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domingo, 24 de marzo de 2013

El incendio de Vettel

El alemán desobedece a Red Bull y arriesga al límite con su compañero Webber para vencer en Malasia, donde Alonso abandona

Webber, Vettel y Hamilton, en el podio del circuito de Sepang - Reuters.

Sebastian, vas más rápido. Sebastian, eres mejor que él. ¿A qué esperaras a adelantarle?”. Eso, o algo parecido, pensó Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) mientras Adrian Newey y el equipo Red Bull se frotaban las manos viendo claro un doblete plácido en Malasia con Mark Webber como vencedor, tras un salida brillante por fin, y con Vettel como escudero. Pero el alemán obvió las indicaciones del equipo y acosó a su compañero con un sinfín de paralelos e intentos de adelantarle al límite hasta que lo consiguió, mientras en Red Bull tenían el corazón en un puño. Y Webber, claro, no daba crédito a lo sucedido: Yo también podía haber ganado. Tras la última parada [cuando él como líder] nos dijeron que la carrera había acabado, que cuidáramos el coche, el motor y las ruedas. Seb tomó su propia decisión”. Vettel sólo se escuchó a sí mismo y reaccionó como en el ecuador de la prueba, cuando soltó por radio sobre su compañero: “Es demasiado lento, sacadle de mi camino”. Vettel acabó por ceder en la rueda de prensa: “Pido perdón, debo una explicación a Mark y al grupo. Éste es un triunfo del que no me siento muy orgulloso”. Así fue la tercera victoria de Baby Schumi, nuevo líder del Mundial con 40 puntos, en el circuito de Sepang, donde Lewis Hamilton completó el podio –Nico Rosberg, cuarto, sí hizo caso de las instrucciones de Mercedes y no puso en peligro ese puesto– en una carrera en la que Alonso no pudo completar ni dos vueltas, después de chocar por detrás con Vettel en la segunda curva, donde se dañó el alerón delantero. Una vuelta después éste se rompió del todo y le hizo perder el control: “Tal como estaba la pista, si hubiéramos entrado a cambiar el morro lo habríamos tenido que volver a hacer en la tercera o la cuarta vuelta y eso nos habría colocado últimos destacados”. 

Alonso siguió el resto del gran premio por la televisión como un simple espectador más. Es posible que no viera en directo la confusión de Hamilton en su primera parada, cuando se fue directo hacia los mecánicos de McLaren, su escudería de siempre, y no a Mercedes. Por entonces Vettel ya había sido el primero en pasar por boxes (sexta vuelta) para poner las neumáticos más blandos en un circuito mojado en algunos tramos y seco en otros. Webber paró después y puso los duros y se colocó líder. El australiano fue cogiendo una cierta ventaja con respecto a Vettel, que mantenía a raya a Hamilton. Bastante más lejos estaba Felipe Massa, brillante en la calificación –partió segundo, por delante de Alonso–, y que “perdió todo lo ganado” en la salida, cuando su F138 sufrió problemas de adherencia. Felipinho, que luego se marcó algunas vueltas rápidas, cayó a la octava plaza tras su última parada. Massa se deshizo de Pérez, dejó clavado a Raikkonen –que sólo pudo ser séptimo tras vender en Australia y es segundo en la general con 31 puntos– y no le costó excesivamente superar a Grosjean para acabar quinto.

Duelos con chispa

Si el de Webber y Vettel resultó el duelo estrella, el del propio Raikkonen con Hulkenberg tampoco tuvo precio. Se lo acabó llevando el finlandés después de muchas tentativas. También resultó impagable la batalla entre Hamilton y Rosberg, a quienes desde la radio dijeron que se quedaran las cosas como estaban, con el británico por delante. Hamilton estuvo atento con su compañero –“Nico merecía estar aquí en el podio”– y Rosberg habló en plural, pensando en el bien de la escudería dirigida por Ross Brawn: “Al final el equipo me dijo de no forzar a Lewis. Yo iba más fuerte. Lo importante es que estamos cerca de Red Bull y sabemos que podemos ir todavía más rápidos”.

Mercedes está en la buena línea, mientras que McLaren sigue perdida. Checo Pérez logró sus primeros dos puntos tras concluir noveno y Button, pese a cuidar al extremo sus neumáticos, pagó su precipitación en boxes, pues salió antes de que le ajustaran una rueda, y acabó abandonando a dos giros del final en un día marcado por la retirada de Alonso y el incendio de Vettel.  
  

domingo, 25 de noviembre de 2012

Vettel se corona como tricampeón mundial ante un Alonso mayúsculo

El piloto de Red Bull iguala los títulos de Ayrton Senna y se convierte en el más precoz en conseguir tras ser sexto en Interlagos, donde al asturiano no le bastó ser segundo en una carrera ganada por Button

Vettel y varios miembros de su equipo indican su nuevo de mundiales: tres -  AFP. 

“Sebastian, esta posición es suficiente, es suficiente”, le dijeron desde la radio a Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 3 de julio de 1987). El mensaje pretendía calmar a un piloto que bajo cualquier circunstancia exprime al máximo el RB8, el coche más completo de la parrilla. A ocho vueltas para dar por concluido el Mundial de 2012 en Brasil Vettel rodaba séptimo y estaba a punto de igualar a Ayrton Senna –y también a Jack Brabahm, Jackie Stewart, Niki Lauda y Nelson Piquet– coronándose tricampeón mundial –y de hacerlo con 25 años, otro récord más en su trayectoria-, por más que Fernando Alonso fuese segundo en el circuito de Interlagos tras Jenson Button, vencedor de la carrera. Pero Vettel también quería acercarse a Michael Schumacher y rebasarle. Schumi, en el día de su despedida, no puso reparos a su compatriota para que así lo hiciese, justo antes de que Petrov, doblado eso sí, tampoco opusiese resistencia –como marca el reglamento– a Alonso, que no había podido con el búlgaro en Abu Dabi en 2010. Entonces, como en 2007, al asturiano se le escapó el título a última hora por tener la mirada corta y centrarse en un rival, cuando había otro con opciones más remotas. Esta vez el único contrincante era Vettel, el mismo capaz de remontarle 44 puntos y llegar a la última cita en Interlagos con 13 de margen. El mismo que en la primera vuelta vio de cara cómo le pasaban varios rivales después de que Bruno Senna, sobrino de Ayrton, le hiciese un estropicio, dañándole la carrocería y golpeando el sistema de escape: “Ha sido la carrera más difícil de mi vida. Imagínate verte a las primeras de cambio en sentido contrario y con todo el mundo viniendo hacia ti. Para rematarlo, luego la pifiamos con los neumáticos”. El mismo al que le dijeron que no podían repararle el coche en boxes y que progresó de la última plaza a la sexta en nueve giros, beneficiado también por los abandonos y el baile de paradas por la incertidumbre del cielo. No cayó el diluvio que esperaba Alonso, al que como a Vettel le ayudó la enésima retirada de Lewis Hamilton cuando iba primero tras ser embestido por Hulkenberg, la sorpresa de la jornada y que lideró la prueba varias vueltas porque, como Button, alargó la primera parada. Otro accidente, en este caso de Di Resta en la penúltima vuelta, hizo que el coche de seguridad custodiase a los pilotos en la llegada triunfal de Vettel, sexto en el GP de Brasil y que ya cuenta con la triple corona a pesar de un Alonso mayúsculo que le ha exigido hasta el final y ha sabido sacar un rendimiento similar –la diferencia final fue de tres puntos, 281 por 278– a un F2012 sensiblemente inferior al RB8.         

El gran legado de Alonso es su pilotaje, sus títulos con Renault (2005 y 2006) y el haber optado hasta el último día a tres coronas más. Tres oportunidades para igualar a Senna, su gran ídolo, una marca que hace seis años consideraba suficiente como para poder retirarse y que le es esquiva a pesar de haber hecho “mi mejor año”. Y sobre todo de sentirse reconocido: “Es la primera vez que he puesto a todo el mundo de acuerdo, a pilotos, a ex pilotos, de Francia, de Inglaterra... de que he sido el mejor del campeonato. Esa sensación es muy buena”. El piloto de Ferrari utilizó en su discurso palabras nobles como orgullo y corazón y se mostró agradecido por el trabajo del equipo, al que le pidió tener un “coche un poco más rápido el año que viene”. Pero en sus referencias para contestar a los periodistas si había perdido la corona en Interlagos fue demasiado selecto acordándose de cómo le embistió Grosjean en Spa y de denunciar la simple reprimenda a Vettel tras la calificación de Japón. Dejó a un lado, por ejemplo, las dos retiradas por problemas mecánicos del alemán en Valencia y Monza, y el generoso trabajo de su compañero Felipe Massa, obligado a cambiar la caja de cambios en Austin para que Alonso saliese por delante y a dejarse adelantar en Brasil ante su afición –Felipinho fue tercero y logró su segundo podio del curso–. El asturiano, que  tampoco mencionó a un Raikkonen que arruinó su carrera en Suzuka, volvió a repetir que había sido un “milagro” llegar al último día con opciones de título –y así es–, pero se excedió con las cábalas, diciendo que si tuviese un coche como el resto “seguramente” hubiese ganado el Mundial varias carreras antes. Vettel tampoco se llevó una felicitación de Alonso, mayúsculo, excepcional  en la pista, pero que no estuvo a la altura de su pilotaje ante los medios.     

domingo, 14 de octubre de 2012

Vettel, un líder que no se contiene

El alemán sella en Corea su tercera victoria consecutiva el día del primer doblete del curso de Red Bull y se coloca primero en el Mundial con seis puntos de margen sobre Alonso, tercero

Newey y Vettel, en el podio de Sampori.  

“Sebastian, no te queremos molestar más, pero piensa que en un momento todo habrá pasado y no te habrás dado cuenta”, le decían por radio a Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987), un ganador incontenible e incorregible que a pesar de contar con más de 13 segundos de colchón sobre Fernando Alonso, su principal rival por el Mundial, seguía dándolo lo máximo de sí, hasta completar su mejor vuelta en el último giro. No es la primera vez que el piloto alemán consigue este registro, que le define como un tipo inconformista y que desespera a Red Bull. La escudería dirigida por Christian Horner celebró en el GP de Corea el primer doblete del curso, pues Mark Webber fue segundo y restó puntos a Alonso, tercero –Ferrari tuvo que persuadir a Felipe Massa, cuarto y aceptó las órdenes de equipo– y que perdió el liderato y está ahora a seis puntos de Vettel, que en Sampori sumó su cuarta victoria de la temporada y la tercera consecutiva tras las de Singapur y Japón para concretar una tremenda remontada. El bicampeón alemán llegó a estar a 44 puntos del asturiano después del triunfo de Alonso en Alemania, justo antes de las vacaciones y la última vez que Alonso lideró una vuelta.

“El campeonato está muy abierto, pero más que en Alonso tenemos que concentrarnos en nosotros”, advirtió, seguro, Vettel, quien sólo necesitó encontrar el hueco en la salida para adelantar a su compañero Webber y poner tierra de por medio en una jornada desastrosa para McLaren, que vio cómo Jenson Button tenía que abandonar en la primera vuelta tras ser embestido por Kobayashi –“menudo idiota. Si ha llegado aquí tiene que saber que una carrera dura más que dos vueltas”, dijo el británico, que también culpó a Checo Pérez, sobre el japonés– y cómo Lewis Hamilton sudaba tinta para conseguir un punto hasta la línea de meta, conteniendo al propio Pérez.

“Estás demasiado cerca de Fernando”

Ferrari ya es segundo en el mundial de constructores con seis puntos más la escudería de Woking gracias a la ascenso de Massa, excelente para adelantar a Kimi Raikkonen -quinto- y al propio Hamilton dispuesto a seguir escalando en la general –es noveno con 81 tantos, por los 81 de Romain Grosjean y los 93 de Nico Rosberg, 93–. En julio Felipinho estaba casi sentenciado, pero sus últimos resultados le acercan a la renovación. En Corea incluso tuvo que aflojar el ritmo cuando estaba acercándose peligrosamente a Alonso. “Estás demasiado cerca de Fernando y tienes que ponerte a dos segundos”, le ordenaron desde boxes y Massa, claro, tuvo que obedecer: “No estoy jugándome el campeonato y puedo permitirme el lujo de avanzarle, pero estoy contento de haberlo hecho lo mejor posible”.

Muy serio estaba Alonso, que deseó en voz alta “una última evolución que nos haga más competitivos” y también fue optimista repasando que si Vettel ha ganado las tres últimas carreras y “sólo nos saca seis puntos” tendrán opciones en las cuatro carreras que restan. En India Ferrari presentará nuevas mejoras, pero también lo seguirá haciendo Red Bull, que no tuvo un inicio de temporada sencillo y que ahora marca la pauta al ritmo de Vettel. El nuevo líder que no contiene en la pista –es el que más vueltas ha ido primero– ni en el podio, donde bañó en champán a Adrian Newey –algo se olía el director técnico de la escudería de la bebida energética y llevaba puestas unas gafas de motocross–. Vettel repitió su triunfo en Corea del año pasado y alcanzó las victorias en la Fórmula 1, con lo que ya está por delante de Fangio.

domingo, 22 de abril de 2012

Vettel vuelve a ganar en la revolución de Lotus en Bahréin


Vettel besa el trofeo como vencedor en Bahréin. 

El Mundial de Fórmula 1 se está convirtiendo en lo más parecido a aquel huevo de chocolate que una vez mordido descubre una cápsula con sorpresa dentro, un juguete para montar que va acompañado con sus instrucciones para hacerlo. Este curso el Gran Circo tiene esa magia, pues cada calificación y cada prueba ha dado un ganador diferente. Sebastian Vettel resultó el cuarto vencedor en otras tantas carreras disputadas en Bahréin, escenario de la revolución de Lotus, que completó el podio con Kimi Raikkonen y Romain Grosjean, segundo y tercero, respectivamente.  

Vettel ganó como acostumbraba a hacerlo el año pasado, de principio a fin, desde su primera pole de la temporada –tras un golpe de tuercas de Red Bull, pues en China no había pasado a la Q3– y es el cuatro líder que ha tenido el Mundial. Baby Shumi se escapó en la primera vuelta, cuando ya le sacaba más de dos segundos a su inmediato perseguidor, Lewis Hamilton, a quien su equipo arruinó la carrera en la primera parada pifiándola en el cambio de la rueda trasera izquierda y que acabó octavo. “Es una carrera muy larga, tranquilo”, le dijeron por radio al británico, que criticó una acción de Rosberg, actor de reparto en el circuito de Sakhir con su quinta posición después de darle a Mercedes su primera victoria en 57 años en China. Mientras que su compañero, Michael Schumacher, cerró los puntos después de salir 22º. Una remontada fantástica del heptacampeón mundial, beneficiado por el otro momento negro de McLaren en Bahréin, el de Jenson Button, que pinchó a falta de tres vueltas, acabó 18º y ve cómo Fernando Alonso, séptimo, le iguala en la cuarta posición del campeonato. Ambos están a diez puntos del líder, Vettel. 

“Demasiado tesoro” para Ferrari

Una desventaja que “es demasiado tesoro para lo que nos merecemos”. No tuvo reparos en reconocerlo Alonso, que espera que el F2012 mejore en Montmeló, la próxima cita de un Mundial en que Felipe Massa ya es uno de los pilotos que tiene puntos, dos en concreto. En un escenario en el que ha vencido dos veces el brasileño acabó noveno en una actuación meritoria después de subir cinco posiciones en la salida y seis tras completar la primera vuelta. Una remontada semejante a la de su compañero en Ferrari, Raikkonen, que en el inicio se puso séptimo después de partir 11º que alcanzó la tercera posición superando con holgura a Mark Webber –cuarto– y el segundo lugar final tras superar, en el ecuador de la prueba y en la recta, a su compañero en Lotus Grosjean. 

A partir de entonces Raikkonen fue único rival para Vettel, al que tuvo relativamente cerca en una ocasión, pero el actual campeón del mundo se defendió a la perfección pese a que su rival exprimió al máximo el DRS en una carrera en la que Pedro Martínez de la Rosa fue 21º y el Force India de Di Resta, sorprendente sexto. En una cita que supuso otra nueva revolución, la de Lotus, sólido en la tracción, la principal exigencia del circuito de Sakhir, y la vuelta a lo más alto de Vettel, que no ocupaba el primer cajón del podio desde la última carrera de su triunfal 2011. Falto de combustible, el alemán aparcó su Red Bull donde pudo y corrió uno metros para celebrar su 22º triunfo. Una imagen que contrastaba con la tranquilidad de Raikkonen, que se bajó de su Lotus tan relajado como si acabase de echarse una siesta.   

domingo, 27 de noviembre de 2011

Webber logra con su primera victoria en Interlagos para cerrar una temporada redonda para Red Bull

Vettel moja con champagne a Webber - EFE.

No tiene pelos en la lengua ni aporta declaraciones corporativas ni tampoco se siente especialmente a gusto en Red Bull. De hecho, como reconoció en una entrevista en El País, Mark Webber renovó por el equipo porque no tenía otra opción, pero esta vez, tan un 2011 muy difícil para él, muy fallón sobre todo en las salidas, se salió en Interlagos con su primer triunfo del curso -el séptimo de su carrera- y superando a su compañero Sebastian Vettel -con problemas en la segunda marcha- por segunda vez en la temporada tras el GP de Alemania. Tan contento estaba Webber que se marcó varios giros sobre sí mismo en el podio para mostrar el trofeo de vencedor de la prueba brasileña. "Era muy importante ganar para mí", concedió el australiano, "he gozado en las últimas vueltas". Le dedicó el triunfo a un amigo y a su familia por el apoyo en estos meses y también, claro, celebró el tercer doblete de Red Bull del curso, pues Vettel fue segundo. Un puesto mejor que Jenson Button, que acabó el Mundial como subcampeón, un puesto irrelevante y engrandecido por los medios con señal del campeonato. Algún interés hay que inventarse cuando el campeón, Vettel, se corona con cuatro pruebas por disputarse. Fernando Alonso acabó cuarto en al carrera y en el Mundial, superado también por Webber, tercero en la general.

Hace semanas que los equipos y los pilotos piensan en el futuro más próximo, en el 2012. Alonso dijo que lo que le ha faltado ha sido un coche "rápido" y sueña con que se lo den. Otros, como Alguersuari y Buemi están expectantes por saber si seguirán con un volante en Toro Rosso -que perdió en su lucha con Sauber por 6 millones extra-, como Barrichello, que en su GP número 325 pudo decir adiós al Gran Circo por mucho que con gestos dijese que daría más guerra el año que viene después de acabar 14º. Rubinho podría tener las horas contadas en Williams y su lugar lo ocuparía Adrian Sutil, mientras que Lotus Renault estaría estudiando fichar a Raikkonen o a Kovalainen. Quien tiene confirmado su puesto en Ferrari es Felipe Massa, que en su casa finalizó quinto en su 100º GP haciendo sólo dos paradas por haber gastado un juego de neumáticos blandos de más en la Q2.

Massa, récord negativo

Felipinho, fantástico para defender su plaza ante Lewis Hamilton, que tuvo que abandonar torturado con la caja de cambios. El británico ha reconocido que éste es el curso más "horroroso" de su trayectoria profesional -en Interlagos abandonó por tercera vez tras Canadá y Bélgica-. También para Massa ha sido un suplicio, pues es el primer piloto de Ferrari desde 1981 en no conseguir ni un podio en todo un año. Hace tres años que Massa no gana. Lo consiguió por última vez precisamente e en Interlagos, cuando perdió el título en la última vuelta ante Hamilton. Lo más cerca que ha estado el brasileño de volver a conseguirlo fue en Alemania en 2010. Entonces su equipo le instó con palabras clave a que cediese el puesto a Alonso.

El asturiano completó una actuación notable en Brasil, pero no pudo conservar su tercer puesto, pues Button le superó con el DRS a nueve giros para el final. El epílogo soñado para Webber, el más rápido de todos en las paradas -la mejor fue de 3'3 segundos- y volvió a ganar después del GP de Hungría de 2010. 15º acabó Michael Schumacher, perjudicado por la inexperiencia de Bruno Senna, que no supo medir el espacio y le dio un buen golpe.      
  

domingo, 30 de octubre de 2011

Efectivamente, Vettel también ganó en India

Vettel bebe champagne con la copa de ganador en el circuito de Jaypee - EFE.

Lleva un año tan impecable que el aficionado de Fórmula 1 que se haya perdido una carrera y le pregunte a otro cómo ha ido asume que el ganador ha sido Sebastian Vettel, indestructible en un curso apoteósico, tan redondo que recuerda a los mejores tiempos de su ídolo, Michael Schumacher. Vettel estrenó el circuito de Jaypee, en India, con otra victoria, la undécima de la temporada, lograda de principio a fin y aspira a igualar la marca en un mismo año de triunfos (13) de su mentor. Baby Schumi defendió su primera plaza en una salida repleto de incidentes y ya no bajó el pistón -incluso hizo la mejor vuelta- para aprovechar la 13ª pole del año, una marca que le equipara a pilotos legendarios como Ayrton Senna, Alain Prost y Juan Manuel Fangio. El piloto de Red Bull tendrá dos oportunidades para igualar o superar el récord de Nigel Mansell (14). Otra prueba corrió Fernando Alonso, contento por lograr una sufrida tercera posición ante Mark Webber en la última parada en boxes para colocar los neumáticos duros en una pista llena de suciedad. Jenson Button se va acercando al subcampeonato con su segunda plaza. Como Vettel, el británico no tuvo problemas para conservar el puesto que alcanzó tras un par de adelantamientos en la primera vuelta, justo antes de que se guardase un minuto de silencio por las muertes de Marco Simoncelli y Dan Wheldon.

Más que ganar, que también, la principal pretensión de Lewis Hamilton era llegar con el coche "entero" y tener una carrera tranquila después de haber sido sancionado con tres posiciones en la parrilla por no haber respetado las banderas amarillas. Quizás por eso ordenó que le pusieran en el caso el rostro de Bob Marley. Pero una vez metido en faena volvió a toparse con Felipe Massa, con el que mantuvo una lucha intensa y al que adelantó en una curva, casi sin espacio. El brasileño, con menos margen de maniobra todavía, intentó recuperar lo perdido y se tocaron. La reacción en el box de McLaren, Rowan Atkinson, actor que encarna al popular Mr Bean, recordó a su propio personaje. 

El alerón frontal de Hamilton quedó dañado y obligó a McLaren a cambiarlo -"estoy muy enfadado. Decepcionado sería una palabra muy cortita", dijo el británico, séptimo, mientras que Massa pudo aguantar en pista, pero fue sancionado con un drive-through por su acción. Justo después cambió el alerón y los neumáticos y poco más duró en la prueba, pues Felipinho pisó un piano, rompió la suspensión y tuvo que retirarse. Un mal resultado para Massa en su 150º gran premio.

La mejoría de Schumacher

Más contento que su compañero en Ferrari acabó Alonso, que se confundió en la salida abriéndose demasiado después de tratar de superar a Webber, hábil para impedírselo. El bicampeón asturiano, además, vio cómo Button se aprovechaba de la ocasión para adelantarle. Por detrás empezaban las primeras retiradas, de Kobayashi y Glock en una carrera con poca chicha. Casi lo más interesante era comprobar la mejoría de Michael Schumacher, quinto y que por séptima vez quedó por delante de Rosberg, sexto. Schumi está intentando cambiar la tendencia a su favor y en su día prometió que volvería a su mejor nivel en su tercera temporada después del retorno. La promesa debería cumplirse en 2012.

Schumacher había tenido problemas con el piloto indio Karthikeyan (Hispania), penalizado por ello con cinco posiciones plazas y salió último. Acabó 17º, con tres vueltas perdidas respecto a Vettel, y resultó un gran aliado para Alonso en la recta final, siendo un incordio para Webber, que había dejado claro que no quiere que Vettel le ayude en su lucha por el subcampeonato. Un premio simbólico que Button se está mereciendo más que el resto: le saca 13 puntos a Alonso, 19 al propio Webber y 38 a Hamilton. 

Vettel ya se proclamó el bicampeón más joven en Japón y desde entonces ha ganado en Corea del Sur y en India. Es el primero en hacerlo en el circuito Jaypee, situado en el suburbio de Noida, a unos 40 kilómetros de Nueva Delphi, y cuenta con el pit lane más largo del campeonato (600 metros). Red Bull se equivocó enviando a boxes demasiado pronto a Webber y Alonso se vació para aprovecharlo y rebarle la última plaza del podio tras el pit stop. Mientras, Toro Rosso empata a puntos con Sauber tras el meritorio octavo puesto de Jaime Alguersuari. Un duelo económico, pues el vencedor entre ambas escuderías dispondrá de una buena inyección de millones para el coche del año que viene. 

domingo, 16 de octubre de 2011

Tras la fiesta por el bicampeonato, otra victoria de Vettel en Corea y segundo mundial de constructores para Red Bull

Vettel logró su décima victoria del curso - EFE.
Las fiestas, las celebraciones y los bailes no son la mejor rutina para preparar un gran premio, pero son los premios, los momentos de desconexión merecidos para un campeón. Para un piloto que no se despista ni tras lograr su segundo título mundial. Siete días después de que reeditará su corona mundial en Suzuka Sebastian Vettel también ganó en el circuito de Yeongam (Corea del Sur), con lo que sumó la décima victoria de la temporada. El alemán está decidido a igualar las 13 victorias en un curso de Michael Schumacher, al que siempre ha admirado. Precisamente un accidente de Schumi -Vitaly Petrov le destrozó el alerón trasero y el alemán tuvo que abandonar- pudo cambiar la carrera con el coche de seguridad. Pero no: "Después de la segunda parada he acelerado y bajado el ritmo cuando lo necesitaba". "[El RB7] es un coche muy fácil de pilotar", dijo Vettel, muy satisfecho también con el tercer puesto de su compañero Mark Webber, con el que Red Bull se aseguró su segundo campeonato mundial de constructores. La escudería de referencia actual. Lewis Hamilton fue segundo, seguido por Jenson Button y los dos Ferrari, Fernando Alonso y Felipe Massa. Jaime Alguersuari igualó su mejor posición histórica, el séptimo puesto de Monza adelantando en la última vuelta a Nico Rosberg: "Lo he dado todo, he puesto el DRS y he tenido el espacio suficiente para superarle".

Dos mundos separan a Vettel de Alguersuari, que se disculpó ante el alemán por haberle obstaculizado en los entrenamientos libres del sábado. El catalán -"hemos mejorado, sobre todo en aerodinámica"- aspira a superar a Sauber, como dijo, y a su vecino, Buemi, como se calló. Mientras que Vettel, insaciable, juega para equipararse con Schumacher y lo logrará si gana en las tres carreras que quedan (India, Abu Dabi y Brasil). En Corea del Sur Baby Schumi se puso las pilas y en sólo cuatro giros se puso primero tras arrebatarle la plaza a Hamilton, que había sido el único capaz de quitarle la pole a los Red Bull.

En la salida pasó tanto (o más) que en algunas carreras. Alonso, vencedor del GP de Corea  del Sur el año pasado, se uso en paralelo con Massa, que lejos de acongojarse superó a Button y a Webber, que replicó al brasileño. Adrenalina para empezar una carrera con el campeón ya decidido, un detalle para el espectador madrugador. Button se acercaba a Alonso, que clavaba los frenos, incómodo en el tramo inicial con su 150º, en el que probó un alerón del próximo monoplaza. A Massa, que llevaba un coche similar al de Japón, sólo le pudo adelantar después del segundo pit stop. Ahí mejoró el ritmo del bicampeón español, que firmó algunas vueltas rápidas, pero que no pudo dar alcance a su principal adversario por el subcampeonato, Button. "Renuncio, no puedo", dijo el asturiano por radio a dos vueltas para el final. Cuatro antes Webber había perdido el segundo puesto en beneficio de Hamilton. Resultó una lucha de DRS. El impulso definitivo para Alguersuari, que llegó a rodar tercero antes de sus dos visitas a boxes. En Toro Rosso se equivocaron haciendo entrar antes a Buemi. ¿De ser así hubiese acabado mejor? "No creo", respondió Alguersuari.

domingo, 22 de mayo de 2011

Vettel continúa su dictado en Montmeló y McLaren se confirma como la alternativa a Red Bull

Vettel saluda en el podio del Circuit de Catalunya - EFE.
La Fórmula 1 se escribe al dictado de Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987), el actual campeón y el vencedor de cinco de las últimas seis carreras contando el tramo final de la temporada pasada. El icono de Red Bull ha reciclado su carácter y no tiene actitudes temerias como antes. Vettel es más preciso sin perder agresividad: no perdió el norte en una salida fantástica de Fernando Alonso, fue el primero en cambiar las gomas (superando después con cierto riesgo a Jenson Button y a Felipe Massa) y supo colocarse primero definitivamente después de que Hamilton, su gran rival en la carrera, y hasta ahora en el Mundial, hiciese la cuarta y última parada en boxes. El británico fue segundo en el GP de España y su compañero Button, con estrategia diferente (cambió neumáticos tres veces) fue tercero. McLaren es la gran alternativa de Red Bull, feliz por la 14ª victoria de Vettel, que tras su primer triunfo en la élite en el Circuit de Catalunya de Montmeló ya acecha la marca de Hamilton (15), al que ya arrebató el registro de piloto más precoz en ganar el título. En Ferrari, donde había cierto optimismo, se vivió una gran tragedia: Alonso acabó 5º y doblado por los cuatro primeros (tiene 51 por los 118 de Vettel), y Massa, lastrado por un problema del cambio de marchas, abandonó a cinco vueltas.

Hamilton persiguió la victoria -"la carga aerodinácia hacía que se me escapase y luego era imposible alcanzarle con el DRS"-, pero no pudo superar a Vettel, que no se puso nervioso y supo cerrar la puerta al único piloto que le ha ganado en las últimas citas: el británico lo hizo en China. A seis décimas del ganador quedó Hamilton, elogiado por Vettel: "Al final he tenido que estirar lo máximo porque podía utilizar el DRS. Los McLaren me lo han puesto muy díficil. Me he sentido muy liberado". A todo un mundo, a una vuelta se quedó Alonso, lastrado por el ínfimo rendimiento de su primer juego de duros (sólo le duraron diez vueltas) y perjudicado por sus mecánicos, pues perdió medio segundo en el primer pit stop con resto a Vettel y tres décimas. Cuando salió de su segunda parada Alonso perdió lo ganado en una salida memorable en la que pasó del cuarto al primer lugar, que ocupaba Mark Webber, cuarto en la línea de meta. Y de ser líder cayó a la tercera posición. Todavía le faltaba al asturiano ceder otros dos puestos más a favor de Button, nefasto en la salida y brillante después, y Webber. Aunque para remontadas la de Heidfeld: el alemán partió último, 24º, y finalizó 8º, mientras que Alguersuari fue 16º.

El abrazo con Schumacher

El comienzo fue un espejismo para Ferrari y para, Alonso, que recuperó su antigua fiabilidad en la salida, la de sus tiempos triunfales en Renault. El bicampeón volvió a hacer de las suyas -"fue emocionante, un pequeño milagro"-  aprovechando los 800 metros de recta para superar por el interior a Hamilton y a los dos Red Bull para ponerse líder de la prueba. Había prometido que iba a ser agresivo y cumplió lo anunciado. Notable fue también el inicio de Michael Schumacher, que pasó del 10º al sexto lugar. El puesto que el heptacampeón ocupó en el GP de España, donde atesora los mejores números: seis triunfos, siete poles y 12 podios. Schumacher fue uno de los primeros en felicitar al que tiene toda la pinta de ser su sucesor y al que le une una buena amistad.  

Las últimas vueltas fueron un martirio para Ferrari. En la 46ª vuelta Massa era doblado por primera vez y en la 61º el brasileño tuvo que retirarse. Massa estaba muy enfadado. Más sonriente (y realista) fue el discurso de Alonso. Señaló que de haber salido quintos o sextos no se hubiesen visto tanto las diferencias entre su coche y los dos equipos dominadores. Y acabó con una frase que resume el presente de la Fórmula 1, por mucho que la escudería de Il Cavallino Rampante recortase distancias en Turquía: "Hay dos equipos que doblan a los demás".  

domingo, 8 de mayo de 2011

Alonso logra su primer podio del curso en Turquía y Red Bull concreta un doblete

Webber, Vettel y Alonso, en el podio del Istanbul Park -EFE.

"Sabemos que falta mucho aún", reflexionó en voz alta Fernando Alonso (Oviedo, 1981), "pero por lo menos hemos vuelto a disfrutar de una carrera". El piloto español acababa de lograr el primer podio del curso para Ferrari, de dar un paso importante en las anunciadas evoluciones de su Ferrari. Alonso superó a  McLaren y redujo las distancias con respecto a Red Bull, que en Istanbul Park completó un doblete con Sebastian Vettel, de nuevo, como vencedor. El actual campeón acumula tres triunfos en cuatro pruebas y 13 victorias en total en su impecable trayectoria en el Fórmula 1. 

¿Comienza una nueva etapa para Ferrari? ¿Va a conseguir igualar las cosas? La respuesta, en 15 días en Montmeló. "Espero que en Barcelona demos el salto definitivo", deseó Alonso. "Las cosas pueden cambiar... Con este chico que tengo al lado...", dijo con una sonrisa Vettel, el líder intratable que lleva 93 puntos de 100 posibles y que supera en 52 a Alonso. El actual campeón no olvida la remontada del español en el tramo final del año pasado ni las disputas internas en Red Bull que empezaron en Mónaco y tuvieron su episodio más patético precisamente en el Istanbul Park, donde el año pasado colisionaron y ambos dieron a entender que el culpable era el otro. Y lo que pudo ser un doblete para el equipo acabó siendo una fiesta para McLaren, con Lewis Hamilton y Jenson Button en los dos primeros puestos. Webber completó el podio y su compañero tuvo que abandonar. El destino les redimió de aquella chiquillada y Red Bull, que había logrado la pole los tres últimos años, pudo celebrar la primera victoria de su historia en Turquía.

La importancia del DRS

Obviando las hipótesis de lo que puede suceder en las próximas citas lo cierto es que el Mundial es más victoso que otros años, aunque no en la victoria final, sino de la última plaza del podio hasta el final. El DRS ha facilitado los adelantamientos y ayudó a varios pilotos, como a Alonso, capaz de superar a Rosberg con el alerón móvil en el octavo giro tras intentarlo una y otra vez. Lo mismo que su compañero Felipe Massa logró ante Hamilton, al que adelantó en la pista y con el que perdió la posición en el pit lane, y ante Rosberg, que replicó al brasileño para delantarle segundos después.

Massa: "Me ha pasado de todo"

Massa acabó en una decepcionante 11º posición el GP de Turquía, donde ha ganado más que nadie, tres veces: "Hoy me ha pasado de todo". Entre otras cosas, un error de un mecánico con una tuerca en boxes. Felipinho había sido uno de los grandes agitadores del primer tramo de la prueba y cuando su compañero Alonso acumuló dos vueltas rápidas para acercarse a Webber y al que pasó en la frenada, al límite y con el DRS, en uno de sus mejores adelantamientos de siempre. El español tomó un riesgo muy grande, pero le salió bien.

El bicampeón incluso llegó a amenazar a amenzar a Vettel: le recortó casi un segundo en la vuelta 38 y el alemán puso los neumáticos duros para siete vueltas, luego optó por los blandos y por hacer cuatro paradas como siete de los ocho primeros clasificados -tres hizo el sexto, Jenson Button; Jaume Alguersuari fue 16º y Michael Schumacher, 12º-. Alonso aguantó el segundo puesto tras el paso por boxes, pero no pudo impedir que Webber le quitase el puesto después. Pero la noticia es que su coche se acercó a los Red Bull, aunque no lo suficiente todavía. 

domingo, 17 de abril de 2011

Hamilton contiene a Vettel y Ferrari vuelve a fracasar en China

Hamilton, eufórico, en el podio de Shanghái -EFE.

Fernando Alonso no es dado a hacer autocrítica. Tiene razón el asturiano en quejarse de que su 150º Italia esté lejos de los McLaren y sobre todo de los Red Bull, pero bien haría en mirarse el ombligo, pues con la misma máquina y estrategia (dos paradas) su compañero Felipe Massa le aventajó en casi 15 segundos, aunque sólo les separase una posición. El brasileño, sexto, le adelantó en la salida y durante algunas vueltas fue el único en seguir de cerca a Sebastian Vettel, que perseguía su tercera victoria consecutiva del curso y la quinta en el acumulado. El alemán se quedó con las ganas, pues a cuatro vueltas para el final no pudo evitar que Lewis Hamilton le superase en paralelo y ganase por segunda vez el GP de China gracias, en parte, a que McLaren le reservó un juego de neumáticos blandos en la calificación. Todavía quedaba un adelantamiento más en la prueba más entretenida este año: Mark Webber le birló a Jenson Button la tercera plaza en el penúltimo giro y completó una remontada sensacional. El australiano había salido 18º.

"Lo más fácil es tener un Red Bull ahora", recalcó Alonso desganado. El piloto de Ferrari defendió que si una escudería como la suya no ha conseguido alcanzar un podio en las tres primeras carreras es que algo no funciona. El principal déficit del monoplaza es la aerodinámica, capital en tiempos de hegemonía de Red Bull, que tiene preocupaciones anecdóticas, como no poder utilizar bien el KERS. Una inquietud menor. Más signiticativo fue que a Vettel se le estropease la radio interna, ya que durante gran parte de la carrera no pudo recibir los datos propios ni de los rivales. Pero al actual campeón tampoco le supuso nada del otro mundo estar desinformado. Antes de que fallase dicho sistema de comunicación, Vettel sí había flaqueado ante el ímpetu de los McLaren, que le superaron por la derecha en la salida. Button se puso primero, pero perdió lo ganado en la primera parada en boxes. El británico se confundió de garaje, un despiste de aficionado que le puso casi imposible su victotria del año pasado en el circuito de Shanghái e hizo que Vettel le superase sin mover un dedo. El liderato de la carrera fue efímero para los Ferrari (vuelta 15 para Massa y 16 para Alonso), primeros sólo porque los mejores habían cambios sus neumáticos.

Massa se olvida del podio

La diferencia entre los dos pilotos de Ferrari fue la competividad. Alonso tardó casi diez vueltas en superar a Michael Schumacher, un objetivo con el que llegó a fracasar incluso utilizando el DRS, el alerón trasero móvil. En ese tiempo el brasileño, que había alargado menos la primera parada, se puso segundo, sólo superado por Vettel y aguantó como pudo los ataques de su inmediato perseguidor, Hamilton, que le adelantó en la 45ª vuelta. Cinco giros más tarde Felipinho fue superado por Button y después por el sorprendente Webber. Massa se veía celebrando su primer podio desde octubre en el GP de Japón: "Ha sido un pecado. Era una carrera fantástica". Pero los neumáticos se fueron desgastando: "Quizás con otra estrategia...". El subcampeón de 2008 se refería a haber optado por tres paradas (en vez de dos) como habían hecho Webber, Hamilton y Rosberg, que fue quinto. A Alguersuari le pusieron mal la rueda trasera izquierda en boxes y tuvo que abandonar.   
  
Una vez pasado Massa, Hamilton fue a por el único que le quedaba por delante Vettel, que se defendió como pudo hasta que no pudo contener a su rival más importante en la clasificación (tan desigual está el Mundial que les separan 21 puntos). Hamilton respiró de alivio y pudo festejar la 15ª victoria de su carrera. Una de las tres más especiales para él después de las de "Silversonte y Mónaco" de la temporada 2008, cuando que se proclamó campeón. "Existo, vivo y respiro para ganar", valoró Hamilton, "amo ganar y por eso no puedo ser más feliz". Nunca perdió la calma ni tan siquiera se puso nervioso cuando vio que sus mecánicos rodeaban el McLaren antes de la carrera: "No sabía que faltaba una pieza, pero para mí era muy importante no desconcentrarme". Y lo consiguió. Es el primero en cinco carreras en superar a Vettel.   

domingo, 27 de marzo de 2011

Vettel empieza el curso con otro triunfo incontestable Australia y Alonso es cuarto

Vettel festeja su triunfo en el circuito de Albert Park -EFE.

En su intento por dinamizar las pruebas, la FIA ha apostado por una de medidas para fomentar más adelantamientos y favorecer el espectáculo. Entre ellas destaca el cambio de neumáticos, cuyo proveedor ya no es Bridgestone, sino Pirelli, y que se desgastan con más facilidad que antes. “En invierno temíamos que las carreras fueran locas”, concedió en referencia a esta modificación Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987), que empezó el Mundial de 2011 como concluyó el de 2011, con un triunfo incontestable (el 11º de su trayectoria) y sin necesidad de utilizar el KERS ni el DRS, el alerón móvil que ayuda a superar a otro monoplaza: “eso me hace feliz”. El alemán rompió la mala racha de Red Bull en el GP de Australia, donde nunca había logrado ni un podio, y la personal, pues el curso pasado tuvo que abandonar cuando iba líder destacado. Así que el estreno del RB7, al que Vettel ha bautizado como Kinky Kylie (pervertida Kyle), en honor a la cantante de apellido Minogue–. El actual campeón tiene el costumbre de poner nombres a sus coches: en 2009 a su primer Red Bull le puso Dirty's Sister (la hermana guarra de Kate) y a los dos siguientes  Luscious Liz (seductora Liz) y Randy Mandy (Mandy la caliente). Bautizos peculiares para un tipo singular al que acompañaron en el podio Lewis Hamilton, segundo, y el sorprendente Vitaly Petrov, tercero, que como en la última carrera del año pasado en Abu Dhabi volvió a ser un muro para Fernando Alonso, debilitado por una salida horrorosa y cuarto como en 2010.

Alonso justificó su error amparándose en que Petrov se había metido “por dentro” y había echado por “el exterior” a Jenson Button, sexto en el Albert Park, y que había sido éste el que le había hecho recular: “me quedé en el lugar equivocado en la salida”. El piloto de Ferrari bajó de la quinta a la novena de posición y fue superado por su compañero Felipe Massa, al que como no volvió a no incluir entre sus rivales, no se sabe si por haber hablado en plural o por no considerarlo como un adversario potencial. Gracias a Massa, séptimo, se pudo ver el rendimiento del DRS, utilizado por un persistente Button en su quinto intento fallido por superar a Felipinho, que, fantástico, aguantó los ataques hasta la undécima vuelta, aunque Button le superó cogiendo un atajo ilegal y fue sancionado con un pase y siga. A partir de entonces empezó el baile en boxes y Vettel cambió neumáticos por blandos como los Ferrari, mientras que su compañero Mark Webber, quinto en su casa, y conejillo de indias para McLaren, que le hizo poner los duros. Apenas le duraron al australiano, que nada más alcanzar la línea de meta se paró. O su motor, vacío, le hizo detenerse.     

Desastre para Mercedes y descalificación para los Sauber

Pero para mal fario el de Mercedes, que en una vuelta, de la 23ª a la 24ª, tuvo que digerir el abandono de sus dos pilotos, algo que no le sucedía desde la temporada 1955. Michael Schumacher ya se había tocado con Jaime Alguersuari (11º) en el primer giro y Nico Rosberg fue envestido por Rubens Barrichello, en una acción propia de Ben-Hur por el brasileño fue castigado con un drive through. El premio al mejor debutante en el Mundial recayó, en un primer momento, en el mexicano Sergio Pérez, séptimo y capaz de completar los 58 giros del circuito de Albert Park haciendo una única parada y “sin ir al límite” con su Sauber en un trazado tan exigente para los frenos, con rectas cortas y una constante repetitiva: aceleración y freno. Pero horas después la FIA decidió descalificar a Pérez y a su compañero Kamui Kobayashi porque los alerones de los Sauber traseros eran más planos de lo permitido. Así que el mejor rookie fue finalmente el británico Paul di Resta, de Force India (10º), mientras que el belga Jerome d'Ambrósio, 14º y penúltimo de los que consiguieron acabar la primera carrera del curso o no fueron castigados. El venezolano Pastor Maldonado (Williams), también inexperto, se retiró en la novena vuelta.

“La temporada es larguísima. Esto acaba de empezar”, dijo Vettel. Que se lo pregunten a McLaren, que ha cambiado totalmente el MP4-26 en 15 días, después de un invierno complicado en la que sus dos pilotos se habían quejado del coche, especialmente por el sobreviraje y por las bocas de los escapes, dirigidas en principio hacia el suelo. Llegado el momento de la verdad, Hamilton fue quien estuvo más cerca de Vettel. Se quedó, eso sí, a 22 segundos.