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martes, 21 de octubre de 2014

Ricky Rubio: de la burbuja al dilema

El periodista Albert Díez retrata al base de los Minnesota Timberwolves en 'El chico maravilla'  

Ricky Rubio - AP. 

“Tienes que saberlo todo sobre él: gustos, anécdotas… Entrevístalo como puedas, y si es necesario sacarlo en la foto haciendo el pino o yendo a comprar el pan, hazlo”, me insistía el jefe del diario. Quería un perfil que no hubiese retratado la competencia sobre un Ricky Rubio (El Masnou, 1990) que vivía protegido por el Joventut de Badalona. El base, todavía menor de edad, no podía hablar con la prensa y sólo se podía prestar a una sesión de fotos. Cuando me encontré a Ricky en el metro, camino del Olímpic y antes de bajarnos los dos en Gorg, le saqué poco más de “habla con la Penya” o “no te puedo decir más”. 

Acabé conociendo mejor al chico a través de terceros. Sus amigos le describieron como un bromista capaz de imitar la voz de una chica para colarle un gol a un colega por teléfono. El presidente Villacampa destacó su madurez; Huertas, el buen asesoramiento de sus padres; Laviña, su inteligencia; Archibald, su temple: “Parece que haya jugado cinco años con nosotros”; Bennet, su ambición: “Es un buen chico que quiere ser un gran jugador”;  y Rudy, del aliento de Aíto: “Está muy pendiente de él, tanto en su progresión  personal como personal”. Y el propio Aíto remató: “Si está bien, jugará”. Las reflexiones del maestro baloncesto español son una de las grandes perlas de Ricky Rubio. El chico maravilla, obra de Albert Díez, periodista de la COPE.  

Habrá quien piense que es arriesgado publicar una biografía sobre alguien de 24 años, cumplidos justo hoy. En la mayoría de los casos tendrá razón. No en el de Ricky Rubio, que ha vivido mucho y muy rápido. Lleva en la élite desde que, con 14 años, 11 meses y 24 días, se convirtiese en Granada en el más joven en debutar en la Liga ACB. Aíto, entonces técnico de la Penya, le convocó por la lesión a última hora de Huertas.

Escrito a modo de reportaje extenso, Ricky Rubio. El chico maravilla invita al lector a un viaje  por el currículo deportivo y vital de una figura precoz. Del más joven en ganar la Euroliga (con el Barça en 2010 y siendo fundamental) y en colgarse una medalla olímpica (la plata en Pekín 2008), entre los jugadores de baloncesto. Ricky está a punto de empezar su cuarta temporada en los Minnesota Timberwolves, de la NBA. Tiene en jaque al club por su renovación, sobre todo tras la marcha de Kevin Love a los Clippers, y también por su rendimiento. Su talento e inventiva no se están correspondiendo con su discurso en la pista, discontinuo por las lesiones. Aunque ya no tiene excusas para mejorar y ganar confianza y efectividad con su tiro.  

Las intervenciones de los entrevistados del libro (Aíto, Bennet, Sito Alonso, Josep Maria Margall, Marc Calderón…) están bien seleccionadas (incluso figura Nacho Ordín, uno de sus defensores la noche de su estreno en la Liga ACB). La parte más rica y con más voces es su periplo en las categorías inferiores y el primer equipo del Joventut y por los equipos de la selección previos a jugar con los grandes. Eso sí, se echan de menos más testimonios de su paso por el Barça (muy interesantes los apuntes de Joan Laporta) y de la selección absoluta. Ambas etapas están descritas con los detalles justos, pero suficientes.

El libro cae a veces en un tono de biografía autorizada y se encuentra a faltar una visión más crítica. Es el caso, por ejemplo, de cuando se habla de la recta final de las eliminatorias por el título en su último curso como azulgrana: “No hay que buscar ningún enemigo más allá y sí destacar que el jugador de Badalona [Víctor Sada, ahora en el Andorra] hizo un playoff espectacular”.

Albert Díez retrata a un Ricky Rubio muy familiar que de pequeño quería ser negro para jugar como Michael Jordan. A un chico que llegó a la NBA diciendo “sólo pienso en baloncesto, en nada más. Va a ser duro, lo sé” y que no tardó en llenar el pabellón de su nuevo club, los Timberwolves, cosa que no ocurría desde hacía cuatro años. A un chaval destrozado por la pérdida de su abuela y de su amigo Guillem, que siempre ha admirado a su hermano Marc, también jugador de baloncesto, como su hermana Laia.

Aíto, que lo había seguido en el cadete, le invitó a entrenarse con el primer equipo de la Penya porque necesitaba un jugador más para un cinco contra cinco. Bennet, su primer mentor en la pista, vio en Ricky a un pipiolo “sin miedo”. “Marc, tranquilo, que ganamos seguro”, le dijo a su entrenador en la Minicopa de Sevilla 2004. Acabó como MVP y con el título.  

Algo después, en 2006, llegó otro episodio impactante: la final en el Europeo cadete de Linares de 2006. Sumó 51 puntos, 24 rebotes, 12 asistencias y 13 faltas personales recibidas. Números repartidos en dos prórrogas y con un triple surrealista que dio la vuelta al mundo de por medio. También se habla en el libro de los roces entre él y su entorno con la Penya, de la que se marchó por la puerta de atrás y dos temporadas antes de lo previsto en su contrato. Aparcó su desembarco a la NBA (en el draft salió elegido en un puesto peor de lo que esperaba, el quinto) y se fue al Barça, en el que además de maravillar en el primer curso (el segundo fue muy discreto) dejó otro récord, el de fichaje más caro de la historia de la Liga ACB (3’6 millones de euros). Una cifra difícilmente superable.


Título: Ricky Rubio. El chico maravilla. Editorial: Al Poste Ediciones. Páginas: 199. Valoración: 3.7 sobre 5.  

miércoles, 3 de septiembre de 2014

España se escribe con R

Ricky Rubio abrillanta a un grupo que aplasta a Francia (88-64) para asegurarse el liderato del grupo

Ricky Rubio, durante el partido - Foto: FEB. 

Las primeras conversaciones, salvo excepciones, suelen marcar la relación que tendremos con una persona. Elmer Bennett, ex jugador, entre otros, de Baskonia, Madrid y Penya, apenas tardó en darse cuenta de que sería una especie de tutor para aquel adolescente inquieto que preguntaba mucho y que parecía no tener miedo a nada. En Badalona Benito apadrinó a un Ricky Rubio (El Masnou, 1990) que reaccionaba con naturalidad al eco que provocaba con 14 años. Aíto era su valedor y formador. Ahora, con 23, Ricky ya cuenta

lunes, 1 de septiembre de 2014

Una jugada que marca el camino

Pau Gasol, sideral con 26 puntos, comanda un triunfo coral ante una Brasil sin voz (63-82) y se exprime para defender en el último suspiro

Pau Gasol, tras una acción - EFE. 

No hay más secreto que el ir todos a uno, el yo al servicio del nosotros, que tanto repite e inculca el seleccionador femenino Lucas Mondelo. Ésa, y no otras fórmulas basadas en egos opulentos, son las que favorecen los éxitos, como el oro de hace 15 años en el Mundial júnior de Lisboa y se llevó por delante a Estados Unidos. De aquel plantel hay tres jugadores en el sénior aspirando por la segunda corona mundial para los mayores: Felipe Reyes, todo pundonor, que le saca la personal a Splitter tres segundos después de

sábado, 30 de agosto de 2014

El brazo de Pau Gasol

El pívot de los Bulls pone lo mejor en el debut de una España discontinua ante Irán (60-90)

Pau Gasol trata de lanzar ante Haddadi y Kardoust - Foto: AFP. 

Llegará un día que los deportistas recibirán sesiones semanales de interpretación, no sólo para comunicar mejor ante la prensa, que suele ser la ventana del aficionado, sino también para resultar más naturales en los anuncios promocionales. Las marcas buscan cada vez más que sean ellos y ellas los que anuncien sus productos por los valores y éxitos que representan y porque figuran entre las personalidades más influyentes para la sociedad. Pau Gasol (Sant Boi de Llobregat, 1980), nuevo pívot de los Bulls, es uno de los grandes

sábado, 7 de septiembre de 2013

Ricky y Rudy, los desatascadores

La ex pareja de la Penya anota, roba balonces y rebotea a una España irregular que supera a la República Checa (60-39)

Ricky, durante el partido - EFE. 

Le faltaban unos días para cumplir los 16 y estampar su firma en su primer contrato como profesional, pero Ricky Rubio (El Masnou, 1990) ya había debutado en la Liga ACB casi un año antes, con 14, 11 meses y 24 días. El corrillo de periodistas que cubrían la presentación de la nueva plantilla de la Penya del curso 2006-2007 cumplía un ritual casi a rajatabla: preguntan a los nuevos, como Gaines o Laviña, y a los que continuaban en el equipo, como Huertas, Barton o Bennet. Éste, su mentor, se deshacía en elogios: “Es impresionante.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Navarro hace finalista a España y le concede una plaza para Londres ante una Macedonia grandiosa (92-80)

Navarro pega un salto para celebrar un triple - FIBA Europe.
Las oportunidades se crean, raramente se encuentran por el camino ni por casualidad. Juan Carlos Navarro nunca ha tenido miedo de cocinárselas asumiendo el último tiro o apareciendo en el momento más oportuno e incómodo. El caliente. Falle o acierte La Bomba no se esconde y si la puntería le acompaña es capaz de causar un estropicio como logró ante una grandiosa Macedonia, a la que anotó 35 puntos -19 de ellos en el tercer cuarto- y que sólo cedió en la recta final. Cuando el explosivo McCalebb se quedó solo ante tanto peligro, desde el propio Navarro pasando por Pau Pau Gasol (22 puntos y 17 rebotes). En un encuentro extraordinario España pudo celebrar su tercera final consecutiva en un Eurobásket venciendo por 92-80, con lo que igualó a la URSS y a Yugoslavia, y obtuvo una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres. El domingo contra Francia, que eliminó a Rusia (79-71), luchará por su segundo oro en el torneo.

Definitivamente Navarro camino hacia el MVP: está siendo imprescindible en los cruces, con 26 puntos ante Eslovenia y nueve más contra Macedonia. Su rendimiento ha ido creciendo con el paso de los días y jugará al último día en una forma óptima. El speaker del pabellón se cansó de pronunciar su nombre y el primer apellido en otro tercer período para enmarcar. La Bomba, ayudado por Pau, replicó a McCalebb y a Ilievsky, que parecían infalibles, para dar aire a España, que a la mínima que se despistaba -o aunque no lo hiciera- volvía a tener a su rival en el cogote. Porque Macedonia, que empezó el torneo con una derrota ante Montenegro, es un equipo consistente y descarado, por eso eliminó a la anfitriona en cuartos, por ejemplo, o se lo hizo pasar muy mal al grupo de Scariolo, reforzado con Calderón, quien finalmente pudo jugar.  

Primer triple de Ricky

Navarro, los hermanos Gasol y Rudy -con su única canasta, 0/5 triples- se repartieron los primeros puntos de España, agobiada por un rival que se sostenía pese a tener que reservar a efectivos cargados con faltas, caso de Damjan Stojanoski -uno de los gemelos, el otro es Vojdan- o Samardzirski. Pero sin ellos surgían Antic o McCalebb, siempre conectado, menos al principio, cuando supieron cómo frenarle Rudy y Llull, autor de un triplazo sobre la bocina al final del primer cuarto. A Pau también le costó arrancar, tanto que metió su primer tiro en el inicio del segundo cuarto, para que España acumulase diez puntos de ventaja (28-18). Renta que perdió encajando un parcial de 3-14, sin ideas ante la zona de Macedonia. Sólo hubo una buena noticia en ese lapsus: ver a Ricky Rubio meter un triple, el único que lleva en toda la competición. ¿Será un punto de inflexión para recuperar su confianza en el tiro contra Francia?

Calderón se precipitó en un pase y McCalebb, que se las sabe todas, no lo desaprovechó. Nacido en Nueva Orleans, fue nacionalizado macedonio en un par de días y aceptó antes incluso de ubicar sus fronteras: “Me siento macedonio, parte del país”. Ha sido un acuerdo perfecto para ambas parte: el jugador tiene el pasaporte europeo –ha jugado las últimos dos Final Four de la Euroliga con el Partizán de Belgrado y el Montepaschi Siena.

Excelente también era el rendimiento de Ilievski, que pasó sin excesiva repercusión por Barcelona y Vitoria: 44-45 al descanso. Después llegaría la explosión de Navarro, la ayuda inestimable de Pau, que con nueve rebotes ofensivos batió su marca con la selección, o Ibaka, imperial cuando tuvo que suplir a Pau en el primer cuarto e igual de efectivo después. Claver, San Emeterio y Sada no jugaron y Reyes disputó unos segundos. Apenas hubo descanso para los titulares. La Bomba jugó 36 minutos para anotar 35 puntos y conducir a España hacia la final. "No sé qué decir", dijo cuando le preguntaron por su actuación: "Nos ha costado mucho llegar a la final, más de lo que esperábamos, y Macedonia ha demostrado ser uno de los mejores equipos ofensivos del campeonato, eso seguro".

ESPAÑA 92 (26+18+27+21): Pau Gasol (22), Rudy (2), Navarro (35), Calderón (3) y Marc Gasol (11) -quinteto inicial-, Ricky (5), Llull (3) e Ibaka (11). MACEDONIA 80 (18+27+17+18): Ilievski (15), McCalebb (25), V. Stojanovski (6), Antic (17) y Samardziski (12) -equipo inicial-, Sokolov, D. Stojanovski (3) y Chekovski (2). Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Srdan Dozai (CRO) y Spyridon Gontas (GRE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a las semifinales del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 10.000 espectadores. 

viernes, 9 de septiembre de 2011

España aplasta a Serbia para alcanzar los cuartos (84-59)

Marc Gasol completó un partido redondo: 20 puntos y 10 rebotes - EFE.
Hay tres formas de recordar una estampa: guardar un buen recuerdo, uno malo o ni una cosa ni cosa, que el sentimiento sea la indiferencia. Para Serbia el triple a última hora de Teodosic en cuartos de final del Mundial de Turquía es un momento dulce, especial, aunque el equipo acabase cuarto. Para España significó vacío cruel, el fin de una racha de medallas ininterrumpidas desde el Europeo de Suecia en 2003. En el conjunto de Scariolo había, por tanto, respeto y sobre todo ganas de revancha en su reencuentro con dicho rival, al que aplastó por 84-59 con Pau y Marc Gasol como principales anotadores, con 26 y 20 puntos, respectivamente, para completar el encuentro más completo del Eurobásket y acceder a la ronda de cuartos. Pasará como primera de grupo si gana a Francia el domingo y segunda si pierde. 

El pasado y el presente, la posibilidad de clasificarse ya para cuartos y no tener la obligación de tener que ganar a Francia, eran dos de las motivaciones de España, que acabó perpretando un partido redondo, con sello de autor, personalidad y rigor: una defensa excelsa y un equipo entonado. Todos anotaron al menos un punto. El último fue de Sada, a quien en menos de tres minutos en juego le dio tiempo de coger tres o de repartir una gran asistencia. El ejemplo del compromiso de España, centrada en todo momento, regular y persistente, en línea ascendente. Con un Pau Gasol fabuloso y generoso al que no le afectó cargarse con dos personales en los primeros tres minutos y fue infalible en la primera parte con 15 puntos y metiendo todas sus canastas en juego. El jugador de los Lakers sólo falló un tiro libre, justo cuando le pitaron una técnica a Ivkovic, tan encendido como su banquillo, al que le habían señalado otra poco antes. Momentos muy fieles del guión del encuentro, siempre dominado por la selección, por el criterio de Navarro (5 puntos), la chispa de Ricky o las labores menos vistosas que está aportando Rudy, con un punto de vista más coral y que se vacía para frenar a los rivales y no tanto en anotar.

Teodosic, gris

Pocas noticias se tuvieron de Teodosic, gris, menor ante el ímpetu de Ricky y Calderón. Serbia es el segundo conjunto más joven y el que peor defiende de los que continúan en el campeonato, un aspecto que deberá corregir para alcanzar los cuartos. Las cuentas de los serbios pasan por ganar al actual subcampeón mundial, Turquía, que sólo pasará si vence y Alemania o no gana por 9 o 10 puntos.

Marc volvió a ser el mejor aliado de Pau y ambos, de seguir así, van camino de figurar en el
mejor quinteto inicial. Entre los dos, y con la colaboración de Calderón y Navarro, protagonizaron un 17-0 nada más volver del vestuario, después de que Serbia se hubiese puesto a nueve puntos (43-34) gracias en parte, a dos triples de Savanovic, que se quedó seco. Como su equipo, que pasó de acumular un 0-13 a favor a anotar sólo cinco puntos en los últimos siete minutos. Incluso Perovic falló un alley-oop solo, sin ninguna oposición, en su intento de colgarse del aro con toda la rabia del mundo. La que tuvo España para aplastar a Serbia, aparcar las dudas que generaba su juego y depender de sí misma para pasar como primera a cuartos. Al que, en teoría, le reportaría un rival más asequible en la penúltima eliminatoria.

ESPAÑA 84 (23+20+27+14): Pau Gasol (26), Rudy (2), Navarro (14), Calderón (8) y Marc Gasol (20) -quinteto inicial-, Reyes (4), Ricky (2), San Emeterio (2), Llull (2), Claver (2), Sada (1) e Ibaka (1). SERBIA 59 (14+18+17+10): Teodosic (6), Tepic (8), Keselj (3), Krstic (12) y Macvan (6) -quinteto inicial-, Paunic (3), Bjelica (4), Markovic (1), Savanovic (11), Perovic (5) y Marjanovic. Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Spyridon Gontas (GRE) y Apostolos Kalpakas (SWE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de la capital lituana ante unos 4.000 espectadores.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Marc y Pau se conjuran para doblegar a la Alemania de Nowitzki (68-77)

Pau y Marc tratan de taponar a Nowitzki - EFE.

No ha habido nunca un espectador más singular en un partido de España que Pau Gasol, que tuvo que ver lesionado los últimos minutos de las semifinales del Mundial de Japón ante Argentina y saltó con muletas como un aficionado -sin poder jugar- en la final ante Grecia, el día que la selección se proclamó la mejor del mundo. El grupo se conjuró para que no se notase la ausencia del líder, entre ellos su hermano Marc, llegado a última hora y finalmente clave. Cinco años después Marc es imprescindible y Pau continúa siendo el líder por calidad, puntos y golpes en la mesa como el dado contra la Alemania de Dirk Nowitzki. Porque Pau cuajó una actuación estupenda en la segunda parte con el tobillo izquierdo hinchado y después de quedarse a cero al descanso. Acabó con 19 puntos, además de siete rebotes y una asistencia, números exactos a los de Nowitzki en un partido grandioso de Marc (24 tantos) y también de Ricky y San Emeterio, por fin recuperados para la causa. España empezó con un triunfo la segunda fase y está a una victoria de clasificarse para cuartos. Serbia, el viernes, y Francia, el domingo, serán sus próximos rivales.

No por sabido deja de sorprender. Vaya par de hermanos tiene España y qué grupo tiene, aunque el seleccionador se empeñe en exprimir a unos y no dar casi bola a otros, lo que reduce su potencial. Esta vez la selección cuadró un último cuarto en condiciones y ganó un encuentro difícil con una actuación coral, sellada con un alley-oop de Pau Gasol, que presentó dos versiones diferentes, una en cada parte.

Inicio irregular

España empezó agarrotada como el tobillo de su estrella. Estuvo imprecisa en los tiros, pero apañada en defensa, en un inicio de muy poco acierto. De hecho, Nowitzki -defendido por Pau, era el duelo publicitado- tardó más de ocho minutos en anotar. Fue un triple que supuso el 12-8. Su técnico le cambió por Schultze, una concesión que España aprovechó de inmediato: surgieron Navarro y apareció de nuevo Marc Gasol, el más regular del plantel en el Eurobásket y el único de los titulares presente al comienzo del segundo cuarto. El primer gran momento de lucidez del grupo de Scariolo, compacto y decidido, con Ricky como maestro de ceremonias y San Emeterio -el único suplente que anotó- con los focos, resurgiendo con dos triples (18-26). Sin embargo, con la misma facilidad y agobiada por Nowitzki y el omnipresente Kaman -nueve puntos y ocho rebotes- se dejó remontar hasta el empate a 33. De nuevo surgió Marc para sacarle un dos más uno al jugador de los Mavericks.

Pau se fue cojeando y con mala cara a los vestuarios, y volvió como lo que es, un coloso: emuló a su hermano para sacarle una canasta más tiro adicional a Nowitzki y aportar diez puntos en el tercer cuarto. Se unió con su hermano Marc y juntos distanciaron a España (41-49 a los 23m 17s), hasta que España se colapsó en defensa, palideció en el rebote y recibió varias canastas inexplicables, un regalo para Herber, Hamann o Nowitzki, que anotó su última canasta para poner en ventaja a su selección por última vez (57-56 a 9m 36s). A partir de ahí parcial de 9-21 para una España fresca y entera con San Emeterio recordando quién es -el MVP de la Liga ACB, por ejemplo-, Ricky olvidando quién fue el año pasado -es decir, aportando su lado más genial- y Navarro y Pau siendo cómo son casi siempre para concretar un triunfo en el que un par de hermanos se repartieron 43 puntos y resurgieron jugadores que deben ser importantes en este grupo. Felicidad doble.

ALEMANIA 68 (15+18+22+13): Benzing (10), Hamann (7), Schaffartzik (7), Kaman (15) y Nowitzki (19) -quinteto inicial-, Herber (7), Schultze, Schwethelm (3), Pleiss y Staiger. ESPAÑA 77 (16+20+20+21): Pau Gasol (19), Rudy (6), Navarro (14), Calderón (2) y Marc Gasol (24) -quinteto inicial-, Reyes, Ricky, San Emeterio (12), Llull e Ibaka. Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Fernando Rocha (POR) y Marek Cmikiewciz (POL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de la capital lituana, Vilna, ante unos 3.500 espectadores.  

lunes, 5 de septiembre de 2011

De la nube a la incredulidad: derrota ante Turquía (57-65)

Marc Gasol, pendiente de la trayectoria de la pelota - EFE.
No hubo manera de que España anotase más que una canasta de Felipe Reyes en el último cuarto. Un déficit nefasto que le penalizó en un partido muy igualado ante una Turquía correcta y relajada que sabía que tenía plaza en la siguiente fase por la derrota de Polonia ante Gran Bretaña o ante Freeland y Deng, que se repartieron 55 puntos (88-81). La selección española bajó de la nube después de su extraordinario repertorio ante Lituania quedándose sin anotar durante los últimos ocho minutos para perder por 57-65. España pasa con una victoria útil a la siguiente fase, donde se enfrentará, por este orden, a Alemania, Serbia y Francia.

Tocado en el tobillo derecho, Pau Gasol no jugó ni un minuto por precaución y porque hubiese sido innecesario con el primer puesto del grupo ya asegurado. Ibaka le suplió en un quinteto inicial de nuevo bien asesorado por Calderón, Navarro incisivo, Rudy en plan All Star... Y Reyes, trajador, constante, es el jugador que más ha mejorado durante el torneo, mientras que otros, como Llull, Ricky o San Emeterio siguen confundidos, lejos de su nivel. Claver, por segundo partido consecutivo, no salió a la pista, y eso que según el seleccionador era una pieza imprescindible. Quizás lo sea próximamente.

Preldzic, imparable 

Lo está siendo Reyes, más seguro de sí mismo y volviendo a ser un recambio más que interesante: preciso, trabajador, lástima que fallase tres de los seis tiros libres lanzados. El pívot cordobés fue quien puso la máxima ventaja para el conjunto de Scariolo (19-10). Una diferencia que Preldzic, él solito, se propuso reducir, y empezó a anotar, tanto que en el segundo cuarto se marcó once puntos y Turquía empató a 35 tras un rebote ofensivo de Asik. Un triple de Calderón hizo posible que España se fuese al descanso con ventaja (38-35) y entre triples continuó el encuentro, con Preldzic inalcanzable para Navarro, que se quedó a cuadros cuando el jugador al que defendía -antes lo había hecho Rudy, ocupado ahora con Türkoglu- metía un tiro tirándose de espaldas. El ex jugador del Barça Ilyasova estaba poco certero en los puntos (6), pero inmenso en rebotes (11).    

Una antipersonal de Marc Gasol acabó por destemplar a España justo después de alcanzar los ocho puntos de margen. A partir de entonces, antes del ecuador del tercer período, la selección, convertida en una escopeta de feria, sólo anotaría dos canastas más juego, ambas de Reyes. Los jugadores lo intentaron todo, pero entraron en un bucle negativo inexplicable: Marc Gasol se jugó un triple que no tocó ni aro ante la desesperación de Scariolo, molesto ante la dicha elección, el lanzamiento más repetido en el epílogo, donde el equipo perdió el norte -Ibaka se ganó otra antideportiva- para intentar minimizar una falta de acierto histórica. Turquía con poco, con la versatilidad de Asik y un par de triples de Türkoglu y Onan se llevó el partido. España, en menos de 24 horas, ha pasado de la nube a la incredulidad.      

TURQUÍA 65 (10+25+14+16): Onan (5), Ilyasova (6), Tunçeri, Asik (12) y Turkoglu (12) -quinteto inicial-, Guler, Preldzic (18), Arslan (10) y Kanter (2). ESPAÑA 57 (19+19+17+2): Rudy (11), Navarro (9), Calderón (5), Marc Gasol (12) e Ibaka (9) -quinteto inicial-, Reyes (11), Ricky, San Emeterio, Llull y Sada. Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Zoran Sutulovic (MNE) y Damir Javor (SLO). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la quinta y última jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos dos mil espectadores.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Pau Gasol y Navarro evitan un tropiezo sonrojante ante Polonia en el debut del Eurobásket

Pau Gasol lanza a canasta ante Lapeta - EFE.

A veces la publicidad se acerca a la realidad, aunque no sea su intención. En un anuncio de un patrocinador de la selección española se describe, en clave de humor, lo que hace el grupo durante una concentración. En una de las escenas salen varios jugadores relajándose, sentados con las piernas cruzadas y poniendo la mente en blanco. Rudy Fernández no puede aguantar el aburrimiento y bosteza. Eso, perder la concentración, es la rémora que lleva arrastrando España desde la preparación -podría extenderse al Mundial de Turquía- y que le acompañó en su mediocre debut en el Eurobásket de Lituania ante un rival de terciopelo como Polonia que le exigió hasta el final (83-78). Por suerte Pau Gasol y Juan Carlos Navarro, un par de amigos inseparables, evitaron lo que hubiese sido un tropiezo sonrojante casi en familia, con apenas 1.000 espectadores en las gradas.

Lesionado en el último partido Calderón y con Pau tomándose un descanso tras su segundo anillo, a España le faltó un hervor en Turquía, donde a pesar de todo a punto estuvo de acceder a semifinales. Calderón tuvo un regreso oficial discreto, mientras que Pau recordó que sigue siendo el jugador fundamental de España y empezó anotando 11 de los 13 primeros puntos de la selección. Pero sobre todo el pívot de los Lakers surgió en los momentos más delicados anotando un buen triple cuando Polonia se puso a seis puntos o marcándose, a 55s, un dos más uno impresionante (80-74). El rival no desistió y Kelati anotó cuatro tiros libres (80-78 a 16 segundos). Navarro replicó desde la línea de personal, antes de que Koszarek se equivocase en el pase y Pau recibiese la quinta personal de Lapeta y anotase su 29º punto por los 23 de La Bomba.  

Como el pegamento

Navarro es como una especie de pegamento que es capaz de fijar cualquier tipo de superficie, funciona como la solución casi siempre cuando el equipo se atasca. Le ocurrió a la selección entre el final del primer cuarto y el inicio del segundo, cuando sólo anotó una canasta de Ibaka. Scariolo sacó a Sada y a Navarro y en un momento La Bomba se puso las botas con 11 puntos en un plis plas, incluso trabajando en defensa, pero no tanto como Sada, al que es difícil encontrar un adjetivo que le defina bien. El base del Barça hace de todo: es un tesoro para cualquier plantel y ganó su duelo directo -que no por posición- con Carlos Suárez, que horas antes del torneo, herido por ser el último descartado, se desmarcó con unas declaraciones en las que clamaba contra el seleccionador por no cumplir con lo acordado. Según el jugador Scariolo le aseguró que sería "fijo", mientras que éste matiza que se lo dijo cuando la convocatoria iba a ser de 14 y no como acabó siendo, de 12.

Una polémica que no tiene sentido en plena competición, iniciada por España con muchos apuros, por más que Ricky Rubio y Rudy recordasen sus tiempos en la Penya y se marcasen una jugada de las que convencen a los entrenadores (19-9 a los 6m 30s). Robo, asistencia y canasta, la trama del 77-69 a 1m20s, entre Llull y, claro, Navarro. Entre ambas jugadas España padeció lo suyo, sobre todo cuando Pau no estuvo en pista. Felipe Reyes apenas jugó -acaba de fallecer su padre- e Ibaka lo hizo bien lo poco que actuó. Más protagonismo tuvo Marc Gasol -qué reversos-, que con la colaboración de Navarro centró a una España que tuvo una máxima renta de 17 puntos (42-25 a los 19m29s) y 15 puntos en el final del tercer cuarto. Momento en el que se destempló, golpeada por Skibniewski,Hrycaniuk o Koszarek. Apellidos menores en este deporte. Apellidos que dan un toque de atención. Afortunadamente para los intereses de España Pau Gasol y Navarro le salvaron la papeleta y evitaron que el equipo empezase con derrota, como ya le pasó en sus últimos dos torneos internacionales con diferente suerte final: oro en el Eurobásket de Polonia y sexto puesto en el Mundial de Turquía.

ESPAÑA 83 (22+22+17+22): Pau Gasol (29), Rudy (4), Navarro (23), Calderón, Marc Gasol (16) -equipo inicial-, Reyes (1), San Emeterio (3), Ricky, Ibaka (7), Claver, Llull y Sada. POLONIA 78 (15+16+21+26): Berisha, Szewczyk (10), Kelati (18), Hrycaniuk (12), Koszarek (19) -equipo inicial-, Lapeta, Skibniewski (4), Waczynski, Pamula (3), Leonczyk (6), Szczotka (6) y Wisniewski. Árbitros: Damir Javor (SLO), Sergey Mikhaylov (RUS) y Petri Mantyla (FIN). Szewczyk (m.34), Leonczyk (m.37), Hrycaniuk (m.39) y Lapeta (m.40) fueron eliminados por cinco personales. También Fernando San Emeterio (m.34) y Calderón (m.40). Incidencias: Partido inicial del grupo A del Eurobasket disputado en el Cido Arena de Panevezys ante unos 1.000 espectadores.

martes, 14 de junio de 2011

Sada rema y Navarro remata en un Barça que completa el triplete ACB ante el Bizkaia Bilbao

Navarro y Grimau levantan la copa de la Liga ACB -EFE.
Definir aquello que te apasiona, lo que te pone la piel de gallina no resulta nada sencillo. Da la sensación que uno se queda corto en el discurso, que quizás exagera o que utiliza demasiados gestos y onomatopeyas. Víctor Sada (Badalona, 1984) es un apasionado del baloncesto, herencia de su padre, que también fue base del Barça, de sus hermanos mayores y un fuerte vínculo con su pareja. "Es un trabajo que me encanta, vivo por el baloncesto", relata Sada, que disfruta en cada acción y a veces parece más un superhéroe sin capa. Suple la diferencia de altura con los pívots con muelles en las piernas y desquicia a quien defiende. Es incansable y uno de sus objetivos es ver "sonreírles". Con su entrega, Sada dignifica el deporte y es todo un ejemplo para un equipo ejemplar como el Barça de Xavi Pascual, que en su primera oportunidad para ganar la Liga no falló, venciendo por 55-64 ante un Bizkaia Bilbao Basket fundido con un parcial de 4-14. Juan Carlos Navarro aportó un dos más uno en ese tanteo. La Bomba había explotado en el instante adecuado del partido anotando el primer triple de los azulgrana, después de los diez fallos precedentes. La puntería de Navarro fue clave y por eso se llevó el MVP de la final, el segundo de su carrera, con lo que igualó a Arbydas Sabonis. Un  reconocimiento individual que bien pudo recaer en Sada (seis puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias), fundamental en las eliminatorias por el título que el Barça ha saldado sin ninguna derrota. Todo para ganar la 16ª Liga del club y completar el triplete ACB tras la Supercopa y la Copa. Sólo la Euroliga se le ha resistido a los azulgrana.

El Bizkaia Bilbao tenía "la ilusión" de regresar al Palau para jugar un quinto partido. Lo dijo el capitán Paco Vázquez segundos antes de que el Barça levantase el trofeo. Un momento compartido por los capitanes Grimau y Navarro. En la instantánea, como sucedió después en el vestuario, no faltó la camiseta con el 32 y el apellido del gran ausente, Mickeal, que lucha por recuperarse de un tromboembolismo pulmonar. La baja del estadounidense es uno de los grandes contratiempos que ha tenido Pascual, que no ha podido contar con su plantilla al completo. Por eso el técnico cree que éste es su título "más importante, el más difícil". Entre las dificultades entra también el irregular curso de Ricky Rubio, que jugó seguramente su último partido con el Barça, antes de irse a la NBA. Al base sólo le faltaba un título de clubs, la Liga. Ya lo tiene.

Gran inicio de Mumbrú

No se lo puso nada sencillo el Bizkaia Bilbao a los azulgrana. Conmovidos por el apoyo de su público, el conjunto de Katsikaris resultó un rival a la altura de las circunstancias y puso en jaque al Barça. Para empezar, con una puesta en escena destacable, llevándose el primer cuarto por 19-12 y con un Mumbrú omnipresente, tan certero para acumular nueve puntos de ese parcial como para cargarse con dos personales. Miribilla no estuvo nada de acuerdo con el criterio arbitral y pitó especialmente a Navarro, al que invitó en repetidas ocasiones a pasar por el teatro. La Bomba fue quien rompió una nefasta racha de su equipo con los triples y con la aportación de Ndong y de Ingles, muy notable, capaz de meter canastas inverorísimes: 29-30 al descanso.

La virtud del Barça es que sabe encontrar casi siempre lo que le falta, que si no aparece un jugador surge otro y que pule los errores, y afila la puntería sobre la marcha. Así que empezó el tercer cuarto con tres triples sin fallo. El último de Navarro y el primero de Lorbek, fundamental y oportuno, en las dosis adecuadas, en estos playoffs (33-41 a los 22m 55s). Más inestable ha sido el anotador del medio, Anderson, incapaz de aparcar sin personales infantiles, que han minimizado su contribución anotador. Cometido en el que se echó en falta en los dos partidos anteriores a Jackson, que anotó seis puntos consecutivos y relanzó al Bizkaia Bilbao, que con Fisher y Banic se puso un punto por delante a 7m 58s (51-50).

Dio el paso el Barça y se paralizó el rival, condicionado por su inferioridad en el rebote (29 por 43): el Bizkaia Bilbao perdió tino y fiabilidad. Mumbrú ya no era infalible y Vázquez le rebañaba una canasta, mientras Ingles anotaba desde el suelo. Hervelle no completaba un dos más uno y Navarro doblaba la pelota para Lorbek, que no perdonaba. La final estaba ya sentenciada. "Esto no es fácil de hacer", reconoció Navarro: "Hemos dado el tipo, hemos tenido mucha cabeza". Palabras de La Bomba, que recibió un día después un par de regalos por su 31º aniversario: su sexta Liga ACB y su segundo MVP de la final. Un premio que bien mereció alguien que se preocupa por la felicidad de sus compañeros. Un currante como Sada, que se ha ganado un puesto en el Eurobásket.     

BIZKAIA BILBAO BASKET 55 (19+10+18+8): Jackson (8), Blums (5), Mumbrú (14), Hervelle (8) y Mavroeidis –quinteto inicial–; Warren (4), Vasileiadis (5), Fischer (5) y Banic (6). BARÇA 64 (12+18+18+16): Sada (6), Navarro (16), Anderson (10), Lorbek (7) y Perovic (2) –quinteto inicial–, Ricky Rubio, Lakovic, Ingles (6), Grimau (2), Morris (2), Vázquez (4) y Ndong (9). Árbitros: Arteaga, Pérez Pizarro y Conde. Sin eliminados.

sábado, 11 de junio de 2011

Lorbek y Navarro rescatan al Barça ante un Bizkaia Bilbao persistente (74-67)

Navarro celebra eufórico el triple decisivo ante Vasileiadis - ACB Photo.
Reconoce que últimamente no se está sintiendo "del todo cómodo" tirando, pero que independientemente de sus porcentajes no deja de intentarlo. "Sigo igual", dice Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980), relajado, con un polo azul y los brazos cruzados. Hace algo más de un cuarto de hora La Bomba aparcó su falta de acierto (4/13, esta vez) para marcarse un triple sensacional desde 8 metros, a un minuto y ante Vasileiadis, principal reclamo de un Bilbao Basket Basket persistente hasta el final. Navarro anotó siete puntos en el tramo final como Lorbek, contribución fundamental para que los azulgrana volviesen a ganar (74-67) y estén a un triunfo de ser campeones de la Liga ACB. Pudo ser el último partido en el Palau de Ricky antes de su presumible marcha a la NBA.

El triplazo de Navarro acabó por tranquilizar a un Barça muy exigido por un Bizkaia Bilbao en un duelo de alto voltaje, el "más duro a nivel de contactos" de cuantos ha dirigido Pascual en su etapa como entrenador azulgrana: "casi todas las acciones eran punibles". Un encuentro dramático sentenciado con una jugada al alcance de pocos. "Si Juan Carlos tiene que meter ese canastón que ha metido para ganarnos, estamos contentos. Contentos no, pero... perdemos bien", razonó Katsikaris, más satisfecho con su equipo que en el partido anterior, pues los visitantes cargaron mucho mejor el rebote (40 por 36 del Barça) y sus altibajos no fueron tan irreparables.

Sada, maravilloso

Navarro comenzó efectivo un encuentro al que a ambos equipos les costó entrar: pesaban más las defensas que la puntería y Sada, maravilloso en estos playoffs y durante parte de la temporada -"él nos ha guiado por el buen camino", le elogió Pascual-, era capaz de frustrar a un pívot como Mavroeidis o de colocarle un tapón a Vasileiadis, muy acelerado nada más salir, con muchas prisas: lanzó un triple y se fue corriendo de espaldas mientras veía la trayectoria. El griego falló y pidió insistentemente la pelota para lanzar de nuevo e intentó un alley-hoop no buscado por el lanzador. El tiempo de Vasileiadis llegaría después, en el último cuarto, cuando anotó 12 de sus 15 puntos y encadenó dos triples seguidos. En ambas ocasiones encontró respuesta en Lorbek, poco relevante hasta entonces y oportuno en esos instantes decisivos, como Navarro.  

Quienes nunca encontraron su momento y rindieron muy por debajo de sus posibilidades fueron Jackson (0/3), anulado por Sada otra vez, y Banic (1/5, tres puntos), que tuvo sus más y sus menos con Morris en la pista y en el túnel de vestuarios una vez acabó el partido. Blums fue quien más insistó y sostuvo a su equipo al principio junto con Hervelle. Al descanso casi se calcó el resultado del primer partido de la final (43-31 entonces, 40-31 en esta ocasión). Los azulgrana encadenaron tres triples, Ingles se movió como una culebra y Vázquez se gustó machacando. El Barça era más pillo y Morris hizo una asistencia larga para Ricky nada más anotar Mumbrú un tiro libre (la suerte prohibida para el Bizkaia Bilbao en la primera parte, 7/14). Una jugada clásica del grupo de Pascual. 

La gran diferencia con el partido anterior fue que el Barça nunca tuvo ventajas tan salvajes (la máxima, 52-38 a los 27m 46s). Y la coincidencia, que los visitantes lo bordaron otra vez en el tramo final y fueron rebajando la distancia hasta los cuatro puntos con Vasileiadis espléndido y complicando las cosas mucho a un Barça rescatado por Lorbek y Navarro, que abrió los brazos de alivio y rabia tras su triple. Una jugada que bien resume las dificultades que tuvieron los azulgrana para volver a vencer a un Bilbao Basket persistente y orgulloso. "Este equipo tiene gasolina y mucha fe", sentenció Katiskaris. 
   
BARÇA 74 (14+26+14+20): Sada (5), Navarro (20), Anderson (9), Lorbek (9) y Perovic (1) -quinteto-, Grimau (2), Ricky Rubio (3), Ndong (2), Morris (3), Lakovic (2), Vázquez (8) e Ingles (10). BIZKAIA BILBAO BASKET 67 (11+20+9+27): Jakson, Warren, Mumbrú (12), Hervelle (8) y Mavroeidis (6) -quinteto inicial- Blums (15), Vasileiadis (15), Fischer (8), Banic (3) y Paco Vázquez. Árbitros: Martín Bertrán, García Ortíz y García González. Eliminaron por cinco faltas personales a Grimau (min.36).

jueves, 9 de junio de 2011

Lorbek dirige el monólogo ante un Bizkaia Bilbao con respuesta tardía (74-64)

Ricky recupera una pelota ante Fischer -EFE.
El primer día de un profesor es decisivo para todo un curso: de su comparecencia, de cómo se muestre y qué transmita a los alumnos durante esos primeros minutos dependerá su relación con ellos. Un buen docente es el que motiva a todos, tanto a los que pretenden aprender como a los que persiguen sólo aprobar, a los silenciosos como a los más ruidosos. No entiende de perfiles, sino de personas. El Barça de Xavi Pascual no se fija en el currículum de sus rivales, sino que se presenta como un grupo insaciable independientemente de a quién tenga como opositor. Los azulgrana tienen un plantel tan completo y coral que no depende únicamentre de solistas. Su mejor jugador esta vez fue Erazem Lorbek (Ljubljana, Eslovenia, 1984), más fresco y certero en los últimos coletazos del curso que durante los meses anteriores. Lorbek, con 24 puntos y siete rebotes, dirigió con maestría el monólogo azulgrana ante un Bizkaia Bilbao Basket indeciso y superado, pero siempre ambicioso, tanto para rebajar considerablemente una desventaja que rondó los 30 hasta el 74-64. El Barça se adelantó 1-0 en la final de la Liga ACB. El segundo partido será este sábado (Teledeporte, 18:15 horas).   

Defendido hasta el límite Navarro, Lorbek volvió fue la principal referencia del ataque azulgrana con puntos muy repartidos y sólo Ricky a cero. El pívot esloveno está asumiendo mucha responsabilidad en estos playoffs: las tres primeras jugadas las acabó él y once de los tantos del parcial inicial de 22-7 (a los 7m 55) llevaron su firma. Al Bizkaia Bilbao le costó encontrarse en la pista ante un rival que no le perdonaba ni el más mínimo despiste y que al descanso (43-31) sólo contabilizaba una pérdida por seis recuperaciones y acabó con 43 rebotes por 31 de su rival.

Respuestas disuasorias

Empequeñecido Jackson ante el agobio de Ricky y Sada, al Bilbao Basket le costó más de cinco minutos anotar su segunda canasta, obra de Mumbú, obligado en algunos momentos del encuentro a jugar de 4, porque hace semanas que Sonseca está de baja. Por contra, el Barça tiene una mina en la pintura, por más que ninguno de sus pívots haya tenido una temporada regular. Sobresalió Lorbek, acompañado de Perovic, más suelto desde hace un tiempo, o Ndong, al que ya no se le escapan balones de las manos y que le colocó un gorro a Vasileiadis, la misma jugada que Ricky a Warren. Un par de respuestas disuadorias para frustrar el amago de remontada de los visitantes, que entre el final del tercer cuarto, donde llegaron a perder por 28 puntos (64-38 a los 29m 20s), y el ecuador del último rebajaron 16 tantos la diferencia en menos de seis minutos.

La reacción final dice mucho del grupo de Katsikaris, que a pesar de que las cosas salgan mal no desconecta, y también mucho del de Pascual, que supo responder con temple y contundencia, con Lorbek de por medio, claro: "Hemos metido muchos tiros ante un rival muy fuerte". El Barça había querido -y logró casi siempre- marcar el territorio, como hacen los profesores que se dan a respetar. Los azulgrana arrollaban a su rival desde el máximo respeto por el público -por fin el Palau respondió a una cita señalada, se rozó el lleno, quizás por el anuncio de recorte a las secciones o por la llamada de la plantilla, o por ambas cosas-, pero también por la filosofía del equipo y la trayectoria de los visitantes, grandes animadores estos últimos días en un torneo del que se cuestiona su formato, al presidente y varios equipos las pasan canutas para subsistir. El último caso en conocerse, el del Meridiano Alicante. La tercera parte de los clubs ACB está... en concurso de acreedores. 

Defiende Katsikaris que la hazaña del Bilbao Basket es una buena noticia para la competición. Lo es para el deporte y un ejemplo de gestión de recursos. Un reflejo de un equipo batallador desconocido prácticamente siempre ante un Barça con Navarro fallón (4/13) y Grimau acumulando canastas de mérito, pero sobre todo fue de la persistencia, como la que tiene Sada o de Lakovic, al que Pascual mandó al banquillo después de obsesionarse tirando un par de triples cuando tenía otras opciones más claras a su alrededor. Un lapsus de un equipo casi perfecto hasta el final del tercer cuarto que apenas dejó correr y gustarse al Bilbao Basket, más discreto por la reducida aportación de los principales artistas, como Mumbrú, Banic y Jackson. Entres los tres y Vasileiadis no alcanzaron la cifra de Lorbek, el mejor del Barça, el primer azulgrana en alcanzar los 24 puntos en una final de la Liga desde que Bodiroga lo hiciese en el segundo partido de la final de 2004 ante el Estudiantes, ahora molesto por la salida (o sobre todo por la manera que se ha producido) de Jasen.

BARÇA 74 (26+17+21+9): Sada (2), Navarro (9), Perovic (5), Lorbek (24) y Anderson (9) -quinteto inicial-, Ricky Rubio, Lakovic (2), Fran Vázquez (2), Ingles (3), Ndong (9), Morris (1) y Grimau (8). BIZKAIA BILBAO BASKET 64 (12+19+9+24): Jackson (7), Mavroeidis (5), Mumbrú (5), Hervelle (8) y Blums (5) -quinteto inicial-, Warren (12), Fisher (6), Paco Vázquez (3), Banic (6) y Vasileiadis (7). Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Juan Luis Redondo y Benjamín Jiménez. Sin eliminados.

miércoles, 1 de junio de 2011

Venganza azulgrana en Vitoria para plantarse en la final a la primera oportunidad (61-71)

Navarro y Batista pelean por un rebote -EFE.

Ante el mínimo amago de relajación, apatía o euforia Xavi Pascual no ha dejado de recordar a sus jugadores qué sucedió en la final de la Liga ACB, cuando el equipo, después de llevarse todos los títulos en juego incluida la Copa y la Euroliga, perdió por 0-3 jugando el peor baloncesto del año ante un Caja Laboral con menos armario, pero mejores formas. En Vitoria el dos más uno de San Emeterio es una imagen imborrable, pero P; para Pascual y los suyos, un bajón y un golpe de atención. La clasificación de la fase regular y la resolución de los cuartos permitió a los azulgrana tener la oportunidad de vengarse deportivamente de aquella debacle. Y lo logró venciendo también el tercer partido de semifinales por 61-71, con lo que ya son son finalistas de la Liga por quinta temporada consecutiva y esperan rival, que saldrá del otro cruce, de momento dominado 1-2 por el Bizkaia Bilbao Basket.

Todos los jugadores se sienten partícipes del proyecto y aceptan su cometido. Ése es el gran legado del técnico del Barça, capaz de mantener la tensión competitiva del grupo y que cada uno asuma su papel. Pascual es un tremendo gestor de personas, como demostró Lakovic en el segundo partido Lakovic, cuando jugó de maravilla a pesar de no haber disputado minuto alguno en el encuentro anterior y como corroboró en la tercera cita Vázquez (llevaba 12 minutos en el cruce). El pívot gallego resultó fundamental en el último tramo Hizo de todo: le dio tiempo a ponerle un tapón a Teletovic muy apagado, provocar la quinta personal de Barac, coger otro rebote, ponerle otra una chapa a San Emeterio... A Vázquez sólo le paró una caída capturando un nuevo rechace: cayó de espaldas y se quedó sin aire. Fue un susto.  

Huertas y Teletovic, desconocidos

Vázquez impidió la reacción del Caja Laboral, muy meritorio porque dos de sus cuatro mejores jugadores tuvieron una jornada para olvidar. Huertas estuvo errático en el tiro (3/11) y precipitado en la dirección, mientras que Teletovic (3/10) estaba en territorio desconocido, pero no en la pista: tan sólo intentó tres triples y se mostró tan vulnerable como indeciso, justo lo que es realmente, un jugador versátil y directo que no se anda con rodeos. El bosnio se disipó ya en el primer cuarto (16-20), cuando metió metió siete de los primeros nueve puntos de su equipo, exacto balance que Navarro para el Barça. Ambos no volvieron a anotar hasta los últimos segundos del tercer cuarto. Teletovic con una canasta y fallando el tiro adicional y La Bomba, sobre la bocina, y con la izquierda. El bosnio ya no volvió a sumar y Navarro, en cambio, surgió con otra bomba fantástica y dos tiros libres en el último parcial de 0-7, tras la última canasta de Ribas en su mejor partido de la eliminatoria. El ex jugador del DKV Joventut se quedó solo en su intento de remontar el partido, como ya le había sucedido antes a San Emeterio. 

Ivanovic se marchó rápido al vestuario y con la sensación de que su segunda etapa en Vitoria puede haberse agotado. En los mentideros se habla de que Huertas podría tener ofertas importantes, otro caso es que el Caja Laboral se permita prescindir de un jugador así. Menos contentos están con Batista, minúsculo en los playoffs, puro recambio de Barac, al que esta vez le lastraron las faltas. Nada que ver con la aportación de sus homólogos en el Barça, pues tanto Ndong como Perovic cuajaron un partido regular. Ambos buscaron sus propias canastas y aprovecharon las facilitadas por sus compañeros.
 
Siempre que el Caja Laboral se acercaba en el marcador le sucedió algo y siempre negativo. En la réplica nunca faltó San Emeterio, el emblema del grupo, el jugador para todo de perfil humilde y de recursos de estrella. Con cuatro de sus acciones redujo dos veces la diferencia a cuatro puntos y otras dos a cinco. El problema es que no hubo quien le ayudase en su empresa y los azulgrana acabaron por responder con Lorbek, de nuevo enchufado sobre todo al principio, con Perovic o con Ricky. Siempre con Sada, el máximo reboteador de su equipo con siete capturas y el ejemplo a seguir para el resto: no tiene precio.

CAJA LABORAL 61 (16+15+15+15): Huertas (8), Oleson, San Emeterio (14), Teletovic (9) y Barac (8) -quinto cinco inicial-, Ribas (10), Palacio (3), Batista (4), Logan (3) y Dragicevic (2). BARÇA 71 (20+15+17+18): Sada, Navarro (13), Anderson (12), Lorbek (9) y Perovic (10) -quinteto inicial-, Ricky Rubio (7), Grimau (2), Vázquez (7), Lakovic (3), Morris y Ndong (8). Árbitros: Arteaga, Bultó, Peruga. Eliminado Barac (m. 37).

domingo, 29 de mayo de 2011

Sada y Lakovic torturan a un Caja Laboral sin banquillo (78-62)

Sada, lanzado, supera a Huertas y Teletovic -EFE.

Aparece recién duchado y con un libro bajo el brazo, Todo lo que muere, John Connolly, del que lleva leída una cuarta parte. Un relato de investigación protagonizado por un inspector del Departamiento de Policía de Nueva York al que le han asesinado a su mujer y a su hija. Víctor Sada (Badalona, 1984) es un gran lector. De hecho, el base es como un libro abierto en cuanto a compromiso y dedicación, un jugador que ocupa pocos titulares y sobre el que se explican los éxitos del Barça. Sada repartió cinco asistencias, cogió siete rebotes y aportó ocho puntos para torturar, junto a un Jaka Lakovic (11 puntos) que no había jugado en el primer partido, a un Caja Laboral sin banquillo, pues los suplentes aportaron únicamente siete tantos (78-62). Los azulgrana se colocan, por tanto, 2-0 en la serie y podrían clasificarse para la final de la Liga ACB si ganasen el miércoles en el Buesa Arena.

Como en el encuentro anterior Sada volvió a ser titular y atosigó lo suficiente tanto a Huertas, más discontinuo, como a San Emeterio, recuperado para la causa después de dos partidos flojos ante los azulgrana y de fallar tres de cuatro en tiros libres en la primera parte. Sada fue un jugador total: defendió, dirigió, reboteó y anotó. Menos participativo, pro muy centrado en defensa, estuvo Ricky, tímido en el tiro, pero descarado para malbaratar varios ataques del Caja Laboral, lastrado otra vez en su déficit en rebotes, pues caputó 23 por los 31 del Barça y sólo cogió uno ofensivo en los primeros dos cuartos. "No nos han cogido demasiados, pero sí muy importantes", reconoció Dusko Ivanovic, que se mostró convencido de encontrar la "manera" de ganarle al Barça. No soltó prenda ante la insistencia de otros periodistas.   

Palacio y Dragicevic, intrascendentes

Empezó el Barça muy acertado con sus exteriores: con Navarro y Ricky certeros en los triples, Anderson como matador y Grimau como una culebra. La respuesta de los visitantes también corría a cargo de jugadores de esa línea: Oleson, que no anotó ni un punto en el primer partido (sólo lanzó una vez) y sobre todo Huertas, que paró drásticamente su producción tras el primer cuarto. Su sustituto, Palacio, es la antítesis: favorece el juego estático, más lento y previsible es más pesado. La repercusión del base de Los Ángeles es tan poco relevante como la de Dragicevic como recambio de Barac y Batista, al que Ivanovic rara vez hace coincidir en la pista.

Hizo un amago de escaparse el Caja Laboral con 16-19, y fue entonces cuando debutó en la serie Lakovic, al que nadie negar en el tiempo que lleva en Barcelona que sabe asumir el rol que le da el entrenador. Estuvo muy ágil y valiente en las penetraciones el esloveno y entre él, Sada y un par de tiros libres de Navarro el Barça se marchó al descanso con un colchón importante (37-28). La Bomba estuvo más discreto que otras veces con nueve puntos (2/6). "Juan Carlos es el jugador eje que entiende cuando le toca y cuando debe ceder protagonismo a sus compañeros", le elogió Pascual, que también supo reconocer la importancia de Sada -"están jugando extraordinariamente bien"- o de Lakovic -"nos ha dado otra cosa"-.

La confesión de Teletovic

Fundamental en el primer encuentro, Lorbek entró poco en juego y, de hecho, no llegó a lanzar en toda la primera parte, tampoco resultó tan decisivo Ndong como en el partido anterior. "No hemos sabido defender a aquellos que no esperábamos que anotasen tanto", confesó en el túnel de vestuarios Teletovic, menos suelto y con más dificultades para tirar triples, por mucho que su mérito sea meterlo en posiciones forzadas y con los brazos del defensor en el cogote. Los azulgrana impidieron al Caja Laboral probar esa suerte, una de sus virtudes, y los visitantes sólo lanzaron once, de los que metieron tres.

La eclosión de San Emeterio en el tercer cuarto -"me he sentido mejor, pero intento no perder la confianza nunca"- reactivó al conjunto de Ivanovic, impulsado por la contundencia de Barac (53-49 a 8m 58s). Fue entonces cuando volvieron a  surgir tanto Lakovic como Sada, a los que se añadió un Perovic inmenso en el tramo final. Los últimos puntos de San Emeterio tan sólo sirvieron para que la diferencia fuese menor y Lakovic, muy satisfecho, se quedó botando en la última posesión. En menos de 48 horas había pasado de mero espectador a jugador fundamental. "Son ellos (los jugadores) los que hacen las cosas y ahora están en un buen momento", dijo Pascual. Todos suman: filosofía Barça, da igual el deporte que sea.
BARÇA 78 (18+19+16+25): Sada (8), Navarro (9), Anderson (12), Lorbek (3) y Perovic (9) -quinteto inicial-, Ricky Rubio (5), Morris (5), Ndong (4), Grimau (6), Lakovic (11), Vázquez (4) e Ingles (2). CAJA LABORAL 62 (19+10+18+15): Huertas (9), San Emeterio (14), Oleson (9), Teletovic (10) y Barac (13) -quinteto inicial-, Ribas (3), Palacio, Dragicevic, Batista (2) y Logan (2). Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, José Ramón García, García Ortíz y Benjamín Jiménez. Sin eliminados.

domingo, 1 de mayo de 2011

Ricky y Vázquez descomponen al Lagun Aro GBC y aseguran al Barça la primera plaza en fase regular

Ricky bota el balón ante Salgado - ACB Photo / Á. Caparrós.
Está inquieto por las especulaciones que se publican sobre su futuro, el posible cierre patronal de la NBA o la inminente visita de representantes de los Minnesota Timberwolves para convencerle de que aterrice en la Liga estadonidense. Pero Ricky Rubio (El Masnou, 1990) ya ha dicho que sólo se pronunciará en público cuando acabe la temporada y que espera hacerlo con una Liga ACB bajo el brazo. Y ante el Lagun Aro GBC el base contribuyó para que el camino hacia ese éxito sea un poco más factible, pues con sus 12 puntos (4/5 triples) ayudó a que el Barça se asegurase acabar primero la fase regular, y, por tanto, tener siempre el factor pista a favor. Una victoria, concretada por 81-55, especial para Fran Vázquez, que festejó su 28º aniversario con su primera figura doble de la temporada (14 puntos y 12 rebotes). El pívot gallego también decidirá en breve si continúa o no en Barcelona o si desembarca en la NBA. El Madrid, perdedor en su visita al Fuenlabrada, ve peligrar la segunda posición, que podría arrebatarle el imparable Power Electronics Valencia, satisfecho con la reaparición de Víctor Claver.

Ricky ya había tenido una participación decisiva en su retorno a Badalona la jornada anterior, pero le había faltado puntería, lo que sobró ante el Lagun Aro GBC. El base tranquilizó al Barça y se tranquilizó a sí mismo anotando tres triples sin fallo en la primera parte, que los azulgrana habían empezado flojos y débiles ante el repertorio de Panko y de Baron, capaz de anotar dos tiros de tres seguidos. El tercer elemento que completó el parcial inicial de 2-10 fue Doblas, un ejemplo de jugador que sabe aprovechar al máximo sus recursos. La puntería de Ricky y su criterio en la dirección hicieron reaccionar a los locales, impulsados por su batería de pívots, sobre todo con Lorbek, que iba a punto por minuto y que acabaría siendo el máximo anotador azulgrana con 15.

Navarro, 12º anotador histórico

Ingles se merendó al inexperto Freimanis y Laso colocó de 4 a Panko, que volvió a hacer daño cuando le defendió Morris y dejó de producir ante el agobio de Anderson. En el último minuto antes del Anderson. El jugador visitante más resolutivo ya no aportó más puntos y el Barça pareció distanciarse definitivamente en el ecuador del tercer cuarto (55-35), coindiendo con los dos últimos triples de Ricky y el primero de Juan Carlos Navarro, que no había logrado anotar punto alguno hasta el último minuto de la primera parte y que ya es el 12º anotador de la Liga superando a Richard Scott.

Sin nada que perder, Pablo Laso quiso cambiar el rumbo del encuentro con un triple cambio, prescindiendo de sus dos jugadores de referencia, Panko y Salgado. Xavi Pascual le copió la idea, pero con intención diferente: pretendía dosificar a los jugadores. La misma decisión le funcionó mejor al técnico visitante, pues el Lagun Aro GBC pasó de ceder por 20 (55-35) a rebajar la renta a 11 con un triple de Baron, casi infalible en los tiros libres (64/65 este curso), tan enchufado como al principio del encuentro. Pero resultó un espejismo: entre Ingles, Ndong y Grimau volvieron a ampliar las distancias y los últimos puntos de Vázquez, en un día tan significativo para él, acabaron por redondear un marcador cómodo y por confirmar que el Barça será el primer clasificado de la fase regular. Ahora mismo su rival en cuartos de final sería Unicaja de Málaga.

BARÇA 81 (18+23+21+19): Rubio (12), Navarro (10), Anderson (5), Vázquez (14) y Lorbek (15) -quinteto inicial-, Sada (5), Ingles (7), Ndong (9), Grimau (4) y Perovic. LAGUN ARO GBC 55  (16+17+14+8): Salgado (2), Baron (17), Panko (7), Miralles (3) y Doblas (8) -equipo inicial-, Uriz (5), Kone (8), Freimanis (2) y Lasa (3). Árbitros: De la Maza, Sánchez Montserrat y Pérez Niz. Eliminaron por cinco personales a Kone (min. 38).