –capturó además 12 rechaces–  en su debut con el CAI Zaragoza, al que había llegado tres días para intentar meter al equipo en las eliminatorias por el título. Una carrera en la que los azulgrana van mejor que nadie y se distancian en el liderato con el Madrid después de que el conjunto de Pablo Laso perdiese contra el Caja Laboral (67-66) en el remozado Buesa Arena, con capacidad para más de 15.500 espectadores. El Chapu Nocioni dio la victoria a su equipo y Sergio Llull tuvo dos oportunidades muy claras, una entrada y una alley-oop, pero falló.  

CAI ZARAGOZA 49 (13+11+14+11): Cabezas (6), Stefansson (13), Wright (5), Hettsheimeir (2) y Fontet (7) -quinteto inicial-, Van Rossom (5), Toppert, Rhodes (11), Archibald y Almazán. BARÇA 68 (18+12+19+19): Huertas (5), Eidson (6), Ingles (7), Wallace (4) y Ndong (17) -quinteto inicial-, Sada (3), Navarro (5), Perovic, Vázquez (4), Rabaseda (8) y Lorbek (9). Árbitros: Mitjana, Conde y Sánchez Monserrat. Incidencias: partido correspondiente a la vigésima octava jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza ante unos 9.400 espectadores.

sábado, 18 de febrero de 2012

Lorbek marca la pauta para un Barça que alcanza la final de su Copa venciendo al Caja Laboral (66-57)

Lorbek, a punto de lanzar ante Milko Bjelica - ACB Photo.

Por TONI DELGADO desde el Palau Sant Jordi de Barcelona

Juega con un ritmo musical, como si interpretase una partitura en una pista de baloncesto, como si estuviese sentado en un escenario y deleitara al público con su destreza con el piano. Tocarlo es una de sus pasiones, pero Erazem Lorbek (Ljubljana, Eslovenia, 1984) se gana la vida y emociona a los aficionados como baloncestista para suerte del Barça, en el que está viviendo su mejor temporada. El ala-pívot esloveno marcó la pauta en una semifinal contra el Caja Laboral escasa en puntos y sobrada de emoción, incertidumbre y emotividad, resuelta por los azulgrana por 66-57 con un parcial final de 18-5. Nunca desconectó del partido Lorbek, que aportó 26 puntos y rescató a su equipo en los momentos más peliagudos, al principio y al final, para llevar al Barça a la final de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi.

“Creo que con nosotros ha encontrado su madurez”, dijo, cuestionado por este periodista, Xavi Pascual: “Me parece un ejemplo para todos por su esfuerzo y trabajo. Es un chaval al que nadie le ha regalado nada en la vida. Desde pequeño se ha esforzado para ser el mejor”. Y lo fue en un día difícil para Navarro, el jugador franquicia que tuvo una actuación menor (0/9) y sólo pudo meter tres tiros libres. La Bomba fue el primer cambio de Pascual para intentar superar un comienzo gris de los azulgrana, sorprendidos y patidifusos, totalmente mudos, ante el comienzo de bombo y platillo de Lampe. Un jugador que hasta el jueves llevaba casi 250 días sin jugar un partido y que en tan sólo cuatro minutos había anotado ocho puntos sin fallo y le había hecho un traje a Ndong (4-12). El resto de puntos del Caja Laboral eran de San Emeterio, obtuso ante el Lagun Aro y en su línea habitual ante el Barça, contra el que hace dos temporadas metió su dos más uno más recordado y que valió una Liga.

Rabaseda culmina la remontada

Mejoró el Barça al ritmo de Lorbek y la electricidad de Huertas y Rabaseda sobre la bocina puso el broche a la remontada para cerrar un primer cuarto con dos partes para cada equipo (19-18). Fue entonces cuando, reunidos los técnicos con los jugadores, uno de los patrocinadores mezcló en la pantalla del Sant Jordi a los hermanos Gasol con una parte de la grada. Una voz de off animaba a Pau y Marc y al público a hacer la ola. Una demostración más de que la imaginación de los creativos no tiene límites como también sucede con los malos momentos de Wallace, que en 16 segundos se cargó con dos personales. Apenas llevaba un minuto en pista y eso fue lo que descansó Lorbek, que volvió igual de entonado que antes y dispuesto a sacar las castañas del fuego a su equipo. Tan entregado como Vázquez, que no se acongojó después de haberse resbalado en una acción que finalizó Milko Bjelica machacando a placer, sino que replicó en la jugada siguiente con otro mate. Mientras, Teletovic empezaba a anotar y Sada, a ser omnipresente: dirigía, saltaba y anotaba. Es un jugador todo corazón y capaz de la ocurrencia más inverosímil. Su valor es incalculable. 

Tampoco tiene precio la conexión de Prigioni -ya es quien ha recuperado más balones en la historia de la Copa, 45, superando a Villacampa- con sus pívots. Célebre resultó su entendimiento con Scola o Splitter y lo sigue siendo con Teletovic y Milko Bjelica, la pareja responsable de otro arreón de los vitorianos antes de que los azulgrana se marchasen al descanso con otra canasta al límite, esta vez de Eidson. La primera del ex jugador del Maccabi en todo el torneo.

Duelo de cuatros

Lorbek continuó a lo suyo, a un nivel exquisito y asumiendo las responsabilidades en ataque ante su defensor, Teletovic. Era un duelo fantástico entre dos de los mejores 4 de Europa. Ivanovic sólo pudo para un Lorbek desatado pidiendo un oportuno tiempo muerto que calmó al Caja Laboral, dirigido por Heurtel y apuntalado por Ribas, Teletovic y el renacido Lampe. “¡Madre mía! ¿De dónde ha salido Lampe?”, se preguntaba un compañero de tribuna de prensa, locutor para más señas.

No se destemplaron los azulgrana en un epílogo tan dramático y exigente. No les faltó Lorbek, suelto en los momentos calientes, y volvieron a aparecer Eidson y Mickeal, bastante inédito hasta entonces por las personales y capital en el tramo final, en el que los anfitriones se zamparon al conjunto de Dusko Ivanovic con una defensa ejemplar. Para muestra: el tapón por detrás de Mickeal a San Emeterio cuando éste intentaba lanzar un triple. Y para clave otra jugada del 33 azulgrana: rebote ofensivo para un dos más uno. 

Se nubló -”nos faltó la paciencia que habíamos tenido antes”, reconoció Ivanovic- el Caja Laboral insistiendo con los triples. Hasta siete lanzó en el último cuarto y sólo acertó con uno de Nemanja Bjelica, taponado por Ndong en otra acción espectacular. Ese triple fue una de las dos canastas de los vitorianos en el período final (18-5). En otro ejercicio de talento de Lorbek, un baloncestista que traspasa su música a las pistas de baloncesto.
 
BARÇA 66 (19+15+14+18): Huertas (2), Mickeal (5), Eidson (7), Lorbek (26) y Ndong (8) -quinteto inicial-, Navarro (3), Vázquez (8), Rabaseda (2), Sada (5), Wallace e Ingles. CAJA LABORAL 57 (18+15+19+5): Prigioni (-), Oleson (2), San Emeterio (12), Teletovic (15) y Lampe (10) -quinteto inicial-, Ribas (2), M. Bjelica (9), N. Bjelica (3), Walsh (2) y Heurtel (2). Árbitros: Hierrezuelo, Redondo, Conde. Sin eliminados. Incidencias: Asistieron al encuentro 14.700 espectadores en la primera semifinal de la Copa del Rey disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

jueves, 9 de febrero de 2012

El Barça se acerca a cuartos de final tras su victoria a domicilio ante el Zalgiris (58-67)

Navarro recupera una pelota - Euroleague.net.

Sólo le faltaba estar comiéndose una bolsa de palomitas o escuchando música para completar su pantomima. A Sonny Weems (West Memphis, Arkansas, 1986) poco parecía importarle que su equipo, el Kalgiris Kaunas, tuviese la última y remota oportunidad para luchar por el acceso a cuartos de final de la Euroliga. El escolta, que está forzando su regreso a la NBA, incluso llegó a sonreír mientras sus compañeros cedían sin remedio en los últimos minutos, avasallados por dos de los tres grandes actores del Barça en Lituania: Eidson, que se reservó diez de sus 15 puntos para el último período y Navarro, máximo anotador de la noche (18). Cerró el trío Lorbek (16), imprescindible para sostener a los azulgrana en los instantes más incómodos. Entre los tres se repartieron el 73% de los puntos de un Barça que venció por 58-67 y tiene muy cerca su clasificación para cuartos de final de la Euroliga en el grupo H del Top 16, donde el Maccabi se impuso por 75-60 al Bennet Cantú.

El Zalgiris Kaunas, que ha perdido los cuatro partidos en esta fase, echó de menos el concurso de Weems, que al fin y al cabo es su estrella y que el año pasado jugaba en los Toronto Raptors, y al lesionado Popovic, por más que tuviese un inicio espléndido con un 14-5 ante unos visitantes perdidos en todos los sentidos. Lorbek, siempre atento, aportó la brújula con dos triples consecutivos. El tiro de tres fue el mejor argumento de los azulgrana (11/22) en una jornada en la que le costó muchísimo anotar de dos (15/38) y en la que entre Perovic, Vázquez, Wallace y Ndong sumaron cuatro puntos. Pero el conjunto de Xavi Pascual se sobrepuso a la baja aportación de dichos jugadores, por ejemplo, con el talento de Navarro, generoso con cinco asistencias y que puso a su equipo por primera vez por delante (21-22) al inicio del segundo cuarto. De hecho, los azulgrana parecían tener dos patas, pues entre La Bomba y Lorbek aportaron 29 de los primeros 37 puntos ante un conjunto lituano más coral, con Rakovic batallador en el rebote ofensivo y Delininkaitis muy acertado desde fuera del perímetro. El Barça tardaría tres cuartos en capturar su primer rebote ofensivo y tuvo serias dificultades para superar la zona de los locales.

La irrupción de Eidson


Con la primera canasta de Mickeal, los tres triples seguidos fallados por Rakovic y un triple de Marcelinho Huertas empezó a diluirse el Zalgiris Kaunas, superado por completo ante la irrupción se diluyó sin remedio y que contempló cómo explotaba Eidson, mientras Collins y Delininkaitis intentaban sin éxito llegar a un final con opciones. Ninguna le queda a los lituanos de seguir en la Euroliga. Los azulgrana, en cambio, ya tienen muy cerca su clasificación para cuartos de final. 

ZALGIRIS KAUNAS 58 (19+13+11+15): Kalnietis (6), Lipkevicius (-), Salenga (6), Jankunas (8) y Javtokas (4) -quinteto inicial-, Delininkaitis (17), Collins (6), Kuzminskas (2), Rakovic (9) y Klimavicius. BARÇA 67 (13+17+17+20): Huertas (3), Mickeal (7), Eidson (15), Lorbek (16) y Perovic -quinteto inicial-, Vázquez (-), Navarro (18), Sada (4), Wallace (2), Ingles y Ndong (2). Árbitros: Jungebrand (FIN), Ryzhyk (UKR) y Geller (BEL).

jueves, 26 de enero de 2012

Lorbek ilumina al Barça ante el Maccabi (57-71)



En tiempos de escasez de puntos, el Barça sigue sin descuidar su defensa, rara vez desconectada, y acaba por solventar sus encuentros por madurez y sangre fría. Como le sucedió en La Mano de Elías, una pista pasional a la que acabó por silenciar con su melodía final. Una obra marcada por  Erazem Lorbek, un pianista que juega en el parqué. Autor de 18 puntos, el ala-pívot esloveno inició el parcial de 6-22 de los últimos cinco minutos con los que el Barça remontó el partido para vencer por quinta vez consecutiva -y tercera a domicilio- al Maccabi Tel Aviv por 57-71. Tras las primeras dos jornadas del Top 16 los azulgrana lideran en solitario el grupo H, donde el Bennet Cantú de Basile ganó 79-78 al Zalgiris Kaunas con un tiro libres de Shermadini y después de que Popovic fallase un triple sobre la bocina.

En Israel no hubo un desenlace tan dramático como en Italia, por más que el partido llegase a su tramo final con un marcador apretado y minúsculo, gruto de dos equipos irregulares que casi nunca se habían puesto de de acuerdo para dar lo mejor de sí al mismo tiempo. Así que se veían parciales más o menos generosos para uno y desastrosos para el otro. Empezó a desesperarse Xavi Pascual, mientras David Blatt aprobaba el buen hacer de sus pupilos, con Demond Mallet, ex jugador de la Penya, y Landford como jugadores volcánicos ante un Barça perdido en su tiro exterior y solvente en la pintura con Lorbek y Vázquez, que este curso tiene un papel testimonial y que ante el Maccabi resultó determinante (14 puntos y siete rebotes) y fue uno de los defensores que incordió a Schortsanitis, Baby Shaq, la promesa eterna (1/6, cuatro puntos).

El doctorado de Ingles

Los azulgrana encontraron lo que tanto habían buscado en menos de un minuto: hallaron dos triples seguidos de Navarro, en su segundo partido tras recuperarse de la fascitis plantar, y de Wallace, que ahí zanjó su anotación. Más tieso estuvo Mickeal, incapaz de acertar en ninguno de sus seis intentos. Por suerte para el Barça Sada estaba a por todas y voló para completar un alley-hoop servido por La Bomba, un momento bien delicado de los locales y bueno para los visitantes, lanzados por una flecha como Ingles (19 puntos y nueve rebotes). El australiano se ha doctorado en ausencia de Navarro y sigue, de momento, a ese nivel tras el retorno del capitán (29-29 al descanso).  

Ingles siguió haciendo de las suyas en el tercer cuarto, mientras Mallet se quedaba seco -sólo anotaría un punto en la segunda parte-, Hendrix empezaba a carburar y Eidson, en su regreso a La Mano de Elías, anotaba por fin una canasta. El trabajo del ex jugador del Maccabi fue más el de cartero que el de anotador y se entendió como nadie con Vázquez, recuperado para la causa en un partido discreto de Blu, que sólo anotó de tiros libres. Precisamente en los tiros de la línea de personal estaba y sigue estando uno de las principales carencias de los azulgrana, que alcanzaron el descanso con sólo dos lanzados. Después, en su maravilloso epílogo, con Lorbek e Ingles en estado de gracia y con Huertas aportando sus únicos cinco puntos igualó dicha estadística (14/16 por 17/20). 

En el momento de la verdad no se inquietaron los azulgrana ni por el concierto de silbidos y palabras de La Mano de Elías. El Maccabi enloqueció con ataques mal finalizados y el Barça tuvo un final tranquilo y con Navarro en el banquillo. No se le puede exigir tanto después de un mes parado y más tras el gran desgaste que tuvo ante el CAI Zaragoza, donde fue fundamental en un apurado triunfo que dejó a los maños sin  Copa del Rey.     

domingo, 15 de enero de 2012

Mickeal sostiene al Barça en San Sebastián (56-71)

Mickeal tira ante Vidal - ACB Photo / Luis García.

En un encuentro de porcentajes irrisorios (21% en triples los locales y 37% los visitantes) destacó un jugador efectivo, Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, EE UU, 1978), capaz de meter 17 puntos (7/9) y de sostener al Barça en San Sebastián, vencedor por 56-71 ante un Lagun Aro GBC que acumulaba la mejor racha de su historia, cinco victorias consecutivas, y que dejó hacer a su líder, Andy Panko, que anotó tres puntos más que Mickeal, pero con un balance muy diferente (8/18). Según el periodista Jordi Robirosa, Juan Carlos Navarro podría reaparecer el jueves en Euroliga ante el Cantu de Basile, en la primera jornada del Top 16.

Discutido en los últimos por su poca puntería, el Barça replicó a los que dudaba de su estado de forma con un inicio fulgurante y casi perfecto en San Sebastián. Tan excelente que los azulgrana metieron siete de sus ocho primeros tiros para escaparse por 9-17 con al menos una canasta de cada uno de los componentes del quinteto inicial. Era un ejercicio completo del equipo, con los interiores y los exteriores enchufados. Desde Huertas a Lorbek todo funcionaba como un engranaje armonioso con un par de problemas, que tuvo tendría durante todo el encuentro: la defensa al jugador más anotador de la Liga, Panko, y las dificultades en el rebote, pues sólo capturaron seis ofensivos.

Caramelo para el Lagun Aro GBC

Esas armas, unidas a las pérdidas del Barça (cinco en el primer cuarto y 16, como su rival, al final) fueron un caramelo para el Lagun Aro GCB, remozado por Sito Alonso, que miró al banquillo para dar entrada al persistente Doblas, al tirador Baron o a una institución de la competición, Javi Salgado, que hizo carrera en Bilbao y continúa a buen nivel también en Euskadi. En un momento, en el primer minuto del segundo cuarto, los locales empataron a 19 con un triple del base. La solución que encumbró a Ingles, que se marcó dos seguidos -ocho puntos consecutivos en total- para volver a impulsar a los azulgrana, que tardaron más de 16 minutos en capturar sus primeros primeros rebotes ofensivos, los únicos en toda la primera parte: error de Mickeal y captura de Huertas, fallo de lorbek, toque de dedos del porpio Huertas y rebote de Mickeal. El ex jugador del Caja Laboral estaba secando a Vidal, desconocido y reducido a poco (1/11). Un último arreón final permitió a los azulgrana alcanzar el descanso con su mejor renta, 33-43, tras un triple casi sobre la bocina de Lorbek.

Como ya le había sucedido antes, el Barça volvió a despitarse en la segunda parte con un Panko que continuaba asumiendo la responsabilidad y no le importó que le pitaran tres personales -dos en ataque- para seguir a lo suyo, que es anotar. Al líder del Lagun Aro GCB se le añadió Baron con su primera canasta en juego (45-51 a los 27m) y Neto, un base eléctrico que no entiende de miedos (51-55 a 9m 31s). Los azulgrana se habían acelerado tanto que preferían tirar triples, pero al menos acumulaban tiros libres (11/16). Este año no son dados a acabar en la línea de personal.

Los azulgrana estaban tiesos y sin ideas en unos minutos difíciles de ver para el espectador con un Lagun Aro GCB falllón, pero constante para ir a por el rebote ofensivo. El Barça gestionó mejor el epílogo: entre tantos tiros triples impulsivos surgió la cordura de Eidson y de Mickeal, que permitieron a los visitantes ganar con holgura en los últimos minutos un partido difícil para jugadores, público y prensa. 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El Barça resuelve en el tercer cuarto su última victoria del año ante el Assignia Manresa (74-61)

Mickael trata de superar a Downs - EFE.
No se desgastó en exceso el Barça para despedirse del 2011 con una victoria. A los azulgrana les bastó un tercer cuarto muy completo para marcar una distancia insalvable ante el Assignia Manresa de Micah Downs, capaz de hipnotizar al Palau -y a cualquier aficionado- con su repertorio de  jugadas inverosímiles. La grada premió al jugador visitante con aplausos y un grito habitual para algún jugador suyo: “¡MVP! MVP!” en una jornada en la que el Barça se impuso 74-61 pocas horas después de conocer quienes serán sus rivales en el Top 16 de la Euroliga: el Bennet Cantú de Gianluca Basile, Maccabi y Zalgiris.

Le costó arrancar a los azulgrana, poco sueltos y con escasa puntería en la pintura ante un rival descabezado al primer minuto, cuando perdieron a su director titular, Javi Rodríguez, lastimado con un esguince de rodilla en una acción fortuita con Lorbek. El pívot esloveno fue de nuevo uno de los puntales del Barça, especialmente en la segunda parte en el segundo partido consecutivo sin Juan Carlos Navarro, de baja por haber recaído de una fascitis plantar.

Los pívots, negados

El Barça estuvo desconocido hasta el descanso con sus pívots y se lució con sus tiradores, que acertaron en cinco de sus diez lanzamientos de tres, dos de Huertas que acabó con tres. Negados Vázquez, Ndong y compañía, el grupo de Xav Pascual llegó a tener un 29% en tiros de dos ante un Assignia Manresa muy coral y dispuesto con Downs como malabarista y Àlex Hernández como base (32-28).

Fue espabilarse Ndong y escaparse el Barça, mejorado en defensa y risueño en ataque (18 asistencias y pues los cinco primeros puntos de Ndong en el partido resultaron el impulso definitivo para los locales, que ya corrían como siempre y macharon a un rival  que cada curso hacía milagros con el presupuesto y que se merece un monumento. Entre el propio Ndong, Eidson y Mickeal descompusieron a un Assignia Manresa que echó de menos los puntos de Román Montañez. El capitán tardó más de 27 minutos en anotar y lo hizo con un dos más uno que corroboró que Vázquez no gestiona bien las personales, como tampoco Wallace, uno de los que más acumula en la Liga ACB. Los últimos instantes sirvieron para ver el buen hacer de Sada, las únicas canastas de Rabaseda o Vázquez y a un mago del balón como Downs. Una gozada de jugador y protagonista de cualquier resumen televisivo de la última victoria del Barça en 2011. Un año natural en el que a los azulgrana sólo se les escapó la Euroliga, competición en la que volverán a encontrarse con Basile.   

BARÇA 74 (17+15+26+16): Huertas (9), Mickeal (10), Eidson (14), Lorbek (12) y Ndong (7) -quinteto inicial-, Sada (8), Vázquez (2), Wallace (5), Ingles (5) y Rabaseda (2). ASSIGNIA MANRESA 61 (17+11+19+14): Downs (11), Doellman (12), Montañez (6), Javi Rodríguez, y Asselin (6) -quinteto inicial-, Palsson, Hernández (3), Gladyr (5), Hanga (8), Achara (5) y Oriola (5). Árbitros: Antonio Conde, Vicente Bultó y M. Sánchez. Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la decimotercera jornada de la Liga ACB, disputado en el Palau Blaugrana, ante unos 5.000 aficionados.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Vendaval azulgrana en la vuelta de Lakovic al Palau (79-50)

Sada avanza ante la oposición de Lakovic -EFE.
Si Barcelona decidiese presentarse en un futuro para volver a ser sede de los Juegos Olímpicos bien harían los responsables del vídeo promocional en contactar con Jaka Lakovic, un enamorado de la capital catalana y de Catalunya después de jugar en el Barça cinco temporadas. El esloveno, además, conquistó al Palau, sabedor que fue un buen chico que no generó conflictos. Lakovic tuvo un papel relevante con Dusko Ivanovic -sobre todo tras la marcha de Juan Carlos Navarro a la NBA-, mientras que Xavi Pascual lo vio más como revulsivo. El público y el club, que le dio un trofeo por su trayectoria azulgrana, estuvieron cariñosos con  Lakovic, que como el Galatasaray, su nuevo equipo poco tuvo que decir ante el vendaval azulgrana. Tan fino estuvo el Barça que alcanzó el descanso con un 51-30 esclarecedor que despejaba las dudas generadas tras dos derrotas consecutivas. El  conjunto de Xavi Pascual acabó ganando por 79-50 para concluir la primera fase de la Euroliga y con Navarro, que estará de baja entre tres y cuatro semanas, como espectador de lujo.  

Lakovic se abrazó con sus ex “compañeros y amigos” y con los empleados del club en un día emotivo y difícil para él: “Llegando aquí con el autocar estaba muy nervioso. Toda la experiencia no ayuda en estas circunstancias”. El jugador se quedó en tres puntos y otras tantas asistencias y no tardó en recibir un tapón de Lorbek, el mejor junto a Ndong. Pascual había dicho que con la ausencia de La Bomba los tiradores tenían que dar un paso adelante, pero lo mejor lo aportó la pareja interior titular (29 puntos y 11 rebotes).

La dirección de Huertas

Los azulgrana jugaron una primera parte casi perfecta con 10 asistencias -acabaron con 20-, rebañaron los rebotes en cancha propia y ajena y no dieron opción a un Galatasaray que antes de los primeros seis minutos perdía por 17-6. En los visitantes sólo había anotado Lucas, que no volvió a hacerlo hasta poco antes del descanso. Entonces Huertas dirigía con frescura y puntos a un Barça coral. Sólo Eidson se fue a los vestuarios sin anotar y tuvo que esperar hasta a falta de 4m 45s del final para lograrlo, justo después de un jugadón de Sada para Rabaseda, que necesita minutos y acciones así para coger confianza. La que le sobra este curso a Ndong o a Lorbek. Dos de los puntales de un equipo que llegó a tener más de 30 puntos de renta (77-45 a 3m 15s) gracias a una canasta de Ingles y que olvidó sus últimos percances. Ahora espera rivales para el Top16 y despedirá el 2011 en casa ante el Assignia Manresa.   

BARÇA 79 (23+28+17+11): Huertas (9), N'Dong (16), Eidson (5), Mickeal (7) y Lorbek (13) -quinteto inicial-, Vázquez (4), Sada (6), Wallace (5), Ingles (8), Rabaseda (4) y Perovic (2). GALATASARAY 50 (13+17+11+9): Shipp (-), Lakovic (3), Aldemir (5), Lucas (8) y Ozer (11) -quinteto inicial-, Koksal (2), Topaloglu (-), Shumpert (1), Açik (6), Andric (6), Sanli (4) y Arslan (4). Árbitros: Carl Jungreband (FIN), Spiros Gkontas (GRE), Tomas Trawicki (POL). Incidencias: Décima y última jornada de la primera fase de la Euroliga disputada en el Palau Blaugrana ante 3.446 espectadores. 

jueves, 24 de noviembre de 2011

Navarro se convierte en el máximo anotador histórico de la Euroliga ante el Olimpija (72-46)

Navarro enseña la pelota del partido ante los aplausos de sus compañeros - EFE.

Pocos partidos tienen una trama tan lógica y un protagonista tan claro antes de comenzar. Un rival flojo, de terciopelo como el Union Olimpija Ljubljana no hacía presagiar una cita competida. El atractivo estaba en la historia, en que suponía una oportunidad fantástica para presenciar un récord grandioso únicamente a la altura de los genios. "Del genio del Palau", como rezaba una pancarta referida al mejor jugador azulgrana en los últimos años y quizás de su historia: Juan Carlos Navarro. Eidson le cedió la pelota y él, La Bomba para más señas, penetró con tranquilidad para convertirse en el máximo anotador histórico de la Euroliga (2.716 puntos) superando en un tanto a Marcus Brown. Discreto, Navarro levantó la mano izquierda, mientras recibía el cariño de sus compañeros y de su público, y el respeto de la organización del torneo, que como ya había anunciado paró el partido como si uno de los dos entrenadores hubiese pedido tiempo muerto. Los azulgrana ganaron al Olimpija por 72-46 y certificaron su clasificación matemática para el Top 16 en el inicio de la segunda vuelta de la primera fase.   

Recuperó el Barça la tensión y la concentración tras unos últimos encuentros resueltos a trompicones a pesar de haber alcanzado rentas generosas. Triunfos con el sello de Navarro, el jugador de referencia en Europa, donde defiende la camiseta del Barça desde los 13 años. Es un ejemplo de fidelidad poco común en estos tiempos, pues sólo se marchó un año y fue a la NBA para sacarse una espinita o cumplir un sueño. O ambas cosas. El club le ha renovado hasta el 2015 y cuando el jugador cuelgue las botas retirará el dorsal 11, un gesto que hizo con Epi, Jiménez, Solozábal y Dueñas. 

Sólo Danny Green

Sin lesiones de por medio hay La Bomba para mucho, mucho talento por disfrutar como ante el Olimpija, fundido ya con el 11-0 inicial en tres minutos y medio. Cinco acumuló Navarro, que se fue al banquillo con dos puntos más en el zurrón. Xavi Pascual le hizo entrar a la pista por Ingles a final del segundo cuarto y La Bomba metió un triple: el récord, a cuatro puntos. El resto el grupo, desde un Sada tan atlético como comprometido, pasando por un Mickeal en continua progresión, estaba a la altura ante un rival empequeñecido en el que sólo se había justificado Danny Green, del que tienen los derechos los Spurs de San Antonio (40-26 al descanso).

Espectador de lujo

Los azulgrana buscaban descaradamente que su capitán llegase a la marca. Navarro metió otra canasta. El récord, a dos puntos. Eidson tuvo el honor -y la elegancia- de darle una pelota histórica al líder del equipo. Las cámaras enfocaron a su mujer, Vanesa, que contuvo la emoción, mientras el Palau no escatimó en cánticos a favor del ídolo, al que Pascual, por un día, dejó descansar en el banquillo a partir de entonces. Así que disfrutó del espectáculo de los locales: Rabaseda ponía el coraje, Huertas y Wallace los triples y Vázquez, por fin, festejaba su primera canasta.

Una foto histórica

La diferencia llegó a ser de 31 puntos (62-31 al final del tercer cuarto). Todo estaba ya más que hecho, mientras Navarro esperaba otro momento especial, ése en el que recibió la pelota del partido y levantó su dedo índice con el obsequio ante varios fotógrafos. Al jugador, siempre incómodo ante las atenciones y los elogios, estaba nervioso por ser el reclamo de las fotos. Y tras cruzar el túnel de los vestuarios reconoció haber pasado nervios durante el partido: "Todo el mundo te lo dice por la calle, pero lo he logrado y qué mejor que aquí". La marca de máximo anotador de la Euroliga queda, de momento, en 2.176, uno más de los conseguidos por otra estrella como Marcus Brown.  

BARÇA 72 (23+17+23+9): Marcelinho (12), Navarro (14), Eidson (5), Perovic (12), Lorbek (4) -equipo inicial-, Vázquez (4), Wallace (5), Ingles (2), Ndong (2), Rabaseda y Mickeal (8). OLIMPIJA 46 (16+10+6+14): Capin (10), Salin (4), Green (10), Varda (3) y Markota -equipo inicial-, Rothbart (2), Blazic (4), Thompson (8), Woodsire (3), Muric (2) y Bertans. Árbitros: Ankarali (TUR), Rutesic (MNE) y Silva (POR). Eliminado por cinco personales: Green. Incidencias: partido correspondiente a la sexta jornada de la Euroliga, disputado en el Palau Blaugrana ante 4.455 espectadores. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Eidson contiene al Valencia Basket (68-72)

Navarro bota el balón ante la mirada de Rafa Martínez - ACB Photo / M.A. Polo.
No es base, pero se defiende como tal. Chuck Eidson es un tesoro, un jugador capaz de dirigir con la misma facilidad que defiende y anota. En este caso también contuvo a un Valencia Basket que empezó el último cuarto trece abajo y se colocó a uno con un triple de Rafa Martínez, héroe hace dos temporadas en el último suspiro. No acabó contento esta vez el tirador, pues falló el siguiente en un último minuto en el que sólo anotó Eidson fue capaz de anotar: cuatro tiros libres para dar a los azulgrana su sexta victoria en siete jornadas (68-72). Los azulgrana comparten el liderato con el Madrid, vencedor en su visita a Unicaja (80-96).

Venció el Barça defendiéndose, sacando las uñas ante un Valencia Basket que encontró una mina en De Colo y Rafa Martínez, hábiles para penetrar y para inventar el clásico bloqueo y continuación, bien aprovechado por Ogilvy, que a un minuto erró un tiro debajo de canasta. El rebote fue para Lorbek y De Colo tuvo que parar con personal a Eidson, que no falló los tiros libres. Se les escapó la pelota a Lishchuk dos veces, falló Markovic el triple de la victoria y Rafa Martínez le hizo una antideportiva a Edson, que sentenció definitivamente un encuentro con un desenlace taquicárdico.

Perovic, contundente

Quién lo iba a decir viendo el despliegue de los azulgrana, que hasta el último cuarto habían dominado a placer, con Huertas llevando la batuta, Navarro con un primer cuarto para enmarcar (nueve puntos de los 14 que sumó), Eidson omnipresente y el Perovic más contundente del curso en su retorno a la Fonteta o Mickeal, centrado y directo después de su discutible descalificación en Euroliga ante el Montepaschi. Fue el 33 azulgrana el que puso la máxima ventaja (35-51 a los 24m 09s).

Sin Víctor Claver, lesionado, el Valencia Basket tampoco podía disfrutar del habilidoso De Colo, desconocido después de haber anotado 22 y 28 puntos en los últimos dos partidos del torneo ante Unicaja y Lagun Aro GBC, y que acabó la primera parte con 0/5 en tiros. Los locales estaban a merced de los visitantes, a penas inquietos al principio por el batallador Lishchuk, el escurridizo Markovic y los quilates de Caner-Medley -en proceso de adaptación a su nuevo equipo después de maravillar en Estudiantes- y Rafa Martínez. El conjunto de Pablo Olmos -"no hemos tenido pretemporada"- es un grupo en construcción y, de momento, San Miguel está lejos de lo que fue en Manresa. Ahora es un secuandario de lujo.

De Colo y Rafa Martínez

Como de lujo fue la réplica del Valencia Basket. Todo empezó con un triple de Caner-Medley y continuó, entre otras acciones, con los primeros puntos de De Colo. Empezaron a carburar los locales, que habían estado seis minutos largos sin anotar, y vieron claras, muy claras, las cosas a partir de entonces. Tanto que hicieron temblar al Barça, paralizado por instantes. Xavi Pascual advirtió a sus jugadores que tuviesen más concentración en los rebotes (40 del conjunto de Olmos por los 28 de los azulgrana) y que fuesen la sombra de De Colo y Rafa Martínez. Los jugadores no le hicieron caso y los señalados y Ogilvy estuvieron a punto de armarla. Tan nervioso se puso el Barça que falló tres de cuatro tiros libres. Incluso Eidson erró uno. Un minuto después, en el último, metió los cuatro de los que dispuso para frustrar la remontada local y hacer posible una victoria golosa para su equipo.   

VALENCIA BASKET 68 (19+8+18+23): Markovic (9), Martínez (16), Pietrus, Caner-Medley (15) y Lishchuk (10) -quinteto titular-, Ogilvy (9), De Colo (9), Kuksiks y San Miguel. BARÇA 72 (18+19+21+14): Huertas (6), Navarro (14), Mickeal (9), Lorbek (8) y Ndong (4) -quinteto inicial-, Sada, Perovic (11), Vázquez (2), Wallace (6), Rabaseda y Eidson (12). Árbitros: Redondo, García González y Cortés. Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la séptima jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 9.000 espectadores.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El Barça marca la pauta al Montepaschi (92-75)

McCalebb, defendido por Sada y Eidson - EFE.
El principio y el final es, estadísticamente, lo que más recuerdan los lectores de un artículo. Por eso suelen ser los párrafos más redondos, mejor escritos y con más gancho. Una fórmula que el Barça utilizó ante el Montepaschi Siena, al que marcó la pauta con un recital en el primer cuarto y al final del último. Ésos serán los instantes más recordados del partido junto con el invento del árbitro de castigar con dos descalificaciones un débil forcejeo y unos golpecitos pecho contra pecho de Mickeal y Moss. Con su victoria por 92-75 los azulgrana lideran en solitario el grupo D con cuatro victorias en tantos partidos.

Se prevía un partido igualado y parejo por el reportorio entre unos y otros, y resultó un dictado del Barça, que sorprendió con un 19-4 inicial: Ndong anulaba a Andersen en su retorno al Palau, Eidson era infalible, Lorbek se gustaba y Huertas, que repartió 9 asistencias, dirigía al equipo con solera. La que le faltaba al grupo de Pianigiani, tenso intentando buscar con los cambios en defensa -primero la individual y lluego a zonal-  su seña de identidad, para después soltar una obviedad en rueda de prensa: "No podemos empezar tan blandos".

Eidson, 22 puntos

Reaccionaron los visitantes con un parcial de 0-8 y volvieron a golpear los locales para cerrar el primer cuarto con cinco puntos seguidos de Eidson, la mejor carta de la noche (22 puntos) y se marchó al descanso bien tranquilo (40-28), a pesar de la irrupción de otro ex ACB, Rakocevic, que hasta hace poco no tenía equipo y se entrenaba con el Estrella Roja y que ya tiene un hueco en el Montepaschi. Un equipo en el que el principal actor sigue siendo McCalebb, un jugador grandioso pese a su escaso tallaje para el baloncesto (1'83). Fue una de las sensaciones del pasado Eurobásket de Lituania defendiendo los colores de Macedonia, el país que finalmente le tramitó los papeles pra ser comunitario, pues nació en Luisiana. Un acuerdo cada vez más habitual en este deporte.   

A golpe de talento y de eficacia McCalebb (20 tantos) sostenía a su equipo, muy conectado tras el paso de los vestuarios y Andersen, con la mira desviada hasta entonces, y el propio Rakocevic, se unieron para incomodar al Barça e ir reduciendo la diferencia.
Cuando empezaron a carburar Kaukenas y Lavrinovic y los azulgrana, a flojear en defensa, el Montepaschi se puso 73-66, a algo menos de cinco minutos del final y tras la cuarta personal de Ingles, desaparecido de la pista después de cometer las tres anteriores sobre Rakovevic y en sólo dos minutos. En menos Navarro resurgió con tres canastas seguidas en una noche en la que sólo acumulaba una. Los azulgrana volvieron a exhibirse como al principio como Ndong de machacador oficial, Huertas como conector universal y Eidson dispuesto a mejorar sus números e incluso le dio tiempo de marcarse un mate sobre la bocina. Por detrás Rakocevic resoplaba y McCalebb miraba fijamente al suelo. Al prinicipio y al final sólo hubo un encuentro, el de Xavi Pascual.  

BARCELONA 92 (24+16+23+29): Marcelinho (7), Navarro (8), Eidson (22), Lorbek (17) y Ndong (15) -quinteto inicial-, Sada (2), Vázquez (8), Wallace (7), Ingles (2) y Mickeal (4). MONTEPASCHI SIENA 75 (12+16+22+25): McCalebb (20), Kaukenas (10), Amadori (2), Stonerook, Andersen (12) -quinteto inicial-, K. Lavrinovic (13), Rakocevic (11), Moss (2), Carraretto, Ress (2), Zisis (3). Árbitros: G. Ziemblicki (POL), E. Viator (FRA), M. Vojinovic (SRB). Descalificaron a Mickeal y Moss (m.17). Incidencias: encuentro correspondiente a la cuarta jornada del Grupo D de la Euroliga 2011-2012 disputado en el Palau Blaugrana ante unos 5.500 espectadores.

domingo, 16 de octubre de 2011

Urtasun le saca los colores al Barça (81-75)

Navarro bota el balón ante Urtasun - EFE.

Un Barça irregular, con momentos excelentes e instantes pésimos, perdió su primer partido desde principios de mayo en el Palacio Municipal de los Deportes de San Pablo ante un Cajasol de autor, firmado por Joan Plaza, muy aplicado en defensa y directo en ataque, especialmente con un Txemi Urtasun estelar: 23 puntos y cinco rebotes e incordio eterno de Juan Carlos Navarro. Los azulgrana vieron rota su racha de 19 victorias consecutivas -incluyendo amistosos- y cedieron el liderato de la Liga ACB a Unicaja, precisamente el equipo que les había ganado por última vez.

Le faltó tiempo al conjunto de Xavi Pascual para solucionar el desaguisado y le sobró talento y descaro al Cajasol para ganar con todo merecimiento un partido en que llegó a tener 15 puntos de ventaja a 12 minutos. Supieron sobrevivir los locales a la tremenda reacción azulgrana, con Chuck Eidson (19 tantos) como base y Xavi Rabaseda como agitador. Ambos fueron los principales responsables de que la diferencia bajase a cuatro (a 2m 02s) en un encuentro que se había convertido en un intercambio de triples. Y que concluyó con un serial de tiros libres, de los que el Cajasol no falló ninguno y el Barça uno, y a propósito, de Marcelinho Huertas. Eidson metió el triple a falta de 5 segundos (79-75), pero era tarde y Luka Bogdanovic, fundamental en el tramo final como Urtasun, confirmó la derrota del campeón en un torneo que no había tenido nunca a un líder en solitario en la tercera jornada desde que se juegan los playoffs.  

Parcial inicial de 4-13

Permitir que el Barça lleve el partido a su terreno, hacia una lucha pura y dura por ver quién anota más, es una temeridad. Los azulgrana son un equipo diésel y si juegan como quieren son casi invencibles en Europa. Y así empezó el conjunto de Pascual, imperial con un parcial de 4-13, con dos triples de Navarro, el acierto de Lorbek y la fiabilidad de Eidson, capaz de alcanzar 11 puntos en el primer cuarto (22-25).

El Barça sacaba petróleo de los bloqueos y continuaciones, a pesar de que Ndong estuviese espeso y disperso, en una versión que no tenía nada que ver con la de su inicio de temporada, especialmente con el partido anterior ante el Asefa Estudiantes, que le coronó como MVP de la segunda jornada del torneo. Ndong tuvo el mismo problema que Lorbek y que Vázquez -tres mates en la primera parte, nada más salir se marcó un alley oop a asistencia de Sada-: Paul Davis. El pívot del Cajasol se ponía las botas rifándose a sus defensores y llegando al descanso (38-34) con 14 puntos. Los locales habían conseguido cambiar la inercia del encuentro forzando errores a su rival, empequeñecido por momentos, tan débil como para perder 11 pelotas en los dos primeros cuartos, 18 en total.

Dinámicas diferentes

Los azulgrana se quedaron secos, sin anotar casi cuatro minutos ante un Cajasol que, mientras el conjunto de Plaza jugaba las transiciones de maravilla y daba bola a todos, desde Guille Rubio a Urtasun pasando por Calloway, que anotó la última canasta de la primera parte sobre la bocina. Cuestión de confianza, la que le faltaba al conjunto de Xavi Pascual: Ndong acababa de fallar un mate y a Navarro se le había escurrido el balón de las manos. Pete Mickeal, que acabó con -6 de valoración, sigue falto de forma.

Y empanados continuaron los visitantes tras el paso por los vestuarios, ahogado por la defensa local perdió cuatro pelotas en cinco minutos. Y no había ningún jugador más cómodo en dicha circunstancia que Urtasun, incontenible, endemoniado e infalible con 11 puntos en un santiamén. Ésa era la cifra de tantos que los azulgrana llevaban desde el primer período (53-38 a los 26m 27s). Necesitaban los visitantes dar un golpe sobre la mesa y lo dio Ndong con un dos más uno y coincidiendo con la entrada en pista de Wallace y Rabaseda, dos currantes sin portadas.

Pascual sustituyó a Huertas por Navarro para que Eidson dirigiese a los azulgrana, que continuaron la remontada con un Ndong sobrado y La Bomba volvió a anotar un punto, otro triple -el tercero y último- desde el primer cuarto. Su equipo se puso 60-56 (a 7m 05s) tras un parcial de 0-10, pero entre Bogdanovic y Urtasun frustraron la reacción azulgrana. Al Barça de Pascual se le había olvidado qué es eso de perder. Mientras el técnico salía visiblemente enfadado el protagonista del partido, Urtasun, describía su felicidad: "Es una gozada jugar cuando viene tanta gente. Estoy contento y satisfecho de haber ayudado al equipo". Él, que tiene un hermano gemelo jugando en el Lucentum Alicante, Álex, le sacó los colores al Barça.

CAJASOL 81 (22+16+20+23): Calloway (5), Txemi Urtasun (23), Jasen (7), Guille Rubio (7) y Davis (16) -quinteto inicial-, Satoransky (3), Bogdanovic (11), English (7), Tepic (2) y Triguero. BARÇA 75 (25+9+12+29): Huertas (5), Navarro (9), Eidson (19), Lorbek (8) y Ndong (9) -quinteto inicial-, Sada (2), Vázquez (9), Wallace (6), Ingles, Rabaseda (8) y Mickeal. Árbitros: Antonio Conde, Vicente Bultó y Miguel Ángel Pérez Niz. Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga ACB, disputado en el Palacio de Deportes de San Pablo ante 6.800 espectadores.