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domingo, 14 de septiembre de 2014

El verdadero legado de Rossi

"Soy el mejor Valentino de mi carrera", asegura Il Dottore tras ganar cinco años después en Misano el día de la caída de Marc Márquez 

Rossi, eufórico, en el podio - VR46 Official. 

Los comisarios del Misano Marco Simoncelli corren a abrazarlo y presumir hasta el resto de sus vidas de haber achuchado a un personaje eterno al que sólo le faltaría aparecer con un guitarra y marcarse un solo o agenciarse un micrófono y ponerse a cantar. Valentino Rossi (Urbino, 1979) tiene el gen de agitar, animar y enloquecer al público como una estrella de rock y con la soltura de hacer creer que las acrobacias en la moto son la cosa más sencilla del mundo. Parece un bailarín en su Yamaha YZR-M1, con la que, como con

domingo, 16 de septiembre de 2012

El colmo de la mala suerte para Pedrosa, el triunfo más cómodo para un Lorenzo que se escapa en Misano

El piloto de Yamaha gana y tiene 38 puntos de margen sobre su rival, al que le pasó de todo y fue arrollado por Barberá en una jornada feliz para Rossi, segundo en casa, y Bautista, que logró su primer podio en Moto GP

Lorenzo festeja su sexta victoria del curso en Misano - Reuters. 

Decía Jorge Lorenzo que cuando la temporada baje el telón en Valencia podrá saborear su duelo codo con codo, milésima a milésima, con Dani Pedrosa. “Con la presión es difícil disfrutarlo”, continuó el piloto de Yamaha, que se había quedado a una curva de ganar en Brno y a 18 milésimas de lograr la pole en Misano. Esperaba Lorenzo una carrera de tú a tú tensa y larga. Contaba el balear –y el aficionado– con otro duelo delicioso. Un duelo que no pudo ser por el colmo de la mala suerte de Pedrosa, al que, sin comerlo ni beberlo, le pasó de todo en el GP de San Marino: en el primer warm up se le paró la moto y tuvo que ser empujado por sus mecánicos, que después –descontada una vuelta por una salida fallida por los percances de Abraham– tuvo problemas con uno de sus calentadores. El equipo se llevó la máquina al pit lane para solucionarlos y Pedrosa hizo la segunda vuelta de reconocimiento dándole un golpe a la moto: algo fallaba. Iba tan lento que llegó a la formación de salida detrás del coche de seguridad, con lo que, como marca el reglamento, tuvo que ponerse último. En la salida Pedrosa fue esquivando rivales, hasta que, cuando rodaba 12º, fue arrollado por Héctor Barberá, con lo que el terreno quedó llano para Lorenzo, frío para no arriesgar en exceso y escaparse poco a poco como líder de la prueba, la cuarta consecutiva que gana en Italia. Un triunfo, el sexto en 13 carreras, que le permite contar con 38 puntos de margen sobre su rival a falta de 125 por disputarse. Lorenzo, deportivo, lamentó los percances de Pedrosa y bromeó en el podio con el cava con su próximo compañero en Yamaha, Valentino Rossi, brillante para escalar hasta el segundo puesto para delirio de su hinchada y en el circuito que está al lado de su casa y que ahora lleva el nombre de su amigo Marco Simoncelli, de quien Álvaro Bautista heredó la moto. El piloto de Talavera de la Reina se estrujó para lograr su primer podio en Moto GP por tres milésimas ante Andrea Dozivioso.   

Cambió el chip Lorenzo en cuanto le marcaron en la pizarra que Pedrosa estaba fuera. “Me hubiera costado batirle”, dijo el balear, que también tuvo que retirarse en Assen tras ser envestido por Bautista, emocionado por su primer podio en la máxima categoría y lo suficientemente sereno como para dedicarle el resultado a los que han confiado en él y no lo ha los que le han criticado. Bautista tuvo una mala salida y cayó a la séptima posición, pero con su tesón habitual fue zampándose a Spies –Cruthlow se cayó solo–, a Dovizioso y por el interior a Bradl, que había agobiado tanto como podía a su ídolo, Rossi, excelente para remontar tres posiciones en la salida y plantarse segundo. Un puesto que nunca cedió: “Quería dedicarle la victoria a Marco, pero he dado todo lo que podía dar. Esto va para los que me han ayudado, han creído en mí y me han soportado”. 

Dovizioso, otra vez cuarto

Il Dottore estaba encantado viendo ondear las banderas con su número, el 46, oyendo a sus vecinos y volviendo a estar entre los mejores en una carrera, con su podio número 177. Lo primero primero que hizo el nueve veces campeón del mundo fue saltar encima del muro de protección de neumáticos para saludar al público. Mientras, Bautista estaba inquieto porque no sabía todavía si era o no tercero. La organización examinaba una y otra vez la llegada a meta con Dovizioso, finalmente cuarto por 20ª vez en Moto GP. El italiano es el piloto que más veces se ha quedado a las puertas del podio en una categoría que está dominando Lorenzo, que decía que sí con la cabeza mientras sonaba el himno español, que guiñaba su ojo izquierdo. Luego hizo su salto habitual, tan grande como el que ha pegado en la clasificación por su templanza y regularidad y la mala suerte de Pedrosa en Misano. Al balear le tocó también la cruz en Assen.    

domingo, 4 de septiembre de 2011

Lorenzo insiste en perseguir su sueño venciendo en Misano

Lorenzo levanta el trofeo como vencedor en Misano - EFE.

Dos que son nueve y quedan en 35 a falta de 150 en 5. Combinaciones de números que explican la situación del Mundial de MotoGP, cómo lo tiene Jorge Lorenzo para perseguir su sueño de revalidar el título en un curso difícil. Dos fueron los adelantamientos que pueden haber marcado la remontada del mallorquín. El primero, suyo a Casey Stoner en la primera vuelta; el segundo, de Dani Pedrosa también al australiano, un interior sideral en el sector más rápido, el Curvone, a seis vueltas del final. Hacía más giros que Lorenzo  corría solo en solitario, camino, como así fue, de su tercera victoria de la temporada en Misano y la 38ª de su carrera -con lo que supera a Jorge Martínez Aspar, a Pedrosa y al propio Stoner. Nueve son los puntos que recortó el actual campeón, que se acerca a 35 del piloto de Honda con 150 en juego y cinco carreras por disputarse en otra jornada perfecta para el motociclismo español, que con las victorias de Nico Terol y Marc Márquez en 125cc y Moto2, respectivamente, sumó el 12º triplete de su historia.

Sabe -y reconoce ante las cámaras- Lorenzo que competir este curso con Stoner y Honda es hacer de tripas corazón, intentar batir al piloto más regular con 12 podios en 13 carreras y siete triunfos. Pero el mallorquín entiende más de amor propio y emociones que de cálculos, pero quiso ser pracavido: "No pienso en el Mundial. 35 puntos quizás son demasiados". Pero en su frase siguiente soñó en voz alta: ¿y si él y el equipo trabajan tan bien como en Misano? Lo cierto es que la Yamaha fue fina y estable, tanto en las rectas como en los giros, a diferencia de la Honda. La de Pedrosa, en la que probaron unas cosas que funcionario "al contrario de lo que se esperaba", se movía mucho, como la de Stoner, que justificó su tercer puesto tras tres victorias consecutivas por dos razones: el no haber dormido y descansado bien los últimos días, y la prudencia -o el miedo, que a veces son sinónimos- de no inquietar a Lorenzo en las primeras vueltas, cuando cayeron unas gotas. Falsa alarma: resultó un amago de lluvia en el GP de San Marino.

Gran arranque de Rossi, séptimo

Lorenzo no escondió sus intenciones e incluso fue incrementando la distancia a partir del ecuador de la carrera y sobre todo después de la ayuda de Pedrosa. El mallorquín logró además el récord de un circuito que, como a Stoner, le pitó una vez más en podio y presenció el sufrimiento del ídolo, Valentino Rossi, séptimo, un puesto mejor que Álvaro Bautista -Héctor Barberá fue 9º y Toni Elías, 15º-. Il Dottore empezó como un tiro y fue haciéndose paso por el interior y escalando posiciones seguido por su amigo Marco Simoncelli, que en cuanto pudo le superó por el interior para ponerse quinto -acabó cuarto en el último suspiro, tras un duelo de quilates y aprovechar la colada de Andrea Dovizioso y Ben Spies-, cuando Nicky Hayden ya había abandonado. Poco antes lo había hecho el histórico Loris Capirossi, anclado en los 99 podios en la última temporada como profesional. En Missano sí que se acabaron las trayectorias de dos pilotos. Allí Shoya Tomizawa perdió la vida hace un año y este lunes se cumplirán 18 del accidente de Wayne Rainey, tricampeón mundial de Yamaha y presente en el podio para recibir un premio y premiar con aplausos al candidato de la marca al mundial, Lorenzo, con los pies en el suelo, pero consciente de que no es imposible.