Mostrando entradas con la etiqueta Pastor Maldonado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pastor Maldonado. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de julio de 2013

El estreno de Hamilton con Mercedes

El británico logra en el circuito de Hungaroring su primer triunfo con su nuevo equipo, y Vettel, tercero tras Raikkonen, amplía a 39 puntos su renta con Alonso, quinto

Hamilton festeja su victoria en el podio - AP. 

Hay circuitos que no tienen secretos para los pilotos. A Lewis Hamilton (Tewin, Gran Bretaña, 1985) le sucede con el de Hungaroring, donde ganó tres veces (2007, 2009 y 2012) con McLaren y se estrenó con Mercedes a la décima tentativa, después de ver cómo su compañero Nico Rosberg –que no acabó la carrera por una rotura en su propulsor– ganaba en Mónaco y en… Silverstone. “Ésta es una de las victorias más importantes de mi vida y hacerlo con Mercedes me impresiona más”, confesó Hamilton, que antes de empezar la temporada se gastó el sueldo del año –23 millones de euros– en un jet Bombardier CL-600. Con su 22ª victoria el británico presentó su candidatura al título, reduciendo a 48 los puntos de desventaja con Sebastian Vettel, tercero en el GP de Hungría. Al alemán no le gustó el comportamiento de Kimi Raikkonen –segundo en la prueba y del Mundial a 38 puntos– negándole un hueco –“¡no se aparta!, se quejó por radio; en el podio, a regañadientes, acabó diciendo que había sido una “bella batalla”–. Mientras que Alonso, quinto, vio cómo Vettel se le aleja a 39 puntos antes del parón por vacaciones.

“Nos hubiese gustado recortar, pero no ha podido ser. La superioridad de Red Bull es aplastante, aunque no sólo la de Red Bull, sino también la de Lotus, Mercedes...”, relató, resignado y crítico, Alonso, que acabó la prueba donde la empezó. Por más que en la salida avanzase a un Rosberg sin suerte y embestido después por Felipe Massa. Felipinho acabó octavo y uno de los siete que no fueron doblados por Hamilton, que en el penúltimo giro se permitió el lujo de hacerlo con su sustituto en McLaren, Checo Pérez, noveno y que fue a dos paradas. Como Button –séptimo y que taponó hasta la saciedad a Vettel y según el alemán le dañó el alerón– y Raikkonen, serio porque no ganó: “Podría haber vencido si no hubiese tenido problemas en la clasificación [partió sexto]”.

La remontada de Webber

Pero el finlandés no llegó a tener opciones de ganar en Hungaroring y le separaron casi 11 segundos con respecto a Hamilton, muy pícaro como su equipo, que ha perpetrado un F1 W04 equilibrado que conserva bien los neumáticos –incluso en condiciones extremas, como los 50ºC del Hungaroring–. El piloto de Tewin fue el primero entre los favoritos en hacer el primer cambio de neumáticos –volvió a poner los duros, décima vuelta– y puso terreno de por medio con respecto a Vettel –que sigue sin ganar en Hungría– gracias, en parte, a su ex compañero en McLaren Button, un gran incordio para el alemán. No lo llegó a ser, pese a su extraordinaria carrera, su vecino en Red Bull, Mark Webber, que salió malhumorado de la Q3 sabiendo que iba a salir décimo y que acabó cuarto tras ser uno de los pocos –junto con Button o Pérez– en partir con los duros.


Webber solo puso los blandos a diez vueltas del final, perdiendo la segunda posición y saliendo de los garajes justo por delante de su amigo Alonso, que antes de irse de vacaciones volvió a lanzar una advertencia a Ferrari: “Si el equipo encuentra piezas y ganamos tres o cuatro carreras después del verano, tendremos oportunidades, pero si no es así, será un milagro luchar por el campeonato y sólo podremos intentar divertirnos. Llevamos cuatro años entre medio y un segundo más lentos que Red Bull. Seguiremos ahí hasta el final, pero preferiría luchar de tú a tú con ellos. Y eso es lo que intentaremos resolver”. Más contento estaba Pastor Maldonado, que sumó el primer punto del curso para Williams el día del primer abandono de su compañero Bottas. En la jornada del estreno de Hamilton con Mercedes.    

domingo, 26 de mayo de 2013

Rosberg se corona en el caos de Mónaco

El piloto de Mercedes logra su segunda victoria el día que se cumplen 30 años de la su padre en el mismo escenario y Vettel, segundo, amplía su distancia como líder

Rosberg festeja su triunfo - AFP. 

Para el Principado el de 1983 fue un gran premio difícil de organizar. Hacía seis meses que su Alteza Serenísima la Princesa Grace de Mónaco había perdido la vida en un accidente de coche cuando circulaba con su hija menor, Estefanía –que salió ilesa–, en la misma carretera donde había rodado Atrapa a un ladrón, de Alfred Hitchcock. En un escenario de cine murió Grace Kelly, la que había sido una de las actrices más admiradas por Hollywood y que había renunciado a los papeles para ser princesa. En ese contexto, con un
Mónaco todavía desolado por su pérdida, Keke Rosberg logró su segundo triunfo en la Fórmula 1 hace justo 30 años. Su hijo le homenajeó en el mismo lugar, también con su segunda victoria de su carrera. Nico Rosberg (Wiesbaden, Alemania, 1985) se coronó en el caos de Mónaco, en una carrera con siete abandonos y en la que Sebastian Vettel, con su segunda plaza –su compañero Mark Webber fue tercero–, amplió su ventaja como líder con 107 puntos por los 86 de Raikkonen, que tuvo que hacer una parada extra por un pinchazo y un choque con Checo Pérez y al menos pudo arañar un punto, y Fernando Alonso, muy discreto en su pilotaje y lastrado por el poco ritmo del F138 acabó séptimo y contabiliza 78.

Horas antes Rosberg había sufrido y celebrado la quinta Champions del Bayern en Wembley. En la pista, ya en faena, piloto alemán sacó partido al fin de su tercera pole consecutiva. Su anterior victoria había sido el curso pasado en China y también partiendo desde la primera plaza. No estaba siendo una temporada fácil para Rosberg, que tuvo que abandonar en el estreno en Australia y precisamente en China, y estaba siendo superado por su nuevo compañero, Lewis Hamilton. Hasta Montmeló el alemán había quedado siempre por detrás del británico –cuarto y 12º, respectivamente en el GP de España–. 

Accidente de Massa 

Hamilton rodaba segundo en Mónaco cuando Felipe Massa sufrió un aparatoso accidente otra vez en la curva de Sainte Devote, como el sábado, y tuvo que abandonar en una carrera en la que había pasado de salir 21º desde el pit lane a situarse 16º en el décimo giro. Felipinho fue trasladado al hospital y desde Ferrari aseguraron que estaba bien. El parón benefició a Vettel, que le quitó el puesto a Hamilton entrando justo a cambiar neumáticos cuando salió el coche de seguridad. Webber se puso tercero y Hamilton bajó al cuarto puesto por tener que esperar a que Rosberg cambiase las gomas.

Quinto acabaría Adrian Sutil, que se aprovechó del duelo entre Checho Pérez y Raikkonen y supo batir a un desconocido Alonso. El asturiano estuvo muy crítico con Checo Pérez –“si en la chicane no evito a Pérez, hubiéramos chocado. Él no se jugaba nada, yo sí”–, pero después de otro coche de seguridad –por el golpazo de Chilton a Maldonado, que pidió en voz alta una sanción: “Ha cometido un error. En el pasado este tipos de errores se han pagado”– y a sugerencia de dirección de carrera dejó pasar al mexicano para evitar un castigo. Alonso no tuvo opciones de recuperar la posición y se vio superado por Sutil y por Button. El mal fario de Raikkonen con Pérez hizo que el asturiano mejorase una posición en una carrera inmejorable para Rosberg y, claro, para su padre.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Vettel le da la vuelta al calcetín en Abu Dabi y apenas cede ante Alonso

El alemán, indestructible pese a partir desde el pit lane, acaba tercero por detrás del asturiano, que se le acerca a 10 puntos, en la primera carrera que gana Raikkonen tras su retorno a la Fórmula 1

Alonso, Raikkonen y Vettel en el podio de Yas Marina - AFP. 

Seguro que a Kimi Raikkonen (Espoo, Finlandia, 1979) le gustaría tener las comodidades de ciertos grupos de música, que casi después de acabar su concierto se marchan custodiados del estadio en un coche, ajenos al éxtasis de los seguidores, al grito de algunos inconformistas que no tienen suficiente con las canciones de más que sus ídolos han tocado después de hacer el tradicional amago de irse. Seguro que le gustaría desaparecer después de la carrera si no ha quedado entre los tres primeros y debe recoger el trofeo correspondiente. A Iceman le atrae la competición, la rivalidad con el resto y superarse a sí mismo. El resto le trae sin cuidado: “Me gusta competir. Toda la mierda que hay alrededor de la Fórmula no me interesa en absoluto”. En parte por eso aparcó el Gran Circo para probar suerte y encontrar nuevos estímulos en el Mundial de rallies y la Nascar, después de salir por la puerta de detrás de Ferrari y negociar hasta el último momento su regreso a McLaren, que no aceptó sus pretensiones económicas. Iceman volvió a ganar en Abu Dabi con Lotus tras su lejana victoria en Spa en 2009 con la escudería de Il Cavallino rampante. Raikkonen, fabuloso, se puso segundo en la vuelta inicial avanzando a Mark Webber y a Pastor Maldonado y se colocó primero tras el enésimo problema de fiabilidad del McLaren de Lewis Hamilton, que tuvo que abandonar. Segundo fue Alonso, tenaz para perseguir hasta el final al piloto de Lotus. Tercero acabó Sebastian Vettel, indestructible pese a partir desde el pit lane –por no tener el combustible mínimo tras la calificación; Red Bull optó por salir desde lo talleres para poder cambiar la configuración del coche- y tener que hacer una parada más para cambiar el alerón. Al bicampeón alemán le benefició la salida del coche de seguridad por segunda vez en una carrera con siete abandonos y repleta de emoción que deja a Alonso a 10 puntos de Vettel. El asturiano le recortó tres puntos en el circuito de Yas Marina. 
       
Paula, la madre de Raikkonen, cuenta que sólo ha visto perder los nervios una vez a su hijo. Sucedió cuando éste tenía seis años y se impacientó en la zona de juegos de la consulta mientras esperaba que el médico atendiese a su madre. Al pequeño Kimi le dieron un puzzle de su edad para que lo completara y refunfuñó hasta que no le proporcionaron otro, para niños de 10 a 15 años, que también resolvió. Explica su entorno que no se puede competir con él ni al juego más intrascendente, pues Iceman quiere ganar siempre: “Las últimas carreras no han sido fáciles. Me hubiera gustado ganar antes, pero la victoria ha llegado ahora”. Raikkonen es el octavo piloto en imponerse en una carrera este curso, pero ya sabe que sus opciones de ser campeón son imposibles, pues a falta de dos carreras y con 50 puntos en juego le separan 57 de Vettel, fantástico para ir sorteando rivales y remontar 20 posiciones: en la primera vuelta rodaba 20º, en la séptima, 14º, y en la 15ª, después de la primera aparición del coche de seguridad –tras el vuelo de Rosberg por encima de Karthikeyan– ya iba décimo, instalado en la zona de puntos. 

Stop and go para Pérez

Vettel adelantó a su compañero Webber cuando éste pasó por boxes, aunque al australiano ya le habían instado desde la radio a que no molestase. Webber acabó abandonando después de estar implicado en varias acciones investigadas por la organización. En la última acabó retirándose tras el lío organizado Checo Pérez, castigado con un stop and go. Grosjean también tuvo que abandonar y se fue muy enfadado. Buenas noticias para Felipe Massa, vulnerable por primera vez en las últimas carreras y que había sido incapaz de contener al propio Pérez. Massa, séptimo en el circuito de Yas Marina, se aprovechó de las retiradas de Rosberg y del propio Grosjean para escalar también hasta el séptimo puesto en la general. 

El tercer puesto final era y continúa siendo, por más que lo tenga muy difícil, el objetivo de Hamilton, triste por tener que aparcar su McLaren cuando gobernaba la carrera por un problema en la bomba de gasolina y agradecido, eso sí, por lo que pudo ver después: “Me lo he pasado muy bien, ha sido un gran premio muy, muy interesante”. El británico anunció novedades en su coche para Austin, circuito desconocido por todos los equipos y donde se vivirá un nuevo capítulo en la lucha por la corona mundial de 2012. “Intentamos adelantar a Raikkonen en las dos últimas vueltas, ya que iba más lento, pero estar segundos ha sido lo máximo que hemos podido hacer. Ha sido un domingo perfecto, luchamos hasta el final”, prometió Alonso, brillante en la salida y en una carrera en la que no cometió fallos y pudo tener en Button a su perfecto aliado. “Button se ha dormido y Vettel le ha adelantado [en una acción de centímetros]”, le avisaron desde la radio al asturiano, que sabía que tenía por detrás al alemán a tres giros. “¿Si me esperaba estar en el podio? Si te doy sincero [le dijo a David Coulthard] pensaba que podría estar aquí”, aseguró Vettel. 

domingo, 7 de octubre de 2012

Vettel se recrea en Japón para ponerse en el cogote de un Alonso que abandona y Massa renace

El piloto de Red Bull reduce a cuatro puntos su desventaja con el asturiano y Felipinho, segundo, vuelve al podio dos años después

Massa y Vettel se felicitan tras el GP de Japón. 

Parece un tipo tímido, tranquilo y detallista. Un padre de familia discreto que se gana la vida pilotando un Ferrari y es apreciado en el paddock. Por eso Fernando Alonso y Michael Schumacher no dudaron en ponérselo en los hombros el 27 de agosto de 2006. Un acto de aprecio a Felipe Massa (São Paulo, Brasil, 1981), que acababa de lograr en Turquía su primera victoria en la Fórmula 1 en su temporada de estreno en la escudería de Maranello y teniendo como compañero de equipo a Schumi, el mejor piloto de todos los tiempos. A su pesar, Massa está acostumbrado a vivir aparcado de los focos, tanto que en la última carrera del Mundial de 2008, cuando se estaba jugando el título con Lewis Hamilton, algún diario publicó ese día entrevistas con el británico dando a entender que el brasileño no tenía nada que hacer. Pero Felipinho se hizo con la pole y ganó en Interlagos ante su público, aunque le sobró la última curva para coronarse campeón. Lo fue durante unos segundos, los que le duró la alegría de ser el rey. Hay quien olvida ese momento o que estuvo al límite de la muerte con su accidente en Hungaroring el curso siguiente. O en su reaparición fue segundo en Bahréin, un ejemplo de superación minimizado porque aquel día Alonso ganó en su estreno en Ferrari, que instaría carreras después a Felipinho a dejarse adelantar en Hockenheim cuando iba primero. De aquel 2010 databa el último podio de Massa, de Corea del Sur, de dos años. Hacía 35 carreras que Felipinho anhelaba ese momento y llegó en Suzuka, en un día nefasto para Alonso, a quien vio hacer un trompo a su izquierda después de que Kimi Raikkonen le embistiese por detrás y el asturiano pinchase después una rueda. Un regalo para Sebastian Vettel, que no tuvo problemas para continuar con la primera posición que atesoraba desde la calificación y reducir a sólo cuatro puntos la diferencia con Alonso por el liderato. Resultó un recreo para Vettel y agua bendita para Massa, segundo y muy cariñoso con Kamui Kobayashi. Fue el primero en ir a felicitar dándole en el casco al japonés, emocionado por su primer podio en el Gran Circo y en el gran premio de su país.

Massa se contuvo hasta que le dieron la copa como segundo clasificado. Entonces se saltó el protocolo y se bajó un momento del podio para jugar con la botella de champán, antes de que le entrevistara Jean Alesi, un ex Ferrari que le felicitó –“estoy feliz por ti, Felipe”–. “Estoy contento porque he podido evitar los accidentes –pudo esquivar el de Grosjean, otra vez él, con Mark Webber–”, reconoció Massa, hábil para colocarse ya cuarto en la segunda vuelta después de salir décimo y ganarse el segundo puesto alargando dos giros la primera parada para sacar el máximo partido a las gomas blandas y superar a Jenson Button, cuarto y de nuevo con problemas en la caja de cambios –estrenaba una nueva tras romperla en Singapur–, y a Kobayashi. El piloto japonés, que dio a Sauber sus primeros puntos desde el triunfo de Pastor Maldonado –octavo en Suzuka–, empezó a perder comba con Massa después de que éste encadenase dos vueltas rápidas, en las vueltas 20 y 21. Justo antes de que Checo Pérez, el piloto que tanto había sonado para sustituir al brasileño en Ferrari el curso que viene, cometiese un error y tuviese que abandonar, con lo que Felipinho le adelanta en la general y se coloca noveno. Otro empujón más para ganarse su renovación con Ferrari, dada por imposible durante casi toda la temporada por gran parte de prensa y aficionados. Tampoco le ayudó su inicio, con dos puntos en las cinco primeros carreras. En las cinco últimas acumula 46 de sus 69 puntos. 

Un mini campeonato

El momento en el que Massa hizo su segunda y última parada Alonso hablaba ante los medios con un discurso histórico –“llevo años a 50 puntos del primero y ahora estoy con cuatro puntos más”–, políticamente correcto –“creo que Raikkonen me tocó por detrás y pinché”–, optimista –“me tomo estas últimas cinco carreras como un mini campeonato, a ver quién lo hace mejor”– y dando una de cal y una de arena a Massa, a quien nunca ha considerado como rival desde que pilota en Ferrari –“creo que son un poco las casualidades de la carrera que Felipe esté segundo. Gente con coches mejores no han dejado de cometer errores (…) [El segundo puesto] es gracias al buen trabajo de Massa”–.

La antítesis de Alonso era Vettel, eufórico tras su segunda victoria consecutiva y la tercera de la temporada, las mismas que el asturiano y Hamilton, quinto días después de anunciar su compromiso con Mercedes, que ya no contará con Schumacher, quien se retirará a final de temporada y confluyó 11º después de salir 23º. Está contento con la remontada de su amigo Vettel, que le ha recortado 35 puntos a Alonso en dos citas y quedan 125 puntos en juego: “No sé qué puede pasar en las próximas carreras”. 
             

domingo, 23 de septiembre de 2012

Vettel se reengancha al Mundial ganando una carrera loca en Singapur

El bicampeón alemán se coloca a 29 puntos de Alonso, tercero y beneficiado por la retirada de Hamilton en Marina Bay

Vettel y Alonso se saludan tras la carrera - EFE. 

Se las prometía muy felices Lewis Hamilton superado un tercio del GP de Singapur. “Iba a velocidad de crucero hacia la victoria”, pretendía el británico lograr la cuarta de la temporada y la 12º en las 24 ocasiones que ha partido como primero. Quizás olvidó que el circuito de Marina Bay es sinónimo de contratiempos, sorpresas y percances, con un punto negro, el Crashgate, la lamentable pantomima de Briatore y Nelsinho Piquet, que firmó su adiós en la Fórmula 1. Hamilton no se salvó del gafe de una carrera que los pilotos quieren acortar por su exagerada dureza y se quedó helado cuando comprobó que su caja de cambios se había roto. Es la cuarta retirada este curso del piloto de McLaren este curso, con lo que que tiene difícil reengancharse al Mundial con tantos ceros ante Fernando Alonso, muy regular –sólo no puntuó en Spa, cuando fue arrollado por Grosjean– y que de nuevo estrujó al máximo al F2012 con un meritorio tercer puesto en una prueba con dos apariciones del coche de seguridad que ganó quien pasa a ser su inmediato perseguidor, Sebastian Vettel. Hacía más de cinco meses que no vencía el piloto de Red Bull  –“increíblemente contento”–, que se coloca a 29 puntos de Alonso, histórico con su 81º podio, uno más que Ayrton Senna. Jenson Button fue segundo.       

Seis abandonos hubo en Singapur y dos accidentes, el de Karthikeyan y el Michael Schumacher embistiendo a Vergne –muy deportivo dándole una palmada en la espalda a Schumi–, provocaron la salida del coche de seguridad dos veces, cosa que hizo que no se completasen las 61 vueltas previstas, sino que se diese por finalizada la prueba a las dos horas, el tiempo máximo señalado en el reglamento. En la primera aparición del safety car Alonso perseguía con insistencia a Pastor Maldonado, que después de hacer una nueva parada en boxes tuvo que abandonar por un problema hidráulico, con lo que el venezolano no puntúa desde su triunfo en Montmeló. Cuando Schumacher cometió su error Alonso era virtualmente tercero y su compañero en Ferrari, Felipe Massa, 16º después de haber salido 13º y de bajar hasta la 21ª posición en una salida en la que se abrió demasiado y se quedó encerrado. Felipinho fue utilizado como conejillo de indias por su equipo y no tardó en calzar las gomas duras, con las que se convirtió en el piloto más rápido en pista rodando el último. El baile en garajes y los percances y adelantamientos al límite como el que le hizo a su compatriota Bruno Senna permitieron a Massa protagonizar la remontada de la jornada para acabar octavo y en zona de puntos.    

Homenaje a Sid Watkins

Y diez puntos son los que le recortó Vettel a Alonso con su victoria, que dedicó al neurocirujano Sid Watkins, una institución en la Fórmula 1 y quien atendió el día fatal a Ayrton Senna. Vettel sacó a relucir su dedo índice reivindicativo y acarició su monoplaza con cariño. Escoltado por Button y Alonso en el podio, el alemán estaba al borde de la lágrima cantando el himno de su país, ya que seguramente no esperaba un día tan propicio. Segundos antes Hamilton se lamentaba de su suerte, un buen regalo de Alonso, que celebró, micrófono en mano, que en las últimas carreras sus principales rivales hayan tenido que abandonar. No lo ha hecho Raikkonen, sexto en Marina Bay, y el único que no falla junto al asturiano, pero a Ice Man le falta un triunfo que le haga ser un opositor más firme, lo que tampoco está logrando ser Webber, décimo y ya a 61 puntos de Alonso. 
     

domingo, 2 de septiembre de 2012

Button vence sin contratiempos una carrera loca en Spa

Alonso se retira tras verse implicado en un accidente provocado en la salida por Grosjean y ve cómo Vettel, segundo, y Webber, sexto, recortan diferencias 

Imagen del accidente de Alonso en Bélgica - EFE. 

Fue un día tan apacible para Jenson Button que el único susto que se llevó fue estar a punto de perder el equilibrio tras subirse al McLaren para festejar su segunda victoria del curso y la primera partiendo con la pole desde que aterrizó en la escudería de Woking. En Spa el británico resultó indemne a una carrera loca, que venció de principio a fin. Con autoridad. Todo un triunfo balsámico para Button, que cede más de 60 puntos con respecto a Fernando Alonso, desafortunado en la salida, donde se vio implicado en un accidente provocado por Romain Grosjean, castigado con una prueba de suspensión y que le pasó por encima al asturiano, que impactó con Lewis Hamilton: “Me siento afortunado porque no tengo ninguna herida. Tengo un poco dolor en la espalda, del golpe, y por eso me trasladaron al centro médico. Ha sido como si me arrollase un tren”. Los tres pilotos y Checo Pérez tuvieron que abandonar en la primera curva de un GP de Bélgica que aprieta el Mundial, pues con el cero de Alonso Sebastian Vettel, segundo y que fue a una parada como Button, reduce a 24 puntos su desventaja con el líder, beneficiado por la remontada de su compañero en Ferrari, Felipe Massa, quinto y capaz de superar y contener a Mark Webber, a 32 del bicampeón mundial. A 33 se encuentra Kimi Raikkonen, tercero en la carrera.  Alonso rompió su racha de 23 carreras consecutivas puntuando y se quedó a una de igualar el récord de Michael Schumacher.

Con su estampa de modelo y cuerpo de triatleta, Button parecía un niño con juguetes nuevos en el podio, haciéndole gestos al equipo, a su pareja, Jessica Michibata y a su padre, John, que se había puesto encima la Union Jack. Una familia feliz en un día repleto de errores, como el de Pastor Maldonado saliendo antes de lo permitido y retirándose después –el venezolano perderá diez posiciones en la parrilla del GP de Italia y acumula 14 sanciones este curso, récord histórico–. O acciones arriesgadas, como la entrada en el pit lane de Michael Schumacher, que llegó a remontar de la 13ª a la segunda plaza y fue perdiendo comba por la degradación de los neumáticos hasta acabar su gran premio número 300. O sustos mayúsculos, como el Webber tras cambiar los neumáticos: el encargado de levantar la piruleta no advirtió que llegaba Massa y el australiano casi se lo come. Después Webber no podría con Felipinho, constante para mejorar nueve posiciones, aunque no pudo acercarse lo suficiente al piloto sorpresa de la jornada, Nico Hulkenberg, cuarto. El futuro de Massa en Maranello depende de cuanto haga en las próximas carreras. 

La siguiente será en territorio de Ferrari, en Monza, donde Vettel logró su primera carrera conduciendo un Toro Rosso. Eliminado en la Q3, Baby Schumi partió décimo por la sanción a Maldonado y como una hormiguita, poco a poco y con adelantamientos casi impasibles, alcanzó la segunda posición. Lo máximo a lo que podía aspirar ante un Button intratable. Tercero fue Raikkonen, descontento con las prestaciones actuales del coche y, como siempre, imperturbable.

domingo, 8 de julio de 2012

Webber le gana el pulso a Alonso en Silverstone

El australiano reivindica mejor trato de Red Bull con su segunda victoria del año y Vettel completa el podio

Webber salta en el podio de Silverstone - AP.

Tiene cara de superhéroe, pero papel de secundario. Muy a su pesar Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) sabe que es el segundo piloto de Red Bull, que mira con mejores ojos a Sebastian Vettel. El australiano lo descubrió hace dos años en Silverstone, cuando el equipo le quitó un nuevo alerón para dárselo al alemán. La réplica de Webber fue ganar la carrera y competir por el Mundial hasta el último suspiro. Tras un 2011 discreto, está brillando este curso, que comenzó con cuatro puestos consecutivos y en el que ya acumula dos triunfos. Es el único que lo ha logrado junto a Fernando Alonso, al que con adelantó a cinco vueltas para el final para asegurarse la novena victoria de su carrera en Silverstone, ahí donde se reivindicó en el pasado, además de recortarle siete puntos a su rival. Segundo en el GP de Gran Bretaña, Alonso conserva el liderato con 129 por los 116 del australiano y los 100 de Vettel, tercero, sólo pudo adelantar a un Felipe Massa excelente en la primera parada en boxes

Webber reconoció hace unos meses en El País que renovó por Red Bull porque no tenía otra opción, dando a entender que se hubiese ido a la mínima oportunidad apetecible que le hubiese surgido. No está a gusto viéndose segundo plato y se esmera para demostrarle al equipo que merece el mismo trato que el bicampeón Vettel. Quiere hablar en la pista con actuaciones tan completas como la de Silverstone, donde no cometió sus habituales errores en la salida, en la que se mantuvo segundo tras Alonso, el único de los primeros junto a Lewis Hamilton en partir con neumáticos duros. Un error de vista de Ferrari, que ha evolucionado tanto el F2012 que es competitivo en cualquier circunstancia, para marcar la pole en un trazado mojado y para opositar por el triunfo en un circuito repleto de curvas (18) y muy exigente con la aerodinámica. 

Remontada de Grosjean

Tras su última parada para poner las gomas blandas (vuelta 38) Alonso pudo mantener la primera posición, pero no pudo hacer nada para que Webber le adelantase en su segunda tentativa: “Mark venía demasiado rápido. Nos hemos tocado y lo importante era no forzar y acabar con cero puntos”. Con margen suficiente con Vettel, Alonso supo conformarse con el segundo puesto, mientras que su compañero Massa se esmeró en conservar el cuarto, su mejor posición de la temporada, pese a llegar a tener en el cogote a Kimi Raikkonen. Justo detrás del finlandés acabó Romain Grosjean, protagonista de una remontada fabulosa después de verse obligado de hacer un pit stop en la primera curva tras un choque. Aunque el de Checo Pérez y Pastor Maldonado se llevó la palma. El mexicano vio cómo el venezolano le iba sacando de la pista. Pérez acabó muy enfadado tras su retirada: “No es la primera vez que hace algo así. De la forma que se mantiene y te pelea la posición … Simplemente es muy estúpido”. Mientras que Maldonado lamentó lo sucedido –“la verdad, lo siento mucho”– y se justificó: “Tenía las gomas frías y se me fue la parte trasera del coche. Es un accidente de carrera”.   

El crecimiento de Ferrari ha sido inversamente proporcional a la caída de McLaren, que en Silverstone cuadró unos pit stops perfectos –los dos primeros fueron en 2'8 segundos, los mejores de la jornada–, pero vio cómo sus pilotos sumaban un papel que no se corresponde con su talento. Hamilton alargó al máximo el primer cambio de neumáticos –lo hizo en la vuelta 22– y no le puso las cosas nada fáciles a Alonso para adelantarle. El campeón de 2008 acabó octavo, mientras que Button, que no había superado ni la Q1, sólo fue décimo. Séptimo acabó Michael Schumacher, una tortura para su ex compañero en Ferrari Massa, que tuvo que dar lo mejor que sí para superarle. Felipinho también quiere reivindicarse como hace Webber, al que le están avalando los números. El australiano fue frío celebrando la victoria tras salir del coche: apenas un aplauso silencioso y un brazo al aire, pero después se desmelenó en un podio en el que el tricampeón Jackie Stewart entrevistó a los pilotos del podio. Una novedad acertada para acercar a la grada el testimonio de sus ídolos, por los que han pagado una entrada. 

domingo, 13 de mayo de 2012

Maldonado vuelve a encumbrar a Williams con su primer triunfo ante Alonso en Montmeló


Maldonado celebra su primera victoria en la Fórmula 1 - AFP. 

La persecución de Fernando Alonso a Pastor Maldonado recordó a las persecuciones de película. No hubo tregua entre ambos en ningún momento, por más que sólo se viese un adelantamiento en pista: el interior en la primera curva del piloto asturiano en otra salida brillante en Montmeló. Alonso le birlaba así el primer puesto a Maldonado, que atesoraba la pole por la sanción a Lewis Hamilton, castigado con salir el último por no llegar a boxes con el coche tras la calificación. Alonso le sacó 1'3 segundos de margen en el primer giro a Maldonado, que en ningún momento perdió comba y le avanzó en los talleres, desde la estrategia, anticipándose –“todo estaba previsto”, confesó su ingeniero, Xevi Pujolar– a cada una de las tres paradas del Ferrari. Un acierto decisivo de Williams y un error de bulto de la escudería de Il Cavallino Rampante, que pasó de soñar con la victoria -Alonso tuvo a su rival a sólo ocho décimas a falta de 13 giros- a padecer viendo cómo se le acercaba Kimi Raikkonen. Pero Alonso pudo salvar un segundo puesto que le coloca líder del Mundial empatado a puntos (61) con Sebastian Vettel, sexto en el GP de España. Una carrera histórica para Maldonado, vencedor por primera vez en la Fórmula 1, y para su equipo, Williams, que no se imponía en una prueba desde que Juan Pablo Montoya ganase en Brasil en 2004. El patrón del equipo, Frank Williams, en una silla de ruedas desde un accidente en 1986, no fue capaz de articular palabra cuando le rodearon los periodistas un día después de su 70º aniversario. Y Alonso y Raikkonen subieron a hombros a Maldonado, en un gesto muy deportivo para el primer venezolano que gana una carrera en el Mundial. 

Alonso lidera junto a Vettel el Mundial más abierto de los últimos tiempo, pues Maldonado fue el quinto vencedor diferente en cinco carreras. Un ganador por escudería. Una suerte para el espectador que se había aburrido con el dominio de los Red Bull, reducidos a poco en Montmeló: Mark Webber acabó 12º y Vettel, sexto, a pesar de ser sancionado con un drive-thought por no reducir la velocidad con banderas amarillas. La misma sanción que tuvo Felipe Massa, doblado  por su compañero Alonso 13 giros del final, en plena persecución a Maldonado. En su temporada más complicada, volvió a tener mala suerte y tuvo que pagar la sanción –“me ha destruido. A partir de entonces me despisté”– y pasó de rodar sexto a acabar 15º. Massa sólo tiene los dos puntos que logró en Bahréin, exacto botín que Michael Schumacher, que tuvo que abandonar de nuevo tras envestir por detrás a Bruno Senna. Ambos señalaron al otro como culpable y Schumacher fue sancionado después con cinco posiciones de penalización en el próximo gran premio, en Mónaco.

Hamilton, octavo

Por entonces Hamilton era cuarto después de haber partido el último. El británico es el piloto con más fe de la parrilla y quien le pone más pimienta al Mundial. En la primera vuelta ya había cuatro posiciones y en la novena, 13... Hamilton perdió tiempo en su primera parada –no le aparataron la pistola y pasó por encima– y le costó superar a Massa. Sus intentos fueron en vano hasta que el brasileño recibió la sanción por no respetar las banderas amarillas. Hamilton acabaría octavo, un puesto mejor que su vecino, Jenson Button, en un fin de semana nefasto para McLaren. Muy bueno para Lotus –tercer puesto para Raikkonen y cuarto para Grosjean– y perfecto para Williams, que según confesó Maldonado ha encontrado un coche competitivo después de “trabajar carrera tras carrera el año pasado para llegar hasta aquí”. El coche, que recuperó un motor Renault que no utilizaba desde 1997, se mostró fiable en un circuito tan exigente como el de Montmeló, de curvas rápidas y que demanda mucha aerodinámica. Williams disfrutó de su 114ª victoria de la mano de Maldonado, que suele decir que nació con una tuerca en las manos. 


Con cuatro años el venezolano ya conducía con pericia los carritos YMCA y con cinco años hizo un intercambio puntual con un amigo: él le ofreció una bici y el otro, un kart. El acuerdo fue temporal, pero desde entonces no Maldonado, campeón de GP2 en 2010, no se ha bajado de un coche. Y no ha perdido la confianza por más que haya sido muy cuestionado –en 2011, la temporada de su debut, sólo logró un punto”. Ahora ya lleva 29 en cinco carreras y es más maduro. En parte se lo debe a su compañero el curso pasado, Barrichello, “todo un caballero. Me enseñó mucho”.