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jueves, 18 de abril de 2013

La linterna de Marcelinho Huertas

El base brasileño y Tomic alumbran a un Barça que vence al Panathinaikos (60-70) y se jugará su pase a la Final Four de Londres en el Palau

Huertas dando instrucciones a sus compañeros. 

Apenas había tenido minutos de lucidez en los tres partidos anteriores. Cinco asistencias, 3/11 en triples y 2/7 en tiros de dos eran parte de la hoja de servicios de Marcelinho Huertas (Sao Paulo, Brasil, 1983) ante un Panathinaikos que le había minado la moral. Pero el día en el que su equipo se jugaba la supervivencia en la Euroliga el base brasileño recuperó su esencia desde el primer instante, cuando se fue decidido a penetrar y no falló. Huertas marcó la pauta a un Barça convencido de cuál era el camino a seguir: reducir lo

miércoles, 29 de febrero de 2012

Mickeal doblega al Maccabi (70-67) y el Barça se enfrentará al Unics Kazan en cuartos de final

Mickeal entra a canasta ante Smith - Euroleague.

“Buen trabajo, Pete”, le dijo Xavi Pascual en el vestuario con las cámaras de Esport 3 presentes y durante el discurso del entrenador tras el partido. Un elogio bien merecido para Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, EE UU, 1978), el mejor azulgrana con diferencia ante el Maccabi en los momentos con más dificultades del equipo, precisamente el inicio y el final. Como consiguen los buenos escritos Mickeal empezó y acabó el partido con una actuación redonda, 20 puntos en total, que permitieron al Barça despedirse del Top16 con seis victorias en tantos partidos tras vencer por 70-67. En el epílogo el alero estadounidense metió los últimos dos puntos, de tiro libre, mientras Pnini fallaba el triple que hubiese forzado la prórroga en un partido sin pan que repartir. Los azulgrana se enfrentarán en cuartos de final finalmente al Unics Kazan, perdedor ante el Panathinaikos por 63-68. 

Con el primer puesto de grupo asegurado y con el rival en cuartos de final adjudicado, los azulgrana  jugaban por contrato y amor propio. En la misma situación estaba Maccabi, que antes de empezar el partido ya sabía que deberá medirse al Panathinaikos. Quizás por esa falta de tensión competitiva ambos equipos acumularon varios fallos de concentración, en especial los locales que empezaron muy blanditos y concedieron 18 pérdidas, 11 en la primera parte. Justo el número de puntos que aportó Mickeal en un primer cuarto en el que los azulgrana empezaron 0-6, que llegaron a dominar por 150 y que acabaron 19-21. En esos tres parciales Mickeal tuvo un competidor mayúsculo, Hendrix, ex jugador del CB Granada, que se mostraba a sus anchas en la pinturas y al que nadie podía parar y alcanzó el descanso (34-33) con 21 puntos. Navarro, de baja por la fascitis plantar, fue un espectador de lujo. Y a Lorbek le costó mucho arrancar. 

“Más carácter”

Salió con más garra -“y más carácter” les diría a sus jugadores en el vestuario tras el partido- el Barça en la segunda parte, en la que Pascual dio minutos a Josep Pérez por Huertas, aunque nada más salir el joven base tuvo volver al banquillo porque tocaba el tiempo muerto de rigor de la televisión. Era el ecuador de un tercer cuarto en el que Perovic acaparaba los focos, muy suelto y con Hendrix sin puntería y eran Langford y Pnini, ante una nueva actuación decepcionante de Schortsanitis, quienes lideraban a un Maccabi que llegó a ceder por 13 puntos (57-44 a 8m 32s), acribillado a triples, tres en apenas tres minutos, de Mickeal, Rabaseda y Wallace, falto de momentos dulces últimamente.

Pnini, Ohayon y Langford de nuevo replicaban por los visitantes, mientras que los locales consigueron mantenerse por delante por el concurso de Wallace y Mickeal, que se hizo con un buen rebote ofensivo para asistir a Huertas, que anotó el triple después de que el conjunto de David Blatt se hubiese acercado 64-62 tras un parcial de 7-18. De ahí al final: muchos fallos como una entrada del propio Huertas o unos pasos de Baby Shaq y aciertos, como el de Ohyaon, que a 6'5 segundos anotó solo mientras los azulgrana defendían la línea de 6'75. Pnini cometió personal sobre Mickeal, que sentenció el partido y permitió a su equipo acabar el Top 16 con plena de victorias. En tres semanas le esperará el Unics Kazan. “Un equipo muy bueno, completo y muy competitivo”, comentó Ndong. “Defienden muy bien”, reflexionó Sada, “pero se les puede correr y en la posición de 4 les falta un anotador”.

BARÇA 70: Marcelinho Huertas (10), Perovic (9), Ingles (8), Lorbek (4) y Mickeal (20) –quinteto inicial–,  Sada, Vázquez (3), Wallace (8), Ndong (2), Rabaseda (6) y Josep Pérez. MACCABI 67: Hendrix (24), Smith (6), Eliyahu, Ohayon (9) y Langford (15) –quinteto inicial–, Papaloukas, Blu, Mallet, Pnini (9), Burstein, Scheyer y Schortsanitis (4). Árbitres: Ankarali, Jovcic y Sahin. Asistencia: 4.624 espectadores en el Palau Blaugrana.  

viernes, 6 de mayo de 2011

Eidson desmonta y priva de la final a un Madrid limitado (82-63)

Eidson protege el balón ante Prigioni -EFE.
Manteniendo la base y con algunos retoques el Madrid tiene un grupo joven para competir por todo en los próximos años, pero ahora su presencia en la Final Four de la Euroliga de Barcelona era toda una extravagancia, pues por el camino se habían quedado plantillas superiores, como la del Olympiakos o la del propio organizador, el Barça. Ante el Maccabi de Tel Aviv se vio un conjunto blanco con dientes de leche, muy blandito cuando su quinteto inicial no estuvo en pista y con un banquillo minúsculo que aportó únicamente cinco puntos. Los suplentes del rival contabilizaron 19, la cifra de tantos perpretrada por el agitador de la noche, Eidson, el máximo responsable de la contundente derrota por 82-63 del Madrid, descompuesto en una segunda parte muy desigual.

Al Madrid, el club más condecorado del torneo, le falta recorrido. Sólo dos jugadores habían jugado la fase final de la copa más golosa del continente y hasta tres, Velickovic, Begic y Vidal no intervinieron ni un minuto en el partido. Circunstancia a la que hubo que añadir que a Sergio Rodríguez y a Mirotic el aro se les hiciese más pequeño y saliesen a la pista acongojados, agobiados por la repercusión de una cita mayúscula. Tampoco rindieron ni Llull ni Suárez, dos de las piezas fundamentales del que fue el segundo proyecto de Messina en la capital. El entrenador italiano se marchó hace dos meses sin explicar los motivos y presenció en la grada del Palau Sant Jordi cómo se descomponía el equipo, dirigido por un eterno técnico ayudante como Lele Molin y debutante en una gran cita, se tambaleaba tras el descanso.

Reyes y Tomic

Antes, el Madrid, de negro y de visitante, perdedor en número de aficionados, había sabido mantenerse en el partido gracias a Reyes, omnipresente, y a Tomic, un pívot con poco músculo y muchos recursos, tantos como para hacerse un hueco ante una mole como Schortsanitis, la eterna promesa del baloncesto europeo que está cuajando su mejor temporada. Baby Shaq hacía daño en la zona y Pargo y Prigioni, cargado muy pronto de personales y que encadenó dos triples en el primer momento incómodo para su equipo, se discutían el mando. Sin hacer mucho ruido tanto Eidson como Hendrix avisaban de lo que vendría después (30-31, minuto 20).

Poco a poco el conjunto de Molin se fue marchitando, aunque festejase tres triples en un plis-plas, llegasen por fin los primeros puntos de Suárez y Llull comenzase a carburar. El partido estaba a punto de desequilibrarse bruscamente por la inexperiencia de los blancos y la pericia de un treintañero como Eidson, que se marcó seis puntos en el último tramo del final del tercer cuarto. Los últimos tres del estadounidense marcaron el devenir del encuentro y confirmaron la candidez del Madrid: Fischer, tan nulo como Tucker, sacó de fondo para Sergio Rodríguez sin fijarse y Eidson cogió el rebote y forzó la personal. El poco acierto del Maccabi Tel Aviv con los tiros libres había impedido que la distancia no superase los dos dígitos (55-47 a los 29m 50s).

Ahí se acabó el Madrid, desmontado por un Eidson que sólo falló dos canastas y acabó con 33 de valoración, mareado por Pargo y machacado por Baby Shaq. Los blancos, el único equipo ACB de los cuatro que alcanzaron los cuartos de final, comenzarían el último período con un parcial definitivo de 16-4. "En defensa hemos estados débiles", resumió con acierto el capitán Felipe Reyes, que tenía la ilusión de ganar el único gran título que le falta además del oro en unos Juegos Olímpicos. En las horas previas había dicho que era más difícil llegar a la Final Four que ganarla. Lo primero ya era una proeza para este equipo lleno de jóvenes con talento que necesitan experiencias similares para curtirse y que les salgan los dientes. Mientras, Maccabi y Panathinaikos, vencedor por 77-69 ante el Panathinaikos de Obradovic se disputarán la Euroliga.

MACCABI TEL AVIV 82 (14+18+23+27): Pargo (13), Eliyahu (1), Pnini (14), Eidson (19) y Schortsanitis (16) -quinteto inicial-, Hendrix (6), Sharp (3), Blu (10), Burstein y Macvan. REAL MADRID 63 (12+17+18+16): Tomic (17), Prigioni (9), Reyes (15), Suárez (8) y Llull (9) -quinteto inicial-, Mirotic, Rodríguez, Fischer (2) y Tucker (3). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Christos Christodoulou (GRE) y Zoran Sutulovic (MNE). Sin eliminados.