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domingo, 6 de noviembre de 2011

Stoner también sabe ganar por milésimas

Stoner celebra con un caballito su décima victoria de la temporada - EFE.

El amor propio de Casey Stoner es tan generoso que el australiano se propuso ganar el resto de carreras después de proclamarse bicampeón del mundo en Phillip Island. No pudo vencer en Sepang porque la carrera se suspendió tras el desgraciado accidente de Marco Simoncelli, pero Stoner sí se impuso en el circuito Ricardo Tormo y lo hizo por 15 milésimas para desconsuelo del rival vencido, Ben Spies, que maldecía su suerte después de remontar 10 segundos de desventaja en las últimas vueltas y colocarse como líder a falta de tres giros. La aceleración de la Honda y la insistencia de Stoner, insaciable, frustraron a Spies. Andrea Dovizioso fue tercero -en su despedida de Honda, en 2012 pilotará la Yamaha satélite- y quedó en dicha posición en la clasificación general del Mundial de MotoGP en detrimento de Dani Pedrosa, cuarto en la prueba, la plaza que ocupó finalmente en el campeonato.

Tan ajustada resultó la victoria que Stoner dudó un poco de si había cruzado antes la línea de meta, pero segundos después hizo un caballito, un epílogo a una temporada casi perfecta: diez victorias, 16 podios y 12 poles. El australiano ha sido el gran dominador de la era de las 800cc ganando un tercio de las carreras disputadas, por mucho que haya declarado que disfrutaba más con las 990cc y las de 250cc. Stoner será uno de los favoritos con las nuevas 1000cc. junto a Jorge Lorenzo, su gran adversario, que se recupera de su operación en el dedo anular de la mano derecha tras un accidente en Australia.

Efecto dominó: cuatro pilotos al suelo

Enfadado acabó el curso más difícil de su carrera Valentino Rossi, ilusionado por dedicarle un podio a su amigo Simoncelli en Valencia, pero pronto, en la primera curva, tuvo que aceptar que no sería posible. En cuanto se dio cuenta Il Dottore ya estaba en el suelo, desestabilizado por Álvaro Bautista, que había tocado con Dovizioso. El efecto dominó hizo que el español se llevase por delante a Rossi, éste a Randy De Puniet y el francés, a su vez, a Nicky Hayden. Cuatro abandonos de una tacada -ninguno se hizo daño- y un perdón, el de Bautista: "Están cabreados. Me sabe mal. Les he pedido disculpas personalmente. Son cosas de las carreras, pero me hubiese gustado acabar mejor".

No lo pudo hacer mejor Stoner, que no se vino abajo tras perder una renta de diez segundos -en la primera vuelta ya le sacaba segundo y medio a Pedrosa- y acabó el año como lo comenzó en Catar, ganando el día de la despedida del mundial de Loris Capirossi, noveno en Cheste. El italiano se marcha a los 38 años con 99 podios, tres títulos (dos en 125cc, en 1990 y 1991, y uno en 250cc, en 1998) y  con el respeto y la admiración de rivales, aficionados y periodistas.

En su despedida Capirossi corrió con el 58 de Simoncelli, protagonista todo el fin de semana. Su ídolo Kevin Schwantz lideró la comitiva de todos los pilotos de las tres categorías antes del inicio del gran premio. Hubo más silencio y melancolía que "ruido", como había pedido Paolo, el padre del fallecido, a quien Stefan Bradl dedicó su título de Moto2 en el podio. Terol también se acordó de Simoncelli señalando al cielo para festejar su corona en 125cc.

Nico Terol se corona como último campeón del mundo de 125cc en Valencia

Terol celebra su primer título mundial con la grada - EFE.
Tenía claro cómo iba a celebrar la victoria y que iba a ser con un recuerdo hacia el cielo. Maverick Viñales se paseó por el circuito Ricardo Tormo con una bandera con el rostro de Marco Simoncelli en la mano, en otro gesto de una jornada dedicada al piloto italiano, fallecido en Sepang a finales de octubre. Viñales es un pillo, huele a coleccionista de títulos y ha sido el mejor debutante obteniendo cuatro triunfos: "Hemos hecho un gran trabajo y sobre todo hemos podido ganar al campeón del mundo". Se refería a Nico Terol (Alcoy, 1988), segundo en la carrera del GP de la Comunitat Valenciana y último campeón de 125cc, pues la categoría pasará a llamarse Moto3 y el motor será de cuatro tiempos. Inquietado por Johann Zarco, Terol se supo ganador en la tercera vuelta tras la primera caída de Zarco: "He creído siempre en mí, he luchado por mi sueño y es algo inexplicabale lo que siento". Porque lo había logrado en casa, en el circuito en el que ha crecido y después de una temporada llena de tensión. Antes de la carrera el piloto del Bankia Aspar Team se tranquilizó comiéndose un par de dos croissants de chocolate. 

Confiesa Terol que ha sido el año que menos ha dormido de su vida. "Esta vez podré descansar mis ocho horas", se felicitó. Lo ha pasado realmente mal, a pesar de sus cuatro triunfos en los primeros cinco encuentros, sólo fue octavo en Silverstone y no pudo correr en Assen, donde se lesionó en los entrenamientos. Tuvo que operarse en Barcelona del dedo meñique de la mano derecha y reapareció con triunfo en Mugello, pero que tuvo que retirarse en Brno. Zarco se acercaba aunque no ganase (el francés ha sido seis veces segundo y cuatro tercero) y Terol dio un golpe de la mesa con tres victorias consecutivas (Indianápolis, San Marino y Motorland). 

Un "currante"

Terol no ha surgido de la nada. Es un campeón de pico y pala, de más trabajo que talento innato: "Mi palmarés demuestra que no ha habido nadie más currante que yo. Es posible que a veces me cueste aprender, pero cuando lo hago ya no lo olvido". Tiene razón, pues desde su estreno en el mundial de 125cc -acabó 36º- y salvo en su tercera temporada -finalizó 22º cuando el año anterior había sido 14º- no ha parado de mejorar. En 2008 concluyó quinto, fue tercero en 2009 y subcampeón y con opciones hasta la última prueba el año pasado, en el que Marc Márquez se coronó en Valencia. 

Por fin Terol se ha llevado el gato al agua. Lo hizo relajado o más bien sorprendido por la mala suerte de Zarco, que se desestabilizó con un par de bache y se fue al suelo: "No he reaccionado hasta pasadas dos vueltas. No podía creerme que fuese tan fácil algo por lo que había luchado tanto". Un rato después Terol se tiró al suelo y dio varios golpes de puño, de rabia, de liberación. Se ha ganado un descanso mental, aunque en nada empiece la pretemporada montado ya en una máquina de Moto2.  

domingo, 23 de octubre de 2011

Marco Simoncelli muere en el circuito de Sepang

Simoncelli el día que se proclamó campeón del mundo de 250cc - EFE.

Los récords, la competición y el deporte en general dejan de tenir sentido ni importancia ante desgracias como la acontencida con Marco Simoncelli, que se dejó la vida tras un accidente en el circuito de Sepang del que no pudo recuperarse. Super Sic, como era apodado por sus paisanos, se desestabilizó, quiso controlar la moto, pero ésta le fue arrastrando hasta donde rodaban Valentino Rossi, su amigo íntemo, y Colin Edwards en esa maldita undécima curva. Ninguno de los dos pudo evitar la colisión, tan fuerte que hizo que Simoncelli perdiese el casco y quedase desprotegido, recibiendo golpes muy fuertes en cabeza, así como en el cuello y el pecho. Salió la bandera roja y, suspendido el gran premio poco después, lo único importante pasó a ser la vida de uno de los portagonistas de MotoGP, de Simoncelli, tan señalado por su estilo arriesgado como elogio y como crítica. Pero no hubo milagro y falleció a las 10.56 horas (4.56 en Malasia) dejando conmocionado al mundo del motociclismo. Sólo tenía 24 años. Es el 41º piloto muerto desde que en 1949 se inauguró el Mundial, el quinto en 22 temporadas y el segundo en dos, tras el fallecimiento de Shoya Tomizawa en Misano el año pasado. 

Simoncelli dijo adiós después de regalar una serie de buenos adelantamientos con Álvaro Bautista, uno de sus eternos rivales y al había arrebatado el título de 250cc en 2008 en el mismo escenario. Porque Sepang ha marcado la vida del italiano, que minutos antes del accidente y en una estampa que le definía bien apareció con una toalla amarilla en la cabeza, gafas negras y una gran sonrisa para mostrar un cartel que anunciaba su nueva página web (www.58marcosimoncelli.it/), convertida ahora en una gran foto del piloto sonriendo con dicha toalla y un mensaje conmovedor: "Ciao, Super Sic". Un mensaje suscrito por todos sus compañeros de parrilla. "Todos unidos, todos tristes", dijo Toni Elias.

"Correoso y valiente"

"Era correoso y valiente, muy valiente. (...) A veces nos olvidamos de lo peligroso que es esto", describió, deshecho, Dani Pedrosa, con el que tuvo un accidente en Le Mans. O Jorge Lorenzo, al que enfadó en Assen: "No sé qué decir de un día asi... Sólo sé que te echaremos de menos. Descansa en paz Marco". Las rencillas, claro, no tenían sentido. Mientras, mecánicos, deportistas y periodistas intentaban arropar a los componentes del San Carlo Honda Gresini, que había renovado un año más a Simoncelli, pero sobre todo a dos personas: Kate, la novia de Simoncelli, y su padre, Paolo, que estaban en el circuito de Sepang para ver Marco. En casa lo vivieron la madre y la hermana recibieron la peor de las noticias.

Rossi se alejó de los focos, hundido por perder a uno de sus mejores amigos y por haber vivido en primera persona el suceso. Il Dottore fue el único de los tres implicados que no se cayó, aguantó como pudo encima de la Ducati y progresó por la hierba antes reincorporarse al asfalto. Entonces se giró, miró hacia atrás y se santiguó: era consciente de que la cosa había sido grave. Como lo fueron quienes se inventaron una supuesta carta de Rossi en la que aseguraba que se iba a retirar. "Es un fake", se encargó de advertir Davide Brivio, su team manager. Casi a las ocho de la tarde llegó el comentario de Rossi en su cuenta de Twitter: "Sic para mí eras como un hermano pequeño. Tan fuerte en la pista y tan dulce en la vida real. Voy echarle mucho de menos".

Un homenaje tan auténtico como el vídeo que Simoncelli había grabado para sus aficionados horas antes de la prueba. Entre otras cosas decía que "puedo hacer muy buena prueba". Venía de ser segundo en Phillip Island y se fue dando guerra. "Era un personaje único. Un buen tío. Con su estilo de vestir, de pilotar", recordó Toni Elias. Se fue el 58, Super Sic, el piloto examinado con lupa por todos, pero del que nadie dudaba de su talento. Italia, que llora su pérdida, le veía como el sucesor de Rossi. Les unía carisma, estilo propio y una gran amistad. Les separaba el fútbol, Il Dottore era del Inter, y Simoncelli, del Milán, que le dedicó una remontaba espectacular 3-4 (después de ir perdiendo 0-3) en Lecce.    

domingo, 16 de octubre de 2011

Stoner devuelve a Honda a lo más alto con su segundo título mundial de MotoGP ganando en Australia una carrera sin Lorenzo

Stoner festeja la 39ª victoria de su carrera - EFE.

Alguien se agenció una sábana y rebautizó al circuito escribiendo Philllip Island con un rotulador negro y tachando con uno rojo Phillip para poner debajo Casey's. Casey's Island: la Isla de Stoner. El bautizo no es fruto de la devoción, sino de la realidad, pues en los últimos cinco años el australiano ha dominado de principio a fin la prueba de su casa. Cinco victorias de cinco. Triunfos tan claros que sólo en 2009 no cruzó primero en una vuelta, la inicial. En Australia Stoner, además, selló el noveno triunfo de una temporada redondeada con su proclamación como bicampeón del mundo de MotoGP: "¡Es fantástico! En mi cumpleaños, en Phillip Island y con cinco victorias consecutivas...". Y sin Jorge Lorenzo en pista, que se cayó en el warm up y fue operado con éxito en Melbourne del dedo anular de la mano izquierda -se perderá la próxima cita en Malasia y es duda para Valencia-. El Mundial quedó decidido antes de la carrera, pues Stoner, que visitó a su rival para preocuparse por su rival, sólo necesitaba un sexto para festejar su 26º aniversario con un regalo impagable y devolver a Honda a lo más alto en la temporada de su debut. Pero el aussie quiere ganar siempre y fue al límite para alcanzar 6'9 segundos de ventaja máxima sobre el segundo clasificado, que acabó siendo Marco Simoncelli después de un bello duelo con su enemigo Andrea Dovizioso. Fuera del podio, cuarto, se quedó Dani Pedrosa, mientras que Álvaro Bautista se cayó cuando iba quinto y llovía -las gotas duraron poco-. Valentino Rossi acabó en el suelo en seco, justo después de superar al español en la curva donde ganó los títulos de 2001 y 2004 ante Biaggi y Gibernau, respectivamente. La historia es caprichosa.

Sólo diez pilotos acabaron una carrera imborrable para Stoner, que partía con la pole, la undécima en 16 carrera. Una barbaridad en un año en el que sólo ha tenido un par de desengaños: en Jerez Il Dottore se lo llevó por delante y tuvo que abandonar y en Sachsenring Lorenzo le quitó la segunda plaza en la última vuelta. Ya está, esos son los dos episodios tristes. Lo demás, alegrías: nueve triunfos de los 39 de su carrera (Catar, Francia, Catalunya, Gran Bretaña, Estados Unidos, República Checa, Indianápolis, Aragón y Australia), un segundo puesto y cinco terceros. 15 podios de 16 posibles, por 10 de su único perseguidor, Lorenzo, embestido por Simoncelli en Assen y una semana antes se cayó bajo la lluvia en Silverstone.

El crecimiento del australiano

En febrero Stoner será padre y su mujer Adriana, la futura madre, fue quien le dio la camiseta conmemorativa de su segundo título mundial de la máxima categoría. Una camiseta sin margas, con un número uno bien grande, los colores de Australia, la noticia -que es campeón- y el nombre de su nuevo equipo, Repsol Honda, que no había ganado en Phillip Island en la era de las 800cc y sobre todo no se llevaba un Mundial de constructores y de pilotos desde 2006, cuando Nicky Hayden ganó el título en Valencia tras una caída absurda de Rossi. La salida de Il Dottore deprimió a Honda, acostumbrada a ser la referencia con el italiano, que llegó a Yamaha, un equipo confundido entonces, y se hizo con la victoria en su estreno en Welkom (Sudáfrica). Ese año, el 2004, Stoner acabó quinto del campeonato de 125cc en su cuarto año en el mundial. Al año siguiente fue subcampeón de 250 tras Pedrosa y en 2006 ascendió a la máxima categoría. Muchos no le auguraban futuro alguno, pues estaba más en el suelo que en la pista.

Críticas que le dolieron y que le hicieron mejorar como piloto. Así que la temporada después fue campeón con Ducati con cierta facilidad. "¿Por qué te caíste tanto el año pasado?", le preguntaba Dennis Noyes en Motoclismo. "Yo sé por qué y creo que es obvio. Con los resultados de este año, está claro que algo fallaba en 2006 y que no era el piloto. Yo no voy a decir lo que pienso, pero lo que fallaba tampoco era el equipo. Ellos hacían todo para ayudarme, pero hay ciertas compañías que a través de los años han jugando con sus pilotos, favoreciendo a unos y perjudicando a otros simplemente porque quieren que ganen algunos y no quieren que ganen otros". Stoner, eterna cara de adolescente, no entendía nada el comportamiento de su moto, que se mostraba diferente de "carrera en carrera y hasta de un entrenamiento a otro". Dos sucesos le mermarían en los tres años siguientes a su primer título: el irrepetible adelantamiento de Rossi en el Sacacorchos de Laguna Seca y sobre todo los problemas de salud, provocados por su intolerancia a la lactosa. Hasta que los médicos no detectaron el problema, el australiano acabó varias pruebas demacrado, mareado, totalmente deshecho.

Ahora vuelve a ser campeón del mundo con su estilo, el de vencer desde la primera vuelta. Calienta mejor que nadie los neumáticos y ha sido el único que ha entendido la Ducati en los últimos tiempos. Y ha hecho campeona otra vez a Honda, que en Phillip Island ocupó las cuatro primeras posiciones. Cerró la lista Pedrosa, al que corresponde parte del mérito del Mundial, pues ha ayudado año tras año a mejorar la moto. Esta vez no ha podido aprovecharse de la máquina después de que Simoncelli le tirase en Le Mans. El escenario del único mal gesto de Stoner en todo el año: durante el calentamiento golpeó a De Puniet por meterse en medio cuando buscaba la vuelta rápida. Con Rossi en Jerez actuó con palabras. "¿Estás bien?", le preguntó cuando Il Dottore fue a pedirle disculpas al box.

domingo, 2 de octubre de 2011

Pedrosa se escapa en Japón y Lorenzo le recorta cuatro puntos a Stoner

Pedrosa festeja su primer triunfo en MotoGP en Motegi -EFE.
Su última visita a Japón había acabado con una rotura de clavícula y un viaje en helicóptero a Barcelona para ser ingresado en el hospital. Para Dani Pedrosa Motegi le traía un recuerdo amargo -"hay un amor-odio importante"-, allí su moral se rompió en mil pedazos justo cuando empezaba a inquietar a Jorge Lorenzo. Una temporada después Pedrosa se resarció de la mejor manera, con una victoria, la 400ª de la historia del motociclismo español, igualó a 38 triunfos a Stoner y a Lorenzo, y además se convirtió en el primer piloto en ganar en ese circuito en las tres categorías. Un trazado propiedad de su equipo, Honda, que no se imponía allí desde 2004. "¡Está bien! ¡Está bien!", les decía, espontáneo, Lorenzo a sus seguidores antes de ser entrevistado por Izaskun Ruiz en La 1. El mallorquín se dio con un canto entre los dientes acabando segundo -"no me lo imaginaba"- y recortándole cuatro puntos -ahora está a 40- a Casey Stoner, tercero. El australiano se encontró un bache, se desestabilizó y no le funcionaron los frenos. Al menos tuvo la suerte de no retirarse en una carrera volcánica que terminó con cinco abandonos y la ausencia de Abraham en la salida.

Pedrosa no pudo celebrar mejor su 26º aniversario, que fue el jueves. Remontó en la salida para ponerse detrás de Stoner, que necesitó sólo un par de vuelta para romper el cronómetro y anotarse el giro más rápido del circuito, de él mismo en 2008. El catalán le replicó en la 11ª vuelta. Por entonces ya se habían producido situaciones poco normales entre los mejores. Circunstancias que fueron a pedir de boca tanto para Pedrosa como para Lorenzo. Porque a ambos les benefició la colada de Stoner, que lideraba la prueba en la quinta vuelta -regresó séptimo- y la posterior sanción con ride through de Dovizioso, entonces líder, y Simoncelli, que estaba acosando a Lorenzo. Hubo un tercer castigado, Crutchlow. Así que Pedrosa poco a poco se fue escapando y Lorenzo se quedó tranquilo segundo, con Stoner ocupado en alcanzar al menos la última posición del podio.

Caída de Rossi

La historia hubiese sido otra si Lorenzo no hubiese aguantado el equilibrio en la salida y se hubiera caído tras el toque con Rossi. Il Dottore sí acabó en el suelo y abandonando, además de llevarse por delante a Spies, que sí pudo continuar. Mientras, Lorenzo había descendido hasta la cuarta posición, engullido por las Honda.

La carrera funcionó como una eliminatoria, un "sólo puede quedar uno". Para empezar Abraham no pudo ni salir porque se mareaba encima de la moto, un problema que tiene desde su caída en Brno el año pasado. Después se retiraron, por este orden, el mencionado Rossi, Barberá -tiene un fuerte golpe en la clavícula y perdió el conocimiento, fue trasladado al hospital- , Cudlin -sustituto del lesionado Capirossi-, Bautista -desestabilizado por el neumático trasero a la salida del túnel cuando iba cuarto-, Elias -cuando iba sexto-. Percances que Dovizioso y Simoncelli aprovecharon para remontar posiciones y batirse en un duelo de alto voltaje por la cuarta plaza, que fue defender el italiano después de conseguirla en la penúltima vuelta.

"No estoy nada contento"

Hubo un momento en el que tres españoles: Pedrosa, Lorenzo y Bautista fueron primero segundo y tercero, respectivamente. Justo una vuelta después del desengaño de Stoner: "No estoy nada contento. Hemos perdido demasiado tiempo (más de 18 segundos respecto al vencedor)m pero soy consciente de la importancia de ser tercero aquí". El australiano buscará celebrar su 26º aniversario ganando en su país dentro de 15 días, ya con su mujer, Adriana, que no viajó a Japón. Ni uno ni otro quisieron arriesgarse por más que los medidores de radiactividad dijeran que las radiaciones en la zona, situada a 120 kilómetros de la central nuclear de Fukushima, fueran normales. El 11 de marzo Japón conmocionó al mundo con los terremotos y las fugas radiactivas. La prueba, prevista para el 24 de abril, se aplazó, pero los pilotos se mostraban reacios a participar. El primero Lorenzo, que en Motegi continuó soñando: "Seguimos estando vivos en el campeonato". Son 40 puntos de desventaja a falta de 75.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Stoner coge la directa hacia su segundo Mundial venciendo en Aragón

Stoner dibuja una curva en Motorland -EFE.
Atenta, le cogió los guantes y el casco y no dejó de sonreír durante un rato, incluso cuando los tres pilotos que ocuparon el podio en Motorland estaban atendiendo a los medios de comunicación. Adriana era una esposa satisfecha de un esposo que tiene a punto de caramelo su segundo Mundial. Porque, con su octavo triunfo del curso -como marca la tradición, de principio a fin- Casey Stoner tiene muy cerca volver coronarse en MotoGP: le sacó 44 puntos a Jorge Lorenzo a falta de sólo cuatro carreras. El australiano le recuperó al balear los nueve perdidos en Misano y le dejó un recado: no va a dar concesiones. Lorenzo, que llegó a rodar quinto y acabó terrcero, necesitaría ganar todas las pruebas y esperar al menos un abandono de Stoner o que no subiese al podio. Una combinación complicada y para la que le vendría bien Dani Pedrosa, segundo en Motorland. Un circuito que vivió los triunfos en 125cc de Nico Terol y en Moto2 de Marc Márquez, que se coloca a sólo seis puntos de Stefan Bradl cuando la diferencia llegó a ser de 81.

A España le faltó una victoria más para alcanzar los 400 en el campeonato, pero ni Pedrosa ni Lorenzo tuvieron opciones reales de conseguirlo ante Stoner, que se dejó sorprender por Ben Spies, tan hábil por el exterior entonces como torpe para colarse y ver cómo le superaban las Hondas. La marca japonesa estrenado nuevo diseño, de David Delfín. Una estrella con fondo blanco y líneas rojas era el principal atractivo de las máquinas, coloreadas como siempre de naranja. Una estética que recordaba a la etiqueta de previos de oferta de una tienda o de un supermercado.

100ª victoria de Honda

Con Stoner escapado y Pedrosa -"Casey se me ha ido a ido paso a paso"- torturado con su numático trasero y más pendiente de conservar la segunda posición, el dilema, el interés estaba en ver quién sería el tercero. "Lo máximo a lo que podíamos aspirar", como dijo Lorenzo, a más de ocho décimas de la novena pole de Stoner y apagado en las primeras vueltas, cuando cayó a la quinta posición tras pasarle su enemigo Marco Simoncelli. Tras una pequeña crisis Lorenzo replicó al italiano y empezó a acosar a su compañero Spies, al que superó haciéndose un hueco que no existía por el exterior. Un adelantamiento que le valió la tercera plaza en la jornada en la que Stoner logró la 100ª victoria de la historia de Honda y su 31ª victoria personal en MotoGP. Una marca que sive al australiano para igualar la marca de Eddie Lawson. Bastante lejos quedó Valentino Rossi, que salió desde el garaje por utilizar el séptimo motor -el máximo permitidos son seis- y que acabó décimo. A Il Dottore le superaro, entre otros, Álvaro Bautista (sexto) y Héctor Barberá (octavo). Toni Elias fue embestido por Loris Capirossi. Tampoco acabó Andrea Dovizioso.    

Stoner confirmó que irá a Japón un mes después de asegurar que no lo haría y celerbó no haber tenido los problemas que tuvo hace dos semanas en el gran premio de San Marino. La cara opuesta era la de Lorenzo: Pasamos de la gloria absoluta en Miasano al pozo aquí". 

domingo, 17 de julio de 2011

Pedrosa está de vuelta y Lorenzo sigue acercándose a Stoner

Pedrosa celebra su quinto triunfo en Sachsenring -EFE.
Su currículum de éxitos, con tres campeonatos del mundo como grandes logros, no es tan amplio el historial de lesiones, que supera la docena. Por su constitución Dani Pedrosa (Sabadell, 1985) es más propenso que otros pilotos de MotoGP a hacerse daño cuando se cae y este año se ha operado tres veces, dos la clavícula derecha y una la izquierda. Contratiempos que han hecho que, llegado el ecuador del curso y con cuatro ceros en el casillero -todo empezó en Le Mans tras la famosa maniobra de Marco Simoncelli-, el catalán esté a 70 puntos del liderato. Pero el talento no entiende de calculadoras y en Sachsenring Pedrosa volvió para merendarse a Andrea Dovizioso y, en la recta, a Casey Stoner y a Jorge Lorenzo y lograr un triunfo convincente. El catalán está de vuelta y puede acabar convirtiéndose en el juez de un campeonato dominado hasta ahora por Stoner, disconforme otra vez con el rendimiento de su moto -habló de problemas de adherencia en el flanco del neumático- y muy frustrado por el brillante adelantamiento de Lorenzo en la última curva de la última vuelta. Entre ambos hay ahora sólo 15 puntos de diferencia. 11 es el número de tripletes que acumula el motociclismo español: en Alemania a la victoria de Pedrosa en MotoGP se sumaron la tercera consecutiva de Marc Márquez en Moto2 -con lo que se acerca a 47 de Bradl-, y la de Héctor Faubel en 125cc, ganador por vuelta rápida ante Johann Zarco, pues los dos cruzaron al línea de meta a la vez.  

"No, no me esperaba para nada esta victoria", se sinceró Pedrosa, vencedor en Sachsenring por quinta vez en su carrera, cómodo en un circuito repleto de curvas de izquierdas que le exigían menos forzar el hombro derecho: "Hemos vuelto y hemos ganado ya". Incluso buscó a Lorenzo en la vuelta de honor. Se felicitaron mutuamente: donde antes hubo distancia ahora hay, como mínimo, respeto y cordialidad. Una rivalidad sana fuera y dentro, donde Pedrosa superó a su rival a nueve vueltas del final por aceleración. Tres más tarde, Lorenzo también cedió ante Stoner, muy preciso en un interior. 

"La última curva más rápida de mi vida"

Parecía que el australiano se escaparía, pero Lorenzo reacció haciendo de tripas corazón, arriesgando en el último giro para comerse a Stoner en la última con otro interior después de haberse precipitado en la anterior. Un adelantamiento que celebró como una victoria y que le permitió rebajar cuatro puntos más su desventaja con el líder. Un movimiento bello en su ejecución y meritorio en su fondo, ya que Lorenzo tenía "mucho dolor en el antebrazo izquierdo, pero al final he ido encontrar las fuerzas". Tanto como para hacer "la última curva más rápida de mi vida". El campeón ha recortado 13 puntos de desventaja en dos carreras. Siete, récord personal, son las que acumula Stoner estando en el pódium. Mientras que 51 son los cajones que lleva Pedrosa en la categoría reina, con lo que iguala a Àlex Crivillé, al que también empata a 37 triunfos en las tres categorías, el mismo registro de Jorge Martínez Aspar y el propio Lorenzo.

Quien no piensa en récords, sino en mejorar lo más rápido posible es Valentino Rossi, que no gana una carrera desde octubre en Sepang. Desde su aterrizaje en Ducati Il Dottore no puede competir con los mejores y en Alemania  acabó noveno a casi medio minuto de Pedrosa, aunque el problema venía de atrás, pues partió penúltimo, 16º. Rossi está confundido con la Ducati: no tuvo feeling con la que comenzó la temporada ni lo tiene tampoco con la que utiliza ahora, más enfocada a la del curso que viene, ya con motor de 1000cc. Más papel tiene ahora su compatriotra Andrea Dovizioso, el tercero en discordia en el Mundial a 36 puntos de Stoner, y que superó a Simoncelli a falta de tres vueltas para ser cuarto. Séptimo y "después de habérmelo pasado genial" acabó Álvaro Bautista, eufórico tras quedar por delante de dos campeones de la categoría como Nicky Hayden y un tal Rossi.

sábado, 25 de junio de 2011

Simoncelli tira a Lorenzo en Assen y le aleja del liderato de Stoner

Lorenzo y Simoncelli corren hacia sus motos - AFP.

Fue el primero en denunciar que el pilotaje de Marco Simoncelli era un peligro y que cualquier día podía pasar algo grave. Jorge Lorenzo no se equivocó en su advertencia y días después el italiano acabó arrollando en Le Mans a Dani Pedrosa, al que arruinó el curso, ya que ha tenido que operarse dos veces de la fractura en la clavícula y que reaparecerá en Mugello. Más de un mes después de aquel percance Simoncelli resultó el triste protagonista en Assen con una acción innecesaria en la primera curva de izquierdas para tratar de adelantar al propio Lorenzo, al que llevó por delante y dejó sin opciones de triunfo en el GP de Holanda. Lorenzo tuvo suerte y al menos, como su rival, pudo continuar la carrera y remontar hasta la sexta posición, pero ya está a 28 puntos de Casey Stoner, que no pudo dar alcance a Ben Spies. El estadounidense festejó los 50 años de Yamaha -la moto iba decorada con el rojo y el blanco para la ocasión-, rompió una racha de 83 carreras consecutivas sin que sonase el himno de Estados Unidos en MotoGP y logró su primer triunfo en la categoría reina.

Eso, el triunfo de su compañero, fue lo único positivo que extrajo Lorenzo, muy cabreado con el comportamiento de Simoncelli, noveno: "No hay que ver la reptición. Él no ha venido a tirarme, pero parece que no piensa las cosas mucho. Pensaba que había aprendido". El actual campeón volvió a advertir que "si no cambia de actitud lesionará a más pilotos" y no dudó en afirmar que si formase parte de la comisión de seguridad "le quitaría la licencia varias carreras". Simoncelli quiso disculparse poco después de concluir el GP de Holanda: "Lo siento. Pido disculpas a Lorenzo, estoy muy arrepentido por lo que ha pasado. Yo estaba un poco nervioso y me han perjudicado las condiciones de la pista, entre seca y mojada".

La remontada

El juego de las hipótesis sólo acaba sirviendo para los escritores y las novelas, pero de no ser por Simoncelli, Lorenzo, que se puso primero en la salida en un brillante eslalon, hubiese opositado por un triunfo en el circuito de Assen, propicio para Yamaha. El mallorquín llegó a rodar 15º y marcó su mejor vuelta en el último giro. Lorenzo acabó a poco más de un segundo de alcanzar a Nicky Hayden, después de una remontada constante: se puso 13º por los abandonos de De Puniet y Abraham, 11º tras adelantar a Barberá, 10º después de superar a Bautista, 9º por el paso por el taller de Crutchlow, 8º tras pasar a Elias, 7º tras batir a Aoyama -sustituto de Pedrosa- y finalmente 6º después de comerse a un Edwards con problemas en su moto. Lorenzo sumó 10 puntos por los 20 de Stoner, que tuvo contratiempos en el ecuador de la prueba y entendió que un segundo lugar era un tesoro: Spies era inalcanzable. Tercero fue Andrea Dovizioso, que se coloca a nueve puntos de Lorenzo, seguido por Valentino Rossi.

Mejor que a Lorenzo le fueron las cosas a los pilotos españoles en las otras dos categorías. En 125cc hubo triplete con la victoria de Maverick Viñales, el segundo puesto de Luis Salom y el tercero de Sergio Gadea en una carrera que la organización decidió dar por concluida cuando se llevaban dos tercios por la lluvia. En Moto2 Marc Márquez aprovechó la caída de Stefan Bradl para anotarse su segundo triunfo. 

domingo, 15 de mayo de 2011

Victoria tranquila para Stoner en Le Mans en una carrera volcánica con Simoncelli tirando a un Pedrosa que se fractura la clavícula

Stoner hace un cavallito para celebrar su primera victoria en Le Mans- EFE.
Una cinta le sirve para poner algo de orden a una mata de pelo interminable y, claro, para poder ver. Él, Marco Simoncelli (Cattolica, Italia, 1987), es examinado con lupa, blanco de todas las miradas por sus formas más que temido por los logros, como la corona en 250cc de 2008 o el tercer lugar del curso siguiente. Reconoció que en el pasado pudo haberse excedido, pero aseguró que desde su llegada a MotoGP "no ha pasado nada".  Simoncelli se defendía así de las acusaciones de varios rivales, que le habían señalado como un piloto temerario. "Esto no es un deporte de contacto" era el titular de Jorge Lorenzo, de los más activos el viernes en la reunión de la comisión de seguridad, donde se habló de poner límites a los adelantamientos. "Han venido Lorenzo y sus amigos a denunciar cosas que no han pasado. Cada uno tiene su estilo", denunció Simoncelli, que no se imaginaba que el día de la carrera los hechos le dejarían sin discurso: Dani Pedrosa le ganó la posición y el italiano se abrió por dentro y le frenó el paso en pleno viraje poniéndose por delante. El catalán no pudo evitar la colisión y se fue por los suelos, como su moral. Pedrosa -"me ha adelantado, yo le he vuelto a pasar y llevaba una trazada mejor, y se ha lanzado sobre mí soltando los frenos. No he podido hacer nada"- tiene una fractura limpia en la clavícula derecha, aunque es posible que no necesite operarse. Diez giros después la organización decidió sancionar al infractor con un drive through. A pesar del castigo, Simoncelli -"lo siento por Dani, pero no he hecho nada ilegal"- acabó sexto un GP de Francia dominado por Casey Stoner, vencedor por primera vez en el circuito de Le Mans, y en el que Rossi festejó su primer podio con Ducati. Il Dottore completó un podio (Andrea Dovizioso fue segundo) en el que no estuvo Jorge Lorenzo, cuarto, empequeñecido por la inferioridad de su moto y por tener abrasado el dedo anular de la mano derecha tras caerse en la vuelta de formación.


Lorenzo, el actual campeón acabó a 21 segundos de Casey Stoner, beneficiado por el incidente de Pedrosa -"Dani no tiene nunca suerte con las caídas; dispondrá de unos días para recuperarse"-. Stoner corrió solo casi toda la carrera y se queda a 17 puntos de Lorenzo -a 12 está Pedrosa-. Bien tranquilo estuvo el australiano, que había empezado la jornada con muy malas pulgas, soltándole un puñetazo a Randy de Puniet por ponerse en medio en el warm up -un gesto que le supuso una multa de 5.000 euros- y también había tenido problemas durante el fin de semana con Hiroshi Aoyama, al que puso de vuelta y media, pero con palabras. Llegada la prueba Stoner canalizó su impulsividad para escaparse sin remedio y alcanzar la 34ª victoria de su carrera, la primera en Le Mans y la 25ª en la máxima categoría, la misma marca que atesoró en su día un histórico como Kevin Schwantz.

Viañles y Márquez, dos récords de precocidad 

Para marcas, las de dos jovenzuelos sin freno: con 16 años y 123 días (16 menos que Lorenzo en 2003) Maverick Viñales se convirtió en el piloto más joven en ganar un gran premio. Lo hizo en 125cc imponiéndose a otros dos españoles, Nico Terol, segundo y que había ganado las tres carreras disputadas, y Efrén Vázquez, tercero. A la cuarta logró Marc Márquez (18 años y tres meses) su primer triunfo en Moto2: es el más rápido en conseguirlo y uno de los más precoces en imponerse en una categoría intermedia. Márquez pudo celebrar con cava su 11ª victoria en el podio después de haberse caído en las tres citas anteriores.   
Márquez se moja con cava en el podio- EFE.
Hubo cuatro podios españoles en las dos categorías pequeñas y ninguno, por primera vez desde el GP de Japón del año pasado, en la máxima categoría. Ese día se dieron las mismas circunstancias que en Le Mans: Lorenzo acabó cuarto y Pedrosa no puntuó, pues de hecho no pudo participar por haberse lesionado el hombro en los entrenamientos. Un percance que le alejó definitivamente del título. Todavía es pronto para dictaminar si su caída en Francia será tan decisiva como entonces.

La carrera se acabó demasiado pronto para Pedrosa, algo más tarde del ecuador y por la temeridad de Simoncelli. Antes, el catalán se había puesto primero partiendo desde la segunda fila y había sido el único escollo para Stoner: "Dani me ha obligado a superarme en las primera vueltas". Rossi, mientras, acumulaba adelantamientos y Lorenzo y Simoncelli continuaban sus disputas en la pista. Los mejores se repartieron las primeras vueltas rápidas hasta que Stoner y Pedrosa se escapasen. 

La caída del propio Pedrosa y la sanción a Simoncelli eran un regalo divino para Lorenzo, incapaz, sin embargo, de contener a Rossi y Dovizioso, y que perdió cualquier opción al colarse. Por fuera, en una acción muy valiente, Dovizioso superó a Il Dottore: "Siempre es bello batir a Valentino". Rossi celebró el tercer puesto con efusividad y lo calificó como "casi" una victoria, por todo lo que está sufriendo Ducati para mejorar la moto y por sus problemas físicos: Barberá acabó noveno, y Elías y Bautista, 11º y 12º, respectivamente.