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jueves, 19 de febrero de 2015

El futuro de Jayson Granger

El base uruguayo y Kuzminskas guían a Unicaja a semifinales tras batir a un corajudo Bilbao Basket (86-78)

Granger celebra un triple - ACB Photo. 
"Nos ha sorprendido a todos, incluso a él mismo. Creo que es muy importante lo que vaya a hacer, no sólo este año, sino los dos próximos años. Realmente tiene el futuro en sus manos", reflexiona en un reportaje de Eurosport su entrenador, Joan Plaza. Se refiere al líder de su Unicaja, Jayson Antonie Granger (Montevideo, Uruguay, 1989): un base eléctrico y la vez cerebral, con un físico privilegiado que se cuida al límite: "Soy un jugador muy optimista y muy trabajador. No me tomo el tiempo libre como

domingo, 21 de abril de 2013

La metamorfosis de Lorbek

El pívot esloveno resurge para liderar la reacción de un Barça renacido en el tercer cuarto ante un Estudiantes entero pese a las bajas (78-65)

Lorbek, en una acción del partido con Clark y Barnes - ACB Photo / À. Caparrós. 

No está siendo una temporada nada sencilla para Erazem Lorbek (Ljubljana, Eslovenia, 1984), convencido a golpe de talonario para que no hiciese las maletas y se marchase a los Spurs con Duncan, Splitter o Parker. El ala-pívot, que no ha alcanzado su plenitud física, llevaba varios partidos alicaído y desconocido, fallando tiros que no suele fallar y dudando. Lorbek tuvo algún chispazo en Atenas y confirmó su recuperación ante el Estudiantes, aunque no tiró hasta el minuto 16 y llegó al descanso con dos puntos, al nivel de sus compañeros. Los azulgrana perdían al final de la primera parte 26-33 tras un primer cuarto nefasto y un segundo poco mejor en el que llegaron a ceder por 22-33 tras el undécimo punto –acabó con 21– de un Granger imparable que olía a MVP de la jornada. Xavi Pascual se fue muy tenso a los vestuarios porque su equipo cedía pelotas infantiles y estaba siendo arrollado por un rival crecido pese a no contar con sus dos jugadores más resolutivos, Germán Gabriel y English, ambos lesionados. Pero Lorbek resurgió en el tercer cuarto con diez puntos y guió al equipo, más centrado y acertado en la zona, pero sobre todo con los triples: 4/4 en dicho período y 5/10 en en el último para un total de 11/24. Abrines (2/5), Oleson (2/2), Huertas (3/6) y el propio Lorbek (1/2) se repartieron los aciertos desde más allá de 6'75 en un partido que consolida al Barça en la tercera plaza de la Liga ACB.

Con la mente en el partido contra el Panathinaikos del jueves, el que determinará si estará o no en la Final Four de Londres, salieron los azulgrana a la pista. Con más ideas, intenciones e intensidad, el Estudiantes disfrutó con las diez pérdidas de su rival en el primer cuarto y le hizo un traje con Granger y Kuric como referentes y Nogueira y Vicedo como meritorio (9-16). No daba pie con bola el Barça, que siguió noqueado y recibiendo golpes por los todos los sitios. Esta vez de la mano de Clark y con los contraataques de Granger, que parecía capaz de cualquier cosa.

Es posible que el Estudiantes no cogiese la renta que merecía por juego y predisposición y en el tercer cuarto vio cómo el Barça se encomendaba a Lorbek y al acierto exterior para ponerse por primera vez por delante (47-46 a los 26m 19s). Solo Sada estaba contrariado, pues acumuló tres faltas personales en un suspiro y no estaba de acuerdo con ninguna. Los triples de Ingles y Huertas sentenciaron el partido con un rival que estuvo casi seis minutos sin anotar una canasta en juego y que dejó una muy buena imagen en un Palau que no dejó de pensar en el partido contra el Panathinaikos.

BARÇA 78 (9+17+30+22): Huertas (15), Wallace (-), Rabaseda (-), Oleson (10), Jawai (10) -quinteto inicial-, Sada (4), Abrines (8), Todorovic (-), Ingles (14), Hezonja (-), Lorbek (12) y Tomic (5). ESTUDIANTES 65 (16+17+18+14): Clark (6), Granger (21), Kuric (16), Kirskay (7), Barnes (2) -quinteto inicial-, Fisher (-), Fernández (2), Vicedo (-), Guerra (-) y Nogueira (11). Árbitros: Martín Bertrán, Sánchez Monserrat y Anna Cardús. Sin eliminados.Incidencias: Palau Blaugrana ante 5.043 espectadores.
  

viernes, 8 de febrero de 2013

Faverani desconsuela a un Estudiantes melancólico (77-59)

El pívot brasileño, con 23 puntos y 11 rebotes, domina la escena ante un rival que no resiste más allá del primer cuarto tras la baja de última hora de English


Faverani trata de anotar ante Nogueira - ACB Photo. 

Llamado a ser una de las grandes estrellas de la Copa, Carl English tuvo que verla desde la tele del hotel, debilitado por un proceso vírico. Una tremenda decepción para el jugador, en el mejor momento de su carrera después de ser nombrado MVP de la Liga ACB en enero, y una situación desesperada para el Estudiantes, puro juguete en las manos de Vitor Faverani (Porto Alegre, Brasil, 1988). Un gigante de 2'10 metros que se mueve de maravilla y al que pretendieron varios equipos en verano, aunque al final se quedó en el Valencia Basket, ganador por 77-59 y tercer semifinalista de la Copa del Rey. Su rival será el vencedor del Gran Canaria-Bilbao Basket.

Un mate de Faverani en el segundo cuarto y que suponía el 17-13 desmoralizó al conjunto de Txus Vidorreta, sin respuesta ante un rival que no acusó que Kelati y Lischuk se cargasen rápido de faltas. Ahí estaba el capitán Rafa Martínez para anotar dos triples en un suspiro mientras que por los estudiantiles sólo replicaban Germán Gabriel, que sólo anotó dos puntos en la segunda parte, y Granger, el único que mantuvo un mínimo de regularidad en un equipo roto y perdedor en casi todas las facetas, especialmente en rebotes (28 por 46) y en triples (2/16 por 10/27). 

Un fallo clamoroso

Tan desacertado y desconsolado estaba Estudiantes que falló su jugada más espectacular, iniciada por Granger, continuada por Germán Gabriel y pifiada por Nogueira, que falló un mate solo. Un error que al menos un periodista radiofónico narró como una acción fantástica, hasta que miró el marcador del Buesa Arena y comprobó que no había entrado. Justo después la retransmisión se centró en cómo dormía un joven espectador en la grada. 

Así de tranquila fue la victoria del Valencia Basket, al que no le penalizó el mal día de Doellman (2/9). El grupo de Velimir Perasovic funcionó como un equipo, con Markovic desafinado en el tiro, pero omnipresente en rebotes (once) y generoso en asistencias (cinco). Aunque no hubo nadie tan preciso y pragmático como Faverani, un enamorado de la música que suele escuchar las mismas canciones para activarse antes de los partidos. Una de sus favoritas es Na fé de jó, del grupo de rap Éfeso y reza así: “¿Quién eres tú para decir que está difícil? ¿Qué no tengo fuerzas para salir del precipicio?”. Una letra exagerada para un partido sin historia.

VALENCIA BASKET 77 (15+22+19+21): San Miguel (6), Ribas (3), Kelati (10), Doellman (5) y Lischuk (5) -quinteto inicial-; Markovic (4), Rafa Martínez (17), Pietrus (1), Faverani (23), Dubljevic (3) y Abia (-). ESTUDIANTES 59 (13+12+16+18): Granger (16), Kuric (7), Kirksay (5), Gabriel (9) y Barnes (2) -quinteto inicial-; Fernández (5), Fisher (5), Clark (2), Nogueira (8) y Vicedo (-). Árbitros: Martín Bertran, García González y Araña. Eliminaron por cinco faltas personales a Dubljevic (min.38).Incidencias: 14.200 espectadores en el Buesa Arena.

domingo, 13 de enero de 2013

Nogueira y English funden a un Barça ridículo (88-66)

Faltos de apetito competitivo sin Navarro, los azulgrana se convierten en meros espectadores de un rival revolucionado que accede a la Copa del Rey tras la derrota de Obradoiro en Badalona

English celebra un triple - ACB Photo / A. Martín. 

Salgan bien o mal las cosas en la pista, hay un valor que un equipo no puede perder nunca: el apetito competitivo. Una responsabilidad tanto del entrenador como de los jugadores, una cuestión de profesionalidad y de amor propio. Valores que siempre mostró Estudiantes, ejemplar, un grupo lanzado por todos y cada uno de sus jugadores, con mención especial para Lucas Nogueira, que hasta este curso sólo había jugado cuatro partidos con el primer equipo y que sueña, como tantos otros, con jugar algún día en la NBA. Valores que casi siempre –a excepción de Sada, conectado en todo momento– le faltaron a un Barça lamentable sin Navarro y con el mismo optimismo que quien no se mueve por no equivocarse y pretende que le traigan a casa todo aquello que desea. Golpeados por English (17 puntos), Granger y compañía y por su propia indolencia, los azulgrana llegaron a perder por 34 puntos (69-35 a los 28m 29s) y seguramente sólo la puntería final con los triples impidió al conjunto de Vidorreta, vencedor por 88-66, ganar por más de 47, un balance que hubiese dejado fuera de la Copa del Rey al Barça en caso de haber ganado el Obradoiro en Badalona. Pero los gallegos perdieron por 89-87 y tuvieron la prórroga en su mano en la última acción del partido y acabaron tuvieron que despedirse del último billete para el torneo de Vitoria, propiedad de Estudiantes (16 recuperaciones por 12 pérdidas), que lo celebró con un gran suspiro de alivio, entre botellas de agua para refrescarse de tanta tensión.

Apenas fue competitivo el Barça en el Palacio de los Deportes. Lo hizo poco más de ocho minutos, en los que Lorbek fue dueño y señor de la pintura y era capaz de minimizar la inferioridad de su equipo, desnortado (20 pérdidas) por el despiste de Jasikevicius y la nula aportación anotadora de los exteriores, que sólo aportaron una canasta de Mickeal en un primer cuarto en el que los locales cogieron impulso y Lorbek se contagió de la mediocridad de su equipo y se le escurrió la pelota tras una jugada en condiciones de Huertas y Jawai, perdido como Tomic. Lorbek sólo anotaría dos puntos antes y Xavi Pascual no pararía de recriminar a sus jugadores su falta de espíritu con frases como la que pronunció en el primer tiempo muerto: “¡Llevamos cinco balones perdido, eh!”. El técnico tampoco encontró la llave para fortalecer al grupo, que se descompuso del todo en el inicio del segundo cuarto tras dos triples de Rabaseda y Wallace. El Barça se tambaleó en cuanto le faltó puntería, pues era un coladero monumental sin apenas rebote ofensivo y con los nervios a flor de piel. Melancólicos sin Navarro lesionado en Barcelona, no tuvo discurso ante un rival con excedente de portavoces (cinco jugadores alcanzaron o superaron los diez puntos) que que estaba llevó el partido a su terreno. Clark, sustituto de un Germán Gabriel poco fino hasta entonces, metió dos triples además de ser omnipresente para rebañar rebotes en canasta ajena y Estudiantes funcionaba igual de bien con Granger o Jaime Fernández en la dirección. Si Kirksay no acertaba lo hacía English, más protagonista en la segunda parte.

Apretar las tuercas

Continuamente se repetía una secuencia: pérdida absurda de los visitantes y contragolpe al galope de los visitantes para disfrute de Nogueira, English y, ahora sí, Kirksay, que puso la máxima diferencia antes del descanso (40-24 a los 17m 59s) con un triple y tras un parcial de 12-0. Los azulgrana no dejaron sus males en el vestuario y Estudiantes apretó todavía más las tuercas ante el delirio de su afición, maravillada por la generosidad de su equipo: la elegancia de English, los dos triples seguidos de Germán Gabriel y el oficio de Clark o Nogueira.

Desquiciado, Mickeal se ganó una técnico y Jasikevicius trató de recomponer a sus compañeros agrupándolos en la pista para ejercer de lo que es, de líder, y explicarles que eran el Barça y no podían permitirse un ridículo semejante. Fisher puso la máxima renta (69-35) y el acierto con los triples de Wallace y el arreón final de Huertas impidieron una derrota a un más sonrojante para los azulgrana en Madrid. Acabado el partido y con los deberes hechos, los jugadores de Estudiantes se comieron las uñas viendo cuanto sucedía en Badalona, donde un Obradoiro ejemplar que perdía por 15 a dos minutos del final y tuvo en sus manos la prórroga en la última jugada.

ESTUDIANTES 88 (20+22+30+16): Granger (9), Gabriel (10), Kirksay (13), English (17) y Barnes (8) -quinteto inicial-; Fisher (5), Fernández (3), Clark (12), Kuric (1 ), Vicedo (-), Guerra (-) y Nogueira (10). BARÇA 66 (14+12+17+23): Huertas (8), Jasikevicius (4), Mickeal (8), Tomic (4) y Lorbek (10) -quinteto inicial-; Sada (4), Rabaseda (5), Abrines (2), Wallace (15) y Jawai (6). Árbitros: Pérez Pizarro, Carlos Cortés y Pérez Niz.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Llull impone su ley en el derbi

El base del Madrid ahoga a un Estudiantes melancólico tras el descanso por el bajón de English y Germán Gabriel (74-87)

Llull celebra un triple durante el partido - realmadrid.com.

En el Palacio de los Deportes se vivió un anuncio en directo de dos cuartos de duración y sin tomas falsas. El vídeo, bien editado o incluso sin editar, podría servir para que el baloncesto gane más adeptos a la causa un domingo a última hora por la tarde o en cualquier momento. Resultó una primera parte jugada a cuerpo abierto y sin matices, con dos equipos descarados como el Madrid y el Estudiantes, que por algo son los dos que más anotan de la Liga ACB. Llull empezó a iluminar el 158º derbi con dos triples en dos minutos. Todo pasaba muy rápido en un partido delicioso. English y Germán Gabriel estaban inspirados para perpetrar un parcial de 18-5 (18-10 a los 6m 45s) y Laso encontraba soluciones en su banquillo, cambiando a Mirotic y Hettsheimeir –extra desenfocado esta vez– por Begic y Reyes. El Estudiantes bajó enteros mientras descansaban English y Germán Gabriel y reaccionó de nuevo con ellos en pista. Gabriel se marcó tres triples desde el mismo sitio y puso en jaque a un Madrid que llegó a los vestuarios 52-58 por delante y que anotando mucho menos y defendiendo mejor en la segunda parte supo sentenciar bajo el mando de Llull (15 puntos, 5/8 en triples) y las pinceladas de Rudy (17). El alero mallorquín, duda por sus dolores en la espalda, puso la guinda a un partido en el que el Estudiantes acusó el bajón de su pareja de moda, English y Germán Gabriel, tras el paso de los vestuarios, pues contabilizaron sólo seis puntos de los 40 que sumaron en total. 

Vidorreta no pudo sacar el mismo provecho de su banquillo, que aportó 19 puntos por los 40 de un Madrid con más fondo de armario y que contabiliza once victorias en once partidos en la Liga ACB y dispone de una renta de tres partidos con respecto a sus perseguidores: por este orden, Caja Laboral, Valencia Basket, Gran Canaria y Bilbao Basket. El Barça está a cuatro de un conjunto blanco que se plantea el baloncesto como un juego eléctrico sin tregua y que este curso ha alcanzado dos veces la cifra de 100 tantos en el torneo. Excedente de la plantilla más completa del torneo y con la mejor línea exterior de Europa, por más que Carroll tenga menos focos. Esta vez el tirador canadiense trabajó a destajo para igualar su número de puntos con los rebotes (seis). Es un trueno como Llull, que dirigía a su son al Madrid, bien dirigido también por Sergio Rodríguez, mientras que en el Estudiantes Granger no era el habitual y tuvo que descansar pronto por acumular personales. El base de Montevideo estuvo impreciso y apenas dejó destellos, el mejor un dribling ante el propio Carroll.

La jugada de Granger puso el 66-74 a 6m 14s, pero el Estudiantes, a pesar del gran partido de Kirksay (seis puntos, nueve rebotes y cinco asistencias), no llegó a rebajar más la distancia, que había llegado a ser de 14 (56-70 a los 25m 45s) tras el penúltimo triple de Llull. Gabriel y English aportaron dos canastas más y Rudy explotó en el tramo final. Un fogonazo como el de Mirotic, que antes había respondido al mensaje de la Demencia, que le cantó “¡Ibaka! ¡Ibaka!” para recordarle la identidad de quien le ha impedido llegar a competir con la selección española. Pero el protagonista fue Llull, que impuso su ley en el derbi.

ASEFA ESTUDIANTES 74 (21+31+12+10): Granger (9), English (16), Kirksay (6), Gabriel (24) y Barnes (0) –quinteto inicial–, Fernández (2), Kuric (5), Fisher (0), Clark (5) y Nogueira (7). REAL MADRID 87 (23+35+14+15): Llull (15), Rudy (17), Suárez (1), Mirotic (14) y Hettsheimeir (0) –quinteto inicial–, Reyes (8), Slaughter (4), Sergio Rodríguez (9), Pocius (0), Draper (4), Carroll (6) y Begic (9).  

domingo, 6 de mayo de 2012

El histórico Estudiantes desciende a LEB Oro por primera vez ante un Murcia que se salva (80-86)


Douby trata de impedir el tiro de De la Fuente - ACB Photo / Antonio Martín. 

Sabía que ocurriese lo que ocurriese iba a ser el gran foco de atención al final del encuentro, pero Carlos Jiménez (Madrid, 1976) se había imaginado otro epílogo para el día de su retirada tras 18 temporadas en la Liga ACB: “Me hubiera gustado otro final y ser protagonista por haber logrado el objetivo”. El gran capitán del Estudiantes hablaba con tristeza y entereza –“el destino ha querido que acabe con una derrota, pero eso dará más valor a lo conseguido anteriormente”– de lo que suponía el descenso de un club histórico a LEB Oro por primera vez. El club del Ramiro de Maetzu fue uno de los fundadores de la Liga Nacional en 1956, que desde 1983 se llama ACB, junto a Barça, Orillo Verde Sabadell, CB Aismalíbar Montcada, Joventut y Madrid. Estos dos últimos se quedan ahora como los únicos que no han bajado de categoría. El Estudiantes perdió en casa por 80-86 ante un Murcia muy entero, que volvió a salvarse del descenso fuera de casa y en la última jornada como hace unas temporadas en Zaragoza. Al Estu no le hubiese valido la victoria porque el Obradoiro venció por 89-94 precisamente al CAI en la jornada que cerró la fase regular y definió los cruces de cuartos de final: Barça-Lucentum Alicante, Madrid-Banca Cívica, Caja Laboral-Bilbao Basket y Valencia Basket-Lagun.     

El técnico del Estudiantes hablaba de identidad, de lo que es y representa un club “tan especial”. Unas palabras emotivas de Trifón Poch, que llegó al conjunto estudiantil en marzo para salvarle de la quema y que ha punto ha estado de conseguirlo. Quizás de haber ganado en Manresa en la antepenúltima jornada (78-75) todo hubiese sido diferente. Hipótesis vacías para una afición que ovacionó a sus jugadores después del partido. La plantilla volvió a la pista después y se encontró casi a todos los aficionados, que les esperaban para darles un abrazo simbólico en forma de nombre: ¡Es-tu-dian-tes!”. El nombre como esencia y un jugador que llegó a Murcia tras varios meses parado como héroe para el Murcia: Douby, que acabó por desinflar al Estudiantes con ocho puntos en 1m 04s y del 75-73 se pasó al 75-81 a 1m 29s. El tirador de Brooklyn le puso el lazo al inmenso trabajo bajo los aros de Augustine y al hiperactivo Andrés Miso, que debutó en ACB en el Estudiantes. 


Germán Gabriel, infatigable

Al Estu le faltó energía al final en un partido en el que hasta entonces se había sentido ciertamente cómodo, incluso en el improvisado concurso de triples inicial con siete para los locales y seis para los visitantes en un primer cuarto singular en el que sólo Augustine anotó un tiro de dos y con protagonismo exclusivo de los exteriores, que lanzaban solos. La puntería desde fuera dejó paso a la pericia en la pintura: surgió el infatigable Germán Gabriel y Rodrigo De la Fuente y Clark bien sueltos bajo los aros. Deane distanció 43-37 al grupo de Óscar Quintana (43-37 a los 17m 28s), pero el Estudiantes se fue al descanso con 49-42 a favor y dependiendo de sí mismo porque el Obradoiro perdía en casa y el Fuenlabrada también caía en Alicante. 

Con esos resultados el Estu necesitaba ganar por más de 14 puntos, pero lo máximo que logró fue ponerse once arriba un par de veces, ambas replicadas por Miso, que reactivó al Murcia, impulsado después por Augustine y al final por Douby. Para concretar el descenso de los locales por primera vez a LEB Oro independientemente del Obradoiro-CAI y culminando el milagro del Murcia, que en las 18 primeras jornadas sólo ganó cuatro partidos y que en las 16 siguientes se impuso en nueve. 

ESTUDIANTES 80 (22+27+19+12): Granger (9), Lofton (15), Kirksay (11), Jiménez (3) y Gabriel (17) -quinteto inicial-, De la Fuente (8), Clark (11), Deane (4), Simons (2) y Bullock (0). MURCIA 86 (23+19+19+25): Udoka (10), Miso (15), Douby (17), Barlow (13) y Augustine (20) -quinteto inicial- Sekulic (3), Rejón (0), Jordi Grimau (4) y Franch (4). Árbitros: Pérez Pizarro, García González y Calatrava. Eliminado: Granger, m.40. Incidencias: Trigésimo cuarta jornada de la Liga ACB. Partido disputado en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Lleno, 13.500 espectadores, entre ellos tres centenares de seguidores del Murcia.

domingo, 29 de abril de 2012

Gladyr acribilla a un Estudiantes al que se le complica la permanencia (78-75)


Gladyr celebra uno de sus triples - ACB Photo.

Señalados como culpables cuando las cosas no funcionan, a los entrenadores también se les exige ser magos y sacar su una varita para cambiar la dinámica de todo un grupo. Ese es lo que ha conseguido Trifón Poch (Córdoba, 1963), que firmó por un Estudiantes perdido que acababa de acordar con Pepu Hernández la rescisión de su contrato y sólo contaba con siete victorias en 23 jornadas y al que ha convertido en un equipo diferente. “Nos hemos dado cuenta que podemos competir y ganar partidos”, decía esta semana Granger en un reportaje de Pilar Canosa para ACB.com. Esta vez al conjunto estudiantil le faltó una uña y le sobraron, entre otros detalles, unos pasos de Clark y una pérdida de Lofton en los dos últimos minutos para vencer a domicilio al Assignia Manresa, que le acribilló a triples (12/22) y 8/12 en la segunda parte. Con su derrota en el Nou Congost por 78-75 el grupo de Poch, a falta de tres jornadas, está a un triunfo del Obradoiro, con el que tiene el basket average a favor, y del Murcia, al que recibe recibe la última jornada y contra el que perdió en la ida por 13 puntos de diferencia y que exigió al máximo al Madrid en casa (80-79).  

Un triple de Gladyr (6/9, 19 puntos) a 42 segundos del final acabó por sentenciar a un Estudiantes poco fino en el tramo final. El tirador ucraniano, que acaba contrato esta temporada, lo celebró chocando con el pecho con Doellman, el otro gran anotador de la mañana (22). Ambos fueron la pareja de oro de los locales, dirigidos magistralmente por Javi Rodríguez, capaz de repartir 13 asistencias. No le alcanzó a los visitantes con el concurso en el último cuarto de Clark, que aportó entonces 11 de sus 18 puntos ni con la pericia de Granger y De la Fuente. El Estudiantes tuvo dos momentos de pájara: con 60-62 Germán Gabriel perdió un balón y Gradyr anotó un triple de un parcial de 7-0, mientras que de los citados pasos de Clark salió un tanteo de 5-0, con otro tiro de tres de Gladyr. 

Debut de Louis Bullock

El partido se resolvió por pequeños detalles y siempre se movió en diferencias mínimas. Máximo fue el rendimiento en el inicio de Germán Gabriel en su juego directo con Doellman y con Granger en el banquillo reservado por haber cometido muy rápido dos personales. Su sustituto, Deane, aportó electricidad y dirección. Los locales sacaban provecho a su tiro exterior y a sus penetraciones, mientras que su déficit eran los tiros libres, las pérdidas y el rebote, tres aspectos en los que estaba mucho más acertado su rival, que se fue al descanso con 32-34 y celebrando el debut de Louis Bullock, que entró por De la Fuente y que falló sus tres tiros. 

Volvió Granger en la segunda parte y bajo su batuta y sus acciones inverosímiles        –anotó desde el suelo a dos manos después de resbalarse– y con los triples de Lofton se creció el Estudiantes (41-46), replicado por Gladyr, Doellman y Hanga. El Assignia Manresa supo estar más entero en el epílogo ante un Estudiantes que no puede permitirse licencias como las que concedió en el Nou Congost, feliz por disfrutar con el récord de victorias en el club de Jaume Ponsarnau (15).     

ASSIGNIA MANRESA 78 (20+12+25+21): Rodríguez (4), Montañez, Gladyr (19), Doellman (22) y Asselin (6) -quinteto inicial-, Achara (5), Downs (4), Oriola (2), Hernández y Hanga (16). ESTUDIANTES 75 (14+20+23+18): Granger (10), Lofton (10), Kirksay (4), Jiménez y Gabriel (16) -quinteto inicial-, Deane (7), Clark (18), Fernández , de la Fuente (5), Simmons (5) y Bullock. Árbitros: José Ramón García Ortiz, Óscar Perea y Martínez Fernández. Sin eliminados. Incidencias: partido de la trigésima segunda jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón Nou Congost ante 4.050 espectadores. 

miércoles, 12 de octubre de 2011

Soberbio Ndong, inexorable Barça ante Estudiantes (97-51)

Ndong se prepara para lanzar un tiro libre - ACB Photo / Àlex Caparrós.

Siempre sonríe porque siempre intenta ver el lado positivo de las cosas. Boniface Ndong (Mbour, Senegal, 1977) es un tipo feliz que se gana la vida jugando a baloncesto, el deporte del que se enamoró mientras estudiaba en el seminario para ser sacerdote. Entre los 16 y los 17 años creció 15 centímetros (mide 2'13 metros) y decidió apostar fuerte por este deporte, después de haber sido futbolista y lateral. A los 19 aterrizó en Alemania, donde se entrenó con Dirk Nowitzki. Ahora con 34 vive Ndong vive su tercera temporada como azulgrana y en este inicio de campaña disfruta de sus mejores momentos con el Barça. Para muestra, su actuación mayúscula (21puntos, ocho rebotes para 29 de valoración) ante un Estudiantes minúsculo (97-51), a años luz desde el empate a 8, por más que llegase al descanso vivo (47-35).

Dice Ndong que en el seminario aprendió todo lo que sabe de la vida y que una de las enseñanzas que extrajo fue la humildad, que sin ella no habría llegado a ser lo que es. Ése es un valor del Barça de Xavi Pascual, inexorable, inconformista incluso en un encuentro en el que no bajó el pistón ni en los minutos de relleno. El técnico dosificó a los jugadores y permitió dar más carrete a Ndong, soberbio desde el principio. Un inicio en el que compartió focos con su compañero Erazem Lorbek y el estudiantil Germán Gabriel, que anotó sus cinco primeros tiros y alcanzó los 19 puntos, casi el 40% de los de su equipo, sin respuesta ante la agresiva defensa (12 recuperaciones y 41 rebotes) y el ataque fresco de los azulgrana (30 asistencias y ¡75% en tiros de dos!).

Antoine Wright, récord negativo en ACB: -19 

La prioridad del Barça era procurarse canastas fáciles, sobre todo para sus pívots. Juan Carlos Navarro estaba más pendiente de repartir canastas que de meterlas, además de anular a Luis Flores, tanto que se quedó en 2/5 en tiros y tardó casi 18 minutos en anotar. Peor le fue a Antoine Wright, seco e impotente, eliminado con una serie histórica en lo negativo: falló sus diez tiros, los dos tiros libres que lanzó, perdió cinco pelotas y valoró -19. La peor marca desde que se fundó la Liga ACB, superando el -13 de Berni Rodríguez, Dani Pérez y Rico Hill.

Debut de Papa Abdoulaye Mbaye

Didáctico y directo como es habitual, Pepu Hernández intentaba transmitir arrollo y coraje a sus jugadores: "Lo que hay que hacer es trabajar en el uno contra uno". Pero después del consejo aparecía Fran Vázquez para hacer de las suyas o Marcelinho Huertas para meter un triplazo. Así con dos tiros de tres compareció en el partido Rabaseda. Porque todos los azulgrana funcionaban a un gran nivel, haciendo trizas las defensas zonales visitantes, como la 1-2-2 o la 2-3. Eidson, por ejemplo, que ejerció varios minutos de base o Sada, que no anotó, pero repartió seis asistencias y capturó cuatro rebotes. También Ingles se lució al final y Ndong se llevó una buena ovación cuando Pascual lo sustituyó por su compatriota Papa Abdoulaye Mbaye, jugador del filial en LEB Plata y debutante en la competición.

En una jugada se resumió el partido: Wright se la quitó a Ingles y la perdió solo para cometer la quinta personal sobre el australiano. Mickeal cerró la exhibición con su  única canasta en una jornada en la que los azulgrana alcanzaron los 144 puntos de valoración y desmontaron a Estudiantes, que había acudido al Palau con el optimismo de haber ganado al Valencia Basket en la jornada inaugural. Pero en su visita a Barcelona el grupo de Pepu Hernández resultó grupo anárquico y sin más pauta que la que marcaron los locales. Dos triples de Carlos Jiménez -uno sobre la bocina para cerrar la primera parte-, la electricidad de Granger y la buena actuación de Driesen, que jugó 17 minutos, sólo diez menos que en todo el curso anterior, fueron de lo poco salvable de los visitantes, desconectados en cuanto Germán Gabriel dejó de ser infalible. El Barça, por contra, funcionó como un rodillo. Fue inexorable y tiene mérito serlo en dichas condiciones.  

BARÇA 97 (31+16+28+22): Sada, Navarro (8), Eidison (10), Lorbek (15) y Ndong (21) -quinteto inicial-, Wallace (10), Vázquez (8), Mickeal (4), Huertas (8), Ingles (7) y Rabaseda (7). ASEFA ESTUDIANTES 51 (19+16+11+5): Granger (6), Flores (4), Wright (-), Simmons (2) y Gabriel (19) -quinteto inicial-, Driesen (9), Jiménez (7), Fernández (4) y Clark. Árbitros: Francisco de la Maza, Carlos Cortés y Castillo. Sin eliminados. Incidencias: partido de la segunda jornada de la Liga ACB disputado en el Palau Blaugrana ante 5.126 espectadores.