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domingo, 13 de noviembre de 2011

Hamilton gana en Abu Dabi al estilo de Vettel, forzado a abandonar

Hamilton muestra su copa de vencedor en Yas Marina - EFE.

Se las prometía muy felices Sebastian Vettel después de igualar la marca de poles de Nigel Mansell de 14, un registro de 1992, y pretendía igualar el récord de triunfos de Michael Schumacher en una temporada (13). Vettel tendrá que olvidarse de esto último después de su primer abandono desde finales de octubre de 2010 en Corea del Sur: al alemán se le pinchó el neumático trasero derecho en la segunda curva, de izquierdas. Llegó como pudo al box, pero los mecánicos de Red Bull no le pudieron poner otra rueda. Camino libre, pues para que Lewis Hamilton le hiciese un gran regalo de aniversario a su madre -aunque fuese con un día de retraso- y lograse su tercera victoria del curso -tras las de China y Alemania- en un momento difícil para él, pues al margen de las polémicas sobre su pilotaje y los rifirrafes con Felipe Massa ha roto su relación con Nicole Scherzinger. Más próspero parece el binomio Ferrari-Fernando Alonso. En Maranello están encantados con el rendimiento del asturiano, que de nuevo hizo de tripas corazón para alcanzar un segundo puesto -el décimo podio del curso y el 73º en su carrera-, un puesto bastante por encima de las prestaciones del 150º Italia. Alonso todavía aspira al subcampeonato: le separan 10 puntos con respecto a Jenson Button, tercero en el circuito de Yas Marina y con bigote, en un gesto enmarcado en el movimiento Movember, solidario con las enfermedades del hombre como el cáncer de próstata.

Abu Dabi resultó un escenario cruel para Alonso el año pasado, cuando en su equipo sólo contemplaron las decisiones de Mark Webber y acabó llevándose la corona el tercero en discordia, Vettel. Petrov se puso en medio de medio y Alonso se quedó a las puertas de su tercer título. Desde ahora el asturiano tendrá un mejor recuerdo de Abu Dabi: "Ha sido una carrera perfecta para mí". Tanto que pese a salir quinto no tardó ni una vuelta en ponerse segundo tras Hamilton, al que llegó a acercarse mucho y que ganó de principio a fin. El británico se puso primero después del percance de Vettel -que había ganado las dos carreras anteriores en dicho trazado- y no temió por su plaza, bien salvada en pista y en boxes. "Era imposible ganar hoy. Estoy super, super contento con la segunda posición", reconoció Alonso, mientras el ganador, más maduro y diplomático ahora en sus declaraciones, decía estar en una nube.

Webber y Massa 

Peor lo pasó Button, con problemas con el KERS, una dificultad añadida para defenderse de los ataques de Webber y Massa. Ambos estaban muy motivados para lograr un podio en una temporada decepcionante para los dos. Webber pudo pasar puntualmente a Button, pero éste no tardó nada en responderle. El australiano perdió cualquier opción en la primera parada, un desastre para Red Bull (9'4 segundos) y perdió el cuarto puesto temporalmente a favor de Massa. Giros después falló Felipinho, que arrastró un rato un reflector que se había desprendido del coche de Maldonado, con lo que perdió velocidad y no pudo resistirse a un interior de Webber.

Hamilton, camino de su 17ª victoria, sólo se tenía que preocupar de superar a los doblados, incordios para Alonso en el pit stop, espectacular en Yas Marina, pues los pilotos se reincorporan a la carrera después de pasar por un túnel: "Igualmente ganar no era posible. En las últimas vueltas Lewis seguía siendo más rápido". Jaime Alguersuari acabó 15º, mientras que su compañero Buemi abandonó. A alta de una prueba -y gracias al décimo puesto de Checo Pérez- Sauber le saca un punto a Toro Rosso.   

domingo, 30 de octubre de 2011

Efectivamente, Vettel también ganó en India

Vettel bebe champagne con la copa de ganador en el circuito de Jaypee - EFE.

Lleva un año tan impecable que el aficionado de Fórmula 1 que se haya perdido una carrera y le pregunte a otro cómo ha ido asume que el ganador ha sido Sebastian Vettel, indestructible en un curso apoteósico, tan redondo que recuerda a los mejores tiempos de su ídolo, Michael Schumacher. Vettel estrenó el circuito de Jaypee, en India, con otra victoria, la undécima de la temporada, lograda de principio a fin y aspira a igualar la marca en un mismo año de triunfos (13) de su mentor. Baby Schumi defendió su primera plaza en una salida repleto de incidentes y ya no bajó el pistón -incluso hizo la mejor vuelta- para aprovechar la 13ª pole del año, una marca que le equipara a pilotos legendarios como Ayrton Senna, Alain Prost y Juan Manuel Fangio. El piloto de Red Bull tendrá dos oportunidades para igualar o superar el récord de Nigel Mansell (14). Otra prueba corrió Fernando Alonso, contento por lograr una sufrida tercera posición ante Mark Webber en la última parada en boxes para colocar los neumáticos duros en una pista llena de suciedad. Jenson Button se va acercando al subcampeonato con su segunda plaza. Como Vettel, el británico no tuvo problemas para conservar el puesto que alcanzó tras un par de adelantamientos en la primera vuelta, justo antes de que se guardase un minuto de silencio por las muertes de Marco Simoncelli y Dan Wheldon.

Más que ganar, que también, la principal pretensión de Lewis Hamilton era llegar con el coche "entero" y tener una carrera tranquila después de haber sido sancionado con tres posiciones en la parrilla por no haber respetado las banderas amarillas. Quizás por eso ordenó que le pusieran en el caso el rostro de Bob Marley. Pero una vez metido en faena volvió a toparse con Felipe Massa, con el que mantuvo una lucha intensa y al que adelantó en una curva, casi sin espacio. El brasileño, con menos margen de maniobra todavía, intentó recuperar lo perdido y se tocaron. La reacción en el box de McLaren, Rowan Atkinson, actor que encarna al popular Mr Bean, recordó a su propio personaje. 

El alerón frontal de Hamilton quedó dañado y obligó a McLaren a cambiarlo -"estoy muy enfadado. Decepcionado sería una palabra muy cortita", dijo el británico, séptimo, mientras que Massa pudo aguantar en pista, pero fue sancionado con un drive-through por su acción. Justo después cambió el alerón y los neumáticos y poco más duró en la prueba, pues Felipinho pisó un piano, rompió la suspensión y tuvo que retirarse. Un mal resultado para Massa en su 150º gran premio.

La mejoría de Schumacher

Más contento que su compañero en Ferrari acabó Alonso, que se confundió en la salida abriéndose demasiado después de tratar de superar a Webber, hábil para impedírselo. El bicampeón asturiano, además, vio cómo Button se aprovechaba de la ocasión para adelantarle. Por detrás empezaban las primeras retiradas, de Kobayashi y Glock en una carrera con poca chicha. Casi lo más interesante era comprobar la mejoría de Michael Schumacher, quinto y que por séptima vez quedó por delante de Rosberg, sexto. Schumi está intentando cambiar la tendencia a su favor y en su día prometió que volvería a su mejor nivel en su tercera temporada después del retorno. La promesa debería cumplirse en 2012.

Schumacher había tenido problemas con el piloto indio Karthikeyan (Hispania), penalizado por ello con cinco posiciones plazas y salió último. Acabó 17º, con tres vueltas perdidas respecto a Vettel, y resultó un gran aliado para Alonso en la recta final, siendo un incordio para Webber, que había dejado claro que no quiere que Vettel le ayude en su lucha por el subcampeonato. Un premio simbólico que Button se está mereciendo más que el resto: le saca 13 puntos a Alonso, 19 al propio Webber y 38 a Hamilton. 

Vettel ya se proclamó el bicampeón más joven en Japón y desde entonces ha ganado en Corea del Sur y en India. Es el primero en hacerlo en el circuito Jaypee, situado en el suburbio de Noida, a unos 40 kilómetros de Nueva Delphi, y cuenta con el pit lane más largo del campeonato (600 metros). Red Bull se equivocó enviando a boxes demasiado pronto a Webber y Alonso se vació para aprovecharlo y rebarle la última plaza del podio tras el pit stop. Mientras, Toro Rosso empata a puntos con Sauber tras el meritorio octavo puesto de Jaime Alguersuari. Un duelo económico, pues el vencedor entre ambas escuderías dispondrá de una buena inyección de millones para el coche del año que viene. 

domingo, 16 de octubre de 2011

Tras la fiesta por el bicampeonato, otra victoria de Vettel en Corea y segundo mundial de constructores para Red Bull

Vettel logró su décima victoria del curso - EFE.
Las fiestas, las celebraciones y los bailes no son la mejor rutina para preparar un gran premio, pero son los premios, los momentos de desconexión merecidos para un campeón. Para un piloto que no se despista ni tras lograr su segundo título mundial. Siete días después de que reeditará su corona mundial en Suzuka Sebastian Vettel también ganó en el circuito de Yeongam (Corea del Sur), con lo que sumó la décima victoria de la temporada. El alemán está decidido a igualar las 13 victorias en un curso de Michael Schumacher, al que siempre ha admirado. Precisamente un accidente de Schumi -Vitaly Petrov le destrozó el alerón trasero y el alemán tuvo que abandonar- pudo cambiar la carrera con el coche de seguridad. Pero no: "Después de la segunda parada he acelerado y bajado el ritmo cuando lo necesitaba". "[El RB7] es un coche muy fácil de pilotar", dijo Vettel, muy satisfecho también con el tercer puesto de su compañero Mark Webber, con el que Red Bull se aseguró su segundo campeonato mundial de constructores. La escudería de referencia actual. Lewis Hamilton fue segundo, seguido por Jenson Button y los dos Ferrari, Fernando Alonso y Felipe Massa. Jaime Alguersuari igualó su mejor posición histórica, el séptimo puesto de Monza adelantando en la última vuelta a Nico Rosberg: "Lo he dado todo, he puesto el DRS y he tenido el espacio suficiente para superarle".

Dos mundos separan a Vettel de Alguersuari, que se disculpó ante el alemán por haberle obstaculizado en los entrenamientos libres del sábado. El catalán -"hemos mejorado, sobre todo en aerodinámica"- aspira a superar a Sauber, como dijo, y a su vecino, Buemi, como se calló. Mientras que Vettel, insaciable, juega para equipararse con Schumacher y lo logrará si gana en las tres carreras que quedan (India, Abu Dabi y Brasil). En Corea del Sur Baby Schumi se puso las pilas y en sólo cuatro giros se puso primero tras arrebatarle la plaza a Hamilton, que había sido el único capaz de quitarle la pole a los Red Bull.

En la salida pasó tanto (o más) que en algunas carreras. Alonso, vencedor del GP de Corea  del Sur el año pasado, se uso en paralelo con Massa, que lejos de acongojarse superó a Button y a Webber, que replicó al brasileño. Adrenalina para empezar una carrera con el campeón ya decidido, un detalle para el espectador madrugador. Button se acercaba a Alonso, que clavaba los frenos, incómodo en el tramo inicial con su 150º, en el que probó un alerón del próximo monoplaza. A Massa, que llevaba un coche similar al de Japón, sólo le pudo adelantar después del segundo pit stop. Ahí mejoró el ritmo del bicampeón español, que firmó algunas vueltas rápidas, pero que no pudo dar alcance a su principal adversario por el subcampeonato, Button. "Renuncio, no puedo", dijo el asturiano por radio a dos vueltas para el final. Cuatro antes Webber había perdido el segundo puesto en beneficio de Hamilton. Resultó una lucha de DRS. El impulso definitivo para Alguersuari, que llegó a rodar tercero antes de sus dos visitas a boxes. En Toro Rosso se equivocaron haciendo entrar antes a Buemi. ¿De ser así hubiese acabado mejor? "No creo", respondió Alguersuari.

domingo, 9 de octubre de 2011

Vettel, coronado en Japón como bicampeón más joven de la historia en una carrera ganada por Button

Vettel festeja su segundo título mundial, ambos con Red Bull - EFE.

“¿Quién es Sebastian Vettel?”, pensó para sus adentros Berni Ecclestone mientras se rascaba la cabeza y miraba los tiempos de una sesión de entrenamientos libres en Turquía: "¿Por qué hay de nuevo un alemán en la parte superior de la hoja de tiempo?". Era 2006 y el patrón de Fórmula 1 no sabía quién era el tal Vettel, escogido por BMW Sauber como piloto probador. El debut como piloto del alemán llegaría la temporada siguiente tras el accidente de Robert Kubica en Canadá y debutó en la siguiente carrera, en Indianápolis, donde se convirtió en el más joven en puntuar (acabó 8º). En 2008 en Monza logró el récord de precocidad de pole y victoria y el año pasado pasado en Abu Dabi pasó a ser el campeón más joven. Desde ahora también es el bicampeón con menos edad, pues con su tercer puesto en Suzuka se coronó como bicampeón más precoz de la historia con 24 años, 3 meses y 7 días. Una marca que volvió a arrebatarle a Fernando Alonso, segundo en un GP de Japón ganado por Jenson Button.

No ha tenido dudas Vettel en un "año largo, pero fantástico". Apenas ha tenido errores en una temporada de la que es el rey a falta de cuatro carreras y después de haber vencido en seis de las primeras ocho citas. Entonces y siempre mantuvo la cordura en el pilotaje y ante los medios: había mucho tiempo por delante. Baby Schumi había vivido situaciones inesperadas, como su remontada de 2010, cuando los focos enfocaban a su compañero Mark Webber y Alonso. Pero no, Vettel se impuso en tres de las últimas pruebas y levantó el dedo índice como número uno. 

Casi un año después levantó los dos de cada mano: es bicampeón. "Ganar después de ganar es lo más difícil", confesó, algo insatisfecho por no haber podido lograr el triunfo, mermado por el rendimiento de los neumáticos en una carrera estratégica, decidida en boxes. Ahí perdió la segunda posición Vettel con respecto a Alonso, satisfecho de que en Ferrari cuadrasen "en el momento justo" las paradas. El asturiano comenzó la rueda de prensa dándole la mano a Vettel para felicitarle. Una instantánea simbólica, le pasó el testigo, el honor de ser el más rápido en ganar dos campeonatos del mundo. "Hoy no hay que hablar de mí, sino de Sebastian Vettel", insistió, cómplice, Button. En otro gesto deportivo. Justo antes el británico había sido demasiado políticamente correcto en el discurso: "Se ha demostrado que hay competitividad e igualdad". Sonó más a deseo que a realidad.

Otro capítulo más entre Hamilton y Massa

Button sí fue realista en la pista: en la salida atacó a Vettel, que le arrinconó tanto que a punto estuvo de sacarle del trazado -"tenía el coche en la hierba", le dijo con una sonrisa después el británico-. Un momento que aprovechó Lewis Hamilton para colorase segundo en otra cita polémica del campeón de 2008, otra prueba en la que se tocó con el 150º Italia de Felipe Massa, al que le arrancó una pieza del alerón lateral y más reproches: "No soy yo quien tiene que decidir si hay que castigarle". Cuando los periodistas le dijeron que Hamilton había asumido su error el brasileño, séptimo, no abandonó su tono: "Es la primera vez que reconocer la culpa. Seguramente es porque no le han sancionado". En efecto, ni Hamilton (quinto, sexto fue Michale Schumacher) ni tampoco Vettel por su acción con Vettel fueron castigados en una carrera atípica con un único abandono, el de Buemi, al que colocaron mal los neumáticos en boxes. Jaime Alguersuari fue fue 14º.

Vettel lo pasó mal con sus gomas en un circuito como el de Suzuka, que exige el equilibrio perfecto entre aerodinámica y velocidad. El alemán tuvo que asumir que no podría optar a su tercera victoria en Japón: perdió el liderato con Button en la segunda parada y el segundo puesto con Alonso en la tercera. Pero recogió 15 puntos, un mundo, pues sólo necesitaba uno para convertirse en el noveno piloto en ser capaz de revalidar el título, como en su momento lograron su mentor, Michael Schumacher, Juan Manuel Fangio, Alain Prost, Jack Brabham, Ayrton Senna, Alberto Ascari, Mika Hakkinen y Alonso.  

Ni fútbol ni tenis

Le faltaron las palabras a Vettel cuando cruzó la línea de meta y no se dejó a nadie en sus agradecimientos ante los medios. Incluso se acordó de su compañero Webber y también de su entrenador personal, Tommi Parmakoski, "con quien paso más horas cuando estoy fuera de casa. Quiero felicitar a su familia por tener un hijo con un corazón tan grande". Buenos gestos de alguien que ha bajado el telón dela Fórmula 1 a falta de cuatro pruebas para el final, que le saca 114 al tercero y 122 puntos al tercero, a Button y a Alonso, que lucharán por el subcampeonato. Un premio menor en el monólogo de Vettel, que ya puede ir pensando en como bautizar al RB8. Al último le llamó Kinky Kylie, la Pervertida Kylie. En un guiño a la cantante australiana Kylie Minogue del bicampeón más joven de la historia de la Fórmula 1. Antes lo había probado sin éxito con el fútbol y el tenis, pero fue en entre cuatro ruedas y con un volante entre las manos donde encontró "mi verdadero propósito en la vida". Una vida de leyenda. 

domingo, 25 de septiembre de 2011

Vettel se queda a un punto de ser bicampeón tras otro triunfo en Singapur

Vettel, eufórico, en el podio de Marina Bay - EFE.
Tiene un cierto aire al jugador del Tottenham Rafael Van der Vaart y posee la misma ambición competitiva que Michael Schumacher, al que le gustaría igualar y, más todavía, superar. A los 24 años Sebastian Vettel camina, o más bien vuela, por el buen camino, y tras su 19ª victoria, la novena del año, el alemán tiene a un punto los festejos de su segundo bicampeonato y si lo está celebrando ahora es por el segundo puesto de Jenson Button. Vettel podría lograr dentro de 15 días en Japón, con lo que Vettel arrebataría el récord de precocidad a Fernando Alonso, cuarto en Marina Bay y que matemáticamente ya no puede aspirar al título.

Quié sabe qué caras pone Vettel bajo su casco, si a veces incluso bosteza de lo fácil que hace las cosas montado con el maravilloso RB7, el mismo que su compañero Mark Webber parece no entender en las salidas, cuando el australiano se deja lo ganado a golpe de cronómetro en la calificación. Webber acabó tercero para desdicha de Alonso, genial en el arranque y al que le dolió perderse la foto de un podio con un Vettel emocionado y seguro como lo fue en la pista. Baby Schumi no se dejó sorprender en la salida y se escapó sin remedio para acumular, por ejemplo, un segundo de margen por cada una de las primeras 20 vueltas. Y con la misma facilidad se fue después de que se marchase el coche de seguridad tras el accidente de Schumacher, pero el tráfico de doblados y la persistencia de Button hicieron que sólo aventajase en poco más de un segundo al británico, el único que todavía tiene posibilidades (tan grandes como una miga de pan) de quitarle el campeonato al alemán que celebra sus triunfo enseñando el dedo índice.

Massa: "Hamilton escucha ni a su padre"

El hacha de guerra le enseñó Felipe Massa a Lewis Hamilton. El brasileño acabó muy molesto con el piloto de McLaren, que "arruinó mi carrera" dándole por detrás, rompiéndole el alerón trasero, un contratiempo que obligó a Massa a pasar por boxes sólo una vuelta después de su primera parada: llegó con el neumático derecho trasero destrozado tras pinchar la rueda. Felipinho finalizó noveno y doblado por Vettel, mientras que Hamilton alcanzó la quinta plaza pese al incidente, por el que fue sancionado con un drive through y una reprimenda de Massa ante los medios: "Bien hecho, ¿eh?". Se lo dijo mientras le daba en el hombre. Hamilton se revolvió y le dijo que no le tocase. El piloto de Ferrari continuó la guerra después solo ante los micrófonos: "Ha vuelto a perder la cabeza. ¿Cuántas sanciones ha recibido ya? Pese a todo no aprende. No escucha ni a su padre". En la pista Hamilton acabó pasando limpiamente al brasileño, cuando los dos todavía corrían fuera de los puntos. Ha nacido una nueva enemistad, porque ambos ya se las habían tenido en la Q3 -entonces el británico adelantó a Massa en una acción innecesaria- y también en el GP de Mónaco, cuando Hamilton destrozó el 150º Italia de su rival en la curva de Loewes. 

Hamilton -enorme su remontada- hubiese quedado por encima de Alonso de no ser ser por su temeridad, pues el 150º Italia no está para muchos trotes y si acaba entre los mejores es sólo por el talento del asturiano. Esta vez sí que funcionó la estrategia y después de perder el puesto con Webber y Massa antes de entrar en boxes, les pasó tras la primera visita al garaje. Pero no pudo contener a Webber cuando se fue el coche de seguridad, presente por un accidente sin consecuencias de Schumacher. Schumi se subió al Sauber de Checo Pérez y acabó estampado en el muro. A una vuelta de completar el gran premio se quedó Jaume Alguersuari, al que desde Ferrari acusaron de obstaculizar a Alonso, que se quedó de los doblados sin mencionar directamente a su compatriota. Unos metros reparadores para Vettel, que no se cansa de ganar -¿alguien lo hace?- y que sigue gritando como el primer día: "Yes! Yes! Yes!". Sí, ahora ya habla del título, ya aparca la prudencia maquillada: "Tendremos otra oportunidad en Japón". Le basta un puntito de nada. Muy poco para él. Para el tercer piloto en la historia, tras Schumacher y Nigel Mansell, en lograr nueve triunfos en una temporada.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Vettel se exhibe en Monza y podría ser campeón en Singapur

Vettel festeja su triunfo en Monza - EFE.
No era lo que soñaban presenciar cuando reservaron sus entradas, pero lo que acabaron viendo les supo a gloria a los tifosi. Jalearon sin descanso a Fernando Alonso mientras agitaban con fuerza las banderas de Il Cavallino Rampante. El tercer puesto suponía un triunfo simbólico, pues era lo máximo a lo que podía aspirar el ídolo pilotando el 150º Italia, incluso en un circuito tan a su medida como el propio, el de Monza, situado a un par de horas de Maranello. Y así en ese trazado que tan poco favorecía a los Red Bull, que exige mucha velocidad punta y penaliza la aerodinámica, triunfó el triunfador de los últimos tiempos, Sebastian Vettel para lograr su octava victoria del curso y quedarse a un paso de igualar en palmarés a Alonso con su segundo mundial. El alemán lo conseguirá ya en Singapur si gana, el asturiano no sube al podio y ni Jenson Button -tercero en el GP de Italia- ni Lewis Hamilton -cuarto- ocupan el segundo lugar.

A Vettel se le escaparon unas lágrimas en el podio del GP de Italia, no pudo contener la emoción de verse en lo más alto en el escenario donde consiguió el primer triunfo y donde Red Bull nunca había ganado ganado. Dijo que sólo se imaginaba una situación que pudiese superar su alegría, vencer en Monza vestido de rojo, como piloto de Ferrari. Eso es lo que trató de lograr Alonso, que a falta de coche siempre fue sobrado de talento. Así que en la salida avanzó por la derecha como un cohete y fue rebasando a Button, Hamilton y Vettel para llegar líder a la primera curva. 

El duelo Hamilton-Schumacher

El bicampeón dominó cinco vueltas, hasta que Vettel le superó en una acción repleta de riesgo y sutileza -"lo he conseguido a pesar de que Fernando no me ha dejado ni un espacio", bromeó Baby Schumi-. 30 giros después Button y Alonso bastante tuvo con contener a Hamilton, el piloto más persistente de la parrilla y al que le costó muchísimo deshacerse de Michael Schumacher -Button se metió en ese duelo particular y acabó rebasando a ambos-. Schumi, quinto, estuvo combativo y cuajó una gran carrera para acabar un puesto por delante de su ex compañero Felipe Massa y dos de Jaime Alguersuari. "No me lo puedo creer", relató el piloto de Toro Rosso cuando le preguntaron qué sentía tras acabar séptimo -su mejor posición de siempre- una cita que había empezado como 18º. A unos metros de distancia os Vettel hablaba de placer y pasión: "Me encanta pilotar, las carreras. El público me en nosotros pasión cuando aparcamos". Y reiteró que va carrera a carrera y que no piensa en que puede ser campeón en Singapur. A Alonso, como ya había anunciado en la previa, le queda luchar por el subcampeonato. Así que la retirada de Mark Webber -abandonaron ocho pilotos más- le vino de perlas.

domingo, 28 de agosto de 2011

Vettel se escapa hacia el título con el doblete de Red Bull en Spa

Webber y Vettel, felices en el podio - EFE.

Se descuentan pruebas y viajes alrededor del mundo -en Spa tuvo lugar la penúltima parada en Europa- y los miembros de Red Bull continúan preguntándose cuándo podrán retratarse con Sebastian Vettel (Hepphenheim, Alemania, 1987) para celebrar el segundo título mundial de pilotos para ambos. La fotografía está al caer a falta de siete citas por disputarse si no nada extraordinario porque los números no engañan: Vettel ha partido nueve veces con la pole y en el GP de Bélgica alcanzó la séptima victoria del curso, la 17ª de una carrera meteórica, en el escenario del debut hace 20 años de su ídolo desde niño, Michael Schumacher. El mejor piloto de todos los tiempos estuvo a la altura de la efemérides y pese salir último finalizó quinto, justo por delante de Fernando Alonso, torturado por el bajo rendimiento de sus neumáticos duros. El asturiano no pudo salvar el podio ante Mark Webber, segundo para hacer posible el doblete de Red Bull, y Jenson Button, excelente, remontó diez plazas para ocupar el tercer puesto en una carrera que no pudo acabar su compañero en McLaren Lewis Hamilton, frustrado tras un choque con Kamui Kobayashi. También tuvo que retirarse Jaime Alguersuari, mientras Felipe Massa fue octavo.

Vettel no tiene corazón con sus rivales, a los que no da tregua: a Webber le saca 92 puntos y a Alonso, 99. "Sólo una debacle le quitaría el Mundial", reconoció el piloto de Ferrari, el más en forma en el último tramo antes de vacaciones y que por primera vez se quedó fuera del podio desde su retirada en junio en Canadá. Precisamente el último lugar donde había ganado Vettel, que nunca lo había hecho en el el circuito de Spa-Francorchamps. Un trazado en el que Alonso ha tenido que retirarse en cuatro ocasiones y nunca ha acabado. Su comportamiento esta vez fue ejemplar: sacó las uñas con los neumáticos blandos -llegó a rodar primero y segundo, "algo irreal, pues sin tráfico (los Red Bull) nos sacan un segundo o segundo y medio-", pero perdió comba en cuanto calzó los duros. En la escudería de Maranello siguen teniendo muchos problemas para calentar las gomas. Para ejemplo, el de Massa, al que un juego de duros le duró tres vueltas.  

Alguersuari: "No quiero hablar mal de nadie"

También tuvo problemas Vettel con las gomas. De hecho, pasó por boxes dos veces en sólo siete vueltas -el accidente de Hamilton y la posterior aparición del safety car le vinieron como anillo al dedo- y en el inicio se dejó sorprender por Nico Rosberg, que le birló la primera plaza en un inicio aparatoso en el que pasó de todo. Webber fue engullido por varios contrincantes por la izquierda y la derecha, Alonso se puso quinto a pesar de haber partido con su peor posición de la temporada (8º) y salirse de pista, Massa tuvo un buen arranque -se puso segundo un momento- y tres pilotos acabaron en boxes en el primer giro (Glock, Kovalaine y Bruno Senna). Este último, sobrino del fallecido Ayrton y debutante con Lotus Renault, la lió embistiendo a Alguersuari y dejándole fuera de combate: "No quiero hablar mal de nadie. No pude hacer nada. Era una de las mejores posibilidades de puntuar..". El catalán nunca había salido tan arriba, sexto. El infractor, sobrino del fallecido Ayrton Senna, se disculpó: "Necesito un poco más de experiencia. No quería ser un problema para Jaime".  

Más fortuna tuvo Button, al que también tocaron -en el alerón delantero y el trasero-, pero pudo continuar en carrera y volver a protagonizar otra de sus remontadas. En la 25ª vuelta el británico ya era quinto tras superar a Massa, sólo combativo en los primeros giros, cuando defendió su posición ante Alonso, que se lo comió en una curva. El brasileño intentó devolverle el adelantamiento y Hamilton se aprovechó del pique entre compañeros para ganarle la posición a Massa. Poco le duró la alegría al piloto de Tewin, que tuvo que retirarse. El momento que aprovechó Vettel, muy listo, para hacer la segunda parada y recuperarse. Con el alemán primero, Alonso peleó como pudo por conservar la segunda plaza, pero tanto Webber primero como Button después le superaron sin remedio. En Red Bull se cuentan los días para que Vettel sea campeón y ya han confirmado que Webber será su compañero el año que viene. El reto de Ferrari y de Alonso a partir de ahora.   

domingo, 31 de julio de 2011

Button reina en Hungría y Alonso queda tercero

Button hace el gesto de la victoria en el podio de Hungaroring -EFE.
Un mismo gesto compartido por tres personas cercanas se degusta más. Jenson Button (Frome, Reino Unido, 1980) unió sus pulgares, extendió los dedos índices y escondió el resto como hacían su pareja, Jessica Michibata, y su padre, John. Los tres dibujaban con las manos la W de victoria (win en inglés) para celebrar el undécimo triunfo del piloto de McLaren en el escenario del primero, el circuito de Hungaroring, y coincidiendo con el gran premio número 200 de Button, para el que definitivamente Hungría es especial. El británico se marchó de vacaciones a Miami con los 25 puntos de la victoria. Un mal menor para el líder del Mundial y segundo clasificado de la prueba, Sebastian Vettel, insatisfecho siempre que no gana -no lo consigue desde hace tres pruebas-, pero contento de haber aumentado la renta con respecto al resto de aspirantes, de los que Fernando Alonso es el más certero en las últimas fechas. El asturiano concluyó tercero justo por delante de su ex compañero Lewis Hamilton, el genio decidido y ambicioso que lideró casi toda la prueba y al que le perjudicaron un par de decisiones: la de su equipo de poner neumáticos intermedios cuando estaba lloviendo en vez de duros -como sí hicieron Alonso, Vettel y Button- y un pase y siga, su quinta sanción en el curso, por hacer una maniobra que provocó que Di Resta se saliese fuera de la pista. Buenas noticias al fin y al cabo para Button, que sacó de sus casillas a Hamilton: es el más tranquilo en las carreras más extrañas, como sucedió en Canadá. "No me preguntéis por qué", relató el vencedor en  Hungaroring, "pero se me dan bien este tipo de situaciones".

Button había abandonado en Silverstone y Nürburgring. Una racha que le afectó en Hungría, donde empezó muy seguro defendiendo su posición (el tercer puesto) ante Alonso, que había dicho que podía ponerse primero en la salida a pesar de partir desde la tercera línea de parrilla, quinto. Y cuarto se colocó Alonso tras superar a su vecino en Ferrari, Felipe Massa, a quien le pasó de todo -choque con las protecciones incluido- para acabar sexto. El lugar al que cayó Alonso después de ser sorprendido por los dos Mercedes de Michael Schumacher y Nico Rosberg. Cuando el asturiano los adelantó, Hamilton seguía poniendo nervioso a Vettel, hasta forzar el error del alemán y ponerse primero. Button venía muy fuerte por detrás.

Incendio en el Renault de Heidfeld

El trazado se iba secando y Ferrari y Red Bull quisieron probar el rendimiento de los superblandos con Massa y Mark Webber -quinto en el GP de Hungría-. Sólo cuando los equipos comprobaron que era la estrategia adecuada repitieron la jugada con sus primeros pilotos. A Alonso, como le había sucedido a Massa, le costó mucho calentar los neumáticos y tuvo algún despiste. Sustos sin importancia -nada que ver con la imagen de Nick Heidfeld, a quien se le incendió el Lotus Renault- en una carrera que dominaba a placer Hamilton: en 19 vueltas ya había doblado a cinco rivales. En su remontada, Massa forzó tanto a Schumacher, que éste se salió del trazado y tuvo que retirarse. Tampoco el 2011 es la temporada del mejor piloto de la historia.

Entre los más destacados figura Alonso, que adelantó a los dos Red Bull, primero a Webber y después a Vettel, en la tercera parada en boxes, pero que no podía intervenir en el duelo por la primera posición entre Button y Hamilton. Los dos pilotos de McLaren se intercambiaban la primera posición: ahora tú, ahora yo. Hamilton se fue primero a cambiar los neumáticos, los equivocados, los intermedios. Lloviendo como llovía, eran un peligro y tuvo que reemplzarlos por los duros dos vueltas después, con lo que tuvo que hacer un pit stop de más. Y no tardó en volver a los talleres, ya que fue penalizado con un drive-through, tras el que salió quinto tras Webber, al que pudo adelantar con un interior: "Asumo el castigo. Otro para mi baúl. Voy camino de récords. ¿La carrera? Button me apretó mucho cuando yo iba en cabeza y se mereció ganar la carrera. Me da pena por el equipo porque no hemos podido hacer un doblete". 

Con Vettel conservador -"he dejado que Jenson se fuera. He tenido algún problema con el freno y no quería arriesgarme"- Button tuvo unas últimas vueltas plácidas. Un epílogo antes de las vacaciones que siempre recordará por coincidir con su gran premio número 200. Dos años en el Mundial cumplía Jaime Alguersuari, que celebró la efemérides puntuando -fue décimo-, mientras que su compañero Sebastien Buemi, que salía último le ganó la partida para colocarse octavo. 

domingo, 24 de julio de 2011

Hamilton vence en Alemania y Alonso queda segundo en la peor carrera del curso de Vettel

Hamilton celebra su triunfo en el circuito de Nurburgring -EFE.

Este Mundial ya no es un certamen donde Red Bull y Sebastian Vettel se quedan el mejor trozo del pastel y al resto le dejan las migajas. Cierto, Baby Schumi es el líder con una renta sideral, 77 sobre su compañero Mark Webber, pero algo ha cambiado con las mejoras de Ferrari, que ganó en Silverstone con Fernando Alonso y que en Nurburbring completó una actuación interesante, con Alonso segundo y Felipe Massa, genial, como pesadilla móvil de Vettel, al que hizo de tapón y con el que sólo cedió la cuarta plaza en el última vuelta, cuando le cambiaron los neumáticos duros como al alemán. Los mecánicos de Red Bull fueron más rápidos en la peor carrera del alemán desde el GP de Corea del Sur de la temporada pasada, donde se retiró. Massa se reivindicó: es el único de los pilotos de las escuderías punteras al que los expertos nunca colocan entre los favoritos a ser campeón, aunque en 2008 lo fuese durante un instante. Entonces, en su país, Brasil, se creyó el ganador de un Mundial que acabó llevándose Lewis Hamilton. El británico ganó el GP de Alemania aprovechándose de otro error de Ferrari, que alargó una vuelta más de lo previsto el paso por boxes de Alonso. El británico bordó el giro y ya no peligró su segundo triunfo del curso, con lo que se sitúa tercero en la general, a 82 puntos de Vettel, cuatro más que Alonso y cinco menos que Webber, tercero en Nurburgring. La cruz en McLaren fue Jenson Button, que tuvo que retirarse por segunda vez consecutiva por problemas hidráulicos: "Tenía coche para estar entre los tres mejores".

Tanto exprimió Alonso el 150º Ferrari, que no le alcanzó la gasolina para completar la vuelta de honor y se subió al Red Bull de su amigo Webber: una imagen relajada para una carrera "de ataque" como la definió el propio Alonso, muy satisfecho por su tercer podio consecutivo (había acabado segundo en Valencia y primero en el GP de Gran Bretaña). Cuarto había sido en esas dos carreras anteriores Hamilton, filosófico para explicar su gran evolución durante el fin de semana: "Poco a poco he ido comprendiendo el comportamiento del coche y entendiendo cómo degradar menos los neumáticos". Para sinceridad, la de Webber: "No podía aspirar a más".

Desde la segunda línea    

Para empezar, todo había cambiado en la foto de la pole del sábado, cuando salía a la izquierda, con su compañero Mark Webber en el centro como autor del mejor tiempo, y Lewis Hamilton como el segundo. Vettel salió, por tanto, desde la segunda línea de parrilla, una situación inédita en las últimas 15 carreras. El actual campeón no empezó fino y Alonso le ganó la partida en la primera vuelta tras un adelantamiento en paralelo, después de que Hamiton superase a Webber por la derecha y Massa, ante el acoso de Nico Rosberg, se saliese fuera de la pista y perdiese una posición ante el piloto de Mercedes. 

Un error de Alonso, que se salió del trazado, permitió a Vettel superar al asturiano, que fue acercándose hasta superarle gracias al DRS en la curva Castrol-S, un lugar propicio para hacerlo. Se escapó Alonso, beneficiado por una equivocación de Vettel, tan ansioso que frenó en la línea blanca e hizo un trompo. Así que se le acercaron Massa y Rosberg, al que pasó como pudo el brasileño. Felipinho llenó a rodar primero después de merendarse a los dos Red Bull antes de hacer su primera parada. Algo que hicieron en la 17ª vuelta Hamilton y Alonso. Antiguos compañeros en McLaren y eternos enemigos, las diferencias entre ambos eran pequeñas. No pararon en el mismo giro en el paso por el pit lane: el británico lo hizo en la 32ª y el asturiano, en la siguiente. Alonso se puso primera tras la salida de boxes, pero con los neumáticos (blandos, de nuevos) todavía fríos tuvo que aceptar que Hamilton le superase sin remedio. Es el principal problema del 150º Ferrari según palabras del piloto de referencia de la escudería: las gomas tardan en coger temperatura; lo positivo es que también retrasan su degradación.

Advertencias desde la radio

Webber iba detrás del dúo de cabeza seguido de Massa, en territorio de nadie, y con Vettel cerca. Los dos alargaron el segundo cambio de neumáticos (41º giro el brasileño, 42º el alemán) y las posiciones se mantuvieron. Vettel tenía problemas en los frenos. Desde la radio le indicaban que tenía que aguantar lo máximo con las nuevas gomas, porque "las duras con 1'5 segundos más lentas". 

No fue la carrrera de Jenson Button, que se tuvo que retirar poco después del ecuador de la prueba (36º giro) por problemas hidráulicos, justo cuando su compañero Hamilton se anotaba la vuelta rápida y sacaba tres segundos a Alonso. Bastante más detrás, Michael Schumacher luchaba por la undécima posición con Jaime Alguersuari.  Vettel mejoró sus registros y en Ferrari le decían a Massa que estaba a punto de perder el puesto. El brasileño, atento, se defendió haciendo el mejor segundo sector en pista. Apretaba el alemán, mientras Alonso continuaba recortándole décimas a Hamilton. 

Visto y lo visto, la estrategia iba a decidir. Webber, tercero, estaba al acecho de cualquier contratiempo de sus rivales. Hamilton puso los neumáticos duros a nueve vueltas, y Alonso, a seis. Ferrari tuvo que adelantar el cambio un giro más y el asturiano salió por detrás. Webber era el líder virtual, pues no tenía el suficiente margen para mantener la plaza después del paso por boxes. Y así fue. "Haz lo contrario que haga Massa", le indicaron a Vettel, que hizo lo que quiso y acabó cambiando los neumáticos en la última vuelta. La rapidez de sus mecánicos le permitió ganar tres puntos más y acabar cuarto por delante de un Massa muy combativo, frustrado como el curso pasado en la misma prueba. Entonces, en una cita disputada en el circuito de Hockenheim, cuando en Ferrari le soltaron aquel famoso: "Alonso va más rápido que tú, ¿lo has entendido?". El brasileño tuvo que apartarse.  

domingo, 10 de julio de 2011

Alonso vence a Vettel y a Red Bull en Silverstone para sellar su primera victoria del curso

Alonso señala la imagen de Ferrari en su volante - EFE.

Número de la perfección, el diez es la primera cifra con dos dígitos, pero también puede llegar a ser una cifra incómoda. Lo era para Fernando Alonso (Oviedo, 1981), que aterrizó en Silvestone con una marca impropia de él y de Ferrari: diez carreras sin ganar, desde la cita en Corea. 52 vueltas después, tras un par de errores grandiosos de Red Bull en el pit stop, el asturiano pudo celebrar su primer triunfo del curso en el GP de Gran Bretaña. Alonso aprovechó los despistes de los mecánicos rivales con Mark Webber primero y después con Sebastian Vettel, ayudas ajenas cierto, pero  también marcó un ritmo muy superior a sus rivales y acabó sacándole 16 segundos y medio al alemán. Una diferencia extrema favorecida por las mejoras en el 150º Ferrari -el fondo plano, las suspensiones, los nuevos alerones y los escapes- y también por la limitación de los difusores soplados ordenada por la FIA para equilibrar fuerzas. Un triunfo, en todo caso, convertido en homenaje para la escudería de Il Cavallino Rampante, pues la jornada era muy especial: se cumplían 60 años justos de la primera victoria de Ferrari en la Fórmula 1 de la mano del argentino José Froilán González, en el mismo trazado e imponiéndose a un mito como su compatriota José Manuel Fangio.

Hay gestos, detalles que acaban siendo una celebración previa. Sucedió con Alonso en Silvertone, cuando antes de la carrera se paseó con el Ferrari 375 de González. El asturiano honró la memoria de un piloto sólo ganó dos carreras en el Mundial, ambas en el mismo circuito. Las mismas que Alonso en Silvestone, donde el año pasado había tocado fondo con una 14ª posición, un resultado que fue el inicio de una remontada que estuvo a punto de coronarle como campeón. Un objetivo que persigue este año, pero que ve muy imposible: depende de que Vettel tenga que abandonar alguna cita. El alemán fue segunda esta vez y por primera vez en mucho tiempos su parada resultó un desastre, muy larga. Era la vuelta 28 y Alonso salía de boxes antes que él y se puso primero, una posición que ya no abandonaría. En la 13 ya había adelantado en circunstancias parecidas a Webber, tercero. En carrera Alonso hizo un único adelantamiento, a Lewis Hamilton, que le había pasado en un gran inicio de prueba. El británico fue el rival más incómodo de Alonso hasta que desde la radio le dijeron desde la radio que ahorrase gasolina. Así que Hamilton -al que Vettel superó en el pit stop- acabó perdiendo la última posición de podio en favor de Webber -al que instaron a mantener las distancias con Vettel cuando se lo estaba merendando; las órdenes de equipo vuelven a ser legales...- y conservó la cuarta posición ante Felipe Massa, al que frustró en su último de superarle en la vuelta final. Jenson Button ya había quedado eliminado mucho antes con otro error de un mecánico, incapaz de ponerle la tuerca a la rueda delantera derecha.   

En un día de errores tremendos los aciertos fueron para Ferrari y la imagen fue el abrazo reparador de Alonso con Stefano Domenicalli, director deportivo de la escudería. "Gracias por la paciencia", dijo el piloto en la rueda prensa muy contento y utilizando un discurso emotivo: "Hoy he hemos vuelto a vencer con la misma pasión y amor que Ferrari tiene por esta competición. Después del inicio difícil de temporada con Red Bull dominando todas las carreras, nos sacaban segundo y medio y hoy les hemos sacado 20 segundos". El asturiano reconoció que el Mundial está imposible, pues Vettel no baja de la segunda posición. El alemán estuvo cariño con Alonso, al que felicitó en varias ocasiones, y muy cauto como su compañero Vettel: "Ferrari nos ha ganado. No es flor de un día". Como tampoco la progresión de Jaime Alguersuari, décimo y puro incordio para el noveno, un tal Michael Schumacher. El mejor piloto de todos los tiempos. El antiguo icono de Ferrari. Ahora lo es Alonso, que renovó su contrato esta temporada y se siente muy identificado con el equipo que casi siempre le pretendió.

domingo, 26 de junio de 2011

Vettel vuelve a coronarse en Valencia y Alonso queda segundo

Abrazo entre Vettel y Alonso -EFE.

Está cansado que desde que comenzó el Mundial le hagan la misma pregunta en la rueda de prensa posterior a cada gran premio.

- Sebastian, ¿el título está decidido?
- Voy carrera a carrera, paso a paso, como si cada prueba fuese la última- respondió Vettel tras volver a coronorse en Valencia, donde logró su sexto triunfo en las ocho pruebas disputadas, casi la mitad de un campeonato con 19 tras la suspensión de la Bahréin. Baby Schumi sigue aumentando las diferencias con sus principales rivales y ya cuenta con 77 puntos de margen con respecto a Jenson Button y Mark Webber, sexto y tercero en el Valencia Street Circuit. Y de 99 sobre Fernando Alonso, segundo, y más contento que unas pascuas por haber conseguido su primer podio en Valencia y de hacerlo tras la última parada en boxes, la tercera. De entre los diez primeros -Lewis Hamilton fue cuarto y está a 89 puntos del líder- sólo Jaume Alguersuari realizó dos, una decisión que le ayudó a concluir en una meritoria octava posición en un GP de Europa donde no hubo ni un abandono y Michael Schumacher quedó 17º.

Algo menos de once segundos separaron a Alonso de Vettel, que quiso dejar claro que en ningún momento se había "aburrido" y que tanto el español como su compañero Webber le exigieron: "No me podía fíar nada. Mi estrategia era diferente". No le resultó un triunfo tan sobrado como en otras ocasiones, pero nunca tuvo que defenderse de ningún ataque. Ni tan siquiera tuvo que hacer ningún adelantamiento, ya que conservó la pole (lleva siete este curso) y tras el primer giro ya le sacaba más de un segundo a Webber, acosado por Alonso, que le pasó a rebufo, por el interior y en la frenada. Pero el asturiano perdió la posición en una segunda parada horrible para Ferrari. Ésa está siendo una de las grandes deficiencias de Il Cavallino Rampante. Lo vivió en sus carnes Felipe Massa: a un mecánico le falló la pistola para colocar el neumático trasero izquierdo y el brasileño perdió seis segundos de más en ese segundo pit stop. Un error que benefició a Hamilton y frustró a Felipinho, que le había superado en una salida fantástica y en la que llegó a rodar tercero (el brasileño, el primer ganador en Valencia, acabó quinto). Posición que le birló en un suspiro Alonso con una maniobra por el lado izquierdo y arriesgando en la frenada.

Más de 1.000 vueltas como líder

El 150º Ferrari ha reducido diferencias con el RB7, pero, como reconoció el director técnico de la escudería de Maranello, la reacción ha sido posible por la naturaleza de los circuitos de Mónaco, Canadá y Valencia. En los tres la carga aerodinámica no juega un papel tan decisivo. En dos venció Vettel, que ser el campeón más joven, el más precoz en lograr una pole y una victoria, Vettel ya forma parte de los 15 pilotos de la historia en acumular 1.000 vueltas o más como líder en carrera. En el podio de Valencia brindó, botella de cava en mano, con su compañero Webber, que nunca había puntuado en dicho escenario y sumó el 51º cajón de Red Bull en sus siete años de historia.

Webber estaba enfadado consigo mismo por haber "decidido" poner los duros usados antes que Alonso y perder la plaza cuando pasó por boxes el asturiano, satisfecho del paso adelante que ha hecho el equipo en la cronometrada. Donde se verá cuál es la situación real de Ferrari será en Silverstone. Será cuando tomarán más forma las nuevas restricciones perpretadas por la FIA para igualar el Mundial y retrasar los festejos de Vettel. La prohibición de no poder retocar la electrónica entre la Q3 y la prueba no supuso ningún cambio en carrera. Volvió a coronarse el actual campeón.

domingo, 12 de junio de 2011

Button hace humano a Vettel en Canadá y provoca la retirada de Hamilton y Alonso

Button, eufórico, en el podio del Gilles Villeneuve - EFE.
Si hay un piloto capaz de vencer en situaciones surrealistas ese no es otro que Jenson Button (Frome, Reino Unido, 1980), fino en su pilotaje y oportuno cuando nadie cuenta con él. Fue campeón con 29 años y meses después de quedarse sin equipo, desde que Honda anunciase su retirada y hasta que Ross Brawn y Nick Fry compraron la escudería con el apoyo de un grupo inversor. Button ganó seis de las siete primeras carreras de 2009 con el Brawn GP, balance suficiente para coronarse, aunque no ganase más en aquella temporada. A lo largo de su carrera le ha costado vencer al británico, que tardó 113 grandes premios en conseguirlo (Hungría, 2006) y llevaba más de un año sin ganar. La última victoria de Button databa de mediados de abril del curso pasado en China bajo la lluvia. Una carrera tan caótica como la que Button logró esta vez en Canadá, en una prueba que duró más de cuatro horas y marcada por el diluvio que cayó del cielo. El británico realizó seis paradas en boxes para completar una remontada deliciosa y polémica, pues por el camino embistió a su compañero Lewis Hamilton y a Fernando Alonso, que tuvieron que retirarse. Con su ímpetu, Button puso nervioso a Vettel, al que hizo humano y arrebató la primera plaza en el Gilles Villeneuve ante el delirio de su novia, la modelo Michibata, y McLaren, la única escudería que se ha impuesto este año a los Red Bull, justo por detrás en el podio, con Vettel segundo y Mark Webber tercero. El australiano superó en la antepenúltima vuelta al piloto con mejor palmarés en el escenario, Michael Schumacher, a punto de lograr su primer podio desde su vuelta a la Fórmula 1. Jaime Alguersuari acabó octavo, su mejor marca.     

Button vio premiada su tenacidad, valentía y fe para llevarse un triunfo inesperado en una carrera que empezó séptimo. La salida resultó descafeinada, con los monoplazas siguiendo al coche de seguridad, protagonista (salió hasta cinco veces) en una carrera que se suspendió por la lluvia más de dos horas. Justo antes del diluvio, Ferrari decidió que Alonso pusiese los intermedios, con lo que perdió varias posiciones. El asturiano acabó retirándose tras tocarle por detrás Button: “Íbamos a la par, habrá medido mal y me ha llevado por delante y ahí ha acabado la carrera. Son condiciones siempre difíciles, resbaladizas y he llevado la peor parte yo”. El británico quiso quitarle hierro al asunto: “Son cosas que pasan en carrera”.

A 92 puntos

Salvo sorpresa mayúscula, con este abandono Alonso se despidió del Mundial: tiene 92 puntos menos que Vettel. También perdió comba en Montreal Hamilton, que tuvo que retirarse tras otro choque con Button mientras intentaba superarle y vivió la carrera en el hospitality de McLaren, donde pudo hablar un rato con la cantante Rihana. Button fue investigado por estos dos incidentes -también tocó a Pedro Martínez de la Rosa, 12º en su regreso–, pero finalmente no recibió ninguna penalización. 

Como Alonso, Button también se equivocó en cambiar las gomas antes de que lloviese con exageración, pero la suerte y su pericia bajo el volante le llevaron a la victoria. Suerte, por ejemplo, por lo que le sucedió a Felipe Massa, al que un doblado como Karthikeyan no facilitó el paso. El brasileño perdió el control del 150º Ferrari y tuvo que cambiar su morro. Así que Massa, que llegó a rodar tercero, tuvo que conformarse con el sexto puesto, logrado en la photo finish ante el sorprendente Kobayashi, al que embistió por detrás Heidfeld., que tuvo que retirarse a 14 giros del final. Apareció el coche de seguridad y Vettel tenía  en su mano el triunfo, pero él mismo como reconoció pecó de conservador. Lo contrario que Button, que insistió hasta superar al actual campeón: “Tengo muchos amigos aquí en Montreal y seguro que montaremos una fiesta para celebrarlo”. 

domingo, 29 de mayo de 2011

Vettel continúa intratable en Mónaco aunque se salva del acoso de Alonso y Button por la salida del coche de seguridad

Vettel festeja su 15ª victoria -EFE.
No hay un circuito donde se valore más la pericia de los pilotos y que favorezca menos los adelantamientos que el Montecarlo, un trazado estrecho, casi dibujado en miniatura y donde la elección de neumáticos resulta decisiva. Un escenario urbano y lujoso en el que se vivió una prueba alocada y repleta de contratiempos. En los accidentes casi siempre estuvo presente Lewis Hamilton, sexto, que provocó dos salidas salidas del coche de seguridad. El británico la lió primero con su intento de adelantar a Felipe Massa en el túnel -el brasileño acabó estampado contra un guardarraíl y despotricó, y con razón por dicha acción-; después, en su intento de no toparse con Sutil, Hamilton provocó  una colisión que obligó a Alguersuari y a Petrov -acabó en el hospital Princesa Gracia, pero está bien-, y todavía le quedó tiempo al piloto de McLaren para arruinar la carrera de Maldonado. Hamilton recibió dos sanciones. El gran beneficiado del último safety car y la posterior bandera roja, por lo que la carrera fue suspendida temporalmente. Se permitió que los pilotos cambiasen los neumáticos y suspiró de Sebastian Vettel, por un día atosigado por dos pilotos, los que le precedieron en la clasificación (en Mónaco no hay podio): Fernando Alonso, segundo, y Jenson Button. Cada uno con una estrategia diferente.

Lo de Vettel no es normal. Está convirtiendo el Mundial de la Fórmula 1 en algo previsible: se sabe quién va a ganar, él. Su dominio es tan grande que lleva siete victorias en ocho pruebas, cinco de seis este curso en el que ha sumado 143 puntos sobre 150 y aventaja en 58 a Hamilton, en 64 a su compañero Mark Webber -cuarto en Mónaco-, 67 a Button y 74 a Alonso. El asturiano volvió a estar genial en la salida, en la que superó por la izquierda a Webber. Ferrari estuvo también bien en la estrategia: en boxes Alonso, que hizo dos paradas, superó a Button (tres). Vettel hizo una por decisión propia, pues en Red Bull querían que realizase otra más. El actual campeón, que igualó las 15 victorias de Hamilton, aguantó como pudo los neumáticos, pero iba comprobando cómo sus principales rivales se acercaban sin remedio. Primero Alonso y después de Button, quien llevaba mejor ritmo de los tres por tener las gomas más nuevas.

Por un día a Vettel le salvó la campana: "Han estado a punto de alcanzarme. Mónaco es un gran premio loco, estoy contento con el resultado". Vettel nunca había ganado en un escenario tan singular y rebibió la casa de la mano del Príncipe Alberto. La encargada de repartir los trofeos a Alonso y Button fue su prometida, Charlene Wittstock. "Hice todo lo posible para ganar", reconoció el asturiano, que confesó que en los planes de su equipo estaba atacar al final. Las circunstancias, siempre tan caprichosas en Mónaco, le impidieron llevarlo a cabo.    

domingo, 22 de mayo de 2011

Vettel continúa su dictado en Montmeló y McLaren se confirma como la alternativa a Red Bull

Vettel saluda en el podio del Circuit de Catalunya - EFE.
La Fórmula 1 se escribe al dictado de Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987), el actual campeón y el vencedor de cinco de las últimas seis carreras contando el tramo final de la temporada pasada. El icono de Red Bull ha reciclado su carácter y no tiene actitudes temerias como antes. Vettel es más preciso sin perder agresividad: no perdió el norte en una salida fantástica de Fernando Alonso, fue el primero en cambiar las gomas (superando después con cierto riesgo a Jenson Button y a Felipe Massa) y supo colocarse primero definitivamente después de que Hamilton, su gran rival en la carrera, y hasta ahora en el Mundial, hiciese la cuarta y última parada en boxes. El británico fue segundo en el GP de España y su compañero Button, con estrategia diferente (cambió neumáticos tres veces) fue tercero. McLaren es la gran alternativa de Red Bull, feliz por la 14ª victoria de Vettel, que tras su primer triunfo en la élite en el Circuit de Catalunya de Montmeló ya acecha la marca de Hamilton (15), al que ya arrebató el registro de piloto más precoz en ganar el título. En Ferrari, donde había cierto optimismo, se vivió una gran tragedia: Alonso acabó 5º y doblado por los cuatro primeros (tiene 51 por los 118 de Vettel), y Massa, lastrado por un problema del cambio de marchas, abandonó a cinco vueltas.

Hamilton persiguió la victoria -"la carga aerodinácia hacía que se me escapase y luego era imposible alcanzarle con el DRS"-, pero no pudo superar a Vettel, que no se puso nervioso y supo cerrar la puerta al único piloto que le ha ganado en las últimas citas: el británico lo hizo en China. A seis décimas del ganador quedó Hamilton, elogiado por Vettel: "Al final he tenido que estirar lo máximo porque podía utilizar el DRS. Los McLaren me lo han puesto muy díficil. Me he sentido muy liberado". A todo un mundo, a una vuelta se quedó Alonso, lastrado por el ínfimo rendimiento de su primer juego de duros (sólo le duraron diez vueltas) y perjudicado por sus mecánicos, pues perdió medio segundo en el primer pit stop con resto a Vettel y tres décimas. Cuando salió de su segunda parada Alonso perdió lo ganado en una salida memorable en la que pasó del cuarto al primer lugar, que ocupaba Mark Webber, cuarto en la línea de meta. Y de ser líder cayó a la tercera posición. Todavía le faltaba al asturiano ceder otros dos puestos más a favor de Button, nefasto en la salida y brillante después, y Webber. Aunque para remontadas la de Heidfeld: el alemán partió último, 24º, y finalizó 8º, mientras que Alguersuari fue 16º.

El abrazo con Schumacher

El comienzo fue un espejismo para Ferrari y para, Alonso, que recuperó su antigua fiabilidad en la salida, la de sus tiempos triunfales en Renault. El bicampeón volvió a hacer de las suyas -"fue emocionante, un pequeño milagro"-  aprovechando los 800 metros de recta para superar por el interior a Hamilton y a los dos Red Bull para ponerse líder de la prueba. Había prometido que iba a ser agresivo y cumplió lo anunciado. Notable fue también el inicio de Michael Schumacher, que pasó del 10º al sexto lugar. El puesto que el heptacampeón ocupó en el GP de España, donde atesora los mejores números: seis triunfos, siete poles y 12 podios. Schumacher fue uno de los primeros en felicitar al que tiene toda la pinta de ser su sucesor y al que le une una buena amistad.  

Las últimas vueltas fueron un martirio para Ferrari. En la 46ª vuelta Massa era doblado por primera vez y en la 61º el brasileño tuvo que retirarse. Massa estaba muy enfadado. Más sonriente (y realista) fue el discurso de Alonso. Señaló que de haber salido quintos o sextos no se hubiesen visto tanto las diferencias entre su coche y los dos equipos dominadores. Y acabó con una frase que resume el presente de la Fórmula 1, por mucho que la escudería de Il Cavallino Rampante recortase distancias en Turquía: "Hay dos equipos que doblan a los demás".