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domingo, 28 de septiembre de 2014

De la imprudencia de Márquez a la inteligencia de Lorenzo

Obcecado por acabar con gomas lisas bajo la lluvia, el líder se cae como Pedrosa y el piloto de Yamaha logra su primer triunfo del curso  en Alcañiz

Jorge Lorenzo festeja su triunfo en el GP de Aragón. 

No entiende de límites Marc Márquez (Cervera, Lleida, 1993), capaz de enganchar a MotoGP a espectadores que nunca había visto una carrera de moto y a los que ha convencido con sus locuras. Con ese espíritu que le hace sonreír ante el esfuerzo y disfrutar en el cuerpo a cuerpo. Para Márquez no hay mejor victoria que cuando se encuentra con al menos un rival con el que tiene un doma y daca generoso: ahora te adelanto, pero esta te la devuelvo. El guión que en Alcañiz escribió con Iannone,

domingo, 20 de octubre de 2013

Sueño real para Lorenzo, bandera negra para Honda

El piloto de Yamaha vence en Phillip Island y se coloca a 18 puntos de Márquez, descalificado por entrar a cambiar la moto un giro más tarde de lo permitido por un error de "interpretación" de su equipo 


La imagen de la sanción a Márquez - Getty.

"Estoy desmoralizado por los resultados, pero orgulloso de mi entrega", decía, serio, Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 1987) refiriéndose a un curso difícil de aceptar, por las caídas en Assen -corrió tras ser operado de la fractura de la izquierda y fue quinto- y Sachsenring, donde se lastimó la zona, tuvo que volver a operarse y no pudo competir en carrera. Algo que sí hizo en Laguna Seca, donde hizo de tripas corazón para acabar sexto tras sus dos operaciones. Justo en el ecuador de la temporada, Lorenzo estaba a 26 puntos

lunes, 22 de julio de 2013

Marc Márquez: ver y vencer

El piloto de Honda se convierte en el primer debutante en ganar en Laguna Seca tras marcarse un adelantamiento espléndido a Rossi en el Sacacorchos 

Rossi bromea con Márquez en Laguna Seca - EFE. 

De las primeras cosas que hizo al aterrizar en el circuito de Laguna Seca, un trazado en el que nunca había corrido y que solo había podido ver a través de los vídeos de carreras anteriores de MotoGP fue plantarse en la curva más peliaguda del Mundial y hacerse unas fotos. “¡Por fin! ¡Ya estoy en el famoso Sacacorchos!”, colgó en Twitter Marc Márquez (Cervera, Lleida, 1993) como gesto para sus fans. Una vez allí, se colocó en el interior del Sacacorchos con la scooter y estudió al límite cómo adelantar por los espacios más recónditos con la Honda. En carrera, talento, intuición y estudio casero hicieron el resto y Márquez se marcó un adelantamiento excepcional en el Sacacorchos a Valentino Rossi, parecido al que éste le hizo a Stoner hace cinco años en el mismo punto. “Veía que Bradl se escapaba y he llegado antes a la subida lo he adelantado por el exterior y luego he terminado por el interior de la curva. Me parecía imposible, pero llegado allí... Ya le he dicho a Rossi que le pagaré los derechos de autor”,  bromeó Márquez, recibido por Il Dottore tras la carrera al ritmo de “¡bartardo!”. El nueve veces campeón del mundo, tercero en el GP de EE UU –Bradl fue segundo–  le cogió del cuello y le soltó un gancho en una escena cómica que acabó con los dos riendo a carcajadas. Rossi admira a ese piloto que ya es también, superando a Freddie Spencer, el más joven en lograr dos victorias consecutivas –Sachsenring y Laguna Seca– y suma triunfos en el año de su debut, las mismas que el actual campeón, Jorge Lorenzo, que exprimido por el rendimiento del recién llegado corrió tras dos operaciones en la clavícula y rebañó 10 puntos con un sexto puesto. También malherido, Dani Pedrosa cogió 11 puntos después de ser quinto. Márquez consolida su liderato con 163 puntos, 16 más que Pedrosa, 26 que Lorenzo y 46 que Rossi. 

Il Dottore ha hecho buenas migas con Márquez: “En 2008 hice uno de los mejores adelantamientos ¿de la historia? Hoy ha hecho lo mismo. En ese movimiento arriesgas mucho. Ya sé que no respeta las reglas, pero me parece justo, correcto: esa curva es muy difícil, no ves dónde estás, ni dónde acaba. Intentaré devolvérsela algún día”. La broma venía de un mito y el líder sonreía: “Ha sido menos espectacular, pero la intención estaba”.

Bradl, eufórico

De nuevo Márquez pasó ciertos apuros en la salida, su asignatura pendiente. Dijo no encontrarse cómodo con el depósito lleno y, después de salir segundo –se quedó a 17 milésimas de Crutchlow, que solo acabó séptimo– bajó a la cuarta plaza y sintió en el cogote a Lorenzo, que probó de adelantarle por el interior en la primera vuelta. Mientras, Bradl y Rossi –que le había dicho en el hotel a Ángel Nieto que la clave iba a ser la salida– se intentaron escapar. Pero no lo consiguieron. Así que en el cuarto giro Márquez lo bordó en el Sacacorchos para superar a Rossi y en el ecuador de la carrera también rebasó a Bradl apurando en la frenada en la última curva. Ya no sufrió por la victoria. 

Tampoco lo hizo el alemán –eufórico por el primer podio de su vida en la categoría reina: “Por supuesto que es mi mejor carrera. He tenido un buen ritmo y estoy muy feliz”– e Il Dottore resistió a un Bautista insistente que no llegó a probar de adelantarle. Quinto fue Pedrosa –“ha sido duro este fin de semana. He pilotado muy suave. Agradezco a todos los que me han mandado mensajes esta semana”–, que superó en la 11ª vuelta a Lorenzo, que confesó que a mitad de carrera se mareó, lamentó la victoria de Márquez y deseó en voz alta estar el 100% en Indianápolis. Dentro de casi un mes, porque el Mundial descansa. “Nuevo circuito, 25 puntos… Estoy muy feliz porque llega el verano [para los pilotos]”, relató Márquez. Ver para vencer.      
    

domingo, 14 de julio de 2013

Marc Márquez agita el Mundial

El piloto de Honda es el nuevo líder tras vencer en Sachsenring aprovechándose de las ausencias de Pedrosa y Lorenzo

Rossi y Márquez , en el podio del GP de Alemania- AFP.

No es de los que dejan escapar trenes, sino que más bien tiene espíritu de maquinista. Sabe marcar su recorrido digan lo que digan y hagan lo que hagan los demás. A Marc Márquez (Cervera, Lleida, 1993) le sientan igual de bien los elogios que las críticas y no le preocupan los récords, que no tengan secretos para él. Cuando subió a MotoGP sabía que disponía de once oportunidades para desbancar a Freddie Spencer como piloto más joven en ganar en la categoría reina y Márquez rompió moldes con un tercer puesto en su debut en Catar -superando a su compañero Dani Pedrosa–. En su segunda aparición, en el Circuito de las Américas (Austin), se subió a lo más alto del podio para ser también el líder más precoz. Y en la tercera, provocó que el actual campeón, Jorge Lorenzo, le soltase una reprimenda por un apurado adelantamiento en la última curva de Jerez. Tampoco se amilanó Márquez tras sus cuatro trompazos en Mugello –entre ellos, uno a casi 340 km/h y otro en carrera, que le hizo abandonar cuando rodaba segundo– y en Montmeló y en Assen fue tercero. Como en Holanda, Valentino Rossi volvió a hacerle una reverencia tras su papelón en el circuito Sachsenring, donde el piloto de Honda derrochó chispa, inteligencia y paciencia: no se inquietó por pasar de la primera a la cuarta plaza en la salida y en solo cinco vueltas recuperó el liderato de la prueba, que no cedería pese a la insistencia de Cal Crutchlow, que se había despegado de Rossi, tercero. “Es la segunda victoria, pero no tiene nada que ver con Austin, sin ellos no es lo mismo”, recalcó Márquez, refiriéndose a la ausencia de Pedrosa, a quien los médicos no permitieron correr después de su accidente en la prueba de clasificación –pequeña fractura en la clavícula, shock traumático y ligera conmoción cerebral– y de que se tuviese mareos y le bajase mucho la presión cuando tenía que subirse a la moto; y la de Jorge Lorenzo, que vio la carrera desde su casa después de que le diesen el alta a mediodía tras su nueva operación en la clavícula dañada –se cayó en los segundos libres y el sábado por la noche aseguró que tampoco correrá en Laguna Seca–. Márquez es otra vez líder del Mundial con dos puntos más que Pedrosa y once que Lorenzo.

Dadas las circunstancias, era importante coger puntos y si eran 25, mejor que mejor. Somos líderes y después de ocho carreras eso no es casualidad”, dijo Márquez, descarado en la pista y divertido y cómplice fuera, como cuando le soltó una bofetada cariñosa a Cal Crutchlow ante los periodistas en Alemania. Ambos se rieron de la ocurrencia. El británico estaba eufórico, aunque no hubiese podido ayudar a Lorenzo, su compañero de marca –Crutchlow conduce una Yamaha satélite–: “Jorge me dijo que tenía que ganar y he sido segundo. Le mando un abrazo a él y a Dani”. Como Márquez, no salió nada bien y perdió tres puestos, cayendo a la quinta posición, en unos primeros giros dominados por un Rossi que se sentía capaz de todo –aunque Bradl no tardó en superarle– y con Aleix Espargaró rodando tercero –acabó octavo; quinto fue Bautista y 11º Barberá– con una CRT Aprilia –“al principio iba al 1.000 para estar con ellos. Sabía que era mi momento, pero luego he ido perdiendo terreno”–. Su hermano Pol se lo estaba pasando pipa: “¡Vamos! Es increíble”.


Aleix contuvo cuanto pudo a Márquez, que le hizo un interior a su ídolo, Rossi, y superó a Bradl para ponerse primero y sacarle al alemán casi cuatro décimas en un giro. Il Dottore pudo deshacerse de Bradl, pero no aguantar el ataque definitivo a Crutchlow en el ecuador de la carrera: Me esperaba ser más rápido con el neumático gastado a partir de la mitad de la carrera y lograr un mejor resultado. Aunque el podio es bueno y espero volver a hacer buenas carreras”.
 

domingo, 2 de junio de 2013

Nadie alcanza a Lorenzo

El piloto de Yamaha se exhibe en Mugello y reduce a 12 puntos su desventaja con Pedrosa, segundo en la carrera y beneficiado por la caída de su compañero Márquez

Lorenzo celebra su victoria en el podio de Mugello acompañado de Crutchlow y una azafata - AFP. 

Hay escenarios que marcan la trayectoria de un deportista. Para Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 1987) Mugello es un trazado que le motiva especialmente y donde sabe exprimir todo su talento: en 2006 llegó quinto en el mundial de 250cc, a 29 puntos de Dovizioso, y se fue con una victoria ante De Angelis en la última curva. En 2007 partió 20º y llegó a ponerse primero, aunque un toque con Bautista arruinó su carrera. Volvió a reivindicarse en el GP de Italia Lorenzo con su tercer triunfo consecutivo en dicho escenario y otra vez en un momento delicado. Después de tres carreras sin ganar –no lo hacía desde la prueba inaugural, en Catar– y de un séptimo puesto en Le Mans, el piloto de Yamaha tuvo una actuación prodigiosa en Mugello, birlándole el primer puesto a Pedrosa en la primera curva con un interior y escapándose sin remedio a 11 vueltas del final por saber rebajar su paso por vuelta y porque su perseguidor, que se había mantenido a la par degradando el neumático delantero, no pudo más. A siete giros, Marc Márquez superó a su compañero, pero a falta de tres perdió el control de su Honda y tuvo que retirarse en lo que fue su tercera caída en un fin de semana fatídico para el debutante, que ya tiene sus primeras heridas en MotoGP: una inflamación en la mandíbula y una pequeña fractura en el húmero. Márquez cede 26 puntos a Pedrosa, segundo en la prueba y que siente el aliento de Lorenzo, a 12. Crutchlow completó el podio.


“Para mí era muy importante ponerme primero en la primera curva. Por eso he arriesgado”, se sinceró después Lorenzo, que estuvo a punto de rozar a Pedrosa y del que no se pudo escapar hasta el ecuador de la prueba. En ese momento, la prioridad para Pedrosa fue contener a Márquez, que había partido sexto y no había tardado demasiado en colocarse tercero: “He intentado aguantar a Marc detrás, que siempre me sigue, y me ha pasado. Sabemos que nos ha copiado la configuración de la moto. Le han dado toda la información sobre lo que hicimos para mejorar la tracción. Así es más fácil. A Pedrosa le benefició después la pifia de Márquez en una carrera que había perdido encanto por el mal fario del ídolo de la grada, Rossi, en el suelo en la primera vuelta tras un encontronazo con Bautista. Ambos tuvieron que abandonar, pero el público no dejó de animarse a su piloto preferido. “¡Vale! ¡Vale!”, coreaban en honor al piloto que más victorias (9) acumula en un trazado que le encanta a Lorenzo, que celebró el triunfo haciendo el gesto característico de la mamba negra, tan letal como él.   

domingo, 5 de mayo de 2013

Monólogo de Pedrosa, chispas entre Márquez y Lorenzo

El piloto de Castellar del Vallès gana en Jerez una carrera que acaba con polémica tras un polémico adelantamiento de su compañero al actual campeón 

Lorenzo recrimina a Márquez su último adelantamiento - EFE. 

La última curva del circuito de Jerez es una zona especial para Jorge Lorenzo. Fue la última que trazó en su debut en el Mundial de 125cc a los 15 años y en su primera victoria en 250cc. Además, desde el jueves se llama curva Lorenzo en su honor. Curiosidades del destino, ahí saltaron chispas y quién sabe si un largo mal rollo entre el homenajeado y el brillante debutante de MotoGP, Marc Márquez. El nuevo intentó pasar una y otra vez al campeón y lo logró ahí, en la curva que lleva su nombre, después de ver el hueco y pasarle
por el interior. El espacio, eso sí, era escaso, y Márquez se abrió más de la cuenta. Lorenzo, viniendo desde atrás, se topó con él y se salió momentáneamente del trazado, con lo que perdió el segundo puesto en el último instante. Ajeno a esa lucha entre sus dos principales rivales, Dani Pedrosa (Castellar del Vallès, 1985) festejaba su primera victoria del curso en el GP de España tras escaparse en la sexta vuelta y llegar a tener 3'5 segundos de margen con respeto a Lorenzo.

Para Pedrosa, criticado por su discreto papel en Catar y que había visto cómo Márquez le virlaba el triunfo en Austin, resultó una jornada plácida. Supo dosificarse y cuidar los neumáticos en los primeros giros, cuando Lorenzo tiraba de lo lindo, y adelantarle por segunda y definitiva vez. También lo había logrado en la salida, pero Lorenzo le había devuelto la jugada casi al instante. El balear había dicho que su intención era marcar una primera vuelta estratosférica y escaparse. Pero su plan salió mal y acabó muy enfadado con la acción de Márquez. “Así no se hace”, le dijo cuando pasó a su lado en la vuelta de honor y después le negó el saludo otras dos veces, en el parque cerrado y en el podio. “Prefiero no comentar nada de lo que ha sucedido en la última vuelta. En caliente no diría cosas muy positivas”, se mordió la lengua Lorenzo, mientras Márquez –nuevo líder del Mundial con 61 puntos, tres más que Pedrosa y cuatro que Lorenzo–, le pidió perdón en antena –“mis disculpas a Jorge. Ha sido un lance de carrera”–, aunque amplió su punto de vista: pero creo que fue una batalla bonita para los fans. He visto a Valentino, a Doohan, y hasta una acción entre Pedrosa y Lorenzo bastante similar. Ya sabéis que me gusta mirar carreras de otros años. Y vi que Jorge abría un poco la puerta y dije 'lo intento'. Lo más positivo es que no se ha caído ninguno de los dos y estamos en el podio”. Lejos de ese objetivo acabó Rossi, cuarto, engullido también por Márquez y que casi siempre rodó en solitario, por delante de Crutchlow y de Bautista en un Mundial en el que saltan chispas.     
  

domingo, 21 de abril de 2013

Marc Márquez es infinito

El piloto de Honda se convierte con 20 años y 63 días en el más joven de la historia en ganar una carrera de MotoGP tras deslumbrar en Austin

Marc Márzquez, en Austin - EFE.

Hay personas que tienen la capacidad de cambiar estados de ánimos, viven envueltos en una sonrisa permanente y contagian al resto de ese optimismo con todo. Marc Márquez (Cervera, Lleida, 1993) tiene esa mirada y esa sonrisa, que encajan con su pilotaje. No le importa arriesgar porque no entiende de riesgos ni de dudas. Se plantó en Austin para ser el más joven en apuntarse una pole en la categoría reina y 24 horas después, con 20 años y 63 días, Valentino Rossi, su ídolo de siempre, le daba un golpecito por detrás para felicitarle por un triunfo grandioso a la altura de su marca: es el ganador más precoz en MotoGP superando a Freddie Spencer por 133 días. Il Dottore hizo un gesto como si se sacase el sombrero y Márquez le aplaudió, entre alucinado y emocionado viendo la reacción de alguien a quien siempre ha tenido como referente. “Es un piloto brillante”, le elogió el actual campeón, Jorge Lorenzo, que tuvo que conformarse con la tercera plaza en el GP de las Américas y comparte el liderato con 41 puntos con el genio de Cervera, que no para de crecer como piloto. Márquez volvió a superar a su vecino en Honda, Dani Pedrosa, al que adelantó a falta de nueve vueltas: “Marc lo hizo súper hoy. Ha hecho cada vuelta perfecta, con un ritmo fantástico y sin errores”. Los tres completaron el podio en MotoGP en una jornada histórica para el motociclismo español, con presencia en ocho de los nueve cajones: en Moto3 ganó Rins, seguido de Viñales y Salom, mientras que en Moto2 venció Terol, secundado por Rabat y con el finlandés Kallio como tercero.

Antes de atender a Melissa Jiménez en Telecinco, Márquez pareció sonarse los mocos o secarse el sudor de la zona de la nariz. Entonces su mánager ya había llorado de emoción –“si nos dicen el primer día que se montó en la moto que ganaría en la segunda carrera...”– y él, sin perder la sonrisa ni la humildad reconoció que le había costado decidirse por el neumático duro –era el único que lo llevaba junto con Bradl– y que el delantero había bajado mucho en el lado izquierdo. “Poco a poco”, advirtió, “iré asimilando el momento, lo que estamos consiguiendo”. Y en la rueda de prensa continúa minimizando las expectativas que genera: “Esto es más de lo que esperábamos, pero no podemos olvidar que es mi primer año y mis rivales son muy fuertes. Trataré de hacerlo siempre lo mejor posible y de disfrutar carrera a carrera, el Mundial no es mi pelea”. 

Un discurso que no se corresponde con su actuación en Austin, donde tuvo un único momento de debilidad, la salida, cuando Pedrosa y Bradl le ganaron la posición. Márquez rebasó al alemán en una excelente apurada de frenada y no perdió que se escapara Pedrosa, al que estuvo estudiando once vueltas y al que adelantó a la primera, metiéndose por el interior de la curva y saliendo como primero para no ceder más. A tres giros Pedrosa cometió un error que le hizo ceder un segundo y medio y desde la pizarra empezaron a indicarle la renta que tenía con Lorenzo. Al mallorquín, al que le patinó el neumático trasero en la salida y Bradl aprovechó la circunstancia. Lorenzo recuperó la posición con la que partió, pero casi siempre rodó solo, sin opciones contra las dos Honda y pendiente de mantener las distancias con el cuarto, Cruthlow. Rossi fue sexto en un día que monopolizó Márquez, el chaval que de pequeño tenía preocupados a sus padres porque no crecía y que sigue rompiendo moldes y récords con su pilotaje. Es infinito.  

domingo, 7 de abril de 2013

El huracán Lorenzo

Triunfo de principio a fin del piloto balear en Catar, donde Rossi acaba segundo en su retorno a Yamaha y Márquez, descarado, tercero en su debut

Lorenzo liderando la carrera en una curva - Reuters. 

Era el centro de los focos porque partía con la pole en la puesta en escena del Mundial más esperado de los últimos tiempos. Pero las cámaras apenas repararon en Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 1987) porque el plano no era muy televisivo. No lo es ver a un piloto correr solo, por más que sea en el circuito de Losail, el único del campeonato en el que se corre de noche y, por tanto, alumbrado. “Ha sido difícil mantener la concentración durante la carrera”, admitió el actual campeón de MotoGP, un huracán inalcanzable para

domingo, 28 de octubre de 2012

Lorenzo abrillanta su segundo mundial en Moto GP tras la caída de Pedrosa en Phillip Island

El piloto balear aprovecha la colada en una curva de su rival para celebrar su cuarto título –también cuenta con dos de 250cc– en una prueba en la que queda segundo y gana Stoner

Lorenzo festeja su segundo título en Moto GP en Phillip Island - AFP. 

Cuenta Jorge Lorenzo que es capaz de trazar por el mismo sitio las curvas en una carrera o, como mucho, de hacerlo un metro hacia la izquierda o hacia la derecha. “Hay pilotos que en una curva van por un lado y en la próxima van tres metros desviados”, añade el piloto de Yamaha en su autobiografía, titulada Por fuera desde dentro y escrita por Ernest Riveras. Seguro que no se podía imaginar que abrillantaría su segunda corona de Moto GP, su cuarto título –también cuenta con dos en 250cc–, tras el error de un rival infatigable como Dani Pedrosa, que en la curva 4 de la segunda vuelta se abrió en exceso y acabó cayéndose y abandonando en Phillip Island: “Se me ha ido delante, el neumático estaba un poco frío”. Pedrosa se había puesto primero en la vuelta inicial -y justo en esa curva- superando a Lorenzo, líder tras la salida y tercero tras las Honda hasta el tropiezo de su máximo rival. El piloto de Yamaha no quiso arriesgarse para atrapar a un Stoner imparable que le sacó más de nueve segundos en su sexta victoria consecutiva en casa. El australiano se despidió de la mejor forma posible de su público -se retirará en Valencia- el día en el que Lorenzo se llevó todos los focos. “No es casualidad, ya tenemos dos. No sé cómo describir este momento, es muy dulce. Sabía que los adversarios estaban muy fuertes y que yo tenía que ser muy constante, no  cometer errores ni asumir más riesgos de los necesarios”, cerró el piloto de Yamaha, tan contento y agradecido con su equipo que abandonó un momento a sus compañeros en el podio, a Stoner, y a Cal Crutchlow, tercero, y se fue a bañar con champán a su grupo de trabajo.

“Mantener la concentración es muy difícil. Las carreras así son muy largas”, le elogió, emocionado, Ramón Forcada, su jefe de mecánicos. Un seguidor más de Lorenzo, que en Australia, en el mismo escenario donde el curso pasado se destrozó el dedo anular izquierdo y cedió el mundial ante Stoner, recibió la recompensa a su regularidad, pues en 16 de las 17 carreras disputadas ha sido primero seis veces y segundo hasta nueve. Lorenzo es ya el mejor español en la máxima categoría con dos coronas superando a Àlex Crivillé y empata a Jorge Martínez Aspar número de mundiales. A ambos sólo les supera el inalcanzable Ángel Nieto, con 12+1.

Lorenzo no había preparado ningún show de los suyos en Phillip Island. Era consciente de que iba a ser difícil doblegar a Stoner, mermado tras su operación, pero dominador en la calificación y los entrenamientos, y también a Pedrosa, al que sólo le valía el triunfo y se llevó la peor de las decepciones nada más empezar. “He intentando el máximo durante toto el año y especialmente estas últimas carreras”, acertó a decir el piloto de Castellar del Vallès, antes de cerrar que se sentía “orgulloso” por haberlo dado todo. 

Pedrosa llegó a Aragón con 38 y consiguió limar las diferencias hasta los 23 a falta de dos pruebas, pero patinó muy pronto en Australia y sirvió en bandeja el título a Lorenzo, abrazado por sus rivales y que nada más llegar de la vuelta de honor abrió gas para festejar su alegría. Después se subió encima de la M1 y pegó un salto histórico. Ya tenía su segunda corona en Moto GP. Ya puede estar tranquilo. Inmensamente feliz: “En 2010 cuando Rossi se lesionó, aunque yo había empezado muy fuerte, es obvio que me quedé sin un rival muy importante. Digamos que fue más fácil que este curso, donde aguantar la presión de Dani ha sido muy difícil”.    

domingo, 21 de octubre de 2012

Pedrosa danza bajo la lluvia de Sepang

El piloto de Honda gana por primera vez sobre mojado una carrera que le deja a 23 puntos de Lorenzo, segundo, a falta de dos pruebas

Pedrosa levanta su trofeo de ganador en Sepang ante Lorenzo y Stoner. 

Había pulverizado el récord del circuito de Sepang en la calificación en seco con una pole para enmarcar y en la vuelta de reconocimiento se escapó del resto para correr el ritmo adecuado sobre mojado. Jorge Lorenzo quería empezar el GP de Malasia como un cohete para despegarse de Dani Pedrosa, al que cerró bien en la primera curva de una primera vuelta que cruzó con más de un segundo de ventaja. Resultó un espejismo, ya que el piloto de Honda redujo la diferencia, mínima en un trazado en remojo, y estudió a Lorenzo hasta adelantarle con una frenada antes del último giro previo a la recta de meta, y en dos vueltas ya le había sacado más de dos segundos. Perjudicado por haber escogido el compuesto más blando para el neumático trasero, sufría Lorenzo, que veía como por detrás se le acercaba Casey Stoner –tercero, finalmente–. A siete vueltas el piloto de Yamaha estuvo a punto de caerse. Le salvó su pierna izquierda justo antes de que se ondease la bandera roja y se suspendiese la carrera temporalmente. Dadas las pésimas condiciones, la organización decidió dar por concluida una prueba que supuso la sexta victoria -quinta en las últimas seis carreras- y tercera consecutiva en Moto GP de Pedrosa, que continúa recortándole puntos a Lorenzo y está a 23 a falta de 50 por disputarse: “Ganar mi primera carrera en agua es fantástico. Llevo toda mi vida luchando por esto”.   

Crítico al límite con las prestaciones de su moto, Pedrosa danzó en Sepang y se estrenó como vencedor bajo la lluvia, con lo que ha roto otra barrera personal en una temporada en el que no cesa de superarse a sí mismo: “Siempre le tuve mucho miedo a correr, era pequeño y débil. Era como un gato en el agua”. Pero esta vez Pedrosa se sabía tan ganador y veía tan lejos a Lorenzo que se enfadó cuando se paró la carrera, pues estaba deseando que al menos su compañero Stoner le hiciese el favor de adelantar a su máximo rival en una carrera que estaba siendo caótica: Spies volvió a irse al suelo y se hizo daño en el hombro, Andrea Dovizioso perdió el control de su moto –el italiano pudo acabar último, 13º, pero cede el tercer puesto del Mundial al propio Stoner–, aunque la undécima vuelta se llevó fue casi irrepetibles: se cayeron casi a la par Crutchlow, De Puniet y Bradl. Buenas noticias para Valentino Rossi, fantástico en la salida –ganó seis posiciones– y que había bajado varias plazas. Il Dottore acabó quinto en el último circuito en el que ganó justo el día en que Lorenzo ganó su primer y, de momento único, título en Moto GP. “Ver la bandera roja ha sido un alivio, pues si ruedas a veinte kilómetros por hora es fácil estar sobre la moto, pero es mucho más difícil encontrar el límite en estas condiciones”, confesó el balear, que viendo la piscina en la que se estaba convirtiendo el circuito levantó la mano varias veces para decir que el trazado era ingobernable -“Capirossi me dijo que lo hiciera si veía que había mucha agua”-.  Temía una caída que no llegó y que le haría puesto más difícil su segunda corona en la máxima cilindrada. Un objetivo que logrará si queda por delante de Pedrosa en Phillip Island, territorio de Stoner.   

domingo, 14 de octubre de 2012

Pedrosa disfruta en Japón

El piloto de Honda logra su quinta victoria del curso por delante de Lorenzo, con quien reduce la desventaja a 28 puntos, y Bautista en el primer podio completamente de la historia español en Moto GP

Pedrosa festeja su triunfo en Motegi - AP.

A Jorge Lorenzo le apasiona el cine y suele apuntarse las frases que le gustan o las ideas que le sugieren las películas, herencia de los ejercicios que le mandaba Marcos Hirsch, su antiguo preparador físico y hasta junio, su representante. En esos deberes el piloto malloquín tenía que ser lo más concreto y sincero posible, como hizo en Telecinco tras la cuarta victoria en cinco carreras de su único rival, Dani Pedrosa, que se le acerca a 28 puntos con 75 en juego: “No estoy sacando la calculadora. Estoy dando lo máximo. No puedo seguirle”. Con un adelantamiento antes de iniciar la curva, sosteniéndose en la frenada, el piloto de Honda superó a Lorenzo en el undécimo giro y dos vueltas después le sacaba 99 centésimas. El líder no pudo hacer nada para alcanzar a un Pedrosa que disfrutó en Japón y le sacó más de cuatro segundos de margen en una jornada histórica para el motociclismo español, pues Álvaro Bautista, con su tercer puesto, concretó el primer podio completamente nacional de la historia en la máxima categoría. 

“He intentado conocer mi moto”, resumió Pedrosa. No se fiaba del todo el piloto de Honda, por los problemas de chattering el sábado y que el equipo solventó para la carrera, la quinta que gana Pedrosa este curso, algo que nunca había logrado en Moto GP. Es más regular, ha podido correr la pretemporada y no ha tenido lesiones. Su único pero, el abandono en Misano, cuando fue arrastrado por Héctor Barberá. Otro error de un tercero, de Bautista, hizo que Lorenzo acabase en el suelo en Assen, la única vez que no ha sido primero o segundo en la última temporada en la competición de Casey Stoner, que reapareció en Japón tras su operación en el tobillo y perderse tres pruebas. El actual campeón fue sexto, aunque llegó a rodar cuarto tras el enésimo contratiempo de Ben Spies, el último que no se apellida Pedrosa, Lorenzo y Stoner que ha ganado una carrera en las dos últimas temporadas. Spies se fue recto en una curva y se estampó contra una valla publicitaria... en la primera vuelta, cuando ya era el único que podía perseguir a los dos animadores de un Mundial apretado en los puntos, pero con emoción a cuentagotas. 

Suerte hubo de la deliciosa batalla entre Cal Crutchlow y Bautista. El piloto de Talavera de la Reina agradeció a Honda Gresini que le hubiese renovado por un año más horas después completando “el fin de semana más perfecto que he tenido”. Bautista se lamentó por su salida –“me he quedado un poco atrás”– y los problemas de calentamiento de los frenos, pero, decidido, se fue al ataque a por Cruthlow, a quien superó a cinco giros del final y que le replicó con un interior limpio. Bautista le contestó también por dentro y ambos estuvieron a punto de tocarse en la recta. Y en la última vuelta la Yamaha dijo basta y el británico tuvo que retirarse. El primer podio de la historia en Moto GP completamente español era ya un hecho, Bautista acumulaba su segundo podio, otro tercero, en la máxima categoría, Valentino Rossi quedaba octavo y Pedrosa acababa celebrando moviendo el puño un triunfo apacible. No se puede permitir fallos ante un Lorenzo extremadamente regular.  
   

domingo, 16 de septiembre de 2012

El colmo de la mala suerte para Pedrosa, el triunfo más cómodo para un Lorenzo que se escapa en Misano

El piloto de Yamaha gana y tiene 38 puntos de margen sobre su rival, al que le pasó de todo y fue arrollado por Barberá en una jornada feliz para Rossi, segundo en casa, y Bautista, que logró su primer podio en Moto GP

Lorenzo festeja su sexta victoria del curso en Misano - Reuters. 

Decía Jorge Lorenzo que cuando la temporada baje el telón en Valencia podrá saborear su duelo codo con codo, milésima a milésima, con Dani Pedrosa. “Con la presión es difícil disfrutarlo”, continuó el piloto de Yamaha, que se había quedado a una curva de ganar en Brno y a 18 milésimas de lograr la pole en Misano. Esperaba Lorenzo una carrera de tú a tú tensa y larga. Contaba el balear –y el aficionado– con otro duelo delicioso. Un duelo que no pudo ser por el colmo de la mala suerte de Pedrosa, al que, sin comerlo ni beberlo, le pasó de todo en el GP de San Marino: en el primer warm up se le paró la moto y tuvo que ser empujado por sus mecánicos, que después –descontada una vuelta por una salida fallida por los percances de Abraham– tuvo problemas con uno de sus calentadores. El equipo se llevó la máquina al pit lane para solucionarlos y Pedrosa hizo la segunda vuelta de reconocimiento dándole un golpe a la moto: algo fallaba. Iba tan lento que llegó a la formación de salida detrás del coche de seguridad, con lo que, como marca el reglamento, tuvo que ponerse último. En la salida Pedrosa fue esquivando rivales, hasta que, cuando rodaba 12º, fue arrollado por Héctor Barberá, con lo que el terreno quedó llano para Lorenzo, frío para no arriesgar en exceso y escaparse poco a poco como líder de la prueba, la cuarta consecutiva que gana en Italia. Un triunfo, el sexto en 13 carreras, que le permite contar con 38 puntos de margen sobre su rival a falta de 125 por disputarse. Lorenzo, deportivo, lamentó los percances de Pedrosa y bromeó en el podio con el cava con su próximo compañero en Yamaha, Valentino Rossi, brillante para escalar hasta el segundo puesto para delirio de su hinchada y en el circuito que está al lado de su casa y que ahora lleva el nombre de su amigo Marco Simoncelli, de quien Álvaro Bautista heredó la moto. El piloto de Talavera de la Reina se estrujó para lograr su primer podio en Moto GP por tres milésimas ante Andrea Dozivioso.   

Cambió el chip Lorenzo en cuanto le marcaron en la pizarra que Pedrosa estaba fuera. “Me hubiera costado batirle”, dijo el balear, que también tuvo que retirarse en Assen tras ser envestido por Bautista, emocionado por su primer podio en la máxima categoría y lo suficientemente sereno como para dedicarle el resultado a los que han confiado en él y no lo ha los que le han criticado. Bautista tuvo una mala salida y cayó a la séptima posición, pero con su tesón habitual fue zampándose a Spies –Cruthlow se cayó solo–, a Dovizioso y por el interior a Bradl, que había agobiado tanto como podía a su ídolo, Rossi, excelente para remontar tres posiciones en la salida y plantarse segundo. Un puesto que nunca cedió: “Quería dedicarle la victoria a Marco, pero he dado todo lo que podía dar. Esto va para los que me han ayudado, han creído en mí y me han soportado”. 

Dovizioso, otra vez cuarto

Il Dottore estaba encantado viendo ondear las banderas con su número, el 46, oyendo a sus vecinos y volviendo a estar entre los mejores en una carrera, con su podio número 177. Lo primero primero que hizo el nueve veces campeón del mundo fue saltar encima del muro de protección de neumáticos para saludar al público. Mientras, Bautista estaba inquieto porque no sabía todavía si era o no tercero. La organización examinaba una y otra vez la llegada a meta con Dovizioso, finalmente cuarto por 20ª vez en Moto GP. El italiano es el piloto que más veces se ha quedado a las puertas del podio en una categoría que está dominando Lorenzo, que decía que sí con la cabeza mientras sonaba el himno español, que guiñaba su ojo izquierdo. Luego hizo su salto habitual, tan grande como el que ha pegado en la clasificación por su templanza y regularidad y la mala suerte de Pedrosa en Misano. Al balear le tocó también la cruz en Assen.    

domingo, 26 de agosto de 2012

Pedrosa y Lorenzo eternizan su duelo en Brno

El piloto de Honda supera al líder en la última curva de una vuelta final memorable

Pedrosa marca la pauta en una curva ante Lorenzo. 
Hay resúmenes muy agradecidos de editar en la televisión, aunque cueste encontrar la canción de fondo adecuada y sea difícil traducir con palabras lo que se disfruta con la vista. Con esos pequeños detalles grandiosos que sólo los privilegiados son capaces de hacer. Eliminado Casey Stoner por su viaje a Australia para operarse, el cielo de Brno, melancólico, gris y amenazando lluvia, se enamoró del duelo del año en MotoGP, de una batalla maravillosa entre Jorge Lorenzo, el líder, y Dani Pedrosa, el aspirante a reinar por primera vez en la categoría reina. Ambos se estudiaron sin descanso para detectar los puntos flacos del otro y descifrar el momento más idóneo para dar el zarpazo y ponerse por delante. Lo que hizo Pedrosa, infalible para superar a Cal Crutchlow en la salida y a Lorenzo, también en su primera tentativa, justo en el ecuador de la prueba con un interior marca de la casa. La diferencia navegaba en algo tan minúsculo como un átomo, simples milésimas, pues los dos casi calcaban sus tiempos. Pedrosa era mejor en los dos primeros parciales y Lorenzo era superior en los últimos. A dos giros la distancia era de 235 milésimas y ninguno daba su brazo a torcer. “Tenía tan cerca la victoria que tenía que probar”, dijo el piloto de Yamaha, después de haber perpetrado uno de sus mejores adelantamientos de su carrera: un interior hecho con el corazón y milimetrado en la última vuelta, toda una embajadora del motociclismo, como un improvisado anuncio en directo, en la que Pedrosa replicó por dentro, Lorenzo volvió a ponerse delante con su frenada, pero acabó colándose y viendo cómo su rival le superaba por última vez, en la última curva de la vuelta final, para sacarle 178 milésimas en meta y acercase a sólo 13 puntos tras su segundo triunfo consecutivo. 

Pedrosa y Lorenzo acapararon todos los focos en el GP de la República Checa, pues Crutchlow, el tercero, llegó a más de 12 segundos. A casi 20 se quedó el cuarto, Andrea Dovizioso, y, por este orden, Stefan Bradl, Álvaro Bautista y Valentino Rossi rondaron o superaron el medio minuto de desventaja en una cita tan trepidante en que ninguno de los dos opositores al título se dejó nada en el tintero para deleite general. Pedrosa sacó pecho, se batió cuerpo a cuerpo, algo que casi siempre se le achaca que no hace, y no se diluyó en la segunda parte, cuando se vuelve más vulnerable. Lorenzo también fue ejemplar: no se conformó con el segundo puesto y quiso arriesgar. En juego no estaba una simple victoria, sino la imagen, las sensaciones. La cosa fue tan pareja que Pedrosa no fue capaz de decir si habían llegado a tocarse o no, mientras Lorenzo consideró que su rival había sido el mejor estratega y no dudó en felicitarle por una “merecida” victoria, como el triunfador de una última vuelta memorable.    

domingo, 20 de mayo de 2012

Lorenzo canta bajo la lluvia de Le Mans en el retorno de Rossi


Lorenzo, tras un gran inicio en el GP de Francia - fotograma elpais.com.

Una película repleta de energía y una escena imborrable de la historia del cine. Gene Kelly  se convirtió en el icono de los musicales en Singin' in the Rain, mientras cantaba bajo la lluvia con un paraguas sin abrir en la mano, se subía a una farola y la abrazaba, saludaba a una pareja que se protegía con un diario en formato sábana, y abría los brazos y se quitaba el sombrero para que su momento íntimo con el agua fuese íntimo del todo. 60 años después del estreno de aquella obra maestra y 63 de la fundación del Mundial de motociclismo Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 1987) cantó bajo la lluvia de Le Mans en una actuación prodigiosa para remontar desde la cuarta a la primera posición,  superando, por este orden, a Cruthlow, Stoner y Pedrosa, para completar la primera vuelta con casi un segundo de margen. Acostumbrado a ser el perseguidor, Lorenzo supo vivir la carrera en solitario, no perder la concentración y ganarse de nuevo el liderato de MotoGP, con ocho puntos sobre Stoner, sorprendido por la falta de grip y sobre todo por un Valentino Rossi fabuloso que en una batalla sin tregua acabó por quitarle la segunda plaza en el último giro. Es el segundo podio de Il Dottore desde que aterrizó en Ducati –el otro también lo consiguió en Francia hace un año, cuando fue tercero–. Hacía todavía más, en concreto 17 meses, que Rossi no acababa segundo, desde Estoril en 2010. Entonces también ganó Lorenzo y eran vecinos en Yamaha, por más que sus talleres estuviesen separados por un muro. Dani Pedrosa acabó cuarto y completó su desafortunada trayectoria en Le Mans, donde a pesar de ser el piloto, junto a Rossi, con más poles (cuatro), nunca ha acabado ni primero ni segundo.       

Casi diez segundos le sacó Lorenzo a Rossi. Hacía tiempo que el piloto mallorquín –“con agua, lo mejor es ponerse delante y que no te moleste nadie”– no completaba una prueba con tanta autoridad, resolviendo la carrera tan rápido: le sacaba más de un segundo por vuelta a Stoner y muchísimo más a Pedrosa, que llegó a rodar sexto y avanzó dos puestos por el mal fario de Dovizioso y de Cruthlow, la revelación del curso. Ambos se cayeron, pero al menos pudieron acabar, séptimo y octavo, respectivamente. Pedrosa no pudo acercarse a Stoner y no pudo optar al podio en una jornada en la que su grupo de trabajo en Honda decidió decidió cambiarle la moto: “he ido a peor desde el principio. No tenía tracción en las curvas”. 

Si Pedrosa fue de más o mucho menos, Rossi siguió la trayectoria inversa. El italiano era consciente de que las condiciones climatológicas podían igualar las fuerzas y que el talento tuviese prioridad sobre la máquina, en su caso una Ducati que no carbura. Así que en la salida Il Dottore remontó tres plazas y tuvo duelos eléctricos con Dovizioso y especialmente con Cruthlow. Pocos días después de que Stoner argumentase que se va a retirar al final de temporada por falta de apetito competitivo y porque ya no se divierte en un Mundial sin chicha se vio una prueba llena de adelantamientos increíbles. El más simbólico, el último, y por el interior de Rossi –“es fácil decir que uno ya no vale, pero yo me siento bien. He podido desmotrarlo”– a Stoner, que tuvo que conformarse con la tercera plaza. El australiano acumula ya 20 carreras consecutivas en el podio. Un cajón inédito, pues Lorenzo, Rossi y el propio Stoner nunca habían estado entre los tres mejores en este orden. 

domingo, 6 de mayo de 2012

Stoner también se estrena en Estoril venciendo a Lorenzo


Stoner, durante el GP de Portugal - EFE.

Casey Stoner es un tipo auténtico que no cree demasiado en la medicina y que sigue una rutina de entrenamientos que poco o nada se parece a la del resto de compañeros de parrilla. Su fuerza es su ambición y su talento, tan grande que fue capaz de reinar con una Ducati a la que sólo él sabía exprimir y que debutó con Honda llevándose su segundo Mundial de MotoGP. No hay números imposibles para el australiano, tan sobrio en una moto como fura. “Hasta que no salga de mi boca no hay que creer nada de lo que se escribe”, zanjó hace unos días para desmentir un rumor sobre su retirada a final de la temporada. Un curso del que Stoner ya es líder con un punto de ventaja sobre Jorge Lorenzo, que le persiguió sin descanso y sin éxito y tuvo que conformarse con mantener el segundo puesto ante Dani Pedrosa, en Estoril. El piloto aussie logró ganar en la máxima categoría en el único circuito en activo en el que todavía no lo había conseguido una semana después de romper la racha en Jerez. A Stoner no le preocupan los números, pero en el último GP de Portugal –no renueva contrato con Dorna– sumó la 35ª victoria de su carrera, la 169ª para Australia –a tres de Japón– y su 18ª consecutiva carrera consecutiva siendo podio. Sólo Valentino Rossi (23) y Giacomo Agostini (22).    

Stoner, con menos dolor en el antebrazo, se vio sorprendido en la salida por su compañero Pedrosa, que en Estoril logró su 100º podio, pero al catalán le hizo un extraño la Honda y fue rebasado por Lorenzo, que había adelantado a Crutchlow y que tuvo que frenar su ímpetu un par de vueltas por quemar el embrague. Lornezo no se esperaba correr tanto y después de ceder 1'3 segundos se propuso alcanzar a Stoner y le fue rebajando décima a décima, con la “constancia importante para ganar el campeonato”. El australiano no cometió error y el mallorquín, que se llegó a acercar a cuatro décimas, no tuvo ni opciones ni fuerzas para tratar de adelantar a su rival. Lorenzo no pudo optar a su cuarto triunfo en el escenario de su primer triunfo en MotoGP.

Rossi, séptimo

Lejos de los tres primeros, de los que se reparten los podios en esta edición del Mundial, estaban Dovizioso  y Crutchlow, un duelo por el cuarto puesto que ganó el italiano, y entre Bautista y Rossi por el sexto, resuelto a favor del español para desconsuelo de Il Dottore, que con este resultado deja de ser el piloto con mejor porcentaje de victorias en MotoGP: tiene un 39'3% por un 39'4% de Doohan. Sabe mal ver a Rossi a 27 segundos del ganador, de un Stoner que ya había ganado en Estoril en 250cc, pero que no se había estrenado en la categoría reina. Barberá fue décima y Aleix Espargaró, 12º.