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domingo, 17 de noviembre de 2013

La rebeldía de Vettel

El piloto de Red Bull domina de principio a fin un insípido GP de EE UU y logra su octava victoria consecutiva, una racha con la que supera a Schumacher


Vettel, durante la carrera - AFP. 

Poco se podía imaginar Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) cuando debutó en la Fórmula 1 a medios de julio de 2007 con un octavo puesto en el GP de EE UU y en el circuito de Indianápolis que más de seis años después lograría en ese país, pero en otro circuito, el de Las Américas de Austin, su 38ª victoria y la octava consecutiva. Algo que nunca logró su compatriota Michael Schumacher, que con 91 triunfos es junto a Alain Prost (51) y Ayrton Senna (41) los únicos que superan a Vettel. Un piloto rebelde e insaciable al

lunes, 22 de julio de 2013

Marc Márquez: ver y vencer

El piloto de Honda se convierte en el primer debutante en ganar en Laguna Seca tras marcarse un adelantamiento espléndido a Rossi en el Sacacorchos 

Rossi bromea con Márquez en Laguna Seca - EFE. 

De las primeras cosas que hizo al aterrizar en el circuito de Laguna Seca, un trazado en el que nunca había corrido y que solo había podido ver a través de los vídeos de carreras anteriores de MotoGP fue plantarse en la curva más peliaguda del Mundial y hacerse unas fotos. “¡Por fin! ¡Ya estoy en el famoso Sacacorchos!”, colgó en Twitter Marc Márquez (Cervera, Lleida, 1993) como gesto para sus fans. Una vez allí, se colocó en el interior del Sacacorchos con la scooter y estudió al límite cómo adelantar por los espacios más recónditos con la Honda. En carrera, talento, intuición y estudio casero hicieron el resto y Márquez se marcó un adelantamiento excepcional en el Sacacorchos a Valentino Rossi, parecido al que éste le hizo a Stoner hace cinco años en el mismo punto. “Veía que Bradl se escapaba y he llegado antes a la subida lo he adelantado por el exterior y luego he terminado por el interior de la curva. Me parecía imposible, pero llegado allí... Ya le he dicho a Rossi que le pagaré los derechos de autor”,  bromeó Márquez, recibido por Il Dottore tras la carrera al ritmo de “¡bartardo!”. El nueve veces campeón del mundo, tercero en el GP de EE UU –Bradl fue segundo–  le cogió del cuello y le soltó un gancho en una escena cómica que acabó con los dos riendo a carcajadas. Rossi admira a ese piloto que ya es también, superando a Freddie Spencer, el más joven en lograr dos victorias consecutivas –Sachsenring y Laguna Seca– y suma triunfos en el año de su debut, las mismas que el actual campeón, Jorge Lorenzo, que exprimido por el rendimiento del recién llegado corrió tras dos operaciones en la clavícula y rebañó 10 puntos con un sexto puesto. También malherido, Dani Pedrosa cogió 11 puntos después de ser quinto. Márquez consolida su liderato con 163 puntos, 16 más que Pedrosa, 26 que Lorenzo y 46 que Rossi. 

Il Dottore ha hecho buenas migas con Márquez: “En 2008 hice uno de los mejores adelantamientos ¿de la historia? Hoy ha hecho lo mismo. En ese movimiento arriesgas mucho. Ya sé que no respeta las reglas, pero me parece justo, correcto: esa curva es muy difícil, no ves dónde estás, ni dónde acaba. Intentaré devolvérsela algún día”. La broma venía de un mito y el líder sonreía: “Ha sido menos espectacular, pero la intención estaba”.

Bradl, eufórico

De nuevo Márquez pasó ciertos apuros en la salida, su asignatura pendiente. Dijo no encontrarse cómodo con el depósito lleno y, después de salir segundo –se quedó a 17 milésimas de Crutchlow, que solo acabó séptimo– bajó a la cuarta plaza y sintió en el cogote a Lorenzo, que probó de adelantarle por el interior en la primera vuelta. Mientras, Bradl y Rossi –que le había dicho en el hotel a Ángel Nieto que la clave iba a ser la salida– se intentaron escapar. Pero no lo consiguieron. Así que en el cuarto giro Márquez lo bordó en el Sacacorchos para superar a Rossi y en el ecuador de la carrera también rebasó a Bradl apurando en la frenada en la última curva. Ya no sufrió por la victoria. 

Tampoco lo hizo el alemán –eufórico por el primer podio de su vida en la categoría reina: “Por supuesto que es mi mejor carrera. He tenido un buen ritmo y estoy muy feliz”– e Il Dottore resistió a un Bautista insistente que no llegó a probar de adelantarle. Quinto fue Pedrosa –“ha sido duro este fin de semana. He pilotado muy suave. Agradezco a todos los que me han mandado mensajes esta semana”–, que superó en la 11ª vuelta a Lorenzo, que confesó que a mitad de carrera se mareó, lamentó la victoria de Márquez y deseó en voz alta estar el 100% en Indianápolis. Dentro de casi un mes, porque el Mundial descansa. “Nuevo circuito, 25 puntos… Estoy muy feliz porque llega el verano [para los pilotos]”, relató Márquez. Ver para vencer.      
    

domingo, 18 de noviembre de 2012

Hamilton funciona como el mejor aliado de Alonso en Austin

El piloto de McLaren gana el GP de EE UU por delante de Vettel y del asturiano, que llegará a Interlagos a 13 puntos del alemán 

Hamilton levanta el trofeo de vencedor en Austin ante Vettel y Alonso - Reuters. 

“A pesar de cómo han ido las cosas, tengo la extraña sensación de que le restaré puntos a Sebastian”, pronosticó Fernando Alonso después de ser noveno en la Q3 –octavo a la práctica por la sanción a Romain Grosjean por cambiar la caja de cambios, la misma decisión que tomó Ferrari con Felipe Massa para que Alonso partiese séptimo– y de ver cómo Vettel lograba su sexta pole del curso. Seguro que el asturiano contaba con hacer una salida tan buena como la que realizó –se colocó cuarto– y con que Lewis Hamilton, quien fuera su problemático vecino en McLaren, iba a su mejor aliado contra Vettel. Hamilton ya había dicho sus preferencias hace tiempo: si él no tenía opciones de ser campeón quería que lo fuese Alonso, el mismo que hace cuatro años deseaba en voz alta que ganase el título Massa “para que no gane Hamilton”. Ahora se respetan y se piropean. A la hora de la verdad, Alonso no pudo restar puntos con Vettel, pero con su tercer lugar sólo perdió tres puntos –con lo que tiene 13 de desventaja– con respecto al alemán, al que le valdría con ser cuarto en Interlagos, la última cita del curso, en el caso de que Alonso ganase la carrera. El asturiano tiene mucho que agradecerle a Hamilton, que agobió al límite a Vettel hasta adelantarle a falta de 14 vueltas y convertirse en el primer vencedor en el circuito de Austin, el nuevo escenario del GP de EE UU y donde el curso que viene también se disputará el Mundial de MotoGP. En Red Bull rezaban para que su piloto fetiche no tuviese los problemas que el actor secundario, Mark Webber, que tuvo que retirarse por problemas en el alternador. La remontada de la jornada –del 11º al cuatro lugar– fue para Massa, al que no le gustó la estrategia de Ferrari, pero que optó por el discurso más corporativo –“soy una persona honesta. Quiero dar lo máximo para ayudar a la escuadra y a Fernando”–.

“Ganaremos, perderemos, pero como siempre no nos vamos a rendir hasta la bandera a cuadros”, advirtió Alonso, convencido de que puede dar la sorpresa el último día en Brasil, como hizo el propio Vettel en Abu Dabi en 2010, cuando ganó la carrera su primer Mundial siendo el aspirante que peor lo tenía –Alonso fue séptimo y Webber octavo en aquella cita–, o en 2007, cuando Kimi Raikkonen se llevó la corona, también tras ganar la carrera, en este caso en Interlagos, y de que Alonso fuese tercero –curiosamente, detrás de su actual compañero, Massa– y Hamilton acabó octavo. El asturiano piensa que esta vez la suerte puede cambiar a su favor -para ser campeón necesita ganar la carrera y que Vettel no pase del quinto puesto, ser segundo y que el alemán no supere la octava posición, o acabar tercero y que Vettel sea décimo o no puntúe- y se esmerará al máximo para que así sea y asegurar el segundo puesto en el Mundial de constructores. El primer puesto, por tercer año consecutiva, es para Red Bull, por más que Webber no puntuase.

Micrófono en mano, Vettel recordó que su debut en la Fórmula 1 fue en Estados Unidos hace 5 años conduciendo un BMW sustituyendo a Robert Kubica, que había tenido un grave accidente en Canadá. Mientras el piloto de Red Bull relataba sus inicios en el Gran Circo, Hamilton y Alonso hablaban en el podio y sonreían. Para el británico, el último en ganar en Estados Unidos –lo hizo en Indianápolis en 2007 y que igualó las 21 victorias de Mika Hakkinen– era una jornada especial: “Estoy muy orgulloso. Hacía tiempo que no ganaba”. Y para el asturiano la continuación de un sueño, el tercer Mundial: “Perder tres puntos con Sebastian en un fin de semana en el que ellos volaban es para estar contentos”. El asturiano volvió a ser infalible y en la salida se merendó a Nico Hulkenberg, a Michael Schumacher y a Raikkonen, y vio cómo los tres primeros se escapaban sin remedios. A Hamilton no le costó en exceso superar a Webber, que tuvo que abandonar de nuevo –vuelta 17– y Alonso se colocó tercero, una posición que ya no perdería a pesar de que su pit stop fue uno de los más lentos (6'3 segundos) y de que le pasase Jenson Button cuando éste, el único junto con Nico Rosberg en partir con gomas duras, todavía no había hecho la parada en boxes.       

lunes, 30 de julio de 2012

Stoner resurge en Laguna Seca

El australiano logra su cuarta victoria del año tras superando a Lorenzo, que se afianza el liderato, y a Pedrosa

Stoner traza una curva por delante de Lorenzo en el circuito de Laguna Seca - AFP.

Una vez decidido su futuro profesional, una vez anunciada su retirada esta temporada del Mundial, a  Casey Stoner Souhport, Australia, 1985) le preocupa el presente, el ver crecer a su hija y el dar cuanto pueda en cada gran premio. Por eso, por ambicioso se cayó en Alemania cuando pretendía alcanzar a Dani Pedrosa en Sachsenring y por eso no se destempló cuando vio cómo Jorge Lorenzo rondaba el segundo de margen en Laguna Seca. Stoner simplemente trataba de conservar lo máximo posible los neumáticos, especialmente el trasero, blando, la opción más arriesgada y la que resultó acertada, mientras que tanto  Pedrosa como Lorenzo escogieron el duro. “He usado demasiado las gomas y he tenido que bajar el ritmo para apretar al final”, dijo a modo de receta el australiano, ávido para pasar a su compañero con un interior de lujo y para superar a once vueltas del final y en la recta a Lorenzo, que supo conformarse con la segunda posición –“ha sido una carrera psicológica”– e incrementa a 23 puntos su diferencia como líder con respecto a Pedrosa, tercero en el GP de EE UU. 

Había llegado Stoner a Laguna Seca tras haber sumado 8 puntos de los últimos 50 posibles y a alejarse a 37 de Lorenzo. Se marchó con su cuarta victoria del año y la segunda consecutiva en Laguna Seca, donde recortó cinco puntos la desventaja en una carrera bien planteada por su parte y por la de su grupo de trabajo, que le aconsejó que corriese con el neumático blando delante. 

En su primera tentativa 

Siempre se adelantó a los acontecimientos Stoner, capaz de recuperar la tercera plaza ante un Ben Spies que le estaba arrebatando la tercera plaza en la primera curva, justo donde también se cayó Toni Elías, que volvía a Moto GP para sustituir al lesionado Héctor Barberá. Stoner también pudo seguir el ritmo endiablado de Lorenzo, al que desde el primer giro sólo pudieron seguirle las dos Hondas, enfrentadas entre sí. El australiano resultó vencedor del duelo entre vecinos en su primera tentativa y se fue a Lorenzo, que batió el récord del circuito y se dispuso a marcar territorio. 

Algo que no pudo lograr el balear, pues cuando ya contaba con ocho décimas de renta tuvo un error que hizo ver a Stoner que era el momento de atacar. Así que en ese giro ya le recuperó dos décimas y se pondría primero a once vueltas para el final. Una antes del espectacular percance de Spies, que acabó por los suelos la semana que anunció que el año que viene no correrá en Yamaha. Su sustituto podría ser Andrea Dovizioso, cuarto en la carrera y en la general y que pilota la moto satélite, o, por qué no, Valentino Rossi, eterno hace cuatro años con su adelantamiento a Stoner en el Sacacorchos. Ahí dejó tocado al australiano. Un poco antes de llegar al rincón más peculiar de todo el Mundial Il Dottore perdió el control de su moto, que se estrelló contra la barrera de protección. Rossi no se hizo daño y acabó dando la vuelta para saludar al público subido de paquete a la Ducati de su compañaero  Hayden. 

lunes, 25 de julio de 2011

Stoner le devuelve la moneda a Lorenzo para vencer en Laguna Seca

Stoner rueda primero, seguido de Lorenzo -EFE.

Casey Stoner tenía un par de cuentas pendientes. La primera, frenar la racha de Jorge Lorenzo, su único rival por el título, que le había recortado 13 puntos en dos carreras, incluso en Sachsenring, le había superado en la última vuelta. La segunda idea de Stoner era volver a ganar en Laguna Seca para olvidarse de una vez por todas de aquel genial adelantamiento que le hizo Valentino Rossi hace tres años, el principio del fin del australiano aquella temporada. Stoner ganó, le sacó cinco puntos más a Lorenzo, segundo, y amplió a 20 puntos su renta, además de aparcar el famoso episodio con Il Dottore. En un ejercicio de talento y paciencia el australiano Stoner se ventiló con un interior a Dani Pedrosa en la entrada del Sacacorchos y en Andretti, con un por fuera prodigioso, se puso primero y se escapó definitivamente de Lorenzo, mermado por su caída en los entrenamientos y que tuvo que conformarse con el segundo puesto en el GP de EE UU. Pedrosa, al que le fallaron las fuerzas en el ecuador de la prueba -es normal tras tres operaciones en un año-, fue tercero y Rossi, sexto. El Mundial descansará tres semanas, hasta la prueba en Brno de mediados de agosto.  

El triunfo de Stoner, el 28º en la categoría reina, el quinto de la temporada y el segundo en el circuito más corto del calendario, resultó una victoria de temple y cabeza fría, empezando por la calificación, en la que acabó segundo gracias a una última vuelta sólo 72 milésimas inferior al tiempo de Lorenzo, que marcó su tercera pole consecutiva en el Mazda Raceway Laguna Seca. El australiano reaccionó en el warm up, Honda hizo mejoras en la moto y el piloto se sintió más cómodo. Puestos ya en faena, perdió la plaza en la salida con Pedrosa, que le pasó por el interior, y no se destempló con éste y Lorenzo se escaparon en las primeras vueltas. Por detrás Rossi remontaba y le hacía de tapón a Ben Spies, doble motivado por correr en casa y hacerlo con una Yamaha diseñada especial por el 50ª aniversario de la marca. Con el rojo y el blanco como colores dominantes. Exacta estampa que la que llevaba la moto hace semanas en la primera victoria de Spies en MotoGP. Esta vez el estadounidense no llegó tan lejos, pero le birló la cuarta plaza a Andrea Dovizioso a dos giros del final.

En Ducati no pensaban en ganar, sino en experimentar: se tomaron la cita como un banco de pruebas. Rossi quedó por delante de Nicky Hayden, séptimo, con lo que los italianos extraen que la moto del nueve veces campeón del mundo, con algunos guiños a la del curso que viene, funciona algo mejor que la actual, que pilota el último estadounidense en ganar en Laguna Seca. Territorio favorable a Lorenzo, cuya ilusión era escaparse al principio y que Pedrosa quedase por delante de Stoner. Un deseo que no se cumplió, pues el australiano se comió a Pedrosa y acabó haciendo lo mismo con Lorenzo -"cuando me ha pasado he visto que tenía un ritmo superior, le felicito", que en tres años ha pasado por las tres plazas del cajón del GP de EE UU: fue tercero en 2009, primero en 2010 y segundo ahora. Como el año pasado Álvaro Bautista tuvo que abandonar -como su enemigo Marco Simoncelli- y Héctor Barberá, en su GP número 150, finalizó noveno.