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jueves, 22 de marzo de 2012

Mickeal vuelve a liderar a un Barça que está a un triunfo de la Final Four

Mickeal anotó 12 puntos ante el Unics Zakan - Àlex Caparrós - FCB.

Entre dos equipos que defienden de maravilla, entre los dos mejores del torneo en dicho aspecto, salió un partido de canasta a canasta. Un encuentro tremendamente competido y muy largo que desequilibró Pete Mickeal, imperturbable para recuperar un balón básico y meter en los últimos ocho segundos dos de los diez tiros libres que lanzó y metió (23/25 el equipo). El estadounidense (12 puntos y cuatro recuperaciones) está siendo el jugador de la serie de cuartos de final y colocó al Barça, vencedor por 66-63 ante el Unics Kazan, a un triunfo de la Final Four de Estambul. Los azulgrana podrían formalizar el martes, y a domicilio, su presencia entre los cuatro mejores de la Euroliga.

No falló Mickeal desde la línea de personal y Domercant, el líder perdido de los visitantes, trató de forzar la prórroga con un triple desde muy lejos y a una mano que tampoco entró como sus tres intentos anteriores. El Unics Kazan había competido al límite por su superioridad en rebotes (27-36), en los porcentajes de tiro y por la entereza de Nachbar y sobre todo de Jawai (21 puntos), que brillaron uno en cada parte. El tirador, volviendo loco a los exteriores y el pívot, acampando literalmente en la zona. Los azulgrana supieron sufrir y jugar mejor el epílogo tranquilizados por Mickeal y los apuntes de Wallace, Huertas -excelente en el tercer cuarto, como Ndong-, Perovic y Navarro, máximo anotador local con 18 puntos. Cuatro menos que Lorbek, el mejor de una primera parte que concluyó con un marcador muy parejo (33-30).

Dos caminos muy diferentes

Un tanteo al que Barça y Unics Kazan habían llegado por camino muy distintos. Los azulgrana fueron de mucho a poco después de otro inicio explosivo (11-2 a los 4m 16s), pero se complicaron  la existencia tras un parcial de 8-19 en diez minutos exactos (19-23). Nachbar, que había suplido a un Domercant irrelevante, había cambiado la cara a los rusos, que llegaron a perder 18 pelotas por las cinco que recuperaron. Once recuperaciones y nueve pérdidas fue el balance del Barça, al que le sobra fondo de armario, pero que últimamente parece funcionar como el tiempo que hace en su ciudad estos días: tan pronto llueve como se despeja el cielo y sale con alegría el sol. Tan pronto sobresale como se encoge el plantel azulgrana, al que le está costando cuadrar un partido coral.

Así que hasta que el tercer cuarto no estuvo a punto de consumirse, pasado el minuto 27, no llegaron los primeros puntos del banquillo. Perovic rompió la estadística con su canasta e Ingles y Wallace -con un triple y una acción en la que giró sobre sí mismo- aportarían su granito de arena para que los suplentes sumasen 11 puntos. Aunque también es cierto que Pascual exprimió a los que salieron de inicio y menos Ndong -por problemas físicos- jugaron un poco menos o un poco más de 30 minutos.

BARÇA 66 (17+16+18+15): Huertas (3), Navarro (18), Mickeal (12), Lorbek (14) y Ndong (8) -quinteto inicial-,  Perovic (4), Wallace (5), Ingles (2), Sada (-), Rabaseda (-) y Vázquez (-). UNICS KAZAN 63 (13+17+18+15): Lyday (2), Samoylenko (3), Domercant (2), Veremeenko (5) y Jawai (21) -quinteto inicial-, Savrasenko (2), McCarty (5), Greer (7) y Nachbar (16). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Boris Ryzhyk (UKR) y Milija Vojinovic (SERB). Nachbar eliminado en el minuto 40. Incidencias: Segundo partido de los cuartos de final de la Euroliga disputado en el Palau Blagurana, ante 5.073 espectadores.

domingo, 5 de febrero de 2012

Triunfo azulgrana ante el Estudiantes a ritmo de triples (65-80)

Vázquez tapona a Jaime Fernández - ACB Photo - Antonio martín.
Un actor que no se cree su papel, que piensa para recordar el guión y acompañarlo con el gesto preciso es un mero lector y no un intérprete. El de verdad se mete tanto en la piel de su personaje que vive, ríe y sufre como si fuese él: el enfado es tan real como la risa tonta. Y el Barça de Xavi Pascual cada vez se está acercando más al buen intérprete, pues durante varias fases del partido traduce las consignas del entrenador sin dudas con la naturalidad de la espontaneidad estudiada y con la seguridad del talento. Los azulgrana llegaron a bordarlo en varias fases en su triunfo a domicilio por 65-80 ante un Estudiantes ejemplar que supo revertir una situación muy adversa en los primeros compases y fue un incordio hasta el final con el  para acercarse en la recta final. Los locales fueron siempre acribillados por los triples (14/29) y con especial protagonismo de Navarro (4/7) y Eidson (5/7). El Barça es líder en solitario de la Liga ACB después de la derrota del Madrid ante el Bizkaia Bilbao Basket (90-93). Hacía 20 meses que los blancos no perdían en casa en fase regular.  

Con Ingles como repartidor el Barça entró al partido convertido en un equipo ágil que trabajaba muy bien los tiros y contenía a los locales con una defensa seria, capitaneada por un Vázquez infranqueable y capaz de poner tres tapones. El ala-pívot gallego había salido a la pista por Lorbek, el mejor hasta que le castigaron con tres personales: la tercera, una técnica, le cayó después de protestar la segunda que le señalaron a Germán Gabriel. También Perovic tenía problemas con las faltas Perovic -para suerte de los locales, que metieron 12 tiros libres en la primera parte y luego no volvieron a lanzar- en un conjunto azulgrana engrasado, donde tanto Eidson como Navarro se presentaron con dos triples. Una solución acertada durante todo el encuentro para abrir diferencias y para contener al conjunto de Pepu Hernández, que se repuso de que los azulgrana les doblasen en el marcador (16-32 a los 12m 45s) con un parcial de 13-3 al que respondió Mickeal, claro, con otro triple poco antes del descanso (31-38). El 38% de los puntos de los locales eran de tiros libres, mientras que los visitantes estaban equilibrados en los tiros de dos (7/14) y en los de dos (7/15). 

Recital de Navarro y Eidson

El Estudiantes había echado mucho de menos la mejor versión de Granger (3/8) su último fichaje, Lofton, que vive su segunda etapa en el club y que sólo logró meter una canasta antes del paso por los vestuarios. Pero el concurso del tirador y el de Simmons reactivó de nuevo a los locales, que se pusieron a un suspiro (45-47 a los 26m 20s). La réplica fue de Navarro con un triple y Huertas aportó cinco puntos seguidos. Germán Gabriel sobresalía en la pintura y el Estudiantes aguantaba al final del tercer cuarto (52-55) por su coraje, el trabajo en el rebote -llegó a palmear tres veces seguidas- y la caraja azulgrana con los tiros libres. En esa faceta estuvo nefasto (1/5) Ndong, brillante para desatastar  su equipo en el tramo final en defensa y en ataque, mientras Eidson y Navarro continuaban enchufados desde fuera del perímetro. Dos triples consecutivos de La Bomba parecieron sentenciar el partido (54-70 a los 6m 01s), pero los locales se resistieron con el combativo Lofton -autor de 15 puntos en la segunda parte-, aunque lo máximo que consiguieron fue acercarse a nueve puntos. Entonces Eidson metió su último triple y ya no hubo tiempo para sorpresas de última hora. 

ASEFA ESTUDIANTES 65 (14+17+23+13): Granger (7), Lofton (17), Jiménez (4), Clark (4), Simons (9) –quinteto inicial-, Fernández (2), Driesen (6), Gabriel (13) y De la Fuente (3). BARÇA 80 (23+15+17+25): Huertas (10), Ingles, Mickeal (9), Lorbek (9), Perovic (4) –quinteto inicial-, Sada (2), Navarro (15), Vázquez (2), Ndong (11), Rabaseda (3) i Eidson (15).

Àrbitres: Redondo, Bultó i Castillo.

jueves, 19 de enero de 2012

Acelerón final para vencer a un incómodo Cantú en la vuelta de Basile al Palau (65-60)


A falta de puntos y de su líder, el Barça está resolviendo los partidos por amor propio y espíritu competitivo. Por fe y coraje, por sacar agallas en el momento. Los azulgrana han perdido frescura y soltura en ataque y ante el Cantú sólo seis de sus jugadores anotaron algún punto. Para su suerte el trío Perovic, Lorbek y Eidson resolvió el estreno en el Top 16 con un triunfo por 65-60, en un partido que se había puesto muy cuesta arriba y en una jornada emotiva por el regreso de Gianluca Basile al Palau Blaugrana. 

Agradecida por su carisma, profesionalidad y rendimiento, la grada aplaudió con el corazón a Baso, al que el club le hizo un homenaje por su trayectoria como azulgrana y por ser el extranjero que más partidos ha jugado con el equipo. Navarro, todavía convaleciente de una fascitis plantar, le entregó una camiseta con su apellido, el número que llevó (el 5) y las firmas de la plantilla. Basile pudo contener las lágrimas y contener los nervios y, haciendo honor a su temple, empezó enchufado el encuentro. Todo el contrario que sus ex compañeros, tan idos que parecían haber sido ellos los que acababan de recibir un sentido tributo. Tan desacertados empezaron los azulgrana que fallaron los primeros ocho lanzamientos, en contraste con la efectividad de un Cantú fresco en el que brillaba otro ex azulgrana, Marconato, con su clásico tiro desde media distancia (0-8).

La explosión de Ingles

Atascados y desorientados, los azulgrana tuvieron que picar mucha piedra para anotar su primera canasta, obra de Mickeal, el mejor en San Sebastián y que esta vez no destacó en un equipo empequeñecido y casi siempre a remolque ante un conjunto italiano plagado de tiradores que explotaba el juego interior, teóricamente su punto débil ante un Barça con Ndong, Vázquez, Lorbek y Perovic. El problema fue que de los dos primeros apenas hubo noticias y se quedaron sin sumar ni un punto.

Los azulgrana encontraron muelle y fuelle en su director titular, Huertas, que más que dirigir anotó dos triples sin fallo en un equipo irreconocible que sólo acumuló nueve asistencias, de las cuales cinco fueron de Eidson, el hombre para todo de la plantilla. Ingles, por su parte, volvió a bordarlo por instantes: el australiano se está especializando en aparecer en los momentos más peliagudos (21-18 a los 11m 15s). Pero de nuevo se quedó mudo el Barça con un parcial de 0-8, aunque llegaría entero al descanso con un 28-30.

La versatilidad de Eidson

Siguió en sus trece el Cantú y encadenó dos triples consecutivos para volver a distanciarse en el ecuador del tercer cuarto (34-39). Lorbek, que había necesitaba seis tiros para meter una canasta, celebró juntando los dientes su triple, señal que no estaba nada cómodo. Eidson, al que le pitaron una técnica muy quisquillosa, también dio un paso adelante, acompañado de Ingles y Huertas para poner otra vez por delante al Barça (52-51) a 7m 22s. El final fue azulgrana, con Perovic atento al rebote ofensivo, Lorbek mostrando su elegancia y Eidson, su versatilidad. El ex jugador del Maccabi se dio un buen coscorrón tras meter un mate a una mano, la última acción de un encuentro del que Basile se despidió aplaudiendo a esa afición que tanto le quiere. Normalmente la regla no falla: quien se da a querer recibe el cariño merecido.      

BARÇA 65 (15+13+21+16): Huertas (11), Mickeal (8), Eidson (15), Lorbek (13), Ndong –quinteto inicial–, Wallace (-), Vázquez (-), Ingles (10), Sada, Rabaseda, Perovic (8). BENNET CANTÚ 60 (18+12+19+11): Micov (13), Marconato (9), Basile (13), Leunen (3), Cinciarini (2) –quinteto inicial–, Mazzarino (1), Diviach, Gianella (2), Shermadini (9), Brunner (4) y Markoishvili (4). Árbitros: Ziemblicki (POL), Vojinovic (SRB) y Koromilas (GRE). Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada del grupo H del TOP16 de la Euroliga disputado en el Palau Blaugrana ante 4.829 espectadores.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Victoria de orgullo del Barça ante el Unics Kazan (63-50)

Eidson trata de anotar - EFE.

Está acostumbrado a gobernar sus partidos y a exigirse de principio a fin. El Barça es un equipo insaciable que también sabe navegar en arenas movedizas y gestiona como pocos las malas jornadas, como la que tuvo ante el Unics Kazan. Incluso Juan Carlos Navarro estaba descentrado y falló dos tiros libres seguidos, los dos primeros que falla en la Euroliga, y erró el triple siguiente. Entre una jugada, pero Ndong cogió el rebote ofensivo para doblar a Wallace, que sí anotó el triple. Del inquietante 44-43 en el último minuto del tercer cuarto se pasó a un 60-45 a falta de 2m 40s tras un parcial de 16-2. El Barça, que acabó venciendo por 63-50, no afinó excesivamente su puntería, pero estuvo soberbio en dos aspectos que fueron clave para que lograse su octava victoria en el torneo: el rebote ofensivo (18) y las recuperaciones (16), mientras que su incómodo rival sólo cogió seis capturas en ataque y también robó seis pelotas por las... 24 que perdió.    

Bloqueado, casi melancólico y cabizbajo anduvo el Barça la mitad del partido. En concreto, el segundo y el tercer cuarto, cuando se agobió de sí mismo y cedió ante los chispazos de tipos avispados como Greer, Veremeenko o Lyday. Los azulgrana no sabían descifrar a un rival incómodo que había conseguido llevar el partido al terreno que más le convenía (pocos puntos, posesiones largas o tiros mal seleccionados) y que había sobrevivido al recital inicio de Navarro y Lorbek (11-4) a fuerza de trabajo defensivo y coherencia en ataque. Tan poco carburaban los azulgrana que Xavi Pascual no pudo ser más elocuente en un tiempo muerto, cuando pidió a los suyos que fuesen más prácticos, que apostasen por el camino más recto: "Corremos para terminar dentro". La orden llegó justo antes de que el Unics Kazan se marcase un 0-7 de parcial y Greer pusiese a su equipo a un sólo punto y después de que el Barça se cansase de lanzar de tres -lo hizo hasta once veces en el segundo cuarto-.

Los azulgrana reaccionaron siguendo la advertencia de su entrenador y bajo la batuta de Huertas, recién nombrado jugador brasileño del año. Navarro y la pericia de Perovic, muy atento al rebote en cancha ajena, hicieron el resto y en un abrir y cerrar de ojos los azulgrana desmontaron al conjunto ruso. Un epílogo tranquilo en una cita difícil, el preludio antes de recibir el domingo a Unicaja, el último equipo que les ganó en el Palau, y de la visita a Siena al Montepaschi. De vencer en Italia los azulgrana se asegurarían el primer puesto del grupo.

BARÇA 63 (21+12+14+16): Huertas (8), Navarro (13), Perovic (7), Lorbek (11) y Mickeal (10) -quinteto inicial-, Sada, Vázquez (2), Wallace (3), Ingles (2), Ndong (2) y Eidson (5). UNICS KAZAN 50 (15+13+15+7): Lyday (12), Samoylenko (5), Veremeenko (6), Savrasenko (4) y Domercant (9) -quinteto inicial-, Pashutin, Greer (10), Gubanov (2), McCarty (0) y Jawai (2). Árbitro: Sasa Pukl (Eslovenia), Milija Vojinovic (Serbia), Elias Koromilas (Grecia). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada del grupo D de la Euroliga, disputado en el Palau Blaugrana ante 4.676 espectadores. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Eidson contiene al Valencia Basket (68-72)

Navarro bota el balón ante la mirada de Rafa Martínez - ACB Photo / M.A. Polo.
No es base, pero se defiende como tal. Chuck Eidson es un tesoro, un jugador capaz de dirigir con la misma facilidad que defiende y anota. En este caso también contuvo a un Valencia Basket que empezó el último cuarto trece abajo y se colocó a uno con un triple de Rafa Martínez, héroe hace dos temporadas en el último suspiro. No acabó contento esta vez el tirador, pues falló el siguiente en un último minuto en el que sólo anotó Eidson fue capaz de anotar: cuatro tiros libres para dar a los azulgrana su sexta victoria en siete jornadas (68-72). Los azulgrana comparten el liderato con el Madrid, vencedor en su visita a Unicaja (80-96).

Venció el Barça defendiéndose, sacando las uñas ante un Valencia Basket que encontró una mina en De Colo y Rafa Martínez, hábiles para penetrar y para inventar el clásico bloqueo y continuación, bien aprovechado por Ogilvy, que a un minuto erró un tiro debajo de canasta. El rebote fue para Lorbek y De Colo tuvo que parar con personal a Eidson, que no falló los tiros libres. Se les escapó la pelota a Lishchuk dos veces, falló Markovic el triple de la victoria y Rafa Martínez le hizo una antideportiva a Edson, que sentenció definitivamente un encuentro con un desenlace taquicárdico.

Perovic, contundente

Quién lo iba a decir viendo el despliegue de los azulgrana, que hasta el último cuarto habían dominado a placer, con Huertas llevando la batuta, Navarro con un primer cuarto para enmarcar (nueve puntos de los 14 que sumó), Eidson omnipresente y el Perovic más contundente del curso en su retorno a la Fonteta o Mickeal, centrado y directo después de su discutible descalificación en Euroliga ante el Montepaschi. Fue el 33 azulgrana el que puso la máxima ventaja (35-51 a los 24m 09s).

Sin Víctor Claver, lesionado, el Valencia Basket tampoco podía disfrutar del habilidoso De Colo, desconocido después de haber anotado 22 y 28 puntos en los últimos dos partidos del torneo ante Unicaja y Lagun Aro GBC, y que acabó la primera parte con 0/5 en tiros. Los locales estaban a merced de los visitantes, a penas inquietos al principio por el batallador Lishchuk, el escurridizo Markovic y los quilates de Caner-Medley -en proceso de adaptación a su nuevo equipo después de maravillar en Estudiantes- y Rafa Martínez. El conjunto de Pablo Olmos -"no hemos tenido pretemporada"- es un grupo en construcción y, de momento, San Miguel está lejos de lo que fue en Manresa. Ahora es un secuandario de lujo.

De Colo y Rafa Martínez

Como de lujo fue la réplica del Valencia Basket. Todo empezó con un triple de Caner-Medley y continuó, entre otras acciones, con los primeros puntos de De Colo. Empezaron a carburar los locales, que habían estado seis minutos largos sin anotar, y vieron claras, muy claras, las cosas a partir de entonces. Tanto que hicieron temblar al Barça, paralizado por instantes. Xavi Pascual advirtió a sus jugadores que tuviesen más concentración en los rebotes (40 del conjunto de Olmos por los 28 de los azulgrana) y que fuesen la sombra de De Colo y Rafa Martínez. Los jugadores no le hicieron caso y los señalados y Ogilvy estuvieron a punto de armarla. Tan nervioso se puso el Barça que falló tres de cuatro tiros libres. Incluso Eidson erró uno. Un minuto después, en el último, metió los cuatro de los que dispuso para frustrar la remontada local y hacer posible una victoria golosa para su equipo.   

VALENCIA BASKET 68 (19+8+18+23): Markovic (9), Martínez (16), Pietrus, Caner-Medley (15) y Lishchuk (10) -quinteto titular-, Ogilvy (9), De Colo (9), Kuksiks y San Miguel. BARÇA 72 (18+19+21+14): Huertas (6), Navarro (14), Mickeal (9), Lorbek (8) y Ndong (4) -quinteto inicial-, Sada, Perovic (11), Vázquez (2), Wallace (6), Rabaseda y Eidson (12). Árbitros: Redondo, García González y Cortés. Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la séptima jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 9.000 espectadores.

jueves, 3 de febrero de 2011

Juego de niños azulgrana ante el Lottomatica Roma

Djedovic intenta defender a Ricky -EFE.
Un cuarto y medio le duró el Lottomatica Roma al Barça, al que le costó centrarse y motivarse ante un rival tan destartalado y deshilachado que acumula, con tres derrotas y 66 puntos en contra, los peores números de la primera vuelta del top 16. Una etapa que los azulgrana, que repartieron 21 asistencias, cerraron con pleno de victorias tras vencer en el Palau por 80-56 al conjunto italiano con 16 puntos de Anderson y 13 de Navarro y Perovic.

El partido, que no tuvo demasiada historia, contó un comienzo meritorio de los visitantes, que explotaron hasta la saciedad las penetraciones –en especial Washington– ante el beneplácito de los azulgrana, que tardaron más de seis minutos en cometer su primera falta personal. El Barça, además, perdió tres pelotas seguidas, con lo que llegó a ceder por dos puntos con las primeras canastas de Traoré, el único jugador visitante real en muchas fases del partido, del que fue máximo anotador con 17 puntos.

La recuperación de Ingles

Dos triples de Juan Carlos Navarro y el ímpetu de Grimau (re)animarían a los locales, en los que por fin Ingles se sintió cómodo, seguro y rindió con nueve puntos y sin fallo alguno. El australiano no había jugado ni seis minutos en esta fase y suma tres partidos (o 16 minutos) sin anotar en la Liga ACB. A favor de Ingles hay que decir que apenas ha contado últimamente para Pascual y que el vestuario y el público le tienen mucho cariño: sus canastas fueron las más celebradas en el banquillo y en la grada, molesta, como el  técnico azulgrana, cuando el Lottomatica empató a 30 con una clase magistral de Traoré.

Hasta ahí duraron las concesiones del Barça, que apretó el acelerador en el ecuador de la segunda parte para irse a los vestuarios 45-36 gracias a un juego sencillo y veloz de Anderson y Navarro, la pareja más voraz del Barça en este momento de la temporada, con Mickeal en el tramo final de su recuperación.

Entrevista a Djedovic

En su retorno al Palau Djedovic, cedido en el conjunto de Filipovski, fue más protagonista fuera que dentro de la cancha. En una entrevista en el Canal 33 el bosnio razonó que ese partido –por bien que lo hiciese, no fue el caso: dos puntos, 1/6– no cambiaría nada en su situación –le queda otra temporada más en Italia– y sentenció que su equipo lo tiene “difícil para hacer algo en este top 16”. La ilusión de Djedovic es acabar triunfando en el Barça, pero es consciente de que tendrá muy complicado hacer un equipo en un equipo “donde no he tenido la oportunidad de demostrar”.

En la cancha continuó brillando Traoré, desquiciado por sus fallos desde la línea de personal (5/8), líder porque Smith estuvo más que apagado y Dasic, otro ex del Madrid, apareció en la estadística con dos puntos a pesar de haber jugado casi todo el partido. Mejor, sin duda, fue la imagen que dejó Gordic, fichado en enero para paliar las lesiones, y que anotó los tres triples del Lottomatica Roma, que sólo anotó 20 puntos en la segunda parte. Dos cuartos en los que el Barça, poco a poco, sin desgastarse demasiado fue ampliando las rentas y celebró que Ingles tuviese minutos y anotase de una vez. El australiano se marcaría un triple y un mate al final. Esbozó una sonrisa, aunque sea un tipo serio. Ricky, el único que no anotó en el Barça, protagonizó la anécdota de un partido llano y sin emoción, puro juego de niños. El base hizo el amago de dejar pasar el tiempo en la última jugada y Pascual le dijo que no, que acabase la jugada. Así que Morris intentó un triple. No entró.    

Barça 80 (21+24+16+19): Ricky, Navarro (13), Anderson (16), Lorbek (2) y Perovic (13)  –cinco inicial–, Fran Vázquez (7), Sada (2), Grimau (7), Morris (7), Ingles (9) y Ndong (4). Lottomatica Roma (17+19+9+11) 56: Washington (16), Datome (4), Djedovic (2), Crosariol y Dasic (2) –quinteto inicial–, Smith (2), Traoré (17) y Gordic (13). 

jueves, 20 de enero de 2011

Victoria trabajada y de prestigio del Barça ante el Maccabi para comenzar el top 16

Perkins alarga el brazo ante Perovic -EFE.
Si el curso pasado acribillaba a la gran mayoría de rivales con ventajas abismales, éste, con tantas lesiones de por medio, el Barça es más inestable, capaz de gustosas remontadas, pero de pájaras igual de extremas, como las que tuvo en Lituania, Vitoria o, la más reciente, en San Sebastián, donde al menos pudo ganar y Juan Carlos Navarro superó los 6.000 puntos en la Liga ACB. Despistes tan mayúsculos hubiesen significado una rendición prematura de los azulgrana ante la visita del renacido Maccabi de Tel Aviv de David Blatt, el mejor equipo de la primera fase. El conjunto de Xavi Pascual resultó excelente cuando supo imponer su juego alegre y solidario, y pudo supervivir cuando se vio superado, incluso cuando en el último tramo perdió tres pelotas seguidas y pasó de dominar por 13 a hacerlo por cuatro tras una canasta del más acertado de los visitantes, Richard Hendrix, al que se llegó a situar en el Baloncesto Fuenlabrada. Juan Carlos Navarro se arriesgó jugándose un tres más uno, una decisión alocada, pero valiente, cogió el rebote ofensivo y recibió la personal a poco más de tres minutos. Una jugada que tranquilizó al Barça y destempló al Maccabi Tel Aviv, más preocupado al final en quejarse que en competir: Perkins se fue aplaudiendo una antideportiva clara que suponía su eliminación y en la siguiente acción Pargo también alcanzaba la quinta en otra infracción absurda a La Bomba, el mejor anotador con 24 puntos de un triunfo imprescindible (81-71) en el inicio del top 16. El campeón es líder del F, seguido por el Union Olimpija, ganador por un ajustado 63-64 ante el Lottomatica Roma. En el E, el Caja Laboral frustró el debut de Chus Mateo como entrenador de Unicaja de Málaga (71-76) con 19 puntos de Huertas. En el otro partido del grupo el Panathinaikos arrasó al Lietuvos Rytas (80-59).      

Navarro fue siempre el hilo conductor de un encuentro cargado de decibelios y repleto de historia. La Bomba sobresalió con tres triples en un primer cuarto muy bien jugado por los azulgrana, que alcanzaron diez puntos de ventaja (21-11 a los 8m 52s) y arrebañaron seis rebotes ofensivos. Kosta Perovic (12 puntos y seis capturas) era un coloso ante Schortsanitis, el eterno Baby Shaq, un proyecto de gran jugador anclado en la involución. Perovic supo frenar a su corpulento rival alejándole de la pintura y el griego sólo pudo despuntar al final, demasiado tarde para el Maccabi, que reaccionó al arreón inicial del Barça con su peor faceta, los tiros libres, y también con su poder interior.

Cuatro cambios de golpe

Pascual tuvo un arrebato extraño y de mantener a su quinteto inicial pasó a incorporar de golpe a cuatro jugadores. Los recién entrados se confundieron ante la defensa cambiante del Maccabi, que golpeaba con mates de Fargo y la pericia de Perkins, que culminaría la remontada (27-30 a los 14m 37s). Otra vez Jaka Lakovic surgió en un momento peliagudo como ése: primero para anotar un triple y después para asistir a Anderson (16 puntos), un fichaje valiosísimos que ha respondido desde el segundo partido jugado. Otro acierto del director deportivo azulgrana, Chichi Creus, hábil para encontrar en el mercado un jugador tan interesante para suplir al lesionado Mickeal. Para reemplazar a Basile llegó Ingles, convertido ahora en actor en cuentagotas: jugó 1m 42s, menos incluso que Sada (3m 22s) y Ndong (5m 38s) en un partido cerrado al descanso por 37-35.

Entre Perovic y Anderson y la repentina explosión de Morris (nueve de sus once puntos llegaron en el tercer cuarto) el Barça tuvo sus dos mayores ventajas, dos colchones de 13 puntos respondidos con dos acciones de Pnini, que cometería una antideportiva innecesaria sobre Ricky. Negado en el tiro (0/6), el base sólo anotó un punto, pero fue generoso en cuanto a asistencias se refiere (ocho). El concurso de Ricky también fue importante en un desenlace que se complicó con la aparición (por fin) de Baby Shaq y la habilidad de Hendrix, al que ya nadie se imagina lejos de Tel Aviv al menos hasta final de temporada. Navarro supo arriesgar cuando peor lo tenía su equipo y le salió bien. Dos acciones de Vázquez y Anderson y las eliminaciones de Perkins y Pargo echaron el resto para concretar una victoria trabajada y de prestigio, necesaria para aspirar a ser líder de grupo y tener el factor cancha a favor en el cruce de cuartos.       

Barça (21+20+22+18) 81: Ricky Rubio (1), Navarro (24), Anderson (16), Lorbek (2), Perovic (12) –quinteto inicial–, Sada, Grimau (2), Morris (11), Vázquez (10), Lakovic (3), Ndong e Ingles. Maccabi Tel Aviv (16+21+16+18) 71: Pargo (9), Perkins (13), Eidson (4), Eliyahu (6), Schortsanitis (12) –quinteto inicial–, Hendrix (13), Blu (3), Burstein (4), Pnini (7) y Sharp. Eliminados: Perkins (m.38) y Pargo (m.38).

jueves, 11 de noviembre de 2010

El Barça vuelve a ganar en el Palau ante el Lietuvos

Mickeal intenta robar la pelota a Jomantas -EFE.
La espalda de Navarro es tan capital como la rodilla de Messi en la sección de fútbol. Nadie se imagina un Barça sin sus principales embajadores en el campo y entre el aficionado general. Ambos comparten compromiso y liderazgo y nunca escatiman en sacrificio, pues ven en el conformismo una señal de debilidad. Un día antes el 10 futbolero no se quiso perder un partido de vuelta resuelto ante el Ceuta y, horas después, el 11 baloncestístico no aceptó perderse un encuentro trascendental ante el Lietuvos Rytas. No por la identidad del rival, que no cuenta con ningún triunfo en las cuatro jornadas disputadas, sino por el hecho de que los azulgrana habían perdido los dos últimos en el Palau. En su casa habían mostrado la peor cara y requerían de un triunfo de imagen de confianza. Navarro, dosificado por Xavi Pascual como cuando alguien se come un pastel a mordisquitos para que no se acabe, fue el ejemplo (ocho puntos en nueve minutos y gestos de dolor constantes) para un Barça que se repuso de un inicio minúsculo (diez puntos en el primer cuarto) para acabar ganando por 69-55. Como La Bomba, Mickeal también arrastraba problemas físicos, en este caso, en sus rodillas. Nada le impidió al estadounidense ser el máximo anotador del encuentro con 16 tantos y convertirse en el faro de un equipo que continúa a un triunfo del Fenerbahçe, líder del grupo C y único invicto de la presente Euroliga.

Retrocedió el Barça ante el aro, como si le diese repelús buscar a sus jugadores interiores cerca de canasta, la situación en la que había logrado sus dos primeras canastas, imposibles de fallar. Pero los azulgrana se fueron a la línea de tres, capricho en el que caen a veces, sea por falta de elaboración de su propio ataque o por virtud del rival. Lakovic, totalmente desenfocado, era una escopeta de feria (no anotó hasta su séptima tentativa) y Sada se veía superado una y otra vez por El-Amin, un pequeño jugador con un dorsal extravagante (42) y aspecto peculiar: barba generosa en una cabeza rapada. El base de Lietuvos Rytas asumió y recibió toda la responsabilidad de su equipo, tanto que lanzó cuatro de las cinco canastas de su equipo, refugiado prácticamente siempre en una defensa zonal 2-3.

Vázquez, de récord

La persona encargada de ir actualizando el resultado en el marcador pudo haber optado por echar pequeñas siestas en un período inicial (10-11) repleto de errores, lentitud y con un único jugador más veloz que el resto, Vázquez. Rápido para lo malo, pues apenas habían anotado los cronistas su entrada que ya apuntan en sus papeles que el pívot gallego volvía al banquillo. Vázquez, en uno de los peores partidos que se le recuerdan, acabó eliminado con -6 y sin haber lanzado ni una canasta.

Timorato e irregular, los azulgrana se encomendaron a Mickeal como Lietuvos Rytas hizo con El-Amin, el impulsor de que los visitantes se marcasen 14-17 (a los 11m 49s). Pascual exigía a sus jugadores que no se despistasen en defensa y que las canastas llegaron. Los azulgrana enfocaron a la zona y ahí, soberbio, apareció Perovic, alicaído hasta ahora, que funcionó como el mejor Vázquez para anotar 12 puntos. Surgió el pívot serbio y sobresalió Navarro en un momento para firmar un 10-0 que tranquilizó al equipo y al público, pero que no descompuso al Lietuvos Rytas (34-25 al descanso). Después de haber fallado los primeros seis triples, los azulgrana había encadenado tres aciertos consecutivos. Un colchón grandioso en un encuentro tan rácano en puntos.

El Barça, más aseado, coral y alegre, se reconoció bajo la batuta de Ricky y el martillo de sus interiores. Un período en el que Gecevicius festejó sus dos triples, los únicos de los visitantes en todo el encuentro (2/18). Nulos en el juego exterior, lo mejor del Lietuvos Rytas (El-Amin aparte) fue ver el desparpajo y la habilidad de Valanciunas, que hace unos meses fue nombrado MVP del prestigioso Trofeo Júnior de l’Hospitalet y que por el que se interesó el club azulgrana. Le falta picardía todavía a Valanciunas, que sería eliminado poco antes del final del penúltimo epríodo, justo antes de que Morris pusiese la máxima renta del partido con un triple. La misma diferencia con la que acabaría el partido, un ejercicio de profesionalidad de Navarro y Mickeal. La mejor manera de recuperar la confianza para Perovic y una mancha negra para Vázquez.   

Barça (10+24+17+18) 69: Sada, Lakovic (2), Ndong (6), Lorbek (8) y Grimau (2) –quinteto inicial–, Ricky (5), Navarro (8), Perovic (12), Vázquez, Morris (10) y Mickeal (16). Lietuvos Rytas (11+14+12+18) 55: El-Amin (10), Bajramovic (4), Babrauskas, Valanciunas (10) y Jomantas –quinteto inicial–, Siksnius, Milosevic (10), Bjelica (13) y Gecevicius (8). Eliminados por cinco faltas personales Frank Vázquez y Valanciunas.