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domingo, 3 de marzo de 2013

La reivindicación de Causeur

Ayudado por Lampe y Nemanja Bjelica, el escolta francés lidera a un Caja Laboral que casi se asegura la segunda plaza y rompe la racha de 14 triunfos seguidos del Barça (67-69)

Lampe, Milko Bjelica y Nocioni rodean a Lorbek - ACB Photo / M. Ruiz. 

Generalmente las comparaciones son incómodas. “Lo malo es que mañana la prensa no dirá nada. Tanto que se le ha comparado con Oleson...”, se comenta a pocos metros del vestuario del Caja Laboral. En esa conversación se elogia a Fabien Causeur (Brest, Francia, 1987), uno de los más rápidos en ducharse y salir fuera de un Palau Blaugrana al que un rato antes ha conseguido encoger con su juego, determinación y puntería. El escolta francés lo bordó al contraataque, seleccionó muy bien sus tiros (4/6 en tiros de dos y 2/3 en triples) y sostuvo a su equipo con diez de sus 18 puntos en el tercer cuarto, cuando el Barça, siempre a remolque en el marcador, trataba de reponerse de la mano de Jasikevicius, que trataba de emular lo logrado antes por Mickeal. Causeur impulsó al Caja Laboral (40-51 a los 27m 54s) y los azulgrana, atascados en ataque no sacaban provecho de su dominio en el rebote –Xavi Pascual destacó que de los 22 ofensivos, misma cifra que en defensa, sólo habían sacado nueve puntos– empezaron a meter triples con facilidad y con una canasta de Tomic, que sufrió ante Lampe y Milko Bjelica, y otro tiro libre se pusieron 65-67 a 41'8s. Justo antes, el otro Bjelica, Nemanja -omnipresente, 13 rebotes y 2/2 en triples– había desperdiciado la oportunidad de medio sentenciar el partido, a Heurtel –siempre valiente– se le quedó corta una bomba y Causeur saltó para birlarle la pelota por unos centímetros a Oleson (1/6), que se quedaba solo. Pascual ordenó no hacer falta y Causeur trianguló con Nocioni y Lampe (16 puntos), para que éste enloqueciera con su canasta (65-69 a 17'8s). Jasikevicius anotó a 3'9s y Causeur pareció un velocista evitando que le hicieran personal, pues Tomic lo consiguió fuera de tiempo. Al Barça, que reservó a Navarro –sigue un plan específico–, le faltó picardía en esa jugada y en otras tantas en un partido (67-69) en el que vio rota su racha de 14 victorias consecutivas ante un Caja Laboral que se afianza en el segundo puesto con cuatro victorias más y el basket average a su favor.

La victoria en el Palau puede ser un impulso anímico para un Caja Laboral agobiado en el Top 16 de la Euroliga y por noticias extradeportivas, como la polémica rescisión del contrato a Cabezas, al que en algunos medios se señala como rebelde. En todo caso, su salida permitió la llegada desde Cáceres de Van Oostrum, un base británico que no tuvo la oportunidad de debutar en Liga ACB, pero sí de presenciar desde un buen sitio un partido de chispazos.

Un tanteo muy bajo

Empezó mordiendo el Caja Laboral con Lampe rifándose a Tomic y anotando los ocho puntos de su equipo. Los locales replicaron con la garra de Mickeal, omnipresente y casi infalible, pues encadenó cuatro canastas sin fallo antes del descanso (27-28). Un tanteo más propio de un período que de dos y que se explicaba por los errores mayúsculos bajo el aro y lo que tardó en llegar el primer triple, a los 14 minutos y obra de Nemanja Bjelica. Causeur no quiso ser menos (16-22 a los 14m 45s).

También lo intentaba Abrines, crecido y desde su partido ante el Fuenlabrada está más convencido de sus posibilidades y que nada más salir intentó una penetración bien compleja que estuvo a punto de salir bien. Le faltó muy poco, como a Tomic y Huertas después. Al Barça se quedaba cerca, pero no llevaba más que una canasta en más de cinco minutos. El antídoto estaba en el banquillo y se apellidaba, Mickeal, que salió para marcarse una media vuelta y una canasta sencilla, antes de que Abrines acertase con un triple, el primero de su equipo (6/24).

Surge Nocioni

Hasta entonces Nocioni no había sido Nocioni. El argentino tenía un -2 de valoración y había fallado sus dos tiros. Pero Nocioni se puso las pilas en el tercer cuarto, cuando encontró un aliado de lujo como Causeur, que se marcó un triple, un coast to coast con recuperación incluida y otro par de canastas en estático. Fue entonces cuando Jasikevicius se puso al equipo a las espaldas y lo reactivó, a pesar de su poco acierto en canastas sencillas, como un alley oop de Jawai, que éste pareció querer machacar con delicadeza. Incluso Mickeal empezó a fallar.

Con Jasikevicius como director y los triples como bálsamo, los locales se repusieron de nuevo hasta que San Emeterio y Causeur dieron un par de golpes sobre la mesa. Pascual renovó todo su quinteto con dos cambios múltiples, pero le sobró imprecisión –Oleson cometió más personales, tres, que puntos, dos– y entre Lampe, Nemanja Bjelica y Causeur ataron el partido, pese a algún error de Huertel. “Thomas”, reconoció su entrenador, “ha aprendido hoy que puede hacer un buen partido sin tener una anotación alta”.

En el túnel de los vestuarios Huertas felicitó por la victoria a su ex compañero San Emeterio: “Ya te cambiaba esta victoria por las otras dos”. Se refería a la de la Copa del Rey en Vitoria y a la del Top 16 en la Euroliga, el encuentro en el que el Barça rompió la espléndida marca de 17 victorias consecutivas a su rival.

BARÇA 67 (14+13+15+25): Sada (-), Oleson (2), Mickeal (13) Lorbek (9) y Tomic (9) –quinteto inicial–, Huertas (7), Abrines (3), Jasikevicius (12), Todorovic (-), Wallace (3), Rabaseda (3) y Jawai (6). CAJA LABORAL 69 (14+14+24+17): Heurtel (1), Causeur (18), Nocioni (12), Milko Bjelica (0) y Lampe (16) –quinteto inicial–, San Emeterio (7), Pleiss (6), Cook (0) y Nemanja Bjelica (9).

jueves, 24 de enero de 2013

Ingles y Mickeal recomponen al Barça en Vitoria (79-90)

Actuación prodigiosa de los azulgrana, que rompen la racha de 17 victorias consecutivas de un Caja Laboral discontinuo

Mickeal estuvo soberbio ante su ex equipo - FCB.

No hay amor más poderoso que el que se siente por uno mismo. Una fuerza impagable, especialmente en momentos de duda e incertidumbre. Como los que vive Joe Ingles casi desde que aterrizó en Barcelona. El australiano ha perdido la cuenta de las veces que se ha hablado de que figuraba en la lista de bajas o era un jugador prescindible. De hecho, en los últimos días en algunos medios se incluía a Ingles, con contrato hasta el final de curso, en una operación con Estudiantes y que acabaría con Carl English, máximo anotador de la Liga ACB en el Palau; en otra que implicaría a David Jelinek, que ficharía por el Caja Laboral y Brad Oleson pasaría al Barça; o en una tercera que en la que el aussie aterrizaba en Fuenlabrada y Feldeine en Can Barça. Ajeno a los rumores y acostumbrado a ser cuestionado, Ingles se reivindicó en un escenario con pedigrí, un Fernando Buesa Arena ante más de 15.000 espectadores y que a principios de febrero rugirá por la Copa del Rey. Ingles marcó el camino a su equipo ante un Caja Laboral renovado con Tabak al mando y que acumulaba 17 victorias consecutivas con una puesta en escena contundente para dar la vuelta a un partido que los azulgrana empezaban a ver imposible (19-11 a los 6m 9s). En un suspiro el australiano se marcó dos triples y otro par de contraataques y tiros libres para poner por delante de nuevo a los azulgrana (34-35), que gobernarían el encuentro hasta el final, a pesar de la gran réplica de San Emeterio y Lampe. Ambos se toparon con un extraordinario Mickeal, protestón con los árbitros cuando fue sustituido por Ingles al principio, e imparable después para acabar firmando 23 puntos con 10/11 en tiros de dos en el feliz retorno, con triunfo por 79-90, a la competición de Navarro, que empató a 421 triple con su amigo Basile como máximo triplista de la Euroliga, en la que también superó los 3.000 puntos. La Bomba es el primero en conseguirlo. Barça y Caja Laboral empatan a cuatro triunfos en el grupo F, los mismos que Montepaschi Siena, que recibe mañana al Besiktas.

Hubiese sido imposible que el Barça aguantase el ritmo del Caja Laboral, rápido y conciso en un inicio en el que circuló a su antojo la pelota. Lampe empequeñeciendo a Tomic y Sada perdido ante Heurtel. Débiles en el rebote, que parecían dar por perdido, los azulgrana no daban réplica al dispendio físico local con Milko Bjelica como hombre de referencia y Lampe como ayudante de calidad. Con Tomic lleno de dudas y el resto de sus compañeros estaban bloqueados cerca del aro y redujeron las distancias porque Jawai sabía procurarse unos tiros libres que no fallaba y los visitantes, con Navarro e Ingles inspiradísimos, minimizaban sus carencias de juego a base de lanzar triples casi sin fallo (5/7 en el primer cuarto). 

Irrupción de San Emeterio

Los azulgrana fueron conscientes de que de ser así el partido no tenían nada que hacer porque era imposible mantener ese acierto tan excelente desde más allá de 6'75. Así que los visitantes se pudieron el mono de oficio en defensa, por más que San Emeterio les hiciera un traje con diez puntos en un segundo cuarto que cerró Mickeal (47-50) y en el que Tomic empezó a carburar ante un Pleiss irrelevante –al contrario del partido de ida en la Liga– y Milko Bjelica, que fue de mucho a muy poco. Un dato resumía la extrema concentración de ambos equipos al descanso: cuatro pérdidas de los locales por las dos recuperaciones y otro par de pérdidas.

Con San Emeterio en el banquillo y Mickeal inalcanzable los azulgrana pudieron sentenciar el partido tras un mate de Jawai (54-67 a los 27m 22s), justo después de que el propio San Emeterio entrase por Nocioni. El recambio fue el perfecto y en un momento se marcó dos canastas, otro par de acciones de Lampe y la salsa de Nemanja Bjelica perpetró un parcial de 14-2 a 8m 32s (8m 32s). La que pudo haber sido la enésima remontada del Caja Laboral de Tabak se quedó en el broche final de un Mickeal soberbio capaz de cualquier cosa que puso las cosas en su sitio. El ex jugador local no quería un final de sobresaltos y sentenció el partido casi sin pestañear.

CAJA LABORAL 79 (28+19+13+19): Heurtel (2), Oleson (6), Nocioni (9), Lampe (21) y M. Bjelica (11) –quinteto inicial–, Cook (6), N. Bjelica (11), San Emeterio (14), Pleiss (0), Causeur (2) y Cabezas (0). BARÇA 90 (27+23+19+21): Sada (9), Navarro (11), Mickeal (23), CJ Wallace (3) y Tomic (11) –quinteto inicial–, Jawai (8), Huertas (2), Ingles (12), Lorbek (9), Jasikevicius (2) y Rabaseda (0). Árbitros: Lamonica, Zamojski, Javor. 

jueves, 31 de mayo de 2012

Velickovic y Sergio Rodríguez fuerzan el quinto partido para el Madrid (66-76)

Sergio Rodríguez trata de superar a Lampe - ACB Photo / Lino Martínez.


A Velickovic y a Sergio Rodríguez les une el compartir generación –son de la del 86, el primero es libra y el segundo, géminis–, el haber sido cuestionados en el Madrid y sobre todo el talento que tienen con la pelota en las manos. El Caja Laboral les sufrió cuando más estaba jugando con los visitantes, con el gesto torcido por no dar con la tecla para evitar que Prigioni y Lampe hiciesen más diabluras. Dominaban los locales con solvencia (46-35 a los 22m 11s), pero de repente se les atragantaron Velickovic y Sergio Rodríguez, que entre los dos hicieron despegar de sopetón a su equipo con un parcial de 6-22 para cerrar el tercer cuarto (52-57). En un momento ambos habían metido dos triples y el ala-pívot serbio además había aportado dos canastas de dos. Velickovic (4/7 en triples, 22 puntos) respondería a los estériles esfuerzos de acercarse del Caja Laboral, golpeado definitivamente con un triple de Sergio Rodríguez (15 puntos, 5/6). La pareja madridista resultó la gran artífice de que su equipo disponga de un quinto partido en casa para meterse en la final de la Liga ACB. Será el sábado (Teledeporte, 20:30 horas). 

“Hemos estado muy acertados”, valoró Sergio Rodríguez, que descubrió que el grupo se había reconocido por primera vez en la serie imponiendo su ritmo y su “fluidez en ataque” ante un Caja Laboral fallón en las distancias cortas en esos momentos y siempre perdedor en el rebote (26 por 36). Nemanja Bjelica no surgió como en los partidos anteriores y ni el desparpajo de Prigioni pudo salvar al conjunto de Dusko Ivanovic, que, según Lampe, “jugamos un poco estúpidos en ataque”. El pívot polaco había sido el mejor de una primera parte gobernada por los vitorianos casi de cabo a rabo. Lampe empezó fallando un tiro libre y a partir de ahí se fue al banquillo a descansar (35-26 a los 14m 56s) en el ecuador del segundo cuarto con 16 puntos y bien secundado por Milko Bjelica. 

El primero en solventar la primera situación complicada para el Madrid fue el jugador que menos había podido participado en la eliminatoria, en concreto una décima en el cuarto encuentro. No notó esa inactividad Mirotic, que dio alas a su equipo al descanso (38-35). Después se escaparía de nuevo el Caja Laboral, que se vio sorprendido y se quedó sin respuesta ante la puesta en escena de Velickovic y Sergio Rodríguez. Habrá quinto partido. 

CAJA LABORAL 66 (26+16+10+14): Prigioni (6), Nemanja Bjelica (5), Oleson (5), Lampe (18), Teletovic (12) -quinteto inicial-, San Emeterio (-), Milko Bjelica (14), Ribas (6), Heurtel (-). MADRID 76 (21+14+22+19): Llull (4), Tomic (7), Suárez (3), Singler (8), Velickovic (22) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (15), Mirotic (7), Begic (-), Reyes (2), Pocius (-), Carroll (8). Árbitros: Arteaga, Hierrezuelo y Conde. Eliminaron a Nemanja Bjelica por cinco faltas por parte del Caja Laboral. Pabellón: Buesa Arena.

sábado, 18 de febrero de 2012

Lorbek marca la pauta para un Barça que alcanza la final de su Copa venciendo al Caja Laboral (66-57)

Lorbek, a punto de lanzar ante Milko Bjelica - ACB Photo.

Por TONI DELGADO desde el Palau Sant Jordi de Barcelona

Juega con un ritmo musical, como si interpretase una partitura en una pista de baloncesto, como si estuviese sentado en un escenario y deleitara al público con su destreza con el piano. Tocarlo es una de sus pasiones, pero Erazem Lorbek (Ljubljana, Eslovenia, 1984) se gana la vida y emociona a los aficionados como baloncestista para suerte del Barça, en el que está viviendo su mejor temporada. El ala-pívot esloveno marcó la pauta en una semifinal contra el Caja Laboral escasa en puntos y sobrada de emoción, incertidumbre y emotividad, resuelta por los azulgrana por 66-57 con un parcial final de 18-5. Nunca desconectó del partido Lorbek, que aportó 26 puntos y rescató a su equipo en los momentos más peliagudos, al principio y al final, para llevar al Barça a la final de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi.

“Creo que con nosotros ha encontrado su madurez”, dijo, cuestionado por este periodista, Xavi Pascual: “Me parece un ejemplo para todos por su esfuerzo y trabajo. Es un chaval al que nadie le ha regalado nada en la vida. Desde pequeño se ha esforzado para ser el mejor”. Y lo fue en un día difícil para Navarro, el jugador franquicia que tuvo una actuación menor (0/9) y sólo pudo meter tres tiros libres. La Bomba fue el primer cambio de Pascual para intentar superar un comienzo gris de los azulgrana, sorprendidos y patidifusos, totalmente mudos, ante el comienzo de bombo y platillo de Lampe. Un jugador que hasta el jueves llevaba casi 250 días sin jugar un partido y que en tan sólo cuatro minutos había anotado ocho puntos sin fallo y le había hecho un traje a Ndong (4-12). El resto de puntos del Caja Laboral eran de San Emeterio, obtuso ante el Lagun Aro y en su línea habitual ante el Barça, contra el que hace dos temporadas metió su dos más uno más recordado y que valió una Liga.

Rabaseda culmina la remontada

Mejoró el Barça al ritmo de Lorbek y la electricidad de Huertas y Rabaseda sobre la bocina puso el broche a la remontada para cerrar un primer cuarto con dos partes para cada equipo (19-18). Fue entonces cuando, reunidos los técnicos con los jugadores, uno de los patrocinadores mezcló en la pantalla del Sant Jordi a los hermanos Gasol con una parte de la grada. Una voz de off animaba a Pau y Marc y al público a hacer la ola. Una demostración más de que la imaginación de los creativos no tiene límites como también sucede con los malos momentos de Wallace, que en 16 segundos se cargó con dos personales. Apenas llevaba un minuto en pista y eso fue lo que descansó Lorbek, que volvió igual de entonado que antes y dispuesto a sacar las castañas del fuego a su equipo. Tan entregado como Vázquez, que no se acongojó después de haberse resbalado en una acción que finalizó Milko Bjelica machacando a placer, sino que replicó en la jugada siguiente con otro mate. Mientras, Teletovic empezaba a anotar y Sada, a ser omnipresente: dirigía, saltaba y anotaba. Es un jugador todo corazón y capaz de la ocurrencia más inverosímil. Su valor es incalculable. 

Tampoco tiene precio la conexión de Prigioni -ya es quien ha recuperado más balones en la historia de la Copa, 45, superando a Villacampa- con sus pívots. Célebre resultó su entendimiento con Scola o Splitter y lo sigue siendo con Teletovic y Milko Bjelica, la pareja responsable de otro arreón de los vitorianos antes de que los azulgrana se marchasen al descanso con otra canasta al límite, esta vez de Eidson. La primera del ex jugador del Maccabi en todo el torneo.

Duelo de cuatros

Lorbek continuó a lo suyo, a un nivel exquisito y asumiendo las responsabilidades en ataque ante su defensor, Teletovic. Era un duelo fantástico entre dos de los mejores 4 de Europa. Ivanovic sólo pudo para un Lorbek desatado pidiendo un oportuno tiempo muerto que calmó al Caja Laboral, dirigido por Heurtel y apuntalado por Ribas, Teletovic y el renacido Lampe. “¡Madre mía! ¿De dónde ha salido Lampe?”, se preguntaba un compañero de tribuna de prensa, locutor para más señas.

No se destemplaron los azulgrana en un epílogo tan dramático y exigente. No les faltó Lorbek, suelto en los momentos calientes, y volvieron a aparecer Eidson y Mickeal, bastante inédito hasta entonces por las personales y capital en el tramo final, en el que los anfitriones se zamparon al conjunto de Dusko Ivanovic con una defensa ejemplar. Para muestra: el tapón por detrás de Mickeal a San Emeterio cuando éste intentaba lanzar un triple. Y para clave otra jugada del 33 azulgrana: rebote ofensivo para un dos más uno. 

Se nubló -”nos faltó la paciencia que habíamos tenido antes”, reconoció Ivanovic- el Caja Laboral insistiendo con los triples. Hasta siete lanzó en el último cuarto y sólo acertó con uno de Nemanja Bjelica, taponado por Ndong en otra acción espectacular. Ese triple fue una de las dos canastas de los vitorianos en el período final (18-5). En otro ejercicio de talento de Lorbek, un baloncestista que traspasa su música a las pistas de baloncesto.
 
BARÇA 66 (19+15+14+18): Huertas (2), Mickeal (5), Eidson (7), Lorbek (26) y Ndong (8) -quinteto inicial-, Navarro (3), Vázquez (8), Rabaseda (2), Sada (5), Wallace e Ingles. CAJA LABORAL 57 (18+15+19+5): Prigioni (-), Oleson (2), San Emeterio (12), Teletovic (15) y Lampe (10) -quinteto inicial-, Ribas (2), M. Bjelica (9), N. Bjelica (3), Walsh (2) y Heurtel (2). Árbitros: Hierrezuelo, Redondo, Conde. Sin eliminados. Incidencias: Asistieron al encuentro 14.700 espectadores en la primera semifinal de la Copa del Rey disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

jueves, 16 de febrero de 2012

Prigioni desenchufa a un Lagun Aro crecido (72-65)

Prigioni supera a Lorant - ACB Photo.

“Hubo un momento”, relató Pablo Prigioni (Río Tercero, Argentina, 1977), “en que sentí que había que arriesgar”. Y, valiente, como lo lleva demostrando toda su carrera, acabó por perpetrar una actuación fantástica para desenchufar a un Lagun Aro GCB crecido con un Jimmy Baron desatado. El cambio de mentalidad tuvo lugar en el vestuario tras una primera parte ejemplar para los donostiarras y patética para el Caja Laboral (28-38). Fue a partir de entonces cuando Prigioni asumió el riesgo y engrandeció a su equipo. ¿Cómo? Con cuatro recuperaciones con las que igualó la mejor marca en Copa del Rey que atesora Jordi Villacampa (44). ¿Más? Con seis asistencias para que Teletovic (17 puntos) y sobre todo Milko Bjelica (22) se pusieran las botas. Porque Prigioni además acabó además 8 rebotes y 15 puntos, nueve de los cuales llegaron en el parcial definitivo de 23-3 en el inicio del tercer cuarto (51-41), principio del fin del conjunto de Sito Alonso. El Caja Laboral, vencedor por 72-65, es el primer semifinalista de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi de Barcelona. 

Pasan los años y Prigioni continúa siendo modélico en la pista, sigue teniendo esa capacidad de decidir de líder y esa habilidad de cambiar el rumbo de un encuentro para suerte del Baskonia, en el que vive su segunda etapa tras una marcha al Madrid que la afición le ha sabido perdonar. Unos espectadores llegados desde Vitoria que disfrutaron con la coreografía del base titular, más si cabe en un partido sin puntería de San Emeterio (0/5, -4 de valoración) y en el que Pau Ribas acabó con un esguince en la rodilla. En un encuentro en el que el Lagun Aro GCB llegó a exhibirse pese a tener a Panko cargado con personales y a un Vidal que todavía no había sido capaz de anotar.

Al ritmo de Jimmy Baron

Los secundarios llevaron en volandas a un conjunto que debutaba en una Copa y que parecía crecer sin límites ante la melodía de Jimmy Baron, un tirador. Un valiente o un insconsciente según se mire -es difícil definir a los jugadores que tienen ese rol- que entre el final del primer cuarto y el epílogo del segundo anotó 16 puntos -acabó con 22- para trasnformar un 14-10 en un 28-38 al descanso.

Dusko Ivanovic arengó a los suyos en el vestuario y Prigioni dio un recital de cómo debe jugar un base. Le ayudó también la indecisión del Lagun Aro GCB (1 recuperación, 16 pérdidas), que entró en bonus en el primer minuto tras el descanso, con dos faltas de Salgado y otras de Betts. Instantes de ebullición de Teletovic y Milko Bjelica, que cuajó su mejor partido con el Caja Laboral. Incluso así no se descompuso su rival: surgieron Panko, mermado por una gripe a principios de semana y muy bien defendido y Vidal, y resurgió Baron para poner el 68-63 a 2m 03s. El tirador estuadonidense perdió un balón en el siguiente ataque, falló otro triple, mientras entre Prigioni y Bjelica se marcaban un bloqueo y continuación que dejaba al Caja Laboral en su undécima senifinal de Copa consecutiva y cariacontencido, aunque orgulloso, como expresó Sitio Alonso, al Lagun Aro.     

CAJA LABORAL 72 (17+11+27+17): Prigioni (15), Oleson (9), San Emeterio, Golubovic, Teletovic (17) -quinteto inicial-, M. Bjelica (22), Ribas (2), Heurtel (4), Lampe y N. Bjelica (3). LAGUN ARO GBC 65: (16+22+11+16): Salgado (4), Papamakarios, Vidal (9), Panko (14) y Betts (2) -quinteto inicial-, Baron (22), Neto (8), Lorant (4) y Doblas (2). Árbitros: Martín Bertrán, Jiménez y Araña. Sin eliminados. Incidencias: Primer partido de cuartos de final de la Copa del Rey jugado en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante 11.400 espectadores.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Milko Bjelica zarandea al Barça en Vitoria (71-60)

Mickeal y Milko Bjelica luchan por una pelota - EFE.
Es poco común que un jugador anote tres triples en el último minuto (1m 19s en concreto) y todavía lo es más que eso quede en una pequeña anécdota. Eidson fue capaz de lograrlo, pero para entonces su equipo poco tenía que decir en un encuentro en el que siempre fue a remolque ante un Caja Laboral más entero, voluntario y serio en defensa. En ataque brilló siempre Teletovic y surgió en el último cuarto Milko Bjelica, que anotó 13 de sus 17 puntos en ese momento. El ala-pívot serbio zarandeó a los azulgrana, que perdieron en el Iradier Arena por 71-60, en lo que es su segundo traspiés consecutivo tras la decepción en Siena ante el Montepaschi y vuelven a compartir el liderato con el Madrid, vencedor en casa ante el Assignia Manresa (83-61). Aunque la peor noticia para el Barça fue que Navarro recayera de su fascitis plantar. El capitán tendrá que descansar unos días.   

Milko Bjelica se lució en un partido con pocas luces del Barça, que había llegado al descanso medio entero (29-22) gracias a la aportación del Fran Vázquez con más confianza del curso y bajo la dirección -y la anotación- de Huertas, bastante pitado en su retorno a Vitoria con otra camiseta. El base brasileño se fue apagando como su equipo y al final incluso falló dos tiros libres. Los azulgrana estuvieron casi siempre y, en palabras de Xavi Pascual en un tiempo muerto, “aplatanados”. Fallaron en defensa y se ofuscaron en ataque, especialmente en los triples (7/29). De hecho, Lorbek tardó casi 24 minutos en anotar el primer tiro de tres de los visitantes en un tercer cuarto en el que se acercaron mucho (40-36 a los 27m) con la buena aportación del pívot esloveno. Pero el Caja Laboral, a diferencia de las últimas citas ante el Barça, resistió el golpe del tercer cuarto -un apunte que recordó con acierto Teletovic- y no sólo resistió con la alegría de Pau Ribas, San Emeterio y Prigioni, sino que acabó por descolocar del todo a los azulgrana, acribillados por Milko Bjelica. El serbio acumulaba sólo 33 puntos y alcanzó la mitad en una noche impagable para su equipo, de verde como homenaje a Vitoria, que será Ciudad Verde Europea en 2012. Un contraste con el partido de los visitantes, que echaron de menos a Navarro y que hasta cinco jugadores se quedasen sin anotar. Un lastre demasiado grande. “Hemos hecho casi todo mal”, cerró Pascual.   

CAJA LABORAL 71 (17+12+21+20): Prigioni (10), Ribas (7), San Emeterio (8), Teletovic (16) y Golubovic (2) -quinteto inicial-, Heurtel (4), Oleson (7), N. Bjelica, y M. Bjelica (17). BARÇA 60 (8+14+24+14): Huertas (12), Navarro, Mickeal (5), Lorbek (10) y Vázquez (12) -quinteto  inicial-, Sada, Ndong, Eidson (15), Wallace, Rabaseda y Perovic (6). Árbitros: Pizarro, García Ortiz, Peruga. Sin eliminados. Incidencias: Décimo segunda jornada de la Liga Endesa disputada ante 8.416 espectadores en el Iradier Arena de Vitoria. Caja Laboral jugó con camiseta verde como homenaje a la designación de Vitoria como Ciudad Verde Europea para 2012.