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domingo, 30 de marzo de 2014

Los méritos de Marko Todorovic

Constante y trabajador, el ala-pívot montenegrino aprovecha sus minutos ante un Bilbao Basket desconcentrado 

Todorovic trata de avanzar ante Samb - Foto: EFE.
Tiene perfil de meritorio y se esmera al máximo en los contados minutos de los que dispone. Es el último en la rotación de pívots en una plantilla que cuenta con interiores muy diferentes. Tomic y Lorbek son los más versátiles, Dorsey, el más contundente, y Lampe, un talento cuando está concentrado, algo que sucede últimamente. El quinto en discordia, Marko Todorovic (Podgorica, Montenegro, 1992), es quizás el más batallador. Es el más joven de las torres azulgrana, aunque no por eso le falta ni decisión ni iniciativa. Ni

domingo, 2 de marzo de 2014

El necesario paso adelante de Víctor Sada

El base ofrece su versión más atrevida para frustrar a Unicaja con la ayuda de Oleson (69-74)

Víctor Sada - Foto: EFE. 

Si algo se le recrimina a Víctor Sada (Badalona, 1984) es su respeto a tirar y a penetrar, como si se sintiese incapaz de hacerlo o le diese vergüenza, por más que las entradas sean uno de sus mejores recursos como jugador impulsivo que es. El Martín Carpena sufrió al Sada más desatado, ése que se está viendo con cuentagotas últimamente y que fue capaz de finiquitar un partido de los de punto a punto contra Unicaja (69-74) con ocho tantos en el último cuarto, exacto registro en ese período que el de Brad Oleson, agitador por

domingo, 19 de enero de 2014

Huertas como apagafuegos

Marcelinho frena la reacción del Estudiantes y deja al Barça, vencedor por 73-54, virtual cabeza de serie para el sorteo de la Copa

Huertas, durante el partido . ACB Photo. 

Txus Vidorreta asegura que es un jugador que se vacía en la pista y el referente en defensa del grupo. "Ha tenido que trabajar con Juan Carlos Navarro y Oleson. Sí que es cierto que en ataque no le están saliendo las cosas. No se le puede reprochar nada en el compromiso y en el trabajo. Necesitamos que tenga un poco más de suerte", cuenta el técnico del Estudiantes en la sala de prensa sobre Xavi Rabaseda (Ripoll, 1989). Así define Vidorreta a alguien que acaba de regresar al Palau y de hacerlo por primera vez 

domingo, 26 de mayo de 2013

De arrollado a rozar la remontada

El Barça, que llega a perder por 20 puntos, cae 90-89 ante un gran Bilbao Basket que fuerza el tercer partido en el Palau

Navarro y Roger Grimau, durante el partido - ACB Photo / A. Arrizabalaga.

Eterno capitán del Barça, Roger Grimau (Barcelona, 1978) es un jugador de equipo que se vacía en ataque y con mucha facilidad para penetrar y contraatacar. Tiene sus limitaciones, pero no se marca ningún límite para vaciarse en la pista y los azulgrana, en especial su amigo Navarro, no daban con el antídoto para pararle. Al ritmo de “!Roger! ¡Roger!”, Miribilla disfrutaba de los golpazos de su Bilbao Basket a un Barça descabezado. En el ecuador del segundo cuarto Grimau se fue al banquillo con 13 puntos y sustituido por la estrella del grupo, Vasileiadis, que entró para aportar siete puntos más para llegar al descanso (48-30, 50-30 a los 21m). Cualquiera diría que el tirador griego, autor de 13 puntos, llevaba más de un mes sin jugar un partido. Vasileiadis tenía tanta confianza y soltura como el Bilbao Basket, en contraste con un rival de hojalata que encadenaba un error más grave que el anterior, que cada vez se alejaba más del aro sin suerte (2/12 en triples en ese momento) y había perdido hasta once pelotas. Una golosina para un rival al que le encanta correr y que supo sostenerse ante la gran transformación del Barça en la segunda parte, cuando por fin tuvo bases, encontró a Navarro y continuó disfrutando de Tomic y Lorbek. Aunque le faltó una uña para remontar (90-89). Con seis tiros libres en los últimos 12 segundos Raül López cerró la victoria del Bilbao Basket, que forzó el tercer y último partido de cuartos de final en el Palau Blaugrana con un gran Hamilton y una gran fiabilidad desde la línea de personal (25/26).

Es difícil ver un partido con tantos errores y de tanto bulto como los que se dieron en Miribilla en un desenlace tan emocionante como temerario de ambos equipos. Hamilton y Hervelle no se entendieron y perdieron una pelota infantil y poco después, con 84-83 en el marcador, Todorovic tuvo la habilidad de birlarle la pelota a Vasileiadis y el poco acierto de fallar la canasta solo. O el tiro libre de Huertas que, con 88-86 a 5'6 segundos, quiso fallar a propósito el segundo tiro libre y... ¡no tocó ni aro! Raül López no fallaría sus dos tiros desde la línea de personal y el triple del propio Huertas, con el tiempo casi cumplido, solo sirvió para minimizar una derrota en un partido con dos versiones muy diferentes de los azulgrana.

Sin bases

El Barça acumuló muchos pecados. Empezó sin directores, con Sada y Huertas muy erráticos, y siendo bailado por la versatilidad de Mumbrú, la tenacidad de Grimau, la colocación de Samb y el talento de Vasileaidis. En menos de medio minuto, Zisis repartió dos asistencias, uno menos que el Barça en toda la primera parte. Solo Lorbek y Tomic se salvaban en los visitantes, que desde el principio habían facilitado las cosas al Bilbao Basket, que se procuraba contraataques y canastas fáciles.

A los azulgrana les hacía falta una renovación completa y Xavi Pascual necesitaba un rato para hablar a solas con sus jugadores, que no lograban seguir las consignas del entrenador. Todo cambió con un tapón de Abrines a Grimau. Una acción significativa del cambio de actitud de los visitantes, que no se descompusieron por las tres personales consecutivas y en menos de un minuto de Tomic. Navarro acertó con su sexta tentativa de triple, la primera piedra de un parcial de 0-14 hecho posible por Lorbek, Huertas y Mavrokefalidis (58-52 a los 28m 48s). Pero el Bilbao Basket se escapó de nuevo con Vasileiadis atento en los tiros libres (68-57 a 9m 01s), para sacar provecho de una personal discutible de Rabaseda y después con una técnica infantil de Jasikevicius.

El base lituano y Lorbek dieron un paso al frente junto a Tomic, pero ahí estaba de nuevo Grimau para coger un rebote fundamental, volver a anotar y con un triple de Zisis el Bilbao Basket respiraba otra vez (77-65 a 5m 56s). Navarro se multiplicó como Sada, Tomic parecía estar en todos los sitios y Hamilton y Mumbrú sostuvieron a un Bilbao Basket más certero en el baile de errores final.

BILBAO BASKET 90 (26+22+18+24): Zisis (5), Grimau (15), Mumbrú (15), Hervelle (6), Hamilton (19) –quinteto inicial–; Moerman (5), Vasileiadis (13), Raül López (8) y Samb (4). BARÇA 89 (15+15+25+34): Huertas (19), Navarro (19), Rabaseda (4), Wallace (2) y Tomic (12) –quinteto inicial–, Sada (7), Jasikevicius (2), Mavrokefalidis (4) y Lorbek (20). Árbitros: Pérez Pizarro, Conde y Calatrava. Hamilton (Bilbao Basket) y Mavrokefalidis (Barcelona), eliminados por cinco faltas personales. Bilbao Arena, 6.917 espectadores.  

jueves, 23 de mayo de 2013

La química entre Tomic y Mavrokefalidis

La nueva pareja interior azulgrana brilla ante un Bilbao Basket sin brújula y minimizado por las bajas (88-62)

Tomic, en una acción del partido - ACB Photo / Àlex Caparrós.

Es el pilar sobre el que se ha sostenido el Barça durante casi toda la temporada, el que más rápido se adaptó de los nuevos refuerzos y el que más ha despuntado del grupo. Ante Tomic (Dubrovnik, Croacia, 1987) advirtió en su presentación que el juego del Barça de Xavi Pascual le beneficiaba más que el del Madrid de Pablo Laso y ha tratado por todos los medios de que su mensaje no se quedase en una observación de cortesía más para caer en gracia a su nueva afición. El pívot croata encontró acomodo en Barcelona después de que no le renovasen en la capital. Operación redonda para los azulgrana, que disfrutan de un Tomic escogido tanto en el quinteto ideal de la Euroliga y de la Liga ACB. El jugador recibió con rostro serio este último galardón antes de firmar una actuación bien completa (13 puntos, cinco rebotes y seis asistencias) ante un Bilbao Basket sin brújula y sometido desde el principio, en parte, por las bajas de Rakovic, Pilepic y Vasileiadis. Un caramelo para un inmenso Loukas Mavrokefalidis, llegado desde Rusia para suplir a Jawai para los playoffs de la Liga. El griego, que puede jugar de 4 y de 5 como destacó Pascual, tuvo química con Tomic y se sintió muy cómodo en la pista (16 puntos con 7/9 en tiros de campo) en la victoria local, concretada en 88-62. El Barça está a un triunfo de sellar su pase a semifinales.

Ni hubo partido ni tuvo rival el Barça en un Bilbao Basket debilitado que echó en falta a quienes no podían jugar y a la mayoría de los que jugaron. Raül López estuvo perdido, Zisis, tan errático como Hamilton y Mumbú, y solo Roger Grimau y Hervelle se salieron de ese guión desteñido. Entre ambos acumularon 31 puntos, la mitad de su equipo, vencido por adelantado tras el empate a 4 inicial por la electricidad de Huertas, la chispa de Oleson –lastrado por las personales–, la elegancia de un Lorbek renacido que casi todo lo hizo bien o la soltura de un Rabaseda que recuperaba una pelota y se marcaba un contraataque para machacar la pelota a una mano.

49-35 al descanso  

No tuvieron problemas los azulgrana porque Navarro no tuviese el día (1/5 en triples) ni lamentaron que Ingles se quedase a cero. Fueron los únicos en desentonar en un equipo que no se relajó pese a su gran superioridad: 49-35 al descanso y 61-41 (a los 23m 45s) tras el único triple de La Bomba. Los tiros desde más allá de 6'75 metros (7/24) y los tiros libres (7/14) fueron los únicos puntos negros de un Barça que cogió 39 rebotes por los 27 de su rival y que pese a tirar las mismas veces de dos (42) acertó once más, 30 por 19.

Nada más salir Mavrokefalidis asistió a Sada e hizo uno de los cinco mates de su nuevo equipo, capaz de repartir 21 asistencias ante un Bilbao Basket falto de fuerzas y de confianza. “Era muy difícil. A nuestra defensa le ha faltado energía”, advirtió Katsikaris. Y sobre todo poder frenar el poderío interior, liderado por Tomic y Mavrokefalidis, y rematado por Lorbek, Todorovic y Wallace. Entre los cinco sumaron 53 puntos en un encuentro sin chicha.

BARÇA 88 (27+22+19+20): Huertas (10), Oleson (7), Rabaseda (6), Wallace (7), Tomic (13) –quinteto inicial–; Sada (8), Navarro (4), Todorovic (5), Ingles (-), Mavrokefalidis (16), Lorbek (12). BILBAO BASKET 62 (15+20+11+16): Zisis (4), Grimau (14), Mumbrú (9), Hervelle (17) y Hamilton (9) –quinteto inicial–; Moerman (7), Sánchez (-), Raül López (-) y Samb (2).

domingo, 5 de mayo de 2013

El crecimiento de Todorovic

El ala-pívot montenegrino se luce ante su ex equipo, una Penya menor tras el descanso (80-59), en el último partido antes de la Final Four de Londres

Todorovic, en una acción del partido - ACB Photo / Á. Caparrós. 

Solo quiero dar la imagen de un tío que trabaja, que puede ayudar al equipo y, al final, jugar lo que el entrenador considere: si son cinco serán cinco y si son diez, diez”, le contaba Marko Todorovic (Podgorica, Montenegro, 1992) a Julián Felipo en Mundo Deportivo. Fue a principios de septiembre y el pívot montenegrino vivía los últimas días de un verano difícil para él, pues se operó de una rotura en la mano y estuvo pendiente de su futuro: la Penya igualó la oferta del Barça en el derecho y los azulgrana acabaron pagando por el período de formación del jugador en Badalona. Precisamente ante su ex equipo –“contra el que más ganas tenía de jugar”– Todorovic disputó su partido más completo con el Barça (12 puntos y otros tantos rebotes y una asistencias para 17 de valoración) en la victoria ante una Penya ronca tras el descanso (80-59). “He podido jugar muchos minutos [algo más de 27, dos menos que sumando sus últimos ocho partidos en Liga ACB] y creo que los he aprovechado”, comentó Todorovic, consciente de que había tenido más presencia por el susto de Jawai, que tiene un golpe en la fascia plantar y al que se le harán pruebas este lunes para determinar si puede estar en la Final Four de Londres, y Tomic, impetuoso en sus protestas y se cargó con cuatro personales con técnica incluida. Sada también tiene molestias y Ingles, un esguince de grado I. Wallace ni jugó porque sigue recuperándose de una lesión en el codo.

Todorovic tiene tanto aplomo respondiendo a las preguntas de los periodistas como en la pista, donde su crecimiento es notable: tiene un 62% de efectividad en tiros de dos, aunque debe mejorar su puntería en los triples 25%, 0/3 ante la Penya). El pívot montenegrino se reivindicó ante el club en el que se formó y le fichó del Joker School de su país, ante el que demostró su buena colocación, generosidad y confianza. Esto último fue lo que le faltó a la Penya en el tercer cuarto, cuando después de haber inquietado al Barça en la primera parte (32-30) se vio sin respuesta ante el arsenal en la zona de Todorovic y los triples de Navarro, Huertas y Lorbek, máximo anotador con 17 puntos (58-46, minuto 30).

Noqueado por sus defensores Oliver –MVP de abril–, a los visitantes les faltó mayor continuidad (dos recuperaciones por 18 pérdidas, un mundo en comparación con el balance de 10-11 de su rival) y Kuzmic se quedó solo. La Penya perdió comba y fue arrollada por un Barça que no había tenido ni el ritmo ni el dominio del rebote en un inicio repleto de errores por ambas parte y marcado por la escena de Jawai viendo las estrellas y Tomic tirando al toalla en el banquillo porque no estaba de acuerdo por su tercera personal ni por la técnica posterior. Fisher, en uno de sus únicos momentos de lucidez, había anotado la canasta y acertó con el tiros adicional y los otros dos (22-23 a los 14m 10s). Kuzmic y Ehambe ampliaron la ventaja (24-28 a los y los triples de Oleson –que acabó probando de base, con Sada dolorido– y Lorbek solventaron la situación antes del descanso. Xavi Pascual había probado con Ingles en la posición de 4. Esa posición en la que brilló Todorovic, que se entendió de maravilla con Jasikevicius. El papel del montenegrino en Londres puede ser capital si no se recupera Jawai.

BARÇA 80 (13+19+30+18): Huertas (5), Ingles (5), Oleson (9), Lorbek (17) y Tomic (8) -quinteto inicial-, Sada (-), Abrines (10), Navarro (8), Jasikevicius (2), Todorovic (12), Rabaseda (2) y Jawai (2). PENYA 59 (13+17+16+13): Llovet (5), Oliver (2), Ventura (3), Kuzmic (9), Ehambe (6) -quinteto inicial-, Trias (5), Quezada (-), Fisher (12), Savane (6), Tomàs (9), Suárez (2) y Barrera (-). Árbitros: Hierrezuelo, Araña y Planells.  

jueves, 25 de abril de 2013

A Londres, por rebotes y por Navarro

El Barça se gusta primero y sabe sufrir después para vencer al Panathinaikos (64-53) y llegar en su cuarta Final Four en cinco años

Navarro conduce el balón ante Ukic - AFP.

El billete hacia Londres requería un esfuerzo titánico por parte de todo un grupo muy solvente antes de llegar a la serie de cuartos y que las había pasado canutas para forzar el quinto partido ante un correoso Panathinaikos, el mismo rival que le había apartado de la Final Four de hace dos años en el Palau Sant Jordi. Lanzado por su público, no defraudó el Barça, imperial al inicio cuando se escapó 37-18 (a los 13m 35s), y que supo sufrir cuando se colapsó al llegar a los 51 puntos, pues no anotó en más de ocho minutos. Juan Carlos Navarro rompió la racha con un triple y otra canasta (56-45) para un partido que no quedó decidido hasta que a 1m 38s Huertas anotó otro triple (62-53). Ése fue el recurso más esquivo para los visitantes (1/16), que acusaron el partido menor de su estrella Diamantidis. Los rebotes (46 por los 32 de su rival), el espíritu colectivo y la puntualidad de Navarro en los buenos y en los malos momentos fueron los grandes argumentos de un Barça que con su victoria por 64-53 alcanzó su cuarta Final Four en cinco años, todas con Xavi Pascual como técnico, y se enfrentará en semifinales al Madrid en Londres.

El gran mérito del Barça en esta serie lo resumió Jasikevicius en una frase: “Lo más importante es ganar cuando no estás en tu mejor momento”. Siempre crítico, el base lituano reconoció que el equipo no tiene la chispa que debería, pero que no le falta carácter. Los azulgrana no escatimaron esfuerzos nunca y tuvieron una puesta en escena extraordinaria con Huertas como director de orquesta y Jawai omnipresente e inteligente para sacar de quicio a Sofo y provocar las tres personales con las que Diamantidis se fue al banquillo a los 4m 37s. Lorbek ponía nervio –aunque no puntería– e Ingles acertaba con sus tres primeros tiros, dos de ellos triples. La solución preferida en el primer cuarto (4/6) de los azulgrana, a los que también les funcionaba de maravilla la zona 2-3.

La irrupción de Todorovic

Con Diamantidis en el banquillo o en la pista sin duende, el Panathinaikos era una marioneta ante un Barça coral lanzado de nuevo por Navarro y Jawai que solo lamentaba que Wallace se lesionase en un codo. La irrupción de Todorovic, con sus primeros minutos en la serie, demostró que es un jugador con presente y futuro. Para muestra, su tremendo movimiento ante Lasme, el gran responsable de que el conjunto griego empezase a reducir diferencias. Los visitantes lograron llevar el partido a su terreno y los azulgrana, en más de 13 minutos, solo anotaron siete puntos, cinco de ellos de Tomic, discontinuo en la primera parte por acumular personales en un suspiro.

El Panathinaikos no aprovechó lo suficiente la pájara del Barça (51-45), por más que Diamantidis empezase a hacer lo que tan bien sabe hacer, echaba en falta más frescura de Bramos, Gist o Ukic, al que poco le entraba. Navarro salió al rescate, replicó Maciulis y el partido se sufrió punto a punto (59-53 a 2m 41s) hasta el triple de Huertas, que abrazó eufórico a Navarro. La Bomba se dejó abrazar, pero no llevar por la alegría. Quedaba poco más de minuto y medio y el rival había demostrado mil y una veces que podía levantarse de nuevo. Diamantidis falló un triple que podía hacer ajustado las cosas y el Barça pudo tener por fin un respiro en una trepidante alargada hasta el quinto partido. Bien vale un billete para la Final Four.

BARÇA 64 (28+16+7+13): Huertas (10), Navarro (15), Abrines (2), Lorbek (6) y Jawai (9) -quinteto inicial-, Tomic (5), Wallace (0), Jasikevicius (6), Sada (0), Todorovic (3). PANATHINAIKOS 53 (14+19+10+10): Diamantidis (6), Ukic (7), Maciulis (9), Lasme (16) y Tsartsaris (4) –quinteto inicial-, Bramos (3), Gist (6), Banks (2) y Schortsanitis (0).

sábado, 16 de marzo de 2013

Un primer cuarto es suficiente para allanar el camino

El Barça se dosifica ante un Besiktas (86-61) sin victorias en el Top 16 para asegurarse el factor pista a favor en cuartos

Tomic, durante el partido - Euroleague.

Una acción en el calentamiento pareció espantar a un rival de capa caída, actual campeón de la Liga turca y que este curso, aquejado por las deudas a los jugadores, va sexto y ha perdido los once partidos disputados en el grupo F, desdicha que comparte con el Brose Baskets en el E. El Besiktas salió tieso después de que el comienzo del partido ante el Barça se retrasase 18 minutos después de que Rabaseda rompiese el tablero. A los azulgrana les bastó con un primer cuarto arrollador (29-15) para que Xavi Pascual diese minutos a los menos habituales, como Abrines o Todorovic, y dosificase a los más utilizados, como Tomic, feliz por recibir el MVP de febrero de la Euroliga, o Huertas, en estado de gracia: metió los dos triples que lanzó (8/16 su equipo) y repartió seis de las 25 asistencias de un Barça que con su victoria por 86-61 y, a falta de tres jornadas, se aseguró matemáticamente el segundo puesto del grupo, con lo que tendrá el factor cancha a su favor en los cuartos de final. Si gana el jueves al Caja Laboral en el Palau será primero seguro.

No se notaron los cambios en unos locales que se exprimieron al principio y al final ante un Besiktas al que han ganado los cuatro partidos del curso y en el que sólo Vidmar y Ozer fueron competitivos y Christopher, por ejemplo, no anotó su única canasta hasta que faltaban ocho minutos. En el azulgrana reinaba el coro: la contundencia de Jawai (16 puntos y nueve rebotes), la versatilidad de Tomic y la garra de Mickeal –ambos con 11 tantos–, la elegancia de Lorbek o el temple de Navarro en un equipo que dominó claramente el rebote (41 por 28) y que jugará los cuartos con ventaja de pista. El penúltimo paso para los azulgrana para estar en la Final Four de Londres el segundo fin de semana de mayo.

BARÇA 86 (29+18+20+19): Huertas(6), Navarro (5), Mickeal (11), Lorbek (12), Tomic (11) –quinteto inicial–, Sada (2), Abrines (6), Jasikevicius (4), Todorovic (3), Wallace (6), Rabaseda (4) y Jawai (16). BESIKTAS 61 (15+16+19+11): Akin (6), Cetin (6), Christopher (2), Markota (4), Vidmar (13) –quinteto inicial–; Guler (0), Acik (7), Falker (0), Minard (5), Nalga (0) y Ozer (18). Árbitro: Lottermoser (Alemania), Dozai (Croacia) y Vojinovic (Serbia). Palau Blaugrana. 4.578 espectadores.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Navarro corresponde a su homenaje

La Bomba festeja los 15 años de su debut con el Barça aplastando con 24 puntos al Lietuvos Rytas (90-66)

Navarro aplaude tras la proyección del vídeo en su honor - Àlex Caparrós / FCB. 

Los homenajes hechos durante la vida deportiva son menos nostálgicos, pero más agradecidos, pues el jugador agradece al público y al club sus aplausos con juego. En el marcador del Palau se proyectó un vídeo de jugadas de Juan Carlos Navarro, como de la Euroliga del Palau Sant Jordi o del amistoso ganado ante los Lakers en el mismo escenario. El protagonista ya se había ajustado el pantalón y, acabado el reportaje, se frotó las zapatillas y se peinó. Para él el momento, tierno y melancólico, quedaba aparcado, sólo pensaba ya en su partido 801 con el Barça, en el 800 después de su debut -también recordado en el vídeo- un 23 de noviembre de 1997 contra el Covirán Granada en el Palau y con Joan Montes como entrenador. “Es valiente y tiene calidad. Le gusta jugársela y a menudo resulta imprevisible. Por eso le llaman 'La Bomba'”, relató en su crónica para La Vanguardia Juan Antonio Casanova (JAC): “Físicamente parece muy endeble. Le faltan kilos con los que rellenar sus 190 centímetros. Pero es una impresión engañosa. Juan Carlos Navarro es todo fibra. Y ganas de hacer cosas distintas”. 15 años después La Bomba correspondió al homenaje aplastando al Lietuvos Rytas con 24 puntos, justo la diferencia final (90-66).

Lo anticipó JAC y lo siguen escribiendo el resto de cronistas: Navarro hace cosas diferentes. Es como los narradores con estilo propio y ha dejado como legado, la bomba. La volvió a repetir en un día tan especial y en el que empezó como una moto, con siete puntos en un primer cuarto en el que los azulgrana tuvieron una puntería excelente (10/11 en tiros de campo), supieron jugar para sus pívots titulares, Tomic (17 puntos, 7/7) y Lorbek, y Navarro era el gran apuntador. Pero los pecados del Barça también eran extremos: ya habían perdido cinco pelotas, déficit que favorecía los contragolpes de un Lietuvos Rytas que se puso las botas en el segundo cuarto y el inicio del tercer cuarto. El peor equipo con peor ataque de la Euroliga -promediaba 66 puntos- llegó a dominar por 51-54 (a los 51-54 a los 24m 15s) tras un parcial de 24-40 y sólo cinco canastas en juego de los azulgrana. Los locales acabaron tirando casi tantas veces desde la línea de personal (21/26) que de dos (27/33) y rompieron el partido dejando a su rival en sólo 12 puntos en los últimos 15 minutos.

Navarro y Huertas impidieron que el Lietuvos Rytas se marchase al descanso con más ventaja (42-45) y entre Lorbek y Tomic reimpulsaron después a un Barça que no había encontrado antídoto a Katelynas, Ivanov y Nedovic. Mickeal se añadió a la causa y La Bomba explotó en el último cuarto, hasta que a falta de 3m 02s Xavi Pascual le sustityó por Abrines y se llevó la ovación de un Palau al que se le cayó la baba con su capitán. Abrines anotó la última canasta tras una recuperación del infatigable Todorovic en un partido en el que los titulares aportaron 75 de los 90 puntos. De nuevo Navarro se llevó la palma con 24. La Bomba quiso corresponder a su homenaje con otra actuación prodigiosa y al final del partido se hizo una foto con los 15 aficionados que pillaron al vuelo una camiseta del 11 azulgrana. De un jugador con sello propio.  

BARÇA 90 (27+15+26+22): Huertas (8), Navarro (24), Mickeal (15), Lorbek (11) y Tomic (17) –quinteto inicial–, Sada, Jasikevicius, Todorovic, Wallace (1), Abrines (2), Rabaseda (6) y Jawai (6). LIETUVOS RYTAS 66 (18+27+15+6): Seibutis (6), Buterlevicius (2), Samardziski (10), Katelynas (7) y Nedovic (12) –quinteto inicial–, Dulkys (4), Babrauskas, Bendzius, Redikas, Radosevic (14), Ivanov (11) y Blums. Árbitros: Belosevic, Peternico y Lopes.


jueves, 15 de noviembre de 2012

Navarro golpea y Mickeal remata al Brose Baskets (66-86)

Los azulgrana se clasifican para el Top 16 tras paralizar a su rival roto tras el descanso

Navarro anotó 13 puntos en Alemania - Àlex Caparrós / FCB.  

Los jugones sonríen. Ése fue uno de los legados de Andrés Montes, un narrador con repertorio propio que se deshacía en elogios con Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980). Un tipo serio que regala sonrisas por su arte y del que apenas se cuentan anécdotas. Una de las mejores es haberse presentado a un entrenamiento de la selección con las zapatillas de... Pau Gasol, del que dice que es tan tranquilo que le pone nervioso. Ambos, amigos inseparables, aparecieron en una cena con el grupo –el seleccionador era Moncho López– con una sábana y en calzoncillos para compensar con humor haber llegado tarde a un par de citas. En la pista Navarro suele ser puntual, surgir cuando el equipo le necesita y es capaz de finiquitar un partido casi sin enterarse. La Bomba (13 puntos) golpeó al Brose Baskets Bamberg en una primera parte jugada de poder a poder (42-44), con los visitantes habilidosos al contragolpe y precisos con los triples y los tiros libres y unos locales más incisivos en el rebote ofensivo y liderados por un Nachbar inabordable. Pero la estrella del conjunto alemán sólo aportó un punto tras el descanso, dos cuartos monopolizados por los azulgrana, impulsados definitivamente por Lorbek y sobre todo el omnipresente Mickeal (17 puntos). Invicto tras seis jornada, el Barça continúa liderando el grupo B y ya tiene su billete para el Top 16 tras vencer en Alemania por 66-86.

Más que un partido oficial, el encuentro funcionó durante un buen rato como una oda en movimiento del baloncesto. Competían dos equipos con puntería, las ideas muy claras y que con métodos diferentes se intercambiaban las canastas. Gipson había empezado fuerte con dos triples sin fallo ante un Barça guiado por Huertas y apuntalado por Lorbek y Navarro, ambos en una línea ascendente. Mickeal era el complemento perfecto ante un Brose Baskets en el que el ex NBA Nachbar hacía un estropicio jugando de 4. Los azulgrana replicaban con los triples de Ingles, que ya ha asumido su papel de artista de reparto y cumple con ese rol, los minutos de madurez de Todorovic, las ocurrencias de Navarro y alguna jugada surrealista, como la de Lorbek, que falló un mate solo y sonrió viendo cómo la pelota se acababa metiendo en el aro después de impulsarse para arriba.

Un campo atrás y el tercer triple de Gipson al inicio del tercer cuarto fueron las últimas concesiones de unos azulgrana que se pusieron serios en defensa sin bajar el pistón en ataque. Mickeal y Navarro comenzaron un parcial de 0-12 con el que el conjunto de Xavi Pascual se despegó definitivamente (51-64 a los 28m 07s). El técnico dio carrete a Rabaseda, que machacó dos veces en un abrir y cerrar de ojos, mientras Williams, ex de la Penya, estaba en todos los sitios. Aunque para presencia, la de Mickeal, que no entiende de conformismo y cuya ambición no tiene límite.

BROSE BASKETS BAMBERG 66 (22+20+11+13): Gipson (12), Gavel (11), Jacobsen (3), Nachbar (18), Zirbes (6) –quinteto inicial–, Goldsberry, Williams (9), Ford (3), Neumann (4) y Tadda. BARÇA 86 (23+24+17+22): Huertas (7), Navarro (13), Mickeal (17), Lorbek (14) y Tomic (6) –quinteto inicial–, Sada (3), Wallace (7), Ingles (6), Jasikevicius, Jawai (4), Rabaseda (4) y Todorovic (5). Árbitros: Ryzhyk, Mantyla y Silva. Partido disputado en el Stechert Arena ante 6.800 espectadores. 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Huertas reina en la noche de los triples

El base brasileño alcanza los 24 puntos y suma seis tiros de tres, la mitad de un Barça que vence con apuros 85-82 a un Partizan modélico

Huertas trata de pasarle a un compañero ante Thomas - EFE.

Cuando le preguntan por su actuación en el partido frunce el ceño. Poco importa que lo haya bordado ni que haya estado mal, a Marcelinho Huertas (Sao Paulo, Brasil, 1983) simplemente no le gusta que le pregunten por él y siempre habla del grupo. Ante el micrófono de  Esport3, además, supo reconocer los méritos de un Partizan modélico que estuvo a un triple, el que falló Bertans (5/8), de forzar una prórroga que quizás mereció en un duelo frenético, pura montaña rusa con Huertas como protagonista decisivo. Se le acusa de díscolo y de precipitar ciertos tiros, pero nadie duda de que sea uno de los jugadores en Europa más capacitados para dinamitar un partido. Lo agradecieron los labios de Xavi Pascual, mordidos mientras los azulgrana eran un juguete ante un Partizan que aterrizó en el Palau como segundo peor ataque de la Euroliga y que a los 3m 35s iba 4-13 por delante con Musli como Pedro por su casa. Huertas dijo basta y en algo más de dos minutos se marcó tres triples sin fallo y una entrada para empatar a 15 y tranquilizar a Pascual. El base, con seis tiros de tres de siete intentos, reinó en la noche del triple (12/27 el Barça y 10/12 los visitantes). Juan Carlos Navarro, con 15 tantos, y Jawai, con 16, fueron sus grandes aliados para que el equipo siga invicto en el torneo. 

Los puntos de Huertas fueron el gran argumento de la primera parte de los azulgrana, pues el ex jugador, entre otros, de Penya, Bilbao Básket y Caja Laboral anotó hasta 19 con cinco triples sin error ante un Partizan que dependía en exceso de Musli y de Andusic y se defendía con oficio con defensas alternativas (37-37 al descanso). Hasta entonces si había un jugador que no se había sentido cómodo en la pista no era otro que aquel al que los directores generales de la NBA han escogido como el mejor fuera de Estados Unidos, Navarro, que en un momento anotó cuatro triples –su equipo sumó cinco consecutivos en el tercer cuarto– para distanciar al Barça por 56-44 a los 25m 11s. Huertas repartía juego (9 asistencias) y Jawai se ponía las botas. También Sada se olvidaba de su timidez hacia el aro y se lucía. 

El descaro de Bertans

Con tres jóvenes por curtir en pista, Abrines, Rabaseda y Todorovic, los azulgrana alcanzaron su máxima ventaja (78-63 a 5m) con el enésimo mate de Jawai, tan poderoso bajo el aro como poco certero con los tiros libres (2/6). Los cuatro errores del pívot australiano llegaron en un último cuarto perpetrado como un volcán de emociones, pues el Partizan resurgió con el descaro de Bertrans, capaz de meter dos triples en un instante y tampoco fallaron Gordon y Westermann. Entre los dos de los visitantes Huertas se hizo un autohomenaje anotando otro triple de la misma forma –saltando a una pierna, pero no tan lejos- como ante el Madrid en la victoria sobre la bocina en el primer partido de la pasada final de la Liga ACB. El partido se convirtió en un carrusel de tiros libres en el que no entraba casi ninguno y Bertans falló el triple que hubiese forzado cinco minutos extra. “El Palau ha estado a un nivel altísimo, cada vez se llena más”, cerró Huertas, satisfecho por la gran mejora de su equipo con los triples, que son “cuestión de confianza, pues tenemos los mismos tiros abiertos”. 

BARÇA 85: Huertas (24), Navarro (15), Ingles, Lorbek (3), Tomic (4) –quinteto inicial–, Sada (6), Abrines (2), Jasikevicius (4), Wallace (6), Todorovic (2), Rabaseda (3) y Jawai (16). PARTIZAN 82: Thomas (4), Milosavljevic (7), Gordon (5), Musli (14), Bertains (17) –quinteto inicial–, Milutinov (4), Westermann (13), Lucic (9), Gagic (2), Andusic (7) y Djekic. Árbitros: Sahin, Kormilas y Geller. Assitencia: 5.713 espectadores en el Palau Blaugrana.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Mickeal frena a una Penya fresca (69-76)

El alero de Rock Island y Huertas lideran en el epílogo a un Barça que alcanza su 16ª Lliga Catalana


Mickeal entra a canasta ante Savané - M.A. Chazo / Ricard Rovira (FCBQ). 

No es nada protocolario que un jugador esté subido al podio de campeón del torneo y reciba su  medalla con una toalla colgada en el cuelo. Ni que no se separe de ella ni en la sesión de fotos con el trofeo. Pero es que Pete Mickeal es un mundo aparte, un tipo fuerte por superviviencia, por haber superado un tromboembolismo pulmonar o haber visto el buen camino tras pasar un tiempo oscuro  tras el suicidio de su primo, destrozado por la muerte de su madre de cáncer. Los golpes han convertido a Mickeal en un tipo optimista y ganador al que le gusta asumir responsabilidades en una pista de baloncesto, como volvió a hacer en la final de la Lliga Catalana ante una Penya fresca, pero tierna, por su joventud (69-76). Con su destreza y liderazgo Mickeal, ayudado por Marcelinho Huertas y por Lorbek, condujo al Barça hacia su 16ª Lliga Catalana, cuarta consecutiva en el Olímpic de Badalona. 

A 6m 24s anotó Mickeal su único triple y el primero del Barça en siete tentativas. Los azulgrana buscaban más las jugadas interiores para sus pívots y se habían cansado de sumar acciones de canastas más tiro adicional, hasta tres sumó en el segundo cuarto. Fue el que mejor jugó el conjunto de Xavi Pascual, que aparcó su titubeo inicial y sacó a reluciar su podía interior, sonrojado antes por un imparable Gaffney, llamado a ser uno de los referentes de una Penya casi irreconocible por sus caras nuevas y que no pudo contar por lesión con Fisher. Sí que lo hizo con el eléctrico Quezada, perdido al principio y desatado al final, hasta convertirse en el máximo anotador con 19 puntos y poner el 64-68 a 4m 20s. Fue entonces cuando Mickeal se hizo con un rebote ofensivo tras un palmeo de Jawai y Kuzmic fue eliminado. El alero de Rock Island no falló los tiros libres, la primera piedra de un parcial de 0-7 con Huertas, un bailarín de cuidado como centro de atención. Bastante antes el público había recibido con pitos a Todorovic, otro jugador de la cantera que había brillado en el filial oficioso, el CB Prat, y que volvió vestido de azulgrana. Su puesta en escena resultó humana: tres pérdidas consecutivas. 

Antes de recibir la medalla Mickeal hablaba con Abrines, recién llegado y diamante en bruto. Se añadía a la conversación Rabaseda, menos tierno, pero falto de minutos con su equipo. Jasikevicius se entretenía leyendo la inscripción del metal y había dejado su huellla y carácter en la final, ganándose una técnica de Xavi Amorós, que en su despedida como árbitro, le dijo que tenía que aprender a saber cuándo tenía que callar. Quezada continuó con su carrusel de tiros libres (10/11) y se marcó un triple (57-59), replicado por Saras. Como le sucedió ante el Valencia Basket en las semifinales de la Supercopa ACB, el Barça estuvo infalible cuando peor le iban las cosas y pudo celebrar su primer título del curso, la Lliga Catalana, pocas horas después de que fuese presentada la Liga ACB, en la que también defiende corona.  

PENYA 69 (17+12+20+20): Oliver (8), Quezada (19), Barrera (9), Gaffney (14), Savane (6) -quinteto inicial-, Kuzmic (3), Ventura (-), Vives (5), Ehambe (5) y Trias (-). BARÇA  76 (18+21+16+21): Sada (4), Jasikevicius (4), Mickeal (13), Wallace (-), Tomic (9) -equipo inicial-, Huertas (12), Jawai (4), Lorbek (15), Ingles (9), Abrines (-), Todorovic (2) y Rabaseda (4). Árbitros: Amorós, Guirao y Cardús.