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sábado, 30 de noviembre de 2013

La aspiración de Papanikolaou

El alero griego y Nachbar dirigen a un Barça que responde al ridículo ante el Obradoiro derrotando al hasta ahora invicto Fenerbaçhe de Obradovic (94-81)

Papanikolaou, durante el partido. Foto: www.newsit.gr/
La sombra de Pete Mickeal es imborrable en el Palau. Por su entrega, coraje, talento y liderazgo, el alero de Rock Island es uno de los mejores extranjeros de la historia del club, quizás el más determinante desde la marcha de Bodiroga y seguro que el mejor extracomunitario tras Audie Norris. Mickeal cumplía un rol que todo equipo necesita, el de jugador que raza que aprieta los dientes, saca lo mejor de sí en los momentos más peliagudos y es capaz de agitar a sus compañeros, provocar que reaccionen y no se rindan.

domingo, 7 de abril de 2013

La omnipresencia de Sada

Inmenso, el base de Badalona saca de un gran entuerto a un Barça que vence en la prórroga a un Obradoiro excelente (81-86)

Wallace trata de evitar un mate de Mejri - ACB Photo / J. Marqués. 

Se le señala como un elemento clave para resolver la eliminatoria de cuartos de final ante Panathinaikos y reducir a un genio como Diamantidis. Víctor Sada (Badalona, 1984) asume esa responsabilidad como ha hecho y cumplido tantas otras veces ante titanes como Llull o Bo McCalebb, y llega al momento decisivo del curso en plena forma. Estando en todos los sitios. La omnipresencia es el gran valor de Sada, que parece tener muelles en los pies y piernas de acero, y que suma, por tanto, en muchos aspectos del juego, tanto en los que 

jueves, 21 de febrero de 2013

El Barça descose a un Fenerbahçe vencido al primer soplido (60-99)

Los azulgrana disfrutan de su segunda mayor victoria histórica en la Euroliga y lideran su grupo en solitario tras la derrota del Montepaschi en Tel Aviv


Mickeal supera a Peker - EFE. 

Después de sorprender a Europa liderando hasta la Final Four de París a un Partizán encantador, de bordarlo en el Montepaschi y llevar a Macedonia -tiene la doble nacionalidad- al cuarto puesto en el Eurobásket de Lituania Bo McCalebb (Nueva Orleans, EE UU, 1985) estampó su firma en un contrato generoso por tres años con el Fenerbahçe. Tenía la intención de dar un paso adelante en su carrera y ganar el principal trofeo continental. Un sueño lógico y completamente imposible si su nuevo equipo continúa  siendo el que peor defiende con diferencia: 721 puntos en ocho partidos del Top 16 para una media de 90'1 tantos recibidos. La desencantada afición de McCalebb y compañía ya había sufrido en el Ulker Sports Arena cómo el Caja Laboral alcanzaba los 97 puntos y el Montepaschi llegaba a 98. Ante un Barça inconformista ante cualquier marcador –al descanso, 18-50, la mayor diferencia en ese tramo de la historia de la competición– la cosa para el Fenerbahçe se quedó en 60-99. Un resultado que supone el segundo mejor tanteo en la Euroliga para los azulgrana que sólo superaron esa diferencia en 2005 (97-53 ante el Cibona) y pasan a liderar en solitario el grupo F tras el descalabro del Montepaschi en Tel Aviv (92-61). 

Los azulgrana -mejor ataque del Top 16 con 83'75 tantos por partido- apuraron hasta el final para llegar a los 100 puntos como habían conseguido ante los turcos en el Palau. En ambos encuentros sobresalió Tomic, el jugador más en forma durante la temporada. El pívot croata está siendo el más regular del equipo y el domingo había celebrado su 26º aniversario anotando la canasta de la victoria ante el Fuenlabrada tras  hacerse con un rebote ofensivo. Tomic repitió la picardía de la Copa del Rey de Vitoria, cuando tuvo la serenidad de levantar la vista y dársela a Lorbek, que no falló para forzar la segunda y definitiva prórroga ante el Madrid en cuartos.

Mickeal, perfecto

Errático y convertido en un grupo que colecciona estrellas que no encajan entre sí trampea el Fenerbahçe, que sólo compitió tres minutos. El 6-6 fue el inicio de un fin patético de los locales, siempre desbordados. Primero por un Lorbek infalible al que se añadió Navarro, capaz de anotar tres triples en el primer cuarto. Tomic era una hormiguita que no dejaba de sumar y Mickeal resultó una apisonadora perfecta (17 puntos, 7/7), sobre todo en el tercer período, cuando sumó 13 tantos ante un rival descosido por todas partes en el que sólo McCalebb y Bogdanovic aprobaban. Sato (1/6) era peor que una escopeta de feria, como Savas (0/8), Batiste (0/4) o Andersen (1/4).

Los azulgrana, que cogieron 49 rebotes por los 32 de un Fenerbaçhe que sólo cometió cuatro personales en la primera parte, sólo se despistaron tras alcanzar los 43 puntos de diferencia en una acción de Ingles (41-84 a 6m 48s). Karaman anotó de carrerilla y Jasikevicius replicó. El base lituano disfrutó como Huertas, autor de 14 puntos y de un 2/2 en triples por el 10/21 de un conjunto azulgrana en el que Xavi Pascual aprovechó para hacer las máximas rotaciones posibles, desde los diez minutos de Todorovic a los 23 de Tomic.

FENERBAHÇE 60 (13+6+21+20): McCalebb (17), Sato (2), Bogdanovic (18), Andersen (2) y Oguz (1) -quinteto inicial-, Omer (2), Baris, Tripkovic, Peker (9), Batiste, Karaman (7) y Preldzic (2). BARÇA 99 (23+27+26+23): Sada (4), Navarro (13), Mickeal (17), Lorbek (9) y Tomic (14) -quinteto inicial-,  Huertas (14), Jasikevicius (6), Ingles (13), Todorovic (4), Jawai (3), Wallace y Rabaseda (2).

viernes, 28 de diciembre de 2012

Un soliloquio contra las dudas

Un Barça sin fisuras rompe su mala racha con un estreno mayúsculo en el Top 16 ante el Fenerbahçe (100-78)

Navarro indica una jugada durante el partido - FCB. 
Los puntos de inflexión sólo adquieren cuerpo a lo largo del tiempo. Lo demás pueden ser reacciones puntuales. Los próximos partidos darán forma o no al soliloquio de un Barça sin fisuras en su estreno en el Top 16 de la Euroliga ante un Fenerbahçe al que redujo a muy poco desde la explosión de Lorbek a los arrebatos de Sada, genial para minimizar a McCalebb, un torbellino que en el Palau tuvo la fuerza de un soplido. Los azulgrana tuvieron la respuesta adecuada (100-78) para romper una racha de cuatro derrotas consecutivas y coger confianza antes de su cita ante el Madrid, decisiva en su camino para clasificarse para la Copa del Rey. 

Funcionó como un reloj el Barça, que casi siempre supo circular el balón con criterio                 –repartió hasta 23 asistencias– y hacer tambalear a un rival con una nómina de estrellas que no tuvieron ni una chispa de lucidez, como el propio McCalebb y Andersen, igual de negados por sus defensores. En el caso del pívot australiano le tocó bregar, por ejemplo, con Tomic, otra vez fabuloso (12 puntos y 11 rebotes) pese a un primer cuarto en el que se cargó de faltas, y Jawai, intimidador tras su lesión. Los azulgrana necesitan su contundencia y la frescura que volvió a tener Huertas en un equipo en el que seis jugadores alcanzaron como mínimo los diez puntos y que funcionó con Navarro poco fino, con Navarro entonado y con Navarro sentado en el banquillo en el último cuarto. No hubo dependencia del capitán. 

Sólo Bogdanovic, pretendido por el Barça en verano, y Batiste se resistieron al comienzo arrollador de los locales, que sabían estrujar a un contrario sin más ideas que el juego anárquico (24-11 a los 8m 45s). Tan grande era la superioridad azulgrana que el conjunto de Xavi Pascual contabilizó seis asistencias y cuatro tapones en el período inicial. Y en el siguiente brilló la segunda unidad, con Jasikevicius desatado y Jawai matador. La entrada de Ermis por McCalebb mejoró algo a un Fenerbahçe que se fue al descanso con un marcador abultado (54-35) y que con los primeros –y únicos– puntos de Onan redujo la diferencia (83-67 a 7m 40s). La respuesta fue una bomba de Huertas y una asistencia sin mirar de Sada para Tomic que éste no desaprovechó. Sada replicaría con otro triple, un recurso que no le funciona al equipo este año, pues es el que peor porcentaje atesora en Liga ACB –apenas un 30%–. Ante el Fenerbahçe fue un recurso efectivo (8/14, 75%).     

BARÇA 100 (24+30+25+21): Sada (5), Navarro (14), Mickeal (12), Lorbek (12) y Tomic (12) –quinteto inicial-; Huertas (14), Jasikevicius (7), Todorovic (2), Wallace (6), Ingles (3), Jawai (10) y Rabaseda (3). FENERBAHÇE 78 (13+22+25+18): McCalebb (2), Sato (15), Bogdanovic (19), Batiste (13) y Andersen (2) –quinteto inicial-; Onan (5), Ermis (9), Savas (4) y Preldzic (9). Árbitros: Jovcic, Viator y Shulga.

jueves, 15 de diciembre de 2011

El Barça se desploma en Siena (77-74)

Huertas se lamenta durante el partido - Euroleague.

Una de las pesadillas recurrentes de aquellos que viven de su voz es que se quedan mientras cantan, locutan o imparten una clase. Para un jugador de baloncesto un sueño maldito sería parecido a cuanto le sucedió en Siena al Barça, orgulloso de escaparse por 15 puntos (47-62) en el primer minuto del último cuarto con un triple de Eidson y frustrado, roto, por acabar viendo cómo Rakocevic remontaba el partido con tiros libres a tres segundos tras recibir una personal de Huertas y después de que a Navarro le pitasen una técnica por las protestas (77-74). Los azulgrana jugaron rematadamente mal los últimos minutos y fueron engullidos por el propio Rakocevic, Andersen y Aradori, pero sobre todo por sus propios errores, para acabar perdiendo su primer partido en la Euroliga del curso. Un traspiés que no impidió al Barça, vencedor en el Palau por 17 puntos, asegurarse la primera plaza del grupo D.

Es difícil de explicar cómo puede cambiar el rumbo de un partido de una manera tan drástica, cómo valorar que a Ndong se fuese eliminado por sacar una mano inocente o cómo Navarro, muy errático toda la noche, la doblase al contrario o como Huertas perdía la pelota ante Rakocevic. Montepaschi, motivado en un Palaestra ilusionado, hizo de tripas corazón ante un conjunto visitante sin fuelle, acierto ni defensa en la fase final. Nada que ver con su disposición hasta entonces, cuando había sido llevado en volandas por Eidson y sobre todo por Lorbek, que olvidó su rosco ante Unicaja con una gran actuación en Siena: 22 puntos (8/11 en tiros de dos y cinco rebotes para un 29 de valoración). El pívot esloveno llevaba ya seis tantos en el parcial inicial de 5-13. Parecía que el Barça iba a finiquitar rápido a un Montepaschi menor, debilitado por las bajas de McCalebb, Lavrinovic y Kaukenas.

Rakocevic sabe latín

Los locales reaccionaron con los triples de Zisis, infalible con sus tres primeros intentos, y por la velocidad de Rakocevic, que sigue sabiendo latín, y el Barça empezó a tener problemas para anotar, bien porque Vázquez se cargó de faltas rápido, bien porque Wallace no acertaba por los triples y bien, especialmente, porque no cerraba nada bien el rebote en cancha propia, para suerte de Aradori, capaz de marcarse un triple sobre la bocina al descanso (36-35). Ingles le superó con una desde el medio campo para acabar el tercer cuarto, cuando los azulgrana parecieron despegarse en el marcador con nueve puntos de Lorbek y los primeros de Navarro. La Bomba no acertó hasta su octava tentativa y acabó desquiciado (2/10) como el resto de sus compañeros. El que mejor definió el déficit del equipo fue Lorbek: “En un partido de este tipo no puedes de dejar de jugar con tu propio estilo”.

MONTEPASCHI SIENA 77 (23+13+11+30): Zisis (16), Moss (5), Rakocevic (21), Michelori (2) y Andersen (6) -quinteto inicial-, Ress (7), Aradori (20), Stonerook, Thorton y Carraretto. BARÇA 74  (20+15+24+15): Huertas (4), Navarro (8), Mickeal (9), Lorbek (22) y Perovic (5) -quinteto inicial-, Eidson (14), Wallace (3), Sada, Vázquez (2), Ndong (4) e Ingles (3). Árbitros: Belosevic (SRB), Lottermoser (GER), Viator (FRA). Eliminaron por cinco faltas personales a Ndon (min.40). Incidencias: Partido de la novena jornada de la primera fase de la Euroliga, disputado en el Palaestra de Siena.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Navarro hace finalista a España y le concede una plaza para Londres ante una Macedonia grandiosa (92-80)

Navarro pega un salto para celebrar un triple - FIBA Europe.
Las oportunidades se crean, raramente se encuentran por el camino ni por casualidad. Juan Carlos Navarro nunca ha tenido miedo de cocinárselas asumiendo el último tiro o apareciendo en el momento más oportuno e incómodo. El caliente. Falle o acierte La Bomba no se esconde y si la puntería le acompaña es capaz de causar un estropicio como logró ante una grandiosa Macedonia, a la que anotó 35 puntos -19 de ellos en el tercer cuarto- y que sólo cedió en la recta final. Cuando el explosivo McCalebb se quedó solo ante tanto peligro, desde el propio Navarro pasando por Pau Pau Gasol (22 puntos y 17 rebotes). En un encuentro extraordinario España pudo celebrar su tercera final consecutiva en un Eurobásket venciendo por 92-80, con lo que igualó a la URSS y a Yugoslavia, y obtuvo una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres. El domingo contra Francia, que eliminó a Rusia (79-71), luchará por su segundo oro en el torneo.

Definitivamente Navarro camino hacia el MVP: está siendo imprescindible en los cruces, con 26 puntos ante Eslovenia y nueve más contra Macedonia. Su rendimiento ha ido creciendo con el paso de los días y jugará al último día en una forma óptima. El speaker del pabellón se cansó de pronunciar su nombre y el primer apellido en otro tercer período para enmarcar. La Bomba, ayudado por Pau, replicó a McCalebb y a Ilievsky, que parecían infalibles, para dar aire a España, que a la mínima que se despistaba -o aunque no lo hiciera- volvía a tener a su rival en el cogote. Porque Macedonia, que empezó el torneo con una derrota ante Montenegro, es un equipo consistente y descarado, por eso eliminó a la anfitriona en cuartos, por ejemplo, o se lo hizo pasar muy mal al grupo de Scariolo, reforzado con Calderón, quien finalmente pudo jugar.  

Primer triple de Ricky

Navarro, los hermanos Gasol y Rudy -con su única canasta, 0/5 triples- se repartieron los primeros puntos de España, agobiada por un rival que se sostenía pese a tener que reservar a efectivos cargados con faltas, caso de Damjan Stojanoski -uno de los gemelos, el otro es Vojdan- o Samardzirski. Pero sin ellos surgían Antic o McCalebb, siempre conectado, menos al principio, cuando supieron cómo frenarle Rudy y Llull, autor de un triplazo sobre la bocina al final del primer cuarto. A Pau también le costó arrancar, tanto que metió su primer tiro en el inicio del segundo cuarto, para que España acumulase diez puntos de ventaja (28-18). Renta que perdió encajando un parcial de 3-14, sin ideas ante la zona de Macedonia. Sólo hubo una buena noticia en ese lapsus: ver a Ricky Rubio meter un triple, el único que lleva en toda la competición. ¿Será un punto de inflexión para recuperar su confianza en el tiro contra Francia?

Calderón se precipitó en un pase y McCalebb, que se las sabe todas, no lo desaprovechó. Nacido en Nueva Orleans, fue nacionalizado macedonio en un par de días y aceptó antes incluso de ubicar sus fronteras: “Me siento macedonio, parte del país”. Ha sido un acuerdo perfecto para ambas parte: el jugador tiene el pasaporte europeo –ha jugado las últimos dos Final Four de la Euroliga con el Partizán de Belgrado y el Montepaschi Siena.

Excelente también era el rendimiento de Ilievski, que pasó sin excesiva repercusión por Barcelona y Vitoria: 44-45 al descanso. Después llegaría la explosión de Navarro, la ayuda inestimable de Pau, que con nueve rebotes ofensivos batió su marca con la selección, o Ibaka, imperial cuando tuvo que suplir a Pau en el primer cuarto e igual de efectivo después. Claver, San Emeterio y Sada no jugaron y Reyes disputó unos segundos. Apenas hubo descanso para los titulares. La Bomba jugó 36 minutos para anotar 35 puntos y conducir a España hacia la final. "No sé qué decir", dijo cuando le preguntaron por su actuación: "Nos ha costado mucho llegar a la final, más de lo que esperábamos, y Macedonia ha demostrado ser uno de los mejores equipos ofensivos del campeonato, eso seguro".

ESPAÑA 92 (26+18+27+21): Pau Gasol (22), Rudy (2), Navarro (35), Calderón (3) y Marc Gasol (11) -quinteto inicial-, Ricky (5), Llull (3) e Ibaka (11). MACEDONIA 80 (18+27+17+18): Ilievski (15), McCalebb (25), V. Stojanovski (6), Antic (17) y Samardziski (12) -equipo inicial-, Sokolov, D. Stojanovski (3) y Chekovski (2). Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Srdan Dozai (CRO) y Spyridon Gontas (GRE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a las semifinales del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 10.000 espectadores. 

domingo, 8 de mayo de 2011

Llull se queda solo en un Madrid que se despide de la Euroliga con derrota ante el Montepaschi (62-80)


Supone un partido artificial y tristón con un premio más simbólico que prestigioso. Luchar por el tercer puesto de la Euroliga, como de cualquier competición en la que no se repartan medallas, tiene un tono nostálgico y se juega a otro ritmo. Es una cita ideal para dar más minutos a los que tuvieron menos protagonismo en semifinales y para que los que no estuvieron a la altura de las circunstancias se puedan redimir. Resultó el caso de Sergio Llull (Mahón, 1987), errático ante el Maccabi Tel Aviv el viernes y un torpedo ante el Montepaschi de Siena con 23 puntos, más de un tercio de la pobre producción del Madrid (60-82). 

El descaro de Llull, el jugador más explosivo del grupo, fue la mejor noticia para un Madrid que volvió a perder cualquier opción de victoria en el tramo final. El conjunto blanco fue  destrozado ante el arreón de Kristof Lavrinovic, máximo anotador del Montepaschi con 17 puntos. A 7m 11s Tomic puso el 53-61 y un triple de Carreretto marcó el inicio del fin para el conjunto de Lele Molin, que hizo jugar a Velickovic, autor de siete puntos, sólo uno menos que el propio Tomic y Reyes partipando menos de la mitad que ambos. Mala señal para el equipo y un acto reivindicativo para el alero serbio, inédito en semifinales. Vidal fue quien más aplaudió las canastas de Velickovic: el catalán fue el único que no participó en una Final Four en la que "hemos pecado de falta de experiencia". Un apunte sincero de Llull, el principal responsable de que el equipo se sobrepusiese a un inicio complicado de 2-12 y llegase al descanso cediendo por 32-36 y con los únicos puntos y minutos de Begic. 

Un jugador, un equipo

El Montepaschi empezó jugando para sus pívots y sus exteriores preferían lanzar cerca del aro. Hairston e incluso McCalebb, mermado tras recuperarse de una lesión, parecían balas de fogeo ante un Madrid que aguantaba el tipo con su juego interior y, claro, con Llull como líder. El menorquín, respondón ante Moss, persistió tras el descanso y metió 11 de los 13 puntos de su equipo en el tercer cuarto. 

Llull era su equipo y en cuanto su rendimiento bajó el Madrid no encontró más argumentos para imaginarse si quiera una remontada con sabor amargo, pues Sergio Rodríguez, Tucker o Fischer parecían tener sangre de horchata. Así que el banquillo del rival, jugadores de calidad como Zisis, Ress o otro ex, Kaukenas, aumentaron la diferencia. El Madrid se despidió triste de una Four Four que hacía 15 años que no jugaba. Con paciencia y buenos retoques puede ser un equipo habitual en esta cita en los próximos años.   

REAL MADRID 62 (11+21+13+17): Tomic (8), Prigioni (1), Reyes (8), Suárez (1) y Llull (23) -quinteto inicial-, Mirotic (6), Rodríguez, Fischer (4), Begic (4), Velickovic (7) y Tucker. MONTEPASCHI SIENA 80 (19+17+21+23): Hairston (4), Rakovic (8), Lavrinovic (17), Jaric (2) y Moss (11) -quinteto inicial-, McCalebb (10), Zisis (9), Carraretto (5), Kaukenas (8), Ress (4), Michelori (2) y Aradori. Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Matej Boltauser (SLO) y Eddie Viator (FRA). Felipe Reyes fue eliminado por cinco faltas en el minuto 35 y Rimantas Kaukenas en el 39.