jueves, 31 de marzo de 2011

Obradovic desdibuja a un Barça menor que se despide de su Final Four (78-67)

Diamantidis, taponando el tiro de Anderson -EFE.
Enredados por la excelente lectura de la eliminatoria de Obradovic, el entrenador de las siete Euroligas, y por su incapaz de imponer su ritmo y jugar con soltura, el Barça tuvo que despedirse de su Final Four en el OAKA de Atenas. El mérito de Obradovic fue convertir a un equipo fantástico como el azulgrana en un conjunto superado en el rebote, desesperado por lanzar triples, poco preciso con los tiros libres y desestimó jugar con sus pívots, a excepción de la parición Fran Vázquez en un momento puntual, el mejor de los visitantes en el partido. Así que el Barça acabó jugando su último partido de la presente Euroliga tras perder por 78-67 ante el Panathinaikos, en el tercer tropiezo consecutivo ante los griegos, que en semifinales se enfrentarán al Montepaschi de Siena, también vencedor de la serie por 3-1, como el Maccabi Tel Avi ante el Caja Laboral (99-77). Un gran Cook (16) forzó el quinto partido para el Power Electronics Valencia ganando al Madrid 81-72.  

Incómodos e imprecisos, los azulgrana prácticamente pudieron imponer su melodía en una eliminatoria donde casi siempre fueron a remolque, salvados a última hora en el primer partido y con Diamantidis, descentrados por la primera técnica a Navarro en el segundo y rozando el triunfo con el mejor Ricky en el penúltimo. Pero el del Barça no era un ejercicio de continuidad, sino de chispazos. Alguno protagonizado por su estrella, Navarro, con poco tino en la serie, molesto e inquieto por el minúsculo respeto que recibía de los árbitros y torturado por la defensa de Calathes, primer agitador en el que sería el último partido del cruce y que corroboró las facilidades defensivas de los azulgrana.

La pareja Lakovic-Vázquez 

Al Panathinaikos poco le inquietaron las dos personales en dos minutos de su faro, Diamantidis, ni no salir con Batiste como titular. Ni tampoco la lesión de tobillo de Nicholas. Le pesaron más los fallos desde la línea de personal (6/12 en el primer cuarto) y por momentos se vieron dominados por el rendimiento de la pareja Lakovic-Vázquez. El pívot se marcó ocho puntos seguidos, que unidos a una entrada del esloveno supusieron la mayor renta visitante (20-24 a los 13m 05s). Circunstancia que resolvieron secundarios como Perperoglou, muy suelto, y Fotsis, certero. Y replicó Navarro con siete puntos en poco más de dos minutos, los únicos en el partido, cerrado al descanso con 34-33.

Blando Ndong, que parecía necesitar cera en las manos para que no se le escapara la pelota, el conjunto de Obradovic se apoyó en Vougioukas, un actor de reparto, para hacer daño en la zona, antes de, claro, la aparición fulgurante de Diamantidis, sin puntos hasta entonces. Batiste se unió a la causa y el Panathinaikos empezó a escaparse, mientras Anderson se tomaba la situación como un reto personal y no colectivo y se excedía en sus tiros. El Barça se descentró tanto que empezó el último cuarto perdiendo una pelota en un segundo. El momento que escogió Xavi Pascual para explicar el bajón definitivo del equipo: “Ya no hemos creído. Luego hemos luchado pero ya sin opciones”. Cierto, porque los azulgrana, que llegarían a perder por 13 (66-53 a 5m 05s) se acercaron a seis con triples y la contribución de Vázquez (68-62). Pero de nuevo se equivocaron tomaron las decisiones acertadas. Navarro cometió demasiado rápido la quinta personal de los azulgrana, que habían ido cometiendo las que le quedaban para llegar al bonus rápido para ganar tiempo. Pascual puso cara de impotencia y a Morris le quedaría corto un triple, la suerte que más intentó el Barça en un final jugado buscando la puntería desde lejos y solventado por Calathes. El tormento de Navarro y el exponente del compromiso de Obradovic para con sus jugadores. El hombre que acabó con la ilusión de los azulgrana de defender el título en el Sant Jordi, el escenario de su primera Euroliga. 
 
PANATHINAIKOS 78 (16+18+22+22): Diamantidis (11), Calathes (12), Sato (10), Tsartsaris (8) y Vougioukas (10) –quinteto inicial–, Nicholas, Batiste (8), Perperoglou (8), Fotsis (11), Tepic y Kaimakoglou. BARÇA 67 (12+21+14+20): Ricky Rubio (3), Grimau (2), Anderson (13), Lorbek (9) y Fran Vázquez (14) –quinteto inicial–, Navarro (7), Ndong (7), Morris (5), Sada, Lakovic (5) y Ingles (2). Árbitros: L. Lamonica (ITA), V. Drabikovskyi (UCR) y B. Ryzhyk (UCR). Eliminado: Lakovic (m.40).

martes, 29 de marzo de 2011

Al Barça no le basta con el mejor Ricky para vencer en Atenas (76-74) y deberá ganar el cuarto partido

Diamantidis lucha por un rebote con Ricky y Vázquez -EFE.

Hacía semanas, meses para ser más precisos, que Ricky Rubio (El Masnou, 1990) generaba más dudas que confianza, sobre todo por su falta de puntería. Cuestionado sobre el asunto por TUBASKET, el propio jugador decía antes de la Copa del Rey: “No pasa nada. En el fondo son etapas y todo va a pasar”. Y su entrenador, Xavi Pascual, aseguraba en otro medio que Ricky no paraba de meter triples en los entrenamientos, que era cuestión de tiempo que eso se tradujera en la pista. Y ese momento llegó en el OAKA de Atenas, donde el base metió cuatro de los cinco triples que intentó. Ricky anotó sólo dos menos de los que acumulaba durante la Euroliga (6/41, 14’6%) para alcanzar los 16 puntos, insuficientes para que el Barça venciese el primero de sus dos partidos  de la serie en la pista del Panathinaikos, que con su triunfo por 76-74 obliga a los azulgrana a ganar el encuentro del jueves para forzar el quinto encuentro en el Palau y optar a la Final Four del Sant Jordi.

Un par de errores de cálculo finales acabaron por castigar a un Barça muy acertado desde la línea de tres (11/25) y, como durante toda la serie de cuartos, desconcertado con los tiros libres (11/18). Las pifias referidas correspondieron a Vázquez, al que se le salió una canasta de dentro cuando había lanzado solo bien habilitado por Ricky y la de Anderson, que en vez de buscar un pick and pop para el propio 9 azulgrana decidió penetrar y no falló cuatro segundos exactos del final. Una temeridad más que un acierto, pues el equipo cedía por tres puntos y Ricky se vio obligado a despedirse cometiendo la quinta personal sobre Diamantidis (18 puntos), el hilo conductor de momento de una eliminatoria en la que a Navarro (9 puntos, 3/5) apenas le dan tregua sus defensores, especialmente Calathes, y al que los árbitros no le respetan. Por segundo partido consecutivo a La Bomba, reservado ante el Assignia Manresa, le pitaron una técnica por exagerar un contacto (real) de Nicholas. Diamantidis metió los dos tiros libres y Nicolas también erró parando con falta a Lakovic, que metió el primero y erró el segundo a propósito. Después de varias carambolas el balón le cayó al esloveno, que desequilibrado armó un tiro muy corto, una escena significativa de la falta de ideas del Barça en muchos momentos del partido.

Tapón de Lorbek 

Los azulgrana acabaron mal un partido que empezaron peor. Impresionados por la fanfarria de la grada, por ese ambiente de fuego simbólico que caracteriza a los pabellones griegos, los visitantes cedieron muy rápido un parcial de 11-4, culminado con un mate de Batiste tras una asistencia de videoteca de Diamantidis, imparable, como en el encuentro precedente, a partir del descanso (7 asistencias, 12 faltas recibidas). Lorbek le colocó un gorro al base griego y el Barça reaccionó, de nuevo, con un Ricky suelto y seguro de sí por fin y con un Barça veloz y alegre, jugando como más le conviene y sorprendiendo a la ordenada defensa griega, tanto como para acercase a un único punto. Para empatar a 11 le sobró que Ndong fallase uno de sus dos tiros libres, un lastre en esta serie.

La sensación era que los azulgrana eran tan capaces de igualar el tanteo sin excesivos problemas como el Panathinaikos de escaparse con la misma facilidad. Fotsis, ex jugador del Madrid y duda por gripe y Calathes volvieron a distanciar al conjunto de Obradovic, paralizado puntualmente por la defensa zonal 2-3 planteada por Pascual, poco dado a ese tipo de soluciones tácticas. Con los puntos de sus pívots en pista, Ndong y Morris, el Barça logró sus dos primeras ventajas del partido (16-17 y 16-19). Pero poco tardó el Panathinaikos en dar con la tecla para solventar el entuerto: le iluminó Nicholas y le ayudó involuntariamente Perovic cargándose con dos personales seguidas. Fotsis seguía desatado y Navarro surgió de una vez asistiendo a Grimau, poco antes de lanzar y anotar, a los 17m 18s, su único tiro de la primera parte, cerrada con 33-29. 

Dos triples de Morris

El Barça sobresalió en el inicio del tercer y del último cuarto desde más allá de 6’75, metiendo hasta ocho triples sin fallo. Por orden cronológico, tras el descanso, Ricky reapareció con dos triples seguidos y Anderson contribuyó con otro para poner el 37-28, incluso Navarro se despegó de sus marcadores y, ya en el ecuador del cuarto, Ricky metería otro tiro de tres. Diamantidis y Nicholas contuvieron el entusiasmo de los azulgrana, poco combativos en ciertas jugadas, como si dieran por perdida la acción y reservasen fuerzas para las siguientes. A Navarro le pitaron una técnica, Batiste persistió bajo el aro y a Sato sólo le faltó saludar al público antes de lanzar un triple solo para igualar la máxima renta local (55-46 a los 29m 15s). 

Necesitaban los azulgrana puntos rápidos y los encontraron de nuevo con cuatro triples: dos de Morris, otro de Lakovic y el último de Ricky, que empató a 61 antes de que Ingles robase una pelota valiosa y pusiese por delante a su equipo por última vez (61-63 a 6m 17s). El poco tino con los tiros libres, el déficit de rebotes (38 por 30) y la falta de sangre fría en el tramo final pesaron más que el mejor Ricky. Al Barça no le bastó con la gran actuación de su base y deberá ganar el partido del jueves para forzar el quinto en el Palau. Para soñar con la Final Four del Sant Jordi.  

PANATHINAIKOS 76 (16+17+22+21): Diamantidis (18), Calathes (6), Sato (6), Tsartsaris (6), Vougioukas (2) –quinteto inicial–, Batiste (12), Fotsis (10), Nicholas (13), Maric (-), Perperoglou (3), Kaimakouglou y Tepic. BARÇA 74 (13+16+20+25): Ricky Rubio (16), Navarro (9), Anderson (12), Lorbek (1) y Fran Vázquez (6) –quinteto inicial–, Ingles (2), Sada, Ndong (3), Lakovic (13), Morris (10), Grimau (2) y Perovic. Árbitros: Grzegorz Ziemblicki (POL), Sasa Pukl (SLO) y Fernando Rocha (POR). Eliminados: Sada (m.32) y Ricky Rubio (m.40). 

domingo, 27 de marzo de 2011

Vázquez y Roger Grimau lideran a la segunda unidad en Manresa (64-72)

Vázquez se cuelga del aro -EFE.
En la cabeza de los azulgrana estaba el himno de la Euroliga y el inminente viaje hacia Atenas para continuar la serie ante el Panathinaikos. Y la parada en Manresa estuvo cerca de significar un gran desengaño para el Barça, que después de bordarlo en la primera parte estuvo a punto de echarlo todo por la borda en la segunda, ya que de ganar por 21 pasó a hacerlo por siete puntos. Fue cuando apareció Fran Vázquez (12 puntos y 8 rebotes) para evitar sorpresas y prórrogas incómodas en un escenario en el que el conjunto de Xavi Pascual había jugado cinco en sus últimas dos visitas. El capitán Roger Grimau estuvo acertado en los malos y buenos momentos (13) en el triunfo del líder de la Liga ACB ante un Assignia Manresa enorme (64-72). Una victoria de la segunda unidad azulgrana (46 puntos de los jugadores del banquillo) y en la que no participó Juan Carlos Navarro, reservado.

Los éxitos del Barça de Pascual se explican desde el talento, la intensidad y la concentración. Virtudes que atesoró en el final del primer cuarto y hasta el descanso. Después de un inicio titubeante con Rodigo San Miguel más protagonista en la anotación que en la dirección, los azulgrana reaccionaron con el concurso de Grimau, inmenso en las contras, y la puntería de Lakovic y Morris, que competía con San Miguel por ser el máximo anotador. Se unió Vázquez y acabó por hacer despegar a su equipo, muy completo y concreto con Ingles y Lorbek también productivos (26-47, minuto 20).

Eso, produccción y sangre es lo que le faltó a los azulgrana durante casi toda la segunda parte. Alan Anderson (0/6, -5) lo expresó levantando el brazo –sin saltar, como si saludase a alguien– para ¿intentar? puntear un triple de Sergiy Gladyr, que junto a Uros Slokar en al pintura reducían las diferencias ante un Barça casi siempre dirigido por Ricky (ocho rebotes) que tardó casi seis minutos en volver a anotar. Lo hizo Vázquez y le siguió Roger Grimau con un dos más uno al límite. Su hermano Jordi respondió con cinco puntos casi seguidos y Milan Mastorovic ilusionó al Nou Congost con otro triple (57-67 a 5m 31s). Vázquez se encargaría de asegurar otro triunfo azulgrana antes de partir a Atenas.   

ASSIGNIA MANRESA 64 (16+10+22+16): San Miguel (10), López, Gladyr (10), Lewis (2) y Alzamora (2) –quinteto inicial–, Jordi Grimau (7), Slokar (14), Hernández (6), Montáñez (9), Llorca, Oriola y Majstorovic (4). BARÇA 72 (20+27+10+15): Rubio (6), Anderson (2), Ingles (8), Lorbek (7) y Perovic (3) -quinteto inicial-, Ndong (3), Roger Grimau (13), Sada, Lakovic (11), Morris (7) y Vázquez. Árbitros: Oscar Perea, Benjamín Jiménez y Pedro Munar. Sin eliminados.

Gisela Vega se reencuentra con Sóller con una victoria en una gran actuación de Ferrari (87-77)

Vega muestra, orgullosa, la camiseta de su nuevo equipo - Girona FC.

Jugar contra el que era su equipo en enero y en el que ha pasado cuatro años provechosos no fue un trago fácil para Gisela Vega (Gualeguaychú, 1982). Reencontrarse con el Sóller Bon dia! no era una situación fácil para la pívot argentina, que hace unas semanas recibió una llamada de su representante diciéndole que estuviese preparada ante lo que iba a decirle: el Girona FC estaba interesada en ella para sustituir a Sonia Reis, que acababa de concretar su fichaje por el Ros Casares. Vega se quedó en blanco, pero acabó decidiéndose en “diez minutos” porque la ofrecían más estabilidad y continuar el año que viene. En poco tiempo la jugadora se ha convertido en la referente del conjunto de Anna Caula,  quinto otra vez y, por tanto, en la plaza que da acceso a la Eurocup, vitalista y enérgico en su triunfo por 87-77 ante el Sóller Bon Dia! con 14 puntos y 9 rebotes de Vega y 21 de Carbó en un grupo en el que hasta seis jugadoras llegaron a los dos dígitos de anotación. Lo contrario que en las visitantes, sostenidas únicamente por Murphy (23) y Ferrari, capaz de anotar ocho triples y alcanzar los 30 tantos.

A 62 llegó Vega en una ocasión, en concreto en la 18ª jornada de la temporada 2006-2007 con Sóller y ante el Ícaro Jovent. Ese día igualó la mejor anotación de la LF2,  competición de la que fue MVP en 2005 con el CB Armijo Badajoz y en 2007 con el propio Olis Sóller, siempre Joventut Mariana, del que se fue al Tarbes Gespe Bigorre (en verano había jugado en el al Clube Deportivo Maputo africano) y volvió al Sóller (en el verano de 2009 ganó la Liga ecuatoriana con la Universidad Técnica Equinoccial de Ecuador), y ya no se movió de allí hasta la mencionada llamada de su representante.

Lesión de Villaescusa

Vega comenzó descentrada el encuentro ante su ex equipo, superada al principio por Comfort, bien secundada ésta por Murphy y Ferrari, que en el primer cuarto ya contaba tres triples. La pívot argentina, apodada Huracán Vega por su juego arrollador, tardó casi cinco minutos y medio en anotar sus primeros puntos. “Ritmo y energía”, les pedía Anna Caula a sus pupilas, siempre bien dirigidas por la incombustible Antoja: “el grupo ha ido imponiendo el ritmo, que era de lo que se trataba”. El técnico del Sóller Bon Dia!, Jorge Méndez, valoró que la jugada que desconcertó a su equipo fue la lesión de la capitana, Villaescusa, que ha tardado dos años en recuperarse y “a dos jornadas del final de la temporada” se hizo daño en una acción fortuita, tropezando sola. De nuevo surgieron Murphy y Ferrari, replicadas por Vega y Warburton (47-41 al descanso). Y después Carbó, muy bien como su equipo al contraataque, monopolizaría el tercer cuarto para poner al Girona FC 63-50 a los 27m 28s. Otra vez surgieron Murphy y Ferrari con su 7º y penúltimo triple (69-62 a 5m 55ss).

Un rebote de Vega fue el inicio del fin del Sóller Bon Dia! El comienzo de otra contra que culminó Guneva, apoyada más tarde por Kelly y Antoja. Las locales defendían más y mejor y era muy superiores en ataque, tanto como para alcanzar los 15 puntos de margen (82-67). Murphy aprovechó el tiempo que restaba para mejorar sus números y Ferrari, que ya había celebrado su 8º tiro de tres, despidió el partido con una canasta al límite. 

GIRONA FC 87 (25+24+16+22): Kelly (14), Antoja (8), Carbó (21), Vega (14) y Warburton (12) –quinteto inicial–, Sinyol, Ribas, Bou, Bahí (2) y Ortiz. SÓLLER BON DIA! 77 (24+17+12+24): Comfort (10), Ocete (5), Ferrari (30), Bogdanova (2) y Murphy (23), -quinteto inicial-, Rodríguez, Quirante, Villaescusa, España (3), Miteva y Kast (4).

Vettel empieza el curso con otro triunfo incontestable Australia y Alonso es cuarto

Vettel festeja su triunfo en el circuito de Albert Park -EFE.

En su intento por dinamizar las pruebas, la FIA ha apostado por una de medidas para fomentar más adelantamientos y favorecer el espectáculo. Entre ellas destaca el cambio de neumáticos, cuyo proveedor ya no es Bridgestone, sino Pirelli, y que se desgastan con más facilidad que antes. “En invierno temíamos que las carreras fueran locas”, concedió en referencia a esta modificación Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987), que empezó el Mundial de 2011 como concluyó el de 2011, con un triunfo incontestable (el 11º de su trayectoria) y sin necesidad de utilizar el KERS ni el DRS, el alerón móvil que ayuda a superar a otro monoplaza: “eso me hace feliz”. El alemán rompió la mala racha de Red Bull en el GP de Australia, donde nunca había logrado ni un podio, y la personal, pues el curso pasado tuvo que abandonar cuando iba líder destacado. Así que el estreno del RB7, al que Vettel ha bautizado como Kinky Kylie (pervertida Kyle), en honor a la cantante de apellido Minogue–. El actual campeón tiene el costumbre de poner nombres a sus coches: en 2009 a su primer Red Bull le puso Dirty's Sister (la hermana guarra de Kate) y a los dos siguientes  Luscious Liz (seductora Liz) y Randy Mandy (Mandy la caliente). Bautizos peculiares para un tipo singular al que acompañaron en el podio Lewis Hamilton, segundo, y el sorprendente Vitaly Petrov, tercero, que como en la última carrera del año pasado en Abu Dhabi volvió a ser un muro para Fernando Alonso, debilitado por una salida horrorosa y cuarto como en 2010.

Alonso justificó su error amparándose en que Petrov se había metido “por dentro” y había echado por “el exterior” a Jenson Button, sexto en el Albert Park, y que había sido éste el que le había hecho recular: “me quedé en el lugar equivocado en la salida”. El piloto de Ferrari bajó de la quinta a la novena de posición y fue superado por su compañero Felipe Massa, al que como no volvió a no incluir entre sus rivales, no se sabe si por haber hablado en plural o por no considerarlo como un adversario potencial. Gracias a Massa, séptimo, se pudo ver el rendimiento del DRS, utilizado por un persistente Button en su quinto intento fallido por superar a Felipinho, que, fantástico, aguantó los ataques hasta la undécima vuelta, aunque Button le superó cogiendo un atajo ilegal y fue sancionado con un pase y siga. A partir de entonces empezó el baile en boxes y Vettel cambió neumáticos por blandos como los Ferrari, mientras que su compañero Mark Webber, quinto en su casa, y conejillo de indias para McLaren, que le hizo poner los duros. Apenas le duraron al australiano, que nada más alcanzar la línea de meta se paró. O su motor, vacío, le hizo detenerse.     

Desastre para Mercedes y descalificación para los Sauber

Pero para mal fario el de Mercedes, que en una vuelta, de la 23ª a la 24ª, tuvo que digerir el abandono de sus dos pilotos, algo que no le sucedía desde la temporada 1955. Michael Schumacher ya se había tocado con Jaime Alguersuari (11º) en el primer giro y Nico Rosberg fue envestido por Rubens Barrichello, en una acción propia de Ben-Hur por el brasileño fue castigado con un drive through. El premio al mejor debutante en el Mundial recayó, en un primer momento, en el mexicano Sergio Pérez, séptimo y capaz de completar los 58 giros del circuito de Albert Park haciendo una única parada y “sin ir al límite” con su Sauber en un trazado tan exigente para los frenos, con rectas cortas y una constante repetitiva: aceleración y freno. Pero horas después la FIA decidió descalificar a Pérez y a su compañero Kamui Kobayashi porque los alerones de los Sauber traseros eran más planos de lo permitido. Así que el mejor rookie fue finalmente el británico Paul di Resta, de Force India (10º), mientras que el belga Jerome d'Ambrósio, 14º y penúltimo de los que consiguieron acabar la primera carrera del curso o no fueron castigados. El venezolano Pastor Maldonado (Williams), también inexperto, se retiró en la novena vuelta.

“La temporada es larguísima. Esto acaba de empezar”, dijo Vettel. Que se lo pregunten a McLaren, que ha cambiado totalmente el MP4-26 en 15 días, después de un invierno complicado en la que sus dos pilotos se habían quejado del coche, especialmente por el sobreviraje y por las bocas de los escapes, dirigidas en principio hacia el suelo. Llegado el momento de la verdad, Hamilton fue quien estuvo más cerca de Vettel. Se quedó, eso sí, a 22 segundos.

sábado, 26 de marzo de 2011

Llull revoluciona al Madrid en un triunfo polémico ante el Gran Canaria (74-73)

Llull, autor de 19 puntos, supera a Green -EFE.
Los tiempos muertos son lo más parecido a los tráilers de películas o a los anuncios sobre el próximo capítulo de una serie, pues los entrenadores, gracias al oportuno micrófono de las televisiones, anticipan con palabras a los espectadores lo que pretenden que suceda después. “Tenemos que buscar a Llull”, ordenó Molin a sus jugadores. Disciplinado, el Madrid buscó y encontró a Sergio Llull (Maó, 1987) para jugarse los siguientes tres ataques. El base revolucionó a su equipo, que llegó a ceder por 12 puntos, y acabó venciendo por 74-73 ante un Gran Canaria 2014 descarado y muy enfadado, pues entendió (entendimos) que cuando, a 1’4 segundos del final, Nelson se fue directo a la canasta recibió un manotazo de Reyes, por eso se le escapó la pelota. “Me ha dado aquí, en el brazo izquierdo, aquí, aquí”, se quejaba, con gestos, señalándose el brazo, el pívot estadounidense, mientras los colegiados le decían que no, que no había infracción alguna. “Si tres árbitros no han visto la última falta, falta gente….”, denunció Pedro Martínez, el entrenador visitante, “es falta clarísima”. Molin no se quiso mojar y concedió que era una acción que podía pitarse o no. Beirán cometió falta sobre Suárez, que falló sin querer el primer tiro libre y erró a propósito el segundo. Reyes, básico, se hizo con el rebote.

Descentrado por su último desengaño en la Euroliga, al Madrid le costó una barbaridad conectarse a un encuentro que el Gran Canaria 2014 manejó como quiso hasta el mencionado tiempo muerto –uno de los pactados por la televisión en cada retransmisión–. Hasta de ese momento los visitantes, muy equilibrados, tan serios en defensa como prácticos en ataque, hacían daño por todos los sitios: primero surgió Moran, después le secundaron Bramos y Green. Un representante por línea para sacar los colores a un Madrid reducido a sus pívots y fallón desde la línea personal, descentrado en general y que cedió 11 puntos. La réplica fueron dos triples seguidos de Prigioni y más puntos de Reyes, contrarrestados por otro tiro de tres de Beirán y el acelerón en el tramo final antes del descanso de Carroll, el máximo anotador de la Liga ACB y que llevaba 24 puntos de media en los últimos encuentros. Boom Boom Carroll tiene libertad de maniobra en un grupo del que es su máximo referente: sólo hay que repasar la victoria de la jornada pasada ante el Bizkaia Bilbao Básket con dos prórrogas.

Máxima ventaja

A Carroll le salió un competidor que también había pasado inadvertido hasta entonces, Llull, que le sacó una personal para completar un dos más uno, sus primeros puntos en el partido. Antes de llegar al descanso el base anotó otra canasta más y Carroll dos, para alcanzar los 11 puntos. El tirador del Gran Canaria 2014 se marcó un triple poco después de empezarse la segunda parte y que significó la mejor ventaja de los visitantes (37-49) y requirió de otra actuación estelar de Llull, que en un momento metió 10 puntos y rebajó sustancialmente la diferencia (51-55 a los 29m 43s).

El conjunto de Pedro Martínez perdió frescura y empezó a flojear ante un Madrid que por fin carburaba con Reyes, que festejó superar la barrera de los 6.500 puntos en ACB, y con Tucker anotando y secando a Carroll. Neutralizada la estrella, inquieto el Gran Canaria 2014, que anotó una canasta en casi seis minutos, antes de que el propio Carroll volviera a ejercer de líder. De nuevo su adversario fue Llull: resultó un duelo exquisito, ganado por Carroll en los puntos (20 por 19), pero con más repercusión de los de Llull, que anotó la canasta ganadora a 16’2 segundos, después de que Suárez, renacido en el epílogo, hubiese hecho el último esfuerzo. Pedro Martínez pidió tiempo muerto y Llull, con su equipo sin bonus, paró con falta a Green. Y Reyes a Nelson, una jugada clarísima que los árbitros no concedieron. Así que el Madrid pudo respirar aliviado gracias a la revolución protagonizada por Llull y anunciada por Molin, que reconoció los defectos de su equipos y proclamó que “saber sufrir es una cualidad”. El Power Electronics aceptaría gustoso esa falta de tensión en la Euroliga. 

MADRID 74 (14+21+17+22): Llull (19), Tucker (7), Suárez (8), Tomic (9) y Reyes (15) –quinteto inicial–, Begic (6), Velickovic, Prigioni (6), Mirotic (2), Vidal (0) y Fischer (2). GRAN CANARIA 2014 73 (20+24+13+16): Green (9), Carroll (20), Beirán (3), Wallace (12) y Rey (5) –quinteto inicial–, Bellas (4), Moran (8), Bramos (6), Borovnjak (3) y Nelson (3). Árbitros: García Ortiz, Guirao y Sacristán. Eliminado Wallace, min. 40.

jueves, 24 de marzo de 2011

Sato y Diamantidis empatan la serie para Panathinaikos ante un Barça crispado (71-75)

Vázquez intenta lanzar ante Batiste -EFE.
“A lo mejor estábamos más pendientes de los árbitros que de jugar”, reconoció Juan Carlos Navarro. La Bomba no se pudo controlar: pidió justicia, pero acabó encontrando una técnica tras una acción en la que indicó a los árbitros que había habido dos, tres  y hasta cuatro personales a favor de su equipo. Fue la jugada, al final del tercer cuarto, que acabó por crispar a los azulgrana, dominadores claros hasta el descanso y destrozados después por Sato y Diamantidis, vencidos por el Panathinaikos (71-75). Lakovic se jugó el tiro ganador, pero falló y Batiste sentenció el partido con un mate que festejó con grandilocuencia, abriendo los brazos, sintiéndose poderoso y realizado. El conjunto de Obradovic empató la serie de cuartos de final a un triunfo y obliga a los azulgrana a ganar en Atenas. Exacto guión que en el resto de cruces, pues todos los locales perdieron: Cook, con 20 puntos y seis rebotes, resultó fundamental para que el Power Electronics venciese al Madrid (75-81),  Schortsanitis fue el mejor en el triunfo del Maccabi Tel Aviv en el Buesa Arena (81-83) y el Montepaschi Siena renació ante el Olympiacos (65-82).

El Barça tuvo dos caras muy diferentes y en el rendimiento de Diamantidis se reflejaron con precisión. En los dos primeros cuartos el base griego, agobiado por la defensa de Ricky y Sada y por las ayudas de los pívots, parecía un jugador menor ante un rival grandioso. Todos sumaban en el Barça, lanzado primero por un inicio fulgurante de Navarro, la habilidad de Vázquez y la conexión Lakovic-Ndong. La superioridad de los azulgrana se concretó en una ventaja de 16 puntos (28-12 a los 13m 50s) y que no era mayor por los continuos fallos con los tiros libres. Sato y Batiste se echaron a las espaldas al Panathinaikos, en el que Diamantidis continuaba desorientado, tanto que acabó la primera parte con una de sus cuatro pérdidas en este tiempo, en el que falló sus cinco tiros de campo.

7/17 en triples visitante  

Diamantidis necesitaba como nadie el paso por los vestuarios, por mucho que allí tuviese que aguantar el discurso de Obradovic, descontento con lo visto hasta entonces y muy contento con cómo funcionó el Panathinaikos en la segunda parte. Atosigado Navarro por Calathes y con un puntual arreón de Anderson, el tercer cuarto fue de Diamantidis, agradecido porque Lakovic pasase a ser su defensor y que anotó 14 puntos. El base se marcó tres de los cinco triples (¡sin fallo!) que anotó su equipo en ese período. El Panathinaikos sumó tantos puntos en ese cuarto (28) como en los dos anteriores. Otros tres triples prácticamente seguidos, y mal punteados, del ex azulgrana Sato hicieron que los visitantes se distanciasen (59-64 a 7m 13s). El conjunto griego firmó un excelente balance desde más allá de 6’75 con 7/17.

El Barça requería de un líder de forma inmediata. Ricky anotó un dos más uno ante Diamantidis, pero los azulgrana, negados ante las defensas alternativas (zonal y mixta) planteadas por Obradovic y su fragilidad defensiva, cedió hasta ocho puntos (62-70 a 4m 15s). Y por fin apareció el emblema del equipo, Navarro, con ocho puntos en un plis plas para dejar el 71-72 a 23’3 segundos. Los azulgrana llevaron a la línea de personal a Diamantidis, que metió el primero y falló el segundo. El rebote fue para Vázquez y Lakovic quiso jugarse un triple muy lejano. Falló y Batiste, su defensor en esa jugada, se puso las botas colgándose del aro. “Hemos dejado de defender y ellos han creído en sí mismos”, cerró Lakovic.   

BARÇA 71 (17+21+19+14): Ricky Rubio (6), Navarro (19), Anderson (11), Lorbek (7) y Perovic (2)  -quinteto inicial–, Vázquez (11), Sada (-), Lakovic (5), Morris, Ingles, Ndong (10) y Grimau. PANATHINAIKOS 75 (10+18+28+19): Diamantidis (17), Calathes (8), Sato (18), Fotsis (3) y Vougioukas –quinteto inicial–, Batiste (14), Kaimakoglou (-), Nicholas (10), Perperoglou (-), Tsartsaris (4) y Maric (1). Árbitros: G. Cerebuch (ITA), S. Dozai (CRO) y J. Zamojski (POL).

martes, 22 de marzo de 2011

Lakovic y los triples rescatan al Barça ante el Panathinaikos de un Diamantidis estelar (83-82)

Lakovic protege la pelota ante Calathes -EFE.
Sólo ellos saben qué se dijeron. Mickeal se acercó a Jaka Lakovic (Liubliana, 1978) le dio un par de golpecitos en el pecho y le soltó frases cortas acompañadas de una sonrisa cómplice. Seamos imaginativos: “Tío, has sido decisivo”. El esloveno sonrió tímidamente y le agradeció los elogios, justificados, pues Lakovic había vuelto a cumplir su cometido, el de ser el revulsivo en los momentos más comprometidos ante un Panathinaikos tan persistente e incansable como su líder, Diamantidis (26 puntos). El triunfo de los azulgrana fue una demostración de carácter y, como dijo Xavi Pascual: “Hay partidos que tienes que ganar de otra forma”. Y para vencer por 83-82 y adelantarse en la serie de cuartos por 1-0 (el segundo partido se jugará otra vez en el Palau el jueves) el Barça necesitó de Lakovic, de los triples y meter siete de los últimos ocho tiros libres, el gran déficit del equipo durante la noche (23/32).

Acostumbrado a poner la partitura de los partidos, el Barça las pasó canutas ante un Panathinaikos que apenas le dejó correr y divertirse, que supo renunciar a lanzar triples en la primera parte porque se sentía superior bajo el tablero. Los azulgrana resolvieron no sólo por su puntería con los lanzamientos desde más allá de 6'75 (10/21), sino con jugadas de carácter como el barrido de Sada, que sacó una canasta en los últimos segundos a Nicholas, o los cuatro tiros libres sin fallo de Vázquez, inédito hasta el último minuto. El Barça se sostuvo a pesar de sus errores y de Diamantidis, que se jugó la última posesión sin suerte.

Promesas

Obradovic había dicho que pretendía correr en el Palau, pero a la hora de la vez, con una pizarra en la mano y sin micrófonos ni cámaras por delante, optó por lo más adecuado ante los azulgrana: un partido trabado, físico y con criterio. Para empezar, el conjunto griego basó su juego en la primera parte en tiros cercanos y en controlar el rebote ofensivo. Entonces y siempre que estuvo en pista su guía fue Diamantidis, exponente de polivalencia, ya que borda el bloqueo y continuación, además de bordar la dirección y de tener una buena selección de tiro.


Si los azulgrana empezaron 11-6 por delante fue porque no fallaron nada y su rival, casi todo, a pesar de hacer suyo cualquier rebote ofensivo. En cuanto Diamantidis ajustó el punto de mira (empezó fallándolo casi todo) el partido se decantó a favor del Panathinaikos (14-18 a los 10m 50s). Un triple de Grimau, el trabajo de Ndong y el descaro de Lakovic, con sus primeros seis puntos, impulsaron de nuevo a los azulgrana, muy certeros en el triples, pero muy menores en defensa. Así, si Navarro puso la máxima ventaja para los locales (37-30) a falta de poco más de un minuto para el descanso, los visitantes perpetraron un parcial de 0-5 con el mencionado triple de Diamantidis. Hasta cuatro jugadores locales había anotado sin fallo hasta entonces desde más allá de 6’75. La puntería desde fuera minimizaba la falta de pericia por dentro.   

Diamantidis volvió del vestuario como un coloso y el Barça siguió sosteniéndose a base de triples y a pesar de errar sin remedio tiros libres, con los que se repetía un machacón  ritual: uno fallado, uno metido. Hasta cinco erraron los azulgrana en un tercer cuarto en el que, curiosamente, cedieron dos desventajas por esos cinco puntos, ambas mérito de Maric, que después de dos meses lesionado y de jugar tres minutos en Salónica, salió enchufado, emulando a Batiste. Justo antes Lakovic había aparecido con la primera contra de su equipo. El esloveno acertó con un triple ante Diamantidis a 7m 02s para poner el 65-64 tras otro tiros de tres de Morris y una canasta impagable de Grimau. 

Una antideportiva de Fotsis a Navarro (él sí anotó los dos) y otro triple de La Bomba pusieron 70-64. ¿Se rindió el Panathinaikos? No, respondió con entereza ante un conjunto local que, muy nervioso, fallaba ahora entradas fáciles. Hasta que el Barça se puso las pilas y empezó a anotar los tiros libres y Sada barrió una pelota que entraba. Pero otra vez Diamantidis resultó inalcanzable para todos y a punto estuvo de dar el primer punto de la eliminatoria a los griegos. La serie será apasionante. Como era de esperar.    

BARÇA 83 (14+23+20+26): Ricky Rubio (4), Navarro (13), Anderson (10), Lorbek (12) y Vázquez (4) –quinteto inicial–, Perovic (6), Sada (2), Grimau (7), Morris (5), Ndong (8) y Lakovic (12). PANATHINAIKOS 82 (14+21+25+22): Diamantidis (26), Calathes (5), Sato (-), Fotsis (2) y Vouigiokas (4) –quinteto inicial–, Nicholas (16), Perperoglou (6), Batiste (15), Tsartsaris (2), Kaimakoglou (1), Tepic (-) y Maric (5). Árbitros: Sutulovic (MNE), Boltauzer (SLO) y Latisevs (LAT). Eliminado: Fotsis (m.40).

domingo, 20 de marzo de 2011

Stoner devuelve a Honda a lo más alto en su debut en Catar y Lorenzo se reivindica

Stoner observa, satisfecho, su copa como vencedor en Losail -EFE.

Competitivo hasta rabiar, Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 1987) se dio con un canto en los dientes con un segundo puesto en Catar por detrás del inalcanzable Casey Stoner, que se estrenó con Honda ganando la prueba inaugural, algo que la marca japonesa no conseguía desde 2003, cuando Valentino Rossi lo hizo en Suzuka (Japón). Lorenzo no se anduvo con rodeos: “Estoy muy contento, más que con cualquier carrera del año pasado. He hecho la mejor carrera de mi vida”. El actual campeón de MotoGP ha pasado semanas muy complicadas viendo cómo su Yamaha estaba lejos de las Honda y demandando más tracción y velocidad en las salidas de las curvas. En la pista corrió “al límite”, no se cayó por poco y tuvo palabras para quienes han seguido confiando en él a pesar de que los registros los esperados. Sí era previsible el triunfo de Stoner, el 24º en la máxima categoría, con lo que el australiano iguala a Wayne Rainey. El australiano colecconó los mejores tiempos del fin de semana y sólo cedió en el warm up con Dani Pedrosa, timorato desde el ecuador, el momento en el que Stoner le superó en la frenada. Ahí empezó un calvario para el catalán, que aseguró haber soportado fuertes dolores en el brazo (fue operado del hombro izquierdo en la pretemporada) y fue cediendo tiempo, tanto como tener que conformarse con el tercer puesto tras ceder definitivamente con Lorenzo a cuatro vueltas para el final. Tampoco quedó satisfecho Rossi, que en su debut con Ducati, acabó séptimo, justo por detrás de su sustituto en Yamaha, Ben Spies. 

Stoner dominó prácticamente de principio a fin con la RC212V una carrera que ya había ganado en tres de los cuatro últimos precedentes y que no resolvió a su favor el curso pasado porque acabó en el suelo, torturado por no entender las reacciones de la Desmosedici. Su adaptación a la Honda ha sido rápida y el australiano, salvo en la salida, cuando llegó a rodar tercero por la salida fulgurante de Pedrosa y la alocada de Rossi –el nonacampeón arriesgó y se puso segundo, pero acabó colándose–, siempre lideró la prueba o estuvo enganchado a la rueda del efímero líder, llámese Lorenzo o Pedrosa.     

En el circuito más cinematográfico del calendario, pues se corre de noche y está repleto de focos, otros dos españoles se subieron al podio, en este caso de 125cc, Nico Terol, como primero, y Sergio Gadea, como tercero.  Stefan Bradl y en el que el mejor espaol fue Julito Simón a más de 19 segundos. Resultó un fin de semana magnífico para Terol (Alcoy, Alicante, 1988). “El mejor de mi vida”, precisó el piloto del Bankia Aspar Team, que no tuvo rival. Su máxima inquietud fue reparar en sí mismo: “Mantener la concentración [cuando pilotas] solo es complicado”. Culparse y pedir perdón a su equipo fue la reacción de Márquez tras caerse en su estreno en Moto2. El piloto revelación del curso pasado partía segundo, pero salió muy mal y las ansias de recuperar posiciones rápido le perjudicaron: “He ido más rápido de lo que tenía que hacer Dicen que se aprende a base de golpe, espero que esto me sirva de experiencia”. Antes había pedido disculpas a su equipo. Un detalle de madurez y humildad del que tantos podrían tomar como ejemplo. 

Feliz efemérides para Estela Royo con un triunfo ante un PDV liderado por Butler (59-54)

Royo, en una imagen de archivo http://www.basket-mannfilter.net/
Nunca destacó por sus travesuras ni trastadas. “Era muy buena, pero alguna vez nos intentábamos escaquear de clase”, recordaba hace un año Estela Royo (Zaragoza, 1986), preguntada por un grupo de alumnos de su antiguo colegio, el Pilar Maristas: “Lo típico: llega un profesor tarde unos 5 minutos y decíamos ‘nos vamos todos de clase’, pero habitualmente era muy buena”. En dicha entrevista Royo escogía dos adjetivos para describir sus virtudes en una pista de baloncesto y en la vida: “trabajadora y constante”. No es una anotadora (su mejor registro es de la temporada 2007-2008 con 7’8 puntos de media en Liga, ésta promedia 2’8), sino que destaca más en labores defensivas y en liderazgo. Por algo Royo es la capitana del Mann Filter y ante el Palacio de Congresos de Ibiza (PDV) alcanzó sus 200 partidos con el equipo. Una efemérides que festejó aportando seis puntos y dos rebotes, números con lo que colaboró en el apurado triunfo por 59-54 y que sirven al conjunto maño para igualar las 17 victorias del tercer clasificado, Rivas Ecópolis, el campeón de la Copa de la Reina. Los 22 puntos y siete rebotes de la visitante Butler, que falló el triple que pudo forzar la prórroga, no fueron suficientes para el conjunto de Ortega, con sólo siete jugadoras disponibles y un porcentaje nefasto de triples (1/10).     

“Estoy contenta en un club que me valora”, resumió Royo ante las cámaras de Teledeporte. ¿Qué balance hace de todo este tiempo? “He vivido muchos tipos de situaciones, años qen los que he jugado más o menos…”. La capitana recordó el descenso deportivo a Liga Femenina 2 –la desaparición del primer equipo del Club Baloncesto San José por problemas económicos hizo que el Mann Filter la plaza perdida en la élite– y sobre todo estos dos últimos años, en los que el equipo ha disputado la Copa, que ahora sólo juegan los cuatro mejores equipos de la primera vuelta, los playoff por el título de Liga (le tocaría el Perfumerías Avenida en el cruce) y la Eurocup, donde este curso fue eliminado en cuartos por el actual campeón, el Sony Athnaikos.

Irregularidad general

Resultó un partido muy irregular, con demasiadas imprecisiones por parte de ambos equipos, empezando por el ímpetu de Seguí cargándose de personales en zona de nadie o de pérdidas poco habituales, por absurdas, de Kiesha Brown o Silvia Morales. Ante tanto desacierto destacó, claro, una jugadora que casi siempre aportó temple y buen criterio de selección en el tiro: Butler. La ala-pívot estadounidense realizó su partido más completo desde que a finales de enero aterrizase en Ibiza como fichaje de calidad. Con la lesión de Pirsic días después Butler se convirtió en la referente sin discusión en la pintura y ante el Mann Filter su equipo pasó de perder por 19-12 al inicio del segundo cuarto a empatar a 24 con sus primeros puntos y la primera canasta en juego de Morales, que había anotado hasta entonces sólo desde la línea de personal.   

Henry y Zlatanova  

Las dos interiores en pista en ese momento del Mann Filter, Henry y Zlatanova, empezaron a producir para distanciar de nuevo a su equipo al descanso (34-28), ya con Ouviña como directora de juego. La base aragonesa se había ido rápido al banquillo con dos personales, superada por Morales, a la que defendería bien después.

En al reanudación el conjunto de Lapeña continuó fuerte en defensa y rápido al contraataque, pero falló demasiadas opciones claras ante un Palacio de Congresos de Ibiza alocado. “Las estamos reventando yendo de un lado para otro sin criterio”, resumía Ortega: “No nos podemos fundir”. Su idea era “darles al final”. La estrategia casi le sale bien gracias a Butler, que continuó anotando y a Morales, que asumió más responsabilidades, pero que falló dos tiros libres con la máxima distancia local (51-41 a 7m 39s) y tras la buena contribución de Pina como 4.
El PDV no se vino abajo: surgieron su base, Thorburn (3/9), Rasmussen y de nuevo Butler para poner el 55-52 a 51’8 segundos. Morales cometió personal sobre Ouviña, que metió sus dos primeros (y únicos) puntos desde la línea de tiros libres. Respondió Butler con otra canasta y falló el triple que podría haber forzado la prórroga. Kiesha Brown no falló dos tiros libres más para sentenciar y en la última jugada Ouviña le arrebató la pelota a Morales, pero se llevó un golpe en el ojo. Con la mano en el ojo derecho saludó a sus rivales el día de la feliz efemérides de su capitana, Estela Royo, que debutó en Liga Femenina con su Mann Filter (entonces Filtros Mann) siendo júnior el día de su 17º aniversario ante el Andalucía Aifos el 11 de enero de 2003. “Me salió todo –en efecto: seis puntos (2/2 en tiros de dos y en tiros libres, tres rebotes, un robo y una personal recibida para un 9 de valoración–. Fue el mejor regalo posible”, recuerda en la web del club. Royo también pudo celebrar su partido 200 con victoria, en una cita en la que sobresalió Butler. “Ha jugado muy bien, un muy buen partido de concentración y de esfuerzo”, le elogió su entrenado, Ortega. Su homólogo en el banquillo, Lapeña, tampoco dudó en hablar bien de su Mann Filter: “Son jugadoras ganadoras, piensan en ganar y los nervios no les pueden”. 

MANN FILTER ZARAGOZA 59 (15+19+13+12): Feaster (6), Ouviña (2), Zlatanova (10), Royo (6) y Henry (7) –quinteto inicial–, Queralt, kresovic (6), Pascua (5), Brown (10) y Pina (7). PALACIO DE CONGRESOS DE IBIZA 54 (12+16+11+15): Morales (11), Rasmussen (11), Seguí (4), Thorburn (6) y Butler (22) –quinteto inicial–, Peteva y Torres. Eliminada Seguí (min. 31).  

sábado, 19 de marzo de 2011

McIntyre completa el retorno perfecto de Garbajosa a Málaga ante un Madrid que le cortó (69-68)

Garbajosa, en el centro y con el dorsal 15, festeja el triunfo con sus compañeros -EFE.
Para alguien que lo ha ganado prácticamente todo en una pista de baloncesto debe ser todavía más duro sentirse desplazado por un entrenador días antes del primer torneo simbólico del curso, la Copa del Rey. Bien lo sabe Jorge Garbajosa (Torrejón de Ardoz, 1977), a quien Ettore Messina dejó sin ficha para dar acomodo a su última incorporación, Mirza Begic. El pívot madrileño pasó sus últimos días en la capital sin opción alguna de jugar. Triste. Un estado de ánimo que no tiene nada que ver con cómo se siente tras volver al Unicaja, del que se fue en 2006 levantando la única Liga del club con un triple decisivo y MVP de aquella final contra el Tau, ahora conocido como Caja Laboral y con el que también había ganado la Copa ante el Madrid. El calendario y las casualidades depararon que la segunda etapa de Garbajosa en Unicaja comenzase con la visita del Madrid y sin Messina en el banquillo, sino con Emanuele Molin como primer entrenador del rival. Garbajosa fue el protagonista simbólico en una cita marcada por un final fantástico con ¡seis triples! en el último minuto y medio, tres de ellos de Prigioni, el mejor de los visitantes con 21 puntos (6/10 desde más allá de 6’75). El último tiro de tres del base argentino, a cuatro segundos del final, pudo ser el definitivo, pero lo impidió McIntyre anotando otro desequilibrado y sobre la bocina de la prórroga (69-68). Es la primera vez en la temporada que el Unicaja encadena tres victorias consecutivas y en las dos últimas Fitch ha sido el más destacado con 26 puntos. El Madrid se aleja a dos triunfos del líder, el Barça.

Muy emocionado, superado por los acontecimientos, Garbajosa fue más expresivo con su cara que con las palabras: “ha sido el partido psicológicamente más duro de mi carrera. Merece la pena venir por lo que he vivido hoy”. Y disculpándose ante nuestra compañera de Teledeporte África de Miquel se alejó: “Es muy complicado de explicar. De verdad, me voy”. Y se fue, mientras el Martín Carpena repetía su nombre, el nombre de uno de sus iconos. Garbajosa se vengó deportivamente del equipo al que pertenecía la semana pasada con 5 puntos, pero sobre todo un triple a medio segundo –Freeland falló un alley oop, pero asistió al 5– y un tapón al hiperactivo Prigioni. Por el contrario, la imagen más dura fue la de Tucker saliendo en camilla del Martín Calpena tras un golpe con Archibald. Al estadounidense, con un golpe en el cuello, se lo llevaron al Hospital Clínico de Málaga  El primer diagnóstico es un traumatismo cervical. 

Las galletas de la madre de Berni

Horas antes del partido Garbajosa posaba risueño con una bandeja de galletas de coco hechas por la madre de Berni Rodríguez, que la enlazaba en su Twitter. Y minutos antes del encuentro Chus Mateo definió qué significa el jugador para el club: “Aquí es un héroe”. Y añadió que al grupo le servirá para ayudar “a todos los niveles”: “La ilusión ha vuelto a Málaga”. Y Garbajosa apareció en la pista a las 17:14 horas por Freeland y se emparejó con Mirotic, la nueva perla blanca, protagonista, como el resto de pívots, del juego del Madrid, que jugaba por y para sus interiores. Los exteriores no tenían el día (1/7 en triples en la primera parte, 6/24 al final, los seis de Prigioni). 

Tomic (18 puntos y seis rebotes) y Reyes, y el propio Mirotic, mareaban cuanto querían a Freeland, minúsculo (se cargó con dos personales rápido, como su compatriota Archibald) hasta su primera canasta. Primera también del Unicaja en el segundo cuarto. El alley oop del pívot británico reactivó al conjunto de Mateo, que después de ceder dos desventajas de siete puntos, encadenó un parcial de 10-0 (23-24 a los 15m 20s). Los locales se exigieron más en defensa y se encontraron más en ataque, con las asistencia de Blakney, el acierto del irregular Tripkovic y sobre todo el concurso de Fitch, que venía de ser MVP de la jornada anterior, y alcanzó el descanso (32-32) con 12 puntos en su haber (los mismos que anotó en la segunda parte) y jugándose un triple imposible en el último suspiro. Nadie representaba mejor el balón del Madrid que Fischer, lastrado con tres personales exprés, a cual más infantil. Aunque la peor noticia fue la contractura en el cuádriceps de la pierna izquierda de Sergio Rodríguez, por mucho que estuviera negado (0/3).

Primeros puntos de Jorge

Fitch continuó asumiendo responsabilidades y le sacó dos personales seguidas a Llull, desconcertado ante la explosividad de su homólogo. Tucker cayó tras un golpe por detrás con Archibald, siempre fuera del partido. El tirador, al que le pusieron un collarín, recibió un golpe en la columna, una zona muy sensible. Se lo llevaron en camilla directo al hospital, mientras Garbajosa volvía a la pista e intentaba sus primeros puntos con su tercer tiro. De nuevo, fallo. Y de nuevo, le pusieron a Mirotic al lado. Ante él el madrileño anotó, apoyándose en la tabla, tocándose la nariz después, su primera canasta en su retorno a Málaga, a las 18:18 horas (38-40 a los 26m 24s).

De la mano de PrigioniFreeland a Sinanovic, ex jugador blanco, hay muchos mundos–. Tomic y Mirotic, y la intervención de Velickovic –había sido titular de 3– reimpulsaron a los visitantes (40-46 a los 29m 30s) y dos de los ignorados por Messina, el propio Velickovic y Vidal, minimizaban la nula aportación de Llull (0/6, -5 de valoración).    
Freeland fuerza la prórroga   

Mateo fue combinando las defensas alternativas, mientras el Madrid buscaba los triples como solución. El Unicaja cambió el guión con un par de robos de balón: con el primero Fitch eliminó a Llull y aprovechó un dos más uno y con el segundo, Freeland  redujo la distancia (47-50 a 3m 08s). Y entre Berni Rodríguez, el eterno capitán, y Fitch, siempre él, pusieron por delante al Unicaja por primera vez (53-51 a 1m 48s). De la réplica se encargó Prigioni, con otro tiro de tres y anotó uno de los dos tiros libres. McIntyre empató a 55 a 26’5 segundos y Garbajosa cometió personal a 5’5 sobre Tomic, que anotó los tiros libres pertinentes. Mateo pidió tiempo muerto y dejó claro que la jugada era para Fitch, pero Freeland acabó empatando a 57 a… 1’8… Suárez falló el tiro que pudo haber dado la victoria a su equipo. El ex jugador con tres puntos y 1/7 completó una actuación tan pobre como la de Llull.

En la prórroga los puntos continuaron siendo un tesoro casi imposible, con un parcial de 2-2 en los primeros cuatro minutos y medio. Pero lo mejor quedaba para el final, para ese minuto y medio con seis triples de por medio –Prigioni, Berni, Prigioni, Garbajosa, Prigioni y McIntyre, por este orden–. El final fue el McIntyre, que le dio a Garbajosa su mejor regalo en su retorno a Málaga.     

UNICAJA 69 (13+19+8+17+12): McIntyre (7), Fitch (26), Almazán (2), Archibald y Freeland (11) -quinteto inicial-, Sinanovic (3), Rodríguez (7), Garbajosa (5), Rubio (2), Blanco, Blakney (3) y Tripkovic (3). REAL MADRID 68 (18+14+14+11+11): Prigioni (21), Llull (2), Velickovic (6), Tomic (18) y Reyes (2) -quinteto inicial-, Suárez (3), Rodríguez (0), Mirotic (6), Fischer (2), Vidal (2) y Tucker (6).    

viernes, 18 de marzo de 2011

Triunfo sin desgaste ante el Estu antes de recibir al Panathinaikos

Anderson intenta penetrar ante Welsch y Clark -EFE.
Sin demasiadas exigencias, con dos cuartos muy plácidos y otros de relajación solventó el Barça su último compromiso contra el Asefa Estudiantes (73-53) antes de afrontar las dos primeras citas de la eliminatoria de cuartos de final ante el Panathinaikos. Era de lo que se trataba en una jornada atípica, un encuentro adelantado al viernes por la buena disposición del rival y en el que el mejor visitante, Caner-Medley, se quedó en cuatro puntos, doce menos de los que logró el conjunto estudiantil en toda la segunda parte. Por los azulgrana volvieron a destacaron Navarro y Anderson, con 12 y 14 puntos, respectivamente, y Vázquez, que como Morris reapareció tras su lesión. Pascual no quiso arriesgarse con Ingles, que se había perdido la visita a Menorca.  

Discutido por los rivales y remolón últimamente en los inicios, el Barça se merendó al Asefa Estudiantes en un primer cuarto prodigioso de Anderson, que anotó 12 puntos de todas las formas posibles. Navarro hacía de cartero con cuatro asistencias (acabó con seis), Vázquez, de muro, con tapones y rebotes, y Lorbek anulaba por completo al jugador más en forma del torneo, Caner-Medley, tan ausente que tardó más de ocho minutos en lanzar (y anotar su primer tiro).  

Empacho de margen

Los azulgrana empezaron con su segunda unidad en el segundo cuarto y rozaron los 20 puntos de margen (29-12 a los 10m 45s). Una distancia que pareció empachar al equipo, que se relajó, torturado, eso sí, por la defensa mixta de los visitantes, a los que permitió penetraciones sencillas y, según criticó el propio Pascual, “ayudas estúpidas en lado contrario”.

El Barça fue generoso en la defensa de los triples, habidas cuentas de que pista había especialistas como Clark, Gabriel, Sergio Sánchez y Ellis. Los tres anotaron al menos un triple antes del descanso y Gabriel aportó dos consecutivos y con la misma parsimonia insistió con el tercero, que acabó fallando por su falta de puntería, no por ningún opositor.  Eufórico desde más allá de 6’75, el Asefa Estudiantes consiguió minimizar las distancias hasta el 39-36 (a los 16m 54s) por los tiros de tres y jugándole a los azulgrana con su juego: contraataques, velocidad e intensidad.

El punto de inflexión 

Un triple de Ricky antes del descanso fue la jugada que sirvió de antídoto para los azulgrana, de nuevo enérgicos y solventes en defensas y prácticos en ataque. Sólo Anderson, revolucionado, no estaba cómodo en la pista, mientras Lorbek, Vázquez, Sada y Navarro (3/3 desde la línea de tres) ayudaban a los azulgrana a alcanzar los 20 puntos de distancia (59-39 a los 27m 48s) en un tercer período en el que los visitantes sólo acertaron con tres canastas en juego, una de ellas del desaparecido Caner-Medley.

Lo que le sucedió al conjunto de Casimiro en el último cuarto entra dentro de lo paranormal. Le costó más de cinco minutos y medio anotar un punto –lo hizo Asselin de tiro libre–, mientras Grimau y Lakovic aprovechaban sus minutos para incrementar sus números. Su concurso será importante ante la visita del ex equipo del esloveno, el Panathinaikos, el martes y el jueves. Las dos primeras citas de los cuartos de final de la Euroliga. 

BARÇA 73 (26+19+16+12): Rubio (5), Navarro (12), Anderson (14), Lorbek (7) y Vázquez (6) –quinteto inicial–, Sada (4), Lakovic (6), Ndong (2), Perovic (6), Morris (5) y Grimau (6). ASEFA ESTUDIANTES 53 (12+25+8+8): Granger (2), Welsch (4), Ellis (8), Caner-Medley (4) y Asselin (4) –quinteto inicial– Oliver (6), Sergio Sánchez (7) Jaime Fernández (-), Germán Gabriel (6), Clark (12), Blanch y Edu Martínez.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Marcelo pone fin a la maldición de octavos del Madrid

Marcelo dedica a la grada su gol -EFE.
Una de las peticiones de José Mourinho cuando estampó su firma en el contrato con el Madrid fue fichar a Kolarov, al que consideraba el lateral izquierdo ideal. El fichaje  no cuajó (el Manchester City se cruzó en el camino) y al técnico portugués no le quedó más remedio que conformarse con Marcelo Vieria Silva Júnior (Río de Janeiro, Brasil, 1988). Meses después Mourinho está encantado con el brasileño, puro torbellino en ataque, un jugador más hecho y maduro conforme pasan las temporadas y que desde que llegó en el mercado de invierno del curso 2006-2007 nunca había pasado de cuartos de final en la Champions. Fue el propio Marcelo quien puso remedio a una nefasta racha que duraba seis años para el Madrid, anclado en los octavos del torneo que ha ganado más veces que nadie. El lateral combinó con Cristiano Ronaldo, titular más por la repercusión de la cita que por su estado de forma, salvó a Cris y dejó en el suelo al otro central del Olympique de Lyon, Lovren, antes de marcar el primero. Ya en la segunda parte Marcelo rebañó una asistencia involuntaria de Révellière para asistir a Benzema para que éste anotase el segundo ante su ex equipo. El francés parece otro desde la llegada de Adebayor y acumula siete goles en los últimos cuatro partidos y seis en siete encuentros de Champions, competición en la que Marcelo no había marcado nunca. En otra contra Di María hizo el último (3-0) ante un equipo francés al que el Madrid jamás había conseguido superar.  

Capital también en la victoria por la mínima (0-1) en Cornellà-El Prat en un partido que el conjunto blanco jugó con diez por la inmediata expulsión de Casillas, Marcelo es una pieza indispensable para Mourinho. Su actuación ante el Lyon minimizó la reaparición de Cristiano Ronaldo, que se rompió el bíceps femoral izquierdo ante el Málaga. CR7 forzó hasta marcar el séptimo gol en dicho partido y llevaba casi dos semanas sin correr con normalidad. El portugués, el jugador que más remata de la competición, acabó cambiado por Abebayor a un cuarto de hora del final después de intentarlo sin fortuna ante Lloris: de cabeza, de falta, desde fuera del área…  

El ímpetu de Pepe

El Madrid era fiel a su ideario: montar contragolpes con la misma facilidad que quien se prepara una ensalada que ya viene montada en un tupper, con pocos toques y muy rápido. También era peligroso el Lyon, especialmente con Lisandro, torturado por Pepe, que le dio un golpazo con la rodilla en toda la cara. El central continúa sin calcular bien su ímpetu y después le clavó, esta vez con toda la intención, los tacos en la barriga a su rival. no recibió el castigo requerido: la expulsión.

Un lanzamiento de rosca de Chelito Delgado al final de los primeros 45 minutos y un disparo desde lejos, y tras el descanso, del goleador de la ida, Gomis –Casillas despejó fatal y Ramos despejó a córner– fue lo último de un Lyon avergonzado a partir de entonces, intimidado e inocente en defensa. En dos contraataques Benzema y Di María, tras una asistencia con la cabeza de Özil, el tipo de los mil ojos, el Madrid sentenció el encuentro. Pjanic, el artífice de la eliminación del año pasado, entró por Delgado, pero era tarde para que continuase la maldición de octavos para el conjunto blanco. Una frustración que empezó en 2005 y acabó Marcelo esta noche del 16 de marzo de 2011: “Estoy muy feliz por la victoria, que nos servirá para levantar nuestra moral y de nuestros aficionados. Teníamos una deuda con el madridismo”. Una cita concluida con un gesto fantástico: con los jugadores de ambos equipos con una camiseta blanca en la que se leía “ANIMO ABIDAL”. El defensa del Barça será operado mañana de un tumor en el hígado: “Le mando mucho ánimo”.  

REAL MADRID, 3: Iker Casillas; Sergio Ramos, Pepe, Carvalho, Marcelo; Khedira, Xabi Alonso; Di María (Granero, m.78), Özil, Cristiano Ronaldo (Adebayor, m.74); y Benzema (Lass, m.86). OLYMPIQUE DE LYON, 0: Lloris; Réveillère, Cris, Lovren, Cissokho; Toulalan, Källström; Briand (Gomis, m.46), Gourcuff (Pied, m.69), Delgado (Pjanic, m.80); y Lisandro. Goles: 1-0, m.37: Marcelo. 2-0, m.67: Benzema. 3-0, m.76: Di María. Árbitro: Damir Skomina (SLO). Amonestó a Pepe (9) y Carvalho (30) por el Real Madrid, y a Gourcuff (38) y Cissokho (54) por el Lyon.

martes, 15 de marzo de 2011

Eto’o hace posible una remontada loca del Inter (2-3) ante un Bayern sin definición

Eto'o festeja el primer gol del Inter - EFE.
Le chiflan los coches y los relojes y sus éxitos y desencuentros con algunos entrenadores no se entienden si no se tiene en cuenta su carácter, ese talante repleto de ambición, amor propio e insaciabilidad. Samuel Eto’o (Nkon, 1981) no sabe qué es dosificarse ni desaparecer en las grandes citas de club, certero para abrir el marcador para el Barça en sus dos últimas finales de Champions como para ser un jornalero más como lateral en la última disputada en el Bernabéu ante el Bayern de Múnich, la última víctima del delantero camerunés. Eto’o ridiculizó a Breno ganándole en zancada, cuerpo y picardía para condecorar a Pandev como héroe final. Un tanto, una jugada a dos minutos para el tiempo reglamentario que redondeaba una remontada loca por 2-3 del Inter ante un conjunto alemán que correspondió con fallos clamorosos a los errores de la defensa interista, convertida por momentos en una línea tan endeble y sólida como la gelatina. Lo contrario que Eto’o, omnipresente, insaciable y decisivo, pues marcó el primer gol del partido y también repartió el segundo para Snjeider. Méritos que permitirán al actual campeón de la Champions ser el único equipo italiano en estar en el bombo de cuartos de final del viernes y el segundo en la historia del torneo, tras el Ajax, en superar una eliminatoria tras perder 0-1 el partido de ida en casa.   

En un encuentro de dos defensas propias de un partido de solteros contra casados en baja forma, triunfó el Inter, al que nunca le faltó Eto’o, beneficiado por la mala vista del asistente, que no apreció fuera de juego en el gol del camerunés, escurrido entre dos adversarios. Eto’o insistió por la derecha, por la izquierda y por el centro e incluso despejó un córner con la cabeza ante un Bayern más ambicioso que llegaba de espaldas a la portería, taponado por la presión de los interistas. Primero Robben y luego Ribéry reactivaron al conjunto de Van Gaal, despedido antes de tiempo porque la Bundesliga y la Copa ya son imposibles para el conjunto bávaro. De una galopada de Robben nació el empate, un regalo con lacito de Julio César, que intentó controlar  el balón con el pecho y cogerlo con las manos. De la intención al resultado final hubo un gol y una jugada cómica. Así que el balón se le escapó y Mario Gómez logró hacerse con el rechace y rematar picándola de espaldas. El delantero español, el fichaje más caro de la historia del campeonato alemán, empataba un encuentro que pasó a ser gobernado por el Bayern. De nuevo Robben surgió y Müller correspondió con una maravillosa definición (levantándola ante el portero brasileño) a un desmarque de veterano. Ahí se acabó la pólvora del subcampeón de Europa.

Surge Snjeider

La crónica podría continuar con un sinfín de preguntas retóricas. ¿Cómo pudo fallar Robben completamente solo? ¿Por qué no entró el centro de Ribéry que sacó como pudo Ranocchia y cuyo rechace envió al palo Müller? ¿Cómo pudo no meterla Ribéry después de recibir una asistencia de Chivu que pretendía ser un despeje? Lo mejor para el Inter y lo peor para el Bayern fue la llegada del descanso. En el segundo tiempo se creció Julio César con varias paradas extraordinarias y Snjeider pasó de contener a no poner contenerse, a buscar el gol con insistencia. El holandés, ausente injustamente entre los tres mejores del Balón de Oro, marcó un golazo desde fuera del área tras el toque preciso de Eto’o y, también, de Schweinsteiger.

Agotado y cojo, Robben tuvo que salir del campo y con él, se desconectó del partido el Bayern, golpeado al contragolpe. Lo probó dos veces Pandev y acertó en la tercera, justo después de la entrada en el campo del japonés Nagatomo. Eto’o le dio una lección de puterío a Breno y habilitó a Pandev, que redondeó una remontada loca que hizo que Leonardo, con traje incluido, fuese engullido por sus jugadores, que emocionó a Nagatomo, hecho polvo ante las últimas desgracias de su país.  

BAYERN, 2: Kraft; Lahm, Van Buyten (Badstuber, 70), Breno (Kroos, 89), Pranjic; Schweinsteiger, Luiz Gustavo; Ribery, Gómez, Robben (Altintop, 68); y Gómez. INTER, 3: Julio Cesar; Maicon, Lucio, Rannochia, Chivu; Thiago Motta, Cambiasso, Stankovic (Coutinho, 51); Sneijder; Eto'o y Pandev (Kharja, 89). Goles: 0-1, m.4: Eto'o. 1-1, m.21: Mario Gómez. 2-1, m.31: Müller. 2-2, m.63, Sneijder. 2-3, m.88: Pandev. Arbitro: Pedro Croenza (POR) amonestó a Luiz Gustavo, Breno, Lucio, Kharja.

domingo, 13 de marzo de 2011

Navarro remonta y Anderson sentencia al colista en Menorca (73-78)

Anderson trata de lanzar ante Diego Sánchez -EFE.

“Éste es mi quinto año como profesional”, relataba Joe Ingles en su Twitter, “y éste es el primer partido que me voy a perder”. El jugador australiano acompañaba el comentario con puntos suspensivos, para enfatizar que no le hacía ninguna gracia quedarse en Barcelona con una elongación en el gemelo de su pierna izquierda y perderse la visita de su equipo al colista. Ingles siguió el encuentro desde su casa y no dejó de twittear animando a sus compañeros, inferiores 35 minutos al Menorca Bàsquet y repuestos por el concurso de Navarro, Ndong y la eclosión final de Anderson. Los azulgrana resolvieron un triunfo por 73-78 que se daba por descontado y que acabó exigiendo una remontada. Desbordados por Donaldson y Limonad, los visitantes habían llegado a ceder por 12 tantos, pero conservan el liderato con un partido de margen con respecto al Madrid, que se vengó de su derrota en Alicante en la primera vuelta para vencer con un cómodo 80-62.

Con Ricky falto de puntería (0/3, -4 de valoración) y de confianza, el Barça aterrizó en Menorca como un equipo partido y desmontado. Ninguna pieza cuadrada, como si cada uno de los jugadores formase un puzzle propio. Una grandísima noticia para el Menorca Bàsquet, que ofreció todo lo contrario y que dirigido por Ciorciari y apuntalado por Limonad y Victor se fue 11-1 a los 4m 50s, después de que los azulgrana fallasen sus seis ataques, a cual peor. Navarro surgió para igualar las cosas (11-10), antes de que el conjunto de Paco Olmos se distanciase (23-15), en un ejercicio de suficiencia de Donaldson. Entonces quien replicó fue Sada con un par de canastas consecutivas, una con un mate de por medio. La antesala de trece puntos de Navarro (anotó 20) en un plis-plas. Pocos jugadores están capacitados de dar tanto en tan poco tiempo (49-48 a los 26m 43s).
      
Navarro sólo anotaría dos puntos más, pero sus compañeros recogieron su testigo, empezando por el capitán Grimau, con menos peso en las últimas citas y continuando por Ndong y Lakovic. La traca final iba a tener un único protagonista Anderson, que emulando a La Bomba se marcó nueve tantos en poco más de dos minutos y medio, y del 63-65 se pasó al 65-71. Al Barça le costó jugarle al colista, pero para su suerte y la de Ingles, que se mordía las uñas mientras seguía el partido y escribía en el Twitter, salvó una cita que tuvo muy difícil casi siempre. Un encuentro que Navarro se encargó de remontar y Anderson, de rematar.   

MENORCA BÀSQUET 73 (18+21+18+16): Ciorciari (9), Limonad (23), Victor (11), Sanders y Caio Torres (2) –cinco inicial–, Huertas, Servera (4), Otegui (6), Donaldson (17) y Diego Sánchez (1). BARÇA 78 (12+21+20+25): Rubio, Navarro (20), Anderson (15), Lorbek (3) y Perovic (6) –quinteto inicial–, Sada (4), Lakovic (12), Ndong (11) y Grimau (7). Árbitros: Arteaga, Sánchez y Sacristán. Eliminaron por faltas a Caio Torres y Grimau.

Silvia Domínguez descompone a un Ros Casares mermado por las bajas (59-82)

Silvia Domínguez intenta lanzar ante Lawson.
“Cuesta hablar…”, acertó a pronunciar Silvia Domínguez (Mongat, Barcelona, 1987), hizo una pausa: “como capitana…”. Hasta ahí pudo contar la base del Perfumerías Avenida antes de romper a llorar. Antes de poder continuarse, le ayudó su entrenador, Lucas Mondelo: “Silvia lleva muchos años en el club y quiere ganar un título”. La escena corresponde al momento más duro del Perfumerías Avenida en esta temporada: la eliminación a la primera en la Copa de la Reina en la Fonteta de Valencia, el escenario, algo más de dos meses después, de otro golpe de autoridad del Perfumerías Avenida ante el Ros Casares, mermado por las ausencias por lesión de Sonia Reis y Rebekkah Brunson. El conjunto de Lucas Mondelo se impuso por tercera vez en el curso, y con la mayor diferencia, a su máximo rival (59-82), con el que tiene un partido de margen a falta de cuatro jornadas para finalizar la liga regular y al que le tiene ganado el basket average con un +34. Hablando de números, Silvia Domínguez sumó 12 y repartió hasta ocho asistencias en el ensayo de las semifinales de la Final Four de la Euroliga que se disputará el próximo 8 de abril en Ekaterimburgo, donde por primera vez estarán dos equipos españoles.

Tanto la capitana del Ros, Laia Palau, como el propio Mondelo dejaron claro que el resultado no puede servir de referencia para el partido de la máxima competición europea y que el parte médico influyó en el resultado, pues el Ros Casares no pudo contar con sus dos mejores interiores: la recién llegada Sonia Reis, operada con éxito de su rotura del ligamento cruzado anterior, el ligamento lateral interno y el menisco interno en un entrenamiento y sobre todo de la máxima anotadora, Rebekkah Brunson, que  sufre una tendinitis en su rodilla izquierda que le ha impedido entrenarse con sus compañeras en los últimos días. Dos contratiempos que subrayaban más el punto a favor del Perfumerías Avenida ante su rival: el juego interior. Sancho Lyttle (12 puntos y cinco rebotes) y Erika De Souza (13 y 10) empezaron mandando en la zona, hasta que Anosike (15 puntos) empezó a mejorar sus números habituales y entre ella y Katie Douglas remontaron la ventaja inicial hasta el 19-16 con el que concluyó el primer cuarto.

Los contraataques de Torrens

Serio en defensa y descarado en ataque, el Ros jugaba contra sus circunstancias, pero siempre se sintió incomodado por Silvia Domínguez, una fan incondicional del actor Denzel Washington y de la cantante Nelly Furtado. En cuanto la base catalana empezó a funcionar de nuevo y Belinda Snell se marcó un par de triples el Perfumerías Avenida se marchó de nuevo. También Alba Torrens, la mejor europea al contraataque y la futura líder de la selección española, ya hacía de las suyas para colocar el 29-40 poco antes del descanso, al que se llegó con 36-42 gracias al trabajo incansable de las locales y la aportación de Marta Fernández, casi siempre fuera de foco en el partido.

El Ros Casares consiguió desquiciar al equipo que consiguió romper su hegemonía en el baloncesto español tras ganarle en el primer título del curso, la Supercopa. En los cinco primeros minutos del tercer cuarto el Perfumerías Avenida sólo contó dos canastas y gracias a un triple de Douglas el conjunto de Natalia Hejková se puso 43-46 (a los 25m 05s). De nuevo surgió Silvia Domínguez, una locomotora que con los años ha pasado a tener una visión más colectiva y a dejar aparcado cierto anarquismo.

A Domínguez se le unió Marta Xargay y otra vez Torrens (13 puntos), muy cómoda en los coast to coast y sacándole una antideportiva a la mejor anotadora del partido, Douglas (18 puntos), en la acción que supuso ya la bajada del telón simbólica, pues Anosike ya no funcionaba y el Ros apostó descaradamente por ataques muy cortos que le reportasen puntos muy rápidos (2/16 en triples, 12’5%). Una estrategia que le valió para encajar una diferencia todavía más abultado, con Domínguez e Isa Sánchez, con menos presencia en la pista, pero una referencia en el banquillo, como mayores reclamos. Con Brunson sana el partido de Euroliga se antoja apasionante.  

jueves, 10 de marzo de 2011

Vázquez evita sustos de última hora ante el Cajasol y se lesiona (73-60)

Vázquez trata de entorpecer a Davis -EFE.

“No pinta demasiado bien”, respondió Xavi Pascual, inquieto cuando le preguntaron qué tenía Fran Vázquez (Chantada, 1983). Justo cuando acabó el técnico azulgrana concluyó la rueda de prensa se dio a conocer el pronóstico: el jugador sufre un esguince del ligamento lateral externo de su tobillo izquierdo. Este viernes se le realizarán las pruebas pertinentes para saber el alcance de la lesión. Un contratiempo que llega en un momento tan decisivo como éste, a semana y media de empezar el primero de los partidos de cuartos de final ante el Panathinaikos. Vázquez (10 puntos, 17 de valoración) había cogido un par de rebotes ofensivos para anotar cuando el Cajasol más achuchaba bajo la batuta de Satoransky y ponerle un tapón a Ivanov. En ese momento el ex jugador de Unicaja hizo un mal gesto y de fue al banquillo apoyado con el pie derecho. Una mala noticia en otro triunfo por 73-60 en el Palau de los azulgrana, que conservan el liderato con un partido de margen con respecto al Madrid, vencedor en San Sebastián ante el Lagun Aro GBC (78-88) con un gran Llull (21 puntos).

A veces el Barça juega como si soñase despierto: ofrece una propuesta tan contundente, intimidatoria y rápida que el rival se queda mudo ante tal soliloquio y al entrenador contrario tan sólo le queda solicitar un tiempo muerto para cortar la sangría y dar las instrucciones para minimizar los daños o, mejor todavía, evitarlos. A Plaza le funcionó a medias. Después de encajar el 15-4 inicial, de que Lorbek retratase a Katelynas  –“esperemos que sea capaz de jugar a un gran nivel”–, Anderson se marcase un coast to coast y Navarro, un triple, el entrenador del Cajasol exigió más fortaleza en defensa. Dicho y hecho: su equipo puso nervioso al Barça, que se alejó del aro, tanto como para jugarse tres triples en cuatro ataques y no saber cómo frenar a los visitantes, respondones al contraataque con Urtasun y Davis hábiles y habilidosos (19-16). Ése fue el esquema básico del partido. Los azulgrana concretaban muy buenos minutos y de repente se veían sorprendidos por los visitantes, incapaces, eso sí, de acercarse lo suficiente como para comprometer de verdad el marcador final, aunque Vázquez evitase problemas de última hora. 

Navarro y Bullock

Antes de esa aparición balsámica en el tramo final, Vázquez había sido un puro juguete para Davis, que le sacó de sus casillas con dos personales y canastas de todo tipo. Perovic (15 puntos) suplió con acierto al gallego y siempre estuvo a punto cuando salió. El croata lleva semanas muy entero, serio y preciso, y respondió a otra réplica de Cajasol junto a Navarro, muchas veces agobiado por dos defensores y que encontró en Bullock a un contrario tierno al que hacerle un traje. La Bomba fintó a Sweet Lou y clavó su segundo y último triple (41-29 al descanso).    

En otro instante de brillantez los azulgrana alcanzaron su mayor renta (47-31 a los 22m 56s) con los primeros dos puntos, desde la línea de personal, de Ricky Rubio, muy aplaudidos por la grada más infantil, señal de que era una jornada más de la semana blanca escolar. Satoransky hacía más daño que su compañero Calloway y entre los rebotes ofensivos y el poderío de Ivanov y Davis bajo los tableros, el Cajasol fue reduciendo la distancia. Tanto desconcertó a los azulgrana, que Lorbek quiso intentar un alley oop con Ricky, como si se hubiesen intercambiado los papeles. El experimento salió mal, aunque Vázquez, antes de lesionarse, evitó sustos de última hora.

BARÇA 73 (19+22+15+17). Sada, Lakovic (-), Vázquez (10), Ingles y Morris (7) –quinteto inicial–, Rubio (4), Navarro (16), Perovic (15), Ndong (-), Lorbek (6), Anderson (13) y Grimau (2). CAJASOL 60 (12+17+19+12). Urtasun (8), Sastre (2), Calloway (-), Davis (20) e Ivanov (6) -quinteto inicial-, Triguero, Cabanas, Satoransky (6), Katelynas (2), Kirksay (6) y Bullock (10). Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Carlos Cortés y David Soto.