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domingo, 17 de noviembre de 2013

Raül López y Germán Gabriel, una sociedad de oro

El base y el pívot, bien secundados por Bertans, guían hacia el primer triunfo al Bilbao Basket, superior a Barça sin más argumento que los triples (80-72) 

Raül López y Roger Grimau se abrazan tras el triunfo ante el Barça - ACB Photo / Arrizabalaga. 

Ambos debutaron en la Liga ACB en 1998. El más joven, Raül López (Vic, 1980), lo hizo en el Olímpic de Badalona con el Festina Joventut y tres triples sin fallo al Caja San Fernando en su único partido de la temporada 1997-1998. Era el 30 de abril de 1998. El 17 de octubre de ese año, en La Fonteta de Valencia y con dos puntos, se estrenaba en la élite Germán Gabriel con Unicaja. Raül López y Germán Gabriel forman parte de la generación de oro, aquellos que ganaron el Mundial júnior de Lisboa de 1999, junto, por ejemplo, a

domingo, 26 de mayo de 2013

De arrollado a rozar la remontada

El Barça, que llega a perder por 20 puntos, cae 90-89 ante un gran Bilbao Basket que fuerza el tercer partido en el Palau

Navarro y Roger Grimau, durante el partido - ACB Photo / A. Arrizabalaga.

Eterno capitán del Barça, Roger Grimau (Barcelona, 1978) es un jugador de equipo que se vacía en ataque y con mucha facilidad para penetrar y contraatacar. Tiene sus limitaciones, pero no se marca ningún límite para vaciarse en la pista y los azulgrana, en especial su amigo Navarro, no daban con el antídoto para pararle. Al ritmo de “!Roger! ¡Roger!”, Miribilla disfrutaba de los golpazos de su Bilbao Basket a un Barça descabezado. En el ecuador del segundo cuarto Grimau se fue al banquillo con 13 puntos y sustituido por la estrella del grupo, Vasileiadis, que entró para aportar siete puntos más para llegar al descanso (48-30, 50-30 a los 21m). Cualquiera diría que el tirador griego, autor de 13 puntos, llevaba más de un mes sin jugar un partido. Vasileiadis tenía tanta confianza y soltura como el Bilbao Basket, en contraste con un rival de hojalata que encadenaba un error más grave que el anterior, que cada vez se alejaba más del aro sin suerte (2/12 en triples en ese momento) y había perdido hasta once pelotas. Una golosina para un rival al que le encanta correr y que supo sostenerse ante la gran transformación del Barça en la segunda parte, cuando por fin tuvo bases, encontró a Navarro y continuó disfrutando de Tomic y Lorbek. Aunque le faltó una uña para remontar (90-89). Con seis tiros libres en los últimos 12 segundos Raül López cerró la victoria del Bilbao Basket, que forzó el tercer y último partido de cuartos de final en el Palau Blaugrana con un gran Hamilton y una gran fiabilidad desde la línea de personal (25/26).

Es difícil ver un partido con tantos errores y de tanto bulto como los que se dieron en Miribilla en un desenlace tan emocionante como temerario de ambos equipos. Hamilton y Hervelle no se entendieron y perdieron una pelota infantil y poco después, con 84-83 en el marcador, Todorovic tuvo la habilidad de birlarle la pelota a Vasileiadis y el poco acierto de fallar la canasta solo. O el tiro libre de Huertas que, con 88-86 a 5'6 segundos, quiso fallar a propósito el segundo tiro libre y... ¡no tocó ni aro! Raül López no fallaría sus dos tiros desde la línea de personal y el triple del propio Huertas, con el tiempo casi cumplido, solo sirvió para minimizar una derrota en un partido con dos versiones muy diferentes de los azulgrana.

Sin bases

El Barça acumuló muchos pecados. Empezó sin directores, con Sada y Huertas muy erráticos, y siendo bailado por la versatilidad de Mumbrú, la tenacidad de Grimau, la colocación de Samb y el talento de Vasileaidis. En menos de medio minuto, Zisis repartió dos asistencias, uno menos que el Barça en toda la primera parte. Solo Lorbek y Tomic se salvaban en los visitantes, que desde el principio habían facilitado las cosas al Bilbao Basket, que se procuraba contraataques y canastas fáciles.

A los azulgrana les hacía falta una renovación completa y Xavi Pascual necesitaba un rato para hablar a solas con sus jugadores, que no lograban seguir las consignas del entrenador. Todo cambió con un tapón de Abrines a Grimau. Una acción significativa del cambio de actitud de los visitantes, que no se descompusieron por las tres personales consecutivas y en menos de un minuto de Tomic. Navarro acertó con su sexta tentativa de triple, la primera piedra de un parcial de 0-14 hecho posible por Lorbek, Huertas y Mavrokefalidis (58-52 a los 28m 48s). Pero el Bilbao Basket se escapó de nuevo con Vasileiadis atento en los tiros libres (68-57 a 9m 01s), para sacar provecho de una personal discutible de Rabaseda y después con una técnica infantil de Jasikevicius.

El base lituano y Lorbek dieron un paso al frente junto a Tomic, pero ahí estaba de nuevo Grimau para coger un rebote fundamental, volver a anotar y con un triple de Zisis el Bilbao Basket respiraba otra vez (77-65 a 5m 56s). Navarro se multiplicó como Sada, Tomic parecía estar en todos los sitios y Hamilton y Mumbrú sostuvieron a un Bilbao Basket más certero en el baile de errores final.

BILBAO BASKET 90 (26+22+18+24): Zisis (5), Grimau (15), Mumbrú (15), Hervelle (6), Hamilton (19) –quinteto inicial–; Moerman (5), Vasileiadis (13), Raül López (8) y Samb (4). BARÇA 89 (15+15+25+34): Huertas (19), Navarro (19), Rabaseda (4), Wallace (2) y Tomic (12) –quinteto inicial–, Sada (7), Jasikevicius (2), Mavrokefalidis (4) y Lorbek (20). Árbitros: Pérez Pizarro, Conde y Calatrava. Hamilton (Bilbao Basket) y Mavrokefalidis (Barcelona), eliminados por cinco faltas personales. Bilbao Arena, 6.917 espectadores.  

jueves, 23 de mayo de 2013

La química entre Tomic y Mavrokefalidis

La nueva pareja interior azulgrana brilla ante un Bilbao Basket sin brújula y minimizado por las bajas (88-62)

Tomic, en una acción del partido - ACB Photo / Àlex Caparrós.

Es el pilar sobre el que se ha sostenido el Barça durante casi toda la temporada, el que más rápido se adaptó de los nuevos refuerzos y el que más ha despuntado del grupo. Ante Tomic (Dubrovnik, Croacia, 1987) advirtió en su presentación que el juego del Barça de Xavi Pascual le beneficiaba más que el del Madrid de Pablo Laso y ha tratado por todos los medios de que su mensaje no se quedase en una observación de cortesía más para caer en gracia a su nueva afición. El pívot croata encontró acomodo en Barcelona después de que no le renovasen en la capital. Operación redonda para los azulgrana, que disfrutan de un Tomic escogido tanto en el quinteto ideal de la Euroliga y de la Liga ACB. El jugador recibió con rostro serio este último galardón antes de firmar una actuación bien completa (13 puntos, cinco rebotes y seis asistencias) ante un Bilbao Basket sin brújula y sometido desde el principio, en parte, por las bajas de Rakovic, Pilepic y Vasileiadis. Un caramelo para un inmenso Loukas Mavrokefalidis, llegado desde Rusia para suplir a Jawai para los playoffs de la Liga. El griego, que puede jugar de 4 y de 5 como destacó Pascual, tuvo química con Tomic y se sintió muy cómodo en la pista (16 puntos con 7/9 en tiros de campo) en la victoria local, concretada en 88-62. El Barça está a un triunfo de sellar su pase a semifinales.

Ni hubo partido ni tuvo rival el Barça en un Bilbao Basket debilitado que echó en falta a quienes no podían jugar y a la mayoría de los que jugaron. Raül López estuvo perdido, Zisis, tan errático como Hamilton y Mumbú, y solo Roger Grimau y Hervelle se salieron de ese guión desteñido. Entre ambos acumularon 31 puntos, la mitad de su equipo, vencido por adelantado tras el empate a 4 inicial por la electricidad de Huertas, la chispa de Oleson –lastrado por las personales–, la elegancia de un Lorbek renacido que casi todo lo hizo bien o la soltura de un Rabaseda que recuperaba una pelota y se marcaba un contraataque para machacar la pelota a una mano.

49-35 al descanso  

No tuvieron problemas los azulgrana porque Navarro no tuviese el día (1/5 en triples) ni lamentaron que Ingles se quedase a cero. Fueron los únicos en desentonar en un equipo que no se relajó pese a su gran superioridad: 49-35 al descanso y 61-41 (a los 23m 45s) tras el único triple de La Bomba. Los tiros desde más allá de 6'75 metros (7/24) y los tiros libres (7/14) fueron los únicos puntos negros de un Barça que cogió 39 rebotes por los 27 de su rival y que pese a tirar las mismas veces de dos (42) acertó once más, 30 por 19.

Nada más salir Mavrokefalidis asistió a Sada e hizo uno de los cinco mates de su nuevo equipo, capaz de repartir 21 asistencias ante un Bilbao Basket falto de fuerzas y de confianza. “Era muy difícil. A nuestra defensa le ha faltado energía”, advirtió Katsikaris. Y sobre todo poder frenar el poderío interior, liderado por Tomic y Mavrokefalidis, y rematado por Lorbek, Todorovic y Wallace. Entre los cinco sumaron 53 puntos en un encuentro sin chicha.

BARÇA 88 (27+22+19+20): Huertas (10), Oleson (7), Rabaseda (6), Wallace (7), Tomic (13) –quinteto inicial–; Sada (8), Navarro (4), Todorovic (5), Ingles (-), Mavrokefalidis (16), Lorbek (12). BILBAO BASKET 62 (15+20+11+16): Zisis (4), Grimau (14), Mumbrú (9), Hervelle (17) y Hamilton (9) –quinteto inicial–; Moerman (7), Sánchez (-), Raül López (-) y Samb (2).

domingo, 4 de marzo de 2012

El Barça vuelve a vencer al Bilbao Basket en Miribilla (65-72)

Ndong, Huertas, Navarro y Mickeal celebran el triunfo - ACB Photo.
Jugó el Barça uno de sus partidos más completos de la temporada, aunque le sobró el último cuarto. O concretamente los últimos ocho minutos, en los que encajó un parcial de 20-8 y llegó a ver rebajada su renta a seis puntos tras un triple del incombustible Vasileiadis a poco menos de medio minuto del final. Pero Mickeal no falló los dos tiros libres, Banic erró la acción siguiente y la victoria azulgrana quedó vista para sentencia. El conjunto de Xavi Pascual volvió a vencer por 65-72 en Miribilla, donde levantó la Liga ACB en junio y la Supercopa en octubre y continúa líder en solitario de la Liga con un triunfo de margen sobre el Madrid. 

Empezó fino, finísimo, el Barça con Ndong atento en el rebote y Sada corriendo que se las pelaba y viendo el aro y a sus compañeros. El base de Badalona, titular esta vez como Navarro -errático, sólo anotó una canasta en juego, tuvo un 0/6 en triple y 5/8 en tiros libres-, fue un ciclón  para suerte de su equipo que retorcía con facilidad a un Bilbao Basket con un Jackson excesivamente revolucionado que no tardó en irse, con dos personales, al banquillo. Ahí es donde se sentó Mumbrú un momento, hasta que le dijeron que tenía que irse. Es lo que tiene que hacer el jugador al que le pitan una descalificante como era  el caso de Mumbrú, que le recriminó al árbitro una personal a que le señaló sobre Lorbek, se ganó una técnica, siguió pidiendo explicaciones y fue invitado a abandonar la pista.

Vasileiadis, indefinible

Los azulgrana ya acumulaban un parcial de 0-11 ante de la salida obligada de Mumbrú y Lorbek Y Navarro anotaron cinco de los seis tiros libres correspondientes para cerrar el primer cuarto con 6-23 tras un parcial de 2-21. El Bilbao Basket tenía una valoración de -2. Todo le continuó saliendo a pedir de boca a los azulgrana, e incluso Wallace, tan irregular durante el curso, era capaz de anotar dos triples seguidos, mientras Vázquez se mostraba infalible bajo el aro y si los visitantes no alcanzaron los 20 puntos de ventaja antes del descanso (21-40 a los 16m 30s) fue por Vasileiadis. Un jugador indefinible, de carácter, inconformista. Un líder sin medias tintas.

Al tirador griego se le añadió su compatriota, Mavroeidis, que volvió a la pista tan entonado en la pintura como ingenuo en su forma de defender y tuvo que irse al banquillo cargado con dos personales. Grimau y Vasileiadis aportaban la garra al Bilbao Basket, golpeado de nuevo por la batería de pívots azulgrana: Wallace acertó con su tercer y último triple sobre la bocina del tercer cuarto (44-61), mientras Banic todavía no había lanzado ni una vez a canasta. Esperó a hacerlo al último minuto y no acertó en ninguno de sus dos intentos. Su equipo lo encontró a faltar y más un día en que D'or Fisher era baja.

Con un tiro libre de Rabaseda los azulgrana igualaron su máxima ventaja (45-64) a ocho minutos largos del final. Y a partir de ahí, como reconoció Xavi Pascual, concedieron “errores absurdos”, concesiones que buscó y supo aprovechar el Bilbao Basket con Raül López dirigiendo el cotarro y Vasileiadis espléndido. El tirador griego metió su primer triple a 26'6 segundos para ajustar el marcador (62-68). Grimau le hizo dos personales a Mickeal, esta última la quinta de equipo, y el estadounidense, impasible pese a su 1/7 en tiros de campo, no fallaría desde la personal. Banic se animó a lanzar por segunda vez, Perovic acertó con un tiro libres y Vasileiadis acertó con otro triple. Pero no había tiempo para mucho más y acabó venciendo el que tenía más fondo de armario y quien había dominado prácticamente todo el partido. 
 
BILBAO BASKET 65 (6+22+16+21): Jackson (12), Blums, Mumbrú, Hervelle (9) y Mavroeidis (8) -quinteto inicial-, Raül López (8), Vasileiadis (22), Grimau (6), Banic, Josh Fisher y Samb. BARÇA 72 (23+21+17+11): Sada (5), Navarro (7), Mickeal (6), Lorbek (15) y Ndong (2) -quinteto inicial-, Huertas (8), Ingles, Rabaseda (1), Wallace (11), Vázquez (12) y Perovic (5). Árbitres: Pérez Pizarro, Jiménez y Martínez Fernández.

jueves, 1 de marzo de 2012

Raül López hace historia para el Bilbao Basket en la Euroliga y frustra al Madrid


En el relato de Raül López (Vic, 1980) hay muchas certezas y algunas dudas, la principal es saber qué nivel hubiera alcanzado si las lesiones no hubieran entorpecido su periplo en la NBA. De aquellos años data un vídeo en el que el jugador define qué es un base. Lo cuenta mientras juguetea con el balón: “La visión de juego, el dribbling, el bote o como se quiera llamar y el tiro pienso que es algo bastante importante en el juego”. Y justo después se confiesa como un enamorado de poder practicar el baloncesto y de hacerlo en equipo. Un discurso que Raül López llevó a la práctica en el Martín Carpena, donde escribió un nuevo capítulo de oro en la historia del Bilbao Basket clasificándole para los cuartos de final de la Euroliga, donde se enfrentará al CSKA de Moscú. El base resultó capital en la victoria ante Unicaja por 55-59 con nueve puntos y cuatro tiros libres sin fallo en el epílogo. Una actuación que encumbró a su equipo y frustró al club por el que fichó tras su paso por los Jazz en la Liga estadounidense, un Madrid obligado a superar al Montepaschi Siena a domicilio por más de 23 puntos si los bilbaínos ganaban y que se quedó corto en el reto (90-102). Un nuevo fracaso en Europa de un conjunto blanco que no levanta el torneo desde 1995 en Zaragoza, aunque también es cierto que ningún equipo quedaba eliminado del Top 16 con un balance de cuatro triunfos y derrotas -exacto balance que los clasificados- desde 2005. Montepaschi, por su parte, jugará contra Olympiacos, mientras que el miércoles ya se habían decidido los otros dos cruces: Barça-Unics Kazan y Panathinaikos-Maccabi.

Tenía el Bilbao Basket la sartén por el mango tras ganarle el average al Madrid en Miribilla en la cuarta jornada del grupo y también tras un triunfo agónico, sobre la bocina y ante el Montepaschi, en la penúltima jornada, cuando Raül López anotó la canasta de la victoria. Otra instantánea impagable para un club que se ha hecho un hueco en Europa tras dejar por el camino a otros tres equipos españoles, Unicaja, el propio Madrid y Caja Laboral, al que eliminó en la última jornada de la primera fase y gracias al triunfo del Fenerbahçe contra el Cantú. Un guión de película para la temporada de debut en la máxima competición continental del club.

Regalo de cumpleaños

Un premio o un regalo por adelantado para un Bilbao Basket que el 7 de marzo soplará las 12 velas de su aniversario y que está creciendo a pasos agigantados. Fundado por gente que había mamado el baloncesto con el Patronato o con el Caja Bilbao el equipo subió a LEB -actual LEB Oro- en su segundo año de vida y a ACB en el cuarto. Y en 2008 dio un gran salto de calidad eliminando en cuartos de Copa del Rey -la competición a la que ha faltado este año, lastrado por un inicio horrible de tres triunfos y cinco derrotas- al Barça de Ivanovic, cesado días después por unas explosivas declaraciones. Los azulgrana se vengarían en cuartos de dicha Liga. Quién sabe si se cruzarán en la Final Four de Estambul. 

Katsikaris ha conseguido perpetrar un grupo sin egos, plural y ambicioso, aunque con bajones tan notables como sus remontadas. Así, en su versión más positiva, compareció el Bilbao Basket en el Martín Carpena, engrasado por un Jackson que anotó su dos primeros triples y con un Hervelle presente en todos los sitios (9-15 a los 6m 16s). El problema para los visitantes fue que sólo anotarían nueve puntos más hasta el descanso (22-24), en lo que estaba siendo un intercambio de errores inocentes, como si los dos equipos estuviesen dormidos y sin fuerzas. Varios problemas atesoraba Unicaja, que no podía contar con Valters por una amigdalitis con fiebre ni con Darden, por una fractura en la falange proximal y Garbajosa (rotura de fibras en el gemelo interno de la pierna izquierda). Freeland (lumbalgia) y Sinanovic (contractura dorsal) jugaron mermados.

Peric y Zoric

A pesar de que le sobrasen las malas noticias y de contar sus partidos por derrotas en el Top 16, los malagueños compitieron hasta el final especialmente gracias al concurso de Peric (19 puntos y siete rebotes) y Zoric (11 tantos y 11 capturas). Ambos aprovechaban las fisuras del Bilbao Basket en un partido en el que su compañero Abrines disponía de carta blanca (3/10).

Un triple de Jackson impulsó a los visitantes (26-36 a los 25m 03s) y Banic empezó a carburar como sabe con la entrada de Raül López, hasta entonces casi inédito y que una de las primeras cosas que hizo fue perder una pelota. La réplica del base fue repartir dos asistencias en un momento. Aunque lo mejor lo tenía reservado para el final, cuando sus compañeros, caso de Roger Grimau, Blums y Mavroeidis, acertaron con canastas tan difíciles como fundamentales. El 51-50 a 2m 16s tras la última acción de Peric fue la última ventaja de Unicaja. A partir de entonces todos los puntos visitantes llevarían el sello de Raül: un triple, una asistencia para Banic y cuatro tiros libres sin error para el  guionista de otro capítulo para el Bilbao Basket. La cruz, el Madrid de Laso, que en aquella derrota en Miribilla se dejó la clasificación.

UNICAJA 55 (16+6+14+19): Rowland (6), Abrines (7), Peric (19), Lima (4) y Zoric (11) -quinteto inicial-, Sinanovic (0), Rodríguez (0), Freeland (8) y Payne (0). BILBAO BASKET 59 (15+9+18+17): Jackson (10), Blums (5), Mumbrú (6), Hervelle (2), Mavroeidis (8)- quinteto inicial-, Banic (10), Vasiliadis (5), Grimau (4) y Raül López (9). Árbitros: Ziemblicki (POL), Taurino (ITA) y Vyklicky (CZE). Eliminaron por cinco faltas personales a Hervelle, minuto 40. Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada de la segunda fase de la Euroliga disputado en el Palacio de los Deportes, José María Martín Carpena ante 3.000 espectadores.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Javi Rodríguez reparte y Montañez y Doellman se meriendan a un Bilbao Basket que sigue sin ganar fuera (81-73)

Hervelle y Doellman durante el partido -ACB Photo /J. Alberch.

Quién sabe dónde estuvo durante parte del partido el Bilbao Basket. Tardó más de un cuarto en arrancar en un Nou Congost que este curso sólo había visto victorias de su equipo y que disfrutó de la tercera en casa, la cuarta en total. Una recompensa bien merecida para el Assignia Manresa, solvente a pesar del achuchón final de Fisher y Vasileiadis. Un triple de Doellman, en su única canasta de la segunda parte después de meter 16 en la primera, y los tiros libres de Gladyr y del capitán Román Montañez (15 puntos) aseguraron el triunfo (81-73) para un Assignia Manresa muy bien dirigido, especialmente por Javi Rodríguez (siete asistencias, nueve rebotes y siete puntos), pero también por Álex Hernández y puntualmente por el propio Montañez.

La diferencia estuvo en la actitud y en las sensaciones. Al Bilbao Basket le costó una eternidad reconocerse, pues salió crispado, perdido desde una antideportiva de Mumbrú, y afectado y cansado todavía por la derrota contra el Bennet Cantú. Katsikaris apostó por un quinteto inicial alternativo, sin Jackson ni Banic y con Raül López y Hervelle, el asistente de la única canasta de su equipo en los primeros cinco minutos. Un alley oop de D'or Fisher, una instantánea tan estética como poco indicativa del inicio del encuentro, con un Bilbao Basket desacertado -Blums falló tres triples, su entrenador le cambió y jugó sólo medio minuto más para errar un cuarto- y desconcentrado ante un Assignia Manresa imparable, insaciable y omnipresente, tanto para aportar 12 puntos en un parcial a ritmo de monólogo local (22-4). Mientras que Román Montáñez también estaba siendo un buen sastre, pues le estaba haciendo un gran traje (ocho puntos) a un Bilbao Basket que buscaba su primera victoria como visitante en el inicio de una temporada histórica con su estreno en la Euroliga.

Primer cuarto, 29-9

Todo funcionaba en el Assignia Manresa y un joven como Álex Hernández, surgido de la cantera del Barça, se metía ante la cocina y se ponía a la altura del sustituido, Javi Rodríguez, más motivado que cualquier otro día porque en Bilbao llegó a estar sin ficha. Una sombra de sí mismo, un disparate en defensa y un manojo de nervios en ataque era el conjunto de Katsikaris, que perdió hasta 11 pelotas en un primer cuarto horrible (29-9), cerrado con un coast to coast de Hanga. Sólo Banic y D'or Fischer, pese a sus dos personales, se habían salvado del suspenso general. En el Assignia Manresa sólo desentonaba Landry, con camiseta con dorsal, el 21, pero sin nombre.

Katsikaris quiso cambiar el rumbo del encuentro con una zona 1-2-2 al comienzo del segundo cuarto y el experimento le funcionó algo hasta que Doellman volvió a explotar, mientras Mavroeidis iba recortando como podía la ventaja yendo a por sus rebotes y fabricándose jugadas de canasta más tiro adicional: hasta 13 puntos antes del descanso. Gracias a la labor del griego y sobre todo de la electricidad y la contribución ofensiva de Raül López para convertir un 34-13, la máxima renta del conjunto de Ponsarnau, en el 42-34 con el que concluyó la segunda parte.  

ASSIGNIA MANRESA 81(29+13+22+17): Javi Rodríguez (7), Montañez (15), Landry (8), Doellman (19) y Asselin (9) -quinteto inicial-, Achara (3), Gladyr (7), Oriola, Hanga (7), Hernández (6) y Palsson. BILBAO BASKET 73 (9+25+17+22): Raül López (4), Blums, Mumbrú (10), Hervelle y D'or Fischer (6) -quinteto inicial-, Jackson (4), Banic (10), Mavroeidis (15), Roger Grimau, Vasileiadis (14) y Fisher (10). Árbitros: José Ramón García Ortiz, Carlos Sánchez Montserrat y Miguel Ángel Pérez Niz. Sin eliminados. Incidencias: Partido de la sexta jornada de la liga ACB disputado en el Nou Congost ante 4.400 espectadores.  

jueves, 13 de octubre de 2011

Vasileiadis y los tiros libres golpean al Madrid en Bilbao (86-82)

Raül López y Jackson festejan el triunfo - ACB Photo / A. Arrizalaga.

Dice Manel Comas que los tiros libres son lo único que año tras año no evoluciona en el baloncesto, que viene a ser -esto ya no lo añade el técnico- como la materia: ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. En este caso evoluciona. Cada vez se incite más preparación física y en la dinámica de tiro, hasta el punto de que algunos jugadores disponen de un entrenador personal. El tiro libre exige al jugador tener la tranquilidad de repetir la secuencia de movimientos con la que no falla y de realizarla fatigado. En Miribilla el Madrid perdió, en parte, porque falló 12 tiros libres (20/32). Sergio Llull, de hecho, erró tres seguidos, seis de once en el global. Mientras que Kostas Vasileiadis metió 6/6, todos en el último cuarto, cuando más penalizaba el fallo y cuando aportó  11 de sus 18 puntos. La tranquilidad del griego de nervios de acero, la genialidad de Aaron Jackson y el trabajo impagable de Roger Grimau en esos minutos permitieron al Bizkaia Bilbao Basket volver a ganar por 86-82 al Madrid, al que ya eliminaron el curso pasado en las semifinales de la Liga ACB. Continúa el Efecto Miribilla.

Fue cuestión de "confianza". "Hemos confiado en la victoria y al final hemos podido ganar", razonó Àlex Mumbrú, un representa de la amplia familia de ex madridista de los Hombres de Negro, en Teledeporte. El Bilbao, como se suele decir en estos cosas acabó venciéndose a sí mismo, pues estuvo a  punto de desperdiciar una renta de 19 puntos (62-42 a los 25m 43s), un parcial fruto de un juego coral arrollador contra el que el Madrid se quedó mudo. El conjunto de Pablo Laso, que cumplía 44 años, malvivía con jugadores intermitentes y sólo reaccionó con los únicos tres que fueron regulares: Felipe Reyes, omnipresente, Ante Tomic, bailarín, y Rudy Fernández, muchas cosas, desde sus mates pasando por las protestas y la buena labor defensiva. Sergio Llull apareció y desapareció con la misma facilidad: le faltó temple al jugador-remontada del conjunto blanco. El Madrid se movió siempre entre extremos. Se puso a un punto a 22 segundos después de que Reyes anotase dos tiros libres, el segundo tras irse al banquillo para secarse las manos con la toalla, en un gesto con el que seguramente quiso encontrar la calma: 80-79. Rudy cometió falta sobre Raül López y éste no falló, tampoco Rudy ni Vasileidis y sí Llull el segundo. El rebote lo tocó -que no agarró- Reyes y ahí se le escapó el partido al Madrid. Un encuentro mejor jugado por el Bilbao, maravilloso en su comparencia con un 14-0 de parcial en poco más de tres minutos, procurándose acciones bajo el aro (de ellas dos canastas con tiro adicional) ante un rival sin voz ni discurso, sin ritmo ni criterio, superado una y otra vez.

Al inicio, 14-0

Le costó un mundo anotar su primera canasta al Madrid, obra de Llull más por habilidad que por pizarra. Señal que el conjunto de Laso no carburaba adecuadamente, empezando por Velickovic, confundido ahora que juega de 4 y que como Jackson se fue al banquillo con dos personales muy rápidas. Aunque el base ya había cumplido anotando cuatro tiros libres y haciendo girar al Bilbao -también giró sobre sí mismo para cedérsela a Banic-.

Todo le salía de rechupete al conjunto de Katsikaris, decidido a olvidar el debut con derrota en Alicante: D'or Fischer se mostraba como un muro, Grimau era una lapa y Raül López, en su estreno oficial en Miribilla, nada más salir rebañó un rebote y no tardó en meter dos triples. El Madrid, poco a poco, salía de su letargo: un triple de Suárez, olvidado por el técnico como el irregular Sergio Rodríguez, otro tiro de tres de Pocius (1/4)... Y la entrada en pista de Rudy, el cromo más ilusionante del nuevo proyecto y el primero que haría las maletas si la NBA vuelve a estar operativa. El mallorquín se ofreció, repartió y protestó mucho. Se enfadó, por ejemplo, con un jugador que, para lo bueno y lo malo, siempre parece estar a punto de explotar: Vasileiadis. El tirador griego fue el máximo anotador con 18 puntos y ofreció un recital de canastas inverosímiles: la primera a una mano, la segunda un triplazo.

Hubo una canasta que Vasileiadis, siempre dado al gesto extremo, no pudo celebrar porque se dolió en la pista. Se fue cojeando al banquillo -le sustituyó Fisher-, pero no tardó en volver y en decantar un partido que se alargó más de dos horas y que resultó muy emocionante. La zona se le atragantó al Bilbao, pero supo sobrevivir al arsenal del Madrid, mermado, eso sí, por la pobre actuación de Carroll (siete puntos, 3/11, sólo lanzó una vez en la primera parte) y por el olvido de Laso de Sergio Rodríguez -hace tiempo que funciona mejor de revulsivo-, Mirotic o Suárez. Entre los tres sumaron... cinco puntos. Los mismos que Grimau. "Los números no lo dicen todo. Roger ha hecho -2 de valoración, pero ha sido clave en la victoria", le elogió Katsikaris. Y tiene razón el técnico, pues capturó un par de rebotes al final, ambos defensivos además de meter sus dos últimos tiros libres. El principal décifit en la estadística, que también señala sus vaivenes hasta el final del tercer cuarto, cuando intentó una remontada muy difícil y que se encargó de complicarse más. Para suerte del Bilbao y de ese jugador Vasileiadis.  

86 BIZKAIA BILBAO BASKET (24+22+18+22): Jackson (12), Grimau (5), Mumbrú (15), Banic (13) y D'or Fischer (10) -quinteto inicial-, Raül López (11), Josh Fisher (2), Vasileiadis (18), Stevic y Hampl. REAL MADRID 82 (14+19+25+24): Llull (10), Carroll (7), Suárez (3), Velickovic (5) y Begic -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (2), Rudy Fernández (17), Pocius (3), Reyes (18), Mirotic y Tomic (17). Árbitros: Martín Bertrán, García Ortiz y Calatrava. Excluyeron por cinco faltas personales a los locales Jackson (min.39) y Grimau (min.40). Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga ACB disputado en el Bilbao Arena de Miribilla ante 8.311 espectadores.