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domingo, 13 de mayo de 2012

Printezis culmina una obra maestra de fe para coronar al Olympiacos como campeón de la Euroliga por segunda vez tras vencer a un CSKA incrédulo (61-62)

La plantilla del Olympiacos celebra su segunda Euroliga - Euroleague.


Blanco de prensa y aficionados y despreciado por Aíto y Chus Mateo, Giorgios Printezis (Atenas, 1985) se fue de Unicaja tras acordar su salida después que quedarse sin ficha. El pívot griego no cumplió con las expectativas por las que fue fichado poco antes de que Ndong se fuese al Barça. “[En Málaga] intenté dar el máximo cada día, pero, fue por lo que fuese, no pude mostrar su potencial”, se confesaba en una entrevista previa a la Final Four preguntaba por Jordi Prat de El 9 esportiu. Poco se imaginaba entonces Printezis que días después de esa conversación sería el héroe de un epílogo memorable e imborrable para la historia de la Euroliga y para el baloncesto en general. Quedaban 9'7 segundos y Siskauskas se plantó en la línea de tiros libres. Falló ambos y el propio Printezis se hizo con el rebote. Su compañero Spanoulis, escogido MVP de la Final Four, se la cedió para que se jugase el último tiro y él, valiente, tiró a una mano y la metió en el último suspiro. El protagonista se volvió loco como cualquiera que estuviese viendo la final, ya fuese de un equipo o del otro, o simplemente un seguidor de este deporte. La canasta de Printezis resultó la culminación de una  obra maestra de la fe, un premio a la tenacidad de un Olympiacos que llegó a Estambul como el equipo tapado y que doblegó a los dos planteles que mejores números atesoraban, al Barça en semifinales, y al CSKA de Moscú, en la final. Printezis coronó al conjunto de Ivkovic como campeón de la Euroliga por segunda vez en la historia después de remontar 19 puntos de desventaja en los últimos 12 minutos y vencer por 61-62 tras un parcial de... 8-28. 

El único triple de Shved había servido en bandeja el título a un CSKA (53-34) que se había escapado sin remedio en el segundo cuarto (el primero fue indigno con un parcial de 10-7) con la eclosión de Teodosic. El base serbio se había marcado tres triples seguidos y  Kirilenko, Lavrinovic y Krstic dominaban a placer bajo los aros. Tan mal lo estaba pasando el Olympiacos que sólo tres jugadores le había proporcionado puntos (Antic, Spanoulis y Papanikolaou, el mejor con 18 puntos y 3/3 en triples) y se tropezaba una y otra vez con los tiros libres. Sloukas falló el primero que lanzó y metió el segundo para convertirse en el cuarto jugador del conjunto de Ivkovic en anotar. Le siguió Printezis con la primera contra de su equipo y Mantzaris con un triple. Y Sloukas con un triple. Y, de nuevo Printezis. De ahí hasta un parcial de 0-14 que acercó al Olympiacos (53-48 a 7m 59s).

Papanikolaou, estelar 

El CSKA se quedó sin aliento, paralizado e incrédulo ante cuando estaba pasando y a pesar de contar con la plantilla más lujosa de Europa con diferencia se sintió sin recursos. Lamonica fue riguroso en un par de acciones de Teodosic y el conjunto ruso sólo fue capaz de anotar dos canastas más en juego, mientras su rival le seguía comiendo terreno sin pausa de la mano del hambriento Printezis. Ahí estaba para coger un rebote ofensivo, anotar y forzar el adicional. Como ahí estaba Papanikolaou para meter un triple y convertir un fallo de Spanoulis desde más allá de 6'75 en un rebote y una visita a la línea de tiros libres: 60-56 a 1m 36s. Papanikolaou es la futura estrella de un Olympiacos remozado este curso por las circunstancias y que ha tenido que reducir a la mitad su presupuesto (de 20 a 10 millones de euros), vender a dos estrellas como Papaloukas y Borousis, y apostar por dar carrete a jóvenes. 


El Barça, tercero

Con 27 años Printezis es uno de los veteranos y él fue quien puso el 60-58 con un reverso, quien cogió otro rebote tras un tiro errado por Teodosic y quien no pudo lanzar ante Khryapa. El propio Teodosic fue a la línea de tiros libres para meter el primero y fallar el segundo (61-58 a 19'6 s). A 10'1 Papanikolaou no falló desde los 4'60 y Spanoulis cometió falta sobre Siskaukas, al que le pudo la presión y erró los dos tiros. ¿El resto? La culminación de una obra maestra de fe a cargo de Printezis para engrandecer al baloncesto y castigar a un CSKA que lo vio todo demasiado fácil y todavía no se cree el desenlace final. El Olympiacos es campeón por segunda vez en su historia. La primera fue en Roma ante un Barça que en Estambul acabó el tercero tras imponerse por 69-74 al Panathinaikos, el que equipo que le había privado de su Final Four el año pasado. El mejor fue Huertas con 21 puntos y que ya llevaba once en el primer cuarto después de haber metido tres triples sin fallo. 

CSKA DE MOSCÚ 61 (10+24+19+8): Teodosic (15), Siskauskas (8), Kirilenko (12), Khryapa (3), Krstic (11) -quinteto inicial-, Kaun (2), Shved (3), Gordon (2), Voronov (-), Vorontsevich (-) y Lavrinovic (5). OLYMPIACOS 62 (7+13+20+22): Spanoulis (15), Mantzaris (3), Keselj (3), Dorsey (-) y Antic (7) -quinteto inicial-, Papanikolaou (18), Hines (-), Prinzetis (12), Sloukas (4), Law (-) y Papadopoulos (-). Árbitros: Luigi Lamonia (ITA), José Antonio Martín Bertran (ESP) y Tolga Sahin (TUR). Eliminaron por cinco faltas personales a Khryapa (min.36). Incidencias: Final de la Euroliga disputada en el Sinan Erzem Arena de Estambul ante 15.262 espectadores.

viernes, 11 de mayo de 2012

Un Barça peleado contra sí mismo y acribillado por Spanoulis se queda sin final en Estambul (68-64)


Spanoulis a punto de tirar ante Ndong - Euroleague. 


Ha perdido pelo, tiene una entrada importante, pero ha ganado en presencia y en acierto. Vassilis Spanoulis (Larissa, Grecia, 1982) es como el palomita en los juegos infantiles, el participante al que se le permite todo porque es el pequeño. El tirador tiene carta blanca en un Olympiacos debilitado en su presupuesto, pero grandioso en su esfuerzo que controló la semifinal ante un Barça peleado contra sí mismo, muy tímido e impreciso casi siempre. Casi siempre tembloroso, sobre todo en el caso de Huertas, Mickeal y Eidson, perdidos casi siempre, en un equipo que nunca tuvo el gobierno de la cita y sólo pudo optar a ser un superviviente. Lo que le dejó ser un Olympiacos aplicado en defensa, con un Dorsey que parecía tener un imán con los rebotes ofensivos, y un Mantzaris que inquietó a Navarro, mermado físicamente y máximo anotador pese a todo de su equipo con 18 puntos. Perdedores por 68-64 en un final ajustado en parte por unos árbitros quisquillosos con el Olympiacos, los azulgrana tendrán que conformarse con luchar por el tercer puesto con el Panathinaikos. Mientras que el conjunto de Ivkovic se vengó de la final perdida hace dos años en París y opositará, con todo merecimiento, por su segunda Euroliga contra el CSKA de Moscú. 

Rodeado de periodistas en la previa, Sada había dicho que el equipo estaba en el mejor momento de la temporada y que tenían que ir por esa línea, que jugar de otra forma en una final era una eliminación asegurada. Y el Barça se presentó como otro equipo, como un plantel blando en defensa y tan inocente que a cada ataque parecía descubrir que el 7 rival, ese tal Spanoulis, era muy bueno, cuando es algo que se sabe desde hace años y del que Sada habló maravillas durante ese canutazo con los periodistas. El tirador griego agrietaba cuanto quería a unos azulgrana que necesitaron casi cuatro minutos en anotar sus primeros puntos (8-2) y se recuperó con la aportación de Ndong, debilitado por un virus estomacal, y por su dominio en rebote, en especial el ofensivo. Las capturas hicieron que la sangría no fue mayor.  

Dorsey, con un imán

Spanoulis llevaba la batuta de un partido en el que el Barça no se sentía cómodo ni se reconocía, en el que no podía hacer nada más que intentar sobrevivir a su caraja. Lo hizo gracias a un Vázquez muy centrado y valiente y con un Navarro infalible por momentos que puso el 26-27 (a los 16m 35s), la que sería su única ventaja en un partido en el que fue siempre a remolque y en el que siempre se encontró a Spanoulis cuando se acercaba en el marcador. En ese momento Spanoulis se marcó un dos más uno ante Perovic, bastante entero pese a ser un actor de rango bastante inferior al secundario. Con un mate de Dorsey se llegó al descanso (33-29). Era el aviso del ex jugador del Caja Laboral de que iba a ser protagonista a partir de entonces. Vaya si lo fue.  

El regreso de los vestuarios resultó nefasto otra vez para los azulgrana, golpeados por Printezis, al que en Málaga se quitaron de en medio por bajo rendimiento, y a Dorsey, poco valorado en Vitoria (41-33 a los 22m 23s). Resistió como pudo el Barça con la única canasta de un Mickeal enfadado con sí mismo y el concurso de Vázquez, gigante, todo lo contrario que Eidson, irrelevante desde el inicio o Huertas, errático casi siempre, especialmente al final. El brasileño perdió un balón inocente al inicio del último cuatro, un regalo para Antic. Huertas lo remedió en la jugada siguiente, pero los azulgrana estuvieron más enteros con Sada en pista, que consiguió inquietar a Spanoulis y fue valiente en ataque. El base de Badalona fue quien acercó más a su equipo (56-55 a 6m 22s). Fue entonces cuando surgió Dorsey para capturar cualquier rebote ofensivos: de uno, por ejemplo, sacó Printezis un triple, con otro, Papanikolau, inmenso, se fue a la línea de personal. 

Navarro volvió a morder (63-61 a 1m 30s) y otra vez replicó Spanoulis con un triple. Los árbitros empezaron a ser más rigurosos con los contractos del Olympiacos y el Barça pudo jugar un final apretado por su pericia con los tiros libres. Pero Huertas falló un triple básico, Dorsey anotó un dos más uno y el resumen fue un mal tiro de tres desde muy lejos y con todo perdido, después de que Papanikolou fallase dos tiros libres con la tranquilidad de que todo estaba hecho, de que su equipo se había impuesto a un rival superior por nombres, pero muy inferior en el Sinan Erzem Arena de Estambul. 

OLYMPIACOS 68 (17+16+17+18): Spanoulis (21), Mantzaris (4), Keselj (-), Dorsey (8), Antic (4) -quinteto inicial-, Law (4), Printezis (14), Papanikolaou (9), Sloukas (2) y Hines (2). BARÇA 64 (11+18+18+17): Huertas (4), Navarro (18), Lorbek (9), N''Dong (10) -quinteto inicial-, Mickeal (4), Sada (6), Wallace (3), Vázquez (8), Ingles (-), Perovic (2). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Robert Lottermoser (GER) y Tolga Sahin (ITA). Eliminaron por cinco faltas personales a Law (min.38). Incidencias: Segunda semifinal de la Final a Cuatro de la Euroliga disputada en el Sinan Erzem Arena de Estambul ante 15.262 espectadores.

Shved frustra a un Panathinaikos alumbrado por Jasikevicius (66-64)




Tiene cara de soldado y el encanto de los líderes que no buscan serlo, sino que lo son por genética y carácter. Independientemente de sus años llenan al entrenador, enamoran al aficionado y desquician al rival. El sinónimo de un líder de Sarunas Jasikevicius (Kaunas, Lituania, 1976), que vive su segunda etapa en el Panathinaikos, al que retornó el curso pasado esta temporada y que a punto estuvo de llevarle con 36 años a base de un clínic gratuito de su dirección y de anotación. Jasikevicius alumbró a su equipo en todo momento, en un inicio sideral (15-29 en el primer cuarto), en un tercer partido de un partido ya igualado y en el último. El base lituanio anotó cinco puntos consecutivos y puso el 60-64 a favor del conjunto de Obradovic, que no volvió a anotar y vio cómo su rival, el CSKA de Moscú, le remontaba a pesar de fallar cuatro de los seis tiros libres y de la mano de Shved y la muñeca del impasible Teodosic, certero con una canasta a 38s ante el propio Jasikevicius, que falló una bandeja justo después. Diamantidis, desdibujado y con  se revolvió sobre sí mismo en vez de tirar y perdió la pelota en el último ataque de su equipo ante Siskauskas, que se vengó del equipo griego, vencedor en las finales de 2009 y 2011 entre ambos. El CSKA es el primer finalista de la Final Four de Estambul y se enfrentará al vencedor del Olympiacos- Barça.   

Obradovic sabía que para tener opciones ante un equipo tan poderoso como el CSKA tenía que tratar de perpetrar una defensa fabulosa y privar al contrario de los contraataques, el hábitat donde mejor se mueven. Y le salió de rechupete al principio al entrenador que atesora ocho Euroligas enrabietando a un conjunto ruso que se estrellaba ante la zona 2-3 de Obradovic y que necesitó hasta ocho tiros para anotar su primera canasta, obra de Siskauskas, mientras el Panathinaikos sacaba provecho en la pintura con acciones sencillas de Maric y después entre Jasikevicius y Batiste despegaron al actual campeón ante un CSKA perdido con un Kirilenko y a un Teodosic sin brújula ni tino. El base serbio era una marioneta ante Diamantidis, peleado con la puntería desde más allá de 6'75 (1/9). 

Fogonazo de Kirilenko

La defensa y Shved despertaron a un CSKA más reconocible en ataque, con un fogonazo de Kirilenko ante un Panathinaikos mudo, incapaz de anotar tan sólo un triple de Calathes y un tiro de dos de Batiste en todo el segundo cuarto (32-34). El encuentro se igualó, Kirilenko se exhi y el favorito resistió los nuevos amagos de despegue del Panathinaikos con la aportación de Batiste y de Panathinaikos, pero ahí aparecieron Shved y Teodosic con seis y cinco puntos, respectivamente, en el tramo final. No estuvieron acertados con los tiros libres y el conjunto de Obradovic pudo sacar partido si Batiste y, precisamente, no hubiesen fallado un par de bandejas. El CKSA acabó por cumplir su condición de favorito ante un Panathinaikos alumbrado por el eterno Jasikevicius, que opositaba por la que tenía que ser su quinta Euroliga con tres equipos diferentes. El genio deberá esperar.     

CSKA MOSCÚ 66 (15+17+19+15): Teodosic (12), Siskauskas (5), Kirilenko (17), Khryapa (3), Krstic (8) -quinteto inicial-, Kaun (2), Shved (15), Voronotsevich (-), Gordon (2), Lavrinovic (2) y Voronov (-). PANATHINAIKOS 64 (29+5+21+9): Diamantidis (10), Jasikevicius (19), Sato (3), Kaimakoglou (10) y Maric (6) -quinteto inicial- Batiste (11), Vougioukas (-), Perperoglou (-), Tsartsaris (-), Logan (2), Calathes (3). Árbitros: Carl Jungerbrand (FIN), José Antonio Martín Bertrán (ESP) y Sreten Radovic (CRO). Sin eliminados. Incidencias: Primera semifinal de la Final a Cuatro de la Euroliga disputada en el Sinan Erzem Arena de Estambul ante 15.262 espectadores.

martes, 27 de marzo de 2012

Navarro conduce al Barça a la Final Four de Estambul

Navarro supera a Lidnay.
¿Cómo sería un cuadro sobre Juan Carlos Navarro? Podría ser parecido, por ejemplo, a La Libertad guiando al pueblo de Eugène Delacroix. Aunque en vez de una bandera de Francia en la mano derecha y de un fusil en la izquierda el jugador podría llevar una pelota de baloncesto. No hay duda de que es el jugador que tiene más capacidad de la plantilla para cambiar el rumbo de un partido, de reunir fuerzas y talento para sacar de un buen entuerto a los azulgrana. Navarro volvió a lucirse en Rusia ante el Unics Kazan (56-67) con 21 puntos y sobre todo apareciendo cuando más le necesitaba el equipo. La Bomba sobresalió sobre todo en el primer cuarto, cuando el Barça se sostuvo en el marcador, y en el tercero, cuando acabó por concretar la remontada tras un segundo período nefasto en el que llegó a ceder por 10 puntos. El conjunto de Xavi Pascual supo cambiar su cara de la mano de su capitán, que le condujo a la Final Four de Estambul de la Euroliga, donde se enfrentará en semifinales al vencedor del cruce entre Montepaschi Siena y Olympiakos después de superar 3-0 al Unics Kazan.   

Sabe sufrir y reajustarse el Barça, que por más que pierda el hilo en algunos momentos suele reencontrarse. Sólo han perdido un partido los azulgrana en la Euroliga, el torneo en el que se han mostrado más regulares en un curso en el que se les escapó la Copa del Rey en casa. Una competición en la que, sobre todo en la final ante el Madrid, encontró a faltar a muchos jugadores. Algunas de esas piezas han sido intermitentes a lo largo de la temporada por unos y otros motivos y están reivindicándose en el tramo final, como es el caso de Wallace, que anotó sus cinco puntos en el último cuarto. O como Marcelinho Huertas, que llevaba unas semanas falto de chispa y de confianza y al que el encuentro de Kazan seguramente le venga de maravilla: se tranquilizó tras anotar una entrada de mérito y se creció definitivamente tras anotar un triple muy forzado ante Veremeenko después de haber fallado tres antes.  

El brasileño también se dejó sus nueve tantos para el epílogo de un partido que ya había cambiado Navarro, en el que Lorbek no tuvo puntería y supuso la reaparición de Ndong, y que los azulgrana supieron llevarse también desde la defensa, como la de Ingles a Domercant, imparable en los tres primeros cuartos, en contraste con el mejor en el segundo partido, Jawai, cargado de personales. Los visitantes sumaron tantas canastas de dos que de tres (10) y con un tiro desde más allá de 6'75 los azulgrana empezaron un parcial de 6-14 con el que sellaron su pase a Estambul. Un billete expedido por Navarro.

UNICS KAZAN 56 (19+11+11+11): Greer (5), McCarty (2), Domercant (19), Veremeenko (4), Jawai (6) -quinteto inicial-, Samoylenko (-), Lyday (12), Nachbar (2), Savrasenko (4) y Wilkinson (2). BARÇA 67: Huertas (9), Navarro (21), Ndong (8), Lorbek (7), Mickeal (3) -quinteto inicial-, Sada (4), Eidson (3), Perovic (-), Rabaseda (-), Wallace (6), Vázquez (6) y Ingles (-). 19-17, 11-15, 11-18, 11-21. Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Milivoje Jovcic (SER), Tolga Sahin (ITA). Eliminaron a Jawai (minuto 32). Incidentes: partido disputado en el Basket-Hall ante 5.000 espectadores.

jueves, 22 de marzo de 2012

Mickeal vuelve a liderar a un Barça que está a un triunfo de la Final Four

Mickeal anotó 12 puntos ante el Unics Zakan - Àlex Caparrós - FCB.

Entre dos equipos que defienden de maravilla, entre los dos mejores del torneo en dicho aspecto, salió un partido de canasta a canasta. Un encuentro tremendamente competido y muy largo que desequilibró Pete Mickeal, imperturbable para recuperar un balón básico y meter en los últimos ocho segundos dos de los diez tiros libres que lanzó y metió (23/25 el equipo). El estadounidense (12 puntos y cuatro recuperaciones) está siendo el jugador de la serie de cuartos de final y colocó al Barça, vencedor por 66-63 ante el Unics Kazan, a un triunfo de la Final Four de Estambul. Los azulgrana podrían formalizar el martes, y a domicilio, su presencia entre los cuatro mejores de la Euroliga.

No falló Mickeal desde la línea de personal y Domercant, el líder perdido de los visitantes, trató de forzar la prórroga con un triple desde muy lejos y a una mano que tampoco entró como sus tres intentos anteriores. El Unics Kazan había competido al límite por su superioridad en rebotes (27-36), en los porcentajes de tiro y por la entereza de Nachbar y sobre todo de Jawai (21 puntos), que brillaron uno en cada parte. El tirador, volviendo loco a los exteriores y el pívot, acampando literalmente en la zona. Los azulgrana supieron sufrir y jugar mejor el epílogo tranquilizados por Mickeal y los apuntes de Wallace, Huertas -excelente en el tercer cuarto, como Ndong-, Perovic y Navarro, máximo anotador local con 18 puntos. Cuatro menos que Lorbek, el mejor de una primera parte que concluyó con un marcador muy parejo (33-30).

Dos caminos muy diferentes

Un tanteo al que Barça y Unics Kazan habían llegado por camino muy distintos. Los azulgrana fueron de mucho a poco después de otro inicio explosivo (11-2 a los 4m 16s), pero se complicaron  la existencia tras un parcial de 8-19 en diez minutos exactos (19-23). Nachbar, que había suplido a un Domercant irrelevante, había cambiado la cara a los rusos, que llegaron a perder 18 pelotas por las cinco que recuperaron. Once recuperaciones y nueve pérdidas fue el balance del Barça, al que le sobra fondo de armario, pero que últimamente parece funcionar como el tiempo que hace en su ciudad estos días: tan pronto llueve como se despeja el cielo y sale con alegría el sol. Tan pronto sobresale como se encoge el plantel azulgrana, al que le está costando cuadrar un partido coral.

Así que hasta que el tercer cuarto no estuvo a punto de consumirse, pasado el minuto 27, no llegaron los primeros puntos del banquillo. Perovic rompió la estadística con su canasta e Ingles y Wallace -con un triple y una acción en la que giró sobre sí mismo- aportarían su granito de arena para que los suplentes sumasen 11 puntos. Aunque también es cierto que Pascual exprimió a los que salieron de inicio y menos Ndong -por problemas físicos- jugaron un poco menos o un poco más de 30 minutos.

BARÇA 66 (17+16+18+15): Huertas (3), Navarro (18), Mickeal (12), Lorbek (14) y Ndong (8) -quinteto inicial-,  Perovic (4), Wallace (5), Ingles (2), Sada (-), Rabaseda (-) y Vázquez (-). UNICS KAZAN 63 (13+17+18+15): Lyday (2), Samoylenko (3), Domercant (2), Veremeenko (5) y Jawai (21) -quinteto inicial-, Savrasenko (2), McCarty (5), Greer (7) y Nachbar (16). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Boris Ryzhyk (UKR) y Milija Vojinovic (SERB). Nachbar eliminado en el minuto 40. Incidencias: Segundo partido de los cuartos de final de la Euroliga disputado en el Palau Blagurana, ante 5.073 espectadores.

jueves, 1 de marzo de 2012

Raül López hace historia para el Bilbao Basket en la Euroliga y frustra al Madrid


En el relato de Raül López (Vic, 1980) hay muchas certezas y algunas dudas, la principal es saber qué nivel hubiera alcanzado si las lesiones no hubieran entorpecido su periplo en la NBA. De aquellos años data un vídeo en el que el jugador define qué es un base. Lo cuenta mientras juguetea con el balón: “La visión de juego, el dribbling, el bote o como se quiera llamar y el tiro pienso que es algo bastante importante en el juego”. Y justo después se confiesa como un enamorado de poder practicar el baloncesto y de hacerlo en equipo. Un discurso que Raül López llevó a la práctica en el Martín Carpena, donde escribió un nuevo capítulo de oro en la historia del Bilbao Basket clasificándole para los cuartos de final de la Euroliga, donde se enfrentará al CSKA de Moscú. El base resultó capital en la victoria ante Unicaja por 55-59 con nueve puntos y cuatro tiros libres sin fallo en el epílogo. Una actuación que encumbró a su equipo y frustró al club por el que fichó tras su paso por los Jazz en la Liga estadounidense, un Madrid obligado a superar al Montepaschi Siena a domicilio por más de 23 puntos si los bilbaínos ganaban y que se quedó corto en el reto (90-102). Un nuevo fracaso en Europa de un conjunto blanco que no levanta el torneo desde 1995 en Zaragoza, aunque también es cierto que ningún equipo quedaba eliminado del Top 16 con un balance de cuatro triunfos y derrotas -exacto balance que los clasificados- desde 2005. Montepaschi, por su parte, jugará contra Olympiacos, mientras que el miércoles ya se habían decidido los otros dos cruces: Barça-Unics Kazan y Panathinaikos-Maccabi.

Tenía el Bilbao Basket la sartén por el mango tras ganarle el average al Madrid en Miribilla en la cuarta jornada del grupo y también tras un triunfo agónico, sobre la bocina y ante el Montepaschi, en la penúltima jornada, cuando Raül López anotó la canasta de la victoria. Otra instantánea impagable para un club que se ha hecho un hueco en Europa tras dejar por el camino a otros tres equipos españoles, Unicaja, el propio Madrid y Caja Laboral, al que eliminó en la última jornada de la primera fase y gracias al triunfo del Fenerbahçe contra el Cantú. Un guión de película para la temporada de debut en la máxima competición continental del club.

Regalo de cumpleaños

Un premio o un regalo por adelantado para un Bilbao Basket que el 7 de marzo soplará las 12 velas de su aniversario y que está creciendo a pasos agigantados. Fundado por gente que había mamado el baloncesto con el Patronato o con el Caja Bilbao el equipo subió a LEB -actual LEB Oro- en su segundo año de vida y a ACB en el cuarto. Y en 2008 dio un gran salto de calidad eliminando en cuartos de Copa del Rey -la competición a la que ha faltado este año, lastrado por un inicio horrible de tres triunfos y cinco derrotas- al Barça de Ivanovic, cesado días después por unas explosivas declaraciones. Los azulgrana se vengarían en cuartos de dicha Liga. Quién sabe si se cruzarán en la Final Four de Estambul. 

Katsikaris ha conseguido perpetrar un grupo sin egos, plural y ambicioso, aunque con bajones tan notables como sus remontadas. Así, en su versión más positiva, compareció el Bilbao Basket en el Martín Carpena, engrasado por un Jackson que anotó su dos primeros triples y con un Hervelle presente en todos los sitios (9-15 a los 6m 16s). El problema para los visitantes fue que sólo anotarían nueve puntos más hasta el descanso (22-24), en lo que estaba siendo un intercambio de errores inocentes, como si los dos equipos estuviesen dormidos y sin fuerzas. Varios problemas atesoraba Unicaja, que no podía contar con Valters por una amigdalitis con fiebre ni con Darden, por una fractura en la falange proximal y Garbajosa (rotura de fibras en el gemelo interno de la pierna izquierda). Freeland (lumbalgia) y Sinanovic (contractura dorsal) jugaron mermados.

Peric y Zoric

A pesar de que le sobrasen las malas noticias y de contar sus partidos por derrotas en el Top 16, los malagueños compitieron hasta el final especialmente gracias al concurso de Peric (19 puntos y siete rebotes) y Zoric (11 tantos y 11 capturas). Ambos aprovechaban las fisuras del Bilbao Basket en un partido en el que su compañero Abrines disponía de carta blanca (3/10).

Un triple de Jackson impulsó a los visitantes (26-36 a los 25m 03s) y Banic empezó a carburar como sabe con la entrada de Raül López, hasta entonces casi inédito y que una de las primeras cosas que hizo fue perder una pelota. La réplica del base fue repartir dos asistencias en un momento. Aunque lo mejor lo tenía reservado para el final, cuando sus compañeros, caso de Roger Grimau, Blums y Mavroeidis, acertaron con canastas tan difíciles como fundamentales. El 51-50 a 2m 16s tras la última acción de Peric fue la última ventaja de Unicaja. A partir de entonces todos los puntos visitantes llevarían el sello de Raül: un triple, una asistencia para Banic y cuatro tiros libres sin error para el  guionista de otro capítulo para el Bilbao Basket. La cruz, el Madrid de Laso, que en aquella derrota en Miribilla se dejó la clasificación.

UNICAJA 55 (16+6+14+19): Rowland (6), Abrines (7), Peric (19), Lima (4) y Zoric (11) -quinteto inicial-, Sinanovic (0), Rodríguez (0), Freeland (8) y Payne (0). BILBAO BASKET 59 (15+9+18+17): Jackson (10), Blums (5), Mumbrú (6), Hervelle (2), Mavroeidis (8)- quinteto inicial-, Banic (10), Vasiliadis (5), Grimau (4) y Raül López (9). Árbitros: Ziemblicki (POL), Taurino (ITA) y Vyklicky (CZE). Eliminaron por cinco faltas personales a Hervelle, minuto 40. Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada de la segunda fase de la Euroliga disputado en el Palacio de los Deportes, José María Martín Carpena ante 3.000 espectadores.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Mickeal doblega al Maccabi (70-67) y el Barça se enfrentará al Unics Kazan en cuartos de final

Mickeal entra a canasta ante Smith - Euroleague.

“Buen trabajo, Pete”, le dijo Xavi Pascual en el vestuario con las cámaras de Esport 3 presentes y durante el discurso del entrenador tras el partido. Un elogio bien merecido para Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, EE UU, 1978), el mejor azulgrana con diferencia ante el Maccabi en los momentos con más dificultades del equipo, precisamente el inicio y el final. Como consiguen los buenos escritos Mickeal empezó y acabó el partido con una actuación redonda, 20 puntos en total, que permitieron al Barça despedirse del Top16 con seis victorias en tantos partidos tras vencer por 70-67. En el epílogo el alero estadounidense metió los últimos dos puntos, de tiro libre, mientras Pnini fallaba el triple que hubiese forzado la prórroga en un partido sin pan que repartir. Los azulgrana se enfrentarán en cuartos de final finalmente al Unics Kazan, perdedor ante el Panathinaikos por 63-68. 

Con el primer puesto de grupo asegurado y con el rival en cuartos de final adjudicado, los azulgrana  jugaban por contrato y amor propio. En la misma situación estaba Maccabi, que antes de empezar el partido ya sabía que deberá medirse al Panathinaikos. Quizás por esa falta de tensión competitiva ambos equipos acumularon varios fallos de concentración, en especial los locales que empezaron muy blanditos y concedieron 18 pérdidas, 11 en la primera parte. Justo el número de puntos que aportó Mickeal en un primer cuarto en el que los azulgrana empezaron 0-6, que llegaron a dominar por 150 y que acabaron 19-21. En esos tres parciales Mickeal tuvo un competidor mayúsculo, Hendrix, ex jugador del CB Granada, que se mostraba a sus anchas en la pinturas y al que nadie podía parar y alcanzó el descanso (34-33) con 21 puntos. Navarro, de baja por la fascitis plantar, fue un espectador de lujo. Y a Lorbek le costó mucho arrancar. 

“Más carácter”

Salió con más garra -“y más carácter” les diría a sus jugadores en el vestuario tras el partido- el Barça en la segunda parte, en la que Pascual dio minutos a Josep Pérez por Huertas, aunque nada más salir el joven base tuvo volver al banquillo porque tocaba el tiempo muerto de rigor de la televisión. Era el ecuador de un tercer cuarto en el que Perovic acaparaba los focos, muy suelto y con Hendrix sin puntería y eran Langford y Pnini, ante una nueva actuación decepcionante de Schortsanitis, quienes lideraban a un Maccabi que llegó a ceder por 13 puntos (57-44 a 8m 32s), acribillado a triples, tres en apenas tres minutos, de Mickeal, Rabaseda y Wallace, falto de momentos dulces últimamente.

Pnini, Ohayon y Langford de nuevo replicaban por los visitantes, mientras que los locales consigueron mantenerse por delante por el concurso de Wallace y Mickeal, que se hizo con un buen rebote ofensivo para asistir a Huertas, que anotó el triple después de que el conjunto de David Blatt se hubiese acercado 64-62 tras un parcial de 7-18. De ahí al final: muchos fallos como una entrada del propio Huertas o unos pasos de Baby Shaq y aciertos, como el de Ohyaon, que a 6'5 segundos anotó solo mientras los azulgrana defendían la línea de 6'75. Pnini cometió personal sobre Mickeal, que sentenció el partido y permitió a su equipo acabar el Top 16 con plena de victorias. En tres semanas le esperará el Unics Kazan. “Un equipo muy bueno, completo y muy competitivo”, comentó Ndong. “Defienden muy bien”, reflexionó Sada, “pero se les puede correr y en la posición de 4 les falta un anotador”.

BARÇA 70: Marcelinho Huertas (10), Perovic (9), Ingles (8), Lorbek (4) y Mickeal (20) –quinteto inicial–,  Sada, Vázquez (3), Wallace (8), Ndong (2), Rabaseda (6) y Josep Pérez. MACCABI 67: Hendrix (24), Smith (6), Eliyahu, Ohayon (9) y Langford (15) –quinteto inicial–, Papaloukas, Blu, Mallet, Pnini (9), Burstein, Scheyer y Schortsanitis (4). Árbitres: Ankarali, Jovcic y Sahin. Asistencia: 4.624 espectadores en el Palau Blaugrana.  

jueves, 2 de febrero de 2012

Lorbek y Navarro se conjuran para vencer al Kalgiris (94-80)

Lorbek volvió a ser decisivo con 19 puntos - Euroleague.
Señalado por Xavi Pascual como un partido clave para el devenir en el torneo, el Barça sacó agallas para cumplir con su cometido y superar a un Kangiris Kaunas juguetón que le tuvo contra las cuerdas hasta el último cuarto (94-80). Un período muy bien jugado por los azulgrana (31-21), que alcanzaron su mejor anotación de la temporada en la Euroliga y consolidan su liderato en solitario del grupo H del Top 16, donde el Bennet Cantú superó al Maccabi Tel Aviv por 82-74.

Es posible que esa victoria en Israel marcase el punto de inflexión que necesitaba el Barça, discutido las últimas semanas por la falta de puntería. Entonces, en La Mano de Elías, y ahora en el Palau el mejor fue Lorbek, que contra el Zalgiris Kaunas sumó un punto más, 19, además de capturar cinco rebotes en un partido que supuso el retorno a las pistas de Navarro, ausente ante el UCAM Murcia por haberse resentido de su fascitis plantar. La Bomba (16) debe encontrar la forma, pero como es un mago le sobra chistera. Como el canastón que se marcó sobre la bocina justo antes del descanso (42-43), como punto final de una primera parte muy bien iniciada por los azulgrana, que después de escaparse por 28-18 gracias a la dirección melódica de Huertas, el ruido de los mates Vázquez y el encanto de Navarro se alejó del aro, intentanto una y otra vez anotar de tres sin suerte y sólo le faltó aplaudir las acciones de Weems y Javtokas, y los triples de Delininkaitis. El primero parecía una culebra de lo escurridizo que era, mientras que el segundo, con pasado en la Liga ACB tras su paso por Valencia, era un imán bajo el aro y le bailaba tanto a Vázquez como a Ndong, que ha visto reducidos notablemente sus minutos. 

Surge Eidson

La réplica del Zagiris Kaunas estuvo a la altura del bajón azulgrana, acribillado por todas partes, también desde fuera del perímetro. Un triple de Jankunas concedió a los visitantes su mejor ventaja (36-41 a los 18m 27s), momento en el que Lorbek y Navarro se conjuraron para solucionar la papeleta. Lanzado en ataque, el problema para el Barça -y eso es noticia- era su falta de intensidad en defensa, la facilidad con la que concedía rebotes ofensivos a su rival, donde Rakovic, Javtokas y Weems hacían de las suyas y sostenían a su equipo. Así fue hasta que Eidson dijo basta: una asistencia para hacer volar a Ndong para completar alley-hoop, un dos más uno y un triple. Al ex jugador del Maccabi se le añadió Huertas con otros dos triples, el propio Ndong y la pareja de la noche, Lorbek y Navarro. Mickeal, en su regreso después de pasar unos días pegado a la cama por una gripe, acabó de redondear un resultado fantástico para su equipo.   

BARÇA 94 (23+19+21+31): Huertas (14), Eidson (8), Ingles (5), Lorbek (19), Perovic (1) -quinteto inicial-, Vázquez (11), Wallace (5), Navarro (16), Sada, Mickeal (11) y Ndong (4). ZALGIRIS KAUNAS 80 (18+25+16+21): Kalnietis (9), Lipkevicius, Weems (17), Jankunas (12), Javtokas (13) -cinco inicial-, Klimavicius, Salenga (-), Rakovic (12), Collins (6), Delininkaitis (11) y Kuzminskas. Árbitros: Cerebuch (ITA), Sahin (ITA) y Javor (SLO). Sin eliminados. Incidencias: Asistieron al encuentro 3.565 espectadores en partido correspondiente a la tercera jornada del ''Top 16'', grupo H, disputado en el Palau Blaugrana.

jueves, 26 de enero de 2012

Lorbek ilumina al Barça ante el Maccabi (57-71)



En tiempos de escasez de puntos, el Barça sigue sin descuidar su defensa, rara vez desconectada, y acaba por solventar sus encuentros por madurez y sangre fría. Como le sucedió en La Mano de Elías, una pista pasional a la que acabó por silenciar con su melodía final. Una obra marcada por  Erazem Lorbek, un pianista que juega en el parqué. Autor de 18 puntos, el ala-pívot esloveno inició el parcial de 6-22 de los últimos cinco minutos con los que el Barça remontó el partido para vencer por quinta vez consecutiva -y tercera a domicilio- al Maccabi Tel Aviv por 57-71. Tras las primeras dos jornadas del Top 16 los azulgrana lideran en solitario el grupo H, donde el Bennet Cantú de Basile ganó 79-78 al Zalgiris Kaunas con un tiro libres de Shermadini y después de que Popovic fallase un triple sobre la bocina.

En Israel no hubo un desenlace tan dramático como en Italia, por más que el partido llegase a su tramo final con un marcador apretado y minúsculo, gruto de dos equipos irregulares que casi nunca se habían puesto de de acuerdo para dar lo mejor de sí al mismo tiempo. Así que se veían parciales más o menos generosos para uno y desastrosos para el otro. Empezó a desesperarse Xavi Pascual, mientras David Blatt aprobaba el buen hacer de sus pupilos, con Demond Mallet, ex jugador de la Penya, y Landford como jugadores volcánicos ante un Barça perdido en su tiro exterior y solvente en la pintura con Lorbek y Vázquez, que este curso tiene un papel testimonial y que ante el Maccabi resultó determinante (14 puntos y siete rebotes) y fue uno de los defensores que incordió a Schortsanitis, Baby Shaq, la promesa eterna (1/6, cuatro puntos).

El doctorado de Ingles

Los azulgrana encontraron lo que tanto habían buscado en menos de un minuto: hallaron dos triples seguidos de Navarro, en su segundo partido tras recuperarse de la fascitis plantar, y de Wallace, que ahí zanjó su anotación. Más tieso estuvo Mickeal, incapaz de acertar en ninguno de sus seis intentos. Por suerte para el Barça Sada estaba a por todas y voló para completar un alley-hoop servido por La Bomba, un momento bien delicado de los locales y bueno para los visitantes, lanzados por una flecha como Ingles (19 puntos y nueve rebotes). El australiano se ha doctorado en ausencia de Navarro y sigue, de momento, a ese nivel tras el retorno del capitán (29-29 al descanso).  

Ingles siguió haciendo de las suyas en el tercer cuarto, mientras Mallet se quedaba seco -sólo anotaría un punto en la segunda parte-, Hendrix empezaba a carburar y Eidson, en su regreso a La Mano de Elías, anotaba por fin una canasta. El trabajo del ex jugador del Maccabi fue más el de cartero que el de anotador y se entendió como nadie con Vázquez, recuperado para la causa en un partido discreto de Blu, que sólo anotó de tiros libres. Precisamente en los tiros de la línea de personal estaba y sigue estando uno de las principales carencias de los azulgrana, que alcanzaron el descanso con sólo dos lanzados. Después, en su maravilloso epílogo, con Lorbek e Ingles en estado de gracia y con Huertas aportando sus únicos cinco puntos igualó dicha estadística (14/16 por 17/20). 

En el momento de la verdad no se inquietaron los azulgrana ni por el concierto de silbidos y palabras de La Mano de Elías. El Maccabi enloqueció con ataques mal finalizados y el Barça tuvo un final tranquilo y con Navarro en el banquillo. No se le puede exigir tanto después de un mes parado y más tras el gran desgaste que tuvo ante el CAI Zaragoza, donde fue fundamental en un apurado triunfo que dejó a los maños sin  Copa del Rey.     

jueves, 19 de enero de 2012

Acelerón final para vencer a un incómodo Cantú en la vuelta de Basile al Palau (65-60)


A falta de puntos y de su líder, el Barça está resolviendo los partidos por amor propio y espíritu competitivo. Por fe y coraje, por sacar agallas en el momento. Los azulgrana han perdido frescura y soltura en ataque y ante el Cantú sólo seis de sus jugadores anotaron algún punto. Para su suerte el trío Perovic, Lorbek y Eidson resolvió el estreno en el Top 16 con un triunfo por 65-60, en un partido que se había puesto muy cuesta arriba y en una jornada emotiva por el regreso de Gianluca Basile al Palau Blaugrana. 

Agradecida por su carisma, profesionalidad y rendimiento, la grada aplaudió con el corazón a Baso, al que el club le hizo un homenaje por su trayectoria como azulgrana y por ser el extranjero que más partidos ha jugado con el equipo. Navarro, todavía convaleciente de una fascitis plantar, le entregó una camiseta con su apellido, el número que llevó (el 5) y las firmas de la plantilla. Basile pudo contener las lágrimas y contener los nervios y, haciendo honor a su temple, empezó enchufado el encuentro. Todo el contrario que sus ex compañeros, tan idos que parecían haber sido ellos los que acababan de recibir un sentido tributo. Tan desacertados empezaron los azulgrana que fallaron los primeros ocho lanzamientos, en contraste con la efectividad de un Cantú fresco en el que brillaba otro ex azulgrana, Marconato, con su clásico tiro desde media distancia (0-8).

La explosión de Ingles

Atascados y desorientados, los azulgrana tuvieron que picar mucha piedra para anotar su primera canasta, obra de Mickeal, el mejor en San Sebastián y que esta vez no destacó en un equipo empequeñecido y casi siempre a remolque ante un conjunto italiano plagado de tiradores que explotaba el juego interior, teóricamente su punto débil ante un Barça con Ndong, Vázquez, Lorbek y Perovic. El problema fue que de los dos primeros apenas hubo noticias y se quedaron sin sumar ni un punto.

Los azulgrana encontraron muelle y fuelle en su director titular, Huertas, que más que dirigir anotó dos triples sin fallo en un equipo irreconocible que sólo acumuló nueve asistencias, de las cuales cinco fueron de Eidson, el hombre para todo de la plantilla. Ingles, por su parte, volvió a bordarlo por instantes: el australiano se está especializando en aparecer en los momentos más peliagudos (21-18 a los 11m 15s). Pero de nuevo se quedó mudo el Barça con un parcial de 0-8, aunque llegaría entero al descanso con un 28-30.

La versatilidad de Eidson

Siguió en sus trece el Cantú y encadenó dos triples consecutivos para volver a distanciarse en el ecuador del tercer cuarto (34-39). Lorbek, que había necesitaba seis tiros para meter una canasta, celebró juntando los dientes su triple, señal que no estaba nada cómodo. Eidson, al que le pitaron una técnica muy quisquillosa, también dio un paso adelante, acompañado de Ingles y Huertas para poner otra vez por delante al Barça (52-51) a 7m 22s. El final fue azulgrana, con Perovic atento al rebote ofensivo, Lorbek mostrando su elegancia y Eidson, su versatilidad. El ex jugador del Maccabi se dio un buen coscorrón tras meter un mate a una mano, la última acción de un encuentro del que Basile se despidió aplaudiendo a esa afición que tanto le quiere. Normalmente la regla no falla: quien se da a querer recibe el cariño merecido.      

BARÇA 65 (15+13+21+16): Huertas (11), Mickeal (8), Eidson (15), Lorbek (13), Ndong –quinteto inicial–, Wallace (-), Vázquez (-), Ingles (10), Sada, Rabaseda, Perovic (8). BENNET CANTÚ 60 (18+12+19+11): Micov (13), Marconato (9), Basile (13), Leunen (3), Cinciarini (2) –quinteto inicial–, Mazzarino (1), Diviach, Gianella (2), Shermadini (9), Brunner (4) y Markoishvili (4). Árbitros: Ziemblicki (POL), Vojinovic (SRB) y Koromilas (GRE). Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada del grupo H del TOP16 de la Euroliga disputado en el Palau Blaugrana ante 4.829 espectadores.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Vendaval azulgrana en la vuelta de Lakovic al Palau (79-50)

Sada avanza ante la oposición de Lakovic -EFE.
Si Barcelona decidiese presentarse en un futuro para volver a ser sede de los Juegos Olímpicos bien harían los responsables del vídeo promocional en contactar con Jaka Lakovic, un enamorado de la capital catalana y de Catalunya después de jugar en el Barça cinco temporadas. El esloveno, además, conquistó al Palau, sabedor que fue un buen chico que no generó conflictos. Lakovic tuvo un papel relevante con Dusko Ivanovic -sobre todo tras la marcha de Juan Carlos Navarro a la NBA-, mientras que Xavi Pascual lo vio más como revulsivo. El público y el club, que le dio un trofeo por su trayectoria azulgrana, estuvieron cariñosos con  Lakovic, que como el Galatasaray, su nuevo equipo poco tuvo que decir ante el vendaval azulgrana. Tan fino estuvo el Barça que alcanzó el descanso con un 51-30 esclarecedor que despejaba las dudas generadas tras dos derrotas consecutivas. El  conjunto de Xavi Pascual acabó ganando por 79-50 para concluir la primera fase de la Euroliga y con Navarro, que estará de baja entre tres y cuatro semanas, como espectador de lujo.  

Lakovic se abrazó con sus ex “compañeros y amigos” y con los empleados del club en un día emotivo y difícil para él: “Llegando aquí con el autocar estaba muy nervioso. Toda la experiencia no ayuda en estas circunstancias”. El jugador se quedó en tres puntos y otras tantas asistencias y no tardó en recibir un tapón de Lorbek, el mejor junto a Ndong. Pascual había dicho que con la ausencia de La Bomba los tiradores tenían que dar un paso adelante, pero lo mejor lo aportó la pareja interior titular (29 puntos y 11 rebotes).

La dirección de Huertas

Los azulgrana jugaron una primera parte casi perfecta con 10 asistencias -acabaron con 20-, rebañaron los rebotes en cancha propia y ajena y no dieron opción a un Galatasaray que antes de los primeros seis minutos perdía por 17-6. En los visitantes sólo había anotado Lucas, que no volvió a hacerlo hasta poco antes del descanso. Entonces Huertas dirigía con frescura y puntos a un Barça coral. Sólo Eidson se fue a los vestuarios sin anotar y tuvo que esperar hasta a falta de 4m 45s del final para lograrlo, justo después de un jugadón de Sada para Rabaseda, que necesita minutos y acciones así para coger confianza. La que le sobra este curso a Ndong o a Lorbek. Dos de los puntales de un equipo que llegó a tener más de 30 puntos de renta (77-45 a 3m 15s) gracias a una canasta de Ingles y que olvidó sus últimos percances. Ahora espera rivales para el Top16 y despedirá el 2011 en casa ante el Assignia Manresa.   

BARÇA 79 (23+28+17+11): Huertas (9), N'Dong (16), Eidson (5), Mickeal (7) y Lorbek (13) -quinteto inicial-, Vázquez (4), Sada (6), Wallace (5), Ingles (8), Rabaseda (4) y Perovic (2). GALATASARAY 50 (13+17+11+9): Shipp (-), Lakovic (3), Aldemir (5), Lucas (8) y Ozer (11) -quinteto inicial-, Koksal (2), Topaloglu (-), Shumpert (1), Açik (6), Andric (6), Sanli (4) y Arslan (4). Árbitros: Carl Jungreband (FIN), Spiros Gkontas (GRE), Tomas Trawicki (POL). Incidencias: Décima y última jornada de la primera fase de la Euroliga disputada en el Palau Blaugrana ante 3.446 espectadores. 

jueves, 15 de diciembre de 2011

El Barça se desploma en Siena (77-74)

Huertas se lamenta durante el partido - Euroleague.

Una de las pesadillas recurrentes de aquellos que viven de su voz es que se quedan mientras cantan, locutan o imparten una clase. Para un jugador de baloncesto un sueño maldito sería parecido a cuanto le sucedió en Siena al Barça, orgulloso de escaparse por 15 puntos (47-62) en el primer minuto del último cuarto con un triple de Eidson y frustrado, roto, por acabar viendo cómo Rakocevic remontaba el partido con tiros libres a tres segundos tras recibir una personal de Huertas y después de que a Navarro le pitasen una técnica por las protestas (77-74). Los azulgrana jugaron rematadamente mal los últimos minutos y fueron engullidos por el propio Rakocevic, Andersen y Aradori, pero sobre todo por sus propios errores, para acabar perdiendo su primer partido en la Euroliga del curso. Un traspiés que no impidió al Barça, vencedor en el Palau por 17 puntos, asegurarse la primera plaza del grupo D.

Es difícil de explicar cómo puede cambiar el rumbo de un partido de una manera tan drástica, cómo valorar que a Ndong se fuese eliminado por sacar una mano inocente o cómo Navarro, muy errático toda la noche, la doblase al contrario o como Huertas perdía la pelota ante Rakocevic. Montepaschi, motivado en un Palaestra ilusionado, hizo de tripas corazón ante un conjunto visitante sin fuelle, acierto ni defensa en la fase final. Nada que ver con su disposición hasta entonces, cuando había sido llevado en volandas por Eidson y sobre todo por Lorbek, que olvidó su rosco ante Unicaja con una gran actuación en Siena: 22 puntos (8/11 en tiros de dos y cinco rebotes para un 29 de valoración). El pívot esloveno llevaba ya seis tantos en el parcial inicial de 5-13. Parecía que el Barça iba a finiquitar rápido a un Montepaschi menor, debilitado por las bajas de McCalebb, Lavrinovic y Kaukenas.

Rakocevic sabe latín

Los locales reaccionaron con los triples de Zisis, infalible con sus tres primeros intentos, y por la velocidad de Rakocevic, que sigue sabiendo latín, y el Barça empezó a tener problemas para anotar, bien porque Vázquez se cargó de faltas rápido, bien porque Wallace no acertaba por los triples y bien, especialmente, porque no cerraba nada bien el rebote en cancha propia, para suerte de Aradori, capaz de marcarse un triple sobre la bocina al descanso (36-35). Ingles le superó con una desde el medio campo para acabar el tercer cuarto, cuando los azulgrana parecieron despegarse en el marcador con nueve puntos de Lorbek y los primeros de Navarro. La Bomba no acertó hasta su octava tentativa y acabó desquiciado (2/10) como el resto de sus compañeros. El que mejor definió el déficit del equipo fue Lorbek: “En un partido de este tipo no puedes de dejar de jugar con tu propio estilo”.

MONTEPASCHI SIENA 77 (23+13+11+30): Zisis (16), Moss (5), Rakocevic (21), Michelori (2) y Andersen (6) -quinteto inicial-, Ress (7), Aradori (20), Stonerook, Thorton y Carraretto. BARÇA 74  (20+15+24+15): Huertas (4), Navarro (8), Mickeal (9), Lorbek (22) y Perovic (5) -quinteto inicial-, Eidson (14), Wallace (3), Sada, Vázquez (2), Ndong (4) e Ingles (3). Árbitros: Belosevic (SRB), Lottermoser (GER), Viator (FRA). Eliminaron por cinco faltas personales a Ndon (min.40). Incidencias: Partido de la novena jornada de la primera fase de la Euroliga, disputado en el Palaestra de Siena.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Victoria de orgullo del Barça ante el Unics Kazan (63-50)

Eidson trata de anotar - EFE.

Está acostumbrado a gobernar sus partidos y a exigirse de principio a fin. El Barça es un equipo insaciable que también sabe navegar en arenas movedizas y gestiona como pocos las malas jornadas, como la que tuvo ante el Unics Kazan. Incluso Juan Carlos Navarro estaba descentrado y falló dos tiros libres seguidos, los dos primeros que falla en la Euroliga, y erró el triple siguiente. Entre una jugada, pero Ndong cogió el rebote ofensivo para doblar a Wallace, que sí anotó el triple. Del inquietante 44-43 en el último minuto del tercer cuarto se pasó a un 60-45 a falta de 2m 40s tras un parcial de 16-2. El Barça, que acabó venciendo por 63-50, no afinó excesivamente su puntería, pero estuvo soberbio en dos aspectos que fueron clave para que lograse su octava victoria en el torneo: el rebote ofensivo (18) y las recuperaciones (16), mientras que su incómodo rival sólo cogió seis capturas en ataque y también robó seis pelotas por las... 24 que perdió.    

Bloqueado, casi melancólico y cabizbajo anduvo el Barça la mitad del partido. En concreto, el segundo y el tercer cuarto, cuando se agobió de sí mismo y cedió ante los chispazos de tipos avispados como Greer, Veremeenko o Lyday. Los azulgrana no sabían descifrar a un rival incómodo que había conseguido llevar el partido al terreno que más le convenía (pocos puntos, posesiones largas o tiros mal seleccionados) y que había sobrevivido al recital inicio de Navarro y Lorbek (11-4) a fuerza de trabajo defensivo y coherencia en ataque. Tan poco carburaban los azulgrana que Xavi Pascual no pudo ser más elocuente en un tiempo muerto, cuando pidió a los suyos que fuesen más prácticos, que apostasen por el camino más recto: "Corremos para terminar dentro". La orden llegó justo antes de que el Unics Kazan se marcase un 0-7 de parcial y Greer pusiese a su equipo a un sólo punto y después de que el Barça se cansase de lanzar de tres -lo hizo hasta once veces en el segundo cuarto-.

Los azulgrana reaccionaron siguendo la advertencia de su entrenador y bajo la batuta de Huertas, recién nombrado jugador brasileño del año. Navarro y la pericia de Perovic, muy atento al rebote en cancha ajena, hicieron el resto y en un abrir y cerrar de ojos los azulgrana desmontaron al conjunto ruso. Un epílogo tranquilo en una cita difícil, el preludio antes de recibir el domingo a Unicaja, el último equipo que les ganó en el Palau, y de la visita a Siena al Montepaschi. De vencer en Italia los azulgrana se asegurarían el primer puesto del grupo.

BARÇA 63 (21+12+14+16): Huertas (8), Navarro (13), Perovic (7), Lorbek (11) y Mickeal (10) -quinteto inicial-, Sada, Vázquez (2), Wallace (3), Ingles (2), Ndong (2) y Eidson (5). UNICS KAZAN 50 (15+13+15+7): Lyday (12), Samoylenko (5), Veremeenko (6), Savrasenko (4) y Domercant (9) -quinteto inicial-, Pashutin, Greer (10), Gubanov (2), McCarty (0) y Jawai (2). Árbitro: Sasa Pukl (Eslovenia), Milija Vojinovic (Serbia), Elias Koromilas (Grecia). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada del grupo D de la Euroliga, disputado en el Palau Blaugrana ante 4.676 espectadores. 

jueves, 1 de diciembre de 2011

Sada maravilla ante un Asseco Prokom inexistente (45-76)


No escamita en esfuerzos el Barça, que dispone de un banquillo tan generoso que Xavi Pascual se permite rotar más o menos dependiendo de los casos. De baja Juan Carlos Navarro por una fascitis plantar era el día para darle más papel a Joe Ingles, el descartado en los últimos partido de Liga ACB. El australiano cumplió repartiendo cinco asistencias en el mejor partido del curso de Víctor Sada, muy suelto y certero en ataque, autor de 17 puntos (3/3 en triples) ante un Asseco Prokom inexistente desde el primer cuarto (14-14) y que sumó su séptima derrota en siete partidos (45-76). El balance inverso que atesoran los azulgrana, clasificados la jornada anterior para el Top 16.

El Barça un equipo incansable y voraz que trata de martillear lo máximo a sus rivales, pese a que de vez en cuando tenga algún momento de relax. En Polonia lo tuvo al inicio, cuando cedió su único parcial en contra (13-14), pero se puso las pilas para alcanzar los 10 puntos de margen al descanso (26-36) y ningunear al Asseco Prokom, el peor equipo del torneo, con un parcial de 4-23 en el tercer cuarto.

Lorbek, notable
 
Desentonaban Rabaseda, con un rol mínimo en su retorno al club, o Wallace, que volvió a pista después de haberse cargado con tres personales y volvió segundos después por sumar la cuarta. Su sustituto, Vázquez, sigue sin hacerse un hueco importante en el grupo este año. En parte por el gran rendimiento de Lorbek, otra vez notable con 15 puntos y 6 rebotes en un encuentro en que los azugrana capturaron hasta 43 rebotes, además de meter el 50% de triples (9/18) ante un rival minúsculo y únicamente reconocible por el color amarillo de su equipación. Resultó la cita de Sada, que sólo llevaba nueve puntos hasta ahora en la competición y que cuadró una actuación excelente. Es un exponente de compromiso, entrega y liderazgo. Y por un día se permitió ser un referente anotador.

ASSECO PROKOM 45 (14+12+4+15): Blassingame (4), Seweryn (10), Szczotka (5), Motiejunas (5) y Lapeta (7) -quinteto inicial-, Dmitriev (2), Zamojski (3), Hrycaniuk (2), Frasunkiewicz, Lafayette (7) y Klueber. BARÇA 76 (14+22+23+17): Huertas (5), Mickeal (8), Eidson (8), Lorbek (15) y Perovic (10) -quinteto inicial-, Sada (17), Wallace, Ingles (9), Vázquez (2), N'Dong (2) y Rabaseda. Árbitros: Fernando Rocha (BRA), Spirto Gkontas (GRE), Petri Mäntylä (FIN). Eliminaron por cinco personales a Szczotka (min.34) y Lapeta (min.36). Incidencias: Partido de la séptima jornada de la primera fase de la Euroliga disputado en el Gdynia Sports Arena ante 4.950 espectadores.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Navarro se convierte en el máximo anotador histórico de la Euroliga ante el Olimpija (72-46)

Navarro enseña la pelota del partido ante los aplausos de sus compañeros - EFE.

Pocos partidos tienen una trama tan lógica y un protagonista tan claro antes de comenzar. Un rival flojo, de terciopelo como el Union Olimpija Ljubljana no hacía presagiar una cita competida. El atractivo estaba en la historia, en que suponía una oportunidad fantástica para presenciar un récord grandioso únicamente a la altura de los genios. "Del genio del Palau", como rezaba una pancarta referida al mejor jugador azulgrana en los últimos años y quizás de su historia: Juan Carlos Navarro. Eidson le cedió la pelota y él, La Bomba para más señas, penetró con tranquilidad para convertirse en el máximo anotador histórico de la Euroliga (2.716 puntos) superando en un tanto a Marcus Brown. Discreto, Navarro levantó la mano izquierda, mientras recibía el cariño de sus compañeros y de su público, y el respeto de la organización del torneo, que como ya había anunciado paró el partido como si uno de los dos entrenadores hubiese pedido tiempo muerto. Los azulgrana ganaron al Olimpija por 72-46 y certificaron su clasificación matemática para el Top 16 en el inicio de la segunda vuelta de la primera fase.   

Recuperó el Barça la tensión y la concentración tras unos últimos encuentros resueltos a trompicones a pesar de haber alcanzado rentas generosas. Triunfos con el sello de Navarro, el jugador de referencia en Europa, donde defiende la camiseta del Barça desde los 13 años. Es un ejemplo de fidelidad poco común en estos tiempos, pues sólo se marchó un año y fue a la NBA para sacarse una espinita o cumplir un sueño. O ambas cosas. El club le ha renovado hasta el 2015 y cuando el jugador cuelgue las botas retirará el dorsal 11, un gesto que hizo con Epi, Jiménez, Solozábal y Dueñas. 

Sólo Danny Green

Sin lesiones de por medio hay La Bomba para mucho, mucho talento por disfrutar como ante el Olimpija, fundido ya con el 11-0 inicial en tres minutos y medio. Cinco acumuló Navarro, que se fue al banquillo con dos puntos más en el zurrón. Xavi Pascual le hizo entrar a la pista por Ingles a final del segundo cuarto y La Bomba metió un triple: el récord, a cuatro puntos. El resto el grupo, desde un Sada tan atlético como comprometido, pasando por un Mickeal en continua progresión, estaba a la altura ante un rival empequeñecido en el que sólo se había justificado Danny Green, del que tienen los derechos los Spurs de San Antonio (40-26 al descanso).

Espectador de lujo

Los azulgrana buscaban descaradamente que su capitán llegase a la marca. Navarro metió otra canasta. El récord, a dos puntos. Eidson tuvo el honor -y la elegancia- de darle una pelota histórica al líder del equipo. Las cámaras enfocaron a su mujer, Vanesa, que contuvo la emoción, mientras el Palau no escatimó en cánticos a favor del ídolo, al que Pascual, por un día, dejó descansar en el banquillo a partir de entonces. Así que disfrutó del espectáculo de los locales: Rabaseda ponía el coraje, Huertas y Wallace los triples y Vázquez, por fin, festejaba su primera canasta.

Una foto histórica

La diferencia llegó a ser de 31 puntos (62-31 al final del tercer cuarto). Todo estaba ya más que hecho, mientras Navarro esperaba otro momento especial, ése en el que recibió la pelota del partido y levantó su dedo índice con el obsequio ante varios fotógrafos. Al jugador, siempre incómodo ante las atenciones y los elogios, estaba nervioso por ser el reclamo de las fotos. Y tras cruzar el túnel de los vestuarios reconoció haber pasado nervios durante el partido: "Todo el mundo te lo dice por la calle, pero lo he logrado y qué mejor que aquí". La marca de máximo anotador de la Euroliga queda, de momento, en 2.176, uno más de los conseguidos por otra estrella como Marcus Brown.  

BARÇA 72 (23+17+23+9): Marcelinho (12), Navarro (14), Eidson (5), Perovic (12), Lorbek (4) -equipo inicial-, Vázquez (4), Wallace (5), Ingles (2), Ndong (2), Rabaseda y Mickeal (8). OLIMPIJA 46 (16+10+6+14): Capin (10), Salin (4), Green (10), Varda (3) y Markota -equipo inicial-, Rothbart (2), Blazic (4), Thompson (8), Woodsire (3), Muric (2) y Bertans. Árbitros: Ankarali (TUR), Rutesic (MNE) y Silva (POR). Eliminado por cinco personales: Green. Incidencias: partido correspondiente a la sexta jornada de la Euroliga, disputado en el Palau Blaugrana ante 4.455 espectadores. 

jueves, 17 de noviembre de 2011

El Barça gana al Galatasaray pese a su bajón final (66-70)

Wallace trata de superar a Ozer - EFE.

No es el Barça de Xavi Pascual un equipo dado a relajarse por lo conseguido ni a mirarse al ombligo, pero en Turquía se llevó un buen susto como en Valencia después de acumular otra ventaja más que holgada. En su visita al Galatasaray los azulgrana llegaron a tener una ventaja de 20 puntos en el tercer cuarto y las pasaron canutas en un tramo final lamentable, pues sólo anotaron 14 puntos en los últimos 15 minutos y seis tantos fueron a falta de dos minutos. A pesar de tan tremenda pájara el Barça ganó por 66-70 y continúa invicto en la presente Euroliga.

Como en la Fonteta los azulgrana tuvieron dos versiones muy diferentes. Empezaron nerviosos, tensos incluso, fallando varios tiros libres. E incluso así no perdieron comba gracias a los puntos de Juan Carlos Navarro, que con los 12 que anotó está a 14 de convertirse en el máximo anotador del torneo y suceder a Marcus Brown, y Marcelinho Huertas.

Tuvo que ser Mickeal quien dijo basta participando en el parcial de 10-33 del segundo cuarto (29-44 al descanso). Wallace, entonado desde más allá de 6'75, y Eidson fueron sus escuderos de lujo. Después surgieron de nuevo Lorbek y Navarro para colocar el 36-56. El público del Abdi Ipekçi Sports Hall no se imaginaba lo que vendría después, el tremendo bajón del Barça y la reacción del Galatasaray, liderado por Andric, al que se unió tarde el ex azulgrana Jaka Lakovic. El esloveno aportó sus únicos tres puntos en el epílogo: a 2m 18s puso el 60-64 y a once segundos, el 66-68 tras fallar su segundo tiro libre. Los azulgrana se hicieron con el rebote y Huertas sentenció desde la línea de personal. 

GALATASARAY 66 (19+10+19+18): Lakovic (3), Shipp (9), Lucas (8), Songaila (2), Aldemir (6) -quinteto inicial-, Andric (17), Açik (4), Özer (-), Arslan (8), Shumpert (7), Topaloglou y Pachulia (2). BARÇA 70 (19+25+17+9): Marcelinho Huertas (9), Navarro (12), Eidson (8), Lorbek (14) y Vázquez (3) -quinteto inicial-, Wallace (9), Sada (3), Mickeal (10), N'dong (2), Ingles (-) y Perovic. Árbitros: S. Pukl (ESL), R. Lottermoser (GER) y B. Shulga (UKR). Eliminado: Wallace (m.36). Incidencias: 11.300 espectadores asistieron al encuentro correspondiente a la quinta jornada del grupo D, disputado en el Abdi Ipekçi Sports Hall.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El Barça marca la pauta al Montepaschi (92-75)

McCalebb, defendido por Sada y Eidson - EFE.
El principio y el final es, estadísticamente, lo que más recuerdan los lectores de un artículo. Por eso suelen ser los párrafos más redondos, mejor escritos y con más gancho. Una fórmula que el Barça utilizó ante el Montepaschi Siena, al que marcó la pauta con un recital en el primer cuarto y al final del último. Ésos serán los instantes más recordados del partido junto con el invento del árbitro de castigar con dos descalificaciones un débil forcejeo y unos golpecitos pecho contra pecho de Mickeal y Moss. Con su victoria por 92-75 los azulgrana lideran en solitario el grupo D con cuatro victorias en tantos partidos.

Se prevía un partido igualado y parejo por el reportorio entre unos y otros, y resultó un dictado del Barça, que sorprendió con un 19-4 inicial: Ndong anulaba a Andersen en su retorno al Palau, Eidson era infalible, Lorbek se gustaba y Huertas, que repartió 9 asistencias, dirigía al equipo con solera. La que le faltaba al grupo de Pianigiani, tenso intentando buscar con los cambios en defensa -primero la individual y lluego a zonal-  su seña de identidad, para después soltar una obviedad en rueda de prensa: "No podemos empezar tan blandos".

Eidson, 22 puntos

Reaccionaron los visitantes con un parcial de 0-8 y volvieron a golpear los locales para cerrar el primer cuarto con cinco puntos seguidos de Eidson, la mejor carta de la noche (22 puntos) y se marchó al descanso bien tranquilo (40-28), a pesar de la irrupción de otro ex ACB, Rakocevic, que hasta hace poco no tenía equipo y se entrenaba con el Estrella Roja y que ya tiene un hueco en el Montepaschi. Un equipo en el que el principal actor sigue siendo McCalebb, un jugador grandioso pese a su escaso tallaje para el baloncesto (1'83). Fue una de las sensaciones del pasado Eurobásket de Lituania defendiendo los colores de Macedonia, el país que finalmente le tramitó los papeles pra ser comunitario, pues nació en Luisiana. Un acuerdo cada vez más habitual en este deporte.   

A golpe de talento y de eficacia McCalebb (20 tantos) sostenía a su equipo, muy conectado tras el paso de los vestuarios y Andersen, con la mira desviada hasta entonces, y el propio Rakocevic, se unieron para incomodar al Barça e ir reduciendo la diferencia.
Cuando empezaron a carburar Kaukenas y Lavrinovic y los azulgrana, a flojear en defensa, el Montepaschi se puso 73-66, a algo menos de cinco minutos del final y tras la cuarta personal de Ingles, desaparecido de la pista después de cometer las tres anteriores sobre Rakovevic y en sólo dos minutos. En menos Navarro resurgió con tres canastas seguidas en una noche en la que sólo acumulaba una. Los azulgrana volvieron a exhibirse como al principio como Ndong de machacador oficial, Huertas como conector universal y Eidson dispuesto a mejorar sus números e incluso le dio tiempo de marcarse un mate sobre la bocina. Por detrás Rakocevic resoplaba y McCalebb miraba fijamente al suelo. Al prinicipio y al final sólo hubo un encuentro, el de Xavi Pascual.  

BARCELONA 92 (24+16+23+29): Marcelinho (7), Navarro (8), Eidson (22), Lorbek (17) y Ndong (15) -quinteto inicial-, Sada (2), Vázquez (8), Wallace (7), Ingles (2) y Mickeal (4). MONTEPASCHI SIENA 75 (12+16+22+25): McCalebb (20), Kaukenas (10), Amadori (2), Stonerook, Andersen (12) -quinteto inicial-, K. Lavrinovic (13), Rakocevic (11), Moss (2), Carraretto, Ress (2), Zisis (3). Árbitros: G. Ziemblicki (POL), E. Viator (FRA), M. Vojinovic (SRB). Descalificaron a Mickeal y Moss (m.17). Incidencias: encuentro correspondiente a la cuarta jornada del Grupo D de la Euroliga 2011-2012 disputado en el Palau Blaugrana ante unos 5.500 espectadores.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Lorbek y Navarro se recrean en Kazan (65-93)

Lorbek fue, con 24 puntos, el mejor en Rusia - EFE.

No entiende el Barça de Xavi Pascual ni de rivales ni de momentos, sino que, por lo general, se toma cualquier partido como si fuese tan decisivo como una eliminatoria directa o el Top 16. Salvo el tropiezo en Sevilla ante el Cajasol, los azulgrana sólo acumulan triunfos desde la última jornada de la fase regular de la Liga ACB del año pasado y pese a cambiar varias de sus piezas siguen sin bajar el pistón. Rara vez no es el momento de Juan Carlos Navarro, al que el club quiere renovar hasta el 2015 -su contrato acaba en junio de 2013-, y sin duda Erazem Lorbek está viviendo su instante más dulce en el Barça, especialmente en la Euroliga. El ala-pívot esloveno fue el mejor con 24 puntos en la victoria a domicilio ante el Unics Zakan (65-93), en un encuentro que fue más duro por el largo viaje que por el corto recorrido de un equipo local que aguantó hasta el 30-32 a tres minutos del descanso. Tiempo suficiente para que los azulgrana, lanzados por Navarro (19 puntos), cerrasen la primera parte con un parcial de 2-12.

Pero fue Lorbek quien más destacó en Kazan, donde continuó con sus fantásticas estadísticas en la presente Euroliga: presenta un 72% de efectividad en tiros de dos (18/25), un 83'3% en triples (5/6), 4 rebotes y 2'3 asistencias de media para un promedio de 20'7 de valoración. El esloveno simplemente es el más fiable de un equipo que se tapa los ojos para no ver el marcador y que suele mantener la ilusión por superarse a lo largo del partido. Sólo así se entiende cómo los azulgrana recuperaron varias pelotas en el inicio del último cuarto. El período en el que Mickeal se puso las botas para alcanzar los 16 puntos en 18 minutos y fallando un tiro de dos. Fue la jornada de la fiabilidad, pues Marcelinho Huertas sólo erró dos lanzamientos y repartió ocho asistencias en un Barça coral, bien completado por Eidson o Ndong que no encontró rival en cuanto dejó de anotar McCarty, al que en un principio Navarro no supo cómo contener.

UNICS KAZAN 65 (14+18+16+17): Samoylenko (2), McCarty (10), Jawai (7), Domercant (8) y Wilkinson (5) –quinteto inicial–, Lyday (14), Pashutin, Veremeenko (11), Greer (6), Savrasenko (2), Gubanov. BARÇA 93 (23+21+25+24): Huertas (10), Navarro (19), Perovic (3), Lorbek (24) y Eidson (5) –quinteto inicial–, Sada (2), Vázquez (3), Wallace, Ingles (6), Ndong (5), Rabaseda y Mickeal (16).