martes, 31 de enero de 2012

Llorente complica el sueño del Mirandés con dos zarpazos (1-2)


Embajador de Miranda de Ebro y del fútbol modesto, el Mirandés funciona como un anuncio en movimiento por cuanto representa, porque a través de la Copa del Rey ha sabido ir descontando rivales de Primera, tres hasta el momento, y trazar un relato en forma de cuento sobre ese nada es imposible tan cinematográfico. Una trama en la que los sueños, esa conexión constante con nuestra infancia y uno de los motores del presente, se hacen realidad. En el torneo ha puesto de acuerdo a los aficionados de cualquier equipo que no sean los del  rival para apoyar su causa, más complicada después de los dos zarpados de Fernando Llorente (Iruñea, Nafarroa, 1985). Un delantero con porte y presencia de ídolo de adolescentes que ejerce de goleador en un Atlhetic de Bilbao enamorado históricamente de la Copa, pues es el segundo equipo con más títulos tras el Barça. Silencioso en la primera parte, el Mirandés perpetró una segunda parte fabulosa, provocando que los visitantes reculasen y marcando en el descuento “el gol de la esperanza” como bien lo definió su autor, Lambarri (1-2). No se rendirá el conjunto de Carlos Pouso en San Mamés, donde intentará protagonizar una nueva sorpresa y plantarse en la final.

Advertido por los acontecimientos, el Athletic no se reservó nada en su puesta en escena y salió a resolver rápido la eliminatoria, y cuando todavía no se llevaba media hora de juego Llorente había festejado dos goles, separados por nueve minutos. Dos tantos muy diferentes que dejan claro que Llorente –cinco tantos en los últimos dos partidos– es un delantero completo que ya se siente integrado en el sistema de Marcelo Bielsa, que ha pasado de salvar su puesto en Anoeta en las primeras jornadas a colocar a su equipo en una posición de Europa League, otra competición por la que opositan este curso. Un sueño que dependerá especialmente de Llorente, concreto para rematar al primer palo de Nauzet un centro del incansable De Marcos y poco después para acomodarse una pelota e ir recortando y driblando defensas para marcar con cierto suspense el 0-2.

El gol de Lambarri 

El Mirandés se frotó los ojos ante dicha realidad y, bien contenido por una defensa bilbaína ejemplar y generosa, no pudo tirar entre los tres palos en la primera mitad. ¿Qué les diría Carlos Pouso a sus pupilos en el vestuario? Quizás un “señores, salgan a disfrutar y a hacer disfrutar”. El segundo mensaje, como homenaje a esas familias enteras que se habían olvidado del pésimo horario del partido y se habían reunido en el estadio municipal de Anduva. Las ilusiones y la felicidad no tienen horarios. Así que el equipo salió con chispa, descaro y sin complejos y emergió el pichichi de la Copa, Pablo Infante, que le sacó dos amarillas a Mujika e Iturraspe. Insistía el Mirandés, que empezaba a inquietar a un portero grandioso como Gorka Iraizoz, que salvó al Atlhetic en un remate acrobático de Caneda, el héroe de cuartos ante el Espanyol. Antes el línea había advertido un fuera de juego de Muniain y éste mal tras un servicio de Ander Herrera. Y después, en el tiempo de descuento, surgió el propio Caneda con un centro peinado por Mugika y rematado con la izquierda, por la energía de todo un pueblo y del fútbol modesto, por Lambarri. El primer gol que recibía el Athletic en el torneo. El acceso a la finalísima de la Copa está complicado para el Mirandés, que deberá remontar en San Mamés. Todo parece posible para este equipo.  

domingo, 29 de enero de 2012

El Barça recupera su olfato ofensivo ante un Murcia reducido a Augustine (90-53)

Huertas entra a canasta ante Franch - EFE.
Últimamente el Barça había perdido alegría y contundencia en su ataque. Tanto le costaba anotar que a veces parecía estar incluso gafado por acumular tantos lanzamientos fallidos. Los azulgrana no tuvieron ese problema ante un UCAM Murcia mermado por las bajas de Miso y de Sekulic y al que desarbolaron sin compasión (90-53). Satisfechos con su fondo de armario, los locales no echaron de menos ni a Navarro, que se resintió de la fascitis plantar, ni a Pete Mickeal, con gripe como Xavi Pascual. El técnico acudió al partido “directamente de la cama” y muy medicado después de haberse perdido los dos últimos entrenamientos: “Los ayudantes han hecho un buen trabajo trabajando el partido”. Un encuentro sin historia en el que Augustine fue el mejor con 22 puntos, prácticamente la mitad de unos visitantes que sólo cuentan con cuatro triunfos, los mismos que el colista, el Blancos de Rueda Valladolid. Mientras, el Barça sigue segundo empatado con el líder, el Madrid, vencedor en el ensayo de su cruce de cuartos de final de la Copa del Rey ante el Baloncesto Fuenlabrada (57-79).

El Barça se soltó el pelo tras el primer tiempo muerto de su entrenador, molesto -y con razón- por el inicio de sus pupilos, que perdían por 2-9 al borde de los primeros cinco minutos. Los azulgrana no podían contener la voracidad de Augustine, autor de todos los puntos de su equipo en un primer cuarto en el que cinco jugadores locales se repartieron por igual los tantos (10-11). Ahí se disiparon las dudas del Barça, impulsado por un Vázquez excelente (11 puntos y 10 rebotes) y guiado igual de bien por Huertas y Sada. Wallace tuvo su instante estelar y al descanso se llegó con 35-21.

El público disfrutó viendo cómo un Lorbek infalible en la segunda parte después de haber errado sus tres lanzamientos antes del paso de los vestuarios y cómo Rabaseda cogía confianza con acciones de mérito, mientras Ingles o Eidson contribuían a aumentar las distancias ante un rival reducido a Augustine, al que a última hora se le añadió Kurz, del que esperan mucho más en Murcia. Pascual volvió a recompensar a dos jugadores del filial, Mbaye y Josep Pérez, con los últimos minutos en un partido en el que los azulgrana volvieron a recuperar su olfato ofensivo sin perder de vista su brillante rendimiento en defensa y superando un déficit de este curso, los tiros libres (18/19).

BARÇA 90 (10+25+35+21: Huertas (9), Ingles (10), Eidson (12), Lorbek (17) y Perovic (4) -quinteto inicial-, Vázquez (11), Sada (7), Rabaseda (7), Wallace (13), Josep Peréz y Mbaye. UCAM MURCIA 53 (13+8+14+18): Franch (2), Jordi Grimau (2), Udoka (8), Kurz (12), Augustine (22) -quinteto inicial-, Pérez (3), Barlow (2), Rejón, Rivero (2) y Jansen. Árbitros: Daniel Herrezuelo, Lluís Guirao, Juan José Martínez Díez. Incidencias: Partido de la decimoctava jornada de la Liga Endesa disputado en el Palau Blaugrana ante 3.577 espectadores.

España se estrella contra Croacia (31-27) y queda cuarta en el Europeo


Había advertido Valero Rivera que el equipo tenía que hacer borrón y cuenta nueva, olvidarse de su traspié en semifinales ante Dinamarca y volver a recuperar la entereza y el poderío demostrado durante el resto del equipo. El mensaje, ya fuese por el emisor o por los receptores, no caló en la selección, de nuevo superada en la lucha por el bronce. Se lo arrebató sin compasión una Croacia (31-27), la misma a la que había ganado con brillantez en la segunda fase. A España le han sobrado las dos eliminatorias y debe rehacerse rápido para ocupar una de las dos plazas para los Juegos Olímpicos de Londres que se ofrecerán en abril en el torneo preolímpico de Alicante, donde competirá con Polonia, Argelia y Serbia, que acabó perdiendo la final de su Europeo ante la Dinamarca de Mikkel Hansen. Un gigante (nueve goles) hasta una defensa local caricaturizada (19-21).

Así se podría definir también a España, que durante casi todo el partido se mostró melancólica, como si se repitiese continuamente por qué había gestionado tan mal el encuentro ante Dinamarca, que tuvo opciones de ganar hasta el último momento, pero casi siempre por detrás. Ante Croacia, de principio a fin, tuvo el marcador en contra. La selección se vio sorprendida por un Vori que tuvo una puesta de escena ejemplar con tres goles del 6-2 inicial. Los croatas se relamían con sus extremos y con las penetraciones y se distanciaron 9-4 ante una España petrificada que marcaba desde 7 metros y que había encajado dos goles en superioridad. Para rizar el rizo. Pero surgieron Sarmiento y Víctor Tomás para replicaron y minimizar los daños, tanto que al descanso se llegó con un ajustado 13-12. Pero Tomás sufriría un pinchazo en la pierna tras marcar su cuarto gol, se marchó lesionado. y los croatas se fueron de nuevo 26-21. La selección de Morros, que fue nombrado mejor defensor, replicó hasta el 28-26 de Roberto García desde 7 metros. El mismo jugador a quien el gigante Alilovic le paró la siguiente y Balic se permitría, con todo resuelto, asistir sin mirar a Vori en el 30-26 a 40 segundos. España se fue de vacío de un Belgrado Arena que celebró el éxito de Novak Djokovic en Australia. Después llegó la decepción de su combinado, destrozado por su defensa y Hansen.

CROACIA 31: Alilovic (Losert), Duvnjak, Kopljar (4), Vori (6), Gojun (1), Cupic (7, 3 de p.), Nincevic (4) -siete inicial-. Balic (1), Lackovic (7), Horvat, Vukovic (1), Batinovic, Buntic y Bicanic. ESPAÑA 27: Sierra (Hombrados), A. Entrerríos (1), Gurbindo (1), Tomás (4), Ugalde, Morros, Guardiola -siete inicial-. Maqueda (1), R. Entrerríos (1), Sarmiento (7), Aguinagalde (1), Roberto (3, 1 de penalti), Juanín, Iker (6, 5 de p.) y Cañellas (1). Marcador cada cinco minutos: 1-4, 3-6, 4-9, 5-10, 7-11, 12-13 (descanso). 15-17, 16-20, 18-23, 22-26, 25-28 y 27-31. Árbitros: Geipel y Helbig (Alemania). Unas 3.000 personas en el Belgrado Arena.

Un Nadal renovado lleva al límite a un Dkojovic que levanta su tercer Abierto de Australia

Djokovic celebra su victoria en Melboure - EFE.

En reconocer las debilidades se encuentra gran parte de la fortaleza de las personas. De esa transparencia y sinceridad parte el camino para mejorar y completarse. Es una señal de humildad, una virtud que define a Rafa Nadal (Manacor, 1986), que despidió el 2011 desnudándose en una entrevista de Juan José Mateo en El País: “Me ha faltado ser menos previsible jugando”, “me ha faltado un pelín de intensidad en todo: piernas, golpes y cabeza”. Y en cuanto el periodista le nombró a Novak Djokovic Nadal fue directo: “¿Qué he hecho mal? No ir más allá”. A Nadal le quedó la sensación de no haber retorcido a Djokovic como podía haber hecho en ninguna de las seis finales que perdió contra él la temporada pasada. Poco más de un mes después de aquella conversación el mallorquín volvió a ceder ante Djokovic, pero lo hizo de otra forma, llevándole a cinco sets y exigiéndole en la final de un Grand Slam más larga de la historia, 5-7, 6-4, 6-2, 6-7(5), 7-5. 5 horas y 53 minutos, una marca superior a las 4 horas y 54 minutos del Mats Vilander-Ivan Lendl del Abierto de Estados Unidos de 1988. Una eternidad en la que Nadal, haciendo de tripas corazón, demostró esas mejoras que ha entrenado con su entrenador Toni durante las vacaciones -la ubicación en la pista, el jugar mucho más dentro, el servicio, una nueva raqueta..- y resultó muy agresivo, tanto para remontarle dos sets a uno en contra al número 1 y de tenerle contra las cuerdas. Lo tuvo a tiro en la última manga sirviendo con 2-4 a favor y 30-15 falló una volea clara en un juego que se llevó el serbio, al que salvó trece bolas de rotura. Djokovic sumó el quinto Grand Slam de su historia: el tercer Abierto de Australia. También tiene un trofeo de Wimbledon y otro del Abierto de Estados Unidos.

“Hemos hecho historia esta noche. Podríamos haber ganado los dos. Desafortunadamente no puede ser”, se arrancó Djokovic, “espero que tengamos más partidos como éste”. Un gesto tan extraordinario como un encuentro que “nunca olvidaré, sobre todo por este público. Espero volver el año que viene y muchos más”. Palabra de Nadal, que acabó tan exhausto que vivió parte de los discursos de las autoridades apoyado en la red, mientras Djokovic, comedido, hacía estiramiento. Ya se había liberado antes el número 1 arrancándose la camiseta y gritando sin parar. Una celebración salvaje para una cita para enmarcar que dejó a Nadal mucho más cerca de su rival y que le convierte en el primer tenista de la historia en encadenar tres finales perdidas en un Grand Slam, justo en la primera ocasión en la que un grande se acabó jugando bajo techo -impagable la imagen de los voluntarios secando la pista con toallas, en un mosaico multicolor, unos iban de azul, otros de amarillo y otros de naranja-. Llovió en Melbourne y la Rod Laver Arena se cubrió del todo. Cinco minutos de descanso tras los cuales Nadal forzó el quinto set tras imponerse en el tie-break después de ir 5-3 en contra.


Comodo, incómodo

Nadal se arrodilló y celebró ese momento como una pequeña gran victoria por cuanto había sufrido para llegar allí. Por haber contenido a Djokovic jugándole donde más daño le hace, a su derecha, por torturarle a derechas inversas y paralelas en ese cuarto set o en el primer, que se había llevado 5-7 -en 1 hora y 20 minutos- y después de ganar juegos como el quinto, en el que rompió por primera vez el servicio a un Djokovic que había sumado tres saques directos en ese juego. Nadal subió entonces con criterio y valentía a la red y restaba dentro. Exigía al máximo al serbio, muy cómodo, por contra en el segundo y en el tercer set, cuando Djokovic impuso su ritmo y jugó con Nadal llevándole de un sitio a otro. Pero incluso así resistió Nadal, que todavía le salvó tres pelotas de set en la segunda manga y redujo diferencias de 4-1 a 5-4 rompiendo el servicio de su rival, confundido con su primer doble falta. El error que condenó a Nadal a perder ese set. 

El mallorquín se descompuso al resto  y encajó cuatro juegos en blanco en la tercera manga (6-2), en la que volvía a estar lejos de la línea, abusaba de los cortados y parecía haberse olvidado de esa agresividad y movilidad que recuperó después para llevar al límite a Djokovic, contra el que, efectivamente, volvió a perder, pero ante el que exigió al límite, como no había pasado durante el 2011. Este Nadal renovado está cerca de ese serbio maravilloso que es capaz de ponerse a cantar en un karaoke como de llegar a bolas increíbles.

sábado, 28 de enero de 2012

Azarenka alcanza el número uno empequeñeciendo a Sharapova para ganar su primer Grand Slam en Australia


En los guiños de los realizadores de televisión se explican muchas historias, especialmente cuando se entretienen captando la reacción de las deportistas a cuanto acontece en la competición. Victoria Azarenka (Minsk, Bielorrusia, 1989) acaba de fallar un punto de break y en vez de lamentarse parece estar cantando su error con cierta gracia, dándole melodía a esa caña que le ha salido. Una equivocación anecdótica para ella, que a la siguiente oportunidad se lleva el juego, el octavo consecutivo. Y al saque Azarenka se lleva el partido, el número uno mundial y su primer Grand Slam, el Abierto de Australia, ante una Maria Sharapova pasada de revoluciones a lo largo de la noche australiana y que falló el resto lanzando la pelota a la red para perder por 6-3 y 6-0 en una hora y 22 minutos.

Azarenka, Vika para su entorno, es tan expresiva en una pista de tenis como fuera de ella, algo que le perjudicaba antes, cuando era demasiado impulsiva: “Mi equipo me ha hecho darme cuenta de que puedo confiar en mí”. Si durante el partido se había mostrado más segura, paciente, eficaz, buena gestora -sabiendo sobrevivir a los primeros obuses de Sharapova- además de escoger bien sus subidas a la red en el triunfo estuvo casi adorable. Primero se arrodilló y se tapó la cara, para poner cara de sorpendida, irse a abrazarse a su técnico, Sam Smuyk, a la pareja de éste y a su fisio, Jean Pierre Bruyere. Los siguientes gestos, para el público, al que obsequió con varias muñequeras y con su cinta, todo de color verde. Verde esperanza, la que no perdió la bielorrusa -la primera que juega y gana una final de Grand Slam- después de empezar muy nerviosa y verse con 0-2 y 0-30 en contra nada más empezar tras dos dobles faltas. 

Sólo entonces Sharapova pareció Sharapova. Después la rusa no tuvo réplica, vio cómo su rival remontaba el parcial para ponerse 3-2. Sharapova sólo pudo llevarse un juego más en todo el partido con un ace (3-3) y empezó a competir contra Azarenka y contra sí misma, obsesionada como estaba en revertir la situación con golpes a la línea y con mucha potencia. Le salió cruz por completo: “Vika se merece este título lo ha trabajo mucho. Es un honor que su nombre figure en este torneo”.

Décimo título

Sharapova estuvo elegante en su discurso en la jornada que perdió su tercera final de Grand Slam -ha ganado tres: Wimbledon en 2004, el Abierto de Estados Unidos en 2006 y el Abierto de Australia en 2008-. Azarenka sonreía agradecida, tímida ante tal alago y en su primera frase lo agredeció: “Gracias por tus palabras”. La bielorrusia acababa de recibir el trofeo de las manos de Martina Hingis, que según Eurosport podría jugar los dobles de los Juegos Olímpicos de Londres como Roger Federer. El suizo es el ídolo de Azarenka, a la que le encanta leer, estar con los amigos y escuchar música, desde rock pasando por hip-hop o R&B. Quién sabe en qué estilo se puso a cantar ante aquel fallo. Un despiste puntual para una grandiosa campeona que parecía toda una veterana en su primera gran cita.  

Ahora Azarenka es la nueva número uno mundial -Sharapova será tercera-, acumula diez títulos (Abierto de Australia y Sydney este curso; Miami, Marbella y Luxemburgo en 2011; Stanford y Moscú en 2010; Brisbane, Memphis y Miami en 2009; y ITF/Petange-LUX en 2005) y ya tiene su primer Grand Slam venciendo a la campeona la titánica Kim Clijsters en semifinales y sacando la versión más obsesiva a Sharapova en la final. Es la quinta campeona diferente en los últimos cinco grandes.

viernes, 27 de enero de 2012

Hansen aparca de la final del Europeo a una España que luchará por el bronce

Víctor Tomás armando el tiro ante Landin - EFE.
Casi siempre anduvo a remolque España, que exceptuando el 3-7 inicial, se sintió desnaturalizada ante una Dinamarca bien protegida por Landin y que encontró en Mikkel Hansen -ninguna novedad, es su estrella- al jugador decisivo que marcó tres de los últimos cuatro goles de su equipo. Hansen puso el lazo de la victoria danesa por 25-24 y volvió a aparcar de una final, en este caso del Europeo de Serbia, al conjunto de Valero Rivera, al que ya frustró en las semifinales del Mundial de Suecia del año pasado. La selección luchará con el bronce con Croacia, que perdió ante la anfitriona por 26-22, y tendrá que jugar un Preolímpico en Alicante entre el 6 y el 8 de abril para lograr una de las dos plazas para disputar los Juegos Olímpicos de Londres por las que opositarán los cuatro participantes.

Resultó ejercicio de fe de España, obligada por dos veces a tener que neutralizar desventajas de cinco y cuatro goles con Víctor Tomás, Aguinagalde o Maqueda como exponentes de ese tesón. Tuvo carácter la selección para no venirse abajo ante el huracán danés, que en un momento había remontado un parcial inicial desfavorable hinchándose a contraataques. Especialmente inspirado estaba Schmidt e inusualmente errático andaba Hansen, brillante para marcar su primer gol en la última acción de la primera parte con un golpe franco tras un pasivo (12-10).

Dos situaciones límite

Una jugada que dejó sin alianto durante varios minutos a España, que cedió 17-12 y que se repuso desde su defensa, las tremendas paradas de Sierra y el descaro de Maqueda o Aguinagalde. Pero no tuvo continuidad y tan pronto había conseguido empatar el partido en a 19, en poco más de ocho minutos, se dejó soprender en sólo tres para verse 22-18 tras el segundo gol de Hansen, ataviado con una cinta roja. De nuevo replicó el conjunto de Valero Rivera, que en otro ejercicio de fe y entereza, empató a 24 por medio de Tomás y como réplica a un tanto afortunado de Hansen, que marcaría también el gol de la victoria. España reclamaría justo después siete metros en una jugada de Ugalde, pero los árbitros no vieron o no pitaron la infracción y la selección volverá a opositar por el metal que logró hace un año: el bronce.

DINAMARCA 25: Landin (Cleverly), L. Christiansen (1), Spellerberg, Lindberg (1), R. Toft (4), Sondergaard, M. Hansen (4) -siete inicial-, Mogensen (3), M. Christiansen, Markussen, Eggert (3), Svan (1), H. Toft (2) y Nielsen, Lauge (6). ESPAÑA 24: Sierra (Hombrados), Gurbindo (1), R. Entrerríos (3), Sarmiento (2), Roberto (1), Juanín (1), Morros (1) -siete inicial-, A. Entrerríos, Maqueda (4), Tomás (2), Aguinagalde (5), Ugalde (2), Iker (2 de penalti), Cañellas y Guardiola. Marcador cada cinco minutos: 1-2, 4-3, 7-4, 10-8, 10-9, 10-12 (descanso). 11-14, 13-17, 16-18, 19-19, 21-23 y 24-25. Árbitros: Krstic y Ljubic (Eslovenia). Unos 10.000 espectadores en el Belgrado Arena. Semifinal del Europeo de Serbia.

jueves, 26 de enero de 2012

Lorbek ilumina al Barça ante el Maccabi (57-71)



En tiempos de escasez de puntos, el Barça sigue sin descuidar su defensa, rara vez desconectada, y acaba por solventar sus encuentros por madurez y sangre fría. Como le sucedió en La Mano de Elías, una pista pasional a la que acabó por silenciar con su melodía final. Una obra marcada por  Erazem Lorbek, un pianista que juega en el parqué. Autor de 18 puntos, el ala-pívot esloveno inició el parcial de 6-22 de los últimos cinco minutos con los que el Barça remontó el partido para vencer por quinta vez consecutiva -y tercera a domicilio- al Maccabi Tel Aviv por 57-71. Tras las primeras dos jornadas del Top 16 los azulgrana lideran en solitario el grupo H, donde el Bennet Cantú de Basile ganó 79-78 al Zalgiris Kaunas con un tiro libres de Shermadini y después de que Popovic fallase un triple sobre la bocina.

En Israel no hubo un desenlace tan dramático como en Italia, por más que el partido llegase a su tramo final con un marcador apretado y minúsculo, gruto de dos equipos irregulares que casi nunca se habían puesto de de acuerdo para dar lo mejor de sí al mismo tiempo. Así que se veían parciales más o menos generosos para uno y desastrosos para el otro. Empezó a desesperarse Xavi Pascual, mientras David Blatt aprobaba el buen hacer de sus pupilos, con Demond Mallet, ex jugador de la Penya, y Landford como jugadores volcánicos ante un Barça perdido en su tiro exterior y solvente en la pintura con Lorbek y Vázquez, que este curso tiene un papel testimonial y que ante el Maccabi resultó determinante (14 puntos y siete rebotes) y fue uno de los defensores que incordió a Schortsanitis, Baby Shaq, la promesa eterna (1/6, cuatro puntos).

El doctorado de Ingles

Los azulgrana encontraron lo que tanto habían buscado en menos de un minuto: hallaron dos triples seguidos de Navarro, en su segundo partido tras recuperarse de la fascitis plantar, y de Wallace, que ahí zanjó su anotación. Más tieso estuvo Mickeal, incapaz de acertar en ninguno de sus seis intentos. Por suerte para el Barça Sada estaba a por todas y voló para completar un alley-hoop servido por La Bomba, un momento bien delicado de los locales y bueno para los visitantes, lanzados por una flecha como Ingles (19 puntos y nueve rebotes). El australiano se ha doctorado en ausencia de Navarro y sigue, de momento, a ese nivel tras el retorno del capitán (29-29 al descanso).  

Ingles siguió haciendo de las suyas en el tercer cuarto, mientras Mallet se quedaba seco -sólo anotaría un punto en la segunda parte-, Hendrix empezaba a carburar y Eidson, en su regreso a La Mano de Elías, anotaba por fin una canasta. El trabajo del ex jugador del Maccabi fue más el de cartero que el de anotador y se entendió como nadie con Vázquez, recuperado para la causa en un partido discreto de Blu, que sólo anotó de tiros libres. Precisamente en los tiros de la línea de personal estaba y sigue estando uno de las principales carencias de los azulgrana, que alcanzaron el descanso con sólo dos lanzados. Después, en su maravilloso epílogo, con Lorbek e Ingles en estado de gracia y con Huertas aportando sus únicos cinco puntos igualó dicha estadística (14/16 por 17/20). 

En el momento de la verdad no se inquietaron los azulgrana ni por el concierto de silbidos y palabras de La Mano de Elías. El Maccabi enloqueció con ataques mal finalizados y el Barça tuvo un final tranquilo y con Navarro en el banquillo. No se le puede exigir tanto después de un mes parado y más tras el gran desgaste que tuvo ante el CAI Zaragoza, donde fue fundamental en un apurado triunfo que dejó a los maños sin  Copa del Rey.     

martes, 24 de enero de 2012

Pedro Calles: “Cuando hay un problema nos venimos abajo”

Pedro Calles, durante un partido. Foto: www.estadionorte.com

Hay ajetreo en los pasillos del Palau Blaugrana: al fondo otros colegas esperan a Borja Comenge, entrenador del Barça B, mientras los jugadores de uno u otro equipo entran o salen de los vestuarios después de un partido agotador, resuelto por los locales en el último minuto por 79-72. Serio, pensativo y con las estadísticas del encuentro dobladas en las manos está Pedro Calles, técnico del Plasencia Extremadura. Se sienta en un sofá y habla con Cronómetro de Récords.   

– Habéis jugado una gran primera parte; en la segunda sobrevivisteis sus triples seguidos, pero después habéis tenido un bajón, otra reacción, un nuevo bache... Ha sido una montaña rusa.
La montaña rusa que ha tenido el partido ha sido quizás un fiel reflejo de nuestro estado anímico: cuando las cosas van de una manera positiva vamos muy bien, pero en el momento en el que hay un problema, ya sea causado por nosotros mismos o porque el contrario es superior, nos venimos abajo. No sé a qué es debido esa frustración. Tampoco tenemos nada que perder si no lo intentamos.  Como tú bien has dicho ellos han estado muy acertados en el tiro de tres puntos. Esos tiros nos hacían daño y si a eso le sumas que hemos fallado canastas sencillas bajo el aro... 

– Algunas de Longmire eran muy, muy claras. A veces el equipo, como dices, se bloquea.
En esta categoría [LEB Plata] cuesta mucho trabajo meter una canasta. Si tienes dos situaciones consecutivas así y no las metes estás diciendo mucho.

– Hasta el descanso habéis estado acertados y centrados.
Habíamos dicho que en la primera parte [28-38] las constantes de juego tenían que ser nuestras: rebotes, recuperaciones... Creo que ha sido así. El acierto ha sido una consecuencia de la buena toma de decisiones y de la puntería y del talento de cada uno. En la segunda parte ellos se han metido en el partido gracias a su acierto exterior y eso, no sé por qué, ha hecho que cambiase nuestra forma de encarar el partido y no hemos sido tan duros como en la primera parte.

– Os afecta mucho el acierto del rival.
Llevo poco tiempo con el equipo [como primer entrenador desde noviembre, cuando sustituyo al cesado Rafa Gomariz. Hasta entonces era el ayudante y el preparador físico]. Todo tiene que ir fluido para ver la mejor versión de cada uno de nuestros jugadores.

– ¿Con qué aspectos positivos te quedas?
Con el trabajo a lo largo de la semana. Cuando todos y cada uno de nosotros damos lo máximo pueden salir las cosas. No siempre vamos a estar arriba en el marcador, por supuesto que no. Somos un equipo humilde que estamos trabajando para salir de la situación en la que nos encontramos. Me quedo con los primeros 20 primeros y también, por qué no, con la capacidad de reacción en los últimos minutos en los que hemos estado también ahí luchando por el partido. No ha podido ser.

– ¿Destacarías a algún jugador en concreto? Thornton, Robles, Piru...
Me quedo con cada uno de mis jugadores que han dado el máximo. No todos lo dan.

– Así que no lo dan todos...
La gran mayoría por supuesto lo hacen. No es necesario decir nombres.

– ¿Qué te enseñó Rafa Gomariz?
Me enseñó muchas cosas: la ética profesional y la capacidad de trabajo con el equipo. Con él aprendí muchos de los aspectos del juego.

– Y la capacidad de sufrir. Lo cesaron con un balance de 0-4 y el primer triunfo llegó [en Ourense] después de empezar la temporada con ocho derrotas. ¿Cómo se celebra esa victoria y se encaran los siguientes partidos?
Necesitábamos una, daba igual dónde ni contra quién: Álava, Ourense... Buscábamos ese primer triunfo para marcar un poco el camino. Y llegó en Ourense. Encadenamos una serie de dos victorias más y llevamos tres, pero por la particularidad del calendario todavía no se ha visto reflejado. Después tuvimos unas vacaciones un poco convulsas porque la llegada de los jugadores americanos no se produjo cuando estaba estipulada. Llegaron con retraso sin motivo aparente. Eso no nos permitió preparar bien todo el trabajo que teníamos preparado para esos días.

– ¿Cómo está Néstor [Zamora, se lesionó en el partido contra el CB Prat, cuando Cronómetro de Récords habló con Rafa Gomariz]?
Está siguiendo los pasos y los tiempos requeridos. Está empezando a hacer un trabajo físico apra recuperar la muscular del cuádriceps.

– Vi la lesión.
Fue doloroso. Se lesionó a los dos minutos. La sensación que teníamos todos era de que algo grave le había pasado. Echamos de menos a un jugador tan carismático como Néstor, pero los que estamos somos los que tenemos que sacar esto adelante sea como sea.

– ¿Qué les vas a decir ahora a los jugadores?
Que en la próxima sesión de entrenamiento vamos a seguir dando el 100%. No conozco otra manera [de mejorar] que no sea desde el trabajo, el sacrificio, el día a día... 

– Y ya la última. ¿Cuál crees que es el futuro de la LEB Plata y del baloncesto en España?
Llevo un par de años o tres en la LEB Plata. He trabajado de ayudante. El formato actual es un poco reducido si lo comparamos con el de otros años. El panorama baloncestístico es un fiel reflejo de la crisis en todos los ámbitos. [Una situación que se ha dado] quizás por malos planteamientos de inicio. Ahí tenemos los Granada, los Girona si no me equivoco... Nosotros nos encontramos en un momento complicado para poder cumplir con nuestros compromisos día a día. Esperemos que entre todos, entre clubes y federación se llegue al mejor formato posible.

– ¿Y cuál sería ese formato?
No conozco la realidad de todos los equipos. Está claro que la gente está muy apretada, dicen que las cuotas son muy altas... Quizás hay dos posibilidades: abrir la LEB Oro para que equipos de LEB Plata puedan jugar allí o, por el contrario, crear una EBA muy potenciada que permita reducir desplazamientos, gastos... Ésas serían las dos alternativas si sigue esta situación trágica a nivel económico.

sábado, 21 de enero de 2012

Traoré desgasta con 35 puntos a Rivas (79-89)


A los malos tiempos, oficio. A las apuros económicas, buen juego y resultados. El caso del Sóller Bon Dia!, del Joventut Mariana de toda la vida, es otro caso de club que lo está pasando rematadamente  mal e incluso su presidente redactó una carta difundida en varios medios solicitando ayuda. Desde el club se está promoviendo la campaña ¡Ayúdanos a matener vivo el sueño!, en la que se puede colaborar o hacerse socio protector de 300 euros. Todo por seguir disfrutando del Joventut Mariana, uno de los equipos de moda del baloncesto español y que sigue dando de hablar, incluso después de haber tenido que renunciar a tres jugadoras (Spears, Swords y Sousa) para ahorrarse sus sueldos. “Me quedo con el trabajo de todo el equipo. Lo estamos muy mal”, resumió el entrenador Jorge Méndez, cuando valorase la actuación que acababa de hacer Astou Traoré en el Cerro del Telégrafo: la ala-pívot senegalesa había desgastado por completo al Rivas Ecópolis (79-89), actual campeón de la Copa de la Reina. Traoré había sido la estrella de un grupo fantástico que se las apañó con su equipo titular y una sexta jugadora, Suárez, ante un rival con más alternativas en el banquillo y acribillado a triples (13/25).

Traoré encaja en esa humildad del Joventut Mariana. Debutó en España precisamente con un Rivas que entonces jugaba en Liga Femenina y en esa competición se hizo grande. Tanto como para contribuir al ascenso primero del Joventut Mariana y al año después subir con el Uni Girona, en el que estuvo dos años antes de irse al Cadí La Seu, de donde volvió al que es su actual equipo. Traoré resultó una apisonadora para Rivas con 35 puntos y nueve rebotes y 37 de valoración y tuvo en Ferrari (22 puntos, 5/10 en triples) a su mejor aliada. Entre ambas sumaron el 64% de unas visitantes ante unas locales en las que debutó Gema García -llega del Caja Rural Tintos de Toro, avalada por su nuevo entrenador, Miguel Méndez, con el que coincidió en el Celta y es el tercer fichaje en días tras Pirisc y Krivacevic- y a las que les faltó contundencia en defensa y les sobró Traoré, capaz de anotar once puntos tras la última ventaja de Rivas (69-68 a 8m 42s).

Para el campeón de Copa de la Reina no fue un problema de ataque, por más que Aguilar estuviese fuera de foco (2/10), pues contó con una Nicholls sideral con 14 puntos (7/9 y 11 rebotes) y que notó los cuatro primeros puntos de un partido muy igualado hasta que apareció Ferrari lo empezó a desequilibrar con sus triples. A la tiradora paraguaya se le unió Traoré y Rivas, lanzada por Jones (14) y Carson (20) se quedó temporalmente sin respuesta (32-40 a los 16m 42s), hasta que apareció la mejor versión de Cruz, una jugadora esquisita. Entre ella y las pívots hicieron posible que Rivas volviese a darle la vuelta al marcador. Las locales insistían con el rebote (44 por 29), mientras que las visitantes eran muy fiables en los triples (13/25). Uno al límite de la posesión de España a poco  más de un minuto para el final dejó todo sentenciado (77-85), a pesar de los últimos esfuerzos de Cruz. “Esto es un premio para el equipo y para el club”, valoró Jorge Méndez en un día grandioso para el Joventut Mariana, que lucha para que su sueño siga adelante: estar entre las mejores. Las ayudas externas ya no dependen de ellas.     

jueves, 19 de enero de 2012

Acelerón final para vencer a un incómodo Cantú en la vuelta de Basile al Palau (65-60)


A falta de puntos y de su líder, el Barça está resolviendo los partidos por amor propio y espíritu competitivo. Por fe y coraje, por sacar agallas en el momento. Los azulgrana han perdido frescura y soltura en ataque y ante el Cantú sólo seis de sus jugadores anotaron algún punto. Para su suerte el trío Perovic, Lorbek y Eidson resolvió el estreno en el Top 16 con un triunfo por 65-60, en un partido que se había puesto muy cuesta arriba y en una jornada emotiva por el regreso de Gianluca Basile al Palau Blaugrana. 

Agradecida por su carisma, profesionalidad y rendimiento, la grada aplaudió con el corazón a Baso, al que el club le hizo un homenaje por su trayectoria como azulgrana y por ser el extranjero que más partidos ha jugado con el equipo. Navarro, todavía convaleciente de una fascitis plantar, le entregó una camiseta con su apellido, el número que llevó (el 5) y las firmas de la plantilla. Basile pudo contener las lágrimas y contener los nervios y, haciendo honor a su temple, empezó enchufado el encuentro. Todo el contrario que sus ex compañeros, tan idos que parecían haber sido ellos los que acababan de recibir un sentido tributo. Tan desacertados empezaron los azulgrana que fallaron los primeros ocho lanzamientos, en contraste con la efectividad de un Cantú fresco en el que brillaba otro ex azulgrana, Marconato, con su clásico tiro desde media distancia (0-8).

La explosión de Ingles

Atascados y desorientados, los azulgrana tuvieron que picar mucha piedra para anotar su primera canasta, obra de Mickeal, el mejor en San Sebastián y que esta vez no destacó en un equipo empequeñecido y casi siempre a remolque ante un conjunto italiano plagado de tiradores que explotaba el juego interior, teóricamente su punto débil ante un Barça con Ndong, Vázquez, Lorbek y Perovic. El problema fue que de los dos primeros apenas hubo noticias y se quedaron sin sumar ni un punto.

Los azulgrana encontraron muelle y fuelle en su director titular, Huertas, que más que dirigir anotó dos triples sin fallo en un equipo irreconocible que sólo acumuló nueve asistencias, de las cuales cinco fueron de Eidson, el hombre para todo de la plantilla. Ingles, por su parte, volvió a bordarlo por instantes: el australiano se está especializando en aparecer en los momentos más peliagudos (21-18 a los 11m 15s). Pero de nuevo se quedó mudo el Barça con un parcial de 0-8, aunque llegaría entero al descanso con un 28-30.

La versatilidad de Eidson

Siguió en sus trece el Cantú y encadenó dos triples consecutivos para volver a distanciarse en el ecuador del tercer cuarto (34-39). Lorbek, que había necesitaba seis tiros para meter una canasta, celebró juntando los dientes su triple, señal que no estaba nada cómodo. Eidson, al que le pitaron una técnica muy quisquillosa, también dio un paso adelante, acompañado de Ingles y Huertas para poner otra vez por delante al Barça (52-51) a 7m 22s. El final fue azulgrana, con Perovic atento al rebote ofensivo, Lorbek mostrando su elegancia y Eidson, su versatilidad. El ex jugador del Maccabi se dio un buen coscorrón tras meter un mate a una mano, la última acción de un encuentro del que Basile se despidió aplaudiendo a esa afición que tanto le quiere. Normalmente la regla no falla: quien se da a querer recibe el cariño merecido.      

BARÇA 65 (15+13+21+16): Huertas (11), Mickeal (8), Eidson (15), Lorbek (13), Ndong –quinteto inicial–, Wallace (-), Vázquez (-), Ingles (10), Sada, Rabaseda, Perovic (8). BENNET CANTÚ 60 (18+12+19+11): Micov (13), Marconato (9), Basile (13), Leunen (3), Cinciarini (2) –quinteto inicial–, Mazzarino (1), Diviach, Gianella (2), Shermadini (9), Brunner (4) y Markoishvili (4). Árbitros: Ziemblicki (POL), Vojinovic (SRB) y Koromilas (GRE). Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada del grupo H del TOP16 de la Euroliga disputado en el Palau Blaugrana ante 4.829 espectadores.

lunes, 16 de enero de 2012

El cascarón de la adorable Carolina


“¿Qué libro estás leyendo?”, me pregunta mi padre mientras sale del ascensor y se fija en que llevo uno en la mano. “Diario de una periodista en paro”, le respondo. “Pues vaya drama, ¿no?”, sigue él. Tiene parte de razón. Lo mismo que una conocida días después: “Este libro sólo os interesará a los periodistas”. En efecto, la novela de Natalia Sanguino es un drama cómico protagonizado por Carolina, una recién licenciada en Periodismo a la que sus sus amigos le llaman Calimero por su ingenuidad, sentido crítico y porque, en el fondo, tiene medio cascarón en la cabeza como el personaje de dibujos animados. Un cascarón que desengaño tras desengaño va perdiendo por el camino, mientras madura sin perder autenticidad.

Escrito en primera persona dirigiéndose a su diario personal, el relato de Carolina es una historia particular -con más o con más guiños de la autora hacia sí misma- e universal llena de dudas muy humanas, ternura, decepciones y sorpresas que degustarán más los que ejercen, ejercieron -o lo intentaron- como jornaleros de la información. Una trama que también conectará también con cualquiera que no haya tenido una trayectoria laboral sencilla o con los que nacieron con un enchufe bajo el brazo, que se verán retratados -o no querrán reconocerlo- en más de una ocasión. O, claro, con aquellos que estuvieron o continúan en paro le darán la razón a Carolina en algunas observaciones, como cuando se queja de que su entorno hable delante suyo de lo monótonos y duros que son sus trabajos un tiempo después mientras ella malvive con un sueldo minúsculo o no tiene ninguno.

Carolina es adorable. Adorable por su impaciencia y torpeza. Parece que esté peleada con el tono de las frases y no deja indiferente a nadie: o cae muy bien o muy mal. Es una justiciera empedernida y eso le reporta problemas, ya que ser uno mismo, no tener filtros, está castigado en una sociedad llena de máscaras, en un mundo en el que se pone fecha a todo y que ella cuestiona constantemente. No entiende que el ideal para algunas de sus amigas sea aparejarse y tener un hijo. Prefiere ir a su ritmo y no al dictado de otros. Carolina defiende su propio manual, es tenaz para perseguir como sea el poder ejercer su vocación y valiente para enfrentarse a cualquiera, incluso a los jefes, como el de una tienda de ropa -un matemático del orden y de las perchas- u otro empresario que le propone hacer un artículo vomitivo -con perdón- y le mete en una especie de Dakar donde cada bache es un golpe a la autoestima.

Para Carolina el diario es una vía de desahogo, para resumir sus experiencias y aquello que se le pasa por la cabeza. Un planteamiento que no impide que la autora, Natalia Sanguino, haya perpetrado un libro fácil de leer -para escribir bien no necesariamente hay que ser retorcido- y con el que es difícil reprimir la risa en varias escenas, tanto las que de por sí hacen gracia como las lamentables, desde la compañera de un presunto trabajo de periodista que parece que cobre por no hacer nada hasta un niño que, entrenado por su madre, pretende que Carolina le dé varios bollos de promoción.

En su búsqueda de sí misma y de un puesto decente de periodista, tiene momentos de frustración y de darlo todo por perdido, pero Carolina siempre acaba empezando desde cero, sacando fuerzas de un tesón a prueba de bombas: sabe que tiene que aprender a (sobre)vivir y aparcar el viejo ejercicio de hacer quinielas sobre alguien o sobre las cosas. Porque lo imaginado poco o nada tiene que ver con la realidad. Ésa que Natalia Sanguino sabe describir con acierto, ironía, inocencia, crueldad y grandes dotes de humor. “Con este libro te ríes mucho. Es divertido”, le contesté a mi padre antes de entrar en el ascensor y despedirme.  

Título: Diario de una periodista en paro. Autora: Natalia Sanguino. Editorial: Versátil Ediciones. Páginas: 446. Valoración: 4.5 sobre 5. 

domingo, 15 de enero de 2012

Carroll detiene al Lucentum en una oda al baloncesto ofensivo (86-92)

Stojic, Reyes e Ivanov en plena lucha - ACP Photo / David Nohales.

En los cástings no decididos de antemano se suelen valorar cosas como la profesionalidad y el desparpajo, el poder resolver los problemas o los imprevistos sin ahogarse en titubeos ni dudas. Y eso es lo que suele hacer Jaycee Carroll, acostumbrado a anotar sin descanso, pero que también sabe aparecer en el momento justo, poner la guinda del pastel de un encuentro convertido en una oda al baloncesto ofensivo en un curso muy escaso en puntos. Carroll había fallado sus cuatro triples, pero en medio minuto anotó dos para doblegar a un Lucentum Alicante grandioso que cedió con un parcial final de 0-8. Los locales resistieron hasta a falta de 1m 41s -y remontada incluida-, hasta la irrupción de Carroll, que hizo que el Real Madrid, vencedor por 86-92, ya tenga asegurado ser uno de los dos cabezas de serie principales en el sorteo de la Copa del Rey de Barcelona y conserve el liderato con exacto balance que el Barça.    

Resultó un encuentro hermoso, poético incluso, donde ambos equipos se desgastaron al máximo y supieron sacar partido de aquello que más les funcionaba. El Madrid lo bordó en los tiros de dos (68% de acierto), mientras ek Lucentum Alicante estaba y estuvo fantástico en los triples (15/28, 54%) y disfrutó del mejor Ellis (27 puntos), que salió más pronto de lo previsto porque el titular, Dewar, se cargó con dos personales en un momento. Con Ellis en pista los locales encajaron un 4-17, acribillados por Singler, en su retorno a la pista en la que comenzó la temporada, Suárez y los dos pívots titulares del Madrid, Tomic y sobre todo Mirotic, cada día más experto y dispuesto. Pero también con Ellis -tremenda puntería la suya (7/10 en triples)- reaccionó el conjunto de Txus Vidorreta, valiente, descarado y que logró darle la vuelta al marcador con el cuarto triple del tirador (48-47 a los 17m 49s). Nueve anotó el Lucentum Alicante en la primera parte (52-51). Un espectáculo impagable.

Después Tomic fue capaz de contener a los locales, con puntos más repartidos y que lograron su mejor ventaja en el último tramo del tercer cuarto (70-65 a los 27m 13s). De ahí hasta el final se vio un encuentro eléctrico con los triples de un Lucentum Alicante lanzado por Llompart ante un Madrid sólido gracias al trabajo de Reyes bajo el aro. “El baloncesto es algo más de lo que se ha visto hoy”, denunció Vidorreta justo después de recordar que su equipo sólo había lanzado dos tiros libres en toda la segunda parte y “por una técnica de Sergio Llull”. El técnico bilbaíno no se olvidó de mencionar como claves los dos triples definitivos de un encuentro precioso, para enmarcar.

LUCENTUM ALICANTE 86 (19+33+18+16): Llompart (14), Dewar (14), Stojic (7), Ivanov (9) y Barnes (4) -quinteto inicial-, Ellis (27), Jódar (1), Koné (1), Rautins (9). REAL MADRID 92 (30+21+20+21): Llull (6), Singler (7), Suárez (12), Mirotic (16) y Tomic (14) -quinteto inicial-, Carroll (10), Begic (8), Reyes (13), Rodríguez (2) y Pocius (4). Árbitros: Arteaga, Murgui y Martínez Díez. Eliminaron por faltas personales al local Barnes (m. 40). Partido correspondiente a la jornada 16 de la Liga ACB, disputado en el Centro de Tecnificación de Alicante ante unos 5.200 espectadores.

Mickeal sostiene al Barça en San Sebastián (56-71)

Mickeal tira ante Vidal - ACB Photo / Luis García.

En un encuentro de porcentajes irrisorios (21% en triples los locales y 37% los visitantes) destacó un jugador efectivo, Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, EE UU, 1978), capaz de meter 17 puntos (7/9) y de sostener al Barça en San Sebastián, vencedor por 56-71 ante un Lagun Aro GBC que acumulaba la mejor racha de su historia, cinco victorias consecutivas, y que dejó hacer a su líder, Andy Panko, que anotó tres puntos más que Mickeal, pero con un balance muy diferente (8/18). Según el periodista Jordi Robirosa, Juan Carlos Navarro podría reaparecer el jueves en Euroliga ante el Cantu de Basile, en la primera jornada del Top 16.

Discutido en los últimos por su poca puntería, el Barça replicó a los que dudaba de su estado de forma con un inicio fulgurante y casi perfecto en San Sebastián. Tan excelente que los azulgrana metieron siete de sus ocho primeros tiros para escaparse por 9-17 con al menos una canasta de cada uno de los componentes del quinteto inicial. Era un ejercicio completo del equipo, con los interiores y los exteriores enchufados. Desde Huertas a Lorbek todo funcionaba como un engranaje armonioso con un par de problemas, que tuvo tendría durante todo el encuentro: la defensa al jugador más anotador de la Liga, Panko, y las dificultades en el rebote, pues sólo capturaron seis ofensivos.

Caramelo para el Lagun Aro GBC

Esas armas, unidas a las pérdidas del Barça (cinco en el primer cuarto y 16, como su rival, al final) fueron un caramelo para el Lagun Aro GCB, remozado por Sito Alonso, que miró al banquillo para dar entrada al persistente Doblas, al tirador Baron o a una institución de la competición, Javi Salgado, que hizo carrera en Bilbao y continúa a buen nivel también en Euskadi. En un momento, en el primer minuto del segundo cuarto, los locales empataron a 19 con un triple del base. La solución que encumbró a Ingles, que se marcó dos seguidos -ocho puntos consecutivos en total- para volver a impulsar a los azulgrana, que tardaron más de 16 minutos en capturar sus primeros primeros rebotes ofensivos, los únicos en toda la primera parte: error de Mickeal y captura de Huertas, fallo de lorbek, toque de dedos del porpio Huertas y rebote de Mickeal. El ex jugador del Caja Laboral estaba secando a Vidal, desconocido y reducido a poco (1/11). Un último arreón final permitió a los azulgrana alcanzar el descanso con su mejor renta, 33-43, tras un triple casi sobre la bocina de Lorbek.

Como ya le había sucedido antes, el Barça volvió a despitarse en la segunda parte con un Panko que continuaba asumiendo la responsabilidad y no le importó que le pitaran tres personales -dos en ataque- para seguir a lo suyo, que es anotar. Al líder del Lagun Aro GCB se le añadió Baron con su primera canasta en juego (45-51 a los 27m) y Neto, un base eléctrico que no entiende de miedos (51-55 a 9m 31s). Los azulgrana se habían acelerado tanto que preferían tirar triples, pero al menos acumulaban tiros libres (11/16). Este año no son dados a acabar en la línea de personal.

Los azulgrana estaban tiesos y sin ideas en unos minutos difíciles de ver para el espectador con un Lagun Aro GCB falllón, pero constante para ir a por el rebote ofensivo. El Barça gestionó mejor el epílogo: entre tantos tiros triples impulsivos surgió la cordura de Eidson y de Mickeal, que permitieron a los visitantes ganar con holgura en los últimos minutos un partido difícil para jugadores, público y prensa. 

sábado, 14 de enero de 2012

Queralt Casas y Ouviña aparcan el desengaño copero doblegando en la prórroga a un Perfumerías Avenida inestable (72-66)

Queralt Casas penetra y recibe la personal de Feaster: dos más uno. Captura de Teledeporte.

En la mirada de Queralt Casas, nacida meses después de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, se explica un partido y quién sabe si parte de la próxima trayectoria de la selección española. La mirada de la base de Sabadell es una mezcla de abstracción y concentración, conserva la misma pase lo que pase: es como si Queralt Casas comenzase siempre desde cero. Ante el Perfumerías Avenida Queralt Casas resultó decisiva para su Mann Filter apareciendo en el tercer cuarto, el punto de inflexión de la remontada de su equipo. Desde ese momento la jugadora aportó 14 puntos. Los últimos fueron un un dos más uno en la prórroga tras recibir la quinta personal de Antoja a un minuto y media (67-63) en la prórroga. Su compañera Cristina Ouviña le miraba sonriendo, también había sido clave en la segunda parte (10 puntos, 12 rebotes y 4 asistencias). Forman una pareja de singular que resultó empalagosa para un conjunto de Lucas Mondelo inestable y que forzó el tiempo extra con un triple de Marta Fernández, forzada después a intentar cambiar el rumbo del partido con un tiro que nunca ha sido su especialidad (1/5). El Perfumerías Avenida perdió su segundo partido en la Liga, mientras que el Mann Filter aparcó su desengaño de no clasificarse para la Copa de la Reina que se disputará en Arganda del Rey con su octava victoria consecutiva. Situaciones que se dan porque el torneo copero sigue rebajado a cuatro equipos.

El encuentro se pareció a los típicos de Copa, estuvo repleto de nervios e imprecisiones y durante muchos momentos los desajustes y los desaciertos fueron más relevantes que las pizarras -Víctor Lapeña tenía la suya personalizada, mientras que Mondelo, la de la FEB, como seleccionador sub 20-. Con Bonner muy ofuscada eran De Souza y Marta Fernández las encargadas de tirar del carro en unas visitantes que llegaron a perder por 8-2, superadas en el rebote propio y dirigidas por  Xargay, la única capaz de meter un triple en el primer cuarto y que entonces se imponía en su duelo particular a Ouviña, defendida después por la incansable Isa Sánchez. 

17 minutos: 11 puntos

En una cita de idas y venidas, el Mann Filter se atascó cuando creció su rival, tanto como para anotar únicamente 11 puntos en casi 17 minutos. Desmontado por los contraataques de las visitantes y reducido por su falta de criterio en la selección de tiro, el conjunto de Víctor Lapeña estaba repartido en varias jugadoras: cada una estaba jugando su propio partido. Y eso y los malos lanzamientos, como indicó Lapeña, estaban dando todo hecho a un Perfumerías Avenida cómodo en el marcador y en el rebote (20-29 al descanso), feliz corriendo como le gusta.

Las mañas empezaron a tener en cuenta las quejas de su entrenador y, desde las defensas zonales, cuajaron un tercer cuarto excelente con Zlatanova siempre conectada y las intervenciones fulgurantes de Sotirou, Queralt Casas y Ouviña, que sólo había anotado un punto en toda la primera parte. La irrupción de estas dos últimas resultó una bendición para Mann Filter, mientras que para el Perfumerías Avenida era vital la tremenda actuación de De Souza, un ejemplo de tenacidad, ambición y coraje que impidió que el Mann Filter, después de remontar el marcador, no se escapase ya en dicho período.

Surge Bonner

Pero las visitantes necesitaban a alguien más, también requerían de Bonner, que anotó su primera canasta en juego a 9m 4s, justo antes que entre Covington, Zlatanova y Queralt Casas la liasen de nuevo (58-50 a 3m 35s). Ahí resurgió Bonner, a la que a veces le cuesta encontrar el punto a los partidos, pero que es de cambiarlo en un santiamén. Se marcó cinco puntos seguidos hasta que se retiró dolorida de un brazo. Pero sin su concurso y sin que Lapeña ordenase cometer personal en la penúltima acción Marta Fernández forzó la prórroga porque en la jugada siguiente Covington falló. En el tiempo extra el Mann Filter remató la faena con una acutación brillante de Ouviña y Queralt Casas y a pesar de la vuelta de Bonner. Una lástima que la Copa de la Reina no recupere su formato de ocho equipos.

jueves, 12 de enero de 2012

Cristian Garcia: “La actualidad es la que es. Un entrenamiento, si no hay novedades, son cuatro líneas”

Cristian Garcia es el responsable de El Blog de l'Hospi - Foto: Toni Delgado.

Recompensa es una palabra que se asocia demasiado a los bienes materiales. Y es un error ser tan corto de miras, como bien sabe, por ejemplo, quien tiene un blog y lo actualiza. Porque un blog da recompensas, por más que la gran mayoría de los blogueros los mantengamos por devoción y no para tener un sueldo más en casa. Es el caso de Cristian Garcia, que se siente recompensado con su página, El Blog de l'Hospi (http://centredesportslhospitalet.blogspot.com). Un espacio amable, ameno y original para seguir al CE L'Hospitalet y enterarse de otras noticias del fútbol catalán. Cristian Garcia habló con el autor de Cronómetro de Récords justo antes del inicio del partido de ida de dieciseisavos de final de Copa del Rey entre el CE l'Hospitalet y el Barça. Un encuentro histórico para los locales y resuelto para los visitantes con un golazo de Iniesta.  

– ¿Quién es Cristian Garcia?
Un loco por el Hospi. Cuando empecé con el blog hace dos años pretendía informar sobre el club porque su universo en Internet era bastante limitado. Fui probando cosas y la gente respondía. Poco a poco fue creciendo el proyecto. Intento ir siempre a los partidos de casa y de fuera, aportar imágenes…

– Este vacío informativo [y más después del cierre de la televisión y de los recortes en la radio de Hospitalet; la entrevista tuvo lugar antes de que se anunciasen dichas medidas] hace que te tengas que buscar mucho la vida.
Exacto. Tienes más dificultades, pero también te permite mucho más de movimiento. Porque al final dependes de tú mismo. [El Blog de l’Hospi] es una página hecha sin ánimo de lucro.

– La respuesta de la gente es…
Creo que muy buena. Se nota en citas como la de hoy [por el partido de ida en la Copa contra el Barça], la Copa Catalunya y también los domingos, los días de partido. El boca a boca y las plataformas digitales hacen mucho.

– No sólo informas sobre el Hospi y sus categorías inferiores, sino también sobre otros equipos. Eres un hombre de fútbol catalán.
Barça y Espanyol son catalanes, pero cuando hablamos de fútbol catalán quizás pensamos en el no profesional y en las entidades que día a día tienen que trabajar mucho sin conseguir mucho rédito para sacar adelante sus proyectos. Es un hecho que se tiene que aplaudir. Entre todos debemos intentar que este fútbol tenga más focos.

– ¿Qué es lo mejor de tener un blog sobre el Hospi?
La libertad de poder escribir lo que quieras, cuando quieras y sin que nadie te presione ni te marque el tempo de la información.

– ¿Has calculado cuántas horas le dedicas a la semana?
Prefiero no hacerlo. Quizás las previas de los partidos las preparas durante la semana, algún día le dedicas un minutito a hablar del árbitro…

– Tener un blog es tener un hijo simbólico. No se pone a llorar, pero cuando estás un tiempo sin actualizarlo... 
Sí, sabe mal, pero es difícil, por ejemplo, llenar 20 páginas de Madrid o Barça cada día con noticias de las que podríamos discutir su idoneidad e interés. La actualidad es la que es. Un entrenamiento, si no hay novedades, son cuatro líneas. El resto es reiteración.

– En un artículo comentabas que hay medios de comunicación que no te citan como fuente de información.
Sabe mal que alguien que vive de la información coja datos de los sitios sin citarlos. Es el mínimo reconocimiento que se puede hacer. 
 
– ¿Cuál es el viaje más ilusionante que has hecho con el equipo?
Hay muchos y por muchos motivos. Cuando fuimos a Almería a jugar el partido de ida para el playoff de ascenso [a Segunda B] fue importante porque era una eliminatoria fundamental, un viaje lejano, uno de los más distantes que ha hecho el Hospi. Resultó un poco odisea, ya que fui en avión hasta Málaga, y de Málaga a Almería en autocar. Porque ésta es otra, tengo el carné, pero hace siete años que no cojo el coche y me muevo en transporte público. Miro aviones, trenes, autobuses… Si hay alguien que va a ir siempre se intenta combinar.

– En los últimos años el club ha tenido algunos desengaños. Entre los más recordados, la eliminatoria de Copa del Rey contra el Dépor [el conjunto gallego se negó a jugar en hierba artificial y los locales no se presentaron en el Mini, el campo que escogió la Federación para que se disputase el partido] o la derrota esa misma temporada [2001-2002] ante el Getafe, la única de aquel curso, en las eliminatorias para subir a Segunda. ¿Son dos de los episodios más dolorosos para el club?
Son más una decepción que un momento duro. Duro es que te remonten un 3-0 en el playoff de ascenso a Segunda B, por ejemplo. Es que quedes tercero en Tercera, que el día de el Rayo B te marquen un gol en el último momento y te chafen la fiesta y tengas cuatro semanas más de sufrimiento. Creo que en la categoría mínima en la que tiene que estar el Hospi es Segunda B. A partir de aquí para ir para arriba te puedes llevar decepciones, pero no fracasos.

– ¿Te gustaría ser periodista?
Empecé la carrera, pero la dejé el primer año porque vi que no era el momento, por circunstancias… Por no que fuese. Realmente no sé por qué la dejé. Decidí hacer Interpretación. Mi profesión es enseñar lenguas y disfruto mucho. Ahora mismo, tal y como están las cosas, el periodismo está en una situación complicada, muy precaria, y que tu futuro depenga de dar información sobre el fútbol modesto es un riesgo bastante importante. Como hobby está bien.

– Siendo experto de ese tema tendrías menos competencia, pero el problema es el de siempre: si desde los medios no se apuesta por el fútbol modesto…
El fútbol profesional se lo come todo. La repercusión que tiene el modesto es bastante limitado y eso repercute en los ingresos que produce. Si no hay interés, no hay dinero y sin dinero no salen.

– ¿Qué piensas cuando vienes aquí [al Estadi municipal de la Feixa Llarga]?
Me siento muy bien. Lo que me hace ilusión es que el equipo pueda ganar el partido contra un equipo de Primera, aunque no podemos olvidar que nuestra lucha es la Liga, intentar ganar el domingo. La gente del Hospi viene a ver al equipo no al rival.

– ¿Y qué es para ti el Hospi?
Es una parte muy importante de mi vida. Es uno de los motores, fuera de lo que podríamos valorar como clave en la vida como son amigos, familia, salud, amor… Es una motivación más para seguir viviendo experiencias y pasarlo bien.

– ¿Qué tanto por ciento de Hospi hay en tu corazón?
Ahora quizás quedará muy cursi, pero quizás el corazón tenga muchas capas…

– Ah…
Y cada capa ocupa un 100%. Creo que es compatible querer al Hospi y el amor por otras cosas como la familia, los amigos o la vida. Si el Hospi desapareciese, seguiría viendo fútbol porque soy un enfermo del fútbol modesto, pero… Sería muy extraño.

– ¿Desde cuándo tienes esta pasión?
Supongo que fue creciendo cuando me hice socio. De pequeño iba con mi padre, que me llevaba al estadio viejo. Cuando uno se engancha es complicado tirarse atrás.

– ¿Cuál sería tu once titular histórico del equipo?
Es una pregunta chunga. Craviotto en la portería, Hammouch lateral derecho… Es que realmente ahora [en frío] no sabría decirte porque hay muchas opciones. Si quieres te digo jugadores salteados y… O si prefieres otro día te lo pongo en un correo. Jugadores como Javi García, Felipe Sanchón tendrían que salir. En la actual plantilla hay gente como David Corominas, Sergio Cirio promete mucho también, David Haro es un jugador con mucha proyección, los tres Cristian, especialmente Lobato, que era un hombre que me encantaba. Hay muchas cosas que valorar, como el amor por los colores. Depende de para qué quieras este once. Si es para batallar, ilusionarte o llorar. Porque también puedes pensar en los peores de la historia del Hospi, donde también habría bastantes opciones.

– Saldría Aldeondo [ex jugador de la Real Sociedad], ¿no?
Seguramente que Aldeondo… Ha habido mucho delanteros centro que han dejado mucho que desear.

– Prefieres no decir nombres.
No, por si acaso. No vaya ser que vuelvan [al club] y acabemos mal después.  

domingo, 8 de enero de 2012

San Emeterio y Teletovic apagan a una Penya intermitente (57-74)

San Emeterio y Golubovic traban a Obasohan - ACB Photo.

Las figuras relucen cuando se les requiere y nadie duda que San Emeterio y Teletovic, junto con Prigioni los que más años llevan en el club, son los que mayores galones atesoran. Ambos comparten el liderato en la pista y entre los dos apagaron una Penya intermitente que se quedó sin respuesta justo después de colocarse a cuatro puntos en el último minuto del tercer cuarto. A partir de entonces los verdinegros encajaron 27 puntos más -13 de la pareja visitante- y sólo anotaron 11, de ellos siete fueron de Williams, cuyo desgaste en el rebote ofensivo -capturó ocho- fue intachable. La victoria por 57-74 permite al Caja Laboral empatar en el liderato con el Madrid y el Barça, ganadores ante el UCAM Murcia y Lucentum Alicante, respectivamente.

Pero la jugada que frustró a la Penya, como concedió su entrenador, fue un triple de Prigioni al inicio del último período y en la acción siguiente Pooh Jeter perdió el balón. Los locales buscaron con obsesión el triple, la jugada que les impulsó en su gran inicio (25-12 a los 9m 15s con 3 de 6 en triples) y fallaron los ocho en esos instantes (5/23 en total). Incluso falló su jugador más entero, Williams, que enlazó dos personales seguidas y perdió su discurso, fantástico hasta entonces. El contraste, San Emeterio y Teletovic se lucieron.

Oleson conecta a los visitantes

Ni uno ni otro habían comenzado el encuentro bien. De hecho, estuvieron muy desacertados -sólo dos canastas entre los dos en el primer cuarto- como el resto del equipo, sometido entonces al acierto exterior, el poderío de Williams y el descaro de Jelinek, antes de retirarse con un golpe en la nuca con Oleson. El tirador de Alaska fue precisamente quien conectó al grupo de Dusko Ivanovic con sus puntos y la dirección de Heurtel.

Para magia, la de Teletovic, que se marcó dos triples en un momento y puso por delante al Caja Laboral por primera vez. Y también surgió San Emeterio con un dos más uno y otra recuperación, con la que forzó la tercera personal de Van Lacke, que sería una de los artífices de la espléndida reacción de la Penya en el tercer cuarto. Por los visitantes apenas replicaba Milko Bjelica. Teletovic y San Emeterio rematarían al final apagando a una Penya intermitente.

PENYA 57 (25+11+14+7): Jeter (11), Jelinek (7), Obasohan (6), Llovet (2) y Williams (15) -equipo inicial-, Trias (2), Van Lacke (10), Oliver (-), Norel (4) y Barrera. CAJA LABORAL 74  (15+27+12+20): Prigioni (5), Oleson (11), San Emeterio (14), Milko Bjelica (12) y Golubovic (2) -equipo inicial-, Teletovic (18), Nemanja Bjelica (6) y Heurtel (6). Arteaga, Guirao y Martínez. Eliminaron por cinco faltas personales Milko Bjelica (min. 37). Partido de la decimoquinta jornada de la Liga ACB disputado en el Palau Olímpic de Badalona ante 5.970 espectadores.

Cerrado el rebote, concretada la victoria del Barça ante un Lucentum sin Ivanov (65-49)

Ingles bota la pelota ante Ellis - ACB Photo / Álex Caparrós.

No había otro ritmo que le interesase más a Txus Vidorreta que el lento, de ataques largos y defensas atosigantes para que su equipo incomodase a un Barça al que le encanta correr e intentase minimizar la baja a última hora de Ivanov, la estrella y MVP de la Liga ACB del mes de diciembre. El plan le funcionó durante gran parte del partido al técnico del Lucentum Alicante, satisfecho por ver cómo su planteamiento logró bloquear a unos azulgrana que parecían olvidar jugar para sus pívots y a los que les costaba anotar una barbaridad (17-15 a los 13m 34s). Pero primero la irrupción de Ingles (8 rebotes, tantos como Ndong) antes del descanso y después la mayoría excelente en rebotes, especialmente en el ofensivo (15), hicieron que el Barça se rehiciese para lograr otra victoria en el Palau, aunque con un marcador muy bajo (65-49) y un Huertas muy fresco. Un triunfo, eso sí, que permite al conjunto de Xavi Pascual seguir compartiendo el  liderato con el Madrid, vencedor a domicilio ante el UCAM Murcia (60-91). El Caja Laboral podría unirse a ellos si gana esta tarde en Badalona. 

El mérito de los entrenadores es que, más allá de saber comunicar a sus jugadores y mejorarlos, que sepan cómo reaccionar ante situaciones imprevistas, caso de la baja de Ivanov, con el que el Lucentum Alicante perdía presencia en la pintura y capturas, pues el ex jugador del Assignia Manresa es el mejor de la competición en dicho apartado. Así que Vidorreta cerró bien su defensa y, sabedor de la inferioridad de sus interiores, favoreció las jugadas para los exteriores. El problema es que Llompart, excepcional ante la Penya entre semana, sólo anotaría una canasta más después de meter las dos primeras del equipo y que sólo Dewar y Ellis (11 puntos cada uno) superaron la barrera de los 8. Insuficiente aportación colectiva para opositar hasta el final a la séptima victoria consecutiva ante un Barça necesitado tras perder ante el Madrid y que, según Esport 3, está a punto de poder volver a contar con Navarro. La Bomba podría reaparecer dentro de una semana en San Sebastián ante el Lagun Aro GCB.

La lentilla de Barnes

El encuentro empezó muy igualado, tanto que los dos equipos calcaron la estadística en tiros de dos en el primer cuarto (3/7) y la diferencia sólo estaba en los triples, 3/6 para los azulgrana y sólo 1/8 para el Lucentum Alicante en un partido con poca chicha y mucha calma. La imagen más descriptiva era la de Barnes buscando la lentilla que acababa de perder. La encontró, pero se fue al banquillo y desde ahí surgió Ingles para anotar siete puntos seguidos en dos minutos exactos que impulsaron al Barça al descanso (31-20). Sólo una contra, de los locales, habían presenciado los espectadores. Toda una tortura.  

Quisieron sorprender los visitantes con una propuesta rápida en la reanudación, pero el 0-4 resultó anecdótico. Los azulgrana empezaron a carburar bajo la dirección de Huertas y Sada, pero sobre todo por su implicación en buscar y perseguir el rebote ofensivo. Lorbek y Ndong -y también Sada, ejemplo de persistencia- mantuvieron las diferencias ante un Lucentum Alicante casi reducido a la pericia de Rautins desde más allá de 6'75 y muy inocente perdiendo pelotas (21 en total). 

Josep Pérez, el quinto más preocoz


Pese a su acierto minúsculo -mención especial para Eidson, 2/10-y la aportación final de Ellis, el Barça no tuvo mayores problemas. Vázquez logró sus únicas dos canastas tras -cómo no- rebote ofensivo y Pascual dio carrete a Rabaseda y protagonismo en los últimos segundos a Papa Mbaye y Josep Pérez, que a punto estuvo de meter un triple a una mano sobre la bocina y que tiene el honor de ser el quinto más joven en debutar con la camiseta azulgrana (17 años y casi ocho meses). Los dos jugadores del filial tenían prisa para irse del Palau, pues en poco menos de cuatro horas tenían que estar en Andorra para jugar con el Barça B. Curioso que alguien tuviese prisa después de un partido de ritmo tan pausado. 

BARÇA 65 (15+16+15+19): Huertas (13), Eidson (5), Mickeal (8), Lorbek (12) y Ndong (5) -quinteto inicial-, Vázquez (4), Sada (4), Wallace (6), Ingles (7), Rabaseda (1), Josep Pérez y Mbaye. LUCENTUM ALICANTE 49 (11+9+13+16): Llompart (6), Dewar (11), Stojic (6), Kone (3) y Barnes (2) -quinteto inicial-, Jódar, Rautins (8), Urtasun (2) y Ellis (11). Árbitros: Amorós, Araña y Pérez Niz. 

miércoles, 4 de enero de 2012

Pocius doblega a un Barça resistente (78-74)

Pocius penetra a canasta ante Ndong - ACP Photo/ Víctor Carretero.

Hay similitudes entre la cocina y el deporte y, en concreto, entre la cocina y los tiradores, que cuando están a punto son imparables. Y en ese estado estuvo Carroll nada más salir por Llull en el inicio del segundo cuarto. Aunque más que aparecer, el ex jugador del Gran Canaria resultó una apisonadora para los azulgrana, a los que acribilló con tres triples sin fallo de los cinco que anotó el Madrid en los últimos instantes antes del descanso. Un 20-6 al final de la primera parte (45-34) que exigió más si cabe a un Barça sin Navarro y con Lorbek y Sada muy mermados físicamente. Aunque no claudicaron los azulgrana, capaces de cuajar un tercer cuarto excelente liderados por la decisión de Mickeal -Ndong, con 12 puntos y otros tantos rebotes, había hecho de todo hasta entonces- y en el último período empatar el marcador después de ir 14 puntos por debajo. Llegado al punto final, el Barça no pudo frenar a Pocius, el más pícaro en un epílogo que gestionó mejor el Madrid, vencedor por 78-74 y nuevo líder con el mismo balance de victoria y derrotas (11-3) que los propios azulgrana, Barça, Unicaja, Caja Laboral y Lucentum Alicante. La Liga ACB está tan comprimida por arriba como por abajo.

Respiró el Madrid de Pablo Laso, que se trabajó la victoria desde la defensa y con picos de rendimientos muy altos del mencionado Carroll, pero también de Tomic -más entero, regular y luchador, en la línea de lo que se espera de él- y de Suárez, más certero y revoltoso que en los últimos tiempos. Pero también es cierto que Xavi Pascual tuvo que completar la convocatoria con dos jugadores del filial -Josep Pérez y Papa Mbaye-. Sada tenía lumbalgia y Lorbek venía renqueante de un esguince de tobillo. Entre ambos anotaron una canasta, lo hizo esloveno para empatar a 68 a 4m 34s. Momentos de los que Huertas se responsabilizó con acierto, pero los locales acabaron llevándose el partido por la versatilidad de Mirotic y la pericia de Pocius y Tomic. El croata protagonizó un duelo bien bonito con Ndong, capaz de sostener al Barça en los primeros minutos antes del acelerón del Madrid.

Reacción de Mickeal

La réplica fue de Mickeal, a quien los retos le agrandan y las dificultades le refuercan. Xavi Pascual se vio obligado cuando el partido apenas había arrancado y el estadounidense ya acumulaba dos personales. El jugador cometió la tercera nada más empezar la segunda parte y su entrenador lo mantuvo en pista, una decisión arriesgada, pero que resultó fundamental, pues Mickeal se marcó un tercer cuarto para enmarcar con ocho puntos y del 50-36 se pasó al 62-58 con una canasta al límite de Vázquez, otro que también había tenido problemas de faltas.      

Al Barça le faltó en sus últimos ataques, por más que Ndong continuase multiplicándose para capturar cualquier pelota que pasase por alrededor. Al pívot se le escapó una pelota mientras pedía personal de Sergio Rodríguez, que falló el siguiente ataque ya con 74-72 tras una canasta de Pocius, el mismo protagonista que concretó el siguiente acierto de un Madrid muy satisfecho por haber vencido a un rival que le ha ninguneado en los últimos años y que resistió cuanto pudo a pese de no contar con su mejor jugador ni con Sada ni Lorbek a tono.

REAL MADRID 78 (18+30+14+16): Sergio Rodríguez (4), Suárez (11), Pocius (10), Mirotic (6) y Tomic (16) -quinteto inicial-, Reyes (6), Llull (7), Singler (0), Carroll (16) y Begic (2). BARÇA 74 (16+20+22+16): Huertas (13), Eidson (7), Mickeal (14), Lorbek (4) y Ndong (12) -quinteto inicial-, Rabaseda (2), Sada, Vázquez (6), Ingles (7) y Wallace (9). Árbitros: Hierrezuelo, Jiménez y Cortés.