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lunes, 23 de junio de 2014

Un abrazo une la alegría del Leganés y el desconsuelo del Hospi

El conjunto madrileño vuelve a Segunda 10 años después y los locales, pese a su persistencia, se quedan a la puertas de nuevo (1-1)

Dos aficionados del Hospi y Leganés comparten una bandera tras el partido - Foto: Toni Delgado. 

Toni Delgado (Hospitalet de Llobregat)

Hace calor, pero el amor no entiende de temperaturas y Laura Delgado lleva colgada la bufanda de su Leganés. Sólo queda media hora para que empiece el partido más importante en muchos años del equipo del que se enamoró por su novio, Miguel Piqueras, un socio fiel —"llevo 24 años de socio. Si subimos, puede que me haga un tatuaje. ¿Por qué no?"—. Más ilusionada que nerviosa, Laura describe con sencillez la humildad del fútbol modesto: "La afición no tiene nada que ver con la de un grande. El ambiente es

domingo, 8 de junio de 2014

"¡Craviotto de mi vida!"

El portero catalán conduce al Hospi a la última eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda División por segundo curso consecutivo 

Craviotto, tras hacerse con la última pelota del partido. Foto: TV3. 

En una mano tiene la cámara de fotos y en la otra el teléfono, pegado a su oreja.

—Hombre, tenías que haber venido —le cuenta un veinteañero a su interloculor. ¡Cómo hemos sufrido! [Hace una pausa]. Ah, ¿que lo has visto en TV3? ¿Qué me dices de las manos que se ha sacado Craviotto? Le he hecho alguna foto, pero me han quedado muy movidas, pero me acuerdo perfectamente de cómo han sido. Para mí ni Casillas ni Valdés ni

jueves, 4 de julio de 2013

Dos camisetas del Eibar y un ascenso a Segunda

Pablo, de la peña Eskozia La Brava, disfruta del éxito de su equipo, que vuelve a vencer en el partido de vuelta a un Hospi ejemplar  

Pablo muestra su bufanda - Foto: Toni Delgado.
Apura el cigarro. Se le ve en una nube aplaudiendo a su equipo, mientras el Estadi de futbol de l’Hospitalet se convierte en un intercambio de cánticos entre los jugadores y los aficionados del Eibar, que acaba de ascender a Segunda. Quizás Pablo Sánchez (Salamanca, 1964), de la peña Eskozia La Brava, sea el hombre con más recursos y mejor equipado del lugar. Se ha pintado la cara con los colores de su club, a juego, claro, con la camiseta que lleva puesta. En la espalda tiene otra que le ha dado un jugador y, guardada en las partes nobles, una más: “Así nadie me la pide”. Confiesa que ha sido rápido para procurarse un buen sitio para coger su botín. Varios aficionados del CE l’Hospitalet le abrazan. El anfitrión ha tenido un comportamiento ejemplar dentro y fuera del campo felicitando por megafonía al equipo que le ha despertado de su sueño de volver a Segunda 47 años después. “¡Eibar! ¡Eibar!”, corean los aficionados del Hospi, tristes porque su equipo no ha podido remontar el 3-0 de Ipurua y ha vuelto a perder, esta vez por 0-1 tras un gol a última hora de Capa.

Pablo está muy contento del trato que ha recibido en Hospitalet e incluso me enseña la tarjeta del restaurante gallego donde ha comido: “Me he hecho amigo de Eduardo, un barrendero, y me ha llevado allí. Impresionante. Nos han tratado de puta madre y he pedido que saliera el cocinero para darle las gracias”. Lleva siguiendo al Eibar desde los 14 años, aunque entonces le prohibieron ser socio por arbitrar. Lo dejó a los 19, tras ver que no ascendía más en el arbitraje: “A igualdad de condiciones, subían los de San Sebastián. Como no tenía padrinos…”. Y desde entonces es socio del club de sus amores, al que sigue a todas partes. “Hoy ha venido mucha gente, pero nosotros somos los que no nos perdemos un partido”, dice mientras muestra con orgullo la bufanda de la peña Eskozia La Brava.    

¡Se ha tirado diez segundos!”

Tiene madera para ser el líder de la grada visitante, que al principio del partido agita una bandera gigante con los colores del Eibar y se lleva las manos a la cabeza con el tiro a las nubes de Diego Jiménez ante Craviotto y el palo de Roldán. Entre los seguidores del Hospi uno de los protagonistas no es otro que el portero rival, Irureta, a quien acusan de sacar con mucha calma: “¡Se ha tirado diez segundos, cuando lo máximo son cinco!”. El guardameta se hace con un centro envenenado de Aday –por ahí andaba atento Bacari, a quien Irureta saca un disparo a bocajarro– y dice que no, que las manos de Añibarro en el área han sido involuntarias. No opinan lo mismo, claro, los aficionados locales:“¡Venga ya! ¡Ya está bien!”.

El hijo de Claudio, a quien conocí en la vuelta de la eliminatoria de campeones ante el Tenerife, se va al bar a coger provisiones con unos amigos y el propio Claudio lamenta en voz alta que el número del sorteo, el 432, fuese el que tenía él el partido anterior. Tras el descanso, el Hospi lo intenta sin suerte ni descanso y Miguel Álvarez va renovando el equipo en busca de un gol no llega, por más que Aday pruebe a Irureta con un tiro seco, insuficiente para un recogepelotas: “¡Antes! ¡Antes!”. “¡Que bote, que bote Ipurua!”, cantan los aficionados vascos. Se sienten como en casa.


Todavía queda el gol de Capa en un mano a mano ante Craviotto y uno anulado a Bacari por un posible fuera de juego tras un centro de Osado. Se acaba el partido. El capitán Hammouch trata de consolar a Aday, mientras los aficionados del Eibar saltan de alegría y anticipan el futuro: –“¡El Eibar es de Primera, el Eibar es de Primeraaaaa…!”–. Los jugadores del Hospi agradecen el apoyo de los aficionados, que como dice Luis, “somos pocos, pero humildes y fieles”. Como Pablo, al que dejo tras la caza de la que sería su tercera camiseta, con su Eibar.  

sábado, 22 de junio de 2013

El Eibar exige una remontada mayúscula al Hospi (3-0)

El conjunto de Miguel Álvarez recibe dos goles en los primeros cinco minutos, vuelve a mostrar una imagen gris fuera de casa y tendrá que apelar a la épica en su estadio para subir a Segunda

Guille Roldán reclama penalty en una acción durante el partido - foto: Morquecho/ diariovasco.com

El chaval tiene los brazos cruzados y no está demasiado por la labor de hacer su trabajo. La tranquilidad de uno de los recogepelotas de Ipurua contrasta con el nervio de Valentín, que acude con prisa para coger el balón y sacar de banda. Es el minuto 21 del partido de ida de la última eliminatoria de ascenso a Segunda División y el CE L'Hospitalet está torturado por el marcador, pierde ya 2-0, tras encajar dos tantos en los primeros cinco minutos. Primero Guille Roldán se aprovecha de la endeblez defensiva de los visitantes para colocar un tiro seco desde lejos y después rebaña la pelota para ceder a Mainz, que marca y señala al cielo. En el 83, el mismo minuto en el que Craviotto había salvado a su equipo en el partido de vuelta de la ronda anterior ante el Caudal Deportivo, Diego Jiménez se hace con otro balón y corre que se las pela para anotar en una jugada fabulosa el 3-0 definitivo. El Eibar tiene un poco más cerca su retorno a la categoría de plata tras cuatro fases de ascenso consecutivas y el Hospi tendrá que apelar de nuevo a la épica en el Estadi de futbol de l'Hospitalet para regresar a Segunda 47 años después.

Gris y falta de ideas, el Hospi se pareció al de Tenerife o Mieres. Dos partidos en los que anotó cuatro goles y solo metió uno, obra de Osado, el único que tuvo en Ipurua una oportunidad de verdad: la tocó con el interior de su bota izquierda tras un centro por la derecha que había peinado Cirio. El balón se fue alto y Iruretagoiena pasó su único gran susto, aunque poco después no atrapase bien la pelota a la primera tras una falta de Aday. Atento al posible fallo estaba Moyano, que celebró la gran intervención de Craviotto en el ecuador de la segunda parte, cuando Miguel Álvarez quiso oxigenar al equipo con la entrada de Javi Barranco, Moussa y Bacari. Este último pedía gritos de aliento a los más de 50 espectadores desplazados desde Hospitalet. Seguidores que suspiraron de alivio al ver cómo Guille Roldán remataba al aire el primer saque de esquina de partido, cómo Iruretagoiena atrapaba el centro de Valentín y despejaba el de Osado o cómo Craviotto, bien colocado, atrapaba un cabezazo de Arrubarrena justo antes del descanso. El generoso resultado de 3-0 de momento da la razón a la pancarta de uno de sus aficionados en Ipurua: “Volveremos”. “Tocados, pero no hundidos. ¡Nada es imposible!”, sentenciaba en Twitter, Oliver Sánchez, portero suplente del Hospi.


SD EIBAR 3: Xabi Iruretagoiena, Bóveda, Añibarro, Mainz (Jito 67'), Errasti, Arrubarrena, Dani García, Capa (Diego Jiménez 56'), Yuri, Guille Roldán (Del Olmo 81') y Raúl Navas. CE L'HOSPITALET 0: Craviotto, Julio Rico, Valentin, Manel, Moyano, Pol (Javi Barranco 78'), Corominas (Bacari 58'), Aday, Osado (Mousa 74'), Marc Pedraza y Cirio. GOLES: 1-0 Guille Roldán 3', 2-0 Mainz 5' y 3-0 Diego Jiménez 83'. ÁRBITRO: Pablo Fernández Pérez (Asturiano) ha amonestado por parte de los locales a Raúl Navas, Arruabarrena y Jito y por parte de los visitantes a Moyano y Aday. 

domingo, 16 de junio de 2013

Una ronda menos, solo dos partidos más para que el Hospi pueda ascender a Segunda

Los goles de Corominas y Osado y el talento de Craviotto remontan la eliminatoria (2-0) ante el Caudal Deportivo y el conjunto de Miguel Álvarez espera rival entre Lleida Esportiu, Eibar y Athletic B

Craviotto festeja la remontada rodeada de compañeros - foto: CE L'Hospitalet. 

– Sí, sí. Craviotto ha sacado una mano así.

El hijo de Claudio trata de describir con gestos la parada del portero del CE L'Hospitalet, el equipo que le tiene entusiasmado desde Semana Santa, desde su primer partido contra el Levante UD B. Su padre dice que va al campo por los amigos, pero el chaval lo niega. Está claro: el Hospi tiene un seguidor fiel para años, otro más que sueña con el ascenso a Segunda División gracias, en parte, a la intervención de Carlos Craviotto, espléndido ante

sábado, 8 de junio de 2013

El Hospi escapa entero de Mieres

Sin chispa ni ocasiones, el conjunto catalán tendrá que remontar en casa el 1-0, obra de Prosi, ante un Caudal Deportivo que perdonó

Prosi celebra el último gol del partido - Foto: Felipe SM (www.smfelipe.es)

Los goles de falta más estéticos son aquellos en los que el portero se estira al máximo y, a pesar de su esfuerzo, no puede atajar un disparo seco y bien colocado que ha superado por alto o por el costado la barrera. Son más atractivos que los que van igual de bien, pero el portero ni se mueve, dando a entender que no llegaba o que no tenía opción alguna de pararlo. Pero gran parte de los goles de falta llegan porque el balón se cuela entre la barrera. Durante años, el gol más recordado por el barcelonismo fue el de la primera Copa
de Europa del Barça, obra de Koeman en la final de Wembley, que entró entre la barrera. Ronaldinho fue más pícaro y la tiró rasa ante el Werder Bremen, acertando que el muro humano saltaría y así pasó. Como también probó Diego Álvarez 'Prosi' (Oviedo, Asturias, 1988) ante Craviotto ante los gritos de ánimos del Hermanos Antuña de Mieres. Todos los miembros de la barrera del Hospi saltaron y el portero nada pudo hacer ante el tiro del zurdo, que puso el 1-0 definitivo para el Caudal Deportivo, capaz de eliminar al Cartagena en la primera eliminatoria con un único gol a domicilio y que tratará de volver a dar la sorpresa en el Estadi de Futbol de l'Hospitalet. Sin chispa ni ocasiones y dando gracias que Invernón, el capitán del conjunto local, desaprovechase dos opciones muy claras, el Hospi salió entero de Mieres. Con un resultado malo, pero no crítico para buscar la remontada ante su público.

Apenas habían pasado seis días desde que el conjunto de Miguel Álvarez se quedó a un gol de ascender a Segunda ante el Tenerife, ante el que dominó en casa y apenas inquietó fuera. Un tanto de Osado a última hora hizo creer en el remonte en la vuelta tras un 3-0. Repitió esa mala cara fuera de casa el conjunto de Miguel Álvarez, aunque esta vez solo encajó el gol de Prosi, que justo después se entendió con Noel Alonso y éste centró al capitán Invernón, incapaz de rematar bien de cabeza solo. Ya en la segunda parte, el capitán del Caudal Deportivo remató con la izquierda y al palo una dejada de Borja Navarro. Prosi exigió una gran estirada a Craviotto en otra falta.

Solidario y generoso

Menos recursos mostró el Hospi. Un cabezazo desde lejos de Osado que cayó manso a las manos de Javi Díaz fue su único tiro entre los tres palos y llegó en el descuento. No se sintieron cómodos los visitantes, que no pudieron imponer ni el juego ni el ritmo que les convenía ante un rival convencido de sus posibilidades y solidario y generoso en las ayudas. Cuando Osado intentó progresar por la banda la izquierda en los últimos instantes se encontró rodeado de hasta cinco jugadores. 

Bacari tuvo poco fuelle como Cirio y la pareja de centrales del Caudal Deportivo, formada por Pantiga y Gonzalo, estuvo siempre en su sitio ante un Hospi que lo intentó casi siempre con tiros lejanos y sin peligro, como los de Pol y Bacari a última hora. Mucho antes, Nacho López había estado atento para despejar un centro del propio Bacari para Julio Rico, titular en detrimento de Corominas. Gonzalo hizo lo mismo para que Bacari no recogiese el envío largo de Craviotto. Al Hospi le faltaron chispa e ideas, lamentó un fuera de juego por milímetros de Bacari, que se quedaba solo y salió entero de Mieres por todo lo que padeció. Tendrá que cambiar por completo en la vuelta si quiere alcanzar la tercera y última ronda para aspirar a subir a Segunda.

CAUDAL DEPORTIVO 1: Javi Díaz, Noel Alonso, Nacho López (Berto Toyos, 81'), Richard, Rojas (Borja Navarro, 61'), Invernón, Gonzalo, Pantiga, Javi Sánchez, Prosi (Nacho Méndez, 85') y Nacho López. CE L'HOSPITALET 0: Craviotto, Hammouch (Aday, 67'), Viale (Osado, 46'), Valentín, Moyano, Manel, Julio Rico, Pol, Bacari, Pedraza y Cirio (Manga, 82'). Amonestados: amarillas para los locales Rojas (34') y Gonzalo (69'), y para los visitantes Viale (39'), Ismael Moyano (59') y Hammouch (65'). Goles: Prosi (39'). Árbitro: Rubén Eiriz. Partido disputado en el Hermanos Antuña de Mieres. 
  

domingo, 2 de junio de 2013

El Hospi se queda a un gol de Segunda, nuevo destino del Tenerife

El conjunto de Miguel Álvarez vence 1-0, pero no le llega para remontar la eliminatoria y deberá ganar dos cruces en la repesca, el primero ante el Caudal de Mieres o el Lleida Esportiu

Ángel, desolado, mientras a su espalda los jugadores del Tenerife celebran el ascenso - Toni Delgado.

La distancia entre un jugador y los aficionados desaparece en las invasiones de campo, casi inevitables en momentos de euforia, y cuando los deportistas reparten obsequios a la grada. Después de torear a varios compañeros con un capote con el escudo del CD Tenerife, Javi Moyano se quita sus botas azules y las tira a la grada. La primera la coge un niño y la segunda, un espontáneo que pretende quedársela de recuerdo. “¡Eh! ¡Eh!”, le grita Moyano, diciéndole con gestos que la lance hacia los aficionados del club blanquiazul.
El hombre le hace caso. Quien captura la bota guardará para siempre un tesoro de un nuevo ascenso del Tenerife a Segunda División, esta vez en el Estadi Municipal de l'Hospitalet, ante un rival que se ha dejado el aliento y a punto ha estado de regresar a la categoría de plata 47 años después. Al Hospi le ha faltado un gol que sumar al de Cirio para lograrlo. Tras el 3-1 en la ida, en el Heliodoro Rodríguez López, al conjunto de Miguel Álvarez no le basta el 1-0, aunque tendrá otra oportunidad en las eliminatorias de repesca, donde deberá superar dos cruces, el primero contra el Caudal de Mieres o el Lleida Esportiu.

“¡Hospi! ¡Hospi!”, canta la afición visitante y la local responde con aplausos. Un intercambio de buenos gestos que sintetiza qué es el deporte de verdad. Atrás queda la celebración anticipada por parte de los miembros del Tenerife y de algunos periodistas, que en el descuento saltan al campo pensándose que el pitido del árbitro es el del final del partido. Todavía quedan unos segundos, que Manga saque una falta y Craviotto se presente en el área contraria. Poco antes, Marc Pedraza le ha remontado varios metros a Suso, que se quedaba solo. Suso, sustituto en la segunda parte de Cristo Martín, es uno de los rivales sobre los que más habla la grada: “Eres un portento. ¡Dedícate al boxeo!”. Suso sale nervioso y en su primera acción corre mirando la pelota. Álvaro Cervera le saca al campo poco después del gol de Cirio, atento para remachar una gran jugada entre Pol y Bacari.

El amigo de Cirio

Y con un amigo de Cirio llego al estadio. Es su primer partido –“¿vas al estadio? ¿Es por ahí?”, me dice nada más salir del metro– y está tan ilusionado como nervioso. Como Miguel García, el presidente del Hospi, que se muerde las uñas en los aledaños del estadio. No tardo en hablar con mi vecino en la grada, Claudio, que ha ido con su hijo –“hemos venido a casi todos los partidos de la temporada en casa porque el chaval se ha empeñado. Yo ya iba al estadio antiguo”– y un amigo de éste.

“¡Ojo con Aridane!”, advierte otro aficionado, que también observa que Sergio Aragoneses está intranquilo: “¡Está nervioso!”. Tiene razón, pues en una de sus primeras acciones el portero del Tenerife despeja con la cara cuando pretendía coger la pelota con las manos y hace vista a un centro-chut de Bacari, quizás molestado por el sol. “¡Parece Buyo!”, cuenta otro, que no olvida cómo el ex portero del Madrid falló en una acción que acabó con gol de Pier, en uno de los dos finales de Liga en los que el Tenerife venció al conjunto blanco para suerte del Barça de Cruyff.

Las frases

“¿Cuánto te ha pagado el Tenerife? Linier, no presumas de bandera. ¡Hubieses estado mejor mejor de cura!”, se enciende Claudio, mientras un chaval escribe algo en un globo rojo. “¡Chicharrero, chicarrero de corazón!”, jalea la grada visitante. Es cuando Claudio repara en algo: “¿Estás apuntando las frases que se van diciendo? Pues ya llevas unas cuantas”.

Con 0-0 y un gesto poco afortunado de Aragoneses –que salva una ocasión de Pol– a la grada se llega al descanso. Se anuncia el número del sorteo: ha salido el 1.242. Claudio se ha quedado cerca, tenía el 1.213. Es quien más se moja cuando de repente se activan los aspersores. Los recogepelotas aprovechan para hacer una improvisada tanda de penaltis.

En la reanudación, el propio Pol se anticipa a Cristo Martín, que se quedaba solo ante Craviotto. Es cuando llega el gol de Cirio, que remata una jugada muy elaborada de la delantera del Hospi. Pero el tiempo pasa y el gol que necesita el equipo para subir a Segunda no llega. “Un cuarto de hora, es un gol”, se oye en la grada. Craviotto salva ante Suso, Bacari hace lo propio en un córner y no llega después a un centro muy largo de Ángel. Hammouch rechaza un tiro del propio Suso y el Hospi no acierta en sus ocasiones para alegría de José Luis, al que me encuentro en el metro camino de casa. Lleva la bufanda del Tenerife en la mano y vive desde hace 10 años en Hospitalet: “El año pasado estuvimos cerca de subir a Segunda. Hoy ha sido un mal partido del equipo y al Hospi no lo vi bien de juego, pero sí le puso más ganas”.

“No era muy estético”

¿Estaba nervioso Aragoneses? “Sí, sobre todo en los saques de portería. Falló algunos saques de portería”, responde José Luis, que ha sufrido el partido con los aficionados llegados desde Tenerife. Cuando vivía allí solía ir al Heliodoro Rodríguez López y de pequeño disfrutó de los Dertycia, Redondo o Pizzi, “el típico jugador que parece que no sepa jugar, pero que cuando recibía marcaba aunque tirase mal. No era muy estético, pero le sobraba carisma”.


José Luis compró la entrada del viernes y, como hace cuatro años en Girona –“entonces vino la familia desde Tenerife”– con el ascenso a Primera festejó el regreso a Segunda, “después de tantas decepciones. Me he quedado aliviado y relajado cuando el árbitro ha pitado el final del partido. Por la masa social que tiene el equipo debería estar en Primera. En Segunda B arrastra a más público que el 90% de clubes de Segunda”.     
              

domingo, 19 de mayo de 2013

La Liga del Hospi desde la grada

El conjunto de Miguel Álvarez se proclama campeón del grupo III de Segunda B y se jugará su pase a la categoría de plata con Jaén, Tenerife o Alavés

Jugadores y aficionados del Hospi celebran el campeonato de Liga - Foto: Toni Delgado. 


Parece que todo vaya a cámara lenta. Ángel Guirado (Málaga, 1984) se la acomoda y, girándose sobre sí mismo, remata ante Craviotto. El estadio se queda en silencio por la trascendencia de una jugada que marcará el futuro de ambos equipos. Si entra, el Olímpic de Xàtiva se meterá en los playoffs de promoción de ascenso a 2ª División y el CE L'Hospitalet perderá el campeonato de Liga del grupo III de 2ªB a favor del Huracán Valencia, que ha vencido 0-1 en Badalona y poder jugar la eliminatoria de campeones para ascender con una sola ronda. Guirado, centrocampista malagueño que juega con la selección filipina su madre es de allí, no acierta y se lleva las manos a la cabeza desconsolado. “¡Mi corazón!”, grita un niño en la grada, medio tiritando del susto y del diluvio que le está cayendo encima, pues va con pantalones cortos y no tiene nada con que protegerse. Es uno de los primeros en saltar al campo dos minutos después, en el 95, cuando el árbitro pita el final del partido: 0-0 y el conjunto de Miguel Álvarez sabrá su rival este lunes entre el Tenerife, el Jaén y el Alavés. Una bandera del Hospi se mezcla entre los jugadores y los aficionados locales y lo primero que hacen Craviotto y Valentín es consolar a un rival.

Bacari salta encima de la piña formada entre público y jugadores mientras suena el himno del club, seguido de un Follow the leader idóneo para la ocasión. La novia de Marc Pedraza se sube a él y se besan. Es la éxtasis para un equipo que hace poco más de un año y ante el mismo rival, también con un empate –en este caso a uno–, se quedó a las puertas de jugar las eliminatorias de ascenso. Aunque tampoco le hubiese valido ganar. “Todo el mundo sabía que íbamos a sufrir, pero ha merecido la pena”, se escucha en la grada. Es la misma voz que hace un rato ha reflexionado sobre el nombre del rival: “¡Qué pretencioso es llamarse Olímpic porque en Xàtiva no hay Juegos Olímpicos!”. Y la misma que le ha dicho al árbitro por activa y por pasiva que pite el final del partido tras la ocasión de Guirado, objeto de bromas por parte de la grada, que aconseja a su jugador Valentín, calvo: “¡Quítale la melena y hazte rastras!”. Guirado es muy protagonista en el campo, pues antes también había encarado sin suerte a Craviotto, genial para sacar la pierna. Con la pierna y la cabeza despeja Moyano una nueva acción de los visitantes, que protestan la amarilla a su capitán, Rifaterra. Un aficionado del Hospi opina lo opuesto: “¡Todo el partido igual 8, todo el partido igual!”.

Empieza a llover en serio y se encienden las luces del estadio, coincidiendo con la entrada de Nájera por Pau por los visitantes y un centro-chut de Nando que Craviotto desvía a córner. “¡Sí se puede! ¡Sí se puede!”, gritan los aficionados del Olímpic, que todavía lo ven posible y se desesperan ante la salida de Craviotto, hábil para despejar con la cabeza ante Najera. Cirio exige a Francis. Belda le lleva la pelota a Manga para que saque, pero éste se entretiene. No tiene prisa y el árbitro le saca amarilla. Julio Rico, que había entrado por Corominas, remata de cabeza el segundo córner consecutivo y, poco después, se va cojeando y es sustituido por Peque. Quedan tres minutos más el añadido. ¡Final! Varios aficionados saltan al césped. En el marcador figura Campions y en la grada luce todavía más una pancarta agradecida: “Un equipo inolvidable. Gracias por este sueño”.     

jueves, 12 de enero de 2012

Cristian Garcia: “La actualidad es la que es. Un entrenamiento, si no hay novedades, son cuatro líneas”

Cristian Garcia es el responsable de El Blog de l'Hospi - Foto: Toni Delgado.

Recompensa es una palabra que se asocia demasiado a los bienes materiales. Y es un error ser tan corto de miras, como bien sabe, por ejemplo, quien tiene un blog y lo actualiza. Porque un blog da recompensas, por más que la gran mayoría de los blogueros los mantengamos por devoción y no para tener un sueldo más en casa. Es el caso de Cristian Garcia, que se siente recompensado con su página, El Blog de l'Hospi (http://centredesportslhospitalet.blogspot.com). Un espacio amable, ameno y original para seguir al CE L'Hospitalet y enterarse de otras noticias del fútbol catalán. Cristian Garcia habló con el autor de Cronómetro de Récords justo antes del inicio del partido de ida de dieciseisavos de final de Copa del Rey entre el CE l'Hospitalet y el Barça. Un encuentro histórico para los locales y resuelto para los visitantes con un golazo de Iniesta.  

– ¿Quién es Cristian Garcia?
Un loco por el Hospi. Cuando empecé con el blog hace dos años pretendía informar sobre el club porque su universo en Internet era bastante limitado. Fui probando cosas y la gente respondía. Poco a poco fue creciendo el proyecto. Intento ir siempre a los partidos de casa y de fuera, aportar imágenes…

– Este vacío informativo [y más después del cierre de la televisión y de los recortes en la radio de Hospitalet; la entrevista tuvo lugar antes de que se anunciasen dichas medidas] hace que te tengas que buscar mucho la vida.
Exacto. Tienes más dificultades, pero también te permite mucho más de movimiento. Porque al final dependes de tú mismo. [El Blog de l’Hospi] es una página hecha sin ánimo de lucro.

– La respuesta de la gente es…
Creo que muy buena. Se nota en citas como la de hoy [por el partido de ida en la Copa contra el Barça], la Copa Catalunya y también los domingos, los días de partido. El boca a boca y las plataformas digitales hacen mucho.

– No sólo informas sobre el Hospi y sus categorías inferiores, sino también sobre otros equipos. Eres un hombre de fútbol catalán.
Barça y Espanyol son catalanes, pero cuando hablamos de fútbol catalán quizás pensamos en el no profesional y en las entidades que día a día tienen que trabajar mucho sin conseguir mucho rédito para sacar adelante sus proyectos. Es un hecho que se tiene que aplaudir. Entre todos debemos intentar que este fútbol tenga más focos.

– ¿Qué es lo mejor de tener un blog sobre el Hospi?
La libertad de poder escribir lo que quieras, cuando quieras y sin que nadie te presione ni te marque el tempo de la información.

– ¿Has calculado cuántas horas le dedicas a la semana?
Prefiero no hacerlo. Quizás las previas de los partidos las preparas durante la semana, algún día le dedicas un minutito a hablar del árbitro…

– Tener un blog es tener un hijo simbólico. No se pone a llorar, pero cuando estás un tiempo sin actualizarlo... 
Sí, sabe mal, pero es difícil, por ejemplo, llenar 20 páginas de Madrid o Barça cada día con noticias de las que podríamos discutir su idoneidad e interés. La actualidad es la que es. Un entrenamiento, si no hay novedades, son cuatro líneas. El resto es reiteración.

– En un artículo comentabas que hay medios de comunicación que no te citan como fuente de información.
Sabe mal que alguien que vive de la información coja datos de los sitios sin citarlos. Es el mínimo reconocimiento que se puede hacer. 
 
– ¿Cuál es el viaje más ilusionante que has hecho con el equipo?
Hay muchos y por muchos motivos. Cuando fuimos a Almería a jugar el partido de ida para el playoff de ascenso [a Segunda B] fue importante porque era una eliminatoria fundamental, un viaje lejano, uno de los más distantes que ha hecho el Hospi. Resultó un poco odisea, ya que fui en avión hasta Málaga, y de Málaga a Almería en autocar. Porque ésta es otra, tengo el carné, pero hace siete años que no cojo el coche y me muevo en transporte público. Miro aviones, trenes, autobuses… Si hay alguien que va a ir siempre se intenta combinar.

– En los últimos años el club ha tenido algunos desengaños. Entre los más recordados, la eliminatoria de Copa del Rey contra el Dépor [el conjunto gallego se negó a jugar en hierba artificial y los locales no se presentaron en el Mini, el campo que escogió la Federación para que se disputase el partido] o la derrota esa misma temporada [2001-2002] ante el Getafe, la única de aquel curso, en las eliminatorias para subir a Segunda. ¿Son dos de los episodios más dolorosos para el club?
Son más una decepción que un momento duro. Duro es que te remonten un 3-0 en el playoff de ascenso a Segunda B, por ejemplo. Es que quedes tercero en Tercera, que el día de el Rayo B te marquen un gol en el último momento y te chafen la fiesta y tengas cuatro semanas más de sufrimiento. Creo que en la categoría mínima en la que tiene que estar el Hospi es Segunda B. A partir de aquí para ir para arriba te puedes llevar decepciones, pero no fracasos.

– ¿Te gustaría ser periodista?
Empecé la carrera, pero la dejé el primer año porque vi que no era el momento, por circunstancias… Por no que fuese. Realmente no sé por qué la dejé. Decidí hacer Interpretación. Mi profesión es enseñar lenguas y disfruto mucho. Ahora mismo, tal y como están las cosas, el periodismo está en una situación complicada, muy precaria, y que tu futuro depenga de dar información sobre el fútbol modesto es un riesgo bastante importante. Como hobby está bien.

– Siendo experto de ese tema tendrías menos competencia, pero el problema es el de siempre: si desde los medios no se apuesta por el fútbol modesto…
El fútbol profesional se lo come todo. La repercusión que tiene el modesto es bastante limitado y eso repercute en los ingresos que produce. Si no hay interés, no hay dinero y sin dinero no salen.

– ¿Qué piensas cuando vienes aquí [al Estadi municipal de la Feixa Llarga]?
Me siento muy bien. Lo que me hace ilusión es que el equipo pueda ganar el partido contra un equipo de Primera, aunque no podemos olvidar que nuestra lucha es la Liga, intentar ganar el domingo. La gente del Hospi viene a ver al equipo no al rival.

– ¿Y qué es para ti el Hospi?
Es una parte muy importante de mi vida. Es uno de los motores, fuera de lo que podríamos valorar como clave en la vida como son amigos, familia, salud, amor… Es una motivación más para seguir viviendo experiencias y pasarlo bien.

– ¿Qué tanto por ciento de Hospi hay en tu corazón?
Ahora quizás quedará muy cursi, pero quizás el corazón tenga muchas capas…

– Ah…
Y cada capa ocupa un 100%. Creo que es compatible querer al Hospi y el amor por otras cosas como la familia, los amigos o la vida. Si el Hospi desapareciese, seguiría viendo fútbol porque soy un enfermo del fútbol modesto, pero… Sería muy extraño.

– ¿Desde cuándo tienes esta pasión?
Supongo que fue creciendo cuando me hice socio. De pequeño iba con mi padre, que me llevaba al estadio viejo. Cuando uno se engancha es complicado tirarse atrás.

– ¿Cuál sería tu once titular histórico del equipo?
Es una pregunta chunga. Craviotto en la portería, Hammouch lateral derecho… Es que realmente ahora [en frío] no sabría decirte porque hay muchas opciones. Si quieres te digo jugadores salteados y… O si prefieres otro día te lo pongo en un correo. Jugadores como Javi García, Felipe Sanchón tendrían que salir. En la actual plantilla hay gente como David Corominas, Sergio Cirio promete mucho también, David Haro es un jugador con mucha proyección, los tres Cristian, especialmente Lobato, que era un hombre que me encantaba. Hay muchas cosas que valorar, como el amor por los colores. Depende de para qué quieras este once. Si es para batallar, ilusionarte o llorar. Porque también puedes pensar en los peores de la historia del Hospi, donde también habría bastantes opciones.

– Saldría Aldeondo [ex jugador de la Real Sociedad], ¿no?
Seguramente que Aldeondo… Ha habido mucho delanteros centro que han dejado mucho que desear.

– Prefieres no decir nombres.
No, por si acaso. No vaya ser que vuelvan [al club] y acabemos mal después.