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domingo, 20 de octubre de 2019

Maria Guixà: "Las competiciones mixtas no son una solución para combatir el sexismo"

Cronómetro de Récords entrevista a la periodista deportiva de Catalunya Ràdio especializada en natación y waterpolo

Maria Guixà en el XIII Fòrum Olímpic. Foto: Toni Delgado / Cronómetro de Récords. 

Toni Delgado / Barcelona

—¿Cómo te colocarías si la Jennifer Pareja del panel fuese la real? 
—¡Qué honor! Pues... Cogería la pelota como ella. ¿Así va bien? –propone, campechana, Maria Guixà, periodista deportiva de Catalunya Ràdio especializada en natación y waterpolo. Acaba de participar en la mesa redonda La igualdad de género en los deportes emergentes, del XIII Fòrum Olímpic, en el Museu Olímpic i de l'Esport Joan Antoni Samaranch.

martes, 15 de diciembre de 2015

Andrés Corpas: “Las nadadoras convierten la cotidianidad en una vía de escape”

Mireia Belmonte, Gemma Mengual o Andres Fuentes protagonizan 'Las damas del agua', el valiente debut literario del periodista deportivo de 'El Mundo'

Andrea Fuentes, Andrés Corpas y Ona Carbonell en una de las presentaciones del libro. Foto: cedida.

Alguien que destina las primeras cinco páginas de su primer libro a dedicarle unas palabras a quienes han hecho posible ese sueño tiene una sensibilidad especial. Andrés Corpas (Castellón, 1980) cuenta con ese valor preciado para cualquiera, especialmente para quien se gana la vida con la comunicación como él. Las damas del agua (La Esfera de los Libros) es un retrato humano y reivindicativo de algunas de las mejores nadadoras españolas de los últimos años, como Mireia Belmonte, Gemma Mengual, Andrea Fuentes,

miércoles, 26 de enero de 2011

Eva Ledesma: “Te provoca más de un dolor de cabeza conseguir ir a una carrera y que te salgan las cuentas”

Eva Ledesma, durante la Copa Prix de la ville de Pujols - http://evaledesmacalvet.blogspot.com/
“Hace un frío glaciar y hay niebla espesa”, describe Eva Ledesma Calvet (Lleida, 1980), “llevamos más de una semana sin ver el sol”. La triatleta catalana, campeona de España en 2009, responde a las preguntas de Cronómetro de Récords desde su ciudad y después de haber disfrutado de su “momento preferido”, el desayuno, con un menú sugerente: pan, cereales, café con leche y miel. Ledesma no entiende su vida sin la música y cuando se hizo un logo para su ropa y “los proyectos pendientes” lo tuvo claro: puso su nombre en letras minúsculas y le añadió una clave de sol a la derecha.    

– ¿La mente educa al cuerpo a resistir más? ¿El motor de la resistencia está en la cabeza?
La fortaleza mental es uno de los requisitos más importantes y necesarios en toda actividad deportiva. Sin ella difícilmente podremos hablar de un deportista de éxito aunque su  técnica y su preparación física sean buenas. Más bien lo haremos de un deportista medio o bueno de repente que no llegará más allá o destacará. Este punto es definitivamente uno de los más complicados de lograr y consolidar. Estoy convencida de que una gran habilidad mental puede permitir a un deportista con menores aptitudes y capacidades físicas que su contrincante lograr el triunfo.

Autoestima, autoconfianza, tolerancia a la frustración, perseverancia, diversión, gestión de las emociones  y de los pensamientos… El día que se llegan a controlar y conocer todas estas emociones se podrán conseguir cosas grandes.

– ¿Qué te dices cuando el cuerpo te pide parar?
En muchas ocasiones de esfuerzo límite el cuerpo pasa y supera niveles sorprendentes, y en la cabeza de una entran a trabajar muchos factores. Hay que tener un autocontrol, disponer de un manejo muy fuerte de las emociones y de los pensamientos y conseguir que no te invadan los pensamientos negativos. La autoconfianza es la fuerza del éxito en muchas ocasiones.

– La constancia y la organización son claves. ¿En cuántas partes divides una temporada?
La organización y la planificación son la clave del éxito de (la relación) entrenador-deportista. Es importante pensar y plantear objetivos a corto y largo plazo para así tener claro dónde hay que estar bien y cuándo podemos permitirnos estar más relajados. Porque uno de los motivos de gran frustración de los deportistas es no admitir un mal resultado cuando la carrera es secundaria o de poca importancia. Hay que confiar en el técnico, programar y estar preparada para cuando sea el momento.

– Has cambiado de entrenador después de muchos años. ¿Qué te llevó a tomar esa decisión?
Los cambios siempre son duros, nos presentan dudas y, a la vez, miedos. La figura del entrenador es vital para el deportista. Es la persona que llega a conocer “todas tus caras” y sabe sacarte lo mejor como persona, como deportista, como ciudadana… Es un trabajo difícil, muy difícil. Por eso cambiar de técnico es volver a partir de cero, hay que adaptarse y conocerse rápido para confiar y evolucionar.

Estos últimos cuatro años estuve en Madrid a la tutela de César Varela, un gran entrenador y amigo. Aprendí muchísimo de él, intentamos juntos sacar lo mejor, pero sí es cierto que no me acompañaron los resultados y las lesiones nunca cesaron. Las circunstancias hicieron que tomara la decisión de irme de Madrid, así un sueño y, por consiguiente, un entrenador.

– ¿En qué ha cambiado tu rutina de entrenamientos?
Los entrenamientos han cambiado y las planificaciones, también. Los objetivos están siendo otros. He decidido dedicarme a la Larga Distancia. Es un mundo diferente y le pedí a un gran técnico como Ciro Tobar si podía acompañarme en esta nueva aventura.

– ¿Cómo consigues desconectar?
No es fácil desconectar, pero con el tiempo todo se aprende. Vivimos en un mundo donde existe una autoexigencia importante y ésta, a veces, no te deja ni respirar. Por eso es importante tener espacios y círculos de gente diferentes y saber disfrutar de todo.
El libro preferido de Ledesma es 'Todas las caras', de Virginia Satin -  http://evaledesmacalvet.blogspot.com/

– ¿Puedes dedicarte exclusivamente al triatlón? ¿Qué tipo de espónsors tiene este deporte?
No es muy difícil dedicar todo el tiempo al triatlón, pero sí ganarte la vida con él. Es difícil aunque consigas resultados. Tienes que ser tú misma quien te promociones, escribas notas de prensa…. Necesitas apoyos y te provoca más de un dolor de cabeza conseguir ir a una carrera y que te salgan las cuentas. Como decía Cesc Godoy (triatleta internacional catalán) no hace mucho en una entrevista sumamos y restamos para saber si podemos ir aquí o allí. Me siento apoyada por diferentes marcas: HED, CERVÉLO, UNDER ARMOUR, BROOKS, POWERBAR, CHAMPION SYSTEM, SPECIALIZED, OAKLEY, y GAM (empresa nacional de alquiler de maquinaria). Gracias a ellos puedo seguir ilusionada con este sueño.

– Se exige regularidad máximo. Para llegar a los Juegos Olímpicos de Londres hay que clasificarse por el ránking de los 18 meses previos…
Es un sueño muy difícil de cumplir. Quizá el reglamento o la forma de clasificación para los Juegos Olímpicos no es la que más me ha convenido.

– ¿Qué balance haces de 2010?
Fue un año lleno de cambios, de residencia Madrid- Lleida, de entrenador, de casa, de hábitos… Y cada etapa siempre tiene mucho que enseñarnos. Ha sido un año positivo, las lesiones me han respetado, he podido estar donde quería estar, he aprendido a conocerme mucho más, he vuelto a estar rodeada de mi gente, he recuperado mi pasión y mi amor por el deporte, donde a veces te olvidas que has decidido vivir de lo que más quieres, y me siento privilegiada por eso. Deportivamente, he conseguido iniciarme de una forma bonita a esta nueva etapa, consiguiendo triunfos, y disfrutando de cada metro avanzado. ¡La ilusión puede mover montañas!

– ¿Cuáles son tus referentes en esta disciplina?
Javier Gómez Noya es un referente mundial, tanto como en lo deportivo como en lo personal. Supo ganar desde el primer día, nunca perdió el norte y la vida (como a todos los deportistas) también le ha puesto dificultades que ha sabido superar. Ivan Raña hizo grande este deporte y sigue demostrando un amor fiel por el triatlón. Por lo que respecta a las chicas, las australianas han sido las grandes dominadoras del triatlón hasta no hace mucho, pero ahora salen nombres nuevos, jóvenes promesas que dan emoción a cada carrera. Dan ganas de ver triatlón. Y una mujer a la que admiro es Vanessa Fernández. Tengo muchísimas ganas de verla otra vez en acción: es una luchadora que en estos últimos años ha vivido momentos difíciles, pero volverá más fuerte que nunca.

– Jesús España, subcampeón en 5.000 metros en Barcelona, defiende que el atletismo es un deporte bastante noble. ¿Estás de acuerdo después de tu experiencia en el 1.500? ¿Cómo son las relaciones en el triatlón?
Son deportes, desde mi punto de vista, muy diferentes. Sí podemos definirlos como dos deportes nobles donde el juego limpio es clave, pero el ambiente, la emoción y la pasión hacen que el triatlón sea especial. Yo conocí y disfruté muchísimo del atletismo. Era mi deporte y aún sigue siendo mi mayor y mejor sensación “correr”. Pero en el tema de la competición, el TRIATLÓN es un mundo aparte.

– Tu carrera profesional cambió por una caída. ¿Cuándo y por qué decidiste pasarte al duatlón y triatlón?
Nunca pensé en otro deporte que no fuera atletismo. En mi último año de promesa conseguí mis mejores marcas, pero una caída en 2003 me tuvo apartada de las pistas casi un año (no conseguía superar los dolores de tobillo, tendón de Aquiles….). Empecé a ir a una piscina (INEFC Lleida). Nunca había nadado, pero resistía incansablemente piscina tras piscina. Mi técnica debía ser espantosa (el mundo oculto de la natación), pero me invitaron a conocer este nuevo deporte.

Hice mi primer Triatlón en 2004 en Cullera (clasificatorio para el Campeonato de España). Recuerdo el agua, los golpes, las olas, las boyas… Fue un poco agobiante, pero la sensación de correr al final de todo me hizo olvidar los litros de agua que llevaba dentro. Así empecé mi andadura en este mundo.
La triatleta catalana muestra orgullosa su oro en el Campeonato de España de Triatlón de 2009 - http://evaledesmacalvet.blogspot.com/

– Tuviste que dejar el piano. ¿Qué es más duro estudiar música o entrenarse? ¿Qué aplicas al deporte de lo que aprendiste con el piano?
La música me ha ayudado muchísimo en mi vida, jamás he tenido la sensación de haberla olvidado o apartado ni tampoco que ella me haya abandonado. Hemos vivido etapas dulces (conciertos, aplausos), duras (las clases, las horas de estudio), dolorosas (lesiones, tres tendinitis), pasionales (lágrimas, risas, paz, serenidad) y mucha disciplina, que en el deporte me ha aportado mucho.

– ¿En qué te ayuda contar tus experiencias en tu blog?
El blog (Eva Ledesma, http://evaledesmacalvet.blogspot.com/) es algo importante, seguro, aunque te puedo confesar que me cuesta muchísimo ponerme a actualizarlo. Dedicamos mucho tiempo a entrenar, a descansar, a dormir, pero parece que esos 20 minutos delante del ordenador es lo más duro del día (jeje). Pero sí que es verdad que sirve exactamente para estar al día con los espónsors y con la gente que quiere animarte y seguirte. Allí podemos expresarnos, dar las gracias, contar sensaciones y pienso que también podemos ayudar a gente a que se emocione y que conozca un poquito más este deporte.

– En 2009 estuviste tres meses lesionada y ganaste el campeonato de España. ¿Cómo fue ese momento? ¿Cómo se vive una lesión importante?
Ya ha pasado más de un año (uff), pero tengo aún ese día grabado en mi cabeza. Fue muy especial y más porque superé un año duro, una lesión y muchas dudas. Siempre estaré agradecida a César, porque él supo sacar de mí lo mejor, confió, se entregó y apostó casi más que yo en que podía ganar esa carrera. También es cierto que llegué a esa carrera con unas sensaciones ideales, con mucha fuerza mental, muchas ganas y feliz.

– También en 2009 competiste en la edición femenina del Tour, reducida sólo a cuatro etapas. ¿Cuál es la situación actual del ciclismo de mujeres? 
Era un mundo desconocido para mí, me inicié a principios de 2009 con carreras de un solo día (y una anécdota es que en mi debut, en el kilómetro 7, ya estaba volando por los aires hasta caerme en una acequia, vamos que el agua me cubría  hasta las pestañas. ¡Qué susto!). Corrí en Francia, donde ya me di cuenta de que el nivel era muy alto. Pensé que podía aprender mucho y que podía irme muy bien para el desarrollo de ese segmento en triatlón. El Tour y la Emacunen Bira son las dos carreras más importantes del circuito femenino de ciclismo. Es como un  sueño estar allí sabiendo que vas a sufrir más que nunca y por eso es una pena que no se llegue a conocer este deporte de la misma manera que el ciclismo masculino. Está claro que la repercusión de éste es muy poca, pero la intensidad de ese deporte es la misma que en el género masculino. Las chicas se esfuerzan día a día, salen con la misma ilusión aún sabiendo que la recompensa va a ser nula. ¡Eso es vivir el deporte! Para mí fue una experiencia enriquecedora.

martes, 1 de septiembre de 2009

Francisco Alcaide: "Lo que se sostiene exclusivamente en el dinero está condenado al fracaso"

Francisco Alcaide es profesor, escritor y, entre otras cosas, experto en gestión empresarial, finanzas y gestión de entidades deportivas.


Tema de tertulia y discusión en bares y cafés, entre amigos, vecinos y familiares, el fútbol es un universo con vida propia. “No hay que encorsetarlo”, razona para Cronómetro de Récords Francisco Alcaide Hernández (Madrid, 1976), que ha tenido la paciencia y la habilidad de analizar el deporte más internacional desde varios puntos de vista, como el político, el social, el educativo o el propiamente deportivo. El resultado es Fútbol. Fenómenos de fenómenos (LID Editorial Empresarial), que Alcaide califica de “punto de partida” y que es un valioso manual para fanáticos del fútbol o para aquéllos que quieran descubrir que detrás de una pelota y unos tipos sudados hay un engranaje completo y complejo. “La verdad es que me han quedado muchas cosas en el tintero. Incluso se podría hacer un nuevo libro sobra psicología y medicina deportiva”, concluye.

¿Cuándo y por qué empiezas a escribir este libro?
Hace unos seis años estaba desarrollando un proyecto empresarial y al mismo preparaba una tesis sobre nuevos modelos de gestión que empezaban a surgir con las sociedades anónimas deportivas. Empecé a investigar, a hablar con mucha gente del sector y me quedé sorprendido del impacto que tiene el fútbol. Pensé que era un lado bastante desconocido para la mayoría de la gente y que podía interesar.

Supongo que te estimuló romper el mito de los 22 jugadores detrás de la pelota.
Eso y otras cosas. El fútbol es mucho más. Engloba muchos conceptos: la identificación del público con los futbolistas y con el club, los aspectos económicos y sociales…

¿Qué elementos tiene el fútbol para destapar el lado más pasional del espectador?
Satisface necesidades del ser humano y une a diferentes sexos, a gente con tendencias políticas dispares y a clases sociales que no tienen nada que ver. El fútbol responde a la aspiración humana de socialización y es un desatascador de las tensiones diarias.

Tiene un papel de sedante: hace olvidar lo malo por unos momentos.
Cada uno canaliza las tensiones que vivimos en el día a día de manera diferente. Hay quien va al gimnasio o a la piscina, el que opta por ir al monte o quien va al estadio.

Hay familias que dependen del fútbol para organizar la parrilla del ocio.
La lealtad de un hincha a su equipo es máxima, invariable y eterna. Puedes cambiar de sexo, de religión, de trabajo, de estado civil o de pareja, pero no de equipo. Por eso muchas agendas familiares se organizan en función de los partidos.

El fútbol también posee un poder de movilización que no ha tenido la crisis. Se demostró cuando Celta y Sevilla estuvieron a punto de bajar a 2ª B por deudas.
Estos actos son fruto de la relación emocional del aficionado con el club. Lo que ocurrió en 1995 con esos dos equipos tuvo más atención mediática que el atentado contra el Rey.

Muchos pensaban que era un instrumento de las dictaduras, pero aún tiene más importancia en democracia. ¿Ha sobrevivido por su carácter de canalizador?
Sí. Se dijo que la democracia mataría al fútbol y que las televisiones acabarían con el deporte. El fútbol ha sobrevivido a cualquier tendencia y no tiene nacionalidad.

¿El fútbol ha acelerado el proceso de globalización?
Totalmente. En cualquier momento se puede organizar un partido. El equipo necesario es mínimo y representa la opción más barata de practicar un deporte.

Algunos jugadores, como Samuel Eto’o, proyectan las ilusiones de un continente.
“Yo soy la esperanza de mucha gente”, ha dicho en más de una ocasión el propio Eto’o. En África él es uno de los referentes. Sus habitantes se proyectan en jugadores internacionales que tienen trascendencia y es una forma de tener visibilidad en el mundo. Proyectan sus sueños, pues es muy raro que el que nace pobre no muera así.


Eto'o celebra el primer gol del Barça en la final de la pasada Champions -EFE.

Desde hace unos años los grandes clubes se publicitan por el mundo en verano.
EE UU tiene 280 millones de habitantes, China, 1.200 millones, y Japón muchos también. Es básico llegar a toda esa gente y ampliar mercados como hacen Manchester, Barça o Real Madrid, que incluso tiene su propia día en Chicago.

En cualquier lugar puedes encontrar camisetas de los principales clubes… ¿El negocio empezó poniendo los nombres en los dorsales? Antes era más impersonal.
El nombre del jugador puede afectar en algunos mercados, pero Barça y Madrid son marcas por sí mismas. En Asia hay muchos seguidores que sólo se interesan por el jugador. Cuando el Madrid fichó a Beckham sus fans dejaron de apoyar al Manchester.

Antes los estadios llevaban el nombre de personajes importantes en la historia del club. Ahora se tiende a que ese lugar lo ocupe un patrocinador…
Hay 20 estadios alrededor del mundo. En España tenemos dos: el Reyno de Navarra de Osasuna y el Ono Estadi del Mallorca. Es bueno para los clubs.

Y la Liga está patrocinada por un banco.
Es positivo para la propia competición que entidades importantes inviertan en ella. Hay bancos y cajas que han lanzado tarjetas o fondos de inversión con los clubes.

¿Los clubes ven al aficionado como un simple cliente?
No creo que haya que verlo así, como el paso del cliente al aficionado. Aficionado y cliente son dos conceptos compatibles. El seguidor está dispuesto a consumir fútbol porque quiere. El asunto es que antes no se explotaba todo el potencial posible.

Muchos piensan que es un negocio redondo, pero genera situaciones terribles.
En España sólo Barça y Madrid pueden permitirse años malos y tener un balance saneado. Para el resto llegar al equilibrio entre gastos y beneficios es más complicado.

¿Fijarías un techo salarial en función de los presupuestos de los clubes?
El techo salarial me parece bien como medida de disciplina presupuestaria financiera porque evita situaciones de exceso. Pero habría que estar revisándolo dependiendo de los éxitos deportivos: si alguien genera mucho, puede cobrar más que los demás. El problema sería si un club tiene éxito un año e incrementa los salarios y el año siguiente fracasa y tiene que asumir dichas nóminas.

¿Sería posible un fútbol sin política?
Lo ideal sería que el deporte estuviese aislado de la política, pero hay que tener en cuenta que cualquier fenómeno social que tiene un seguimiento masivo es un caramelo ideal para ser utilizado por los políticos. El Barça es “més que un club”. Esa frase tan corta refleja muchas cortas. Además, se quiere que siga siendo así.

Tanto Berlusconi como Gil y Gil llegaron a la esfera política como presidentes de Milan y Atlético. Es un trampolín efectivo, pero también un arma de doble filo. ¿Si fracasan quién los querría como políticos?
La mayoría de veces no es un proceso premeditado, pero no cabe duda que es un mundo que tiene más visibilidad que otros medios: ocho de los últimos diez programas de televisión más vistos fueron partidos de fútbol. El fracaso te descarta y el éxito te da otras oportunidades.

Ahora se estila más la figura del ricachón que compra un club para hacer y deshacer a su antojo. ¿Dicha situación desnaturaliza el fútbol?
Es una situación peligrosa y en la que están 12 clubes de la Premier. Todo lo que se sostiene exclusivamente en el dinero está condenado al fracaso o medio o corto plazo.



¿El deporte en España tiene la prensa especializada que merece?
El fútbol tiene un problema: no es ciencia. Por eso todo el mundo opina y cree que saber más que los demás. Se presta al humor y a la crítica. Eso forma parte de su propia salsa.

Muchas veces se basa en rumores y noticias falsas. Es periodismo de maquillaje.
En general, y no sólo al deportivo, al periodismo le falta rigor. No sólo cuando se habla de fútbol. Se analiza mucho sin dominar del tema. Es un mal de la sociedad.

El futbolista admirado ha cambiado. Cristiano Ronaldo no sería icono en los 80.
El mundo se modifica. No hay que verlo de manera negativa, sino como un simple proceso del desarrollo social al que asistimos. Cada generación tiene sus valores.

¿Beckham puso los mimbres del jugador maquillado que abarca diferentes mundos y profesiones?
Probablemente él fuese el pionero de ese perfil de jugador. Jugaba en el Manchester, el club más rico del mundo, y era guapo y atractivo.

El fútbol tiene dos partes muy positivas: la pedagógica (en la Masia del Barça los jóvenes pueden formarse intelectual y deportivamente), y la solidaria, con los amistosos contra las drogas o el racismo.
Mientras practicas deporte valoras tus logros. El Barça ha basado su gran éxito en la cantera, cuidan desde dentro el triunfo. Trabaja especialmente con jugadores que han mamado de su filosofía y que se sienten más partícipes del club. En la final de Champions salieron como titulares siete jugadores de la cantera. El propio entrenador, Pep Guardiola, tiene los mismos orígenes. Desde el punto de visto solidario la gran ventaja del fútbol es que es una caja de resonancia y tiene un poder de convocatoria imparable.

También sirvió para animar a un mundo desconsolado tras la II Guerra Mundial.
En 1955 nació la Copa de Europa (hoy Champions) y la Copa de Ferias (actualmente la Liga Europea), mientras que en 1960 se creó la Eurocopa. Un año después nacería la Recopa y en 1972, la Supercopa. Eran opciones de disfrutar de una manera pacífica y como vía para que los países retomasen relaciones.

¿Qué papel tienen los deportistas en la sociedad?
Son referentes y los principales protagonistas de muchos niños que los admiran. Tienen que ser conscientes de los valores que transmiten y que éstos sean correctos.

¿En un mundo agobiado por la crisis Usain Bolt representa optimismo?
Sí, pero no sólo él. Los deportistas en general transmiten buenos conceptos, como el espíritu de superación y el hecho de levantarse cada mañana para luchar.

Bolt hizo el saque de honor en el Madrid-Dépor. ¿Fue un intercambio de marcas?
Puede ser. Si un deportista es socialmente aceptado es positivo para el club tenerlo cerca. Nadal va al palco de Chamartín y Jorge Lorenzo homenajea al Barça.

¿Cuál va ser la evolución de la mujer en el fútbol?
Seguirá crecimiento. El presente está mejorando al pasado y el futuro será mejor que el actual. Irá creciendo como símbolo de la sociedad, en la que poco a poco se liman las diferencias de sexo. Cada vez tienen más espacio y más patrocinadores.

¿Qué te sugieren estos nombres?
Di Stefano. La suma de muchas virtudes.
Pelé. La intertemporalidad del fútbol.
Maradona. La estética.
Cruyff. El liderazgo.
Zidane. La elegancia.
Ronaldinho. La alegría.
Cristiano Rolando. El futbolista del siglo XXI.
Messi. El jugador de dibujos animados como diría Jorge Valdano.

martes, 7 de octubre de 2008

Enhamed Enhamed: “Compito para mis marcas, para ganarme a mí mismo”

Enhamed celebra uno de sus cuatro oros en Pekín -EFE.

Es una mañana de febrero y hace un sol espléndido en la terraza del Club Natació Barcelona. En la piscina se está celebrando el Campeonato de España de natación adaptada y todo es concentración, estrés e ilusión. Se ven sillas de ruedas, participantes a los que les falta algún miembro, pero les sobra una sonrisa. En la terraza el ambiente es más relajado. Algunos socios del centro aprovechan para ponerse morenos y leer el periódico. Un par se sientan en la hamaca de al lado y escuchan nuestra entrevista con Enhamed Enhamed Yahduh (Las Palmas de Gran Canaria, 1987). Se quedan embodados desde el primer momento con este nadador ciego, que habla con una seguridad y una convicción impropias para su edad. Sabe a qué aspira y asegura que está capacitado para alcanzar sus metas. Horas después, en la competición, logrará cuatro récords (tres europeos y uno mundial) en las cinco pruebas en la que participó. Esa mañana de febrero Enhamed prometió hacer grandes cosas en los Juegos Paralímpicos de Pekín, en septiembre. Y fue fiel a su palabra colgándose cuatro oros y convirtiéndose en uno de los iconos del otro deporte, del que tiene más mérito si cabe que el mediático, pero al que se le da una repercusión casi anecdótica.

No hay dudas de que Enhamed dispone de la aptitud y la actitud necesarias para alcanzar grandes logros. Siempre ha tenido esa inquietud por mejorar y superar las barreras, especialmente desde que se quedó ciego. Cuenta una curiosidad que define a la perfección su espíritu. De niño, poco después de quedarse ciego, se propuso aprender a montar en bici. “No paré de montar hasta que me lo prohibieron, porque yo, erre que erre, seguía intentándolo hasta que terminaba contra un muro o un árbol”, recuerda, divertido. “Ponme una tirita y ya está, que esto no es nada”, exigía a su madre, que le miraba con la cara desencajada. 

Enamorado del sabor de la Coca-Cola y de la pasta, Enhamed ha participado en una campaña antirracismo con otros deportistas como el jugador de básket del Real Madrid Louis Bullock. Este nadador canario parece un poco psicólogo: sabe qué le relaja y qué le activa en cada momento. Antes de cada prueba suele escuchar grupos como Metallica para animarse y no admite que nadie le diga nada cinco minutos antes de competir. Es el pacto que tiene con su entrenador, que siempre le da el mismo consejo: “Disfruta, Enhamed, disfruta”.

¿Es mejor tomárselo sin presión?
No, no. La presión es buena, tan sólo hay que olvidarse de las cosas malas.

¿Qué te motiva para competir?
Saber que puedo superar mi mejor marca.

Entonces… ¿compites contra ti mismo o contra otros?
Compito para mis marcas, para ganarme a mí mismo. Dicen que somos nuestro peor enemigo, ¿no?

¿Cómo te sientes cuando logras una marca que nunca habías conseguido?
Buff… Al principio ni te lo crees, como cuando hice el récord del mundo en Brasil. Lo rebajé una burrada y un compañero me lo gritó desde las gradas. Lo primero que pensé es que había visto mal las marcas, porque ve mal. No lo asimilas, estás dos o tres días sin creértelo, casi en las nubes. No sabría cómo explicártelo. No crees que tu cuerpo haya sido capaz de hacer esa marca. 

¿Qué piensas en esos momentos?
Recuerdas la prueba, los momentos en los que mejor te hayas sentido nadando. Se te viene todo a la cabeza como una grabación. Te acuerdas de los mejores momentos y de los errores, cuando me di con la corchera, cuando hice mal tan cosa… Te quedas con lo mejor para repetirlo y con lo peor, para cambiarlo. Por ejemplo, en los 50 metros de mariposa de ahora ha habido un momento en el que sentía que casi iba por encima del agua, que daba la patada y me lanzaba hacia adelante. Esa sensación que el agua pasa y tú vas casi por el aire.

¿Las marcas son lo más agradecido de la natación?
En parte sí. Un día te levantas, tienes la mejor jornada de tu vida y haces un gran registro. Y todo el mundo se alegra por ti. Bueno, casi todos (se ríe). 

También habrá muchas envidias…
Sí, sí. Pero afortunadamente la mayoría no funciona así. 

¿Qué es lo peor de este deporte?
Que a veces es muy injusto. Te chocas un poco con una corchera, sales un poquito más tarde, pisas en el viraje y te resbalas o lo que sea y puedes pasar de ser primero a ser tercero, cuarto o quinto. Pero hay que intentar ganar siempre.

El nadador canario festeja un triunfo con un miembro de la selección -EFE.

Tu ídolo es Michael Phelps. ¿Qué es lo que más te gusta de él?
Que es un tío que no quiere que nada sea imposible, prueba que hace, prueba que va a ganar. Pocas veces ha perdido. Pasó de ser quinto en Sydney a conseguir el récord del mundo al año siguiente. Eso es supongo lo que más me gusta de él. Esa ambición que tiene.

Pero a veces ser muy ambicioso y caer bien al público parece incompatible.
Es cierto. Tienes que guardarte la ambición porque la gente no entiende según qué cosas. Hay que ser demasiado diplomático. Si demuestras a los demás que eres muy ambicioso se lo toman a mal. Hay que tener demasiado tacto para que la gente no se sienta atacada.

¿Has tenido problemas con algún rival? ¿Intentan desconcentrarte?
Se hace mucho. A veces los que quieren ganar como sea y ven que estás tranquilo te sueltan cosas como ‘lo harás bien, ¿no?’. Parece que te estén animando, pero en el fondo te están metiendo presión para que te salga mal.

¿Te cuesta dormir mucho los días previos a los campeonatos?
En general duermo bastante bien. Hay veces que te levantas un poco mal por las noches, pero no soy de los que da vueltas por la cama ni nada. Eso es inseguridad, si crees que vas a conseguir tus objetivos y te va a salir mal está clarísimo que te va a costar conciliar el sueño y vas a empezar a darle vueltas. Si te centras, te duermes.

¿Tu entorno entiende que tengas que dedicarle tantas horas a la natación?
No todos. Una frase típica ‘soy muy deportista, corro dos veces por semana 20 minutos’ o ‘voy tres días a la semana al gimnasio una horita’. Eso no es ser deportista, ni mucho ni poco. Eso es que eres una persona que hace deporte de vez en cuando. Por eso cuando a la gente le dices que entrenas todos los días piensan que puedes dejar de entrenar, que puedes ir al cine o al cumpleaños de alguien. ‘Pues no vas mañana y listo’ te sugieren. La gente no entiende que tienes que entrenar y que lo demás debe encajar en esos horarios.

¿Cómo te sientes en el agua?
Liberado, diferente. En la natación los ciegos podemos hacer más lo que queremos. Fuera del agua todo el mundo nos pone limitaciones, que si ‘ten cuidado’, que si ‘te vas a chocar’, que si ‘no puedes ir tan rápido’, que si no sé qué y no sé cuánto.

¿Cuándo empieza tu pasión por la natación?
Aprendí a nadar a los nueve años, justo después de quedarme ciego. Al principio era tan sólo un hobby. A partir de los 14 fue cuando empecé a entrenar por la mañana y por la tarde. Tras hacer la mínima para ir al Mundial de Argentina en 2002 ya todo fue natación y natación. Ha sido lo prioritario desde los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004.

¿Cuántas horas entrenas a la semana?
Pues entre seis y siete de lunes a viernes y tres o cuatro el sábado. Unas 30 horas semanales.

¿Y qué haces en tu tiempo libre?
Ir a clase y, sobre todo, desconectar. No pienso en natación. Estoy con gente de la facultad y con amigos. 

¿Qué tipo de libros te gusta leer?
De todo. Leo bastante de ciencia ficción, de esa rara. De ésa en la que te planteas cómo estaría el mundo si no hubiesen pasado según qué cosas. Son obras que hablan de hipótesis, escritos como Un mundo feliz, de Aldous Huxley.
 

martes, 27 de mayo de 2008

Mireia Belmonte: “Es mejor relacionarte con gente que no compita contra ti”

Belmonte, una de las bazas de la delegación española en Pequín -Foto de Meri Santos (mesafu@gmail.com).

Es la nueva imagen de la natación española, pero pasaría como cualquier joven de 17 años. Mireia Belmonte (Badalona, 1990) tiene los brazos cruzados, casi encogidos, mientras está atenta a la conversación entre su entrenador, Carles Subirana, y un compañero periodista. A unos metros, tres deportistas hacen cábalas sobre qué nota necesitarán en el examen para aprobar una asignatura. “Tampoco te creas, las prácticas no me han salido muy allá”, expone una. “No desesperes”, le dice una segunda. Es una situación habitual en la cafetería del CAR del Sant Cugat. El deportista que destaca habla con la prensa, los otros hacen su vida normal.

A Mireia Belmonte se le nota cansada. Sólo interviene en la conversión cuando el periodista le pregunta. Apenas gesticula y utiliza frases cortas y directas. Confiesa que tiene la manía de llevar la raya del gorro siempre en medio y no puede evitar sonreír cuando asegura que ser famosa no le ayuda a ligar. “No, no, igual que antes, igual que antes”, responde con una sonrisa. Ésa es la última pregunta que le hace nuestro compañero. Ahora nos toca a nosotros. Será su segunda entrevista del día. “Aún me quedan más hoy. Este mes llevo muchas… y, créeme, acabo más agotada que con los entrenamientos”, explicará un rato después.

Salimos de la cafetería y mientras nos dirigimos a la piscina Mireia Belmonte responde a las primeras cuestiones. Llegamos: “Paramos aquí de momento y hacemos las fotos”, le sugerimos. Está acostumbrada a la cámara, tiene cierto desparpajo: sonríe, se toca el pelo, tan sólo se queja del sol. “¿Modelo? Es algo que me gustaría. ¿Por qué no?”, responde. De momento su vida se concentra en los libros de segundo de bachillerato, las pesas del gimnasio y entrenarse en el agua. Mireia es una estrella precoz: ha ganado cuatro medallas entre los Europeos de Eindhoven y los Mundiales de Manchester. En unos meses ha pasado de ser una nadadora casi desconocida a convertirse en alguien muy popular: “Sigo aquí, siendo la misma de siempre. La presión sólo te tiene que hacer mejorar”. Cuando habla de los Juegos Olímpicos de Pequín de este verano se fija un objetivo: “Ojalá pueda estar en la final, será que realmente lo he hecho bien”.

Has conseguido 15 plusmarcas en los últimos meses. ¿Qué significan para ti las marcas? ¿Qué sientes cada vez que logras un récord?
Siento una alegría tremenda porque, aunque parezca mentira, cuesta mucho bajar un segundo en según qué distancias. Cada vez que tocas la pared y rebajas tu registro es una alegría, da igual que bajes tres segundos o unas centésimas. Cada día te vas dando más cuenta de que es muy duro bajar centésimas…

¿Cómo asimilas progresar tan rápido?
Lo llevo bien porque no es un regalo, es algo que me ha costado mucho trabajo conseguir.

¿En qué pruebas ves más factible lograr una medalla en Pequín?
En 200 estilos tengo la cuarta mejor marca de la temporada. Es la que veo más factible sobre el papel, pero una vez allí quizás la que iba segunda se queda fuera y la octava, finaliza segunda. Pueden pasar muchas cosas. También participaré en los 200 braza y los 400 estilos.

La nadadora catalana muerde la medalla de oro en los 200 estilos que logró en Eindhoven -EFE.


El jugador de baloncesto Ricky Rubio o el delantero del Barça Bojan Krkic son otros deportistas que también están triunfando con 17 años. Ellos no hablan con la prensa. ¿En qué cree que te beneficia hacerlo a ti?

Sobre todo para darme a conocer a mí y a la natación española, a la que nunca se le ha dado el valor que tiene o que se merece. Antes de los Campeonatos de Europa de Eindhoven, que han marcado un antes y después especialmente con la prensa, sólo se valoraba la sincronizada y se veía con cierta incertidumbre qué hacía la natación. Se tenía una visión un poco pesimista. Ahora la prensa es más optimista y a los nadadores eso nos ayuda. Es una motivación extra que tienes: si lo hago bien a lo mejor salgo en los medios y puedo buscar algún patrocinador más. Es atractivo para nosotros.

También es cierto que hace un año la natación española estaba en crisis, casi se reducía a Érika Villaécija… 
Este año es olímpico y hemos salido más nadadores. Nina (Zivanevskaia) ha vuelto después de ser madre, también está Rafa Muñoz y yo misma, que estábamos en categorías inferiores. Yo había sido campeona de Europa y del mundo. La prensa no valora las categorías inferiores sólo la absoluta.


Y no se valoraba lo suficiente a Villaécija, que casi siempre quedaba cerca de las medallas…
Los medios valoran las medallas, y quizás has bajado tu marca bastantes segundos y has quedado cuarta. Los nadadores si rebajamos nuestro registro y acabamos a un paso del podio nos quedamos con la sensación de haber ganado a nivel personal. Pero cuando vuelves a España te das cuenta de que la medalla es lo que cuenta.

¿Tienes la sensación de estar viviendo muy rápido? En 2006 ya habías sido campeona de Europa y del mundo júnior…
No. Mi vida es una rutina diaria. Vivo al máximo día a día y no se me pasa demasiado rápido. Sigo siendo la misma que hace dos años.

Estás logrando proezas casi inéditas. En 200 metros estilos sobre la estadounidense Katie Hoff hizo una marca mejor que usted con 17 años…
Me acabo de enterar ahora… Con mi edad me queda mucho por mejorar.

Empezaste a nadar para corregir una desviación en el punto final de la columna vertebral, una escoliosis. ¿Cuándo y por qué decides ser nadadora profesional?
Cuando tenía 12 o 13 años competí en un campeonato de España y gané seis medallas de oro. Me gustó la sensación de ser la mejor y me di cuenta de que me quería dedicarme a esto.

Belmonte se tapa la boca tras ver su tiempo en una prueba de los pasados Europeos -EFE.

¿La natación une o desune?

Tiene de las dos partes: une porque en el entrenamiento podemos ser una piña y cuando vas fuera conoces a gente de culturas diferentes, pero también te desune de tu vínculo de fuera. La natación te aleja de tu familia, de tus amigos de siempre, con los que ya no tienes tanta relación. En este deporte hay muchas envidias y es mejor relacionarte con gente de fuera porque no compiten contra ti.



Si tuvieras que elegir a un nadador y a una nadadora con los que realmente tienes más feeling…
Nadora, Nina. Y nadador diría a… Los chicos son diferentes… No sabría decirte uno…

¿Nina es tu maestra? ¿Es un referente para ti?
Sí, maestra y a veces madre. Tuve el placer de convivir con ella en los Campeonatos de Europa de Eindhoven e intenté ser una esponja y sacar todo el provecho posible de la información que me dio. Me ha ayudado mucho.

¿Cuál es el mejor consejo que te dio?
Fueron dos sobre todo. El primero, que me olvidara de los demás. Estaba muy nerviosa antes de nadar los 200 estilos y me aconsejó que sólo compitiera mirándome a mí misma y no a las demás. Y el otro me lo dio después de la final de 400 estilos, que me salió regular. Me dijo que no pasaba nada, que aún me quedaban más pruebas para nadar y que ése sólo era el principio.

No te hundiste y ganaste el oro en los 200 estilos.
Superé la semifinal y gané la final. Nina me ayudó a recapacitar, a darme cuenta de que aún me faltan dos pruebas y ver que lo podía hacer mucho mejor.

¿Esa medalla de oro ha sido el mejor momento de tu carrera?
Es diferente. No se puede comparar la sensación que tenía hace dos años siendo campeona del mundo que la que tengo ahora siendo campeona y subcampeona de Europa.

Descríbenos cómo es un día en la vida de Mireia Belmonte.
Me levanto a las siete y media hora después ya estoy en el agua, donde me paso hasta las nueve y media. Después desayuno y a las diez entro al colegio hasta las doce y media. De esa hora hasta las dos hago pesas en el gimnasio. Como, de tres y cuarto a seis menos cuarto estoy en el cole y a las seis ya estoy otra vez en el agua, hasta las ocho y media. Después ceno, estudio y… ¡a dormir!

¿Cómo se vive en el CAR de Sant Cugat?

Es algo rutinario. Todos somos deportistas y nos llevamos bien. Es una vida sana.

¿Qué recomendaciones te da tu entrenador Carles Subirana?
Cada día me da muchas… También en cada competición.

¿Qué te ha aconsejado hoy?
Poca cosa, porque no hemos entrenado (acaba de conceder otra entrevista y por la tarde tiene más). Pero hace unos días en la Copa de España de clubes me aconsejó que compitiera bien en 800 metros, que es una distancia que no me gusta. Me dijo que hiciera mi carrera y que no me preocupara ni del tiempo ni de la posición.

La nueva estrella de la natación española es fan de 'Aída' y se emociona con 'Titanic' -EFE.

¿Qué opinas de los nuevos bañadores de Speedo? ¿Realmente facilitan los récords?
Ha sido bautizado como el bañador “mágico”. De hecho, es rápido, tan sólo hay que comprobar la cantidad de récords que se han batido con él. Pero más que atribuirlas a un bañador en concreto, las marcas son culpa de los deportistas. Estamos en los días previos a unos Juegos Olímpicos y todos queremos hacerlo bien.

Pero si te facilita conseguir marcas todo el mundo tendría que tener ese tipo de bañador, sino juegas con ventaja…
Ya, pero cada selección tiene su patrocinador. Nosotros estamos con Speedo. Es una cosa más de contratos que otra cosa.

Siendo de Badalona quizás seas seguidora del DKV Joventut.

Realmente no tengo tiempo para seguir otros deportes, pero sí que soy de la Penya. Cuando ganan me alegro mucho. Vivía prácticamente al lado del pabellón y no voy porque no tengo tiempo, pero me considero seguidora.

¿Qué tipo de música te gusta?
El rap, el reggaeton, que suelo ponerme antes de competir, y poca cosa más. De española algo puntual, pero la sigo poco.

¿Te gusta leer?
Intento leer, algo leo, pero con los estudios no tengo mucho tiempo…

¿Por qué llevas las uñas largas y con pequeñas piedrecitas? En Budapest las mayores del equipo también las llevaban y me las pusieron. Y a partir de ahí empecé a ponerme uñas de porcelana, me gusta como quedan… Las uñas no me crecen bien con el agua y no puedo cuidármelas. Las mías son muy blandas. Las que llevo hoy me las hizo un vietnamita que estaba al lado del hotel. Me lo hizo en tres segundos y me quedé: ¿cómo?

miércoles, 2 de enero de 2008

Gemma Mengual: “En el cole me llamaban la ‘nadadora flacucha’”

Gemma Mengual ha sido nombrada mejor deportista española del 2007 -EFE.


Su vida es un constante ejercicio de encajes. En la piscina, donde se pasa gran parte del día, sus movimientos deben ser perfectos, coordinados y contundentes, expresivos y originales. Todo a la vez. Fuera del agua a Gemma Mengual Civil (Barcelona, 1977) también le toca hacer malabarismos: “Se me ha hecho tarde. Tengo que ir al abogado de mi madre y no llego”, dijo ayer. “Me está esperando el médico para hacerme una ecografía, pero hacemos ahora la entrevista que sino no acabaremos nunca”, dice al día siguiente por teléfono la icono de la natación sincronizada española a Cronómetro de récords. “No tengo tiempo para nada. Se me estropeó el ordenador y ayer me compré uno sin preguntarle a nadie que supiera de informática. Mi ritmo es ése”, añade.
Habla Mengual con confianza, con ese punto de alegría y amabilidad que parecen haber aparcado gran parte de los deportistas que han ganado algo. Ella ha ganado mucho: hasta 30 medallas repartidas entre mundiales, europeos y la copa del mundo. Seis hace casi un año en los Mundiales de Melbourne (Australia). Una proeza que le ha valido para ser nombrada de nuevo mejor deportista española de 2007.

“El agua es casi, casi, mi vida. Mi hábitat”, se sincera Mengual, a la que le apasiona crear. Le fascinan las ideas: “Si no me hubiese dedicado a la sincro, seguramente sería publicista o diseñadora. Valoro mucho a las personas que son capaces de inventar”.
¿Qué hay más allá de la piscina y de los entrenamientos?
Es complicado detenerse a observarlo. Sólo cuando me retire me daré cuenta de lo que hay fuera de la competición. Ahora estoy mentalizada, tengo muchas ganas de que lleguen los Juegos Olímpicos de Pequín y de que podamos llevarnos las dos medallas a las que aspiramos.

¿Te has planteado ser entrenadora?
Sí, es una de las soluciones que barajo. Me imagino que trabajo en esto no me faltará, pero también me gustaría probar otras cosas que todavía no tengo demasiado claras. Tengo algunas ideas y supongo que cuando me retire haré un balance y veré qué es lo que me más interesa. 


Mientras tanto, toca entrenar y entrenar. ¿Cómo son las sesiones en el CAR de Sant Cugat?
¿Te cuento la de hoy? (se ríe). He empezado a las nueve de la mañana con bronca incluida por llegar tarde. Estaba pendiente del teléfono, pero bueno… He empezado con las pesas hasta las diez y algo. Después me he metido en la piscina hasta ahora, que acabo de salir. Comeré y a las tres y poco volveré a la piscina, hasta las siete. Bajaré a casa, descansaré un rato, cenaré y… a la cama. Mañana, más. 

¿Siempre es la misma rutina?
No, hay días que no comenzamos con las pesas, sino que iniciamos la sesión directamente en el agua. En vez de ser tres horas y algo de agua quizás son cuatro y algo. Son entrenamientos de repetición de las coreografías. Los días que hacemos pesas, hacemos coreografía en el agua, pero con peso. Cuando no pasa esto hacemos repeticiones de trozo muy largos de las coreografía, para aguantarla y para que salga bien físicamente. Tanto de sincronización y la ejecución. Es un deporte que se limita a repetir y repetir y buscar las técnicas, tácticas y estrategias posibles para que los movimientos salgan lo mejor posible.
 
Instante del ejercicio de dúo técnico con el que Mengual y su compañera Paola Tirados ganaron la plata en el Mundial de Melbourne -EFE.

En una disciplina tan mecanizada debe ser imprescindible el temple. ¿Cómo consigues relajarte antes de la competición?
Aquí en el CAR tenemos un centro de psicología del deporte. Hay varias técnicas de relajación y de concentración. Según el deportista se hace una u otra. Yo casi nunca las he necesitado. Sí que he tenido épocas en las que me ponía más nerviosa y no conseguía dormir bien los últimos días antes de competir, pero son cosas que le ocurren a todo el mundo. ¿A quién no le ha pasado antes de un examen? Nunca le he dado demasiada importancia al asunto.

¿Qué tanto por ciento hay de deporte y qué tanto por ciento hay de arte en la natación sincronizada?
Actualmente, está primando más el aspecto deportivo que el artístico. Un 70% deporte por un 30% de arte.

¿Se está reduciendo la creatividad?
No. No se está reduciendo. Es un deporte que implica muchas cosas: todo tiene que ser súper original, súper creativo, pero que a la vez muy difícil y tener mucha fuerza. A veces, en el dúo, las rusas hacen coreografías feas, pero que nada más verlas ya te cansas. Son increíbles. Y, claro, les dan grandes puntuaciones. Impresiona ver a dos tipas atléticas hacer esos movimientos. Son robots, una es al sombra de la otra. Y todo eso puntúa, aunque a veces la coreografía sea un fraude. Pero la clavan y por eso ganan.

¿Si falla la música podríais continuar con la coreografía?
Si pasa en una competición no puedes parar. Tienes mecanizada la coreografía para no cortar. Hombre, es más fácil si suena la música. La escuchas bajo el agua y te es más sencillo sincronizar. Pero de todas formas siempre hay una en el equipo que se pone a contar. Y entonces todas tenemos que seguir esos cambios. Lo tenemos todo tan calculado, al milímetro…

Siempre has dicho que los jueces puntúan según la tradición del país. Ahora España ya se ha hecho un lugar en este deporte y ya os dan mejores puntuaciones. ¿Harías algún tipo de cambios en el sistema para que fuera más justa la nota?
No sé demasiado cómo está la normativa. Quizás sí que revisaría algunas cosas que creo que actualmente podrían mejorarse. A veces hablamos con los jueces españoles y nos dicen que tienen poco margen. Puntúan con un 9’7 o 9’6 y no pueden poner un 9’75 o un 9’65. Si al segundo mejor le han puesto un 9’8, al mejor al menos tendrán que premiarle con un 9’9 o un 10. Si el segundo tiene un 9’9, tendrán que ponerle por narices un 10 al otro, aunque realmente crean que no se merece la máxima nota. Revisaría esto.

¿Pondrías centésimas?
Exacto. Y apostaría por un reglamento más estricto con los elementos técnicos, que a veces con la gimnasia se revisan mucho y que sería beneficioso si se hiciera en la natación sincronizada. 


Quizás sería un buen empujón para un deporte minoritario como éste. Durante el año los medio no os dan mucha cancha, pero cuando hay competición tenéis un buen espacio en su agenda.
Sí, la natación sincronizada ha cogido bastante importancia en España. Gracias a los buenos resultados muchas niñas quieren dedicarse a esto. Pero de momento hay pocas federadas y poco clubs. 

Pero deportes como el fútbol sala también ganan cosas y no se le da la misma importancia.
Supongo que hay saturación de tanto fútbol. Es lo pequeño del fútbol grande y quizás no le se da tanta relevancia, y eso que tienen grandes resultados y mucho mérito. Quizás la sincronizada es un deporte más diferente, más de chicas. Es más vistoso y a lo mejor tiene más gancho.
 
La nadadora catalana, durante un ejercicio en los Europeo de Madrid de 2004 -Real Federación Española de Natación. 

¿Qué otros deportes te gustan?
Muchos. Me gustaría probar muchos, pero tampoco puedo arriesgarme. En un partido de básket te lo pasas genial y con el tenis, el paddel. Mil cosas… Pero no puedes arriesgarte a hacer otros deportes cuando estás en preparación para una competición de tu disciplina, que es muy específico. Sí que te puedes permitir ese lujo en pretemporada, cuando si te caes y te haces daño en la rodilla aún. Aún tiene un pase. No tienes tiempo de lograr dominar aquel deporte, pero te lo pasas bien un rato.

¿Tienes algún ídolo o referente?
No, en general no. Puedo admirar a muchos, pero no tengo a ninguno en concreto.

¿Cuál es tu primer gran recuerdo deportivo?
Quizás las primeras medallas importantes. La primera en el 1994 como júnior. Fue brutal. Recuerdo perfectamente los primeros éxitos. Los recuerdo como algo muy grande.

De pequeña, cuando comenzabas en este deporte, ¿te sentías un poco la chica rara por dedicarte a esto?
¿Del cole? Sí, sí. Me sentía un poco rara porque siempre que explicaba qué hacia nadie sabía en qué consistía, qué era. Además, no podía salir los fines de semana con mis amigas porque tenía que entrenar. Sí que me sentía la rara, la especialilla del grupo, de la clase. Pero en el fondo me gustaba. Me hacía gracia ser diferente.

¿Te ponían algún mote?
Sí, “flacucha” y “nadadora”. En el cole me llamaban ‘la nadadora flacucha’.

Un poco para llevar la contraria eres del Espanyol. ¿Qué crees que puede hacer esta temporada el equipo de Ernesto Valverde?
Si siguen así, estar arriba. No me arriesgo a decir nada, pero espero que se mantengan en la zona alta de la clasificación.

Otra vez más has sido nombrada mejor deportista española del año, además de mejor nadadora de sincronizada de Europa. ¿Cuál es el situación de la mujer deportista?
Continúa siendo una lucha. Son muchos los cambios que está viendo la mujer en todos los sentidos, tanto en aspectos de pareja y trabajo como en el deporte. Vamos piano, piano. Acumulamos demasiados años con otras mentalidades y es normal que cueste. Seguimos progresando.

¿Qué tipo de libros te gusta leer?
Sobre todo novelas y cosas de ese estilo. No soy de aquellas que presumen de leer biografías para quedar bien. Yo soy de novelitas que enganchan. 

¿Y de música?
Puedo escuchar
cualquier tipo, mientras me exprese algo y me dé alguna emoción. Puede ser música clásica, pero no me gusta mucho el rock y el country. Pero lo demás, todo. Me encanta George Michael, especialmente su canción Praying for time. También soy fan de la música negra, pero no de ese rap bestia, sino del R&B. Otra de mis canciones favoritas en Kiss from a rose de Seal. Me encanta.