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domingo, 25 de noviembre de 2012

Vettel se corona como tricampeón mundial ante un Alonso mayúsculo

El piloto de Red Bull iguala los títulos de Ayrton Senna y se convierte en el más precoz en conseguir tras ser sexto en Interlagos, donde al asturiano no le bastó ser segundo en una carrera ganada por Button

Vettel y varios miembros de su equipo indican su nuevo de mundiales: tres -  AFP. 

“Sebastian, esta posición es suficiente, es suficiente”, le dijeron desde la radio a Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 3 de julio de 1987). El mensaje pretendía calmar a un piloto que bajo cualquier circunstancia exprime al máximo el RB8, el coche más completo de la parrilla. A ocho vueltas para dar por concluido el Mundial de 2012 en Brasil Vettel rodaba séptimo y estaba a punto de igualar a Ayrton Senna –y también a Jack Brabahm, Jackie Stewart, Niki Lauda y Nelson Piquet– coronándose tricampeón mundial –y de hacerlo con 25 años, otro récord más en su trayectoria-, por más que Fernando Alonso fuese segundo en el circuito de Interlagos tras Jenson Button, vencedor de la carrera. Pero Vettel también quería acercarse a Michael Schumacher y rebasarle. Schumi, en el día de su despedida, no puso reparos a su compatriota para que así lo hiciese, justo antes de que Petrov, doblado eso sí, tampoco opusiese resistencia –como marca el reglamento– a Alonso, que no había podido con el búlgaro en Abu Dabi en 2010. Entonces, como en 2007, al asturiano se le escapó el título a última hora por tener la mirada corta y centrarse en un rival, cuando había otro con opciones más remotas. Esta vez el único contrincante era Vettel, el mismo capaz de remontarle 44 puntos y llegar a la última cita en Interlagos con 13 de margen. El mismo que en la primera vuelta vio de cara cómo le pasaban varios rivales después de que Bruno Senna, sobrino de Ayrton, le hiciese un estropicio, dañándole la carrocería y golpeando el sistema de escape: “Ha sido la carrera más difícil de mi vida. Imagínate verte a las primeras de cambio en sentido contrario y con todo el mundo viniendo hacia ti. Para rematarlo, luego la pifiamos con los neumáticos”. El mismo al que le dijeron que no podían repararle el coche en boxes y que progresó de la última plaza a la sexta en nueve giros, beneficiado también por los abandonos y el baile de paradas por la incertidumbre del cielo. No cayó el diluvio que esperaba Alonso, al que como a Vettel le ayudó la enésima retirada de Lewis Hamilton cuando iba primero tras ser embestido por Hulkenberg, la sorpresa de la jornada y que lideró la prueba varias vueltas porque, como Button, alargó la primera parada. Otro accidente, en este caso de Di Resta en la penúltima vuelta, hizo que el coche de seguridad custodiase a los pilotos en la llegada triunfal de Vettel, sexto en el GP de Brasil y que ya cuenta con la triple corona a pesar de un Alonso mayúsculo que le ha exigido hasta el final y ha sabido sacar un rendimiento similar –la diferencia final fue de tres puntos, 281 por 278– a un F2012 sensiblemente inferior al RB8.         

El gran legado de Alonso es su pilotaje, sus títulos con Renault (2005 y 2006) y el haber optado hasta el último día a tres coronas más. Tres oportunidades para igualar a Senna, su gran ídolo, una marca que hace seis años consideraba suficiente como para poder retirarse y que le es esquiva a pesar de haber hecho “mi mejor año”. Y sobre todo de sentirse reconocido: “Es la primera vez que he puesto a todo el mundo de acuerdo, a pilotos, a ex pilotos, de Francia, de Inglaterra... de que he sido el mejor del campeonato. Esa sensación es muy buena”. El piloto de Ferrari utilizó en su discurso palabras nobles como orgullo y corazón y se mostró agradecido por el trabajo del equipo, al que le pidió tener un “coche un poco más rápido el año que viene”. Pero en sus referencias para contestar a los periodistas si había perdido la corona en Interlagos fue demasiado selecto acordándose de cómo le embistió Grosjean en Spa y de denunciar la simple reprimenda a Vettel tras la calificación de Japón. Dejó a un lado, por ejemplo, las dos retiradas por problemas mecánicos del alemán en Valencia y Monza, y el generoso trabajo de su compañero Felipe Massa, obligado a cambiar la caja de cambios en Austin para que Alonso saliese por delante y a dejarse adelantar en Brasil ante su afición –Felipinho fue tercero y logró su segundo podio del curso–. El asturiano, que  tampoco mencionó a un Raikkonen que arruinó su carrera en Suzuka, volvió a repetir que había sido un “milagro” llegar al último día con opciones de título –y así es–, pero se excedió con las cábalas, diciendo que si tuviese un coche como el resto “seguramente” hubiese ganado el Mundial varias carreras antes. Vettel tampoco se llevó una felicitación de Alonso, mayúsculo, excepcional  en la pista, pero que no estuvo a la altura de su pilotaje ante los medios.     

domingo, 18 de noviembre de 2012

Hamilton funciona como el mejor aliado de Alonso en Austin

El piloto de McLaren gana el GP de EE UU por delante de Vettel y del asturiano, que llegará a Interlagos a 13 puntos del alemán 

Hamilton levanta el trofeo de vencedor en Austin ante Vettel y Alonso - Reuters. 

“A pesar de cómo han ido las cosas, tengo la extraña sensación de que le restaré puntos a Sebastian”, pronosticó Fernando Alonso después de ser noveno en la Q3 –octavo a la práctica por la sanción a Romain Grosjean por cambiar la caja de cambios, la misma decisión que tomó Ferrari con Felipe Massa para que Alonso partiese séptimo– y de ver cómo Vettel lograba su sexta pole del curso. Seguro que el asturiano contaba con hacer una salida tan buena como la que realizó –se colocó cuarto– y con que Lewis Hamilton, quien fuera su problemático vecino en McLaren, iba a su mejor aliado contra Vettel. Hamilton ya había dicho sus preferencias hace tiempo: si él no tenía opciones de ser campeón quería que lo fuese Alonso, el mismo que hace cuatro años deseaba en voz alta que ganase el título Massa “para que no gane Hamilton”. Ahora se respetan y se piropean. A la hora de la verdad, Alonso no pudo restar puntos con Vettel, pero con su tercer lugar sólo perdió tres puntos –con lo que tiene 13 de desventaja– con respecto al alemán, al que le valdría con ser cuarto en Interlagos, la última cita del curso, en el caso de que Alonso ganase la carrera. El asturiano tiene mucho que agradecerle a Hamilton, que agobió al límite a Vettel hasta adelantarle a falta de 14 vueltas y convertirse en el primer vencedor en el circuito de Austin, el nuevo escenario del GP de EE UU y donde el curso que viene también se disputará el Mundial de MotoGP. En Red Bull rezaban para que su piloto fetiche no tuviese los problemas que el actor secundario, Mark Webber, que tuvo que retirarse por problemas en el alternador. La remontada de la jornada –del 11º al cuatro lugar– fue para Massa, al que no le gustó la estrategia de Ferrari, pero que optó por el discurso más corporativo –“soy una persona honesta. Quiero dar lo máximo para ayudar a la escuadra y a Fernando”–.

“Ganaremos, perderemos, pero como siempre no nos vamos a rendir hasta la bandera a cuadros”, advirtió Alonso, convencido de que puede dar la sorpresa el último día en Brasil, como hizo el propio Vettel en Abu Dabi en 2010, cuando ganó la carrera su primer Mundial siendo el aspirante que peor lo tenía –Alonso fue séptimo y Webber octavo en aquella cita–, o en 2007, cuando Kimi Raikkonen se llevó la corona, también tras ganar la carrera, en este caso en Interlagos, y de que Alonso fuese tercero –curiosamente, detrás de su actual compañero, Massa– y Hamilton acabó octavo. El asturiano piensa que esta vez la suerte puede cambiar a su favor -para ser campeón necesita ganar la carrera y que Vettel no pase del quinto puesto, ser segundo y que el alemán no supere la octava posición, o acabar tercero y que Vettel sea décimo o no puntúe- y se esmerará al máximo para que así sea y asegurar el segundo puesto en el Mundial de constructores. El primer puesto, por tercer año consecutiva, es para Red Bull, por más que Webber no puntuase.

Micrófono en mano, Vettel recordó que su debut en la Fórmula 1 fue en Estados Unidos hace 5 años conduciendo un BMW sustituyendo a Robert Kubica, que había tenido un grave accidente en Canadá. Mientras el piloto de Red Bull relataba sus inicios en el Gran Circo, Hamilton y Alonso hablaban en el podio y sonreían. Para el británico, el último en ganar en Estados Unidos –lo hizo en Indianápolis en 2007 y que igualó las 21 victorias de Mika Hakkinen– era una jornada especial: “Estoy muy orgulloso. Hacía tiempo que no ganaba”. Y para el asturiano la continuación de un sueño, el tercer Mundial: “Perder tres puntos con Sebastian en un fin de semana en el que ellos volaban es para estar contentos”. El asturiano volvió a ser infalible y en la salida se merendó a Nico Hulkenberg, a Michael Schumacher y a Raikkonen, y vio cómo los tres primeros se escapaban sin remedios. A Hamilton no le costó en exceso superar a Webber, que tuvo que abandonar de nuevo –vuelta 17– y Alonso se colocó tercero, una posición que ya no perdería a pesar de que su pit stop fue uno de los más lentos (6'3 segundos) y de que le pasase Jenson Button cuando éste, el único junto con Nico Rosberg en partir con gomas duras, todavía no había hecho la parada en boxes.       

domingo, 7 de octubre de 2012

Vettel se recrea en Japón para ponerse en el cogote de un Alonso que abandona y Massa renace

El piloto de Red Bull reduce a cuatro puntos su desventaja con el asturiano y Felipinho, segundo, vuelve al podio dos años después

Massa y Vettel se felicitan tras el GP de Japón. 

Parece un tipo tímido, tranquilo y detallista. Un padre de familia discreto que se gana la vida pilotando un Ferrari y es apreciado en el paddock. Por eso Fernando Alonso y Michael Schumacher no dudaron en ponérselo en los hombros el 27 de agosto de 2006. Un acto de aprecio a Felipe Massa (São Paulo, Brasil, 1981), que acababa de lograr en Turquía su primera victoria en la Fórmula 1 en su temporada de estreno en la escudería de Maranello y teniendo como compañero de equipo a Schumi, el mejor piloto de todos los tiempos. A su pesar, Massa está acostumbrado a vivir aparcado de los focos, tanto que en la última carrera del Mundial de 2008, cuando se estaba jugando el título con Lewis Hamilton, algún diario publicó ese día entrevistas con el británico dando a entender que el brasileño no tenía nada que hacer. Pero Felipinho se hizo con la pole y ganó en Interlagos ante su público, aunque le sobró la última curva para coronarse campeón. Lo fue durante unos segundos, los que le duró la alegría de ser el rey. Hay quien olvida ese momento o que estuvo al límite de la muerte con su accidente en Hungaroring el curso siguiente. O en su reaparición fue segundo en Bahréin, un ejemplo de superación minimizado porque aquel día Alonso ganó en su estreno en Ferrari, que instaría carreras después a Felipinho a dejarse adelantar en Hockenheim cuando iba primero. De aquel 2010 databa el último podio de Massa, de Corea del Sur, de dos años. Hacía 35 carreras que Felipinho anhelaba ese momento y llegó en Suzuka, en un día nefasto para Alonso, a quien vio hacer un trompo a su izquierda después de que Kimi Raikkonen le embistiese por detrás y el asturiano pinchase después una rueda. Un regalo para Sebastian Vettel, que no tuvo problemas para continuar con la primera posición que atesoraba desde la calificación y reducir a sólo cuatro puntos la diferencia con Alonso por el liderato. Resultó un recreo para Vettel y agua bendita para Massa, segundo y muy cariñoso con Kamui Kobayashi. Fue el primero en ir a felicitar dándole en el casco al japonés, emocionado por su primer podio en el Gran Circo y en el gran premio de su país.

Massa se contuvo hasta que le dieron la copa como segundo clasificado. Entonces se saltó el protocolo y se bajó un momento del podio para jugar con la botella de champán, antes de que le entrevistara Jean Alesi, un ex Ferrari que le felicitó –“estoy feliz por ti, Felipe”–. “Estoy contento porque he podido evitar los accidentes –pudo esquivar el de Grosjean, otra vez él, con Mark Webber–”, reconoció Massa, hábil para colocarse ya cuarto en la segunda vuelta después de salir décimo y ganarse el segundo puesto alargando dos giros la primera parada para sacar el máximo partido a las gomas blandas y superar a Jenson Button, cuarto y de nuevo con problemas en la caja de cambios –estrenaba una nueva tras romperla en Singapur–, y a Kobayashi. El piloto japonés, que dio a Sauber sus primeros puntos desde el triunfo de Pastor Maldonado –octavo en Suzuka–, empezó a perder comba con Massa después de que éste encadenase dos vueltas rápidas, en las vueltas 20 y 21. Justo antes de que Checo Pérez, el piloto que tanto había sonado para sustituir al brasileño en Ferrari el curso que viene, cometiese un error y tuviese que abandonar, con lo que Felipinho le adelanta en la general y se coloca noveno. Otro empujón más para ganarse su renovación con Ferrari, dada por imposible durante casi toda la temporada por gran parte de prensa y aficionados. Tampoco le ayudó su inicio, con dos puntos en las cinco primeros carreras. En las cinco últimas acumula 46 de sus 69 puntos. 

Un mini campeonato

El momento en el que Massa hizo su segunda y última parada Alonso hablaba ante los medios con un discurso histórico –“llevo años a 50 puntos del primero y ahora estoy con cuatro puntos más”–, políticamente correcto –“creo que Raikkonen me tocó por detrás y pinché”–, optimista –“me tomo estas últimas cinco carreras como un mini campeonato, a ver quién lo hace mejor”– y dando una de cal y una de arena a Massa, a quien nunca ha considerado como rival desde que pilota en Ferrari –“creo que son un poco las casualidades de la carrera que Felipe esté segundo. Gente con coches mejores no han dejado de cometer errores (…) [El segundo puesto] es gracias al buen trabajo de Massa”–.

La antítesis de Alonso era Vettel, eufórico tras su segunda victoria consecutiva y la tercera de la temporada, las mismas que el asturiano y Hamilton, quinto días después de anunciar su compromiso con Mercedes, que ya no contará con Schumacher, quien se retirará a final de temporada y confluyó 11º después de salir 23º. Está contento con la remontada de su amigo Vettel, que le ha recortado 35 puntos a Alonso en dos citas y quedan 125 puntos en juego: “No sé qué puede pasar en las próximas carreras”. 
             

domingo, 23 de septiembre de 2012

Vettel se reengancha al Mundial ganando una carrera loca en Singapur

El bicampeón alemán se coloca a 29 puntos de Alonso, tercero y beneficiado por la retirada de Hamilton en Marina Bay

Vettel y Alonso se saludan tras la carrera - EFE. 

Se las prometía muy felices Lewis Hamilton superado un tercio del GP de Singapur. “Iba a velocidad de crucero hacia la victoria”, pretendía el británico lograr la cuarta de la temporada y la 12º en las 24 ocasiones que ha partido como primero. Quizás olvidó que el circuito de Marina Bay es sinónimo de contratiempos, sorpresas y percances, con un punto negro, el Crashgate, la lamentable pantomima de Briatore y Nelsinho Piquet, que firmó su adiós en la Fórmula 1. Hamilton no se salvó del gafe de una carrera que los pilotos quieren acortar por su exagerada dureza y se quedó helado cuando comprobó que su caja de cambios se había roto. Es la cuarta retirada este curso del piloto de McLaren este curso, con lo que que tiene difícil reengancharse al Mundial con tantos ceros ante Fernando Alonso, muy regular –sólo no puntuó en Spa, cuando fue arrollado por Grosjean– y que de nuevo estrujó al máximo al F2012 con un meritorio tercer puesto en una prueba con dos apariciones del coche de seguridad que ganó quien pasa a ser su inmediato perseguidor, Sebastian Vettel. Hacía más de cinco meses que no vencía el piloto de Red Bull  –“increíblemente contento”–, que se coloca a 29 puntos de Alonso, histórico con su 81º podio, uno más que Ayrton Senna. Jenson Button fue segundo.       

Seis abandonos hubo en Singapur y dos accidentes, el de Karthikeyan y el Michael Schumacher embistiendo a Vergne –muy deportivo dándole una palmada en la espalda a Schumi–, provocaron la salida del coche de seguridad dos veces, cosa que hizo que no se completasen las 61 vueltas previstas, sino que se diese por finalizada la prueba a las dos horas, el tiempo máximo señalado en el reglamento. En la primera aparición del safety car Alonso perseguía con insistencia a Pastor Maldonado, que después de hacer una nueva parada en boxes tuvo que abandonar por un problema hidráulico, con lo que el venezolano no puntúa desde su triunfo en Montmeló. Cuando Schumacher cometió su error Alonso era virtualmente tercero y su compañero en Ferrari, Felipe Massa, 16º después de haber salido 13º y de bajar hasta la 21ª posición en una salida en la que se abrió demasiado y se quedó encerrado. Felipinho fue utilizado como conejillo de indias por su equipo y no tardó en calzar las gomas duras, con las que se convirtió en el piloto más rápido en pista rodando el último. El baile en garajes y los percances y adelantamientos al límite como el que le hizo a su compatriota Bruno Senna permitieron a Massa protagonizar la remontada de la jornada para acabar octavo y en zona de puntos.    

Homenaje a Sid Watkins

Y diez puntos son los que le recortó Vettel a Alonso con su victoria, que dedicó al neurocirujano Sid Watkins, una institución en la Fórmula 1 y quien atendió el día fatal a Ayrton Senna. Vettel sacó a relucir su dedo índice reivindicativo y acarició su monoplaza con cariño. Escoltado por Button y Alonso en el podio, el alemán estaba al borde de la lágrima cantando el himno de su país, ya que seguramente no esperaba un día tan propicio. Segundos antes Hamilton se lamentaba de su suerte, un buen regalo de Alonso, que celebró, micrófono en mano, que en las últimas carreras sus principales rivales hayan tenido que abandonar. No lo ha hecho Raikkonen, sexto en Marina Bay, y el único que no falla junto al asturiano, pero a Ice Man le falta un triunfo que le haga ser un opositor más firme, lo que tampoco está logrando ser Webber, décimo y ya a 61 puntos de Alonso. 
     

domingo, 2 de septiembre de 2012

Button vence sin contratiempos una carrera loca en Spa

Alonso se retira tras verse implicado en un accidente provocado en la salida por Grosjean y ve cómo Vettel, segundo, y Webber, sexto, recortan diferencias 

Imagen del accidente de Alonso en Bélgica - EFE. 

Fue un día tan apacible para Jenson Button que el único susto que se llevó fue estar a punto de perder el equilibrio tras subirse al McLaren para festejar su segunda victoria del curso y la primera partiendo con la pole desde que aterrizó en la escudería de Woking. En Spa el británico resultó indemne a una carrera loca, que venció de principio a fin. Con autoridad. Todo un triunfo balsámico para Button, que cede más de 60 puntos con respecto a Fernando Alonso, desafortunado en la salida, donde se vio implicado en un accidente provocado por Romain Grosjean, castigado con una prueba de suspensión y que le pasó por encima al asturiano, que impactó con Lewis Hamilton: “Me siento afortunado porque no tengo ninguna herida. Tengo un poco dolor en la espalda, del golpe, y por eso me trasladaron al centro médico. Ha sido como si me arrollase un tren”. Los tres pilotos y Checo Pérez tuvieron que abandonar en la primera curva de un GP de Bélgica que aprieta el Mundial, pues con el cero de Alonso Sebastian Vettel, segundo y que fue a una parada como Button, reduce a 24 puntos su desventaja con el líder, beneficiado por la remontada de su compañero en Ferrari, Felipe Massa, quinto y capaz de superar y contener a Mark Webber, a 32 del bicampeón mundial. A 33 se encuentra Kimi Raikkonen, tercero en la carrera.  Alonso rompió su racha de 23 carreras consecutivas puntuando y se quedó a una de igualar el récord de Michael Schumacher.

Con su estampa de modelo y cuerpo de triatleta, Button parecía un niño con juguetes nuevos en el podio, haciéndole gestos al equipo, a su pareja, Jessica Michibata y a su padre, John, que se había puesto encima la Union Jack. Una familia feliz en un día repleto de errores, como el de Pastor Maldonado saliendo antes de lo permitido y retirándose después –el venezolano perderá diez posiciones en la parrilla del GP de Italia y acumula 14 sanciones este curso, récord histórico–. O acciones arriesgadas, como la entrada en el pit lane de Michael Schumacher, que llegó a remontar de la 13ª a la segunda plaza y fue perdiendo comba por la degradación de los neumáticos hasta acabar su gran premio número 300. O sustos mayúsculos, como el Webber tras cambiar los neumáticos: el encargado de levantar la piruleta no advirtió que llegaba Massa y el australiano casi se lo come. Después Webber no podría con Felipinho, constante para mejorar nueve posiciones, aunque no pudo acercarse lo suficiente al piloto sorpresa de la jornada, Nico Hulkenberg, cuarto. El futuro de Massa en Maranello depende de cuanto haga en las próximas carreras. 

La siguiente será en territorio de Ferrari, en Monza, donde Vettel logró su primera carrera conduciendo un Toro Rosso. Eliminado en la Q3, Baby Schumi partió décimo por la sanción a Maldonado y como una hormiguita, poco a poco y con adelantamientos casi impasibles, alcanzó la segunda posición. Lo máximo a lo que podía aspirar ante un Button intratable. Tercero fue Raikkonen, descontento con las prestaciones actuales del coche y, como siempre, imperturbable.

domingo, 29 de julio de 2012

Hamilton contiene a los Lotus para reinar en Hungaroring

El piloto de McLaren logra su segunda victoria del curso por delante de Raikkonen y Grosjean y Alonso consolida su liderato con el quinto puesto  


Hamilton levanta la copa de vencedor en Hungaroring - AFP. 

El secretismo y la discreción son inherentes a la Fórmula 1, donde son decisivas las estrategias y la comunicación por radio entre los mecánicos y los pilotos durante la carrera. “Es posible que tengamos que optar por el plan B”, le dijeron a Lewis Hamilton justo en el ecuador del GP de Hungría, vueltas antes de hacer su segunda y última parada en boxes. El británico estuvo impecable para contener a los dos Lotus, primero a Roman Grosjean –tercero– y después, ya en las últimas vueltas, a Kimi Raikkonen, segundo, al que tuvo en el cogote. Ice Man se le acercó a sólo medio minuto a cuatro giros y Hamilton, imperturbable, aumentó su renta al doble para lograr su segunda victoria del curso y la tercera en un circuito fetiche para McLaren, que desde 2005 ha ganado seis de las ocho carreras disputadas en Hungría. Mientras que Fernando Alonso, en el día de su 31º cumpleaños, tuvo que conformarse con la quinta posición, aunque aumenta su ventaja en el liderato a 40 puntos, los que le separan de de quien encabeza el grupo de perseguidores, comprimido en una diferencia de ocho puntos, la que marca Mark Webber, octavo en la prueba, y cierra el propio Raikkonen. Así se queda el Mundial antes de las cuatro semanas de vacaciones y el viaje al circuito de Spa-Francochamps.     

“El objetivo es descansar porque hemos trabajado mucho el último mes. Hay que volver con las pilas cargadas”, reflexionó Alonso: “Ojalá siga todo tan bien como hasta ahora”. “Espero que podemos continuar en esa línea”, aportó en el podio Hamilton, entrevistado por el tenor Plácido Domingo. El británico replicó a su segundo peor arranque de temporada desde 2007, justo cuando compartió escudería con Alonso, para firmar un triunfo ejemplar desde la pole, desde su superioridad en los entrenamientos libres del viernes y las tres sesiones de cualificación: “Ha sido una carrera durísima, asombrosa. El equipo ha hecho un trabajo muy bueno”. Hamilton supo defenderse de Grosjean, que competía con él sin descanso por marcar la vuelta rápida, del que no se logró deshacer y al que sólo le pudo sacar dos segundos cortos antes de la primera parada. El piloto de Lotus se le acercó, pero no tuvo ni una sola tentativa de adelantarle, como tampoco hizo tras su paso por boxes. Ahí, tras calzar las gomas blandas, fue donde Raikkonen adelantó a Alonso y alargó al máximo poner las duras y rodó al límite. Un esfuerzo suficiente para Ice Man para salir por delante de Sebastian Vettel, y de birlarle el segundo puesto a su compañero Grosjean, con se emparejó en paralelo en la curva y al que venció en una acción tan arriesgada como espectacular. 

Misma estrategia, diferente resultado  

“No estaré contento hasta que no gane”, proclamó Raikkonen, que suena ahora como sustituto en Ferrari de Felipe Massa. Felipinho, el mejor en las salidas esta temporada –ha mejorado 27 posiciones– perdió esta vez dos lugares, del séptimo al noveno, donde se quedó, entre otras cosas por la buena actuación de su compatriota Bruno Senna, séptimo e incordio para Jenson Button, sexto. Octavo fue Webber, al que le perjudicó que Red Bull le ordenase hacer una parada adicional cuando rodaba quinto. La escudería de la bebida energética copió estrategia con Vettel, que sin opciones de llegar al podio supo conservar el cuarto puesto con gomas nuevas, por más que Alonso le enseñase el morro, justo antes de otra retirada de Michael Schumacher. El alemán, además, partió desde el pit lane por quedarse paralizado en la salida y también recibió un drive-through en el día de la 19ª victoria de Hamilton. El vencedor del GP de Hungría y Sam Michael, el director deportivo de McLaren, hablaron de la estrategia antes de subir al podio de Hungaroring. Seguramente hablaban del plan B.   

domingo, 22 de julio de 2012

Alonso continúa en una nube en Hockenheim

El asturiano consolida su liderato con su tercer triunfo del curso y la sanción a Vettel con 20 segundos por un controvertido adelantamiento a Button

Alonso celebra su victoria en el podio.

Con lluvia o sin ella no hay piloto más en forma que Fernando Alonso (Oviedo, 1981) ni coche que haya evolucionado tanto como el Ferrari, mejorado en cuestiones capitales como la tracción y la velocidad punta. Nadie pudo con Alonso en el circuito de Hockenheim: resultó imparable en calificación e inalcanzable en la carrera, a pesar de la insistencia de Jenson Button y Sebastian Vettel, sancionado en los despachos por su adelantamiento por fuera del trazado al británico. Así que Vettel perdió la segunda plaza        –que recuperó el propio Button; Kimi Raikkonen ascendió al tercer puesto– y cayó al quinto puesto, por lo que también dejó de sumar diez puntos más. Un contratiempo para Baby Schumi ante su público y una gran noticia para Alonso, que en Alemania consolidó su liderato con el 30º triunfo de su carrera y el tercero del curso, por lo que tiene 44 puntos de margen sobre Vettel y 34 con el otro Red Bull, el de Mark Webber, que sólo pudo ser octavo. Kobayashi obtuvo una meritoria cuarta plaza. 

Continúa en una nube Alonso, que acumula 22 carreras consecutivas puntuando –está a dos de igualar el récord de Schumacher, séptimo en el GP de Alemania– y lleva 68 de los 75 puntos posibles en las últimas tres pruebas, pues el asturiano también ganó en Valencia y fue segundo en Silverstone. “La verdad es que yo no sé mucho de política, pero es cierto que la situación en España no está muy bien…”, bromeó Alonso, entrevistado en el podio por el tricampeón Niki Nauda, que en una entrevista publicada en El País dejaba claro que el piloto de Ferrari “sigue siendo el mejor”. Y lo lo volvió a ser a pesar de que, como reconoció, su F2012 no fue el más rápido. Lo compensó con un pilotaje excelente, poniendo décimas de por medio en cuanto sus únicos dos rivales en la prueba se le acercaban demasiado. A Button lo llegó a tener en el cogote después de que el de McLaren se colocase segundo adelantando una vuelta la segunda parada en boxes con respecto a Vettel. También supo contener Alonso al alemán, desquiciado con Hamilton, que se desdobló, algo que permite el reglamento. 

El enfado de Vettel

“El adelantamiento fue estúpido, ya que iba con vuelta perdida”, bramó Vettel, que pidió “sentido común” a Hamilton, que entonces, en el ecuador de la prueba, rodaba 18º, pero con mejor ritmo que los mejores con gomas nuevas. Forzado por las circunstancias, el británico ya había hecho dos pit stops después de haber pinchado una rueda en la cuarta vuelta tras pasar por encima de los restos de piezas en el trazado de los accidentes en la salida de Massa –Felipinho sólo pudo ser 12º– con Ricciardo y de Grosjean con Senna. Aunque sólo acabó retirándose Hamilton y lo hizo después de haber intentado adelantar también a Alonso, beneficiado de que su ex compañero en McLaren entorpeciese el paso a Vettel, lo que también favoreció a Button, que cada vez se acercaba más al alemán, al que superó desde la estrategia. Baby Schumi le devolvió la jugada en una acción controvertida y finalmente sancionada por la FIA para desconsuelo de Vettel, que antes del castigo se había defendido: “Se ha dado un ángulo muerto, estábamos en paralelo, por lo que no podía ver a Button del todo”. Su rival prefirió no valorar el adelantamiento. 

De la Rosa no podrá olvidar el suyo a Glock, ya que la acción le permitió superar por primera vez en el curso a un Maroussia y acabar 21º. Su cuestionado compañero Karthikeyan acabó el último y según TV3 podría dejar de ser piloto oficial de HRT para dejarle el volante a Dani Clos tras el GP de India de finales de octubre, cuando queden tres pruebas para el fin de un curso que ha llegado a su ecuador con Alonso en una nube. 

domingo, 8 de julio de 2012

Webber le gana el pulso a Alonso en Silverstone

El australiano reivindica mejor trato de Red Bull con su segunda victoria del año y Vettel completa el podio

Webber salta en el podio de Silverstone - AP.

Tiene cara de superhéroe, pero papel de secundario. Muy a su pesar Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) sabe que es el segundo piloto de Red Bull, que mira con mejores ojos a Sebastian Vettel. El australiano lo descubrió hace dos años en Silverstone, cuando el equipo le quitó un nuevo alerón para dárselo al alemán. La réplica de Webber fue ganar la carrera y competir por el Mundial hasta el último suspiro. Tras un 2011 discreto, está brillando este curso, que comenzó con cuatro puestos consecutivos y en el que ya acumula dos triunfos. Es el único que lo ha logrado junto a Fernando Alonso, al que con adelantó a cinco vueltas para el final para asegurarse la novena victoria de su carrera en Silverstone, ahí donde se reivindicó en el pasado, además de recortarle siete puntos a su rival. Segundo en el GP de Gran Bretaña, Alonso conserva el liderato con 129 por los 116 del australiano y los 100 de Vettel, tercero, sólo pudo adelantar a un Felipe Massa excelente en la primera parada en boxes. 

Webber reconoció hace unos meses en El País que renovó por Red Bull porque no tenía otra opción, dando a entender que se hubiese ido a la mínima oportunidad apetecible que le hubiese surgido. No está a gusto viéndose segundo plato y se esmera para demostrarle al equipo que merece el mismo trato que el bicampeón Vettel. Quiere hablar en la pista con actuaciones tan completas como la de Silverstone, donde no cometió sus habituales errores en la salida, en la que se mantuvo segundo tras Alonso, el único de los primeros junto a Lewis Hamilton en partir con neumáticos duros. Un error de vista de Ferrari, que ha evolucionado tanto el F2012 que es competitivo en cualquier circunstancia, para marcar la pole en un trazado mojado y para opositar por el triunfo en un circuito repleto de curvas (18) y muy exigente con la aerodinámica. 

Remontada de Grosjean

Tras su última parada para poner las gomas blandas (vuelta 38) Alonso pudo mantener la primera posición, pero no pudo hacer nada para que Webber le adelantase en su segunda tentativa: “Mark venía demasiado rápido. Nos hemos tocado y lo importante era no forzar y acabar con cero puntos”. Con margen suficiente con Vettel, Alonso supo conformarse con el segundo puesto, mientras que su compañero Massa se esmeró en conservar el cuarto, su mejor posición de la temporada, pese a llegar a tener en el cogote a Kimi Raikkonen. Justo detrás del finlandés acabó Romain Grosjean, protagonista de una remontada fabulosa después de verse obligado de hacer un pit stop en la primera curva tras un choque. Aunque el de Checo Pérez y Pastor Maldonado se llevó la palma. El mexicano vio cómo el venezolano le iba sacando de la pista. Pérez acabó muy enfadado tras su retirada: “No es la primera vez que hace algo así. De la forma que se mantiene y te pelea la posición … Simplemente es muy estúpido”. Mientras que Maldonado lamentó lo sucedido –“la verdad, lo siento mucho”– y se justificó: “Tenía las gomas frías y se me fue la parte trasera del coche. Es un accidente de carrera”.   

El crecimiento de Ferrari ha sido inversamente proporcional a la caída de McLaren, que en Silverstone cuadró unos pit stops perfectos –los dos primeros fueron en 2'8 segundos, los mejores de la jornada–, pero vio cómo sus pilotos sumaban un papel que no se corresponde con su talento. Hamilton alargó al máximo el primer cambio de neumáticos –lo hizo en la vuelta 22– y no le puso las cosas nada fáciles a Alonso para adelantarle. El campeón de 2008 acabó octavo, mientras que Button, que no había superado ni la Q1, sólo fue décimo. Séptimo acabó Michael Schumacher, una tortura para su ex compañero en Ferrari Massa, que tuvo que dar lo mejor que sí para superarle. Felipinho también quiere reivindicarse como hace Webber, al que le están avalando los números. El australiano fue frío celebrando la victoria tras salir del coche: apenas un aplauso silencioso y un brazo al aire, pero después se desmelenó en un podio en el que el tricampeón Jackie Stewart entrevistó a los pilotos del podio. Una novedad acertada para acercar a la grada el testimonio de sus ídolos, por los que han pagado una entrada. 

domingo, 24 de junio de 2012

Alonso escribe una obra maestra en Valencia


Alonso abraza la copa de vencedor en Valencia - EFE.

Hacía tiempo que a Sebastian Vettel no se le veía tan enfadado ante las cámaras, quizás no lo estaba desde su retirada en el GP de Turquía de 2010 tras una acción arriesgada con su compañero Mark Webber, al que tildó de loco con un gesto. Entonces Red Bull iba camino de un relajado doblete. Esta vez Vettel había alcanzado hasta 20 segundos de margen antes de la salida del coche de seguridad y lideraba la prueba hasta que “el coche se paró”. Baby Schumi lanzó con rabia uno de sus guantes y se fue al box de su equipo destrozado, con los ojos rojos de tanto llorar. También lloró, pero de emoción, Fernando Alonso en el podio del Valencia Street Circuit tras “mi mejor victoria. Emocionalmente no hay nada comparable”. El asturiano escribió toda una obra maestra remontando desde la undécima posición para ser el primer piloto de la temporada en vencer dos veces –tras siete ganadores distintos–. Alonso, que se escapa con 111 puntos en el liderato, tiene ya 20 puntos de colchón sobre Webber, cuarto en la prueba, 26 sobre Vettel y 23 sobre Lewis Hamilton, que también abandonó porque Maldonado se lo llevó por delante. Tampoco pudo finalizar el GP de Europa un fantástico Grosjean, el único que podía inquietar al final a Alonso y que tuvo que abandonar por problemas en alternador. Imprevistos ajenos que aprovecharon Raikkonen y Schumacher, segundo y tercero respectivamente, para completar el podio con Alonso, un podio ajeno que bien podría ser de la temporada 2005 o 2006. Este Mundial es imprevisible. 

“Así es el deporte”, convino Alonso: “El fin de semana hemos pasado un momento duro, pero no te puedes rendir nunca”. No lo hizo el nuevo líder y protagonizó otra salida prodigiosa mejorando tres posiciones, como hizo también su vecino Felipe Massa, 16º y al que le saca 100 puntos en la clasificación y que de nuevo no tuvo suerte. Felipinho, el primer ganador de la cita en Valencia, sería envestido por Kovayashi y perdió opción alguna de puntuar. El infactor será castigado con cinco puestos de penalización en la parrilla de salida en Silverstone. Maldonado saldrá diez posiciones peor de lo que consiga en la calificación después de llevarse por delante a Hamilton, que no quiso cederle un hueco para adelantarle cuando estaba perdiendo fuelle. Button continúa perdido y fue octavo.

Los elogios de Lorenzo
       
“Para mí Alonso sólo parece humano cuando se acaba la carrera. Durante la carrera es un robot casi perfecto. Increíble”, le elogió Jorge Lorenzo, líder de MotoGP, en su Twitter. Valencia quedó encantada con Alonso, al que le costaba encontrar las palabras para definir qué sentía y recordó la que hasta ahora había sido su única vitoria en España, en 2006, en Montmeló y ante Schumacher, que no se acababa de creer que hubiese sido tercero después de mejorar nueve plazas: “Es una sensación especial volver a subirme al cajón”. Schumi logró su primer podio desde su regreso a la Fórmula 1, el 155º podio en su brillante carrera. Tan emocionado estaba Schumacher que cuando le indicaron en rueda de prensa que hablase en su idioma lo hizo en... inglés. 

A Alonso se le paró el coche una vez concluida la prueba y tuvo que bajarse. Lo aprovechó para seguir paseando la bandera española y festejarlo con algunos aficionados. El asturiano estaba tan desinhibido como si hubiese ganado el Mundial, pues era consciente de que acababa de dar un buen golpe sobre la mesa y de que el F2012 sigue mejorando sus prestaciones. No perdió la fe Alonso y antes de que se retirase Vettel ya iba segundo tras adelantar a Grosjean, en una acción de centímetros y en la que se rozó con el francés. El piloto de Ferrari realizó varios adelantamientos muy apurados, arriesgados en un circuito urbano en el que es muy difícil ganar posiciones, y, por ejemplo, en un par de vueltas se deshizo de Webber –otro que remontó, pasó del 19º al cuarto lugar–, de Senna y de Schumacher. A Hamilton le adelantó tras la primera visita a boxes del británico, gafado por el comportamiento de los mecánicos de McLaren: esta vez se rompió el gato hidráulico....Así que justo antes de la salida del coche de seguridad por un choque entre Kovalainen y Vergner –fue sancionado con cinco puestos en el GP de Gran Bretaña– Alonso iba tercero y poco después de que el safety car se fuese se puso segundo tras batir a Grosjean y la retirada de Vettel: “Correr en casa y poder vencer delante de toda esta gente... No sé muy bien qué decir”. 

domingo, 27 de mayo de 2012

Webber controla una carrera caótica en Mónaco y Alonso lidera el Mundial en solitario


Webber festeja su triunfo en Mónaco - EFE.

“Para todos nosotros [para los pilotos] es fabuloso y sobre todo resulta interesante para los aficionados”, respondió Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) cuándo le preguntaron qué le parecía que fuese el sexto piloto en ganar en las seis carreras disputadas este curso, algo inédito hasta ahora: “dice mucho de lo disputado que es el campeonato”. Tan igualado que Webber le sacó seis décimas al segundo, Nico Rosberg, nueve a Fernando Alonso, y 1'3 al cuarto, Sebastian Vettel. Los seis primeros opositaron hasta el final por las tres primeras plazas, pues en el GP de Mónaco no hay podio como tal. Webber estuvo imperturbable en una carrera en la que acabó rezando para que no lloviese lo suficiente como para chafarle la guitarra. Criticado por perder en la salida lo ganado en la calificación, el australiano se mostró imperturbable en un comienzo explosivo, en el que Grosjean fue embestido por Schumacher después de tocarse con Alonso, eufórico tras la prueba porque se sitúa líder en solitario con 76 puntos, tres más que el propio Webber y que Vettel. 

El trazado de Mónaco es el más especial del Mundial por ser el más corto (3.340 metros), pero el más largo en completarse, casi dos horas. Es casi una sucesión de curvas (19) con un túnel donde es casi imposible adelantar y se paga caro cualquier mínimo error. Lo comprobó Pastor Maldonado, que pasó de ganar en Montmeló a retirarse en la primera vuelta tras arruinar la carrera también de De la Rosa, que había avanzado que iba a salir con neumáticos súper blandos y a una parada. Sólo un pit stop hicieron los mejores y ahí Alonso le birló la tercera posición a Lewis Hamilton, que para su desdicha perdió otra plaza ante un Vettel que partió con las gomas duras –como Jenson Button, que no concluyó la carrera– y aguantó con ellas 46 giros. 

Cuarta retirada de Schumacher

Baby Schumi marcó la pauta durante unas vueltas intentando marcar la máxima diferencia posible con respecto a Webber, que también había contenido a Rosberg. El alemán, por más que se acercase en el tramo final a pocas décimas, nunca tuvo opción de adelantarle, pero acabó contento. Todo lo contrario que su compañero en Mercedes, Schumacher, que se retiró por cuarta vez en seis pruebas por un problema en la bomba de gasolina. Aunque parezca mentira no lo hizo Kovalainen, por más que se tocase en varias ocasiones con Checo Pérez. 

La incertidumbre del tiempo era un aliciente más de un GP de Mónaco imprevisible. Desde los equipos se avisaba a los pilotos que en cinco minutos empezaría a llover, pero el tiempo pasaba y al final sólo cayeron algunas gotas en la zona del final de recta de Santa Devota. La lluvia hubiese premiado, por ejemplo, a Vergnier, que sacrificó un séptimo puesto para buscar uno mucho mejor por poner los intermedios. La jugada le salió mal en una jornada gloriosa, “increíble” para Webber, de nuevo vencedor tras el GP de Brasil del curso paso y que festejó en Mónaco su octava victoria en la Fórmula 1, la segunda en dicho circuito y la tercera consecutiva de Red Bull en esta prueba. Un escenario en el que Alonso logró su 76º podio y se congratuló con la buena actuación de Ferrari, pues Felipe Massa completó una actuación más que interesante con un sexto puesto y sin fallo alguno. Felipinho necesita carreras así para volver a sentirse un piloto importante, por más que la prensa haga tiempo que lo sitúe fuera del equipo y desde Maranello no acierten a asegurarse el puesto ni hasta el final de temporada.  

domingo, 25 de marzo de 2012

Alonso sorprende en Sepang con un triunfo mayúsculo sobre mojado y es el nuevo líder del Mundial

Alonso festeja su triunfo en el podio de Sepang.

Preguntarle a alguien que está nervioso si lo está es una invitación a que todavía se sienta todavía más inseguro. Y algo parecido hizo el ingeniero de Sergio 'Checo' Pérez (Guadalajara, México, 1990), cuando el piloto de Sauber llevaba un buen rato acosando a Fernando Alonso, al que le había recortado casi siete segundos y tenía a tiro. “Tranquilo, tranquilo. Necesitamos esa posición”, le dijeron en la radio al piloto mexicano, que se destempló y metros después hizo una pequeña excursión fuera del trazado. Un error suficiente para que Alonso se escapase para lograr  una victoria impensable por las características de su F2012 y que sólo se explica desde el talento del bicampeón y desde el cielo, pues la lluvia fue un actor decisivo y obligó a suspender el GP de Malasia durante más de media hora. Alonso, nuevo líder del Mundial con 35 puntos tras su tercer triunfo en Sepang y el primero del curso, sacó provecho de dichas condiciones extremas en un día en el que un secundario como Karthikeyan, sin querer, le hizo un par de favores al asturiano embistiendo por detrás a Button y a Vettel, que tuvieron que pasar por boxes y no puntuaron. Pérez, inmenso, conservó la segunda posición -“bestial, increíble”, describió Jaume Sellarès, su mánager- y logró el séptimo podio de la historia de Sauber, que no subía al cajón desde el GP de EE UU de 2003, cuando Frentzen fue tercero. Ésa fue la posición en Sepang de Hamilton, segundo en la clasificación con 30 puntos y que como pasó en Melbourne había partido desde la pole.

Había dicho Alonso que el objetivo de Ferrari era pasar lo mejor posible las dos primeras carreras y llegar a China con un monoplaza mejorado y llegarán con Alonso como líder. Tan contento estaba el asturiano que confesó que no sabía dónde aparcar el F2012 tras la carrera porque no se acababa de creer que debía hacerlo. El equipo tomó las decisiones en los momentos “oportunos”, como hacer la última parada una vuelta antes que Pérez y supo “mantenerse relajados incluso pese a las condiciones”. Alonso, consciente de que “no tenemos un coche para estar entre los tres mejores” ya había hecho otra salida tremenda avanzando tres posiciones para situarse quinto y en la 16ª vuelta ya se puso primero después de calzar los intermedios y siendo más rápido en boxes que Hamilton, justo antes de que Karthikeyan arruinase la carrera de Button. Por entonces la carrera se había suspendido, el coche de seguridad había aparecido un par de veces y el público, a falta de espectáculo, aplaudía a rabiar el desfile de pilotos con paraguas.

Las peripecias de Massa

Felipe Massa había sido de los primeros en poner los intermedios y llegó a alcanzar la octava plaza, pero los problemas con la neumáticos de extrema lluvia, la pericia de los rivales Di Resta, Vergnie o Riccardio- y los propios despistes -se salió del trazado- le hicieron acabar el 15º. Felipinho está en el ojo del huracán y entre los candidatos para sustituirle el próximo curso se encuentra Checho Pérez, que fue el único que puso nervioso a Alonso y que se convirtió en el primer mexicano desde el GP de Holanda que llegó a liderar una prueba. Lo hizo cuando Alonso estaba en boxes. Vettel tardó demasiado en hacer sus paradas y el actual bicampeón no se sentía cómodo en Sepang y, para colmo, recibió un buen golpe por detrás de Karthikeyan a ocho vueltas para el final y cuando iba quinto. El alemán no pudo puntuar -fue 11º y Button, 14º y desde la radio le exigieron que parase en el último giro: algo “urgente” sucedía en el RB8. Su compañero Webber fue cuarto. Schumacher acabó décimo.

En el último tramo Alonso supo administrar su ventaja sobre Pérez, que llegó a ponerse en su cogote después de una gran remontada y ceder más de siete segundos. Ambos exprimieron al máximo el DRS, en una bella batalla, decantada por el asturiano después de la excursión del mexicano. Así que Alonso celebró una victoria imprensable, “sorprendente”, la 28ª en su carrera, con lo que se convierte en el quinto piloto con más victorias de la historia. “Hubiese sido mi sueño ganar a Fernando en estas condiciones, pero algún día ganaré”, sentenció Pérez, el otro gran protagonista de una prueba caótica: “Le dedico esta carrera a Frida, mi perrita, que se murió hace poco; a toda mi familia; a toda la gente que me ha apoyado en las buenas y en las malas; a Carlos Slim, que ha hecho un gran trabajo para que yo esté aquí; y en especial a Dios y a mi familia”.       

domingo, 18 de marzo de 2012

Button estrena el curso con un triunfo holgado en Australia y Alonso es quinto


Definitivamente, ha sido un invierno provechoso para McLaren, que pretende ponerle las cosas difíciles a Red Bull como demostró en la calificación con la pole de Lewis Hamilton y en la carrera con la 13ª victoria de Jenson Button (From, Reino Unido, 1980) en la prueba inaugural del Mundial de 2012 en Australia. En el circuito de Albert Park al británico -"hey, mom!", "¡hola mamá!" dijo dirigiéndose a las cámaras nada más bajarse del monoplaza- le bastó ser pícaro en la salida para superar por la derecha a su compañero Hamilton. Ya no tendría problemas Button para retener el primer puesto ni con la aparición del coche de seguridad en el tramo final tras el accidente de Petrov. El actual campeón, Sebastian Vettel, se coló entre los McLaren y fue segundo, mientras que Fernando Alonso exprimió al máximo al F2012 y pese a salir 12º pudo acabar quinto por detrás de Webber y por delante de Kobayashi.

Nunca tuvo una edición con tantos campeones el Mundial de Fórmula 1, hasta seis pilotos lo han logrado al menos una vez, y pocas veces se ha esmerado tanto la FIA (Federación Internacional del Automóvil) para dar con los ajustes precisos en la normativa,  equilibrar las fuerzas entre los mejores e impedir, por tanto, monólogos como el de Vettel del curso pasado. Y ahí entra McLaren, que parece haber cuadrado un MP4-27 a la altura de las circunstancias después de protagonizar desafortunados inicios en las dos temporadas anteriores. “Las horas extra gastadas esta mañana han merecido la pena, porque sabemos que podemos hacer grandes cosas con este coche”, relató Button, que alcanzó su tercera victoria en el GP de Australia. Lo celebró su padre, John, con una bandera del Reino Unido repleta de dedicatorias y con un buen abrazo a la pareja de su hijo, la  modelo Jessica Michibata.

La estrategia de Red Bull

“Button fue imbatible”, confesó Vettel, que pudo adelantar a Hamilton porque su equipo, como a Webber, le hizo pasar por boxes justo cuando apareció el coche de seguridad. Una de las nuevas normas es que los pilotos doblados deben ir apartándose hasta que todos los pilotos vayan en la posición que les pertocaría. Sólo entonces se va el coche de seguridad. Una exigencia que resultó todo un drama en un trazado en el que cuesta tanto adelantar o permitir hacerlo y que benefició, por tanto, a los Red Bull. Así Webber superó por la estrategia a Alonso, que había comparecido con otra salida brillante después de zamparse a cuatro rivales para colocarse octavo. 

El bicampeón sufrió para mantener la quinta plaza y sólo respiró la verdad es que respiré al final “cuando miré por el retrovisor y no vi a Maldonado. Me dio pena por él, pero respiré un poco”. El piloto venezolano arruinó la carrera a Grosjean, que tuvo que abandonar una prueba que empezó como tercero, y pisó la línea y se salió del trazado en la última vuelta. Maldonado pasó de ser sexto a 13º. Séptimo fue Raikkonen en su retorno al Gran Circo después de dos años de aventuras en el Mundial de rallies. Otro campeón del mundo, Michael Schumacher, tuvo que retirarse -fue uno de  los ocho que lo hicieron en Melbourne. El mismo desenlace que otro que estuvo a punto de serlo en 2008 y que siempre está en el punto de mira, Felipe Massa. El brasileño tuvo que dejarlo cuando ya rodaba lejos de los puntos y después de que su compatriota Bruno Senna le embistiera. A Felipinho le conviene mejorar pronto si no quiere ver amenazado su puesto en Ferrari.    

domingo, 27 de noviembre de 2011

Webber logra con su primera victoria en Interlagos para cerrar una temporada redonda para Red Bull

Vettel moja con champagne a Webber - EFE.

No tiene pelos en la lengua ni aporta declaraciones corporativas ni tampoco se siente especialmente a gusto en Red Bull. De hecho, como reconoció en una entrevista en El País, Mark Webber renovó por el equipo porque no tenía otra opción, pero esta vez, tan un 2011 muy difícil para él, muy fallón sobre todo en las salidas, se salió en Interlagos con su primer triunfo del curso -el séptimo de su carrera- y superando a su compañero Sebastian Vettel -con problemas en la segunda marcha- por segunda vez en la temporada tras el GP de Alemania. Tan contento estaba Webber que se marcó varios giros sobre sí mismo en el podio para mostrar el trofeo de vencedor de la prueba brasileña. "Era muy importante ganar para mí", concedió el australiano, "he gozado en las últimas vueltas". Le dedicó el triunfo a un amigo y a su familia por el apoyo en estos meses y también, claro, celebró el tercer doblete de Red Bull del curso, pues Vettel fue segundo. Un puesto mejor que Jenson Button, que acabó el Mundial como subcampeón, un puesto irrelevante y engrandecido por los medios con señal del campeonato. Algún interés hay que inventarse cuando el campeón, Vettel, se corona con cuatro pruebas por disputarse. Fernando Alonso acabó cuarto en al carrera y en el Mundial, superado también por Webber, tercero en la general.

Hace semanas que los equipos y los pilotos piensan en el futuro más próximo, en el 2012. Alonso dijo que lo que le ha faltado ha sido un coche "rápido" y sueña con que se lo den. Otros, como Alguersuari y Buemi están expectantes por saber si seguirán con un volante en Toro Rosso -que perdió en su lucha con Sauber por 6 millones extra-, como Barrichello, que en su GP número 325 pudo decir adiós al Gran Circo por mucho que con gestos dijese que daría más guerra el año que viene después de acabar 14º. Rubinho podría tener las horas contadas en Williams y su lugar lo ocuparía Adrian Sutil, mientras que Lotus Renault estaría estudiando fichar a Raikkonen o a Kovalainen. Quien tiene confirmado su puesto en Ferrari es Felipe Massa, que en su casa finalizó quinto en su 100º GP haciendo sólo dos paradas por haber gastado un juego de neumáticos blandos de más en la Q2.

Massa, récord negativo

Felipinho, fantástico para defender su plaza ante Lewis Hamilton, que tuvo que abandonar torturado con la caja de cambios. El británico ha reconocido que éste es el curso más "horroroso" de su trayectoria profesional -en Interlagos abandonó por tercera vez tras Canadá y Bélgica-. También para Massa ha sido un suplicio, pues es el primer piloto de Ferrari desde 1981 en no conseguir ni un podio en todo un año. Hace tres años que Massa no gana. Lo consiguió por última vez precisamente e en Interlagos, cuando perdió el título en la última vuelta ante Hamilton. Lo más cerca que ha estado el brasileño de volver a conseguirlo fue en Alemania en 2010. Entonces su equipo le instó con palabras clave a que cediese el puesto a Alonso.

El asturiano completó una actuación notable en Brasil, pero no pudo conservar su tercer puesto, pues Button le superó con el DRS a nueve giros para el final. El epílogo soñado para Webber, el más rápido de todos en las paradas -la mejor fue de 3'3 segundos- y volvió a ganar después del GP de Hungría de 2010. 15º acabó Michael Schumacher, perjudicado por la inexperiencia de Bruno Senna, que no supo medir el espacio y le dio un buen golpe.      
  

domingo, 30 de octubre de 2011

Efectivamente, Vettel también ganó en India

Vettel bebe champagne con la copa de ganador en el circuito de Jaypee - EFE.

Lleva un año tan impecable que el aficionado de Fórmula 1 que se haya perdido una carrera y le pregunte a otro cómo ha ido asume que el ganador ha sido Sebastian Vettel, indestructible en un curso apoteósico, tan redondo que recuerda a los mejores tiempos de su ídolo, Michael Schumacher. Vettel estrenó el circuito de Jaypee, en India, con otra victoria, la undécima de la temporada, lograda de principio a fin y aspira a igualar la marca en un mismo año de triunfos (13) de su mentor. Baby Schumi defendió su primera plaza en una salida repleto de incidentes y ya no bajó el pistón -incluso hizo la mejor vuelta- para aprovechar la 13ª pole del año, una marca que le equipara a pilotos legendarios como Ayrton Senna, Alain Prost y Juan Manuel Fangio. El piloto de Red Bull tendrá dos oportunidades para igualar o superar el récord de Nigel Mansell (14). Otra prueba corrió Fernando Alonso, contento por lograr una sufrida tercera posición ante Mark Webber en la última parada en boxes para colocar los neumáticos duros en una pista llena de suciedad. Jenson Button se va acercando al subcampeonato con su segunda plaza. Como Vettel, el británico no tuvo problemas para conservar el puesto que alcanzó tras un par de adelantamientos en la primera vuelta, justo antes de que se guardase un minuto de silencio por las muertes de Marco Simoncelli y Dan Wheldon.

Más que ganar, que también, la principal pretensión de Lewis Hamilton era llegar con el coche "entero" y tener una carrera tranquila después de haber sido sancionado con tres posiciones en la parrilla por no haber respetado las banderas amarillas. Quizás por eso ordenó que le pusieran en el caso el rostro de Bob Marley. Pero una vez metido en faena volvió a toparse con Felipe Massa, con el que mantuvo una lucha intensa y al que adelantó en una curva, casi sin espacio. El brasileño, con menos margen de maniobra todavía, intentó recuperar lo perdido y se tocaron. La reacción en el box de McLaren, Rowan Atkinson, actor que encarna al popular Mr Bean, recordó a su propio personaje. 

El alerón frontal de Hamilton quedó dañado y obligó a McLaren a cambiarlo -"estoy muy enfadado. Decepcionado sería una palabra muy cortita", dijo el británico, séptimo, mientras que Massa pudo aguantar en pista, pero fue sancionado con un drive-through por su acción. Justo después cambió el alerón y los neumáticos y poco más duró en la prueba, pues Felipinho pisó un piano, rompió la suspensión y tuvo que retirarse. Un mal resultado para Massa en su 150º gran premio.

La mejoría de Schumacher

Más contento que su compañero en Ferrari acabó Alonso, que se confundió en la salida abriéndose demasiado después de tratar de superar a Webber, hábil para impedírselo. El bicampeón asturiano, además, vio cómo Button se aprovechaba de la ocasión para adelantarle. Por detrás empezaban las primeras retiradas, de Kobayashi y Glock en una carrera con poca chicha. Casi lo más interesante era comprobar la mejoría de Michael Schumacher, quinto y que por séptima vez quedó por delante de Rosberg, sexto. Schumi está intentando cambiar la tendencia a su favor y en su día prometió que volvería a su mejor nivel en su tercera temporada después del retorno. La promesa debería cumplirse en 2012.

Schumacher había tenido problemas con el piloto indio Karthikeyan (Hispania), penalizado por ello con cinco posiciones plazas y salió último. Acabó 17º, con tres vueltas perdidas respecto a Vettel, y resultó un gran aliado para Alonso en la recta final, siendo un incordio para Webber, que había dejado claro que no quiere que Vettel le ayude en su lucha por el subcampeonato. Un premio simbólico que Button se está mereciendo más que el resto: le saca 13 puntos a Alonso, 19 al propio Webber y 38 a Hamilton. 

Vettel ya se proclamó el bicampeón más joven en Japón y desde entonces ha ganado en Corea del Sur y en India. Es el primero en hacerlo en el circuito Jaypee, situado en el suburbio de Noida, a unos 40 kilómetros de Nueva Delphi, y cuenta con el pit lane más largo del campeonato (600 metros). Red Bull se equivocó enviando a boxes demasiado pronto a Webber y Alonso se vació para aprovecharlo y rebarle la última plaza del podio tras el pit stop. Mientras, Toro Rosso empata a puntos con Sauber tras el meritorio octavo puesto de Jaime Alguersuari. Un duelo económico, pues el vencedor entre ambas escuderías dispondrá de una buena inyección de millones para el coche del año que viene. 

domingo, 28 de agosto de 2011

Vettel se escapa hacia el título con el doblete de Red Bull en Spa

Webber y Vettel, felices en el podio - EFE.

Se descuentan pruebas y viajes alrededor del mundo -en Spa tuvo lugar la penúltima parada en Europa- y los miembros de Red Bull continúan preguntándose cuándo podrán retratarse con Sebastian Vettel (Hepphenheim, Alemania, 1987) para celebrar el segundo título mundial de pilotos para ambos. La fotografía está al caer a falta de siete citas por disputarse si no nada extraordinario porque los números no engañan: Vettel ha partido nueve veces con la pole y en el GP de Bélgica alcanzó la séptima victoria del curso, la 17ª de una carrera meteórica, en el escenario del debut hace 20 años de su ídolo desde niño, Michael Schumacher. El mejor piloto de todos los tiempos estuvo a la altura de la efemérides y pese salir último finalizó quinto, justo por delante de Fernando Alonso, torturado por el bajo rendimiento de sus neumáticos duros. El asturiano no pudo salvar el podio ante Mark Webber, segundo para hacer posible el doblete de Red Bull, y Jenson Button, excelente, remontó diez plazas para ocupar el tercer puesto en una carrera que no pudo acabar su compañero en McLaren Lewis Hamilton, frustrado tras un choque con Kamui Kobayashi. También tuvo que retirarse Jaime Alguersuari, mientras Felipe Massa fue octavo.

Vettel no tiene corazón con sus rivales, a los que no da tregua: a Webber le saca 92 puntos y a Alonso, 99. "Sólo una debacle le quitaría el Mundial", reconoció el piloto de Ferrari, el más en forma en el último tramo antes de vacaciones y que por primera vez se quedó fuera del podio desde su retirada en junio en Canadá. Precisamente el último lugar donde había ganado Vettel, que nunca lo había hecho en el el circuito de Spa-Francorchamps. Un trazado en el que Alonso ha tenido que retirarse en cuatro ocasiones y nunca ha acabado. Su comportamiento esta vez fue ejemplar: sacó las uñas con los neumáticos blandos -llegó a rodar primero y segundo, "algo irreal, pues sin tráfico (los Red Bull) nos sacan un segundo o segundo y medio-", pero perdió comba en cuanto calzó los duros. En la escudería de Maranello siguen teniendo muchos problemas para calentar las gomas. Para ejemplo, el de Massa, al que un juego de duros le duró tres vueltas.  

Alguersuari: "No quiero hablar mal de nadie"

También tuvo problemas Vettel con las gomas. De hecho, pasó por boxes dos veces en sólo siete vueltas -el accidente de Hamilton y la posterior aparición del safety car le vinieron como anillo al dedo- y en el inicio se dejó sorprender por Nico Rosberg, que le birló la primera plaza en un inicio aparatoso en el que pasó de todo. Webber fue engullido por varios contrincantes por la izquierda y la derecha, Alonso se puso quinto a pesar de haber partido con su peor posición de la temporada (8º) y salirse de pista, Massa tuvo un buen arranque -se puso segundo un momento- y tres pilotos acabaron en boxes en el primer giro (Glock, Kovalaine y Bruno Senna). Este último, sobrino del fallecido Ayrton y debutante con Lotus Renault, la lió embistiendo a Alguersuari y dejándole fuera de combate: "No quiero hablar mal de nadie. No pude hacer nada. Era una de las mejores posibilidades de puntuar..". El catalán nunca había salido tan arriba, sexto. El infractor, sobrino del fallecido Ayrton Senna, se disculpó: "Necesito un poco más de experiencia. No quería ser un problema para Jaime".  

Más fortuna tuvo Button, al que también tocaron -en el alerón delantero y el trasero-, pero pudo continuar en carrera y volver a protagonizar otra de sus remontadas. En la 25ª vuelta el británico ya era quinto tras superar a Massa, sólo combativo en los primeros giros, cuando defendió su posición ante Alonso, que se lo comió en una curva. El brasileño intentó devolverle el adelantamiento y Hamilton se aprovechó del pique entre compañeros para ganarle la posición a Massa. Poco le duró la alegría al piloto de Tewin, que tuvo que retirarse. El momento que aprovechó Vettel, muy listo, para hacer la segunda parada y recuperarse. Con el alemán primero, Alonso peleó como pudo por conservar la segunda plaza, pero tanto Webber primero como Button después le superaron sin remedio. En Red Bull se cuentan los días para que Vettel sea campeón y ya han confirmado que Webber será su compañero el año que viene. El reto de Ferrari y de Alonso a partir de ahora.   

domingo, 26 de junio de 2011

Vettel vuelve a coronarse en Valencia y Alonso queda segundo

Abrazo entre Vettel y Alonso -EFE.

Está cansado que desde que comenzó el Mundial le hagan la misma pregunta en la rueda de prensa posterior a cada gran premio.

- Sebastian, ¿el título está decidido?
- Voy carrera a carrera, paso a paso, como si cada prueba fuese la última- respondió Vettel tras volver a coronorse en Valencia, donde logró su sexto triunfo en las ocho pruebas disputadas, casi la mitad de un campeonato con 19 tras la suspensión de la Bahréin. Baby Schumi sigue aumentando las diferencias con sus principales rivales y ya cuenta con 77 puntos de margen con respecto a Jenson Button y Mark Webber, sexto y tercero en el Valencia Street Circuit. Y de 99 sobre Fernando Alonso, segundo, y más contento que unas pascuas por haber conseguido su primer podio en Valencia y de hacerlo tras la última parada en boxes, la tercera. De entre los diez primeros -Lewis Hamilton fue cuarto y está a 89 puntos del líder- sólo Jaume Alguersuari realizó dos, una decisión que le ayudó a concluir en una meritoria octava posición en un GP de Europa donde no hubo ni un abandono y Michael Schumacher quedó 17º.

Algo menos de once segundos separaron a Alonso de Vettel, que quiso dejar claro que en ningún momento se había "aburrido" y que tanto el español como su compañero Webber le exigieron: "No me podía fíar nada. Mi estrategia era diferente". No le resultó un triunfo tan sobrado como en otras ocasiones, pero nunca tuvo que defenderse de ningún ataque. Ni tan siquiera tuvo que hacer ningún adelantamiento, ya que conservó la pole (lleva siete este curso) y tras el primer giro ya le sacaba más de un segundo a Webber, acosado por Alonso, que le pasó a rebufo, por el interior y en la frenada. Pero el asturiano perdió la posición en una segunda parada horrible para Ferrari. Ésa está siendo una de las grandes deficiencias de Il Cavallino Rampante. Lo vivió en sus carnes Felipe Massa: a un mecánico le falló la pistola para colocar el neumático trasero izquierdo y el brasileño perdió seis segundos de más en ese segundo pit stop. Un error que benefició a Hamilton y frustró a Felipinho, que le había superado en una salida fantástica y en la que llegó a rodar tercero (el brasileño, el primer ganador en Valencia, acabó quinto). Posición que le birló en un suspiro Alonso con una maniobra por el lado izquierdo y arriesgando en la frenada.

Más de 1.000 vueltas como líder

El 150º Ferrari ha reducido diferencias con el RB7, pero, como reconoció el director técnico de la escudería de Maranello, la reacción ha sido posible por la naturaleza de los circuitos de Mónaco, Canadá y Valencia. En los tres la carga aerodinámica no juega un papel tan decisivo. En dos venció Vettel, que ser el campeón más joven, el más precoz en lograr una pole y una victoria, Vettel ya forma parte de los 15 pilotos de la historia en acumular 1.000 vueltas o más como líder en carrera. En el podio de Valencia brindó, botella de cava en mano, con su compañero Webber, que nunca había puntuado en dicho escenario y sumó el 51º cajón de Red Bull en sus siete años de historia.

Webber estaba enfadado consigo mismo por haber "decidido" poner los duros usados antes que Alonso y perder la plaza cuando pasó por boxes el asturiano, satisfecho del paso adelante que ha hecho el equipo en la cronometrada. Donde se verá cuál es la situación real de Ferrari será en Silverstone. Será cuando tomarán más forma las nuevas restricciones perpretadas por la FIA para igualar el Mundial y retrasar los festejos de Vettel. La prohibición de no poder retocar la electrónica entre la Q3 y la prueba no supuso ningún cambio en carrera. Volvió a coronarse el actual campeón.