Mostrando entradas con la etiqueta Mundial de Fórmula 1 2012. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mundial de Fórmula 1 2012. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de noviembre de 2012

Vettel se corona como tricampeón mundial ante un Alonso mayúsculo

El piloto de Red Bull iguala los títulos de Ayrton Senna y se convierte en el más precoz en conseguir tras ser sexto en Interlagos, donde al asturiano no le bastó ser segundo en una carrera ganada por Button

Vettel y varios miembros de su equipo indican su nuevo de mundiales: tres -  AFP. 

“Sebastian, esta posición es suficiente, es suficiente”, le dijeron desde la radio a Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 3 de julio de 1987). El mensaje pretendía calmar a un piloto que bajo cualquier circunstancia exprime al máximo el RB8, el coche más completo de la parrilla. A ocho vueltas para dar por concluido el Mundial de 2012 en Brasil Vettel rodaba séptimo y estaba a punto de igualar a Ayrton Senna –y también a Jack Brabahm, Jackie Stewart, Niki Lauda y Nelson Piquet– coronándose tricampeón mundial –y de hacerlo con 25 años, otro récord más en su trayectoria-, por más que Fernando Alonso fuese segundo en el circuito de Interlagos tras Jenson Button, vencedor de la carrera. Pero Vettel también quería acercarse a Michael Schumacher y rebasarle. Schumi, en el día de su despedida, no puso reparos a su compatriota para que así lo hiciese, justo antes de que Petrov, doblado eso sí, tampoco opusiese resistencia –como marca el reglamento– a Alonso, que no había podido con el búlgaro en Abu Dabi en 2010. Entonces, como en 2007, al asturiano se le escapó el título a última hora por tener la mirada corta y centrarse en un rival, cuando había otro con opciones más remotas. Esta vez el único contrincante era Vettel, el mismo capaz de remontarle 44 puntos y llegar a la última cita en Interlagos con 13 de margen. El mismo que en la primera vuelta vio de cara cómo le pasaban varios rivales después de que Bruno Senna, sobrino de Ayrton, le hiciese un estropicio, dañándole la carrocería y golpeando el sistema de escape: “Ha sido la carrera más difícil de mi vida. Imagínate verte a las primeras de cambio en sentido contrario y con todo el mundo viniendo hacia ti. Para rematarlo, luego la pifiamos con los neumáticos”. El mismo al que le dijeron que no podían repararle el coche en boxes y que progresó de la última plaza a la sexta en nueve giros, beneficiado también por los abandonos y el baile de paradas por la incertidumbre del cielo. No cayó el diluvio que esperaba Alonso, al que como a Vettel le ayudó la enésima retirada de Lewis Hamilton cuando iba primero tras ser embestido por Hulkenberg, la sorpresa de la jornada y que lideró la prueba varias vueltas porque, como Button, alargó la primera parada. Otro accidente, en este caso de Di Resta en la penúltima vuelta, hizo que el coche de seguridad custodiase a los pilotos en la llegada triunfal de Vettel, sexto en el GP de Brasil y que ya cuenta con la triple corona a pesar de un Alonso mayúsculo que le ha exigido hasta el final y ha sabido sacar un rendimiento similar –la diferencia final fue de tres puntos, 281 por 278– a un F2012 sensiblemente inferior al RB8.         

El gran legado de Alonso es su pilotaje, sus títulos con Renault (2005 y 2006) y el haber optado hasta el último día a tres coronas más. Tres oportunidades para igualar a Senna, su gran ídolo, una marca que hace seis años consideraba suficiente como para poder retirarse y que le es esquiva a pesar de haber hecho “mi mejor año”. Y sobre todo de sentirse reconocido: “Es la primera vez que he puesto a todo el mundo de acuerdo, a pilotos, a ex pilotos, de Francia, de Inglaterra... de que he sido el mejor del campeonato. Esa sensación es muy buena”. El piloto de Ferrari utilizó en su discurso palabras nobles como orgullo y corazón y se mostró agradecido por el trabajo del equipo, al que le pidió tener un “coche un poco más rápido el año que viene”. Pero en sus referencias para contestar a los periodistas si había perdido la corona en Interlagos fue demasiado selecto acordándose de cómo le embistió Grosjean en Spa y de denunciar la simple reprimenda a Vettel tras la calificación de Japón. Dejó a un lado, por ejemplo, las dos retiradas por problemas mecánicos del alemán en Valencia y Monza, y el generoso trabajo de su compañero Felipe Massa, obligado a cambiar la caja de cambios en Austin para que Alonso saliese por delante y a dejarse adelantar en Brasil ante su afición –Felipinho fue tercero y logró su segundo podio del curso–. El asturiano, que  tampoco mencionó a un Raikkonen que arruinó su carrera en Suzuka, volvió a repetir que había sido un “milagro” llegar al último día con opciones de título –y así es–, pero se excedió con las cábalas, diciendo que si tuviese un coche como el resto “seguramente” hubiese ganado el Mundial varias carreras antes. Vettel tampoco se llevó una felicitación de Alonso, mayúsculo, excepcional  en la pista, pero que no estuvo a la altura de su pilotaje ante los medios.     

domingo, 18 de noviembre de 2012

Hamilton funciona como el mejor aliado de Alonso en Austin

El piloto de McLaren gana el GP de EE UU por delante de Vettel y del asturiano, que llegará a Interlagos a 13 puntos del alemán 

Hamilton levanta el trofeo de vencedor en Austin ante Vettel y Alonso - Reuters. 

“A pesar de cómo han ido las cosas, tengo la extraña sensación de que le restaré puntos a Sebastian”, pronosticó Fernando Alonso después de ser noveno en la Q3 –octavo a la práctica por la sanción a Romain Grosjean por cambiar la caja de cambios, la misma decisión que tomó Ferrari con Felipe Massa para que Alonso partiese séptimo– y de ver cómo Vettel lograba su sexta pole del curso. Seguro que el asturiano contaba con hacer una salida tan buena como la que realizó –se colocó cuarto– y con que Lewis Hamilton, quien fuera su problemático vecino en McLaren, iba a su mejor aliado contra Vettel. Hamilton ya había dicho sus preferencias hace tiempo: si él no tenía opciones de ser campeón quería que lo fuese Alonso, el mismo que hace cuatro años deseaba en voz alta que ganase el título Massa “para que no gane Hamilton”. Ahora se respetan y se piropean. A la hora de la verdad, Alonso no pudo restar puntos con Vettel, pero con su tercer lugar sólo perdió tres puntos –con lo que tiene 13 de desventaja– con respecto al alemán, al que le valdría con ser cuarto en Interlagos, la última cita del curso, en el caso de que Alonso ganase la carrera. El asturiano tiene mucho que agradecerle a Hamilton, que agobió al límite a Vettel hasta adelantarle a falta de 14 vueltas y convertirse en el primer vencedor en el circuito de Austin, el nuevo escenario del GP de EE UU y donde el curso que viene también se disputará el Mundial de MotoGP. En Red Bull rezaban para que su piloto fetiche no tuviese los problemas que el actor secundario, Mark Webber, que tuvo que retirarse por problemas en el alternador. La remontada de la jornada –del 11º al cuatro lugar– fue para Massa, al que no le gustó la estrategia de Ferrari, pero que optó por el discurso más corporativo –“soy una persona honesta. Quiero dar lo máximo para ayudar a la escuadra y a Fernando”–.

“Ganaremos, perderemos, pero como siempre no nos vamos a rendir hasta la bandera a cuadros”, advirtió Alonso, convencido de que puede dar la sorpresa el último día en Brasil, como hizo el propio Vettel en Abu Dabi en 2010, cuando ganó la carrera su primer Mundial siendo el aspirante que peor lo tenía –Alonso fue séptimo y Webber octavo en aquella cita–, o en 2007, cuando Kimi Raikkonen se llevó la corona, también tras ganar la carrera, en este caso en Interlagos, y de que Alonso fuese tercero –curiosamente, detrás de su actual compañero, Massa– y Hamilton acabó octavo. El asturiano piensa que esta vez la suerte puede cambiar a su favor -para ser campeón necesita ganar la carrera y que Vettel no pase del quinto puesto, ser segundo y que el alemán no supere la octava posición, o acabar tercero y que Vettel sea décimo o no puntúe- y se esmerará al máximo para que así sea y asegurar el segundo puesto en el Mundial de constructores. El primer puesto, por tercer año consecutiva, es para Red Bull, por más que Webber no puntuase.

Micrófono en mano, Vettel recordó que su debut en la Fórmula 1 fue en Estados Unidos hace 5 años conduciendo un BMW sustituyendo a Robert Kubica, que había tenido un grave accidente en Canadá. Mientras el piloto de Red Bull relataba sus inicios en el Gran Circo, Hamilton y Alonso hablaban en el podio y sonreían. Para el británico, el último en ganar en Estados Unidos –lo hizo en Indianápolis en 2007 y que igualó las 21 victorias de Mika Hakkinen– era una jornada especial: “Estoy muy orgulloso. Hacía tiempo que no ganaba”. Y para el asturiano la continuación de un sueño, el tercer Mundial: “Perder tres puntos con Sebastian en un fin de semana en el que ellos volaban es para estar contentos”. El asturiano volvió a ser infalible y en la salida se merendó a Nico Hulkenberg, a Michael Schumacher y a Raikkonen, y vio cómo los tres primeros se escapaban sin remedios. A Hamilton no le costó en exceso superar a Webber, que tuvo que abandonar de nuevo –vuelta 17– y Alonso se colocó tercero, una posición que ya no perdería a pesar de que su pit stop fue uno de los más lentos (6'3 segundos) y de que le pasase Jenson Button cuando éste, el único junto con Nico Rosberg en partir con gomas duras, todavía no había hecho la parada en boxes.       

domingo, 4 de noviembre de 2012

Vettel le da la vuelta al calcetín en Abu Dabi y apenas cede ante Alonso

El alemán, indestructible pese a partir desde el pit lane, acaba tercero por detrás del asturiano, que se le acerca a 10 puntos, en la primera carrera que gana Raikkonen tras su retorno a la Fórmula 1

Alonso, Raikkonen y Vettel en el podio de Yas Marina - AFP. 

Seguro que a Kimi Raikkonen (Espoo, Finlandia, 1979) le gustaría tener las comodidades de ciertos grupos de música, que casi después de acabar su concierto se marchan custodiados del estadio en un coche, ajenos al éxtasis de los seguidores, al grito de algunos inconformistas que no tienen suficiente con las canciones de más que sus ídolos han tocado después de hacer el tradicional amago de irse. Seguro que le gustaría desaparecer después de la carrera si no ha quedado entre los tres primeros y debe recoger el trofeo correspondiente. A Iceman le atrae la competición, la rivalidad con el resto y superarse a sí mismo. El resto le trae sin cuidado: “Me gusta competir. Toda la mierda que hay alrededor de la Fórmula no me interesa en absoluto”. En parte por eso aparcó el Gran Circo para probar suerte y encontrar nuevos estímulos en el Mundial de rallies y la Nascar, después de salir por la puerta de detrás de Ferrari y negociar hasta el último momento su regreso a McLaren, que no aceptó sus pretensiones económicas. Iceman volvió a ganar en Abu Dabi con Lotus tras su lejana victoria en Spa en 2009 con la escudería de Il Cavallino rampante. Raikkonen, fabuloso, se puso segundo en la vuelta inicial avanzando a Mark Webber y a Pastor Maldonado y se colocó primero tras el enésimo problema de fiabilidad del McLaren de Lewis Hamilton, que tuvo que abandonar. Segundo fue Alonso, tenaz para perseguir hasta el final al piloto de Lotus. Tercero acabó Sebastian Vettel, indestructible pese a partir desde el pit lane –por no tener el combustible mínimo tras la calificación; Red Bull optó por salir desde lo talleres para poder cambiar la configuración del coche- y tener que hacer una parada más para cambiar el alerón. Al bicampeón alemán le benefició la salida del coche de seguridad por segunda vez en una carrera con siete abandonos y repleta de emoción que deja a Alonso a 10 puntos de Vettel. El asturiano le recortó tres puntos en el circuito de Yas Marina. 
       
Paula, la madre de Raikkonen, cuenta que sólo ha visto perder los nervios una vez a su hijo. Sucedió cuando éste tenía seis años y se impacientó en la zona de juegos de la consulta mientras esperaba que el médico atendiese a su madre. Al pequeño Kimi le dieron un puzzle de su edad para que lo completara y refunfuñó hasta que no le proporcionaron otro, para niños de 10 a 15 años, que también resolvió. Explica su entorno que no se puede competir con él ni al juego más intrascendente, pues Iceman quiere ganar siempre: “Las últimas carreras no han sido fáciles. Me hubiera gustado ganar antes, pero la victoria ha llegado ahora”. Raikkonen es el octavo piloto en imponerse en una carrera este curso, pero ya sabe que sus opciones de ser campeón son imposibles, pues a falta de dos carreras y con 50 puntos en juego le separan 57 de Vettel, fantástico para ir sorteando rivales y remontar 20 posiciones: en la primera vuelta rodaba 20º, en la séptima, 14º, y en la 15ª, después de la primera aparición del coche de seguridad –tras el vuelo de Rosberg por encima de Karthikeyan– ya iba décimo, instalado en la zona de puntos. 

Stop and go para Pérez

Vettel adelantó a su compañero Webber cuando éste pasó por boxes, aunque al australiano ya le habían instado desde la radio a que no molestase. Webber acabó abandonando después de estar implicado en varias acciones investigadas por la organización. En la última acabó retirándose tras el lío organizado Checo Pérez, castigado con un stop and go. Grosjean también tuvo que abandonar y se fue muy enfadado. Buenas noticias para Felipe Massa, vulnerable por primera vez en las últimas carreras y que había sido incapaz de contener al propio Pérez. Massa, séptimo en el circuito de Yas Marina, se aprovechó de las retiradas de Rosberg y del propio Grosjean para escalar también hasta el séptimo puesto en la general. 

El tercer puesto final era y continúa siendo, por más que lo tenga muy difícil, el objetivo de Hamilton, triste por tener que aparcar su McLaren cuando gobernaba la carrera por un problema en la bomba de gasolina y agradecido, eso sí, por lo que pudo ver después: “Me lo he pasado muy bien, ha sido un gran premio muy, muy interesante”. El británico anunció novedades en su coche para Austin, circuito desconocido por todos los equipos y donde se vivirá un nuevo capítulo en la lucha por la corona mundial de 2012. “Intentamos adelantar a Raikkonen en las dos últimas vueltas, ya que iba más lento, pero estar segundos ha sido lo máximo que hemos podido hacer. Ha sido un domingo perfecto, luchamos hasta el final”, prometió Alonso, brillante en la salida y en una carrera en la que no cometió fallos y pudo tener en Button a su perfecto aliado. “Button se ha dormido y Vettel le ha adelantado [en una acción de centímetros]”, le avisaron desde la radio al asturiano, que sabía que tenía por detrás al alemán a tres giros. “¿Si me esperaba estar en el podio? Si te doy sincero [le dijo a David Coulthard] pensaba que podría estar aquí”, aseguró Vettel. 

domingo, 28 de octubre de 2012

Vettel vuelve a reinar en India y Alonso minimiza daños

El piloto de Red Bull gana su cuarta carrera consecutiva, mientras que el asturiano araña un segundo puesto por delante de Webber y los McLaren


Alonso y Vettel se saludan en el podio de Buddh - AP. 

Sabe Fernando Alonso que más allá de en los entrenamientos, en la calificación y en la propia carrera, hay otro lugar donde se puede restar décimas con los rivales: rodeado de micrófonos y ante los medios de comunicación. Horas antes del GP de India, tras quedar encuadrado quinto y en la tercera fila en la salida, el piloto de Ferrari dio en el blanco: “Este Red Bull terminará primero o segundo independientemente de quién lo conduzca”. Y se mostró optimista: “Creo al 100% que vamos a ganar el título”. Regaló dos frases para advertir en público que el dominador del Mundial no es Sebastian Vettel, sino el responsable del RB8, Adrian Newey. El alemán, que no pierde los nervios como antes ni dentro ni fuera de la pista, fue a lo suyo y venció con facilidad en el circuito de Buddh por cuarta carrera consecutiva para ampliar a 13 puntos su ventaja como líder con Alonso, contento con la velocidad punta del F2012 y por haber podio batir a los McLaren y a Mark Webber, tercero, a falta de 12 giros para el final.

Bastante antes, en concreto en la 32ª vuelta, Vettel contestaba indirectamente a las declaraciones de Alonso restándole méritos. Sereno, el piloto de Red Bull se dirigió a su equipo por radio: “Si queréis puedo estar un rato más”. Los punteros del Mundial, excepto Hamilton, habían realizado la primera y única parada en boxes. Vettel no tenía prisa para hacerlo: estaba tan cómodo que no se preocupaba por el desgaste de los neumáticos ni por perder algo de tiempo. Mientras Alonso tenía entre ceja y ceja a Webber, aunque le distanciaba el tiempo suficiente como para no poder utilizar el DRS. Lo pudo hacer el asturiano cuando a Webber le falló el KERS. Alonso se había merendado en la salida a Lewis Hamilton –cuarto al final– y se fue a por Jenson Button –quinto–, al que superó en la cuarta vuelta, mientras su compañero Felipe Massa hizo de tripas corazón para contener a Kimi Raikkonen y celebrar su renovación con Ferrari con un sexto puesto. 

“La segunda posición es un regalo que nos permite mantenernos vivos en el campeonato. No nos rendiremos nunca. Faltan tres carreras (Abu Dabi, Estados Unidos y Brasil), nuestro momento llegará. Continúo pensando que seré campeón”, dijo Alonso. Mientras, Vettel se mostraba muy orgulloso y cauteloso: “Este circuito me encanta, es fantástico subir al primer escalón del podio otra vez. Todo ha salido según lo habíamos planificado. La victoria supone otro buen paso, pero aún queda mucho camino por recorrer. Tengo el Mundial en una mano, pero Fernando lo tiene en la otra”.

domingo, 14 de octubre de 2012

Vettel, un líder que no se contiene

El alemán sella en Corea su tercera victoria consecutiva el día del primer doblete del curso de Red Bull y se coloca primero en el Mundial con seis puntos de margen sobre Alonso, tercero

Newey y Vettel, en el podio de Sampori.  

“Sebastian, no te queremos molestar más, pero piensa que en un momento todo habrá pasado y no te habrás dado cuenta”, le decían por radio a Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987), un ganador incontenible e incorregible que a pesar de contar con más de 13 segundos de colchón sobre Fernando Alonso, su principal rival por el Mundial, seguía dándolo lo máximo de sí, hasta completar su mejor vuelta en el último giro. No es la primera vez que el piloto alemán consigue este registro, que le define como un tipo inconformista y que desespera a Red Bull. La escudería dirigida por Christian Horner celebró en el GP de Corea el primer doblete del curso, pues Mark Webber fue segundo y restó puntos a Alonso, tercero –Ferrari tuvo que persuadir a Felipe Massa, cuarto y aceptó las órdenes de equipo– y que perdió el liderato y está ahora a seis puntos de Vettel, que en Sampori sumó su cuarta victoria de la temporada y la tercera consecutiva tras las de Singapur y Japón para concretar una tremenda remontada. El bicampeón alemán llegó a estar a 44 puntos del asturiano después del triunfo de Alonso en Alemania, justo antes de las vacaciones y la última vez que Alonso lideró una vuelta.

“El campeonato está muy abierto, pero más que en Alonso tenemos que concentrarnos en nosotros”, advirtió, seguro, Vettel, quien sólo necesitó encontrar el hueco en la salida para adelantar a su compañero Webber y poner tierra de por medio en una jornada desastrosa para McLaren, que vio cómo Jenson Button tenía que abandonar en la primera vuelta tras ser embestido por Kobayashi –“menudo idiota. Si ha llegado aquí tiene que saber que una carrera dura más que dos vueltas”, dijo el británico, que también culpó a Checo Pérez, sobre el japonés– y cómo Lewis Hamilton sudaba tinta para conseguir un punto hasta la línea de meta, conteniendo al propio Pérez.

“Estás demasiado cerca de Fernando”

Ferrari ya es segundo en el mundial de constructores con seis puntos más la escudería de Woking gracias a la ascenso de Massa, excelente para adelantar a Kimi Raikkonen -quinto- y al propio Hamilton dispuesto a seguir escalando en la general –es noveno con 81 tantos, por los 81 de Romain Grosjean y los 93 de Nico Rosberg, 93–. En julio Felipinho estaba casi sentenciado, pero sus últimos resultados le acercan a la renovación. En Corea incluso tuvo que aflojar el ritmo cuando estaba acercándose peligrosamente a Alonso. “Estás demasiado cerca de Fernando y tienes que ponerte a dos segundos”, le ordenaron desde boxes y Massa, claro, tuvo que obedecer: “No estoy jugándome el campeonato y puedo permitirme el lujo de avanzarle, pero estoy contento de haberlo hecho lo mejor posible”.

Muy serio estaba Alonso, que deseó en voz alta “una última evolución que nos haga más competitivos” y también fue optimista repasando que si Vettel ha ganado las tres últimas carreras y “sólo nos saca seis puntos” tendrán opciones en las cuatro carreras que restan. En India Ferrari presentará nuevas mejoras, pero también lo seguirá haciendo Red Bull, que no tuvo un inicio de temporada sencillo y que ahora marca la pauta al ritmo de Vettel. El nuevo líder que no contiene en la pista –es el que más vueltas ha ido primero– ni en el podio, donde bañó en champán a Adrian Newey –algo se olía el director técnico de la escudería de la bebida energética y llevaba puestas unas gafas de motocross–. Vettel repitió su triunfo en Corea del año pasado y alcanzó las victorias en la Fórmula 1, con lo que ya está por delante de Fangio.

domingo, 7 de octubre de 2012

Vettel se recrea en Japón para ponerse en el cogote de un Alonso que abandona y Massa renace

El piloto de Red Bull reduce a cuatro puntos su desventaja con el asturiano y Felipinho, segundo, vuelve al podio dos años después

Massa y Vettel se felicitan tras el GP de Japón. 

Parece un tipo tímido, tranquilo y detallista. Un padre de familia discreto que se gana la vida pilotando un Ferrari y es apreciado en el paddock. Por eso Fernando Alonso y Michael Schumacher no dudaron en ponérselo en los hombros el 27 de agosto de 2006. Un acto de aprecio a Felipe Massa (São Paulo, Brasil, 1981), que acababa de lograr en Turquía su primera victoria en la Fórmula 1 en su temporada de estreno en la escudería de Maranello y teniendo como compañero de equipo a Schumi, el mejor piloto de todos los tiempos. A su pesar, Massa está acostumbrado a vivir aparcado de los focos, tanto que en la última carrera del Mundial de 2008, cuando se estaba jugando el título con Lewis Hamilton, algún diario publicó ese día entrevistas con el británico dando a entender que el brasileño no tenía nada que hacer. Pero Felipinho se hizo con la pole y ganó en Interlagos ante su público, aunque le sobró la última curva para coronarse campeón. Lo fue durante unos segundos, los que le duró la alegría de ser el rey. Hay quien olvida ese momento o que estuvo al límite de la muerte con su accidente en Hungaroring el curso siguiente. O en su reaparición fue segundo en Bahréin, un ejemplo de superación minimizado porque aquel día Alonso ganó en su estreno en Ferrari, que instaría carreras después a Felipinho a dejarse adelantar en Hockenheim cuando iba primero. De aquel 2010 databa el último podio de Massa, de Corea del Sur, de dos años. Hacía 35 carreras que Felipinho anhelaba ese momento y llegó en Suzuka, en un día nefasto para Alonso, a quien vio hacer un trompo a su izquierda después de que Kimi Raikkonen le embistiese por detrás y el asturiano pinchase después una rueda. Un regalo para Sebastian Vettel, que no tuvo problemas para continuar con la primera posición que atesoraba desde la calificación y reducir a sólo cuatro puntos la diferencia con Alonso por el liderato. Resultó un recreo para Vettel y agua bendita para Massa, segundo y muy cariñoso con Kamui Kobayashi. Fue el primero en ir a felicitar dándole en el casco al japonés, emocionado por su primer podio en el Gran Circo y en el gran premio de su país.

Massa se contuvo hasta que le dieron la copa como segundo clasificado. Entonces se saltó el protocolo y se bajó un momento del podio para jugar con la botella de champán, antes de que le entrevistara Jean Alesi, un ex Ferrari que le felicitó –“estoy feliz por ti, Felipe”–. “Estoy contento porque he podido evitar los accidentes –pudo esquivar el de Grosjean, otra vez él, con Mark Webber–”, reconoció Massa, hábil para colocarse ya cuarto en la segunda vuelta después de salir décimo y ganarse el segundo puesto alargando dos giros la primera parada para sacar el máximo partido a las gomas blandas y superar a Jenson Button, cuarto y de nuevo con problemas en la caja de cambios –estrenaba una nueva tras romperla en Singapur–, y a Kobayashi. El piloto japonés, que dio a Sauber sus primeros puntos desde el triunfo de Pastor Maldonado –octavo en Suzuka–, empezó a perder comba con Massa después de que éste encadenase dos vueltas rápidas, en las vueltas 20 y 21. Justo antes de que Checo Pérez, el piloto que tanto había sonado para sustituir al brasileño en Ferrari el curso que viene, cometiese un error y tuviese que abandonar, con lo que Felipinho le adelanta en la general y se coloca noveno. Otro empujón más para ganarse su renovación con Ferrari, dada por imposible durante casi toda la temporada por gran parte de prensa y aficionados. Tampoco le ayudó su inicio, con dos puntos en las cinco primeros carreras. En las cinco últimas acumula 46 de sus 69 puntos. 

Un mini campeonato

El momento en el que Massa hizo su segunda y última parada Alonso hablaba ante los medios con un discurso histórico –“llevo años a 50 puntos del primero y ahora estoy con cuatro puntos más”–, políticamente correcto –“creo que Raikkonen me tocó por detrás y pinché”–, optimista –“me tomo estas últimas cinco carreras como un mini campeonato, a ver quién lo hace mejor”– y dando una de cal y una de arena a Massa, a quien nunca ha considerado como rival desde que pilota en Ferrari –“creo que son un poco las casualidades de la carrera que Felipe esté segundo. Gente con coches mejores no han dejado de cometer errores (…) [El segundo puesto] es gracias al buen trabajo de Massa”–.

La antítesis de Alonso era Vettel, eufórico tras su segunda victoria consecutiva y la tercera de la temporada, las mismas que el asturiano y Hamilton, quinto días después de anunciar su compromiso con Mercedes, que ya no contará con Schumacher, quien se retirará a final de temporada y confluyó 11º después de salir 23º. Está contento con la remontada de su amigo Vettel, que le ha recortado 35 puntos a Alonso en dos citas y quedan 125 puntos en juego: “No sé qué puede pasar en las próximas carreras”. 
             

domingo, 23 de septiembre de 2012

Vettel se reengancha al Mundial ganando una carrera loca en Singapur

El bicampeón alemán se coloca a 29 puntos de Alonso, tercero y beneficiado por la retirada de Hamilton en Marina Bay

Vettel y Alonso se saludan tras la carrera - EFE. 

Se las prometía muy felices Lewis Hamilton superado un tercio del GP de Singapur. “Iba a velocidad de crucero hacia la victoria”, pretendía el británico lograr la cuarta de la temporada y la 12º en las 24 ocasiones que ha partido como primero. Quizás olvidó que el circuito de Marina Bay es sinónimo de contratiempos, sorpresas y percances, con un punto negro, el Crashgate, la lamentable pantomima de Briatore y Nelsinho Piquet, que firmó su adiós en la Fórmula 1. Hamilton no se salvó del gafe de una carrera que los pilotos quieren acortar por su exagerada dureza y se quedó helado cuando comprobó que su caja de cambios se había roto. Es la cuarta retirada este curso del piloto de McLaren este curso, con lo que que tiene difícil reengancharse al Mundial con tantos ceros ante Fernando Alonso, muy regular –sólo no puntuó en Spa, cuando fue arrollado por Grosjean– y que de nuevo estrujó al máximo al F2012 con un meritorio tercer puesto en una prueba con dos apariciones del coche de seguridad que ganó quien pasa a ser su inmediato perseguidor, Sebastian Vettel. Hacía más de cinco meses que no vencía el piloto de Red Bull  –“increíblemente contento”–, que se coloca a 29 puntos de Alonso, histórico con su 81º podio, uno más que Ayrton Senna. Jenson Button fue segundo.       

Seis abandonos hubo en Singapur y dos accidentes, el de Karthikeyan y el Michael Schumacher embistiendo a Vergne –muy deportivo dándole una palmada en la espalda a Schumi–, provocaron la salida del coche de seguridad dos veces, cosa que hizo que no se completasen las 61 vueltas previstas, sino que se diese por finalizada la prueba a las dos horas, el tiempo máximo señalado en el reglamento. En la primera aparición del safety car Alonso perseguía con insistencia a Pastor Maldonado, que después de hacer una nueva parada en boxes tuvo que abandonar por un problema hidráulico, con lo que el venezolano no puntúa desde su triunfo en Montmeló. Cuando Schumacher cometió su error Alonso era virtualmente tercero y su compañero en Ferrari, Felipe Massa, 16º después de haber salido 13º y de bajar hasta la 21ª posición en una salida en la que se abrió demasiado y se quedó encerrado. Felipinho fue utilizado como conejillo de indias por su equipo y no tardó en calzar las gomas duras, con las que se convirtió en el piloto más rápido en pista rodando el último. El baile en garajes y los percances y adelantamientos al límite como el que le hizo a su compatriota Bruno Senna permitieron a Massa protagonizar la remontada de la jornada para acabar octavo y en zona de puntos.    

Homenaje a Sid Watkins

Y diez puntos son los que le recortó Vettel a Alonso con su victoria, que dedicó al neurocirujano Sid Watkins, una institución en la Fórmula 1 y quien atendió el día fatal a Ayrton Senna. Vettel sacó a relucir su dedo índice reivindicativo y acarició su monoplaza con cariño. Escoltado por Button y Alonso en el podio, el alemán estaba al borde de la lágrima cantando el himno de su país, ya que seguramente no esperaba un día tan propicio. Segundos antes Hamilton se lamentaba de su suerte, un buen regalo de Alonso, que celebró, micrófono en mano, que en las últimas carreras sus principales rivales hayan tenido que abandonar. No lo ha hecho Raikkonen, sexto en Marina Bay, y el único que no falla junto al asturiano, pero a Ice Man le falta un triunfo que le haga ser un opositor más firme, lo que tampoco está logrando ser Webber, décimo y ya a 61 puntos de Alonso. 
     

domingo, 9 de septiembre de 2012

A pedir de boca

Alonso, más líder del Mundial, tras remontar hasta el tercer puesto y verse beneficiado por los abandonos de Vettel, Webber y Button en una carrera que gana Hamilton

Alonso grabando a los tifosi en Monza - Reuters. 

No es dado a salirse del guión en público, pero ante por una vez Fernando Alonso (Oviedo, 1981) venció su timidez para contentar a los tifosi de Ferrari en un circuito de Monza encantado por su tercer puesto después de partir décimo y de aplaudir las penalidades de parte de sus rivales, las retiradas de los Red Bull de Sebastian Vettel y Mark Webber, y de Jenson Button. Lewis Hamilton fue el brillante vencedor de un GP de Italia en el que asombró Checo Pérez con su segundo puesto. Hamilton es ya el inmediato perseguidor de Alonso a... 37 puntos. El diálogo entre el asturiano y Franco Scandinario, uno de los cámaras de la organización, pudo ser más o menos éste: 

– Franco, tengo una idea. ¿Me dejas la cámara? 
– [Cara de sorpresa.] Vale, pero cuídala bien. Intenta que no se te mueva mucho, eh.      

Alonso se puso a hacer de reportero un momento para enfocar a los aficionados que jaleaban su nombre, a los que se había ganado más hablando en italiano durante las entrevistas de Niki Lauda. “Fernando es un piloto increíble”, le elogió Lewis Hamilton, que en una semana ha pasado pasó de retirarse en Spa-Francorchamps y de ser reprendido por McLaren por haber desvelado datos de la telematría de su MP4-27 con el de Button y haber hecho varios comentarios polémicos en Twitter. En Monza firmó su primer triunfo en territorio de Ferrari y el 20º de su carrera, quizás el que menos celebró, pues sólo le dio un golpecito cariñoso a su monoplaza. Hamilton parecía haberse encarnado en Kimi Raikkonen, quinto en la prueba y primero entre los pilotos con motor Renault, y que se sitúa tercero en la general sin hacer ruido. Más efusivo estaba Checo Pérez, aspirante a un volante de Ferrari la temporada que viene y que protagonizó una remontada espectacular del 12º hasta el segundo puesto con la estrategia adecuada, alargando su única parada 30 vueltas y partiendo con las gomas duras, al contrario que la gran mayoría. El piloto de Sauber se zampó en los últimos giros a Felipe Massa, cuarto, y a Alonso. 

Castigo para Vettel

Tenía claro el asturiano que tenía que bordarlo en los primeros giros, así que pasó a Kobayashi en la parabólica en una salida sin incidentes y después superó a Di Resta, y a Raikkonen para ponerse sexto en la segunda vuelta. También había dejado detrás a Rosberg, eliminado a sí mismo por su falta de pericia. Alonso se fue entonces a por Michael Shumacher, de quien se deshizo con la ayuda del DRS. El asturiano continuó su progresión poniéndose en el cogote de Vettel, con quien protagonizó una bella batalla, decantada a favor del piloto de Ferrari con un adelantamiento limpio poco después de una acción polémica que mandó castigado a Vettel a hacer un drive through. Primera gran noticia ajena para Alonso, que dos vueltas después vio cómo Button, que rodaba segundo tras superar a Massa, tenía que abandonar por un problema en la bomba de gasolina. Después lo harían los dos Red Bull. 

“Felipe, piensa cómo vas a trabajar los neumáticos. Tienes detrás a Fernando”, le dijeron por radio a Felipinho, que tuvo que ponerle el pasillo a su compañero para dejarle un hueco, con lo que Alonso ya era segundo. Otro golpe de efecto de las patéticas órdenes de equipo, legales para la FIA y una estafa para el espectador. Lo contrario, un regalazo fue la remontada de Pérez, una pura lima con las gomas blandas frescas y que se zampó a los dos Ferrari, donde quiere continuar carrera. Un puesto que defiende Massa, que igualó su mejor puesto del año en Silverstone, el cuarto lugar, y que hace poco declaró que se ve capaz de volver a superar a Alonso. Felipinho lo logró en la calificación en  parte gracias a los problemas de su compañero con una pieza y en Monza llegó a rodar segundo tras una gran salida batiendo a Button. En un “domingo casi perfecto” para Alonso, a quien casi todo le salió a pedir de boca.      
  

domingo, 2 de septiembre de 2012

Button vence sin contratiempos una carrera loca en Spa

Alonso se retira tras verse implicado en un accidente provocado en la salida por Grosjean y ve cómo Vettel, segundo, y Webber, sexto, recortan diferencias 

Imagen del accidente de Alonso en Bélgica - EFE. 

Fue un día tan apacible para Jenson Button que el único susto que se llevó fue estar a punto de perder el equilibrio tras subirse al McLaren para festejar su segunda victoria del curso y la primera partiendo con la pole desde que aterrizó en la escudería de Woking. En Spa el británico resultó indemne a una carrera loca, que venció de principio a fin. Con autoridad. Todo un triunfo balsámico para Button, que cede más de 60 puntos con respecto a Fernando Alonso, desafortunado en la salida, donde se vio implicado en un accidente provocado por Romain Grosjean, castigado con una prueba de suspensión y que le pasó por encima al asturiano, que impactó con Lewis Hamilton: “Me siento afortunado porque no tengo ninguna herida. Tengo un poco dolor en la espalda, del golpe, y por eso me trasladaron al centro médico. Ha sido como si me arrollase un tren”. Los tres pilotos y Checo Pérez tuvieron que abandonar en la primera curva de un GP de Bélgica que aprieta el Mundial, pues con el cero de Alonso Sebastian Vettel, segundo y que fue a una parada como Button, reduce a 24 puntos su desventaja con el líder, beneficiado por la remontada de su compañero en Ferrari, Felipe Massa, quinto y capaz de superar y contener a Mark Webber, a 32 del bicampeón mundial. A 33 se encuentra Kimi Raikkonen, tercero en la carrera.  Alonso rompió su racha de 23 carreras consecutivas puntuando y se quedó a una de igualar el récord de Michael Schumacher.

Con su estampa de modelo y cuerpo de triatleta, Button parecía un niño con juguetes nuevos en el podio, haciéndole gestos al equipo, a su pareja, Jessica Michibata y a su padre, John, que se había puesto encima la Union Jack. Una familia feliz en un día repleto de errores, como el de Pastor Maldonado saliendo antes de lo permitido y retirándose después –el venezolano perderá diez posiciones en la parrilla del GP de Italia y acumula 14 sanciones este curso, récord histórico–. O acciones arriesgadas, como la entrada en el pit lane de Michael Schumacher, que llegó a remontar de la 13ª a la segunda plaza y fue perdiendo comba por la degradación de los neumáticos hasta acabar su gran premio número 300. O sustos mayúsculos, como el Webber tras cambiar los neumáticos: el encargado de levantar la piruleta no advirtió que llegaba Massa y el australiano casi se lo come. Después Webber no podría con Felipinho, constante para mejorar nueve posiciones, aunque no pudo acercarse lo suficiente al piloto sorpresa de la jornada, Nico Hulkenberg, cuarto. El futuro de Massa en Maranello depende de cuanto haga en las próximas carreras. 

La siguiente será en territorio de Ferrari, en Monza, donde Vettel logró su primera carrera conduciendo un Toro Rosso. Eliminado en la Q3, Baby Schumi partió décimo por la sanción a Maldonado y como una hormiguita, poco a poco y con adelantamientos casi impasibles, alcanzó la segunda posición. Lo máximo a lo que podía aspirar ante un Button intratable. Tercero fue Raikkonen, descontento con las prestaciones actuales del coche y, como siempre, imperturbable.

domingo, 29 de julio de 2012

Hamilton contiene a los Lotus para reinar en Hungaroring

El piloto de McLaren logra su segunda victoria del curso por delante de Raikkonen y Grosjean y Alonso consolida su liderato con el quinto puesto  


Hamilton levanta la copa de vencedor en Hungaroring - AFP. 

El secretismo y la discreción son inherentes a la Fórmula 1, donde son decisivas las estrategias y la comunicación por radio entre los mecánicos y los pilotos durante la carrera. “Es posible que tengamos que optar por el plan B”, le dijeron a Lewis Hamilton justo en el ecuador del GP de Hungría, vueltas antes de hacer su segunda y última parada en boxes. El británico estuvo impecable para contener a los dos Lotus, primero a Roman Grosjean –tercero– y después, ya en las últimas vueltas, a Kimi Raikkonen, segundo, al que tuvo en el cogote. Ice Man se le acercó a sólo medio minuto a cuatro giros y Hamilton, imperturbable, aumentó su renta al doble para lograr su segunda victoria del curso y la tercera en un circuito fetiche para McLaren, que desde 2005 ha ganado seis de las ocho carreras disputadas en Hungría. Mientras que Fernando Alonso, en el día de su 31º cumpleaños, tuvo que conformarse con la quinta posición, aunque aumenta su ventaja en el liderato a 40 puntos, los que le separan de de quien encabeza el grupo de perseguidores, comprimido en una diferencia de ocho puntos, la que marca Mark Webber, octavo en la prueba, y cierra el propio Raikkonen. Así se queda el Mundial antes de las cuatro semanas de vacaciones y el viaje al circuito de Spa-Francochamps.     

“El objetivo es descansar porque hemos trabajado mucho el último mes. Hay que volver con las pilas cargadas”, reflexionó Alonso: “Ojalá siga todo tan bien como hasta ahora”. “Espero que podemos continuar en esa línea”, aportó en el podio Hamilton, entrevistado por el tenor Plácido Domingo. El británico replicó a su segundo peor arranque de temporada desde 2007, justo cuando compartió escudería con Alonso, para firmar un triunfo ejemplar desde la pole, desde su superioridad en los entrenamientos libres del viernes y las tres sesiones de cualificación: “Ha sido una carrera durísima, asombrosa. El equipo ha hecho un trabajo muy bueno”. Hamilton supo defenderse de Grosjean, que competía con él sin descanso por marcar la vuelta rápida, del que no se logró deshacer y al que sólo le pudo sacar dos segundos cortos antes de la primera parada. El piloto de Lotus se le acercó, pero no tuvo ni una sola tentativa de adelantarle, como tampoco hizo tras su paso por boxes. Ahí, tras calzar las gomas blandas, fue donde Raikkonen adelantó a Alonso y alargó al máximo poner las duras y rodó al límite. Un esfuerzo suficiente para Ice Man para salir por delante de Sebastian Vettel, y de birlarle el segundo puesto a su compañero Grosjean, con se emparejó en paralelo en la curva y al que venció en una acción tan arriesgada como espectacular. 

Misma estrategia, diferente resultado  

“No estaré contento hasta que no gane”, proclamó Raikkonen, que suena ahora como sustituto en Ferrari de Felipe Massa. Felipinho, el mejor en las salidas esta temporada –ha mejorado 27 posiciones– perdió esta vez dos lugares, del séptimo al noveno, donde se quedó, entre otras cosas por la buena actuación de su compatriota Bruno Senna, séptimo e incordio para Jenson Button, sexto. Octavo fue Webber, al que le perjudicó que Red Bull le ordenase hacer una parada adicional cuando rodaba quinto. La escudería de la bebida energética copió estrategia con Vettel, que sin opciones de llegar al podio supo conservar el cuarto puesto con gomas nuevas, por más que Alonso le enseñase el morro, justo antes de otra retirada de Michael Schumacher. El alemán, además, partió desde el pit lane por quedarse paralizado en la salida y también recibió un drive-through en el día de la 19ª victoria de Hamilton. El vencedor del GP de Hungría y Sam Michael, el director deportivo de McLaren, hablaron de la estrategia antes de subir al podio de Hungaroring. Seguramente hablaban del plan B.   

domingo, 22 de julio de 2012

Alonso continúa en una nube en Hockenheim

El asturiano consolida su liderato con su tercer triunfo del curso y la sanción a Vettel con 20 segundos por un controvertido adelantamiento a Button

Alonso celebra su victoria en el podio.

Con lluvia o sin ella no hay piloto más en forma que Fernando Alonso (Oviedo, 1981) ni coche que haya evolucionado tanto como el Ferrari, mejorado en cuestiones capitales como la tracción y la velocidad punta. Nadie pudo con Alonso en el circuito de Hockenheim: resultó imparable en calificación e inalcanzable en la carrera, a pesar de la insistencia de Jenson Button y Sebastian Vettel, sancionado en los despachos por su adelantamiento por fuera del trazado al británico. Así que Vettel perdió la segunda plaza        –que recuperó el propio Button; Kimi Raikkonen ascendió al tercer puesto– y cayó al quinto puesto, por lo que también dejó de sumar diez puntos más. Un contratiempo para Baby Schumi ante su público y una gran noticia para Alonso, que en Alemania consolidó su liderato con el 30º triunfo de su carrera y el tercero del curso, por lo que tiene 44 puntos de margen sobre Vettel y 34 con el otro Red Bull, el de Mark Webber, que sólo pudo ser octavo. Kobayashi obtuvo una meritoria cuarta plaza. 

Continúa en una nube Alonso, que acumula 22 carreras consecutivas puntuando –está a dos de igualar el récord de Schumacher, séptimo en el GP de Alemania– y lleva 68 de los 75 puntos posibles en las últimas tres pruebas, pues el asturiano también ganó en Valencia y fue segundo en Silverstone. “La verdad es que yo no sé mucho de política, pero es cierto que la situación en España no está muy bien…”, bromeó Alonso, entrevistado en el podio por el tricampeón Niki Nauda, que en una entrevista publicada en El País dejaba claro que el piloto de Ferrari “sigue siendo el mejor”. Y lo lo volvió a ser a pesar de que, como reconoció, su F2012 no fue el más rápido. Lo compensó con un pilotaje excelente, poniendo décimas de por medio en cuanto sus únicos dos rivales en la prueba se le acercaban demasiado. A Button lo llegó a tener en el cogote después de que el de McLaren se colocase segundo adelantando una vuelta la segunda parada en boxes con respecto a Vettel. También supo contener Alonso al alemán, desquiciado con Hamilton, que se desdobló, algo que permite el reglamento. 

El enfado de Vettel

“El adelantamiento fue estúpido, ya que iba con vuelta perdida”, bramó Vettel, que pidió “sentido común” a Hamilton, que entonces, en el ecuador de la prueba, rodaba 18º, pero con mejor ritmo que los mejores con gomas nuevas. Forzado por las circunstancias, el británico ya había hecho dos pit stops después de haber pinchado una rueda en la cuarta vuelta tras pasar por encima de los restos de piezas en el trazado de los accidentes en la salida de Massa –Felipinho sólo pudo ser 12º– con Ricciardo y de Grosjean con Senna. Aunque sólo acabó retirándose Hamilton y lo hizo después de haber intentado adelantar también a Alonso, beneficiado de que su ex compañero en McLaren entorpeciese el paso a Vettel, lo que también favoreció a Button, que cada vez se acercaba más al alemán, al que superó desde la estrategia. Baby Schumi le devolvió la jugada en una acción controvertida y finalmente sancionada por la FIA para desconsuelo de Vettel, que antes del castigo se había defendido: “Se ha dado un ángulo muerto, estábamos en paralelo, por lo que no podía ver a Button del todo”. Su rival prefirió no valorar el adelantamiento. 

De la Rosa no podrá olvidar el suyo a Glock, ya que la acción le permitió superar por primera vez en el curso a un Maroussia y acabar 21º. Su cuestionado compañero Karthikeyan acabó el último y según TV3 podría dejar de ser piloto oficial de HRT para dejarle el volante a Dani Clos tras el GP de India de finales de octubre, cuando queden tres pruebas para el fin de un curso que ha llegado a su ecuador con Alonso en una nube. 

domingo, 8 de julio de 2012

Webber le gana el pulso a Alonso en Silverstone

El australiano reivindica mejor trato de Red Bull con su segunda victoria del año y Vettel completa el podio

Webber salta en el podio de Silverstone - AP.

Tiene cara de superhéroe, pero papel de secundario. Muy a su pesar Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) sabe que es el segundo piloto de Red Bull, que mira con mejores ojos a Sebastian Vettel. El australiano lo descubrió hace dos años en Silverstone, cuando el equipo le quitó un nuevo alerón para dárselo al alemán. La réplica de Webber fue ganar la carrera y competir por el Mundial hasta el último suspiro. Tras un 2011 discreto, está brillando este curso, que comenzó con cuatro puestos consecutivos y en el que ya acumula dos triunfos. Es el único que lo ha logrado junto a Fernando Alonso, al que con adelantó a cinco vueltas para el final para asegurarse la novena victoria de su carrera en Silverstone, ahí donde se reivindicó en el pasado, además de recortarle siete puntos a su rival. Segundo en el GP de Gran Bretaña, Alonso conserva el liderato con 129 por los 116 del australiano y los 100 de Vettel, tercero, sólo pudo adelantar a un Felipe Massa excelente en la primera parada en boxes

Webber reconoció hace unos meses en El País que renovó por Red Bull porque no tenía otra opción, dando a entender que se hubiese ido a la mínima oportunidad apetecible que le hubiese surgido. No está a gusto viéndose segundo plato y se esmera para demostrarle al equipo que merece el mismo trato que el bicampeón Vettel. Quiere hablar en la pista con actuaciones tan completas como la de Silverstone, donde no cometió sus habituales errores en la salida, en la que se mantuvo segundo tras Alonso, el único de los primeros junto a Lewis Hamilton en partir con neumáticos duros. Un error de vista de Ferrari, que ha evolucionado tanto el F2012 que es competitivo en cualquier circunstancia, para marcar la pole en un trazado mojado y para opositar por el triunfo en un circuito repleto de curvas (18) y muy exigente con la aerodinámica. 

Remontada de Grosjean

Tras su última parada para poner las gomas blandas (vuelta 38) Alonso pudo mantener la primera posición, pero no pudo hacer nada para que Webber le adelantase en su segunda tentativa: “Mark venía demasiado rápido. Nos hemos tocado y lo importante era no forzar y acabar con cero puntos”. Con margen suficiente con Vettel, Alonso supo conformarse con el segundo puesto, mientras que su compañero Massa se esmeró en conservar el cuarto, su mejor posición de la temporada, pese a llegar a tener en el cogote a Kimi Raikkonen. Justo detrás del finlandés acabó Romain Grosjean, protagonista de una remontada fabulosa después de verse obligado de hacer un pit stop en la primera curva tras un choque. Aunque el de Checo Pérez y Pastor Maldonado se llevó la palma. El mexicano vio cómo el venezolano le iba sacando de la pista. Pérez acabó muy enfadado tras su retirada: “No es la primera vez que hace algo así. De la forma que se mantiene y te pelea la posición … Simplemente es muy estúpido”. Mientras que Maldonado lamentó lo sucedido –“la verdad, lo siento mucho”– y se justificó: “Tenía las gomas frías y se me fue la parte trasera del coche. Es un accidente de carrera”.   

El crecimiento de Ferrari ha sido inversamente proporcional a la caída de McLaren, que en Silverstone cuadró unos pit stops perfectos –los dos primeros fueron en 2'8 segundos, los mejores de la jornada–, pero vio cómo sus pilotos sumaban un papel que no se corresponde con su talento. Hamilton alargó al máximo el primer cambio de neumáticos –lo hizo en la vuelta 22– y no le puso las cosas nada fáciles a Alonso para adelantarle. El campeón de 2008 acabó octavo, mientras que Button, que no había superado ni la Q1, sólo fue décimo. Séptimo acabó Michael Schumacher, una tortura para su ex compañero en Ferrari Massa, que tuvo que dar lo mejor que sí para superarle. Felipinho también quiere reivindicarse como hace Webber, al que le están avalando los números. El australiano fue frío celebrando la victoria tras salir del coche: apenas un aplauso silencioso y un brazo al aire, pero después se desmelenó en un podio en el que el tricampeón Jackie Stewart entrevistó a los pilotos del podio. Una novedad acertada para acercar a la grada el testimonio de sus ídolos, por los que han pagado una entrada. 

domingo, 24 de junio de 2012

Alonso escribe una obra maestra en Valencia


Alonso abraza la copa de vencedor en Valencia - EFE.

Hacía tiempo que a Sebastian Vettel no se le veía tan enfadado ante las cámaras, quizás no lo estaba desde su retirada en el GP de Turquía de 2010 tras una acción arriesgada con su compañero Mark Webber, al que tildó de loco con un gesto. Entonces Red Bull iba camino de un relajado doblete. Esta vez Vettel había alcanzado hasta 20 segundos de margen antes de la salida del coche de seguridad y lideraba la prueba hasta que “el coche se paró”. Baby Schumi lanzó con rabia uno de sus guantes y se fue al box de su equipo destrozado, con los ojos rojos de tanto llorar. También lloró, pero de emoción, Fernando Alonso en el podio del Valencia Street Circuit tras “mi mejor victoria. Emocionalmente no hay nada comparable”. El asturiano escribió toda una obra maestra remontando desde la undécima posición para ser el primer piloto de la temporada en vencer dos veces –tras siete ganadores distintos–. Alonso, que se escapa con 111 puntos en el liderato, tiene ya 20 puntos de colchón sobre Webber, cuarto en la prueba, 26 sobre Vettel y 23 sobre Lewis Hamilton, que también abandonó porque Maldonado se lo llevó por delante. Tampoco pudo finalizar el GP de Europa un fantástico Grosjean, el único que podía inquietar al final a Alonso y que tuvo que abandonar por problemas en alternador. Imprevistos ajenos que aprovecharon Raikkonen y Schumacher, segundo y tercero respectivamente, para completar el podio con Alonso, un podio ajeno que bien podría ser de la temporada 2005 o 2006. Este Mundial es imprevisible. 

“Así es el deporte”, convino Alonso: “El fin de semana hemos pasado un momento duro, pero no te puedes rendir nunca”. No lo hizo el nuevo líder y protagonizó otra salida prodigiosa mejorando tres posiciones, como hizo también su vecino Felipe Massa, 16º y al que le saca 100 puntos en la clasificación y que de nuevo no tuvo suerte. Felipinho, el primer ganador de la cita en Valencia, sería envestido por Kovayashi y perdió opción alguna de puntuar. El infactor será castigado con cinco puestos de penalización en la parrilla de salida en Silverstone. Maldonado saldrá diez posiciones peor de lo que consiga en la calificación después de llevarse por delante a Hamilton, que no quiso cederle un hueco para adelantarle cuando estaba perdiendo fuelle. Button continúa perdido y fue octavo.

Los elogios de Lorenzo
       
“Para mí Alonso sólo parece humano cuando se acaba la carrera. Durante la carrera es un robot casi perfecto. Increíble”, le elogió Jorge Lorenzo, líder de MotoGP, en su Twitter. Valencia quedó encantada con Alonso, al que le costaba encontrar las palabras para definir qué sentía y recordó la que hasta ahora había sido su única vitoria en España, en 2006, en Montmeló y ante Schumacher, que no se acababa de creer que hubiese sido tercero después de mejorar nueve plazas: “Es una sensación especial volver a subirme al cajón”. Schumi logró su primer podio desde su regreso a la Fórmula 1, el 155º podio en su brillante carrera. Tan emocionado estaba Schumacher que cuando le indicaron en rueda de prensa que hablase en su idioma lo hizo en... inglés. 

A Alonso se le paró el coche una vez concluida la prueba y tuvo que bajarse. Lo aprovechó para seguir paseando la bandera española y festejarlo con algunos aficionados. El asturiano estaba tan desinhibido como si hubiese ganado el Mundial, pues era consciente de que acababa de dar un buen golpe sobre la mesa y de que el F2012 sigue mejorando sus prestaciones. No perdió la fe Alonso y antes de que se retirase Vettel ya iba segundo tras adelantar a Grosjean, en una acción de centímetros y en la que se rozó con el francés. El piloto de Ferrari realizó varios adelantamientos muy apurados, arriesgados en un circuito urbano en el que es muy difícil ganar posiciones, y, por ejemplo, en un par de vueltas se deshizo de Webber –otro que remontó, pasó del 19º al cuarto lugar–, de Senna y de Schumacher. A Hamilton le adelantó tras la primera visita a boxes del británico, gafado por el comportamiento de los mecánicos de McLaren: esta vez se rompió el gato hidráulico....Así que justo antes de la salida del coche de seguridad por un choque entre Kovalainen y Vergner –fue sancionado con cinco puestos en el GP de Gran Bretaña– Alonso iba tercero y poco después de que el safety car se fuese se puso segundo tras batir a Grosjean y la retirada de Vettel: “Correr en casa y poder vencer delante de toda esta gente... No sé muy bien qué decir”. 

domingo, 10 de junio de 2012

Hamilton brilla en Canadá para colocarse líder del Mundial


Hamilton festeja su primera victoria de la temporada - Reuters. 

La ambición de Lewis Hamilton (Stevenage, Reino Unido, 1985) no tiene límites. Es posiblemente el piloto más pasional y decidido de la parrilla, por más que ahora no cometa tantas locuras como en el pasado. Impulsos que le han hecho ser un coleccionista de sanciones de todo tipo y que le privaron de llevarse el Mundial en su debut, cuando coincidió con Fernando Alonso en McLaren. El curso siguiente lograría el que es su único título adelantando a Glock en los últimos metros de la última carrera, en  Interlagos, donde Felipe Massa llegó a creerse campeón tras cruzar la meta. Desde entonces a Hamilton le ha faltado temple y regularidad: dos quintos puestos y un cuarto en la clasificación final son un balance muy pobre para su talento. E incluso la temporada pasada perdió el liderato del equipo en beneficio de Jenson Button, finalmente subcampeón. Pero Hamilton parece dispuesto a volver a ser el primer piloto de McLaren y a ganar su segundo Mundial con actuaciones como las de Canadá, donde se sobrepuso a dos pasos por el pit stop con susto –uno por su culpa y otro por la confusión de sus mecánicos– y supo recuperar el tiempo perdido en la pista superando a Sebastian Vettel primero y a Fernando Alonso después, lanzado ambas veces por el DRS. Con la tercera victoria de su carrera en Montreal Hamilton se convirtió en el séptimo vencedor diferente en otras tantas carreras disputadas en un curso más imprevisible que nunca por la prohibición de los difusores soplados y lo particulares que son ahora los Pirelli. El británico suma 88 puntos, dos más que Alonso, perjudicado por la estrategia de hacer una única parada de Ferrari, que valoró que el rival a largo plazo va a ser Vettel –cuatro en el Gilles Villenueve–. Alonso fue perdiendo fuelle y vio cómo en las últimas cuatro vueltas se despedía del podio, superado por Grosjean, segundo, Checo Pérez, tercero, y el propio Vettel. El español acabó quinto.

Le recordaron a Hamilton que se cumplía el quinto aniversario de su primera victoria en la Fórmula 1 y que también había sido en el mismo circuito en el que acababa de lograr la 22ª: “Lo estoy pensando. Es una efemérides especial. Ésta es una de las mejores carreras que he corrido nunca”. El británico, genial para clavar los tiempos mientras sus rivales cambiaban las gomas, se acordó de sus fans, que le han enviado mensajes de ánimo para apoyarle en este tiempo. “No te tenía tan lejos, eh”, le dijo Grosjean, al que, al contrario de Alonso, le vino de perlas hace sólo una parada. La solución que escogió también Sauber con Pérez, capaz de remontar del 15º al tercero: “Ojalá podamos continuar este camino”. 

Algo a lo que aspira Ferrari, que ha mejorado las prestaciones del F2012, pero que erró la estrategia con Alonso y lamentó la equivocación de Massa, que hizo un trompo y pasó de rodar quinto tras haberse deshecho por persistencia de Rosberg a rodar 12º. Felipinho se repuso de la equivocación y se colocó quinto, antes de que Pérez y el propio Rosberg le pasasen con facilidad, y de volver a pasar por boxes. Massa fue décimo. Peor le fueron las cosas a Button (16º), que partió con los neumáticos duros y tuvo que hacer tres paradas, o a Michael Schumacher, que tuvo que abanadonar por tercera vez consecutivo por problemas en el alerón trasero. Mark Webber, vencedor en la prueba anterior, en Mónaco, sólo pudo ser séptimo. Así es este Mundial sorprendente que domina Hamilton, que está decidido a encontrar la regularidad.    

  

domingo, 27 de mayo de 2012

Webber controla una carrera caótica en Mónaco y Alonso lidera el Mundial en solitario


Webber festeja su triunfo en Mónaco - EFE.

“Para todos nosotros [para los pilotos] es fabuloso y sobre todo resulta interesante para los aficionados”, respondió Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) cuándo le preguntaron qué le parecía que fuese el sexto piloto en ganar en las seis carreras disputadas este curso, algo inédito hasta ahora: “dice mucho de lo disputado que es el campeonato”. Tan igualado que Webber le sacó seis décimas al segundo, Nico Rosberg, nueve a Fernando Alonso, y 1'3 al cuarto, Sebastian Vettel. Los seis primeros opositaron hasta el final por las tres primeras plazas, pues en el GP de Mónaco no hay podio como tal. Webber estuvo imperturbable en una carrera en la que acabó rezando para que no lloviese lo suficiente como para chafarle la guitarra. Criticado por perder en la salida lo ganado en la calificación, el australiano se mostró imperturbable en un comienzo explosivo, en el que Grosjean fue embestido por Schumacher después de tocarse con Alonso, eufórico tras la prueba porque se sitúa líder en solitario con 76 puntos, tres más que el propio Webber y que Vettel. 

El trazado de Mónaco es el más especial del Mundial por ser el más corto (3.340 metros), pero el más largo en completarse, casi dos horas. Es casi una sucesión de curvas (19) con un túnel donde es casi imposible adelantar y se paga caro cualquier mínimo error. Lo comprobó Pastor Maldonado, que pasó de ganar en Montmeló a retirarse en la primera vuelta tras arruinar la carrera también de De la Rosa, que había avanzado que iba a salir con neumáticos súper blandos y a una parada. Sólo un pit stop hicieron los mejores y ahí Alonso le birló la tercera posición a Lewis Hamilton, que para su desdicha perdió otra plaza ante un Vettel que partió con las gomas duras –como Jenson Button, que no concluyó la carrera– y aguantó con ellas 46 giros. 

Cuarta retirada de Schumacher

Baby Schumi marcó la pauta durante unas vueltas intentando marcar la máxima diferencia posible con respecto a Webber, que también había contenido a Rosberg. El alemán, por más que se acercase en el tramo final a pocas décimas, nunca tuvo opción de adelantarle, pero acabó contento. Todo lo contrario que su compañero en Mercedes, Schumacher, que se retiró por cuarta vez en seis pruebas por un problema en la bomba de gasolina. Aunque parezca mentira no lo hizo Kovalainen, por más que se tocase en varias ocasiones con Checo Pérez. 

La incertidumbre del tiempo era un aliciente más de un GP de Mónaco imprevisible. Desde los equipos se avisaba a los pilotos que en cinco minutos empezaría a llover, pero el tiempo pasaba y al final sólo cayeron algunas gotas en la zona del final de recta de Santa Devota. La lluvia hubiese premiado, por ejemplo, a Vergnier, que sacrificó un séptimo puesto para buscar uno mucho mejor por poner los intermedios. La jugada le salió mal en una jornada gloriosa, “increíble” para Webber, de nuevo vencedor tras el GP de Brasil del curso paso y que festejó en Mónaco su octava victoria en la Fórmula 1, la segunda en dicho circuito y la tercera consecutiva de Red Bull en esta prueba. Un escenario en el que Alonso logró su 76º podio y se congratuló con la buena actuación de Ferrari, pues Felipe Massa completó una actuación más que interesante con un sexto puesto y sin fallo alguno. Felipinho necesita carreras así para volver a sentirse un piloto importante, por más que la prensa haga tiempo que lo sitúe fuera del equipo y desde Maranello no acierten a asegurarse el puesto ni hasta el final de temporada.  

domingo, 13 de mayo de 2012

Maldonado vuelve a encumbrar a Williams con su primer triunfo ante Alonso en Montmeló


Maldonado celebra su primera victoria en la Fórmula 1 - AFP. 

La persecución de Fernando Alonso a Pastor Maldonado recordó a las persecuciones de película. No hubo tregua entre ambos en ningún momento, por más que sólo se viese un adelantamiento en pista: el interior en la primera curva del piloto asturiano en otra salida brillante en Montmeló. Alonso le birlaba así el primer puesto a Maldonado, que atesoraba la pole por la sanción a Lewis Hamilton, castigado con salir el último por no llegar a boxes con el coche tras la calificación. Alonso le sacó 1'3 segundos de margen en el primer giro a Maldonado, que en ningún momento perdió comba y le avanzó en los talleres, desde la estrategia, anticipándose –“todo estaba previsto”, confesó su ingeniero, Xevi Pujolar– a cada una de las tres paradas del Ferrari. Un acierto decisivo de Williams y un error de bulto de la escudería de Il Cavallino Rampante, que pasó de soñar con la victoria -Alonso tuvo a su rival a sólo ocho décimas a falta de 13 giros- a padecer viendo cómo se le acercaba Kimi Raikkonen. Pero Alonso pudo salvar un segundo puesto que le coloca líder del Mundial empatado a puntos (61) con Sebastian Vettel, sexto en el GP de España. Una carrera histórica para Maldonado, vencedor por primera vez en la Fórmula 1, y para su equipo, Williams, que no se imponía en una prueba desde que Juan Pablo Montoya ganase en Brasil en 2004. El patrón del equipo, Frank Williams, en una silla de ruedas desde un accidente en 1986, no fue capaz de articular palabra cuando le rodearon los periodistas un día después de su 70º aniversario. Y Alonso y Raikkonen subieron a hombros a Maldonado, en un gesto muy deportivo para el primer venezolano que gana una carrera en el Mundial. 

Alonso lidera junto a Vettel el Mundial más abierto de los últimos tiempo, pues Maldonado fue el quinto vencedor diferente en cinco carreras. Un ganador por escudería. Una suerte para el espectador que se había aburrido con el dominio de los Red Bull, reducidos a poco en Montmeló: Mark Webber acabó 12º y Vettel, sexto, a pesar de ser sancionado con un drive-thought por no reducir la velocidad con banderas amarillas. La misma sanción que tuvo Felipe Massa, doblado  por su compañero Alonso 13 giros del final, en plena persecución a Maldonado. En su temporada más complicada, volvió a tener mala suerte y tuvo que pagar la sanción –“me ha destruido. A partir de entonces me despisté”– y pasó de rodar sexto a acabar 15º. Massa sólo tiene los dos puntos que logró en Bahréin, exacto botín que Michael Schumacher, que tuvo que abandonar de nuevo tras envestir por detrás a Bruno Senna. Ambos señalaron al otro como culpable y Schumacher fue sancionado después con cinco posiciones de penalización en el próximo gran premio, en Mónaco.

Hamilton, octavo

Por entonces Hamilton era cuarto después de haber partido el último. El británico es el piloto con más fe de la parrilla y quien le pone más pimienta al Mundial. En la primera vuelta ya había cuatro posiciones y en la novena, 13... Hamilton perdió tiempo en su primera parada –no le aparataron la pistola y pasó por encima– y le costó superar a Massa. Sus intentos fueron en vano hasta que el brasileño recibió la sanción por no respetar las banderas amarillas. Hamilton acabaría octavo, un puesto mejor que su vecino, Jenson Button, en un fin de semana nefasto para McLaren. Muy bueno para Lotus –tercer puesto para Raikkonen y cuarto para Grosjean– y perfecto para Williams, que según confesó Maldonado ha encontrado un coche competitivo después de “trabajar carrera tras carrera el año pasado para llegar hasta aquí”. El coche, que recuperó un motor Renault que no utilizaba desde 1997, se mostró fiable en un circuito tan exigente como el de Montmeló, de curvas rápidas y que demanda mucha aerodinámica. Williams disfrutó de su 114ª victoria de la mano de Maldonado, que suele decir que nació con una tuerca en las manos. 


Con cuatro años el venezolano ya conducía con pericia los carritos YMCA y con cinco años hizo un intercambio puntual con un amigo: él le ofreció una bici y el otro, un kart. El acuerdo fue temporal, pero desde entonces no Maldonado, campeón de GP2 en 2010, no se ha bajado de un coche. Y no ha perdido la confianza por más que haya sido muy cuestionado –en 2011, la temporada de su debut, sólo logró un punto”. Ahora ya lleva 29 en cinco carreras y es más maduro. En parte se lo debe a su compañero el curso pasado, Barrichello, “todo un caballero. Me enseñó mucho”.